Ayuso constata con su traslado temporal de despacho que su gobierno no necesitaba comprar un ático
Isabel Díaz Ayuso moverá su despacho por la acampada. Fuentes próximas a la presidenta autonómica confirman que están buscando una nueva ubicación y precisan que se están barajando diferentes opciones... entre las instalaciones que ya tiene la Comunidad de Madrid. Una situación temporal, similar a la que se dio hace meses cuando su Gobierno aseguró —en su primera versión— que unas obras que se iban a dar en la sede de la Presidencia de Sol obligaban a comprar un ático en Chamberí por 6,3 millones de euros para destinarlo a “reuniones”.
Este martes, la Cadena Ser adelantaba que la líder madrileña y su equipo están preparando unas oficinas en la sede del Canal de Isabel II, en el barrio de Chamberí, precisamente donde el gobierno regional compró el pasado mes de abril el ático. Fuentes cercanas a la presidenta no confirman que vaya a ser este el sitio elegido, pero sí que se están estudiando diferentes instalaciones de la Comunidad porque, aseguran, ahora mismo la Puerta de Sol no reúne las condiciones necesarias, especialmente de “seguridad”.
Desde el pasado 26 de septiembre, cientos de personas acampan en la plaza para protestar por la vivienda. El Gobierno de Ayuso ha intentado frenar la protesta a través de la Justicia, pero no lo ha conseguido, por lo que ahora pretenden mover el espacio de trabajo de la presidenta regional de forma “temporal”. Precisamente, una vez se conoció hace meses la polémica operación del Ejecutivo autonómico, se argumentó que se había adquirido el inmueble en el el exclusivo barrio para “reuniones” mientras durasen las obras en la Real Casa de Correos de Sol.
De hecho, eso fue lo que dijo la propia Ayuso a finales de julio, cuando el caso saltó a la prensa. “No sé si me quedaré en la Consejería de Presidencia o en la de Transportes, que es muy grande, y es el consejero el que se va para allá”, aseguró. También dijo que Planifica Madrid, la empresa pública que se encargó de la operación y está adscrita a la Consejería de Presidencia, “compra y vende inmuebles todo el año”, según las necesidades del gobierno autonómico. En este caso, se necesitaba por las obras. Esa versión luego cambió y el expediente del inmueble recoge, de hecho, que se buscó expresamente que pudiera tener un uso “institucional de carácter residencial”, sin ninguna mención a las obras.
La empresa pública pidió a la inmobiliaria que buscara un inmueble de “entre 250 y 400 metros y gran terraza” y exigió confidencialidad a la vendedora antes incluso de la visita al ático. La propia Ayuso estuvo en el inmueble después de la compra, según confirmaron fuentes de su entorno próximo, y en una entrevista admitió que la idea de comprarlo fue de su equipo: “Y a mí no me pareció mal”, dijo.
Sin embargo, solo un día después del escándalo, el portavoz y consejero de Presidencia, Miguel Ángel García Martín, anunció que se iba a poner en venta y que el importe obtenido por ese ático y otro inmueble iría destinado a sufragar parte de las ayudas aprobadas tras los incendios de la Sierra Oeste. Por ahora, el ático sigue sin comprador, y este mismo miércoles se conocerá si esa situación ha cambiado. Si no, el ático pasará a ser Oferta Pública Permanente. Es decir, que estará disponible para su venta mientras no haya una adjudicación sin que sea necesario que se vuelva a sacar la oferta.
Ahora, la presidenta toma la decisión de mover su despacho después de una semana de protestas por la huelga en la educación. Este mismo lunes, un grupo de manifestantes acudieron a la puerta de un acto que iba a contar con la presencia de Ayuso. Decenas de personas gritaban proclamas por la educación pública y la Policía Nacional acabó cargando contra ellos, mientras la presidenta autonómica aseguró que eran personas “violentas”. Ese mismo día, en una entrevista para el programa Horizonte, en Cuatro, Ayuso explicaba que se habían puesto “especialmente violentos” y que gracias a la policía pudieron “salir” del lugar.