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ENTREVISTA Precandidata a las primarias del PSOE en Madrid

Enma López: “Es momento de acercarnos a toda esa gente que vota al PSOE en las generales, pero no en Madrid”

Diego Casado

Madrid —
2 de julio de 2026 22:02 h

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Hace una semana la siempre movida Federación Socialista Madrileña recibió el sobresalto de que habría unas primarias disputadas en el Ayuntamiento de Madrid. La actual número dos del partido en la ciudad, Enma López Araújo (Vigo, 1986), lanzaba su candidatura a alcaldesa de Madrid, para lo cual se tendrá que medir a la portavoz vigente, Reyes Maroto.

Este jueves 2 y el viernes 3 de julio han de presentarse las candidaturas en Madrid. A partir del sábado 4 las precandidatas podrán recoger avales entre los militantes socialistas y las que finalmente consigan el mínimo necesario concurrirán a las primarias, cuya primera vuelta se celebrará el domingo 19 de julio.

Hablamos sobre ello con Enma López este jueves, justo después de que haya oficializado que quiere optar a la alcaldía de la ciudad que le acoge desde hace dos décadas, en la que labró su carrera como funcionaria del Estado —sacó dos oposiciones en Hacienda— y donde ha ejercido como concejala más de siete años.

Cumple 40 años el mismo día en el que se abren las candidaturas a las primarias en el PSOE de Madrid. ¿Por qué ha dado ahora este paso? ¿Se lo llegó a plantear en 2023?

Porque ahora sí creo que es mi momento. Llevo ocho años pateándome Madrid, recorriendo las agrupaciones, recorriendo los barrios, recorriendo todos los mercados... creo que he acumulado suficiente experiencia aunque sigo aprendiendo, porque es una ciudad enorme e infinita. Hubo mucha gente que en el año 2023 me animó y me dijo que tenía que dar el paso, pero yo consideraba que no. A diferencia de entonces, ahora sí creo que sí, porque a lo largo de todo este tiempo he conformado un equipo de personas que no solamente están dentro del partido, que también están fuera. Que es una red de tejido social que estoy segura de que es la clave para ganar Madrid. Y es que el partido es súper importante, pero el éxito yo creo que solo viene cuando hacemos alianzas también con quien está ahí fuera. Incluidos también nuestros votantes.

Barranco fue el último alcalde socialista en la capital de España, y eso fue en 1989. ¿Qué tiene que hacer el PSOE para volver a ganar la alcaldía de Madrid?

Hace 37 años que no gobernamos Madrid. Era una época en la que todavía estaba el muro de Berlín, grabábamos nuestros recuerdos en cintas de VHS, cuando viajábamos sacábamos mapas gigantescos de la guantera, que teníamos que plegar como si fuera papiroflexia... yo creo que ahora es el momento. Nuestro eslogan de campaña es Ya toca, y es verdad, ya toca volver a conquistar esta ciudad. Porque hay mucha gente ahí fuera que nos necesita.

En el Gobierno de España estamos llevando a cabo un montón de medidas que mejoran la vida de la gente: la subida del salario mínimo, de las pensiones, las rebajas en el precio del transporte... y los madrileños también necesitan ese tipo de políticas. Creo que es el momento de ir más allá, de aportar quizá un poco más de empatía, de una comunicación más cercana, de acercarnos a toda esa gente que nos vota en las generales, pero que no nos vota en las municipales. Son personas a las que no hemos conseguido convencer de que salgan de su casa para irnos a votar. Tenemos un reto apasionante, y estoy segura de que ahí está la clave de la victoria.

¿A qué zonas y barrios cree que el PSOE puede y debe llegar?

A mí me preocupa mucho cuando veo la abstención de Carabanchel y veo que hay un 40% de gente que no vota. Me preocupa la abstención en Puente de Vallecas, en Latina o Usera, porque son los lugares donde más falta hace la política. Hay otros lugares donde tienen alternativas, que están en lo privado, en colegios o en coches privados. Pero hay muchas personas que realmente necesitan un ayuntamiento que les cuide. Y lo que hemos encontrado hasta ahora es un ayuntamiento del señor Almeida que en realidad gobierna contra los ciudadanos, no a favor de ellos.

Cuando vemos cuántas bibliotecas por persona tienen en otros municipios cercanos, cuántos centros deportivos, cuántas piscinas tienen por persona... las ratios son muchísimo mejores que las que disfrutan las personas que viven y pagan impuestos en Madrid. Esas personas son a las que nos tenemos que dirigir.

¿Cuál sería el primer problema que abordaría en Madrid si fuera alcaldesa?

