El PP se apoya en Vox para sacar adelante la ordenanza cívica de Zaragoza: multas por sinhogarismo o despedidas de soltero
Zaragoza está más cerca de tener una ordenanza cívica después de que el texto saliera adelante este jueves en una comisión extraordinaria de Presidencia gracias al apoyo de Vox al PP. La iniciativa contempla un conjunto de sanciones entre las que se encuentran las despedidas de soltero, los grafitis o el botellón. También se contemplan multas por dormir en parques para combatir el sinhogarismo. Asimismo, la ordenanza prohíbe acceder con burka a dependencias municipales. Solo queda la aprobación definitiva en el próximo pleno para que la normativa vea definitivamente la luz.
La denominada Ordenanza Cívica y de Convivencia Ciudadana, que sustituye a la derogada en 2014, establece un régimen sancionador con multas de entre 50 y 3.000 euros, divididas en infracciones leves, graves y muy graves, además de la obligación de reparar los daños causados al patrimonio público.
Entre las infracciones muy graves, castigadas con hasta 3.000 euros, figuran los actos vandálicos contra infraestructuras y mobiliario municipal, los grafitis con materiales especialmente agresivos, el vertido incontrolado de residuos, la organización de eventos ilegales multitudinarios y la venta ambulante ilegal. Las sanciones se endurecen además cuando estos actos afectan a elementos declarados Bien de Interés Cultural.
Las infracciones graves, con multas de hasta 1.500 euros, incluyen el botellón, la contratación o prestación de servicios sexuales retribuidos en el espacio público, las despedidas de soltero que alteren gravemente la convivencia y los insultos y humillaciones en la vía pública.
Las infracciones leves, sancionadas con hasta 750 euros, recogen conductas como orinar o escupir en la calle, no recoger los excrementos de las mascotas, arrojar colillas o basura al suelo, manipular contenedores, abandonar bicicletas o patinetes en la vía pública y, tras las aportaciones incorporadas durante la tramitación, usar fuentes de sonido en el transporte público colectivo cuando alteren el descanso de otros usuarios. También se sanciona la ocupación de parques y jardines para pernoctar, aunque el texto rebaja esta conducta a falta leve tras la aportación de la Coordinadora de Entidades para Personas sin Hogar de Zaragoza.
La norma incorpora también una disposición que impide acceder a edificios y equipamientos municipales ocultando el rostro –con casco, pasamontañas, burka o niqab– sin identificarse previamente ante la Policía Local. Otras novedades incluyen el reconocimiento del derecho al descanso como parte del derecho a la salud, la incorporación de la salubridad como deber básico de convivencia y la prohibición de usar fuentes de sonido en el transporte público cuando perturben a otros viajeros.
El pacto entre PP y Vox
El texto ha salido adelante gracias al acuerdo alcanzado entre el PP y Vox, cuya portavoz, Eva Torres, ha reivindicado el papel de su formación como impulsora de la norma: “Fuimos el grupo municipal que puso encima de la mesa la necesidad de tener una ordenanza cívica para regular los comportamientos incívicos que provocan problemas de salud, sanitarios y de limpieza en Zaragoza”.
Torres ha recordado también que la moción que su grupo presentó en mayo de 2025, respaldada por unanimidad en el pleno, dio pie a que “más del 90 por ciento de los zaragozanos manifestaran la urgencia de contar con este marco regulatorio para mejorar su calidad de vida diaria”.
Por parte del equipo de Gobierno, el consejero de Presidencia, Relaciones Institucionales y Seguridad Ciudadana, Ángel Lorén, ha defendido que la aprobación del texto supone “un paso decisivo para que Zaragoza vuelva a disponer de una herramienta eficaz para proteger la convivencia, el espacio público y los derechos de la inmensa mayoría de ciudadanos que respetan las normas”.
“Nace del sectarismo”
El concejal socialista Horacio Royo ha censurado que el Gobierno de Natalia Chueca haya roto el diálogo con la oposición para pactar la norma con Vox, tras aceptar únicamente ocho de las 43 enmiendas presentadas por su grupo. A su juicio, la ordenanza “nace del sectarismo, no responde a los verdaderos problemas de convivencia de la ciudad, incorpora un evidente sesgo ideológico y vuelve a señalar a las personas más vulnerables”.
Royo ha recordado que fue el propio PSOE quien impulsó en 2021 la necesidad de una ordenanza cívica, recogiendo una recomendación del Justicia de Aragón tras la pandemia, pero ha lamentado que el resultado final se aleje de aquel planteamiento: “Todos compartíamos la necesidad de mejorar la convivencia, pero lo que hoy aprueban PP y Vox está muy lejos de aquel objetivo”.
El edil socialista ha calificado la norma como “una oportunidad perdida para construir un marco de convivencia útil, consensuado y centrado en los problemas reales de Zaragoza”, y acusó al PP de haber optado por “mirar a su socio de la ultraderecha antes que construir consensos”.
Royo también ha cargado contra el mantenimiento de las sanciones a personas sin hogar: “Una persona que vive en la calle no va a poder pagar una multa. Lo único que consigue esta ordenanza es acumularle deudas y estigmatizar aún más a quienes ya atraviesan una situación de extrema vulnerabilidad”.
Por último, el concejal socialista ha rechazado el apartado sobre el uso del burka, que atribuye a una estrategia política de Vox asumida por el PP: “Han inventado un problema que no existe para ofrecer una solución que además puede ser ilegal”. En este sentido, ha advertido de que la Ley Orgánica de Seguridad Ciudadana solo permite requerir la identificación cuando existen indicios de delito o infracción administrativa.
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