Entrevista Secretario de Organización del PSOE de Ceuta
Antonio Coronil: “La derecha vende que esta crisis es fácil de solventar, pero es muy complicado hacerlo con humanidad”
Las manifestaciones que tendrán lugar este martes en multitud de municipios españoles contarán, en el caso de Ceuta, con la participación del PSOE de la ciudad. La dirección estatal de los socialistas se ha mostrado muy crítico con estas marchas aduciendo que su mensaje es “contra Pedro Sánchez”, y este martes el Gobierno acusó al PP de “instrumentalizar” la Federación Española de Municipios y Provincias (FEMP), que ha convocado la mayoría de ellas.
Pero el secretario de Organización del PSOE de Ceuta, Antonio Coronil, defiende en esta entrevista telefónica con elDiario.es que la concentración ceutí —que, insiste, parte de dos asociaciones “amplias en su extracto social”— busca defender “la unidad de Ceuta”, y que, por tanto, los socialistas deben estar presentes. “Somos ceutíes y también socialistas, y una cosa no es incompatible con la otra”, asegura Coronil, que se cuida mucho de criticar la acción del Gobierno y carga las tintas contra el presidente autonómico, Juan Jesús Vivas, a quien acusa de intentar obtener “rédito electoral” de la grave crisis migratoria.
¿Por qué el PSOE de Ceuta ha decidido sumarse a la concentración convocada para este miércoles en Ceuta por parte de la FEMP?
La convocatoria de las manifestaciones a nivel nacional la ha hecho la FEMP unilateralmente, sin contar con todas las fuerzas políticas que la componen. Pero aquí, en Ceuta, la convocatoria parte de dos asociaciones: una es la Federación de Vecinos y otra es el Foro Ceuta Siglo XXI, que reúnen a bastantes colectivos y son amplias en su extracto social. La circular de Ferraz, en contra de lo que ha dicho la prensa interesada, ni nos prohíbe, ni nos obliga, ni nos amenaza con aplicarnos el código disciplinario [si acudimos a la manifestación]. Y en la Ejecutiva regional del PSOE hemos valorado que somos ceutíes y que somos también socialistas, y que una cosa no es incompatible con la otra. No vamos a comprarle el discurso a la derecha, asistiremos como ciudadanos que formamos parte de esta ciudad, que estamos sufriendo los problemas que sufre esta ciudad, que queremos ayuda y que queremos una vuelta a la normalidad lo antes posible. Nuestra línea roja es que no participaremos en nada que derive en violencia, ni en una concentración contra la gestión del Gobierno.
¿Y qué pretenden reivindicar?
La convocatoria es por la unidad de Ceuta, que es algo colectivo, y también para que toda Ceuta sienta el calor de las comunidades y de todo el resto de España. La derecha ha estado utilizando este y otros muchos actos, pero entendemos que aquí tenemos que estar porque va a ser unánime y la gente va a ir.
La portavoz de la Ejecutiva Federal del PSOE dice que esas concentraciones “son contra Pedro Sánchez”.
Está claro que la derecha y la extrema derecha han movilizado toda su maquinaria. Nos están utilizando [a los ceutíes], es lamentable que se utilice un drama humano como el que estamos viviendo, con cien muertos en una morgue improvisada y con una ciudad que se ve invadida en su normalidad. Usar el hartazgo de la crisis y el agobio de la gente para difundir consignas de odio y violentas es de una mezquindad que no tiene nombre.
¿Usted considera que el Gobierno está haciendo un buen trabajo para solventar la crisis abierta hace un mes?
En una situación de emergencia, por su propia definición, se llega tarde y se llega mal. Pero aquí, además, lo que hay que gestionar son personas. Esto no es un fenómeno atmosférico o un accidente de locomoción, sino que hay personas que tienen sus derechos, y España es un Estado de derecho que cumple sus leyes nacionales y las internacionales, y que además tiene humanidad. La derecha no hace más que venderle a la ciudadanía que todo esto es muy fácil de solventar, con ese discurso de que se vayan por donde han venido y que cada niño con su padre. Pero esto es muy complicado de solventar. Si los atiendes porque tienes humanidad, los atiendes, pero si los atiendes muy bien y los acoges, se produce un efecto llamada…
Es un fino equilibrio el que hay que mantener, muy complejo, y donde influyen asuntos como la política exterior o la desigualdad económica entre un territorio y otro. El problema es multifactorial, y la respuesta siempre parece corta. Lo que sí está claro es que la respuesta tiene que venir del Estado, y el Estado está aquí ya: se ha desplegado a lo largo del mes de agosto, y se están anunciando nuevas parcelas para ir alojando a los inmigrantes, se han reforzado los servicios de extranjería para aligerar la tramitación de los expedientes…
Pero medidas como la implementación de un mando único solo se pusieron en marcha hace unos días. ¿Cree que debería haberse instaurado antes?