Lo más urgente es la vivienda y yo creo que hay que abordarlo de forma poliédrica, porque hablamos siempre de construcción y la construcción es fundamental: hay que construir más, más rápido, hay que construir diferente, con técnicas más industrializadas... pero creo que hay que hacerlo de forma más completa. Hay que insistir mucho en la rehabilitación, muchas viviendas no se pueden poner en el mercado de alquiler precisamente porque requieren una reforma y ahí el Ayuntamiento puede jugar un papel muy importante. Luego creo que hay que apostar por la redensificación, pero con una función social, donde ayudemos a rehabilitar viviendas que actualmente a lo mejor no tienen una calidad constructiva tan buena como nos gustaría, y además aprovechemos para meterle alguna planta que sea de vivienda pública.

Hay que hacerlo para dar posibilidad a que los hijos de las personas que viven en Madrid puedan acceder a una vivienda, también a las personas que se quieren venir a vivir porque les sale una oportunidad laboral, a personas que de repente se divorcian y tienen derecho a tener una segunda oportunidad, o una tercera. Y Madrid se lo está negando. Para mí eso es absolutamente prioritario porque es una medida que requiere largo recorrido y que hay que empezar el día uno.

Usted tiene el carné socialista desde los 16 años ¿Por qué cree que el modelo del PSOE es el mejor para esta ciudad?

Porque es un modelo que se basa en la justicia social, en la igualdad de oportunidades. Cuando llegué a la sede del PSOE con 16 años no sabía lo que me iba a encontrar, y lo que me encontré fue una familia, personas con las que compartes valores, entusiasmo... y mucho sacrificio. En la política generalmente esto no se cuenta, pero también son muchas horas y renuncias de estar con tu familia, de estar con tus amigos, de viajar. Eso es lo que significan para mí esas siglas, que tienen casi 150 años de historia, que protagonizaron los grandes avances de este país, los grandes avances de esta ciudad, con Tierno Galván. Creo que es el momento de recuperarlos, porque ese impulso solo va a venir de nosotros. Madrid no puede seguir parada.

¿Con qué fuerzas se ve para llevarlo a cabo?

Cuento con muchísimos militantes que tienen ganas, que tienen ilusión, que piensan que ya toca. Hay quien dice que en las primarias hay muchas presiones. Efectivamente, yo he sufrido muchas presiones de muchos militantes para llegar hasta aquí. He dado el paso, y ahora lo que les pido es que igual que me han cogido de la mano durante estos cuatro años, me cojan de la mano en el proceso de avales, que es el primer punto, y en la votación, que es el segundo punto. Y sobre todo en lo más importante, que es esa campaña que nos va a llevar a Cibeles.

¿Por qué se ve a usted con más probabilidades de lograrlo que Reyes Maroto?

Esta pregunta siempre es compleja, porque Reyes Maroto es una persona a la que admiro, a la que valoro, es amiga y llevo trabajando con ella cuatro años de forma muy intensa. Pero pienso que puedo hacerlo porque así me lo han trasladado tanto militantes como muchas personas de la sociedad civil. Porque creo que puedo aportar ese plus de empatía, de comunicación, también de trabajo, de conocimiento de la ciudad. Son ocho años ya pateándome la calle con un proyecto muy claro que bebe también de muchas experiencias internacionales que he tenido en el último año, hablando con alcaldes de otras ciudades en el mundo, viendo cómo hay otro modelo, cómo París, Bruselas o Nueva York lo están haciendo de forma distinta. Ahí es donde creo que podemos aportar un plus que puede ser diferencial.

¿Qué ciudades del mundo le inspiran para lo que quiere hacer en Madrid?

En términos sociales, me gusta mucho lo que hizo Claudia Sheinbaum en México cuando llegó el Mundial de fútbol y fue capaz de llevarlo a todos los barrios y creó un mundial paralelo entre los coles, donde esos niños acabaron jugando en el Estadio Azteca como si fueran sus propios ídolos, me parece que es muy inspirador. En términos de reverdecer la ciudad creo que París es un ejemplo. En el uso de la bicicleta París está muy bien, pero Bruselas ya no nos la imaginamos sin bicicletas y hace bien pocos años que no había carriles bici. Seguramente de Berlín podemos imitar muchas actuaciones en términos de climatización, cada ciudad tiene lo suyo yo siempre digo que ser la mejor ciudad del mundo está bien, pero que hay veces que lo único que hay que hacer es copiar todo lo que hacen bien el resto y solo eso ya nos convertirá en la mejor ciudad que podemos llegar a ser. Y si además inventamos, pues estupendo. Pero en Madrid queda mucho, mucho, mucho camino por recorrer.

Se ha dedicado a revisar durante años miles de hojas de los presupuestos municipales desde la oposición ¿Qué cree que le ha aportado esta experiencia?

Hay una frase que he repetido mucho durante estos años: la única verdad que hay en política es la verdad presupuestaria. Todo lo que no aparece en esos presupuestos está muy bien, pero no lo van a hacer. Los presupuestos te dan una visión de todo el año, del número de empleados públicos, de dónde están, de cuáles son las prioridades del Gobierno, de cuánto cuesta cada cosa, porque además son cantidades ingentes de dinero. Lo primero es coger la dimensión de esas cuantías y lo segundo es entender la asignación de todas las prioridades. Descubrir la cantidad de organismos, de direcciones, de funcionarios públicos que hacen una labor fantástica y que consiguen que este Ayuntamiento funcione cada día. Es una maquinaria gigante, la mayor empresa que hay en Madrid.

