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Familias del Ignacio Zuloaga consiguen que la junta de Tetuán se comprometa con la adaptación climática del colegio

El calor está en boca de los miembros de todas las comunidades escolares. Sucedía cada año, pero luego llegaba el verano. La conversación rebrotaba con el comienzo del nuevo curso y se apagaba de nuevo a las puertas del otoño. Pero ya no. La conciencia de estar ante un problema estructural ligado al cambio climático ha anidado en la sociedad y cada vez son más frecuentes las redes de trabajo por la reconversión climática de los centros escolares que trabajan de forma permanente. Crean grupos de intercambios de experiencias, se reúnen con los concejales presidentes de sus distritos o ponen en marcha mediciones coordinadas de temperaturas en sus colegios.

El jueves pasado, las familias del CEIP Ignacio Zuloaga presentaron en el pleno mensual del distrito de Tetuán una proposición relativa a la climatización y renaturalización de su colegio. A las puertas acudieron en señal de apoyo decenas de familias, que también estuvieron bien representadas en el salón de plenos de la junta municipal de la calle de Bravo Murillo. El ajetreo infantil fue parte de la banda sonora del jueves de pleno fuera y dentro del viejo edificio de los años treinta. Que goza de aire acondicionado.

La proposición fue aprobada por unanimidad, recibiendo además comentarios positivos de todos los partidos políticos representados en la Junta. El PSOE recordó en su intervención que la Junta dispone este año de un presupuesto de 125.000 € para adaptación climática, que debería emplearse en hacer más amable climáticamente el Zuloaga y el resto de centros públicos del distrito.

La aprobación puede marcar un recorrido en el corto plazo. El AFA del CEIP Ignacio Zuloaga participa de la plataforma Aprender Sin Calor. En su seno, se han fraguado iniciativas parecidas a la del centro tetuanero, con proposiciones en sus respectivas juntas de distrito y presencia de las familias en los plenos. Así sucederá el próximo 9 de junio en Arganzuela y el día 11 en el distrito Centro.

Cabe recordar, de todas formas, que no es la primera vez que la junta municipal aprueba una proposición en sentido parecido a esta que no se ha llevado a cabo (hace dos años se aprobó por unanimidad una de Más Madrid para los centros de Tetuán con carácter de urgencia). Otras iniciativas nacidas en el seno del distrito también se han topado con pegas por parte de la administración. Ese mismo año, por ejemplo, la plataforma Tetuán Eres Educación Pública presentó a los presupuestos participativos un proyecto para la climatización de centros públicos que recabó bastantes votos, pero los técnicos municipales lo rechazaron por ser “deficiente desde el punto de vista de la relación coste-beneficio”.

Belén López, madre del centro escolar, fue la encargada de leer la petición de las familias para hacer frente a los problemas derivados de “un edificio que se ha quedado atrás frente a la realidad climática, diseñado para el clima y el uso de hace 56 años”. Solicitaban una climatización activa basada en sistemas de ventilación y climatización; la protección térmica de la fachada –“frenar el sol antes de que entre por todos los vidrios”–; la renaturalización del patio “para que deje de ser una isla de calor” y la mejora de la infraestructura hídrica con fuentes y zonas de riego. Y pidieron que se aprobara dotándolo de presupuesto y con prioridad. Como es habitual en las juntas de distrito, se aprobó trasladar la petición “al órgano competente”.

Hablamos después de la aprobación de la propuesta con la ponente, que nos explicó en nombre de las familias del centro cómo se han coordinado interna y externamente para elaborar el proyecto y la proposición.

“El CEIP Ignacio Zuloaga es un colegio pequeño situado en el barrio de Bellas Vistas.  Está muy encajonado, alrededor tiene un montón de edificios y ahora de hecho ha quedado lindando con un edificio nuevo de alquiler sostenible que se ha construido en la glorieta de Rocío Durcal. No tiene ninguna zona de respiro verde ni que haga que transpiren los patios. No tiene patio de tierra y todo el calor que pilla se lo queda. Está en un enclave urbano muy duro”, explica la madre del centro.

