Vox ha propuesto este martes privar a los españoles residentes en el extranjero de la posibilidad de ejercer el derecho a voto por correo, de manera que si quieren votar sólo puedan hacerlo directamente de forma presencial en los consulados o embajadas, aunque estén a cientos de kilómetros de distancia. Así lo ha reclamado este martes el secretario general del grupo parlamentario de Vox en el Congreso, José María Figaredo, quien ha admitido que esa fórmula entrañará “dificultades” para los inscritos en el Censo Electoral de Residentes Ausentes (CERA).
Los de Santiago Abascal buscan suspender todo el trámite de acceso y admisión en el CERA porque, dicen, está siendo “enormemente opaco”, entre otras cosas, porque el Gobierno ha dejado “en manos de autoridades extranjeras gran parte el proceso de nacionalización y de incorporación” al registro de estos electores en el extranjero. Figaredo ha señalado que, mientras para el voto postal en territorio nacional se exige la identificación del elector tanto a la hora de pedir el voto como de depositarlo en Correos, en el extranjero el material electoral se envía a todos los inscritos en el CERA y no se les pide identificación tampoco al entregar el sufragio en un sistema postal que depende del país en el que residen.
Por Iñigo Aduriz