El nuevo SUV mediano desarrollado por Opel y Leapmotor será solo eléctrico y se fabricará en Figueruelas en 2028

Florian Huettl, durante la presentación del Opel Frontera eléctrico.

Pedro Urteaga

13 de julio de 2026 13:16 h

Opel prepara una nueva etapa de crecimiento en la que España tendrá un papel industrial destacado. Florian Huettl, consejero delegado de la marca alemana, ha detallado durante una mesa redonda digital con medios españoles algunos de los principales proyectos de producto de la compañía. Entre ellos sobresale un nuevo SUV compacto completamente eléctrico, desarrollado en colaboración con Leapmotor y cuya producción está prevista en la planta de Stellantis en Figueruelas, Zaragoza.

El futuro vehículo cubrirá uno de los principales espacios que permanecen abiertos en la actual gama de Opel. Con una longitud aproximada de 4,5 metros, se situará entre el Frontera, planteado como la alternativa más asequible y funcional de la oferta SUV, y el Grandland, de mayores dimensiones y con un posicionamiento superior. Opel regresará así al núcleo del segmento C-SUV, una categoría de gran peso comercial en Europa y especialmente relevante para cualquier fabricante que aspire a alcanzar volúmenes elevados.

La adjudicación representa, además, una noticia importante para la industria española. La factoría zaragozana reservará una de sus líneas para este modelo, aunque Opel todavía no ha concretado el volumen anual previsto. Figueruelas, históricamente vinculada a la fabricación del Corsa, se consolida de este modo como un centro multimarca y como uno de los enclaves elegidos por Stellantis para desplegar su estrategia de electrificación en Europa.

La producción del coche se espera para 2028 gracias a que las dos partes implicadas en el desarrollo hablan de completarlo en menos de dos años, un periodo reducido respecto a los ciclos habituales de la industria del automóvil. El diseño y la definición del vehículo se realizarán desde Opel, con participación de equipos ubicados en Alemania y China.

El CEO de Opel ha departido 'online' con varios medios especializados.

Huettl ha querido diferenciar el proyecto de una simple adaptación o cambio de logotipo sobre un producto ya existente de Leapmotor. El nuevo SUV tendrá identidad propia y será diseñado por Opel en Rüsselsheim. La compañía alemana se encargará de labores como el diseño exterior e interior, la dirección, el chasis, los asientos, la iluminación, la ergonomía, el aprovechamiento del espacio y el confort. Leapmotor aportará principalmente sus conocimientos en baterías, motores eléctricos y arquitectura eléctrica.

Esta distribución de responsabilidades permite a Opel combinar su experiencia en la puesta a punto de vehículos para el mercado europeo con la capacidad tecnológica y la velocidad de desarrollo del fabricante chino. La colaboración también persigue reducir costes y lanzar un eléctrico que resulte más accesible, una cuestión central en un mercado donde el precio continúa siendo una de las principales barreras para la expansión de la movilidad eléctrica.

El modelo se concibe inicialmente como un vehículo exclusivamente eléctrico. Opel no estudia para este proyecto versiones híbridas ni variantes eléctricas de autonomía extendida, una tecnología que Leapmotor sí utiliza en parte de su catálogo. No obstante, Huettl ha reconocido que la marca analiza la posible incorporación de sistemas híbridos convencionales, o full hybrid, en otros vehículos de su gama, teniendo en cuenta el crecimiento de esta tecnología en el mercado europeo.

La declaración refleja una estrategia de propulsión más flexible que la anunciada por Opel años atrás, cuando planteaba convertirse en una marca exclusivamente eléctrica en Europa a partir de 2028. La evolución de la demanda, el diferente ritmo de implantación de la infraestructura de recarga y el peso que mantienen las motorizaciones híbridas han llevado a numerosos fabricantes a revisar sus calendarios, y en el caso de Opel continuará ampliando su oferta eléctrica, según Huettl, pero manteniendo alternativas electrificadas mientras exista demanda.

Segmentos de volumen

El nuevo SUV tampoco formará parte del proyecto de plataforma sobre el que otras marcas de Stellantis podrían desarrollar vehículos de orientación económica y diseño inspirado en modelos históricos, como el futuro Citroën basado en el 2CV. Opel ha descartado estar trabajando en un automóvil equivalente, por lo que su estrategia inmediata se centrará en reforzar los segmentos de mayor volumen y en mantener una identidad diferenciada dentro del grupo.

Opel mantiene la apuesta por las siglas deportivas GSe.

Junto al proyecto de Zaragoza, Huettl ha confirmado avances en la vertiente deportiva de la marca. El Astra contará con una versión de altas prestaciones basada en su sistema híbrido enchufable, variante que permitiría a Opel recuperar presencia en el mercado de los compactos deportivos con motor de gasolina, aunque dentro de un esquema electrificado. La iniciativa se integra en la recuperación de la denominación GSE, utilizada por Opel para sus modelos de orientación más prestacional.

Los anuncios del CEO de Opel muestran una hoja de ruta basada en tres ejes: el refuerzo de la gama SUV, la colaboración tecnológica para acelerar el desarrollo de vehículos eléctricos y la diversificación de las opciones de propulsión. Para España, el elemento más relevante será la fabricación del nuevo modelo en Figueruelas, una elección que garantiza actividad futura para la planta y la sitúa en el centro de una alianza industrial entre Europa y China que podría extenderse a otros proyectos de Stellantis en caso de que se alcancen los objetivos previstos.

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