Ciudadanos y PSOE encaran sus campañas con un pacto mutuo de no agresión

PSOE y Ciudadanos encaran los primeros compases de la campaña con la intención decidida de evitar el cuerpo a cuerpo entre ambas formaciones. El acuerdo firmado por Pedro Sánchez y Albert Rivera para intentar formar Gobierno hipoteca sus estrategias electorales e impide apostar por el enfrentamiento y la búsqueda de diferencias programáticas.

En el PSOE creen que Ciudadanos ya no es un rival electoral temible. Óscar López, miembro del comité electoral socialista, asegura a eldiario.es que “a diferencia de la anterior campaña, tenemos impermeabilizada la frontera electoral con Ciudadanos. Ahora ya no hay riesgo de transferencia de votos del PSOE hacia la candidatura de Rivera”.

Desde Ciudadanos señalan que el entendimiento al que llegaron Sánchez y Rivera tras las elecciones del 20N puede tener efecto en el tono de las relaciones entre ambos partidos. José Manuel Villegas, vicesecretario general de Ciudadanos, asegura que “el acuerdo puede condicionar el uso de algunos adjetivos. No será tan habitual escuchar a los candidatos del PSOE asegurando que somos las nuevas generaciones de Rajoy o marca blanca del PP”.

El polémico viaje de Albert Rivera a Venezuela ha dado la primera medida de esa campaña sin roce a la que ambos partidos parecen haberse entregado por el momento. En una entrevista en Radio Nacional, Pedro Sánchez criticaba este jueves la decisión de Rajoy de convocar el Consejo de Seguridad Nacional para hablar de Venezuela. Sobre la presencia de Rivera en Caracas, el líder socialista aseguró: “Respeto el viaje del señor Rivera”. 

La aparente tregua entre las dos formaciones políticas se mantendrá mientras beneficie a ambos. Villegas es claro al respecto: “En el día a día de la campaña se irá viendo”. Según fuentes socialistas, “con Ciudadanos, por el momento, la decisión es ignorarles”. 

¿Es posible pasar toda la campaña sin que PSOE y Ciudadanos se citen en ningún momento? Parece sensato pensar que no. Los equipos de ambos partidos prevén que más adelante los mensajes de presión mutua empiecen a ser perceptibles. Según avance la campaña y los sondeos empiecen a consolidar un escenario postelectoral, PSOE y Ciudadanos se van a preguntar sobre sus preferencias para formar Gobierno.   

Óscar López cree que “la gente tiene claro que si los resultados dan a Rivera margen para sumar con el PP, sumará con el PP”. En el otro lado, Villegas reta a los socialistas: “Se van a tener que definir y sería bueno que lo hicieran durante la campaña. No se puede estar acusando a Podemos de comunistas antisistema y mantener la puerta abierta a acuerdos con ellos como el que se ha sellado en Barcelona”. 

Mientras tanto, PSOE y Ciudadanos se han repartido los papeles. Pedro Sánchez emplea todos sus esfuerzos en criticar la política de Rajoy y ofrecerse como la única opción posible de cambio. Albert Rivera apunta, por el momento, a Pablo Iglesias. Rivera y Iglesias se encontrarán el próximo día 5 ante las cámaras de La Sexta en una nueva conversación para la que nadie pronostica el buen tono de su último encuentro. La cordialidad parece, por ahora, reservada en exclusiva a las relaciones entre PSOE y Ciudadanos.