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    <title><![CDATA[elDiario.es - Ana Tenías]]></title>
    <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/autores/ana-tenias/]]></link>
    <description><![CDATA[elDiario.es - Ana Tenías]]></description>
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    <copyright><![CDATA[Copyright El Diario]]></copyright>
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      <title><![CDATA[100 libros imprescindibles entre los que encontrar el regalo perfecto]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/cultura/libros/100-libros-imprescindibles-encontrar-regalo-perfecto_1_12834971.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/3bdd8b3b-d125-48e2-a1c1-cd167815f24d_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="100 libros imprescindibles entre los que encontrar el regalo perfecto"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Entras a una librería y la enorme variedad de opciones te dificulta decantarte por la obra perfecta para regalar estas Navidades. Con esta guía de recomendaciones, puedes ir a tiro hecho </p><p class="subtitle">Jane Austen cumple 250 años, la escritora que sigue cautivando a lectores de todas las edades en la época de los algoritmos</p></div><p class="article-text">
        Si no sabes qu&eacute; libros regalar por Navidad a tus familiares y amigos, esta lista de recomendaciones te proporciona 20 libros de ficci&oacute;n y otros tantos de no ficci&oacute;n, infantil-juvenil, c&oacute;mic y poes&iacute;a recientes pero tambi&eacute;n esenciales.
    </p><figure class="embed-container embed-container--type-embed ">
    
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    <div class="ladillo_categoría">
        <h1 class="categ">Ficción</h1>
</div>
    </figure><h2 class="article-text">'Hamnet (edici&oacute;n ilustrada por Laura Agust&iacute;)', de Maggie O'Farrell (Libros del Asteroide, trad. de Concha Carde&ntilde;oso y L'Altra, trad. de Marc Rubi&oacute; Rodon)</h2><figure class="embed-container embed-container--type-embed ">
    
            <p><img style="border: 1px solid white; margin: 20px 20px 10px 0px; box-shadow: 5px 5px 10px 0px rgba(0,0,0,0.1);" src="https://static.eldiario.es/clip/b44b7806-3a05-4471-aef8-4d5f560548d7_source-aspect-ratio_default_0.jpg" alt="" width="158" height="" align="left" data-title="" /></p>
    </figure><p class="article-text">
        En 2021, las editoriales Libros del Asteroide y L'Altra tradujeron al castellano y al catal&aacute;n respectivamente la novela m&aacute;s celebrada de la escritora hasta el momento. Cientos de l&aacute;grimas rodaron por las mejillas de las y los lectores de <a href="https://www.eldiario.es/cultura/libros/hamnet-duelo-muerte-hijo-tiempos-shakespeare-maggie-farrell_1_7289612.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">esta </a>narraci&oacute;n basada en la vida de <em>Hamnet</em>, el hijo de William Shakespeare que inspir&oacute; su gran obra <em>Hamlet</em>. Es un trabajo tan delicado como devastador y no deja indiferente.
    </p><p class="article-text">
        Libros del Asteroide ha sacado ahora una nueva edici&oacute;n en tapa dura y con ilustraciones de Laura Agust&iacute; que es un obsequio tanto visual como literario. Adem&aacute;s, el 23 de enero de 2026 se estrenar&aacute; en Espa&ntilde;a su adaptaci&oacute;n cinematogr&aacute;fica, dirigida por Chlo&eacute; Zhao, coescrita con O'Farrell y protagonizada por Jessie Buckley y Paul Mescal. Un momento id&oacute;neo para el regalo.
    </p><h2 class="article-text">'Un poco de suerte', de Jane Smiley (Sexto Piso, trad. de Ce Santiago)</h2><figure class="embed-container embed-container--type-embed ">
    
