Peroblasco sigue vivo y vuelve a teñir de colores el cielo riojano

Paula Palacios Cillero

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Las chimeneas de Peroblasco se llenarán de humo de colores el próximo sábado 25 de julio a las 21.00 horas, en el marco de las XXXVI Fiesta del Humo, una celebración que desde hace décadas combina poesía, tradición y reivindicación.

Durante tres días, del viernes 24 al domingo 26 de julio, los vecinos abrirán las puertas del pueblo a quienes quieran acercarse a compartir una fiesta que se ha convertido en una de las señas de identidad de esta localidad. Pero detrás del espectáculo de humo de colores también existe un mensaje: reivindicar que el pueblo sigue vivo y reclamar a las administraciones unas infraestructuras y servicios que consideran básicos.

Entre las principales demandas de los vecinos se encuentran la reparación del puente medieval sobre el río Cidacos, el único acceso rodado a la aldea y una infraestructura cuyo deterioro preocupa especialmente a los habitantes: “Si este puente sobre el rio Cidacos nos falta, no tendremos acceso a nuestra aldea”, ha señalado Alfredo Altuzarra, vecino de Peroblasco.

La localidad reclama también la creación de un local público o centro social donde los vecinos puedan reunirse durante los meses de invierno. La petición se remonta a hace dos años y, según recuerdan desde la asociación, hace 16 años el expresidente del Gobierno de La Rioja, Pedro Sanz, visitó el pueblo y comprometió la construcción de un centro social.

A estas reivindicaciones se suman la dignificación del cementerio, la instalación de una depuradora respetuosa con el entorno y la puesta en marcha de medidas de prevención frente al riesgo de incendios, el desbroce de los caminos de acceso y la elaboración de un plan de seguridad.

Los vecinos recuerdan que Peroblasco ha ido mejorando sus servicios con el paso de los años y que actualmente dispone de agua corriente, electricidad, iluminación, calles empedradas y una carretera que conecta la aldea con la LR-115. Sin embargo, consideran que todavía quedan necesidades pendientes para garantizar el futuro del pueblo.

Así un año más, el humo volverá a elevarse sobre Peroblasco. Una imagen que busca una forma de decir que la aldea está viva, que sus vecinos siguen allí y que sus reivindicaciones continúan esperando respuesta.