Gallinas agonizantes y atrapadas entre excrementos: más imágenes de la polémica empresa de Mallorca

Nicolás Ribas

Mallorca —
22 de octubre de 2026 06:31 h

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Siguen saliendo a la luz nuevas presuntas irregularidades en torno al grupo Avícola Ballester (que opera bajo la sociedad Avícola Son Perot S.A. y Avícola Ballester S.A.), que tiene tres granjas de gallinas ponedoras en Mallorca. En este caso, se trata de la granja de Es Caparó, que en los últimos años ha ampliado su capacidad de dos a tres naves, pasando del máximo autorizado de 116.928 a 175.392 gallinas. Las nuevas imágenes que avanza este miércoles elDiario.es revelan cadáveres en descomposición en contacto con las gallinas vivas; agonizando o caídas al foso sin acceso a la comida, entre otras. Las imágenes fueron grabadas los días 11 y 13 de julio de 2026 y facilitadas a las entidades ARDE y Satya Animal.

El lunes de esta semana, este diario avanzaba las condiciones de insalubridad y posible maltrato animal, según denuncian las entidades animalistas ARDE y Satya Animal, en otra de las tres granjas de Avícola Ballester, la de Mirabó, donde las imágenes facilitadas por las mismas entidades –grabadas los días 12, 15 y 17 de julio– muestran gallinas canibalizadas por otras; cadáveres desmembrados y en diferentes estados de descomposición y aves desplumadas y enfermas. Además, en las instalaciones se observan multitud de excrementos sin retirar, decenas de cucarachas e incluso una rata momificada. Esta explotación avícola es más pequeña que la de Es Caparó, con una capacidad máxima de 40.000 gallinas ponedoras divididas en dos naves.

Avícola Ballester ha enviado un comunicado este martes en el que ha denunciado ser víctima de una “trama” y una “campaña de acoso” orquestada por entidades animalistas. Además, según su versión, esta “ofensiva” se ha desplegado utilizando “material audiovisual de origen no certificado y la procedencia exacta del cual no ha sido acreditada ni validada oficialmente”. Sin embargo, este diario ha comprobado que las imágenes se grabaron con un sistema de geolocalización y junto a periódicos locales de los días 12, 15 y 17 de julio. Además, la responsable veterinaria de la explotación ha desacreditado la validez del informe en el que se desgranaba el estado de salud de las aves. Sobre las imágenes difundidas este lunes, Joan Simonet, conseller de Agricultura, Pesca y Medio Natural, reconoció que eran “preocupantes” y explicó que la Conselleria había enviado a técnicos del Servicio de Producción Ganadera a la explotación con el objetivo de iniciar una investigación.

Este lunes, elDiario.es ha publicado las imágenes de la macrogranja de Mirabó y este miércoles de la de Es Caparó. Ambas son de la misma empresa

De las nuevas imágenes de Es Caparó se desprende la presencia reiterada de gallinas con pérdida extensa de plumaje, zonas de piel expuesta y lesiones compatibles con picaje severo. También aparecen numerosos cadáveres repartidos por la granja: en los diferentes niveles de la estructura de alojamiento para las gallinas, junto a animales vivos, en los pasillos, sobre el enrejado y en la zona de acumulación de excrementos. Algunos se encuentran desecados o esqueletizados y otros presentan distintos grados de descomposición.

Las imágenes muestran además acumulaciones de cadáveres directamente sobre el suelo de la nave, junto a cables y conducciones, así como un animal muerto depositado en un recipiente que no estaba bien cerrado. Las imágenes enseñan también gallinas atrapadas en la estructura del aviario, una de ellas muerta, y otra viva que había quedado atrapada en una masa compacta de excrementos.

elDiario.es se ha puesto en contacto con la empresa para recoger su versión sobre el estado de sus gallinas y de sus instalaciones de Caparó. Sin embargo, la empresa ha rechazado hacerlo. Este diario también ha consultado a la Conselleria de Agricultura, Pesca y Medio Natural si se han realizado inspecciones recientemente, y si se han detectado irregularidades, sin que haya sido posible obtener una respuesta en el momento en que se publica esta noticia.

