PSOE y CHA cierran filas en Aragón contra el trasvase del Ebro tras la defensa de Abascal de conectar todas las cuencas
El PSOE y Chunta Aragonesista (CHA) han reaccionado este domingo a las declaraciones del presidente de Vox, Santiago Abascal, que en una entrevista con el grupo Prensa Ibérica ha defendido un Plan Nacional del Agua “que contemple la conexión de todas las cuencas”. Ambas formaciones ven en esa propuesta la resurrección del trasvase del Ebro que planteó el Gobierno de José María Aznar, derogado en 2004 por el Ejecutivo de José Luis Rodríguez Zapatero y que Mariano Rajoy no recuperó durante sus años en La Moncloa.
Abascal, preguntado en una entrevista en 'El Periódico' por si Vox recuperaría el trasvase, no ha pronunciado esa palabra, pero tampoco lo ha descartado. Al contrario: ha reivindicado que su partido mantiene el mismo discurso en todas las comunidades frente a lo que considera una “competición de egoísmos y rencores” entre territorios. “Vox defiende lo mismo en cada rincón de España. Lo mismo en Aragón y en Murcia. En Cataluña y en Extremadura. Creemos en la necesidad de un Plan Nacional del Agua, que contemple la conexión de todas las cuencas, y que garantizaría en toda España el acceso al agua”, ha afirmado. Sus palabras contrastan con la ambigüedad del líder del PP, Alberto Núñez Feijóo, que ha prometido impulsar un plan nacional de agua sin concretar nada sobre trasvases.
El diputado autonómico del PSOE y portavoz de Agricultura, Ganadería y Alimentación en las Cortes de Aragón, Marcel Iglesias, ha respondido desde Huesca que su partido no lo consentirá. “No vamos a permitir que se recupere el trasvase del Ebro”, ha asegurado. Iglesias ha acusado a los populares de plegarse a las exigencias de la ultraderecha: “Todos somos conscientes de que el PP está pasando por el aro, finalmente, de todo lo que plantea Vox”. A su juicio, Vox pretende recuperar el macrotrasvase de Aznar, un proyecto que, según ha recordado, la movilización social en Aragón logró frenar.
El socialista ha extendido la advertencia al PP del Levante y ha calificado el trasvase como “la amenaza más importante” para Aragón. No la única: Iglesias ha situado también en esa lista la proliferación de centros de datos. “No puede ser que hagamos un trasvase de energía y de datos desde Aragón para el mundo sin que Aragón reciba los puestos de trabajo y lo que tiene que recibir”, ha criticado.
El diputado ha aprovechado para cargar contra los presupuestos del Gobierno de Jorge Azcón. Pese a que las cuentas autonómicas crecen en más de mil millones de euros, algo de lo que el presidente aragonés presume, los fondos propios destinados a Agricultura caen un 22%, según Iglesias.
“El 29N les pararemos en seco”
El candidato del PSOE al Congreso por Zaragoza, Fernando Beltrán, ha elevado el tono desde Torres de Berrellén. “La derecha ha vuelto a resucitar el trasvase del Ebro”, ha denunciado Beltrán, que ha rechazado que el agua se utilice como moneda de cambio en los pactos entre PP y Vox. El candidato ha señalado directamente al presidente aragonés y ha vinculado su respuesta a la cita electoral de este mes: “Frente a los aplausos de Azcón al trasvase, el 29N les pararemos en seco”.
Beltrán ha hecho estas declaraciones durante una visita a las obras de protección frente a avenidas ejecutadas en el municipio, con una inversión de 2,8 millones de euros dentro del proyecto europeo Ebro Resilience. El socialista ha defendido una gestión del agua basada en la tecnología y la sostenibilidad y ha reivindicado las inversiones del Gobierno de Pedro Sánchez, con financiación europea, para proteger a los pueblos ribereños. La alcaldesa de Torres de Berrellén, la socialista Mercedes Trébol, ha destacado que se trata de una de las obras más reclamadas por los vecinos. “Mi pueblo ya no sufre cuando ve que crece el río”, ha afirmado.
CHA: “Una política que la sociedad aragonesa ya rechazó”
Y el presidente de CHA, Jorge Pueyo, ha sostenido que las palabras de Abascal demuestran que “la amenaza de un nuevo trasvase del Ebro sigue vigente”. Para el dirigente aragonesista, la propuesta de Vox vuelve a cuestionar la capacidad de Aragón para decidir sobre sus propios recursos y coloca el agua de la comunidad en el centro de las negociaciones entre Vox y el PP.
“El agua del Ebro no puede convertirse en moneda de cambio político para garantizar que el PP consiga o mantenga el poder, ni en Madrid ni en Aragón”, ha advertido Pueyo. CHA sostiene que un nuevo trasvase tendría consecuencias “territoriales, ambientales y económicas profundamente negativas” para la comunidad, comprometería sus ecosistemas y pondría en riesgo un modelo de desarrollo basado en el aprovechamiento sostenible de los recursos propios frente a decisiones impuestas desde fuera que serían, a su juicio, irreversibles.
“Vox y su socio del PP quieren volver a la política del trasvase y del hormigón, una política que la sociedad aragonesa ya rechazó y a la que volverá a decir no”, ha concluido el presidente de CHA.
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