El lema de campaña que ha lanzado es Solo quiero quererte como nunca te quisieron, Madrid. ¡Ya toca!

Madrid es una ciudad que necesita que la quieran, que necesita que la cuiden, que esto no va de tener un alcalde al que no le gusta esta ciudad, que su única visión de ciudad es abrirle la puerta a cualquiera que venga con un proyecto y hacerlo incluso a costa de los madrileños, como suele pasar. Yo creo que cuando quieres a la ciudad, la cuidas, te duele ver que está sucia, te duele ver que sigue ahí el maldito scalextric de Puente de Vallecas que todos los grupos políticos prometimos tirar.

Ha dicho que su prioridad sería la vivienda, pero ¿qué otros temas abordaría a continuación?

Creo que hay que hablar mucho de movilidad, en términos de reforzar el transporte público, no tanto de prohibir el coche privado. Esto va de que el transporte público sea tan bueno, tan eficiente, tan rápido y esté tan bien pensado que a nadie se le ocurra coger su coche. Por supuesto, hay que hacer una red de carriles bici seguros, conectados, una movilidad mucho más cercana a la de otras capitales europeas. Llevamos demasiados años parados: muchas ciudades aprovecharon la pandemia para hacer esa gran transformación y Madrid se quedó atrás.

Hay que repensar la red de autobuses, porque al final tenemos líneas muy largas que quizás estén pensadas para llevar a todo el mundo al centro, pero no a los lugares a donde más van. Eso es tan sencillo de ver con big data, con mapas de calor, se pueden programar unas líneas de autobuses que de verdad respondan a las necesidades. No se pueden pedir comportamientos heroicos del ciudadano: si le tenemos que poner en la tesitura a una persona de ir en el coche y tardar 15 minutos o ir en transporte público y tardar una hora y media... eso es lo que se tiene que encargar el propio ayuntamiento. Una mejor movilidad va a revertir en una mejor calidad del aire, en evitar todos estos atascos que desde que Almeida es alcalde vuelven otra vez, y va a revertir en una mayor igualdad de los ciudadanos.

No es lo único, se está hablando últimamente mucho de la climatización de los colegios. A mí me gustaría abrir ese debate, pero no solamente para los colegios, también para las casas. Es importante recuperar la dignidad de las viviendas, que no solamente está en los metros cuadrados, en si tiene luz... Está también en la temperatura. Madrid es una ciudad cada vez con temperaturas más extremas, con más frío, con más calor durante más tiempo. Esto va también de si tu casa tiene aire acondicionado y de si no te dan temblores cada vez que le das al botón para encenderlo, porque temes la factura que te pueda llegar. De eso también se tiene que encargar un ayuntamiento: con comunidades energéticas, con miles de medidas que se están implementando en otros lugares y que aquí no se hacen. El hecho de que no todos los edificios o los equipamientos municipales tengan placas solares es algo difícil de entender.

Tenemos que hacer una apuesta seria por la igualdad de oportunidades, tenemos que hacer otra apuesta —ahora que estamos en la semana del Orgullo— por un Orgullo que sea de ciudad, no uno privado que se tenga que organizar con muchísimos obstáculos. De todas formas, el que planteo es un proyecto que ahora tiene que crecer escuchando la militancia. Madrid tiene que ser una ciudad asequible, un lugar que no te quite tu tiempo y una ciudad en la que puedas respirar.

¿Qué podría aportar a la ciudad la perspectiva de una alcaldesa que nació fuera de ella?

Me cuesta porque después de veinte años viviendo en Madrid soy más de aquí que las gallinejas, pero hay algo que es diferencial: yo no nací aquí, yo lo elegí. Me parece una suerte crecer en Madrid, pero también me parece que dice mucho elegir la ciudad en la que vives. Como estas parejas que se levantan cada mañana y se eligen cada día: no están por costumbre, no están porque sea lo que tienen que hacer. Están porque cada mañana se levantan y dicen: yo quiero seguir contigo.

Siempre digo que Madrid es el gran amor de mi vida, quizá el único. Pero veinte años más tarde yo sigo caminando por esta ciudad, viendo el cielo y me sigo maravillando. Y voy por Madrid Río y miro ese atardecer con la Almudena y el Palacio Real y cada noche digo qué bonito. Y veo las puestas de sol desde el Cerro del Tío Pío pensando en la suerte que tenemos. Y eso creo que es quizá lo que puedo aportar: yo elegí esta ciudad, elijo cuidarla y quiero ser alcaldesa, que probablemente es lo más bonito que se puede ser.