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Opinión - Agosto madrileño contra Sánchez, por Raquel Marcos

Agosto madrileño contra Sánchez y las arizónicas

15 de agosto de 2026 22:37 h

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Celebro que haya sido Isabel Díaz Ayuso quien haya emprendido una cruzada contra las inflamables y alérgenas arizónicas: si se le ocurre a Pedro Sánchez tendríamos las redes sociales plagadas de falsos amantes de la libertad plantando setos en su jardín, patio o balcón, un vez disipada la cortina de humo del eclipse. La sombra del ático es alargada y tiene a la presidenta de la Comunidad de Madrid especialmente nerviosa y atribulada. Como diría el alcalde Almeida, ella está, durante este agosto infernal, al pie del cañón, de un cañón preparado para disparar contra el presidente del Gobierno, se entiende. De tres post que publica en X, cuatro son sobre/contra Pedro Sánchez, por traidor y por pegarse unas vacaciones a cuerpo de sátrapa. Olvida que aún no ha explicado por qué la CAM compró un ático que costó más de seis millones de euros de dinero público y está a un paso de ir recogiendo los tickets de los gastos de Sánchez en La Mareta, con la esperanza de que el presidente iguale el marcador.

A pesar de sus esfuerzos tuiteros y antiarizónicos, la realidad en el Madrid agosteño es que el misterio sigue rodeando al polémico ático, que se adquirió como oficina temporal mientras se acometían unas obras de las que no supimos nada hasta hace 10 días y a pesar de que la normativa municipal impedía usar el ático como oficinas. Tardaron 33 horas en poner a la venta el lujoso y molesto inmueble una vez que se desvelara la compra pero aún no se ha vendido ni sabemos para qué se compró. La presidenta se empeña en que los madrileños olvidemos el lance pero los seres humanos, y los habitantes de esta comunidad entramos en esa categoría, somos seres complejos que podemos atender a las últimas crisis y eventos y recordar que aún no se nos ha explicado lo del ático.

Ayuso tiene un problema de gestión de recursos públicos y los errores, en política, obligan a producir un relato que los redima. De ahí el recurso a Sánchez gastando dinero en La Mareta mientras ella hace frente a la reconstrucción de los municipios afectados por los incendios. Pero con cada vuelta de tuerca de este culebrón de verano, más morbo, más nerviosismo en el gobierno madrileño, más posts sobre Sánchez, menos explicaciones. Ya hay cinco denuncias en el juzgado y la oposición prepara un septiembre caliente para Ayuso. El proceso de venta del ático estará abierto durante el plazo de presentación de ofertas fijado en la licitación, hasta el 7 de septiembre. Ayuso y su gobierno confían en quitárselo de encima antes del inicio del curso político pero la venta no evitará la obligación de dar explicaciones. No hay que olvidar que la pareja de la presidenta (que sepamos), Alberto González Amador, será llamado a juicio por un presunto fraude fiscal de 350.000 euros en 2027, y cuenta con otra causa abierta donde está siendo investigado por un presunto delito de corrupción en los negocios por sus vínculos empresariales con Quirón.

La presidenta de la CAM llegará a septiembre en uno de sus peores momentos desde que asumió la presidencia, en 2019. Nadie, tampoco Miguel Ángel Rodríguez, vio venir una polémica de este tamaño y alcance. Y tan difícil de cerrar. El PP, exceptuando al alcalde madrileño, se aleja rápidamente del ático. Ayuso es un activo en la captación de votos pero también un problema para Feijóo si los votantes se hartan de que su entorno se enriquezca a costa del dinero público y ella quiera una Moncloa a su medida. La Universidad Complutense de Madrid, mientras tanto, ha rechazado publicar el expediente académico de la presidenta de Madrid. Los madrileños no debemos perder el tiempo especulando sobre la mediocridad de sus notas, sí sobre su empeño en cargarse todo lo público, también las universidades, ya que lo público es su único ámbito de gestión. Por primera vez, se percibe que Ayuso puede caer. Su futuro depende, como siempre, de los madrileños.