Un informe veterinario detecta “gallinas moribundas”

Tras el análisis de las imágenes –un total de 28 minutos–, en un informe pericial, la veterinaria Alba Nieto Palau observa numerosas gallinas con una pérdida extensa de plumaje, hasta el punto de que algunas tienen la piel prácticamente al descubierto. Las imágenes muestran aves con plumas rotas y deterioradas en distintas partes del cuerpo, desde el lomo y el cuello hasta el pecho y la cola. También se aprecian diferencias importantes entre animales que comparten un mismo espacio: mientras algunos conservan buena parte del plumaje, otros presentan un desplume severo.

Las imágenes muestran aves con plumas rotas y deterioradas en distintas partes del cuerpo, desde el lomo y el cuello hasta el pecho y la cola

Según se desprende del análisis de Alba Nieto, este patrón es “compatible con picaje de plumas”, una conducta por la que las gallinas picotean las plumas de otras aves. “El picaje severo es reconocido como uno de los principales problemas de bienestar en la avicultura de puesta y como precursor directo del canibalismo”, sostiene. La veterinaria distingue estas lesiones de la muda natural, que suele producirse de forma más homogénea. El informe advierte de que la pérdida de plumaje deja la piel expuesta a heridas e infecciones y dificulta que los animales regulen su temperatura corporal.

La profesional también observa heridas en la cabeza y la cara de varias gallinas, algunas con costras y pérdida de tejido. En ciertos animales se aprecia sangre en esa zona, mientras que muchas aves presentan la cresta pálida. Según explica Alba Nieto, estos hallazgos son “compatibles con lesiones derivadas de picaje lesivo” o con golpes contra la estructura del alojamiento. La palidez de la cresta, añade, puede ser un indicio de anemia, deshidratación u otros problemas de salud, aunque no permite determinar por sí sola qué le ocurre al animal.

“La permanencia de animales con lesiones abiertas en el alojamiento colectivo es compatible con la ausencia de retirada y aislamiento de los animales heridos”, lo que incumpliría el anexo I, punto 2, del Real Decreto 348/2000. La veterinaria advierte de que estas heridas están asociadas a “dolor y sufrimiento evitable” y entrañan un riesgo elevado de hemorragia, infecciones e incluso muerte. La presencia de animales heridos en las instalaciones también apunta, según el informe, a posibles fallos “en la detección y en la atención de los animales heridos”.

Una veterinaria, en un informe pericial, advierte de que las heridas de las gallinas están asociadas a 'dolor y sufrimiento evitable' y entrañan un riesgo elevado de hemorragia, infecciones e incluso muerte

Entre las escenas que describe la veterinaria, se observa una gallina muerta con la cabeza y el cuello atrapados entre los barrotes de la parte frontal del aviario, a la altura del comedero. El animal tiene el pico entreabierto y presenta restos de sangre. En otra secuencia aparece una gallina viva parcialmente hundida en una masa compacta de excrementos acumulados bajo las estructuras. Las imágenes muestran también aves atrapadas entre distintos elementos de la instalación, cubiertas de excrementos secos y junto a restos de animales muertos adheridos a esas estructuras.

Entre las escenas que describe la veterinaria, se observa una gallina muerta con la cabeza y el cuello atrapados entre los barrotes de la parte frontal del aviario, a la altura del comedero

“Los animales que quedan atrapados en la estructura sufren compresión, imposibilidad de acceder a agua y alimento, y desenlace habitualmente fatal por deshidratación, inanición o asfixia”, interpreta Nieto. La permanencia de estos animales en tal situación, sin evidencia en el material analizado de asistencia, liberación ni sacrificio humanitario, es “compatible con un fallo en la inspección diaria de los animales”, sostiene, lo cual es un requisito exigido por el anexo I, punto 2, del Real Decreto 348/2000 y el anexo I, punto 1, del Real Decreto 3/2002. La situación descrita, según la veterinaria, “no constituye un hecho aislado y reciente”.

El informe recoge asimismo imágenes de gallinas vivas en el foso donde se acumulan los excrementos, sin acceso aparente a los comederos ni a los bebederos. Otras aparecen tumbadas, inmóviles, con las patas extendidas y sin capacidad aparente para levantarse o desplazarse. La veterinaria identifica también animales que apenas reaccionan a lo que ocurre a su alrededor, lo cual podría ser un estado compatible con la agonía.

