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Opinión - 'Contra Ayuso: ¿Mónica García o Emilio Delgado?', por Raquel Marcos

Contra Ayuso: ¿Mónica García o Emilio Delgado? 

27 de abril de 2026 22:21 h

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El fin de semana pasado Mónica García anunció que quiere volver a ser candidata a la presidencia de la Comunidad de Madrid por su partido, Más Madrid, en un momento en el que no hay convocadas elecciones (serán en 2027) y ella sigue al frente del Ministerio de Sanidad. En 2023 decidió no liderar de oposición a Isabel Díaz Ayuso y se marchó al Gobierno de España. Ahora quiere volver, en una estrategia que parece “made in PSOE”, desplazando a los que se han estado batiendo el cobre contra el Gobierno en la Asamblea madrileña en la presente legislatura, Manuela Bergerot y Emilio Delgado. 

Antes de que su candidatura sea oficial, García tiene que pasar por un proceso de primarias al que también podría concurrir Emilio Delgado y que se celebraría, posiblemente, después del verano. Los “emilistas” de Más Madrid ya aseguran que el diseño de este proceso de primarias restringe el voto de la militancia y favorece al aparato del partido, esto es, a Mónica García, que representa el continuismo. Un liderazgo que ha llevado a Más Madrid a ser el primer partido de la oposición pero está muy lejos de arrebatarle la presidencia a Ayuso, que disfruta de una cómoda mayoría absoluta en un Madrid con escasez de vivienda y abundancia de eventos y experiencias. García, médica y madre, como subrayan irónicamente sus detractores, es hija de psiquiatras, de familia acomodada, y su principal bandera ha sido la defensa de la sanidad pública, además del feminismo y los derechos LGTBI+. Delgado, hijo de un albañil y un ama de casa de Móstoles, ha vuelto a traer “el barrio” a su partido, y su obsesión es ensanchar el espacio político de la izquierda, para que quepan desde las señoras de 70 años a los gymbros que se matan a burpees. 

Si lo que quiere la izquierda madrileña es que Ayuso sea presidenta de la CAM hasta que se jubile, se aburra o perpetre otro descabezamiento dentro de su partido como el que sufrió Pablo Casado, Mónica García es la candidata. Hay que reconocer su enorme trabajo al frente de Más Madrid, pero por mucho que se repita que lo que importa son las ideas y los proyectos, las personas son las que marcan la diferencia dentro de las organizaciones y de la política. Mónica García ejerció una oposición consistente y entusiasta a Ayuso en 2021, pero es imposible separar su trayectoria en la CAM de su actual etapa como ministra, y la izquierda necesita nuevos líderes que no nos retrotraigan a 2015 sino que nos lleven con éxito más allá de 2027. 

Emilio Delgado es impulsivo, con querencia a meterse en jardines y no rehuir ningún enfrentamiento, se le entiende a la perfección cuando habla y ha asumido que la izquierda ha perdido el pulso entre la clase obrera y en el ágora digital. Aunque funciona con buenas dosis de entusiasmo y apariciones televisivas, Delgado intuyó hace tiempo que los malestares socioeconómicos se transforman en malestares identitarios, y no hay que menospreciar a los que se quejan de la inmigración ni olvidar al segmento masculino que está integrado en la manosfera o que llena los campos de fútbol. Uno de los libros que recomienda Delgado defiende su trayectoria e intenciones:´Nadie me esperaba aquí: apuntes sobre el desclasamiento, de Noelia Ramírez. El desclasamiento es uno de los temas de nuestra época, y Delgado lo percibe como lo percibe Annie Ernaux en libros como 'La vergüenza'. 

La izquierda debe desarrollar un nuevo lenguaje político constructivo que emocione al electorado, que conecte con todo tipo de gente. Debe articular ideas nuevas para un mundo nuevo, diferentes de las que triunfaron después del 15M, debe ser audaz al tiempo que protege las instituciones y, sobre todo, a las personas. Y debe articular nuevos liderazgos que renueven en el electorado el hambre de ganar unas elecciones, y más en una plaza tan significativa y complicada como Madrid. Emilio Delgado ha intuido todos estos retos y, con cierto desorden y alguna contradicción en su discurso, es un magnífico candidato para la contienda con Ayuso. No se lo van a poner fácil dentro de su propio partido pero los votantes de Más Madrid y todos aquellos que quieren que el PP deje de gobernar en la CAM necesitan incentivos para ir a votar. Puede que Delgado no lo consiga, puede que tengamos a Ayuso (y a Quirón) para rato, pero hay que intentar lo que aún no se ha intentado, agradeciendo todo el trabajo de estos años a Mónica García. Para que Madrid vuelva a ser Madrid y no un remedo de Miami, una ciudad para sus habitantes y no un parque temático que se vende al mejor postor.