Así son las nuevas cabinas del Teleférico de Madrid que sustituirán a las clásicas, ya desmontadas en Casa de Campo

“Va a ser una experiencia absolutamente espectacular”, vaticinaba esta mañana el delegado de Movilidad, Borja Carabante, en el pabellón de Ifema donde el Ayuntamiento ha presentado el diseño de las que serán las nuevas cabinas para el Teleférico de Madrid. Ofrecerán “una panorámica absolutamente espectacular, una visión de 360 grados”, detallaba a los medios que cubrían el acto.

Las nuevas cabinas son el principal atractivo del stand municipal en la Global Mobility Call, una feria que acoge esta semana Ifema. Allí Carabante ha hecho el anuncio de que el Teleférico volverá a llevar pasajeros del Balcón de Rosales hasta la Casa de Campo a lo largo del primer trimestre de 2027, cuatro años después de un cierre para mantenimiento que se convirtió en una pausa mucho más extensa de lo inicialmente previsto.

Habrá 47 cabinas como la de la imagen, con capacidad para diez personas en cada una de ellas. Serán accesibles, plenamente panorámicas, acristaladas, y algunas tendrán el suelo totalmente acristalado. Serán la guinda para unas obras que arrancaron hace unos meses y que están sirviendo para desmontar las antiguas instalaciones, además de demoler las estaciones, que serán totalmente renovadas.

Los detalles constructivos del nuevo Teleférico de Madrid, que este periódico avanzó en diciembre, indican que se pasará de las anteriores cabinas de pinza que circulan sobre dos cables y capacidad para seis personas a un teleférico monocable con cabinas de pinza desembragable en las que cabrán diez viajeros. Se fabricarán 47 cabinas frente a las 78 que había hasta ahora, pero la capacidad para llevar pasajeros será mayor, porque la velocidad del transporte aumentará de 3,5 m/s a 6 m/s. Esto se traducirá en que el teleférico podrá llevar hasta 1.800 personas por hora frente a las 1.200 del anterior modelo. Algunos viajeros consideran una desventaja el aumento de la velocidad, que acortará la experiencia del trayecto.

El Ayuntamiento de Madrid quiere acabar las obras antes de que acabe el año. A partir de ahí hará pruebas con las nuevas cabinas, de cara a la reapertura en 2027. La tarifa por subirse a estos aparatos aún no está decidida. Carabante pide tener en cuenta “que esto no es un transporte público, aunque pudiera serlo y, por tanto, no está sometido a una subvención como sí tiene bicimad o los autobuses de la empresa de transportes”. “Se trata de una atracción y debe tener una tarifa distinta”, ha añadido.

“Será una nueva atracción dentro del atractivo que tiene la ciudad de Madrid”, ha valorado el delegado en declaraciones recogidas por Europa Press. También ha informado de que la EMT colocará una base de Bicimad en la estación del teleférico en Casa de Campo, lugar al que hasta ahora solo se podía acceder en coche o andando. “Vamos a intentar que cuando uno llegue a Casa de Campo tenga más actividad, de tal manera que pueda coger una bicicleta para moverse”, ha adelantado el delegado sobre este proyecto que busca “que sea un atractivo más el poder ir” hasta este pulmón verde de la ciudad porque “Madrid ha vivido de espaldas al río” mucho tiempo, “ha vivido muchas veces de espaldas a la Casa de Campo”.

Como parte del atractivo de la feria de esta semana en Ifema, el Ayuntamiento muestra a través de unas gafas de realidad virtual cómo podrá ser el viaje en teleférico sobrevolando el parque del Oeste, el Manzanares y la Casa de Campo, a 40 metros de altura.

La