El informe recoge asimismo imágenes de gallinas vivas en el foso donde se acumulan los excrementos, sin acceso aparente a los comederos ni a los bebederos. Otras aparecen tumbadas, inmóviles, con las patas extendidas y sin capacidad aparente para levantarse o desplazarse

En otra de las escenas, una gallina permanece tumbada en uno de los niveles del aviario, junto a un cadáver en descomposición, sobre una superficie compartida con el resto de las aves para descansar y alimentarse. Advierte, además, del riesgo sanitario que supone mantener cadáveres en descomposición junto a animales vivos. Estos restos pueden favorecer la proliferación de bacterias y atraer insectos y roedores, lo que aumenta el riesgo de propagación de enfermedades dentro de la explotación, interpreta la profesional.

Falta de limpieza

El informe de Alba Nieto también analiza las condiciones higiénicas de la granja. Las imágenes muestran grandes acumulaciones de excrementos bajo las estructuras del aviario, así como plumas, restos de comida, polvo y otra materia orgánica adherida a comederos, cintas y elementos metálicos. “Las condiciones observadas son compatibles con deficiencias significativas en los protocolos de limpieza, desinfección y retirada de deyecciones (excrementos)”, sostiene.

En los pasillos se observan además líquidos de aspecto orgánico y restos de aves mezclados con los excrementos secos. La veterinaria señala también la presencia de un envase de tabaco en el suelo enrejado de uno de los pasillos. Según se desprende de su análisis, estas condiciones son “compatibles con deficiencias significativas en los protocolos de limpieza, desinfección y retirada de deyecciones”. La acumulación de suciedad en distintos puntos de las instalaciones, añade, apunta a una falta de limpieza reciente.

La veterinaria señala también la presencia de un envase de tabaco en el suelo enrejado de uno de los pasillos. Según se desprende de su análisis, estas condiciones son 'compatibles con deficiencias significativas en los protocolos de limpieza, desinfección y retirada de deyecciones'

Alba Nieto advierte de que la acumulación prolongada de materia orgánica favorece “la generación de amoníaco y de polvo respirable”, además de facilitar la permanencia de agentes patógenos y de insectos y otros animales considerados plagas. Estas condiciones, según explica, pueden perjudicar la salud respiratoria y la piel de las gallinas, además de reducir la eficacia de las tareas de desinfección.

La veterinaria también llama la atención sobre la presencia de residuos ajenos a la actividad de la granja. En concreto, considera que encontrar objetos personales dentro de la nave resulta “incompatible con una aplicación rigurosa de los protocolos de bioseguridad e higiene” exigibles a una explotación dedicada a la producción de alimentos.

Un extintor con la revisión de mantenimiento caducada

El informe de Alba Nieto recoge también un detalle relacionado con la seguridad de las instalaciones. La etiqueta de un extintor muestra que la última revisión de mantenimiento anotada corresponde a enero de 2023 y que la siguiente estaba prevista para enero de 2024, más de dos años antes de que se grabaran las imágenes, en julio de 2026.

La veterinaria aclara que determinar si se cumple la normativa de protección contra incendios “excede del ámbito competencial de la perito firmante” y corresponde a las autoridades y a los técnicos especializados. No obstante, considera relevante dejar constancia del hallazgo por el riesgo que podría suponer para los animales. En caso de incendio, advierte, las gallinas tienen una capacidad muy limitada para escapar de una nave en la que permanecen confinadas.

La profesional señala además que el estado de la etiqueta del extintor constituye “un indicador objetivo y documentado del estado general de mantenimiento de la instalación”, en consonancia, según su análisis, con el deterioro de las estructuras metálicas y las deficiencias higiénicas descritas en el informe.

La veterinaria advierte de riesgos sanitarios

Las condiciones descritas en el informe también preocupan a Alba Nieto por sus posibles consecuencias para la sanidad animal y la seguridad alimentaria. La veterinaria advierte de que la presencia prolongada de cadáveres en descomposición en contacto con gallinas vivas y con las superficies donde se alimentan puede favorecer la transmisión de agentes infecciosos entre las aves.

