Sáenz de Santamaría asegura desconocer que el CNI participara en Kitchen ni que investigara a Villarejo o le tuviera “animadversión”

Pedro Águeda

27 de abril de 2026 11:55 h

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La exvicepresidenta del Gobierno Soraya Sáenz de Santamaría no ha aportado un solo dato durante su declaración como testigo en el juicio del caso Kitchen pese a ser responsable político del servicio de Inteligencia del Estado mientras se produjo la operación parapolicial contra el extesorero del PP.

Sáenz de Santamaría ha negado tener conocimiento de que el Centro Nacional de Inteligencia participara en el operativo, ni tampoco en la investigación al comisario José Manuel Villarejo, ni siquiera que tuviera “animadversión” al policía, contra el que el director del CNI se querelló por medio de la Abogacía del Estado y del que resultó un juicio en el que el agente jubilado resultó absuelto.

Su ignorancia de todo alcanzó a su labor como portavoz del Gobierno. Sáenz de Santamaría, con obligación de decir verdad, ha dicho que no se preocupó por las noticias de la operación Kitchen para poder dar una respuesta desde su puesto de portavoz del Ejecutivo, en manos entonces del Partido Popular. Ha respondido que no hizo “indagación” alguna al respecto cuando le ha preguntado la representación de Podemos.

El rastro del CNI está presente en toda la operación Kitchen. El CNI llegó a colocar cámaras en el chalet de Bárcenas en Baqueira, según reconoce en su escrito de defensa el número dos de Interior, Francisco Martínez. La responsable política del Centro ha negado todo, en la línea de su jefe de entonces, Mariano Rajoy. “Lo que haya dicho el señor Rajoy en esta sala bien dicho está”, ha afirmado Sáenz de Santamaría.

Arenas: “Al PP no le inquietaban los papeles de Bárcenas”

Por su parte, el dirigente del Partido Popular Javier Arenas ha asegurado ante el tribunal de Kitchen que él no percibió “inquietud” en la cúpula del partido por la publicación de los ‘papeles de Bárcenas’, la prueba de más de 20 años de financiación irregular de la formación política que a la postre tumbaría el Gobierno de Mariano Rajoy. Esa ausencia de inquietud se extiende al hecho de la aparición de la fortuna de 48 millones de su tesorero, Luis Bárcenas, en Suiza. 

Arenas ha declarado como testigo por videoconferencia. Ha asegurado que su relación de amistad con Bárcenas acabó con motivo de los dos acontecimientos mencionados que, sin embargo, en su entorno político no causaron zozobra.

La última reunión de ambos se produjo en diciembre de 2012 en un restaurante en Sevilla. Poco después aparecería la fortuna de Bárcenas y sus papeles publicados, por lo que Arenas puso fin a la relación. De ese encuentro hay una grabación, según el extesorero, que a Arenas “nunca” le preocupó, no ha escuchado y desconoce que realmente exista.

Arenas ha reconocido que durante los hechos pertenecía a la Ejecutiva del PP y era candidato del partido a presidir la Junta de Andalucía. Sin embargo se ha desentendido de cualquier mediación de Bárcenas cuando se enfrentó al partido. 

Javier Arenas no sabe de ninguna petición de Bárcenas de contactar con él como consta en un mensaje que el extesorero envió a Rajoy mencionando que quería hablar “con Javier”. “Como le dije a Matarí…”, escribió Bárcenas, en referencia al diputado por Almería que era mano derecha de Arenas. 

El exsecretario general del PP ha reconocido que participó en una reunión en Moncloa con Rosalía Iglesias y Luis Bárcenas, en presencia de Mariano Rajoy. Arenas ha dicho que fue un encuentro de carácter “humano” en la que la mujer de Bárcenas apenas habló porque “es una persona muy educada”. Arenas ha negado que hablaran de los contenciosos del extesorero con el partido.