Una red de oasis climáticos para combatir el calor en los barrios: la alternativa de Más Madrid al “limitado” plan de Almeida

Barrio de Entrevías. 17 de junio a las 18.00 horas. El termómetro marca 34 grados. Los viandantes buscan cobijo en la sombra que proporciona el escaso arbolado de la calle Pedroches. Previsiblemente, quien camina por el barrio a estas horas y con esta temperatura no lo hace por gusto, aunque quedarse en casa tampoco es una opción viable para muchos de los vecinos del distrito de Puente de Vallecas. El 27,3% no tienen recursos para mantener su vivienda a una temperatura adecuada.

En este contexto, contar con espacios que sirvan como refugio climático resulta imprescindible, sobre todo para niños y personas mayores, dos grupos que resultan especialmente vulnerables en lo que al calor respecta. Más aún cuando, según datos de 2023, solo un 36,2% de la población de Puente de Vallecas puede permitirse una semana de vacaciones al año.

Pasar el verano en el barrio puede convertirse en un desafío cuando las altas temperaturas limitan tanto la estancia en el espacio público como la comodidad dentro de las viviendas. Sin embargo, para miles de madrileños esa es la realidad. En distritos como Puente de Vallecas, donde una parte importante de la población no puede permitirse salir de vacaciones y muchas viviendas no reúnen condiciones adecuadas para afrontar las olas de calor, encontrar un lugar fresco donde pasar las horas centrales del día se convierte en una necesidad.

La plaza del Mercado de Mediodía, en Entrevías, es uno de esos pocos rincones donde el calor parece dar una tregua. Bajo las carpas instaladas para la ocasión, entre mesas con fruta fresca, limonada y actividades acuáticas para niños, Más Madrid eligió el miércoles pasado este espacio para presentar su alternativa frente a las altas temperaturas: una red de oasis climáticos repartidos por toda la ciudad.

La formación propone desplegar una red de 181 oasis climáticos aprovechando espacios públicos y equipamientos ya existentes. Bibliotecas, centros culturales, colegios, mercados, instalaciones deportivas, parques o plazas pasarían a formar parte de una infraestructura de proximidad pensada para ofrecer sombra, agua, vegetación, descanso y actividades comunitarias durante los meses más calurosos del año.

El objetivo, explican desde Más Madrid, es que cualquier vecino pueda encontrar a pocos minutos de su casa un lugar donde refugiarse del calor, socializar y disfrutar del espacio público. “No se trata solo de tener un sitio donde estar fresquito”, advierte en conversación con Somos Madrid el concejal y portavoz de Medio Ambiente de la formación, José Luis Nieto.

Poco tiene que ver con el plan contra el calor presentado por Gobierno municipal de José Luis Martínez-Almeida hace unas semanas. Un paquete de medidas que incluye la apertura de algunos centros de mayores durante el verano, cuatro nuevos nebulizadores en toda la ciudad y la consideración de determinados mercados municipales como refugios climáticos. Para Más Madrid, se trata de actuaciones insuficientes frente a una realidad cada vez más evidente: los veranos son más largos, más intensos y golpean con mayor dureza a quienes tienen menos recursos para protegerse de ellos.

La red de oasis urbanos se enmarca en un contexto de aumento sostenido de las temperaturas en la ciudad. Según los escenarios climáticos citados por la formación, Madrid experimentará veranos cada vez más extremos, con un clima progresivamente más similar al de ciudades como Sevilla en la próxima década y cercano al de Marrakech hacia 2055, con aumentos de temperatura de entre 2,5 y 3,5 grados, más días de calor extremo y menos precipitaciones.

Más Madrid sostiene que estos cambios ya están afectando a la vida cotidiana de la ciudad. Las altas temperaturas obligan cada vez más a modificar horarios para evitar las horas centrales del día, buscar recorridos alternativos con más sombra o limitar actividades cotidianas como hacer la compra, acudir al trabajo o desplazarse por el barrio. En este sentido, la formación acusa al gobierno municipal de no haber actuado con suficiente contundencia frente al avance de la isla de calor urbana.

Paliar la desigualdad climática desde lo público

El impacto del calor no se distribuye de forma homogénea en Madrid. Según los datos proporcionados a este periódico por Más Madrid, el 15% de los hogares de la ciudad no puede mantener su vivienda a una temperatura adecuada, pero este porcentaje aumenta notablemente en algunos distritos del sur y del este.

En barrios como Carabanchel, Latina, Usera o Villaverde, la proporción de hogares que no pueden garantizar condiciones térmicas adecuadas en verano supera en algunos casos el 30%. En contraste, distritos como Salamanca, Chamartín o Retiro presentan niveles significativamente más bajos.

A ello se suma la dificultad para salir de la ciudad durante el verano. En 2023, el 22,7% de los hogares madrileños no podía permitirse una semana de vacaciones al año, cifra que asciende al 23,9% si se mide en términos de población.

Las diferencias por distritos son especialmente significativas. En Puente de Vallecas, por ejemplo, el 37,2% de los hogares no puede costear unas vacaciones anuales, mientras que en Usera la cifra se sitúa en el 35,3%. En Carabanchel alcanza el 34,4%. En el extremo opuesto, distritos como Salamanca (11%), Chamartín (12,8%) o Retiro (12,1%) presentan niveles mucho más bajos.

Estos datos, según la oposición, evidencian una “desigualdad térmica y social” que agrava los efectos del calor en los barrios más vulnerables. Es precisamente en estos distritos donde Más Madrid considera que una red de oasis climáticos puede desempeñar un papel clave, al garantizar espacios frescos, gratuitos y accesibles a pocos minutos de cualquier vivienda.

