Las autoridades estadounidenses imputan al expresidente venezolano Nicolás Maduro y a Cilia Flores por tortura
Las autoridades estadounidenses han imputado al expresidente venezolano Nicolás Maduro y a su esposa, Cilia Flores, por tortura y otros delitos en una nueva acusación formal hecha pública este jueves.
Maduro, que ya había sido acusado de participar en una supuesta conspiración para introducir cocaína en EEUU, se enfrenta ahora también a acusaciones de violaciones de los derechos humanos durante su mandato como presidente.
Maduro y Cilia Flores, se encuentran en una cárcel en Nueva York desde principios de enero, cuando el Ejército de EEUU los secuestró durante un ataque militar contra Caracas.
Ambos se han declarado inocentes en la causa penal.
Sus abogados han solicitado que se desestime el caso alegando que gozan de inmunidad en su calidad de jefe de Estado y primera dama de un país extranjero.
Los abogados de Flores, de 69 años, también han alegado que padece problemas de salud que no pueden tratarse de forma eficaz en prisión, y que, en su lugar, se le podría permitir vivir bajo vigilancia las 24 horas del día en una residencia de Nueva York, informa AP.
Asimismo, afirmaron que sufrió cicatrices permanentes cuando fue “arrojada contra una pared o una cómoda” durante el ataque militar estadounidense que condujo a su secuestro.
Sus abogados afirman que ha perdido 11 kilos durante su encarcelamiento en el Centro de Detención Metropolitano de Brooklyn y que le han comunicado que podría necesitar una operación de corazón. Señalaron que también padece “mareos persistentes, vértigo y dificultad para respirar” y que podría haber sufrido un infarto leve en julio.
La Fiscalía se opuso a la solicitud de libertad bajo fianza. En un escrito judicial, señala que Flores supondría un “riesgo extremo de fuga y peligro para el público” si fuera puesta en libertad. También indicaron que ha sido trasladada desde la cárcel para recibir tratamiento en un hospital local cuando ha necesitado atención médica.
Flores está acusada de participar en una conspiración para importar cocaína junto con su marido, Maduro, quien ocupó el cargo de presidente de Venezuela desde 2013 hasta su captura por parte de las fuerzas estadounidenses en enero.
Los abogados de Flores afirmaron que no existe riesgo de fuga, ya que ella está “decidida a apoyar a su marido con su presencia constante”.