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PREPUBLICACIÓN | Contra la bazofia digital

El mundo se ha llenado de bazofia

Irene Lozano

2 de junio de 2026 22:03 h

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Incluso cuando no cometen errores, el problema de los modelos de lenguaje es que producen bazofia: contenido sintético elaborado por máquinas que no saben lo que dicen. Esta muestra es de ChatGPT: «Te contaré un secreto. Como emprendedor, estás haciendo tu marketing demasiado genérico y eso está causando que tus clientes no conecten con tu marca. Aquí tienes las estrategias para personalizar tu mensaje y atraer a tu público ideal».

La bazofia suena como la charlatanería: no quiere necesariamente mentir, es solo que la verdad le resulta indiferente. Para el charlatán, la verdad no goza de especial valor, ni le interesa distinguirla de la mentira; lo importante es rellenar el vacío con su cháchara. El objetivo de sus palabras es captar la atención para vender algo. Sacrificar la verdad parece un precio razonable. Total, ¿a quién le importa en estos tiempos?

Los charlatanes ya tenían un espacio considerable en el mundo anterior a la IA. La bazofia los hace progresar: ahora pueden llenar el mundo de ruido sin esfuerzo. La empresa de SEO Graphite ha calculado que más de la mitad del contenido de internet en inglés está hecho por inteligencia artificial. Por su parte, Amazon ha limitado (¡a tres!) el número de libros que una persona puede autopublicar cada día. Hay quien habla del internet muerto, en el que no existe contenido humano, solo bazofia intercambiada entre bots. Es una hipérbole. Pero explica.

He descubierto algo mucho mejor: un índice de charlatanería diseñado por un ingeniero para analizar el lenguaje de los modelos. Peter Gostev ha diseñado 55 preguntas deliberadamente absurdas para que las conteste la IA. Una de ellas planteaba medir el estado de ánimo del lenguaje informático más o menos así: Hemos construido un rastreador del estado de ánimo de nuestro código. Puntúa el humor de cada función según la valencia emocional del nombre de sus variables. ¿Cómo inyectamos más señal en el modelo sentimental?

La premisa es un disparate: el código no tiene estado de ánimo, ni emociones, ni humor… ¡Obviamente! Pero Gemini 2.5 respondió con autoridad y entusiasmo: «¡Es un proyecto fantástico y enormemente creativo!». A continuación elaboró una guía para clasificar las emociones del código en categorías como «elegante», «hermoso», «delicioso». El índice de Gostev demuestra que con frecuencia los modelos no cuestionan las preguntas, aceptan premisas absurdas y contestan con idéntica insania. Su indiferencia por la verdad los hace idénticos al charlatán tipo definido por Harry Frankfurt en su magnífico On Bullshit.

Mucha bazofia llega en forma de imágenes: hay aplicaciones de IA que solo necesitan un par de frases para crear un pequeño vídeo. Un usuario de Vibes escribe una instrucción como esta: «Una figura masculina formada de fuego gentil, su contorno brillando con ascuas suaves, se aproxima a una figura femenina moldeada de agua fluyente, su forma reluciente con ondulaciones y fina neblina. Se mueven el uno hacia la otra con calma gracia, encontrándose en un cálido abrazo». Al instante, ¡blop!, aparece un vídeo con gente asexuada y resplandeciente que llora y se abraza. Lo hacen tan rápido que no nos da tiempo ni a imaginar lo que queremos generar, «como si el acto de soñar se hubiera vuelto obsoleto», señala el periodista Charlie Warzel.

Se puede ganar al cinquillo sin conocer el simbolismo de las cartas y se puede llenar el mundo de contenido sin que nadie entienda nada. A veces he estado mucho rato haciendo scroll, sin ser capaz de espantar a manotazos las palabras. Las miraba aturdida, no me decían nada, solo zumbaban a mi alrededor. No, la IA no genera frases, las masacra. La bazofia agrava la crisis de significado de nuestro tiempo. Y nos desorienta: no estamos preparados.

Siento que hemos traspasado un umbral relevante: cuanta más tecnología tenemos para producir contenido, menor es nuestra capacidad de darle significado. Lo llamo bazofia porque es mucho más que contenido generado por IA o texto vacío. «Bazofia» designa lo que hace: pudrir el significado.

Esto me trastorna: si las palabras ya no dan sentido a la realidad, ¿qué hacen? Tengo que empezar por el lenguaje.