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ENTREVISTA Ministra de Juventud e Infancia

Sira Rego: “Es incomprensible que 70.000 personas se muevan sin que Marruecos supiera algo”

La ministra de Juventud e Infancia, Sira Rego (Valencia, 1973), atiende a elDiario.es en plena visita oficial a Ceuta, a donde ha viajado ocho días después de la entrada de 72.000 personas por la frontera marroquí. Una crisis fronteriza sin precedentes convertida ya en crisis humanitaria, no solo por el número de víctimas mortales, más de un centenar, sino también por la situación en la que malviven los niños y niñas que permanecen en la ciudad autónoma.

Muchos de ellos han estado días sin comida ni agua y siguen hoy sin un lugar donde poder dormir o ducharse. Y solo la solidaridad de algunos vecinos de Ceuta ha sido capaz de tapar una respuesta humanitaria a la que las administraciones públicas han llegado tarde. “Ahora mismo hay registrados 1.342 niños no acompañados, pero la cifra va a ser mayor. Se están poniendo en marcha los recursos. Se acaba de abrir el tercer centro escolar para dar acogida de emergencia a estos niños”, explica Rego durante una entrevista telefónica con elDiario.es.

¿Qué se ha encontrado en Ceuta?

Una ciudad que ha tenido un evento extraordinario y que ahora mismo está iniciando los procedimientos para tratar de dar una acogida digna a los niños y niñas que han llegado a la ciudad. Ahora mismo hay registrados 1.342 niños no acompañados, pero la cifra va a ser mayor. Se están poniendo en marcha los recursos. Se acaba de abrir el tercer centro escolar para dar acogida de emergencia a estos niños.

¿Se está cumpliendo estrictamente la ley? ¿Se ha devuelto a menores no acompañados a Marruecos contra su voluntad? Hay algunas imágenes muy preocupantes al respecto.

A mí no me consta que se hayan devuelto a menores contra su voluntad. Es verdad que todos hemos visto escenas dolorosas que no podemos permitirnos. Aunque el niño de esas imágenes que menciona me consta que se encuentra registrado en el sistema de acogida. Entendemos que la situación es desbordante, pero tenemos que garantizar que se cumplen los derechos de todos los niños y todas las niñas. Trabajamos para dar prioridad en el registro a los niños menores de 13 años y también a las niñas como segmentos más vulnerables. Estamos volcados en acelerar ese proceso y en sacar a los niños de la calle.

Tenemos que asumir que esto ha sido un fracaso de la política migratoria europea. Toca hablar de vías legales y seguras y de una migración diferente para evitar episodios como este

¿Cómo se explica que en un país como España, que forma parte de uno de los lugares más ricos del mundo como es la Unión Europea, niños y niñas pasen días en la calle sin comida, ni agua, ni lugar para ducharse o dormir?

Ya hay un procedimiento por el cual se está repartiendo comida y agua y se ha sacado de la calle a las personas que estaban en una situación de vulnerabilidad más extrema. El trabajo con Ceuta es constante. Desgraciadamente, el nivel de entradas ha desbordado la capacidad de absorción con la rapidez que hubiese sido necesaria. Tenemos la obligación de hacernos cargo de la situación y hacer la autocrítica necesaria para intentar que situaciones como esta no vuelvan a repetirse. Y hace falta un análisis en profundidad de por qué se producen este tipo de fenómenos como se han producido.

¿Tiene alguna conclusión de lo ocurrido?

Hay multiplicidad de causas y hay que ver fundamentalmente el uso instrumental que se puede hacer en algunos casos de la desesperación y de la necesidad de muchas personas vulnerables. Y hay que mirar de frente también cuál es la política migratoria que está haciendo la Unión Europea: fronteras externalizadas, militarizadas, controladas por terceros países que no siempre tienen los intereses de nuestro país. Hay que ver también cómo esas fronteras son impermeables para los seres humanos, pero son muy permeables precisamente para la transferencia de recursos que vienen directamente de países africanos, por ejemplo. Lo que tenemos ahora mismo que asumir es que esto ha sido un fracaso de la política migratoria europea. Toca hablar de vías legales y seguras y de una migración diferente precisamente para evitar episodios como este.

¿El Gobierno ha llegado tarde? ¿Por qué la ministra de Infancia ha tardado ocho días en ir a Ceuta en estas circunstancias?

Me he puesto a disposición desde el primer momento y hemos querido ser respetuosos con los propios tiempos de las autoridades locales, con las que hemos estado en constante contacto y coordinación. En el momento en el que me han dicho que era oportuno venir, he venido. Era una cuestión de respeto y de deferencia. Esto no significa que no hayamos seguido trabajando durante todos estos días previos.

Veo mucho oportunismo y mucha propaganda de la derecha y de la extrema derecha. Pero más allá de los exabruptos y de los mensajes de odio, la realidad es que se tienen que plegar porque tienen que cumplir con la ley

¿Hay alguna comunidad autónoma que ya haya puesto problemas o se haya negado a acoger a los menores y alguna que se haya ofrecido a echar una mano?

Hemos convocado una comisión sectorial el día 13 de agosto para empezar a trabajar la cuestión de la partida presupuestaria.

¿Teme que alguna, al calor de los pactos entre el PP y Vox, se declare en rebeldía y se niegue a cumplir la ley?

Veo mucho oportunismo y mucha propaganda de la derecha y de la extrema derecha, que francamente ya hay veces que me cuesta diferenciarlas. Pero más allá de los exabruptos y de los mensajes de odio, la realidad es que se tienen que plegar porque tienen que cumplir con la ley. Criminalizar a los niños y niñas que llegan solos a nuestro país es un ejercicio meramente propagandístico.

¿Ha podido estar con algunos de los menores que han llegado a Ceuta?

Hemos estado con un grupo de niños y niñas muy pequeños recién llegados. El perfil ha cambiado mucho. Hay bebés, hay niños de siete, ocho, nueve años. No deja de conmover hablar con ellos y pensar en las dificultades que tienen niños que son exactamente iguales a los que vemos en cualquier centro educativo y que solo quieren jugar y ser felices.

Hay mucha gente que no entiende el tono excesivamente amable del Gobierno con Marruecos, al que no le hace el más mínimo reproche por lo ocurrido. ¿Usted lo entiende o tiene algún reproche que hacerle a Marruecos?

Me parece incomprensible que 70.000 personas se muevan sin que Marruecos supiera algo. Insisto en que hay una multiplicidad de causas y habrá que evaluarlas todas y analizarlas correctamente. Pero hay cosas que ya sabemos, como que esto no es algo que surja la semana pasada. Esto es algo que tiene mucho que ver con el tipo de política migratoria que ha puesto en marcha la Unión Europea. Hay que defender un modelo migratorio diferente.

¿Cuántos días faltan para que el Gobierno pueda garantizar que ningún niño o niña va a estar durmiendo en la calle o no va a tener para comer o beber?

Yo estoy trabajando con muchísima determinación para que sea lo antes posible. Ya estamos en condiciones de decir que comida y agua tienen todos, pero estamos trabajando para que lo más rápidamente posible todos tengan la atención de acogida integral a la que tienen derecho.