Ser mujer, tener más de 45 años y querer trabajar, misión imposible en La Rioja

Rioja2

0

La feminización del paro es una realidad que se ha acrecentado mucho más después de la crisis económica. Así lo evidencia un mes sí, y otro también, las cifras que ofrece el Ministerio de Empleo. Eunate García es la secretaria de Mujeres, Igualdad y Juventud de Comisiones Obreras y recuerda que “en La Rioja, a lo largo del mes de agosto, 709 personas pasaron a ingresar las listas del paro de las que el 59% son mujeres y, de estas, algo más del 52% tienen 45 años o más”.

Es una realidad que la precariedad laboral se está cebando en el colectivo femenino. De hecho, ahora mismo, hay medio millón más de mujeres que de hombres en paro y, lo que es peor, las oportunidades de trabajo que se les ofrece son peores. Y es que, si ya es difícil encontrar un trabajo, que este sea de calidad es casi una lotería.

En La Rioja, cuenta García, “en La Rioja tan sólo el 5,3% del empleo creado durante el mes de agosto fue de carácter indefinido”. De hecho, apunta, “desde la perspectiva de género, quienes más han sufrido esta precariedad han sido las jóvenes y las interinas”. Y todo “porque la mujer sigue atada al rol de género que hace que sean ellas las que, tradicionalmente, se encarguen de cuidar a los hijos o a familiares enfermos y, para ello, reduzcan su jornada laboral”.

Y sí. “En La Rioja hay mujeres que haciendo el mismo trabajo que los hombres cobran un sueldo inferior”, asevera. A pesar de que en los convenios no haya distinción alguna de género, “en el sindicato hemos tenido y tenemos casos de mujeres que están en una categoría inferior a los hombres por realizar el mismo trabajo, esto es algo que está a la orden del día”.

Por ejemplo, relata, “en el ámbito de la limpieza, hay hombres y mujeres que están sujetos al mismo convenio pero a ellas se les aplica un otra categoría diferente que a los hombres que, por lo general, suele ser inferior”.

Unas “barreras estructurales”, asegura, “que dificultan a la mujer la incorporación al mercado laboral y el poder acceder a un empleo estable”. Unas barreras estructurales que a juicio de Comisiones Obreras son mantenidas por los “gobiernos al servicio de los intereses financieros y que sirven de caldo de cultivo para una insoportable violencia contra las mujeres”.