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Las mujeres que custodian la puerta del mar

Azahara García

En España, el porcentaje de mujeres en los Cuerpos y Fuerzas de Seguridad del Estado es aún muy reducido. Por ejemplo, en la Policía Nacional, según datos del boletín estadístico del personal al servicio de las Administraciones Públicas, correspondientes a enero de 2026, el porcentaje de mujeres no llega al 20%. mientras que en la Guardia Civil apenas roza el 12%. Lo mismo sucede en la Policía portuaria donde, dependiendo del lugar, el porcentaje se sitúa entre el 8 o el 18%.

Susana Rivas es actualmente responsable de Dominio Público de la Autoridad Portuaria de Baleares (APB) en el puerto de la Savina (Formentera), pero antes de eso fue policía portuaria. Nacida en Pazos de Borben (Pontevedra), creció junto al mar. “Soy gallega, mi vida ha estado cercana al puerto, a la ría de Vigo”, reconoce en uno de los vídeos que la APB ha puesto en marcha para visibilizar el papel de la mujer en el sector marítimo y atraer más talento femenino a sus plantillas. Rivas empezó como policía portuaria y su trabajo evolucionó y cambió hacia la oficina. “Parece que el trabajo se ve cuando tú estás a pie de muelle, ¿no? Pero para que el puerto funcione, para que los barcos puedan entrar y salir, se pueda gestionar y las mercancías puedan llegar a la isla, ya que tenemos un puerto que es crítico porque es la única puerta de entrada a la isla, es necesaria la planificación, el control, la gestión, la atención a los usuarios”, reivindica Rivas.

Por su parte, Patricia Prados sigue ejerciendo como policía portuaria y no oculta su enorme satisfacción. “Tuve la gran oportunidad de venirme a vivir aquí en esta isla, Formentera, y poder fusionar dos sueños, trabajar en seguridad y fusionarlo con el mar. Al final es una satisfacción maravillosa que hace que tu trabajo sea muy gratificante cada día”, asegura Prados quien, a pesar de ser de una ciudad tan lejana al mar como Madrid, explica que supo qué quería en cada momento y tuvo todo el apoyo de su familia. “Lo que más me atrajo de esta profesión fue el entorno, trabajar en el mar, la gran variedad que tiene esta profesión. Porque nosotros trabajamos con embarcaciones, con pesqueros, con empresas. El trabajo menos visible que tenemos de cara a la ciudadanía es todo el tema de prevención, de coordinación y de control previo que hacemos para que en el puerto haya un correcto funcionamiento”, explica Prados.

Un mundo muy masculinizado

Los datos del sector no dejan lugar a dudas, según la APB, las mujeres son el 29% de la fuerza laboral en el sector marítimo mundial, incluyendo tanto los puestos de tierra como los de mar pero son solo el 20% del personal en autoridades marítimas y apenas el 1,2% de la tripulación a bordo de buques. Si llevamos estos datos a España, la presencia de la mujer en el sector logístico-portuario es de un 22%, muy por debajo del 47,3% de la media nacional en otros sectores.

“El mundo portuario ha estado más masculinizado. Hace 20 años, cuando yo me inicié como policía portuario, había mujeres dentro de la policía portuaria, pero muy concreto. La mujer estaba como unos meses, venía a trabajar eventualmente, pero no en una plaza fija todo el año”, señala Rivas. En el caso de Prados, que lleva dos años siendo policía portuaria, ella percibe que se va avanzando aunque sea lentamente pero pone el acento en que muchas niñas ni se plantean estos puestos. “Creo que muchas niñas, muchas adolescentes dejan de plantearse cosas con el tema portuario por desconocimiento. Al final estamos acostumbrados o escuchamos más de otros puestos de trabajo, mucho más que en el ámbito portuario y en el ámbito marítimo”, asegura.

Para Rivas, es importante acercar y visibilizar el sector en colegios y centros educativos para que los jóvenes sepan que hay muchas ocupaciones y grandes oportunidades, también para las mujeres. “Es un mundo tan bonito y tan diverso, que no se limita a un barco, entrar y salir, incluso no solamente a una policía portuaria, sino que hay un mundo demasiado amplio en el que podrán crecer”, apunta a la vez que hace un llamamiento a todas aquellas niñas que lo deseen a que se acerquen y pregunten. “Lo que le diría a las niñas que quieren dedicarse a una profesión tan bonita como es el ámbito portuario, es que nada las frene, que continúen con ello, que va a ser muy gratificante, que estar aquí y poder trabajar en lo que te gusta y en el entorno que te gusta es de las cosas más maravillosas y más gratificantes que te puede pasar a nivel personal y a nivel profesional”, sentencia Prados.