Pamplona excava de nuevo la zona en la que se encontró una puerta medieval en busca de más hallazgos
La segunda fase de los trabajos de excavación e investigación arqueológica en el entorno de la ronda del Obispo Barbazán, parte trasera de la Catedral de Pamplona y espacio colindante al lugar donde se halló el año pasado la 'puerta de los Canónigos', ha comenzado esta semana con el objetivo de “ahondar en la investigación y el conocimiento de los orígenes de la ciudad y sus fortificaciones”. Los trabajos pretenden analizar con mayor detalle los niveles inferiores del sustrato, además de desvelar nuevos hallazgos que permitan “musealizar” la zona “al aire libre”, según ha declarado el responsable de la excavación Iñaki Sagredo.
“Los trabajos han comenzado esta semana con el desmonte de piedras y continuarán durante la próxima semana”, ha explicado Maider Beloki, concejala de Cultura, Fiestas y Deporte del Ayuntamiento de Pamplona. En los trabajos se reabrirá el sector donde se halló la 'puerta de los Canónigos' durante la primera intervención en septiembre de 2025 para analizar con mayor detalle los niveles de sustrato y se realizarán nuevas labores de topografía y fotogrametría en la zona. Además, según ha afirmado el Consistorio, “dentro del conjunto se instalará un laboratorio de registro arqueológico y de gestión del material que se pueda encontrar, que permitirá analizar los hallazgos a la vez que continúan los trabajos de excavación”.
Durante la intervención, el responsable de la excavación cree que “sin duda” se van a encontrar hallazgos nuevos y relevantes. “Nos va a reportar bastantes sorpresas y bastantes cosas, entre ellas una ventana gótica que está oculta por el terreno”, ha adelantado Sagredo. Elementos que el arqueólogo tiene “esperanza” de su relevancia para que en un “futuro no lejano se pueda musealizar la zona en un espacio abierto” y aportar al patrimonio medieval de Pamplona, que ha considerado escaso.
“Este proyecto es de especial importancia” para Pamplona porque permite desvelar “una parte de la historia que durante siglos permaneció oculta debajo de la tierra”, ha trasmitido Beloki. “No solo hablamos de confirmar la existencia de una puerta o estudiar una estructura de defensa, sino de continuar investigando diferentes etapas de la historia y cómo ha ido transformándose a lo largo del tiempo”. Entre las actuaciones, se intervendrá la parte donde actualmente se puede observar un arco ciego junto a la torre Barbazana para estudiar los usos que ha tenido este enclave a lo largo de los siglos. Tanto las reformas de la catedral, y sus inmediaciones, como los baluartes defensivos desde el siglo XVI. “Una vez analizados, la zona se volverá a cubrir con el material retirado”, aseguran desde el Consistorio.
“Desde el Ayuntamiento queremos apostar por la historia, la memoria y por nuestra identidad”, ha declarado Beloki, y añade que parte del proyecto también es que “la ciudadanía conozca lo que estamos hace”, por lo que se han planteado distintas actividades encaminadas a dar a conocer los trabajos a la ciudadanía, como la habilitación de zonas de observación segura, que permitirán seguir el proceso, y la organización de visitas guiadas. “Asimismo, también está previsto presentar las conclusiones a estos trabajos de los hallazgos en una exposición y en una jornada pública que tendrá lugares el 26 de octubre a las siete en Civivox Condestable”, ha adelantado la concejala de Cultura.
Los trabajos ahora anunciados vienen a completar los desarrollados en el septiembre de 2025, en una primera fase de esta labor investigadora. Hace un año, se llevaron a cabo trabajos arqueológicos en un espacio de 25 metros cuadrados junto a la torre Barbazana, descubriéndose la 'puerta de los Canónigos' en la antigua muralla medieval de la ciudad de la Navarrería.
Fue un hallazgo de especial relevancia, puesto que no existía información sobre su existencia. La puerta, de unas dimensiones peculiares, apareció tapiada, cerca de la capilla Barbazana. Tenía 1,3 metros de ancho y tres metros de altura, con un dintel formado con un arco escarzano y, junto a ella, se hallaron también restos de cerámica romana. Los materiales y la presencia de un estrato ennegrecido, remiten a los especialistas al siglo III d.C.
La hipótesis que manejan es que ese estrato se corresponde con un incendio importante cuyos efectos ya se apreciaron en las sucesivas campañas de excavaciones en la catedral. Una vez analizada, se volvió a tapar por criterios de conservación del elemento descubierto.