Opel quema el último cartucho del Astra

Pasados 35 años desde que tomó el testigo del Kadett, el Opel Astra se adentra en una etapa de serena madurez. Sin embargo, el modelo ha ido perdiendo fuelle en lo que a ventas se refiere en los últimos años, de modo que se ha hecho urgente tomar medidas para reforzar su atractivo y recuperar terreno en el mercado. No solo es que el segmento C esté perdiendo peso en las preferencias del público, sino que además el Astra ha retrocedido con respecto a sus competidores.

  • Valoración Opel Astra: diseño, 7,8; interior, 8; motor, 8; conducción, 8; global, 7,95

Lo que llega ahora es una puesta al día de lo que es técnicamente la sexta generación del coche, un compacto de 4,37 metros que se ofrece también en carrocería familiar, o Sports Tourer, cuya longitud crece hasta los 4,64 m. El primero dispone en su versión más capaz de un maletero de 422 litros, que pasan a 1.339 con las plazas traseras plegadas, en tanto que el segundo cuenta con 597 litros en condiciones normales y 1.634 litros dejando solo dos asientos utilizables.

La estrategia de Opel para insuflar aire al Astra tiene una triple vertiente. Una reside en la oferta multienergía, que comprende cuatro tecnologías de impulsión diferentes, y las otras dos guardan relación con dos aspectos a los que la marca presta más atención que la mayoría de sus rivales generalistas: la iluminación y el confort y ergonomía de los asientos.

Todo ello se adorna con detalles estéticos entre los que sobresale el Blitz de Opel iluminado en la parte delantera. El rayo aparece en el centro de la emblemática brújula de la marca, cuyo eje vertical se extiende desde el parachoques delantero hasta el capó, y el propio diseño del compass se ve acentuado horizontal y verticalmente por tiras de luz. El vehículo carece por completo de cromados, debido a razones tanto estéticas como de carácter medioambiental.

En el interior del Astra encontramos la sobriedad característica de la firma alemana. Eso sí, las dos pantallas de 10 pulgadas -para cuadro de instrumentos y equipo multimedia- se acompañan ahora de nuevos detalles decorativos en gris satinado, tejidos 100% reciclados y volante de piel sintética, además de luz ambiente configurable en siete colores y botones físicos para manejar las funciones principales del vehículo.

Volviendo a lo mollar, el coche está a la venta en cuatro motorizaciones: diésel de 130 caballos, híbrida ligera de 145 CV, híbrida enchufable de 195 y eléctrica pura de 156 CV. Esta última incorpora una batería de mayor capacidad que hasta el momento, de 58 kWh, gracias a la cual la autonomía asciende a entre 445 y 454 kilómetros, según la versión concreta de que se trate.

Además, el Astra eléctrico estrena sistema de regeneración de energía con tres niveles que se operan mediante levas en el volante, así como función V2L para abastecer a dispositivos externos y preacondicionamiento de la batería a fin de cargar de forma más rápida y efectiva. Se mantiene la opción de limitar la recarga hasta el 80%. La operación puede realizarse con corriente continua de hasta 100 kW, con la que se recupera el 80% de la energía eléctrica en 32 minutos.

En el híbrido enchufable, son novedad la batería de 17,2 kWh, que sustituye a la anterior de 12,4 kWh, y el aumento de potencia de 180 a 196 CV. La autonomía eléctrica pasa de 57 a 84 kilómetros (de 65 a 101 en ciudad), el consumo baja de 6,2 a 5,4 litros/100 km y el alcance total del coche escala, sobre el papel, de 734 a 825 km.

De serie, las variantes mild hybrid, híbrida enchufable y diésel montan una transmisión automática, de seis, siete y ocho velocidades respectivamente, y levas de cambio en el volante, en este caso para subir y bajar marchas, no -como en el eléctrico- para regular la recuperación de energía.

Ver mejor, viajar más cómodo

Vayamos ahora con la iluminación, a la que Opel dedica históricamente mucho trabajo. Mientras que las versiones de entrada en gama llevan faros led, las superiores pueden estar equipadas con luces Intelli-Lux HD, en la última versión de esta tecnología adaptativa antideslumbrante. Además de proporcionar una secuencia de bienvenida y despedida, estas ópticas incorporan un total de 51.200 elementos lumínicos, evitan el rebote en las señales de tráfico y, circulando a 80 km/h de noche, detectan los objetos y a las personas entre 30 y 40 metros antes que la generación interior del mismo sistema.

Por lo que hace a la ergonomía a bordo, otro aspecto que obsesiona a la marca de Rüsselsheim, el Astra lleva de serie asientos Intelli-Seats, provistos de una hendidura a la altura del coxis del ocupante para evitar la fatiga en trayectos largos. Los de los acabados GS y Ultimate cuentan con certificación AGR, y como opción se ofrecen butacas tapizadas en ante 100% reciclado ReNewKnit con calefacción multinivel, soporte lumbar electroneumático, función de masaje y memoria.

De puertas afuera, las llantas disponibles van de las 16 a las 18 pulgadas, y en la paleta de colores, que comprende ocho opciones, dos son completamente nuevas, la Kontur White y la Klover Green, ambas en combinación con el techo negro en contraste.

La gama del Astra se compone de tres terminaciones: Edition, GS y Ultimate. Las variantes más asequibles corresponden al modelo mild hybrid de 145 caballos, que parte de 24.650 euros, seguido del diésel de 130 CV, a la venta desde 26.100. El primero es el único disponible en los tres acabados, por 27.650 euros en el GS y por 29.650 en el Ultimate.

El eléctrico puro cuesta 29.500 euros en versión Edition y 32.500 en GS. En cuanto al híbrido enchufable, solo se comercializa en terminación GS, por 32.075 euros. La carrocería Sports Tourer supone un desembolso extra de 1.200 euros en todos los casos.

Cambio de rumbo

Mientras probábamos esta actualización del Astra se ha conocido que Opel está trabajando en una futura generación del modelo en la que se reencarnará en una especie de crossover. Según leemos en la revista Autopista, el coche no será realidad hasta finales de la década. Se construirá sobre la nueva plataforma STLA One de Stellantis, que ya ha confirmado su tecnología de baterías LFP y una arquitectura de 800 voltios. Los vehículos construidos a partir de esta base ofrecerán por eso una mayor capacidad de carga y mayor autonomía que los actuales, que utilizan la plataforma CMP.

A la espera de ese cambio de rumbo que tomará con su séptima generación, el restyling actual viene a suponer el último esfuerzo de Opel por mantener vigente una fórmula de compacto tradicional que, bajo las denominaciones Kadett y Astra, representa una parte importante del paisaje del automóvil europeo desde 1936.