Martín Garrido sitúa a Franco en Mallorca en su última novela que mezcla realidad con ficción: “Hay una serie de asesinatos de niñas”
Martín Garrido Barón (Barcelona, 1982) acaba de publicar su quinta novela, Las diez muertes de Francisco Franco (Editorial Almuzara), una ficción histórica ambientada en la Mallorca de 1960 en la que el dictador Francisco Franco viaja a la isla para implicarse, de incógnito, en la investigación de una serie de asesinatos de niñas. La novela combina el género negro con la recreación histórica del franquismo en un momento de transformación de Balears, cuando el turismo empieza a despegar y la isla cambia de forma acelerada.
“Se trata de una novela que mezcla ficción con hechos reales ocurridos en la España de los años 60”, explica el autor, que subraya la convivencia entre documentación y elementos inventados. “Franco es un personaje real, todo lo relacionado con él es real, y esa realidad se mezcla con una trama de serie negra de ficción”, señala. La historia arranca en Madrid, pero se desarrolla principalmente en Mallorca, donde el dictador y el inspector Roca se convierten en los ejes de la investigación.
Garrido define esta obra como la más ambiciosa de su trayectoria. “Es la más extensa, la que más trabajo ha requerido por el componente histórico y la época en la que sucede”. Nacido en Barcelona, en 1982, se formó en Palma, donde estudió antes de licenciarse en Bellas Artes. Desde muy joven ha estado vinculado al mundo audiovisual: con dieciséis años comenzó a colaborar en cine, televisión y teatro en Mallorca, Madrid y Barcelona, desempeñando funciones como ayudante de dirección, jefe de arte o director de fotografía.
Su debut como director llegó con H6: Diario de un asesino, producida por Kanzaman y estrenada en más de cien salas comerciales, además de su paso por festivales como Málaga o San Sebastián. Posteriormente dirigió Mediterranean Blue, rodada en inglés y protagonizada por Juan Fernández, Tony Tarantino y Mario Cimarro. Paralelamente ha desarrollado una carrera como pintor, con exposiciones individuales en distintas ciudades y obra presente en colecciones y museos. En literatura, Las diez muertes de Francisco Franco es su quinta novela, tras Los inútiles perfectos, Hospicio, El tren de juguete y El Alcázar. También ha participado en dos antologías literarias, una de ellas centrada en Marilyn Monroe junto a autores como Zoe Valdés, José Carlos Somoza o Juan Madrid.
–¿En qué años está ambientada la novela?
La historia está ambientada en 1960, en Mallorca, donde se están investigando una serie de asesinatos de niñas, bastante salvajes. En aquella época todavía gobernaba Franco y España era, digamos, su “cortijo”. Franco ya estaba de vuelta de todo, aburrido en El Pardo, y tras ser presionado por su mujer, Carmen Polo, que está horrorizada por estos crímenes en una isla donde él había pasado tiempo por temas militares, decide viajar a Palma para trabajar con la policía con el objetivo de detener la ola de crímenes.
–¿Cuál es el desarrollo principal de la obra?
La premisa es esa: el dictador viajando a la isla, haciéndose pasar por otra persona para investigar al asesino o asesinos. Se trata de una novela que mezcla ficción con hechos reales ocurridos en la España de los años 60. Es una ficción histórica. Franco es un personaje real, todo lo relacionado con él es real, y esa realidad se mezcla con una trama de serie negra de ficción.
–En la novela aparecen Franco, Carmen Polo y el inspector de policía. ¿Cuáles son las figuras centrales?
Sí, los protagonistas son Franco y el inspector Roca.
–¿La acción ocurre solo en Mallorca o también en otras partes de España?
La novela empieza en Madrid, pero la mayor parte transcurre en la isla. Es una historia situada en los años 60, cuando empieza a despegar el turismo en Mallorca. Eso también se refleja en la obra.
–¿Se refleja ese cambio social y turístico de la isla?
Sí, la novela transcurre en un momento de transformación importante en Mallorca. Las referencias históricas están más centradas en Franco, pero también en la vida en la isla, cómo funcionaba el gobierno y cómo se movía la gente. Es un retrato bastante fiel de la época.
–Esta es tu quinta novela. ¿Qué la diferencia de las anteriores (Los inútiles perfectos, Hospicio, El tren de juguete y El Alcázar)?
Esta es mi novela más ambiciosa hasta ahora. Es la más extensa, la que más trabajo ha requerido por el componente histórico y la época en la que sucede. Además, es mi preferida. De momento, creo que es la mejor que he escrito en mi vida.
—Hace poco, en el Parlament balear, PP y Vox se pusieron de acuerdo para derogar una de las leyes de memoria histórica. ¿Ha elegido esta temática por el momento político actual o le interesaba desde antes?
No, esta novela empezó a gestarse hace ya cuatro años o más. El momento político actual, que en mi opinión es bastante desolador, no tiene nada que ver. La novela no es política ni pretende serlo. No me interesa hacer política en mi obra. He sido completamente neutral contando una serie de hechos, y la realidad sobre el Caudillo que aparece en la novela está muy contrastada; he trabajado con historiadores. En ese sentido no hay problema. En ningún caso tiene que ver con mis ideas políticas. Yo cuento una historia y la política la dejo para la vida real.