Seis de cada diez pacientes de la Unidad de Ictus de La Rioja logran la independencia funcional al recibir el alta

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18 de mayo de 2026 11:57 h

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Durante el año 2025, la Unidad de Ictus del Hospital Universitario San Pedro atendió a un total de 517 pacientes, lo que supone un incremento del 1,7 por ciento respecto al año anterior y consolida la actividad asistencial especializada en enfermedad cerebrovascular aguda.

La consejera de Salud y Políticas Sociales, María Martín, junto a la gerente de Atención Hospitalaria del Servicio Riojano de Salud, Corpus Gómez, la directora de Cuidados de Enfermería de Atención Hospitalaria, Teresa Sufrate, el director asistencial de Atención Hospitalaria, Francisco José Julián Villaverde, y la responsable de la Unidad de Ictus, María Pilar Moreno, han participado en la presentación del balance anual de la Unidad de Ictus del Hospital Universitario San Pedro.

“El compromiso de los profesionales sanitarios en la mejora continua de la atención al ictus resulta fundamental en una patología en la que la rapidez de actuación es clave para reducir secuelas y salvar vidas”, ha destacado la consejera. Asimismo, ha subrayado “la importancia de seguir fortaleciendo la coordinación asistencial y los recursos especializados para ofrecer la mejor respuesta posible a los pacientes riojanos”.

Los datos del balance anual reflejan una evolución estable de los resultados clínicos y funcionales de los pacientes atendidos. En este sentido, seis de cada diez pacientes ingresados en la Unidad de Ictus recuperaron la independencia funcional tras el alta hospitalaria. La edad media de los pacientes ingresados fue de 72 años. Del total de casos registrados, la mayoría correspondieron a ictus isquémicos (63 %), seguidos de accidentes isquémicos transitorios (24 %) e ictus hemorrágicos (13 %).

Uno de los aspectos más destacados del balance de 2025 ha sido la mejora en los tiempos de atención del código ictus, tanto en los tratamientos realizados en el propio hospital como en los casos que precisaron derivación a centros especializados para procedimientos de alta complejidad. La coordinación entre los servicios de Neurología, Urgencias y Emergencias Sanitarias (061) permitió agilizar la atención a los pacientes y reducir los tiempos de actuación, un factor determinante en el pronóstico y recuperación tras un ictus.

Asimismo, durante el último año se reforzó la activación de protocolos específicos para pacientes con sospecha de ictus grave, favoreciendo una respuesta más rápida y eficiente. El director asistencial de Atención Hospitalaria, Francisco José Julián Villaverde, ha subrayado que “La Rioja es una comunidad puntera en la atención al ictus y referente en innovación asistencial, con protocolos específicos que permiten ofrecer la mejor atención posible a los pacientes más graves en el menor tiempo”. En este sentido, ha recordado que “el principal enemigo en un ictus es el tiempo, porque cada minuto que pasa condiciona el pronóstico y la recuperación funcional del paciente”. Asimismo, ha destacado la coordinación entre todos los profesionales implicados: “Desde la activación del código hasta la llegada al hospital, trabajamos como un verdadero equipo perfectamente engranado, con Urgencias, Neurología, Radiología, Enfermería y Emergencias Sanitarias actuando de forma simultánea y coordinada”.

Julián Villaverde ha puesto además en valor los resultados obtenidos gracias a este modelo asistencial, señalando que “más de la mitad de los pacientes que sufren un ictus grave logran mantener una buena calidad de vida y autonomía a los tres meses”. Como ejemplo del impacto de esta atención especializada, ha relatado el caso reciente de un paciente de 91 años que, tras una rápida detección del ictus, la activación inmediata del circuito asistencial y el tratamiento especializado correspondiente, pudo regresar a su domicilio andando apenas 48 horas después. “Son casos que reflejan el impacto real del trabajo que hacemos y nos animan a seguir mejorando”, ha señalado.

La responsable de la Unidad de Ictus del Hospital Universitario San Pedro, María Pilar Moreno, ha destacado que “los resultados de 2025 consolidan la eficacia del modelo asistencial implantado en La Rioja”. En este sentido, ha explicado que “hemos mantenido la estabilidad clínica y funcional de nuestros pacientes y seguimos mejorando los tiempos de atención, un aspecto decisivo en una patología tiempo-dependiente como el ictus”. Moreno ha incidido especialmente en la importancia del circuito extrahospitalario: “Estos circuitos nos permiten agilizar la respuesta, priorizar cada minuto y mejorar los resultados clínicos”.

La hipertensión arterial continúa siendo el principal factor de riesgo entre los pacientes atendidos, seguida de otros factores cardiovasculares habituales asociados a este tipo de patología como la dislipemia, la diabetes mellitus tipo II, la obesidad y el tabaquismo.

Red de atención al Ictus en La Rioja

La consolidación de la red asistencial al ictus en La Rioja ha permitido avances recientes como la activación, por primera vez este año, de la atención urgente a un ictus grave desde el Hospital Universitario de Calahorra, mediante un procedimiento coordinado con la Unidad de Ictus del Hospital Universitario San Pedro y el 061. Este caso permitió iniciar de forma inmediata la atención especializada desde La Rioja Baja, agilizando la respuesta sanitaria en una patología en la que cada minuto resulta decisivo para reducir secuelas y mejorar el pronóstico de los pacientes.

La Rioja dispone de una red asistencial consolidada para la atención al ictus, articulada a través del Código Ictus, implantado en 2010 para agilizar la atención urgente. Esta red incluye la Unidad de Ictus del Hospital Universitario San Pedro, en funcionamiento desde 2014, la Unidad de Neurorrehabilitación Intensiva del Hospital de La Rioja, puesta en marcha en 2022, y, desde 2024, el Código Ictus Pediátrico, completando así la atención especializada en todas las etapas de la vida.