El caso ático se acerca a Ayuso: pasa de no tener “la menor idea” a confesar que no le “pareció mal”
Isabel Díaz Ayuso querría que se dejara de hablar de una vez de la compra de un ático de lujo por parte de su gobierno, que ya ha pasado de ser una fastidiosa serpiente de verano a una nueva polémica que la persigue meses después. La presidenta de la Comunidad de Madrid ha expresado en diferentes entrevistas su deseo de que se venda el inmueble, pero la realidad es que la información conocida sobre la operación poco a poco se acerca más a ella. El cambio de versiones es claro y solo hace falta ver las intervenciones de la baronesa del PP y su equipo desde que se destapó el escándalo.
Durante una de sus primeras ruedas de prensa en verano después de que la prensa publicase la compra, que se había producido en abril —aunque ya meses antes se estaba fraguando—, Ayuso dijo que Planifica Madrid compraba y vendía inmuebles “a lo largo de todo el año”: “Y de ello no tengo la menor idea porque no es mi competencia saberlo”, dijo sobre la empresa pública adscrita a la Consejería de Presidencia que adquirió el inmueble de Chamberí por 6,3 millones de euros.
Meses después y a la vuelta de verano, el consejero portavoz y presidente de Planifica, Miguel Ángel García Martín, respondía así en rueda de prensa a la pregunta de si la presidenta o su entorno fueron a ver el ático: “Lógicamente, cuando se compra un inmueble obvio que se visita”. Después de estas declaraciones, el entorno de la presidenta no tuvo otra que confirmar que sí, que ella fue a visitarlo después de la compra. Anteriormente, habían evitado vincular a la líder madrileña con el ático. “Es un asunto que nunca me preocupó”, respondió a elDiario.es una fuente cercana a Ayuso a principios de septiembre, el mismo día que se conoció la visita.
Semanas después, todavía quedaban pendientes preguntas clave en torno a la operación, las clásicas cuestiones en cualquier información periodística: ¿quién dio la orden de compra? ¿Por qué? ¿Qué motivos había para gastar ese dinero de las arcas públicas? Y esas preguntas, entre otras, son las que han ido persiguiendo a la presidenta y su equipo desde entonces, ya que esa información, incluso después de la comparecencia de García Martín en la Asamblea y de la publicación de los papeles del ático, todavía se desconoce.
La semana pasada el consejero explicó en la Asamblea de Vallecas que fue Planifica Madrid quien “en el marco de sus competencias” y “a petición de la Consejería de Presidencia”, adquirió el inmueble “tras un proceso de búsqueda e identificación de posibles alternativas y con el objetivo de ponerlo a disposición de la Comunidad de Madrid”. Sin embargo, esa petición no aparece en los documentos que publicaron, como tampoco la justificación ni los criterios que acabaron en la compra.
Tras el último Consejo de Gobierno de este miércoles, la prensa volvió a preguntar al consejero por la motivación de la compra y expresamente por el papel del CEO de Planifica Madrid, Pedro Corbalán. También se cuestionó, si es que la operación se produce por “cuenta y riesgo” de Corbalán, por qué no ha comparecido este todavía. “Expliqué que este inmueble se adquiere en el marco de las competencias de Planifica Madrid”, respondió García Martín, que de nuevo no aclaró si fue Corbalán u otra persona quien dio la orden.
“Y a mí no me pareció mal”
Desde el Ejecutivo madrileño querían dar carpetazo final al tema después de las intervenciones de García Martín y de la entrega de los papeles, que apuntaron además que el ático se compró para “alojar a las propias autoridades de la Comunidad”. Por eso sorprendió cuando el viernes de la semana pasada la presidenta autonómica entró al trapo de forma inesperada. “A mí qué me importa, esa no es mi gestión”, llegó a decir ante las cámaras, en una retahíla en la que aseguró también que fue al ático de Chamberí “por verlo”: “Si lo compran y estoy buscando un lugar donde me lleve las oficinas, mi despacho, oye, pues por verlo”.
“Yo ya no sé cuántas explicaciones voy a dar. Lo que sí sé, y vamos, lo juro, y lo puedo demostrar de mil maneras, es que yo no quiero una vivienda ni quiero una residencia oficial para vivir”, insistió. Por primera vez había admitido públicamente que fue a visitarlo.
Sin embargo, a pesar de los intentos de su equipo por separarla del caso, este jueves Ayuso volvió a acercarse. En este caso, lo hizo en una entrevista en Cuatro, en la que le repitieron la misma pregunta que lleva sobrevolando todos estos meses: quién dio la orden. Y admitió ella misma que la orden partía de su equipo: “Pues fue de mi equipo. Mi equipo vio que... A ver, de mi equipo y a mí no me pareció mal. Aquí lo vimos todos”, dijo.
Todavía queda recorrido para este caso. La Fiscalía del Supremo ha archivado las denuncias contra tres particulares contra Ayuso, pero quedan las presentadas por Iustitia Europa, el PSOE y Más Madrid en los juzgados, además de la denuncia del partido de Mónica García en el Tribunal de Cuentas. Las preguntas sin responder siguen ahí, lo mismo que el propio ático, que la Comunidad espera quitarse de encima cuanto antes.
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