Crónica
Rajoy y González unifican sus discursos para cargar contra Sánchez y culparlo del problema de la vivienda
“Somos buena gente aunque alguno no lo crea”, dijo Mariano Rajoy para cerrar su intervención de este año en el Foro La Toja. A su lado, Felipe González apuntillaba esa despedida con unas coordenadas de situación: “Y los dos somos de extremo centro” (risas entre el público, mayoritariamente masculino). Como si fueran un solo hombre los dos expresidentes del Gobierno, Felipe y Mariano, Mariano y Felipe, han vuelto a protagonizar el plato fuerte de un foro de debate que cada año convoca en la Illa de A Toxa a los principales dirigentes del mundo conservador. Tan acostumbrados están a compartir su charla anual que cualquiera diría que son un dúo performático propio de una película menor de Alex de la Iglesia.
Sin apenas diferencias en sus convicciones y animados por la moderadora Lucía Méndez, ambos exdirigentes se han despachado a gusto con su argumento de que nada mejor le ha pasado a la democracia española que el bipartidismo y nada peor que Pedro Sánchez. Felipe González ataca al presidente del Gobierno por sistema y sin ambajes, como si eso fuera parte de su patrimonio político. Cuando le preguntaron por el problema de la vivienda, el culpable, Sánchez: “Cuando uno lleva dos años en el Gobierno es heredero de sí mismo, ya no puede echarle la culpa a los demás”, aseguró. Sobre la misma materia Rajoy ha relatado que los promotores le cuentan que “hay un exceso de regulación cambiante”, que no encuentran trabajadores para poner ladrillos y que además si entran inmigrantes en el país aumenta la competencia por las viviendas que buscan los que ya están aquí.
El nivel de la conversación quedó fijado desde el minuto uno con la pregunta que la moderadora dirigió a Rajoy: “¿Qué le pasa a España?”. Rajoy, estupefacto, encajó el interrogante como si le hubieran exigido resolver el significado espiritual de la secuencia de Fibonacci. Ganó tiempo repitiendo la pregunta que le acababan de hacer para rendirse dos frases más tarde: “¿Que qué le pasa a España? Si no entramos en detalles ...no es fácil responder a esa pregunta. Yo ya he agotado los calificativos”. El público, plagado de trajes oscuros y corbatas de los mismo tonos, no paraba de reír. Alguno incluso aplaudía.
El contexto de la charla y la celebración de las chanzas por parte del respetable tienen mucho que ver con el contexto del evento. El Foro La Toja es un encuentro organizado por Carmen Martínez Castro, exsecretaria de Estado de Comunicación con Rajoy. La fiesta la paga en parte un empresario del sector turístico y el cara a cara de Felipe y Mariano se ha convertido ya en un clásico que se repite cada año como plato fuerte, un cóctel de gambas que los presentes consumen con avidez.
Ambos expresidentes han apostado por un pacto de Estado para resolver el problema de la vivienda. Un pacto que, claro, consideran imposible a día de hoy y alejado de los que ellos consiguieron atesorar en las más de dos décadas de gobiernos que dirigieron entre ambos. Sin explicar cómo, los dos se han mostrado convencidos de que el bipartidismo volverá a imperar en España y en el resto del mundo. Han pedido elecciones, más policía para Ceuta y, cuando llevaban casi una hora de charla, han pedido ponerle fin al debate con el argumento imbatible de González: “Que se enfría la sopa”.
No se vio en ningún momento gran preocupación en ninguno de los intervinientes. En otro de sus chistes que parecían casi ensayados abordaron la necesidad de ser optimista. Rajoy dijo: “No ser optimista no sirve para nada”; González le replicó: “Yo soy optimista porque no me queda mucho tiempo”. El dúo Felipe y Mariano funciona como una máquina engrasada que deslumbra en A Toxa. Ni siquiera la tendencia de Felipe González de hablar él solo y dar lecciones todo el tiempo rompe el ritmo de esta dupla: Mientras el expresidente socialista habla, el del PP pone caras. El público ríe y aplaude. El año que viene, más.