En febrero se cumplirá un año del nacimiento de la plataforma SOS Hospital de Calahorra. “La primera movilización tuvo lugar en febrero de 2025”, recuerda el facultativo especialista en medicina interna, Jesús Castiella y miembro de la Plataforma. El motivo, “evitar que el Hospital de Calahorra se transformara en algo diferente a lo que debería ser un hospital, que se convirtiera en un centro de especialidades, una especie de sucursal, un hospital de barrio... llámalo como quieras, del Hospital San Pedro de Logroño”. Cerca de 12 meses después, el objetivo sigue intacto porque a pesar de todas las reivindicaciones, manifestaciones y recogida de firmas, este miembro de la plataforma no es nada optimista.
“Lo que no mejora empeora. Es una máxima de la medicina. Y si la situación en el Hospital de Calahorra no ha mejorado, irá, como de hecho está yendo hacia un deterioro y declive progresivo”. Castiella lleva un cuarto de siglo trabajando en el Hospital, una amplia experiencia hospitalaria que le permite aventurar un futuro incierto al centro hospitalario de Rioja Baja. “No le auguro nada bueno porque los hospitales no se organizan de la forma en que se está organizando y menos un hospital comarcal como este al que se debería tratar con mucho mimo y cuidado. Es importante estar encima de ellos y protegerlos”.
Está ocurriendo todo lo contrario, están desmantelando todo el sistema de gestión y de organización del hospital
Algo que denuncia no se está haciendo con el Hospital de Calahorra. “Está ocurriendo todo lo contrario, están desmantelando todo el sistema de gestión y de organización del hospital”. A lo largo de estos 25 años reconoce que ha habido “altibajos, pero lo que está pasando desde que nos impusieron la integración no lo había visto en mi vida. Ha sido una evolución en negativo, pocos puntos del hospital han mejorado”.
Un hospital dependiente del San Pedro
Cuenta que los profesionales sanitarios están descontentos con el modelo organizativo porque el de Calahorra se ha convertido en un hospital totalmente dependiente del San Pedro. “Los médicos ya no tenemos ese sentido de pertenencia al hospital como teníamos antes, como hemos tenido toda la vida, y el sentido de pertenencia salva vidas. No tenemos a quién dirigirnos ante cualquier problema o para arreglar una tecnología obsoleta porque los jefes de servicio están en Logroño”. Se sienten abandonados y exigen que la gestión se localice donde se realiza la actividad. “Cualquier centro de salud tiene a sus directivos en el propio centro; cualquier colegio de cualquier municipio riojano tiene su equipo directivo dentro del colegio. A nosotros nos lo han quitado, es un problema que se irá viendo poco a poco y que ya está teniendo consecuencias. Hay mucha gente descontenta que está solicitando traslados: profesionales de la medicina y de la enfermería”.
Los facultativos de Logroño vienen un día a la semana a pasar consulta. O bien por la mañana, pocos y obligados, o bien por la tarde para cobrar una peonada como si el Hospital de Calahorra fuera una consulta privada
Además, Castiella denuncia que han desaparecido un centenar de profesionales de la relación de puestos de trabajo porque todos están en el Hospital San Pedro. “En el Hospital de Calahorra solo quedan los médicos que no se han estatutarizado y que se quedan con contrato laboral (unos 15). El resto, incluidos los profesionales de enfermería, están en el Hospital San Pedro de Logroño. Castiella calcula que el personal laboral en el Hospital de Calahorra serán unos 135-140 profesionales, ”el resto son personal estatutario, funcionarios del SERIS y todos están en la relación de puestos de trabajo del Hospital San Pedro. Y si a esto le añades que el presupuesto para contrataciones está congelado, la realidad es que en Calahorra no van a contratar a nadie, serán todos contratados en el San Pedro“. Una fórmula que perpetuará lo que ya está ocurriendo en Rioja Baja. ”Los facultativos de Logroño vienen un día a la semana a pasar consulta. O bien por la mañana, pocos y obligados, o bien por la tarde para cobrar una peonada como si el Hospital de Calahorra fuera una consulta privada y reducir así las listas de espera“. Y así, sentencia, ”no se hace equipo. Para que la gente se sienta integrada y que forma parte de un equipo en un hospital tienen que trabajar en ese hospital durante toda la jornada“.
Desde su nacimiento, la Plataforma SOS Hospital de Calahorra ha logrado que 10.000 riojanos hayan salido a la calle a manifestarse; han convocado cerca de 200 concentraciones; 13 asambleas informativas y han recogido casi 9.600 firmas. Unas cifras que para Castiella demuestran el apoyo de la ciudadanía. “Así lo siento en la calle. La gente nos apoya y dentro del hospital el apoyo es mayoritario aunque hay mucho silencio y temor a represalias”.
Un apoyo ciudadano que no sienten por parte de las instituciones. “Nadie se ha reunido con nosotros desde el pasado mes de mayo”. La primera reunión se produjo cuando surgió la plataforma, encuentro al que acudieron los responsables del SERIS. “Pensábamos que iba a venir la consejera de Salud, María Martín, pero no vino, reclamamos y nos reunimos en mayo. Desde entonces, nadie se ha reunido con nosotros”. Un gesto que califican de “desprecio a esas cerca de 9.600 personas que con su firma están apoyando a la Plataorma; a esas más de 10.000 personas que han salido a calle... si todo esto no es suficiente”. También se han dirigido al presidente del Gobierno de La Rioja, Gonzalo Capellán, al que el pasado mes de septiembre le solicitaron una reunión por escrito. “Ni siquiera nos ha contestado y los gobernantes están ahí porque han sido elegidos por el pueblo, tienen la obligación de escuchar, otra cosa será si están de acuerdo o no con nuestras reivindicaciones, pero al menos escucharnos”, insiste.
El sentido de permanencia es algo que salva vidas y así está documentado y en Calahorra se lo están cargando a marchas forzadas
Y pese a este silencio por parte del Gobierno de La Rioja, Castiella advierte de que seguirán con sus reivindicaciones, seguirán defendiendo la sanidad pública y el Hospital de Calahorra. Y es que a lo largo de este año, la Plataforma SOS Hospital de Calahorra continuará pidiendo la reversión de los recortes que afectan a enfermería, técnicos y cierre de camas; la revisión y actualización de la Relación de Puesto de Trabajo del Hospital de Calahorra; recuperar la capacidad de gestión y organización con un organigrama funcional y propio; recuperar las comisiones técnicas; que se garantice la plena operatividad del centro en toda su cartera de servicios; convertir todo el hospital en un hospital de difícil cobertura; una OPE extraordinaria para la cobertura de todas las vacantes; una auditoría de todas las infraestructuras, espacios y tecnología con un plan de renovación a cinco años; mayor equidad en la atención sanitaria y que se escuche a los profesionales sanitarios y a ciudadanía. “Nos consta que hay votantes del PP que están en contra de todo lo que se está haciendo en este hospital, pero se callan porque es lo que marca el Partido”.
Esta es la situación en el hospital de Rioja Baja, un centro que da cobertura a unas 75.000 personas, el 23 por ciento de la población riojana, “más las personas que acuden de municipios de la rivera de Navarra y vienen a los servicios de urgencias, radiología o partos”, apunta este facultativo que reitera la necesidad de fomentar “el sentido de permanencia, algo que salva vidas y así está documentado y que en Calahorra se están cargando a marchas forzadas”.