En este sentido, la portavoz del Grupo Municipal de Más Madrid en el Ayuntamiento, Rita Maestre, defiende la propuesta como una medida de aprovechamiento del espacio público ya existente: “La propuesta aprovecha el espacio público que ya tenemos, no hay que inventarse nada nuevo, simplemente ponerlo a funcionar”. El plan es ambicioso, Maestre explica que la idea es “llevarlo a toda la ciudad, con más de 180 localizaciones”.

181 oasis para los 131 barrios de Madrid

La Red de Oasis Climáticos es una propuesta para transformar 181 espacios públicos ya existentes en Madrid en refugios frente al calor extremo, distribuidos por los 131 barrios de la ciudad. Todos funcionarán como espacios accesibles y gratuitos para toda la ciudadanía.

Según la formación impulsora, un oasis climático es mucho más que un lugar fresco: es un espacio donde protegerse de las altas temperaturas y, al mismo tiempo, hacer vida de barrio. Combina sombra, vegetación, agua, confort térmico en exteriores y climatización en interiores, con actividades gratuitas, zonas de descanso, juego, estudio y encuentro comunitario. La idea es que estos espacios se conviertan en un servicio público esencial durante los meses de calor.

La red distingue entre oasis interiores y exteriores. Entre los interiores se incluyen equipamientos como la Biblioteca Municipal José Hierro (San Blas-Canillejas), la Biblioteca de Canillejas, el Mercado de Tirso de Molina (Latina), el CEIP Isaac Peral (Carabanchel), el Centro Deportivo Municipal Ciudad de los Poetas (Moncloa-Aravaca), la Estación de Atocha (Arganzuela), el Mercado de Maravillas (Tetuán), la Biblioteca Dámaso Alonso (Chamartín), el Mercado de Chamberí, la Caja Mágica (Usera), el Mercado de La Cebada (Centro) o el Centro Deportivo Municipal Daoíz y Velarde (Retiro), entre muchos otros.

En cuanto a los oasis exteriores, la red incorpora parques, plazas y zonas verdes como Madrid Río (Arganzuela), el Parque del Retiro (entorno Niño Jesús), los Jardines del Descubrimiento (Salamanca), el Parque de Berlín (Chamartín), el Parque de Santander (Chamberí), la Dehesa de la Villa y el Parque del Oeste (Moncloa-Aravaca), la Plaza de la Remonta (Tetuán), la Plaza de Oporto (Carabanchel), el Parque El Calero (Ciudad Lineal), el Parque Lineal del Manzanares (Villaverde) o el Parque Juan Carlos I (Barajas), entre otros muchos puntos distribuidos por toda la ciudad. Todos se pueden consultar en un mapa elaborado por la formación en colaboración con Zuloark y Montera34.

El objetivo es que cualquier vecino o vecina pueda identificar un oasis cercano a su casa y acceder a él caminando, creando una red de proximidad que conecte equipamientos ya existentes y espacios públicos abiertos para hacer frente a los episodios de calor extremo. Además, desde Más Madrid subrayan que se trata de una iniciativa construida de forma conjunta con asociaciones vecinales y con las distintas organizaciones de cada barrio que quieran participar en su desarrollo y programación.

En el caso del proyecto piloto de Entrevías, por ejemplo, en el que la red Somos Tribu VK, un colectivo de apoyo mutuo y solidaridad vecinal nacido durante la pandemia, fue la encargada de dinamizar la jornada, proporcionando agua, limonada y fruta, además de organizar un intercambio de plantas. La concejala y portavoz de Economía de Más Madrid, Sara Ladra Álvarez, indica que la propuesta también busca crear un espacio común para los residentes de cada barrio: “Es un trabajo conjunto con las asociaciones vecinales del entorno, para no solo definir el espacio, sino ver cómo llenarlo de actividad durante todo el verano”.

Por su parte, Rita Maestre considera que se trata de una medida sencilla que, a su juicio, debería formar parte de la gestión ordinaria del Consistorio: “Es una cosa muy sencilla que sería ideal que no tuviéramos que hacer desde la oposición, mientras nos condenan a achicharrarnos”. Subraya además el papel del sector público en la protección frente al calor: “Hay que asumir que lo público tiene que cuidar a lo público”, y pone el foco en la infancia y las desigualdades de acceso al ocio estival: “Sobre todo para los niños pequeños, ahora que empiezan las vacaciones y mucha gente no puede permitirse pagar la entrada de una piscina municipal”

La propuesta de los oasis climáticos llega después de la presentación del plan contra el calor del Ayuntamiento de Madrid. Más Madrid considera que las medidas anunciadas son “limitadas” y de escaso impacto real. Entre las actuaciones municipales destacan la apertura de uno o dos centros de mayores adicionales por distrito durante el verano, la instalación de cuatro nebulizadores en toda la ciudad, uno de ellos ya fuera de servicio, según la oposición, y la habilitación de la sede del Samur Social como refugio para personas en situación de calle.

También se incluyen descuentos en cines en horario de tarde, una medida que Más Madrid ironiza por su limitada eficacia en las horas de mayor calor, y el programa Veranos de la Villa, que ofrece 54 actividades, de las cuales solo 11 son gratuitas, con precios que oscilan entre 15 y 25 euros. La oposición critica además que el Ayuntamiento presente los mercados municipales como refugios climáticos cuando muchos cierran a mediodía y solo 43 de los 131 barrios cuentan con este recurso.

Frente a ese modelo, Más Madrid defiende que la adaptación al calor no puede resolverse con medidas puntuales ni simbólicas, sino con una red estable de espacios públicos de proximidad que garantice refugio en todos los barrios de la ciudad durante los meses de temperaturas extremas. En una ciudad donde los veranos son cada vez más largos y duros, la formación defiende que el espacio público debe convertirse, también, en una herramienta activa para proteger a quienes más lo sufren.