El ministro de Transportes, Óscar Puente, acaba de descartar presentar su dimisión de forma inmediata. En una comparecencia ante la prensa, Puente ha asegurado que la manera que tiene de asumir su responsabilidad tras el accidente de tren que ha provocado setenta muertes es “dar la cara”. Y que, por ello, en sus planes no está la renuncia. “Mi obligación es resolver el problema y ofrecer explicaciones”.
Por su parte, el presidente del Gobierno ha admitido esta mañana que “hay una confianza quebrada en el sistema de alta velocidad de nuestro país”. Sánchez ha insistido en que dos accidentes de la magnitud de Adamuz y Urda, con casi 120 muertos, resultan “inasumibles” para un país como España y que, por tanto, la labor del Gobierno no debe ser únicamente investigar lo ocurrido sino garantizar que no vuelva a pasar.
Informa José Enrique Monrosi