De 199 a 99 metros cuadrados de terraza: el expediente del ático del Gobierno de Ayuso confirma unas obras sin declarar
Zona: Chamberí. Tamaño: mínimo 250, máximo 400. Tipo de vivienda: áticos. Características: terraza.
La Comunidad de Madrid tenía claros los requisitos que buscaba para añadir una nueva propiedad a su cartera y llegó a trasladar a la inmobiliaria su necesidad de un inmueble “entre 250 y 400 metros y gran terraza”, según publicó El País. Y así fue: el escogido fue un ático en la calle Martínez Campos del año 1957 de 500 metros cuadrados entre vivienda, terraza, trastero y cuarto para “criados”.
Las cifras sobre cómo se reparte esa superficie varían: el expediente menciona una terraza de 199 o 99 metros cuadrados dependiendo del documento que se revise. El motivo es que la Comunidad de Madrid adquirió el inmueble con una obra que uno de los dueños hizo sin notificárselo al registro de la Propiedad, como es obligatorio, pese a que modificó radicalmente la superficie construida.
La historia de esa obra para incorporar parte de la terraza como vivienda se menciona ya en el contrato de arras. En ese documento, la vendedora aclaraba que compró la vivienda en 2014 con la ampliación realizada por el anterior propietario y decía que las obras realizadas ya están prescritas. Para ello adjuntaba, además, un correo electrónico de la comunidad de propietarios para demostrar “que no disponen de ninguna información del anterior propietario relativa a autorizaciones, permisos o notificaciones sobre las obras de ampliación realizadas”. Según publicó La Sexta, las obras se hicieron en 2007.
El certificado de la tasación realizado por Gesvalt advirtió a Planifica Madrid de las “discrepancias” entre la descripción del inmueble y las superficies que constan de forma oficial en el Catastro. “Se comprueban in situ las medidas según planos aportados por la propiedad y se detecta que se ha cerrado y acondicionado parte de las superficies de terraza de la vivienda, que no están inscritas en Registro de Propiedad y que no se han tenido en cuenta en la valoración al incrementar la edificabilidad del edificio, valorándose esta superficie como terraza”, decía la tasación.
La empresa tasadora aconsejó también que se inscribiese correctamente el “local dormitorio para conductores o criados” que está situado en la planta baja y que aparece numerado actualmente como “trastero 9 Dcha de la Planta Baja” con 8,75 m² de superficie útil.
La advertencia sobre la obra de la terraza va y viene en los documentos del expediente del inmueble adquirido por Planifica Madrid. El informe de la Dirección General de Patrimonio insiste en que desde la empresa pública hablan de una vivienda con una superficie “de 500 m² construidos, de los que aproximadamente 401 m² se corresponden con la superficie cerrada de vivienda y 99 m² con la superficie de terraza”. “Esta superficie difiere de la superficie registral”, afirma la Dirección General de Patrimonio, que recuerda que según la información del registro el inmueble ocupa una superficie aproximada de 286,48 metros cuadrados y 199 metros cuadrados de terraza.
El problema con los datos lo señalaba también la Interventora en un informe del 27 de julio en el que aprobó la fiscalización del expediente de gasto y permitió continuar con la tramitación del alquiler. Entre sus observaciones, decía que debería haberse recogido en todo el expediente “datos homogéneos” de la superficie.
Ayuso conocía la compra y visitó el ático
Aunque la Comunidad de Madrid todavía no ha aclarado quién dio la orden para comprar este ático y no otro inmueble, sobre lo que no quedan dudas es que buscaban una propiedad residencial y la presidenta madrileña era conocedora de la operación, aunque en un primer momento se desentendiera. Ayuso visitó el ático y, según sus palabras, la idea de adquirirlo fue de su equipo y a ella no le pareció “mal”.
El Gobierno madrileño quiere deshacerse ahora de un inmueble que costó más de seis millones de euros y al que no le está resultando fácil encontrar comprador. La mesa de contratación de Planifica Madrid lo ha vuelto a sacar a subasta hasta que reciba una oferta que “cumpla con los requisitos establecidos en los pliegos”. El inmueble tiene un precio mínimo de 6.694.201 euros en uno de los barrios más caros de Madrid. Solo la terraza de 99 metros cuadrados ya es más grande que la superficie media de las viviendas en la capital.