Añade que es un edificio que, pasado medio siglo, no está adaptado para los usos y el clima actuales. “En nuestro colegio el uso además está muy centrado en el verano porque casi todos los años se hacen dos campamentos en julio y agosto, el del AFA y otro organizado por la propia junta”.

Loa campamentos del AFA del Zuloaga son muy conocidos en todo el distrito de Tetuán. Llevan años organizándose con mucha eficacia y el enclave del centro permite que, a pesar del calor, los pequeños se acerquen al huerto del colegio y a la cercana Dehesa de la Villa. Sin embargo, advierten desde la asociación de familias, la situación con el calor es crítica. Este año será diferente. Al finalizar el debate el pasado 4 de junio, la concejala presidenta aclaró que este verano no se celebrarán campamentos en el centro debido a que se realizarán obras de acondicionamiento de este.

La idea de presentar la propuesta al pleno se desarrolló con poco tiempo, pero no les fue difícil ponerla en pie porque llevan tiempo trabajando en ella desde la comisión de Sostenibilidad e infraestructuras del AFA, en la que hay padres y madres profesionales de obras, arquitectura o sostenibilidad.

 “Mandamos la propuesta al resto de colegios del distrito y nos hemos ofrecido a ayudarles para que hagan la suya o una más general, a nivel de Tetuán”, cuenta Belén. En este sentido, los directores de los centros de Tetuán también han hecho una carta común expresando la necesidad de paliar estructuralmente los problemas climáticos de los centros del del ditrito.

Las familias se muestran contentas con el recibimiento que tuvo la proposición y su aprobación por unanimidad, aunque dicen ser conscientes de que falta la parte más complicada: conseguir que se ejecute. “Creo que todos los grupos políticos han estado de acuerdo en que las propuestas eran irrebatibles porque se sustentan en datos técnicos. No hay lugar a las respuestas políticas que se están dando estos días y que dan un poco de vergüenza”.

La consejera de Educación de la Comunidad de Madrid, Mercedes Zarzalejo, afirmó el pasado martes durante el foro Desayunos Madrid, organizado por Europa Press,  que “cuando hace calor, hace calor”. El pasado jueves, Mariano de Paco (consejero de cultura de Ayuso) ha quitado hierro al problema durante la discusión de una proposición relativa a las temperaturas en los centros escolares en la Asamblea de Madrid. “Esta mañana, para llevar a mi hija al colegio, ¿saben lo que he hecho?: ponerle una camiseta de manga corta y un pantalón corto, como hemos hecho toda la vida”, ha dicho. Estas declaraciones han indignado a muchos alumnos y familiares, cuyos centros han llegado en los últimos días a los 30 grados centígrados.

En realidad, vienen a confirmar con un lenguaje menos burocrático lo que la Consejería de Educación acaba de señalar a través de una carta: que “los centros han de adaptar el plan general de actuación frente a olas de calor a las necesidades propias del centro”. El Ignacio Zuloaga, sin ir más lejos, ha tenido que recurrir a sus familias para avanzar en la adaptación climática de su patio. Fue la asociación de familias la que consiguió una pequeña subvención para instalar en el patio unas pequeñas carpas hechas con material reciclado.

Las familias del Zuloaga saben que han conseguido meter la semilla bajo el manto de tierra y que no pueden desentenderse del crecimiento de la planta. Para presentar la propuesta han tenido que hablar previamente con todos los grupos políticos y tienen el propósito de seguir estando muy presentes hasta que su colegio tenga la vegetación, los toldos o el agua que reclaman. “Una de las cosas que nos han explicado todos los partidos es que existen dificultades de ejecución por la separación de competencias. Sabemos que es real que hay un nivel de interpretación grande en la norma para decidir que pueden hacer algo o no y creemos que ahí entra la voluntad política. Hoy ha parecido que la tenían todos los grupos políticos. Veremos si es verdad”.