“¡Hazlo tú también!”: un manual que anima a sabotear negocios turísticos pone en alerta a las administraciones en Balears
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La Delegación del Gobierno en Balears ha advertido de que las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad del Estado investigarán los hechos que puedan ser constitutivos de infracción o delito tras la difusión de un manual que, desde la acción no violenta, anima a sabotear viviendas vacacionales, inmobiliarias y otros negocios vinculados al turismo.
En un contexto de creciente malestar social por el encarecimiento de la vivienda, la turistización y la presión sobre los recursos naturales, el documento, distribuido por la plataforma Menys Turisme, Més Vida como antesala de la manifestación convocada para el próximo 26 de julio, propone desde pintadas y bloqueos de cerraduras hasta recomendaciones para evitar ser identificados durante las acciones. “Justificamos y defendemos la acción directa no violenta contra un sistema que nos ahoga”, asevera el manual.
En los últimos años, decenas de miles de personas han salido a las calles para denunciar un modelo económico que, señalan, ha disparado el precio de la vivienda, ha expulsado a residentes de numerosos barrios y ha intensificado la presión sobre los recursos naturales y los servicios públicos. La propia plataforma convocante defiende un decrecimiento turístico y reclama medidas como reducir las plazas turísticas, limitar los vuelos o restringir la compra especulativa de viviendas.
En este escenario, la Delegación del Gobierno ha lanzado un comunicado en el que apela a distinguir entre la legitimidad de las reivindicaciones y los métodos empleados. “Somos plenamente conscientes de la preocupación existente en la sociedad balear por el impacto del modelo turístico sobre el acceso a la vivienda, la convivencia y la sostenibilidad de nuestras islas. Se trata de un debate legítimo que merece respuestas desde las instituciones y el diálogo democrático”, señala.
Sin embargo, añade que “no pueden compartirse ni justificarse los llamamientos a causar daños en bienes públicos o privados ni a desarrollar acciones que excedan el ejercicio pacífico del derecho de protesta”. A juicio de la institución, “las reivindicaciones sociales ganan fuerza cuando se expresan de forma cívica y respetuosa con los derechos de los demás”.
El cartel difundido en redes sociales identifica como objetivos de las acciones viviendas de alquiler turístico, inmobiliarias, negocios que considera “gentrificadores” y carteles de la Federación Empresarial Hotelera de Mallorca (FEHM). También aconseja planificar las actuaciones, controlar la presencia de cámaras de seguridad, ocultar el rostro y otros rasgos identificativos y repartir funciones entre los participantes. En línea similar, viviendas turísticas de Madrid amanecieron recientemente con cajetines saboteados y graffitis en contra de la turistificación de las barriadas.
Ante ello, la Delegación del Gobierno subraya que las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad del Estado “actuarán, en el marco de sus competencias, para garantizar el ejercicio de los derechos y libertades de toda la ciudadanía, proteger a las personas y los bienes e investigar aquellos hechos que pudieran ser constitutivos de infracción o delito”.
El Gobierno de España concluye reiterando su compromiso con un modelo turístico “más sostenible, compatible con el derecho a la vivienda, el empleo de calidad y la protección del territorio, siempre desde el respeto al Estado de derecho y a la convivencia democrática”.
Balears se ha consolidado como uno de los territorios donde más se encarece el acceso a la vivienda en un contexto de fuerte presión del mercado y escasez de oferta. Encontrar una habitación asequible se ha convertido en una carrera imposible en una comunidad en la que donde los alquileres no dejan de dispararse y en la que muchas familias destinan gran parte de su sueldo únicamente a pagar un techo.
En Palma, los residentes de la capital balear deben destinar casi el 70% de su salario bruto mensual al alquiler de una vivienda media de 90 metros cuadrados, cuyo precio alcanza los 1.767 euros al mes, según los últimos datos publicados por pisos.com. Mientras los precios continúan marcando máximos históricos y acceder a un piso resulta inalcanzable para amplias capas de la población, centenares de personas -muchas de ellas trabajadoras- se han visto abocadas a vivir hacinadas en infraviviendas, caravanas y edificios abandonados.
“Un manual de instrucciones de kale borroka turística”
Por su parte, el conseller de Turismo, Cultura y Deportes, Jaume Bauzá, ha expresado su “condena absoluta” ante el manual de acción contra la turistificación difundido por la plataforma 'Menys turisme més vida', que ha calificado como “manual de instrucciones de kale borroka turistica”. “No podemos tolerar este mensaje, este incitar a la violencia e ir en contra de la empresa privada”, ha declarado, aseverando que las patronales podrían adoptar acciones legales al respecto y que los servicios jurídicos de la administración lo están valorando.
Bauzá, quien ha recordado que hace alrededor de un año ya hicieron pintadas en su Conselleria y quemaron imágenes de empresarios y políticos, entre ellos la presidenta del Govern, Marga Prohens, o el propio conseller, ha asegurado que, si en algún momento se producen acciones que vayan en contra de su integridad o del edificio, están “dispuestos a denunciar”.
El conseller ha exoresado su respeto por las manifestaciones o protestas que se lleven a cabo “desde la tolerancia” y ha reiterado su “rechazo absoluto” a “esta incitación a la violencia”. Asimismo, ha señalado que los sindicatos se “manifestarán pacíficamente” junto a 'Menys turisme més vida', aseverando que “estos compañeros de viaje no son buenos”, en alusión a esta plataforma. “Sé que hay colectivos como sindicatos que desde una discrepancia con el Govern se manifestarán pacíficamente y no podemos hacer más que respetarlo y tomar nota”, ha manifestado.