Almeida busca cómo frustrar la acampada de Sol si Delegación lo evita: “No queremos quedarnos de brazos cruzados”
El alcalde de Madrid está buscando la forma de que se retire la acampada por la vivienda de la Puerta del Sol después de criticar a Delegación del Gobierno por no haberlo hecho todavía. “No queremos quedarnos de brazos cruzados”, ha declarado durante una entrevista en Telecinco. “Estamos estudiando las diferentes alternativas en el caso de que esto se prolongue en el tiempo”, ha añadido José Luis Martínez-Almeida en respuesta a las preguntas de Ana Rosa Quintana.
Almeida ha declarado que en el Ayuntamiento se encuentran “indignados” con el delegado del Gobierno por haber permitido la acampada. Asegura que la Policía Municipal pidió ayuda a la Policía Nacional cuando se empezaron a montar las tiendas y denuncia que “las instrucciones fue que no hiciera nada por evitarlo”. Y añade que “lo único que hizo fue estacionar dos furgonetas delante de la fachada de la comunidad de Madrid. Estuvieron cuatro minutos”.
La acampada no deja de ser “una ocupación de espacio público” que puede devenir “en una alteración del orden público”, ha dicho el alcalde, refiriéndose al 15M del año 2015, cuando la acampada “quien la levanta es la Delegación del Gobierno, lo cual ya es una prueba de quién es la competencia”. Almeida se ha preguntado qué pasaría si la gente fuera a acampar “frente a la sede del PSOE en Ferraz” o junto a La Moncloa.
En cuanto a las reclamaciones de los acampados en Sol, el alcalde cree que son “medidas profundamente equivocadas en general” y elucubró sobre el contenido del decreto sobre vivienda que llevará el Gobierno este martes al Consejo de Ministros. A su entender, debido a su “situación desesperada” puede intentar aprobar “un decreto de máximos que sabe que no va a ser convalidado” y que sirva para “el inicio de la campaña electoral”. La otra opción, según Almeida, es intentar un “decreto Frankenstein” que contente tanto a la izquierda como a los partidos nacionalistas de derechas.
Durante la entrevista, el primer edil ha desvinculado al Ayuntamiento de Madrid de los problemas de vivienda que tiene la ciudad y ha achacado la situación actual a la legislación aprobada por el Gobierno, que a su entender ha favorecido que desaparezcan “50.000 viviendas del mercado del alquiler”. No citó el problema de los pisos turísticos que sufre Madrid, muchos de ellos camuflados como alquiler de temporada en la ciudad.