A ello se suma la acumulación de excrementos y otros restos orgánicos, que, según la profesional, dificulta la limpieza y desinfección de las instalaciones y favorece la presencia de insectos y roedores. Estas circunstancias pueden comprometer las medidas de bioseguridad destinadas a evitar la propagación de enfermedades dentro de la explotación.

El informe también pone el foco en la seguridad de los huevos destinados al consumo humano. Las gallinas ponedoras están sujetas a programas de control de salmonela y, según la veterinaria, las condiciones higiénicas observadas y el contacto de los huevos con excrementos y materia en descomposición constituyen factores de riesgo de contaminación. La veterinaria advierte de que esta contaminación puede afectar a la cáscara y, en determinadas circunstancias, también al contenido del huevo.

El informe también pone el foco en la seguridad de los huevos destinados al consumo humano

Otro de los aspectos que señala es la vigilancia de enfermedades como la gripe aviar, que puede afectar a las aves y requiere medidas específicas de prevención y detección. Según el informe, una mortalidad elevada que no se investigue, unida a deficiencias en la retirada de cadáveres, puede dificultar la detección temprana de enfermedades de declaración obligatoria.

Posibles incumplimientos de la normativa

A partir de las condiciones documentadas en las imágenes, la veterinaria Alba Nieto considera que podría haber incumplimientos de varias obligaciones legales en materia de bienestar animal, higiene y bioseguridad, lo que incluye normativa autonómica, estatal y europea. Entre ellas, la obligación de mantener a las gallinas en condiciones que no les causen “dolores, sufrimientos ni daños inútiles”, recogida en el Real Decreto 348/2000 y en la Ley 32/2007.

Además, la normativa obliga a inspeccionar a todas las aves al menos una vez al día y atender sin demora a las que estén enfermas o heridas, como se recoge en el Real Decreto 3/2002 y en Real Decreto 348/2000. Este último también establece la obligación de disponer de iluminación apropiada para realizar una inspección completa de los animales.

Las imágenes de animales atrapados, caídos o moribundos, junto con la presencia de heridas sin que se aprecie atención veterinaria, llevan a la profesional a señalar posibles deficiencias en la vigilancia y el cuidado de las aves. El Real Decreto 637/2021 establece en su artículo 6.12.h) que las explotaciones deben disponer de medios adecuados para la observación y el confinamiento de los animales enfermos, heridos o sospechosos de padecer una enfermedad contagiosa. En las instalaciones con varios niveles, estos deben poder inspeccionarse directamente y sin obstáculos, como apunta el Real Decreto 3/2002.

El informe señala asimismo posibles incumplimientos relacionados con la retirada de cadáveres y la limpieza de las instalaciones. El Real Decreto 3/2002 exige retirar diariamente las gallinas muertas en el anexo y el Real Decreto 637/2021 mantener las instalaciones suficientemente limpias y efectuar su limpieza y desinfección entre manadas, con medidas de desratización y, cuando proceda, desinsectación.

Además, las acumulaciones de excrementos, los cuerpos en distintos estados de descomposición y la falta de un sistema adecuado de almacenamiento descritos en el informe son algunos de los hallazgos que podrían apuntar a deficiencias en el cumplimiento de estas obligaciones.

El Real Decreto 637/2021 establece la obligación de disponer de medios suficientes para la recogida y el almacenamiento de cadáveres y otros subproductos animales no destinados al consumo humano. Por su parte, el Real Decreto 348/2000 exige que los materiales y equipos en contacto con los animales no resulten perjudiciales y puedan limpiarse y desinfectarse a fondo. El Real Decreto 637/2021 contempla la obligación de disponer de sistemas efectivos para proteger a las aves del contacto con animales silvestres.

“La determinación definitiva del cumplimiento o incumplimiento normativo, así como la eventual calificación administrativa de los hechos, corresponde a la autoridad competente, previa inspección oficial y acceso a la documentación de la explotación”. El informe, concluye, se limita a señalar la “compatibilidad de los hallazgos observados con posibles incumplimientos” de las obligaciones legales citadas.