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La CHE confirma que el Ayuntamiento de Huesca limpió el río Isuela sin pedir autorización

Protesta por el río Isuela

Miguel Barluenga

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La Confederación Hidrográfica del Ebro (CHE) ha confirmado a elDiario.es que el Ayuntamiento de Huesca ejecutó sin autorización los trabajos de limpieza del río Isuela a su paso por la ciudad el pasado mes de septiembre. El Consistorio no solo carecía del permiso necesario para intervenir en el cauce, sino que tampoco había presentado una solicitud para obtenerlo, según la respuesta también remitida por la comisaria de Aguas del organismo, Miriam Pardos Duque, a una petición de información de Ecologistas en Acción.

La organización conservacionista considera que la actuación puede constituir una infracción por afección al dominio público hidráulico, de acuerdo con la Ley de Aguas y el Reglamento del Dominio Público Hidráulico. También cuestiona que el Ayuntamiento haya prescindido de los trámites administrativos exigibles para este tipo de intervenciones.

La CHE, a preguntas de elDiario.es sobre las posibles consecuencias de la intervención municipal, aclara que “hasta la fecha no se ha recibido solicitud por parte de dicha entidad local”. El organismo de cuenca no concreta si abrirá un expediente al Ayuntamiento de Huesca o si trasladará la información a otra instancia para que valore posibles responsabilidades.

El Consistorio, por su parte, mantiene que los trabajos no requerían autorización de la CHE. Fuentes del equipo de gobierno recuerdan que un informe técnico del Área de Medio Ambiente, fechado el pasado 30 de septiembre y elaborado en respuesta a las quejas de Ecologistas en Acción, establece que la competencia exclusiva para la conservación y limpieza ordinaria “corresponde a los Ayuntamientos”. El documento se apoya en el artículo 28.4 de la Ley 10/2001 del Plan Hidrológico Nacional, que atribuye a las entidades locales la retirada de residuos urbanos, basuras y escombros y el mantenimiento general de las canalizaciones.

Según la interpretación municipal, la retirada de basura y hierbas sobre el hormigón en un tramo canalizado de la ciudad forma parte de las competencias de mantenimiento urbano y limpieza viaria. El Ayuntamiento sostiene que no se trató de desbroces mecánicos graves ni de alteraciones del flujo del agua y que, por tanto, no era necesario solicitar autorización para unas actuaciones periódicas realizadas por el Servicio de Limpieza Viaria. También insiste en que “en ningún momento se procedió a la extracción de gravas”.

El gobierno municipal ya había defendido que la limpieza respondía a labores habituales de mantenimiento y a razones de seguridad, al considerar que la acumulación de sedimentos y vegetación podía reducir la capacidad de desagüe del canal y aumentar el riesgo de inundaciones durante episodios de lluvias intensas o crecidas.

Ecologistas en Acción criticó que la operación había eliminado la totalidad de esos elementos y había devuelto al río a su anterior aspecto de canal de hormigón. La organización considera contradictorio que la intervención se haya producido mientras el Ayuntamiento y el Gobierno de Aragón mantienen sobre la mesa un proyecto para renaturalizar el Isuela. “Un simple canal de cemento sin ningún tipo de vida” es, a juicio del colectivo, el resultado al que conducen este tipo de actuaciones.

El proyecto de recuperación fue anunciado en octubre de 2025 por la alcaldesa de Huesca, Lorena Orduna; el presidente aragonés, Jorge Azcón, y el entonces consejero de Medio Ambiente, Manuel Blasco. El protocolo planteaba actuar durante los siguientes tres años sobre unas 53 hectáreas, desde las fuentes de Marcelo hasta la zona de Salas, para recuperar la continuidad ecológica del río, restaurar espacios degradados y mejorar su integración en la ciudad.

Sin embargo, Ecologistas en Acción sostiene que la iniciativa vuelve a estar estancada, prácticamente un año después de su presentación, y reprocha a las administraciones la falta de avances y de participación pública.

Dos modelos para el futuro del río

El Ayuntamiento defiende los trabajos como labores habituales de limpieza y mantenimiento, justificadas por la necesidad de conservar la capacidad de desagüe del canal. El Consistorio argumenta que la acumulación de vegetación, tierra y otros materiales puede dificultar la circulación del agua, sobre todo durante episodios de lluvias intensas o crecidas, y aumentar el riesgo de inundaciones.

La posición municipal es que la retirada de esos materiales permite mantener la capacidad hidráulica del cauce y proteger tanto a la población como a las infraestructuras. También sostiene que la acumulación espontánea de sedimentos y vegetación sobre el hormigón no equivale a una renaturalización. Para ello, considera necesario recuperar un lecho natural que favorezca el desarrollo de la vegetación.

Ecologistas en Acción, por el contrario, entiende que el río había comenzado a recuperar sus características naturales gracias al mantenimiento, desde 2023, de un caudal mínimo durante todo el año. La presencia continuada de agua había favorecido la acumulación de gravas y el crecimiento de vegetación en el fondo del canal.

Ese proceso había permitido también la aparición de fauna. La organización recuerda que, antes de la intervención municipal, se podían escuchar anfibios al atardecer desde el puente de las Miguelas. A su entender, el tramo urbano empezaba a funcionar como corredor ecológico entre las zonas situadas aguas arriba y aguas abajo de la ciudad.

El colectivo reclama ahora que se paralicen este tipo de actuaciones y que se repongan las gravas retiradas en el tramo situado aguas abajo de la canalización. También pide abrir un proceso participativo para que vecinos y asociaciones puedan intervenir en la definición del futuro del río.

Un proyecto que viene de lejos

La renaturalización del Isuela acumula varios años de propuestas y retrasos. Ecologistas en Acción elaboró en 2019 un proyecto propio de restauración fluvial que planteaba intervenir sobre la estructura del cauce, recuperar espacio para su dinámica natural y reducir las barreras artificiales.

La propuesta incluía la eliminación de elementos de contención innecesarios, la recuperación de taludes naturales y la plantación de especies autóctonas de ribera, como sauces, chopos y fresnos. También contemplaba la creación de refugios para anfibios y aves y de pequeños hábitats que favorecieran la biodiversidad.

Aquel proyecto quedó paralizado en 2022 por la falta de financiación estatal y europea. No fue hasta 2025 cuando las administraciones volvieron a anunciar una iniciativa conjunta para recuperar el río. La organización considera que la falta de autorización de los recientes trabajos ha impedido también que se abriera un espacio de información pública en el que las asociaciones y los ciudadanos interesados pudieran presentar sus propuestas antes de la intervención.

En la misma línea, Verdes Equo ha reclamado que el protocolo institucional se traduzca en medidas concretas, con un calendario verificable, coordinación entre administraciones y un proceso transparente y participativo.

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