Sí, sobre todo porque la lealtad del Gobierno de la ciudad no ha existido. El Gobierno de Ceuta ha visto la oportunidad de que este problema arrase al Gobierno central, que es el que tiene las competencias de migración y de gestión de la frontera con la Policía y la Guardia Civil, y se ha limitado a cumplir las funciones institucionales y de representación. No han tenido una voluntad real de ayudar. El delegado del Gobierno no ha dejado de trabajar y, sin embargo, la imagen que tiene la gente de él es que se ha escondido y no da la cara, mientras a [el presidente ceutí, Juan Jesús] Vivas lo están santificando cuando no ha gestionado nada.
A su juicio, ¿qué más podría haber hecho el Gobierno de la ciudad?
De él depende la gestión de los menores, y también depende de él la policía local. Si hay un señor duchándose en las duchas de la playa con jabón y eso está prohibido, puede pedirle que salga de ahí aunque sea un inmigrante. Pero la policía local ha estado coartada y no se la ha reforzado. Tampoco se ha visto en la ciudad ni uno de los flamantes Land Rover con los que cuenta Protección Civil. La asistencia sanitaria depende del Estado, pero la gestión de la salud pública es de la ciudad, que ha dejado que la gente viva junta y se haya generado un riesgo para la salud pública. La ciudad no ha tenido la lealtad que sí mantuvo en la crisis del 2021, [el Gobierno de Juan Jesús Vivas] ha aprovechado para intentar sacar un rédito electoral.
¿Se están sintiendo arropados por las administraciones, tanto el Gobierno central como las comunidades autónomas?
En su afán de marcar la diferencia entre la actuación de una administración y otra, han obligado a la gente a posicionarse cuando tenían que haber ido de la mano desde el primer momento.
¿A quién se refiere?
A la derecha, que es la que está muy interesada en hacerlo. Aquí han venido una pléyade de youtubers, el padre Ángel, después han venido políticos [de formaciones conservadoras]... Primero Alvise, luego la flotilla del botellín que vino hace unos días. Nosotros nos hemos sentido utilizados, cuando lo que hay aquí es un pueblo sufriendo y que ha demostrado durante toda su historia que es capaz de convivir, que es un ejemplo de convivencia. Al PP y a la derecha eso no le ha importado, y jugar con eso es muy grave, porque estas personas volverán a su país de origen, pero los ceutíes nos quedaremos, y veremos si algo se rompe en esa convivencia de cuatro culturas que vivíamos en la ciudad perfectamente sin dimes y diretes.
¿Usted considera que Marruecos es el responsable o al menos que ha tenido un papel en la crisis?
Es responsable de no tener a su pueblo suficientemente atendido y de provocar que tengan que buscarse un mundo mejor. Esa es la historia de cualquier zona fronteriza: la desigualdad económica, social y cultural entre dos territorios que se encuentran a escasos metros provoca estos movimientos humanos. Marruecos es un país que tiene grandes problemas estructurales a nivel económico, que no da salidas ni posibilidades a su juventud, y cuando corren bulos pasa lo que pasó en el 2021 y ha pasado ahora de nuevo.
Pero habitualmente el control que mantiene Marruecos en la frontera es muy férreo y es conocido que Marruecos abre y cierra el grifo migratorio por razones geopolíticas.
Cualquiera que haya seguido la actualidad sabe que, de siempre, Marruecos ha jugado con la inmigración, con las pateras y con la economía.
¿Y ha ocurrido eso en esta crisis?
Marruecos tiene la capacidad de molestar y la usa, la ha usado tradicionalmente. ¿Ha ocurrido en esta ocasión? Yo creo que [esta crisis] ha sido tan grande que el propio Marruecos se ha visto sorprendido. En los días previos [a la gran entrada] ya se vio que había un repunte de entradas a Ceuta, pero nadie intuía la avalancha, ni siquiera Vivas, que ahora va de visionario. Y, cuando ocurrió ese repunte de entradas a nado, Marruecos reforzó sus lanchas [de vigilancia fronteriza], y estuvo colaborando perfectamente con la Guardia Civil y devolvieron hasta 300 personas que no habían llegado a las aguas españolas. Había una voluntad, al menos aparente, de colaboración.
El presidente Pedro Sánchez confirmó el lunes que no se va a trasladar a la Península a los migrantes que quedan en Ceuta y que se les va a alojar allí, con miles de plazas nuevas, hasta terminar de tramitar sus expedientes. ¿Comparte usted esa decisión?
Serán los técnicos los que tengan que decidir qué es lo más adecuado. Lo que sí le puedo decir es que Ceuta tiene 19 kilómetros cuadrados y es lo pequeña que es. La corresponsabilidad, no la solidaridad, sino la corresponsabilidad del resto de las comunidades sería ideal para desatascar y para que esta ciudad recupere la normalidad. Es posible que eso tenga otras implicaciones, que a lo mejor molesta a Europa, porque una vez que [los inmigrantes] entren en la Península ya estarán en territorio Schengen y, entonces, puede que se produzcan huidas. Pero yo no sé si Ceuta será capaz de acoger a todos, y ni siquiera a toda la ayuda que necesitan los que han venido, porque nos consta que hay gente de ONG, gente que se ocupa de ayudar a los menores, etcétera, que van y vienen todos los días desde Algeciras porque la capacidad hotelera de la ciudad está colapsada.