Es una de las mejores ciudades europeas para visitar a pie: qué ver en la capital de ‘la Sirenita’ y de la calle peatonal más larga
Es considerada una de las ciudades más felices del mundo, según el ranking de Institute for Quality of Life, debido a puntos como la sostenibilidad, la educación y la calidad de vida, pero es también una de las más caminables del mundo, solo superada por Milán en la lista más reciente al respecto.
Hablamos de Copenhague, capital de Dinamarca, que fue uno de los puertos más importantes del mar Báltico para el comercio del arenque, de lo que proviene su nombre que significa “puerto del comercio” en danés. Fundada en el siglo X, la gran mayoría de los edificios que conforman la ciudad datan del siglo XVIII en adelante, en parte porque los incendios eran habituales en la localidad y destruyeron las infraestructuras anteriores.
Si bien no es la ciudad con mayor zona peatonal de Europa, un hito que ostentan localidades como Liubliana, Venecia o la española Pontevedra, es pionera histórica del peatonalismo y tuvo durante décadas la calle peatonal más larga del mundo (actualmente en Bulgaria), lo que la hace ideal para recorrerla a pie, sin necesidad de coche ni transporte público.
Strøget: la principal calle comercial
Fue durante años la calle peatonal más larga del mundo y vertebra el centro de Copenhague, extendiéndose desde la Plaza del Ayuntamiento hasta la Plaza Kongens, con más de un kilómetro de tiendas, cafés y restaurantes. Inaugurada en 1962, en su día se pensó que arruinaría comercios y que no querrían pasear por ella por el frío, pero resultó equivocado, pues explotó el ambiente de la zona.
El puerto de Nyhavn
La principal postal de Copenhague y su vista más explotada es sin duda el puerto de Nyhavn con sus casas de colores, además de tener un ambiente animado en la ciudad. Entre todas ellas destaca la número 20, que fue hogar del escritor Hans Christian Andersen y fue donde escribió cuentos como ‘La Sirenita’.
La escultura de la Sirenita
De la que fue casa de Hans Christian Andersen a la pequeña escultura de bronce que representa a uno de sus personajes más famosos, ‘La Sirenita’, situada en el paseo marítimo de Langelinie y que se ha convertido en uno de los símbolos más reconocibles de la ciudad. Fue un regalo del cervecero Carl Jacobsen, fundador de la marca Carlsberg, a la ciudad en 1913, y ha sido objeto de vandalismo en varias ocasiones, aunque siempre ha acabado siendo restaurada.
Tivoli: el parque de atracciones más antiguo
En los jardines de Tivoli se encuentra el que es uno de los parques de atracciones más antiguos del mundo, ya que abrió sus puertas en 1843, convirtiéndose en otro de los iconos de la ciudad, que también es una de las visitas más atractivas para los que visitan Copenhague, sin importar la época del año.
Rosenborg, Amalienborg y Christiansborg: palacios y castillos
Uno de los grandes atractivos de Copenhague son sus edificios históricos como los palacios y castillos. Uno de los más destacados es el Castillo de Rosenburg, que fue residencia de la familia real danesa hasta 1710 y que se construyó a principios del siglo XVII de estilo renacentista. Se puede visitar sus interiores, así como los Jardines del Rey, el parque más antiguo. Otro de los lugares relacionados con la realeza es Amalienborg, el hogar de la familia real actualmente y que es un palacio que consta de cuatro edificios idénticos alrededor de una plaza octogonal y donde se puede presenciar el cambio de guardia.
Además, tampoco se puede dejar pasar Christianborg, un palacio situado en la pequeña isla de Slotsholmen que es hogar actualmente del Parlamento, Oficina del Primer Ministro y Corte Suprema de Dinamarca. Se puede visitar de forma gratuita y desde su torre, la más alta de la localidad, ofrece la vista panorámica más impresionante.
Visitas diferentes: Nyboder Mindestuer o Christiania
Copenhague, sin embargo, ofrece mucho más y algunas de sus visitas más peculiares son el Nyboder Mindestuer, un conjunto de casas históricas construidas en el siglo XVII donde vivían marineros y sus familias, con un distintivo color amarillo y habitadas actualmente algunas de ellas. Aunque la más curiosa es Christiania, la ‘ciudad libre’ de Copenhague, fundada en 1971 sobre una antigua zona militar y que es una comunidad autosuficiente que opera de forma independiente y según sus propias reglas. En algunas zonas no se pueden realizar fotos.
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