Golpe a la infraestructura del narcotráfico en Son Banya: así operaba la red de casetas utilizada para vender droga

elDiario.es

19 de junio de 2026 13:29 h

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Una infraestructura diseñada para facilitar las transacciones y mantener la venta de droga alejada de las viviendas de los traficantes. Así operaban las casetas que distintas organizaciones criminales habían levantado en Son Banya y que este jueves fueron desmanteladas en un amplio operativo policial. La Policía Nacional y el Ayuntamiento de Palma han asestado un nuevo golpe a la estructura de distribución de estupefacientes del poblado, con la desarticulación de nueve puntos de venta y el derribo de siete construcciones utilizadas para comercializar droga.

La operación, dirigida por la Unidad de Drogas y Crimen Organizado (UDYCO) de la Policía Nacional, se saldó con siete detenidos -cinco por presuntos delitos de tráfico de drogas y dos personas que tenían órdenes de búsqueda y captura pendientes- y con la incautación de más de medio kilo de cocaína, cerca de medio kilo de marihuana y hachís, diversas cantidades de heroína y más de 3.000 euros en efectivo.

Durante el operativo, varios de los sospechosos intentaron huir y deshacerse tanto de dinero como de droga, aunque fueron interceptados por los agentes.

Además de la vertiente antidroga, la actuación incluyó una intervención urbanística impulsada por el Ayuntamiento de Palma. Los servicios municipales derribaron siete casetas que funcionaban como puntos de venta de droga y que incumplían la normativa urbanística vigente. Asimismo, se abrieron nuevos expedientes para actuar sobre otras construcciones ilegales existentes en el poblado.

Según ha informado la Policía Nacional, las organizaciones investigadas habían levantado una serie de construcciones precarias en una explanada del poblado que funcionaban como puntos de venta diferenciados. Estas casetas formaban una especie de corredor comercial de la droga desde el que los compradores podían adquirir sustancias sin necesidad de acceder a los domicilios de los traficantes, dificultando así la vinculación directa entre la actividad delictiva y las viviendas.

El dispositivo movilizó a cerca de un centenar de agentes de distintas unidades policiales, además de más de una treintena de efectivos de la Policía Local y personal municipal. Durante la actuación se practicaron nueve registros simultáneos en algunos de los puntos de venta más activos del poblado.

La vertiente urbanística tuvo un papel destacado en la operación. Aprovechando la investigación policial, el Ayuntamiento procedió al derribo de siete casetas utilizadas para la venta de droga por incumplir la normativa municipal. Asimismo, abrió nuevos expedientes sobre otras construcciones ilegales existentes en Son Banya.

La actuación se enmarca en la estrategia policial para dificultar el funcionamiento de los mercados de droga al por menor en Palma. Más allá de las detenciones, el objetivo era desarticular la infraestructura física que permitía operar a las organizaciones dedicadas al menudeo, una actividad que desde hace décadas convierte a Son Banya en uno de los principales focos de tráfico de estupefacientes de Balears.

El amplio despliegue policial desarrollado había despertado expectación desde primera hora de la mañana debido a la presencia de decenas de agentes y vehículos policiales en el acceso al poblado.