            <p><img style="border: 1px solid white; margin: 20px 20px 10px 0px; box-shadow: 5px 5px 10px 0px rgba(0,0,0,0.1);" src="https://static.eldiario.es/clip/b45f2e96-fe73-4821-a6c3-3c6acf1545f1_source-aspect-ratio_default_0.jpg" alt="" width="158" height="" align="left" data-title="" /></p>
    </figure><p class="article-text">
        Si alguien ha expresado alguna vez su admiraci&oacute;n por la novela estadounidense, deber&iacute;a tener en su biblioteca alg&uacute;n t&iacute;tulo de Jane Smiley. La editorial Sexto Piso se ha encargado desde hace a&ntilde;os de incorporar a su cat&aacute;logo los t&iacute;tulos de la escritora de <em>Heredar&aacute;s la tierra</em>, con la que gan&oacute; el Premio Pulitzer en 1992, y en 2025 ha sumado uno m&aacute;s.
    </p><p class="article-text">
        El &uacute;ltimo t&iacute;tulo que ha tra&iacute;do a las librer&iacute;as traducido al castellano es <em>Un poco de suerte</em>, la primera entrega de la <em>Trilog&iacute;a de los cien a&ntilde;os</em>. Se trata de un recorrido de algunos de los eventos m&aacute;s se&ntilde;alados de la primera mitad del siglo pasado a trav&eacute;s del devenir de una familia. Sus 488 p&aacute;ginas pueden impresionar a primera vista, pero la pericia de Smiley para enganchar al p&uacute;blico es lo que realmente debe impactar.
    </p><h2 class="article-text">'A cuatro patas', de Miranda July (Random House, trad. de Luis Murillo Fort y Angle Editorial, trad. de Bel Olid B&aacute;ez)</h2><figure class="embed-container embed-container--type-embed ">
    
            <p><img style="border: 1px solid white; margin: 20px 20px 10px 0px; box-shadow: 5px 5px 10px 0px rgba(0,0,0,0.1);" src="https://static.eldiario.es/clip/e9607df4-58a6-438b-8e7b-3307cb6cdaaf_source-aspect-ratio_default_0.jpg" alt="" width="158" height="" align="left" data-title="" /></p>
    </figure><p class="article-text">
        Quienes tengan ganas de discutir sobre si una novela es la mejor del a&ntilde;o o no, ya pueden dejar de buscar. Miranda July, experta en ovaciones y crispaciones a partes iguales, public&oacute; <a href="https://www.eldiario.es/cultura/libros/cuatro-patas-no-mejor-novela-ano-miranda-july-hablando_1_12472032.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">su &uacute;ltimo libro</a> el pasado mes de julio y desencaden&oacute; un debate entre la masa lectora sobre si es tan buena como gran parte de la cr&iacute;tica especializada lo decidi&oacute;.
    </p><p class="article-text">
        La protagonista es una mujer de 45 a&ntilde;os, artista, un poco harta de su matrimonio y con une hije (g&eacute;nero no binario) de siete a&ntilde;os. Para darse un homenaje por su cumplea&ntilde;os decide emprender un viaje por carretera de un par de semanas, de Los &Aacute;ngeles a Manhattan. Pero, por cosas que pasan, se instala en un motel a unos cuantos kil&oacute;metros de su casa. Sin m&aacute;s detalles para no destripar la narraci&oacute;n, un argumento para regalarlo: m&aacute;s all&aacute; de los aspectos formales de su escritura, se trata de un libro divertido y, sobre todo, tan &uacute;nico como su autora.
    </p><h2 class="article-text">'La voz en la maleza', de Merc&egrave; Romero (Alba editorial)</h2><figure class="embed-container embed-container--type-embed ">
    
            <p><img style="border: 1px solid white; margin: 20px 20px 10px 0px; box-shadow: 5px 5px 10px 0px rgba(0,0,0,0.1);" src="https://static.eldiario.es/clip/8c5daf5e-7e47-4f34-b4ba-7cbd1d0bb3db_source-aspect-ratio_default_0.jpg" alt="" width="158" height="" align="left" data-title="" /></p>
    </figure><p class="article-text">
        El caso de Romero es uno de esos que sirve para mantener la esperanza de que nunca es demasiado tarde para conseguir un objetivo. Profesora de Lengua y Literatura desde 1991, solo le queda un a&ntilde;o para jubilarse y acaba de publicar su primera novela. Ha dedicado toda su vida a criar a cuatro hijos sin demasiada ayuda y a explicar a otros los entresijos del lenguaje y a analizar las grandes obras escritas en castellano. Y ahora ha llegado el momento de pasar al otro lado, el de los y las escritoras.
    </p><p class="article-text">
        La espera ha merecido la pena porque su libro es toda una sorpresa. Aunque trata sobre un asunto complicado de manejar, la agresi&oacute;n sexual a menores en el propio hogar, la autora consigue huir del morbo incluso en las escenas m&aacute;s expl&iacute;citas y mantener en vilo al lector o lectora hasta la &uacute;ltima p&aacute;gina. Quiz&aacute; no la sit&uacute;en en la parte m&aacute;s visible de las mesas de novedades de las librer&iacute;as, pero merece la pena buscarla.
    </p><h2 class="article-text">'Casas limpias', de Mar&iacute;a Ag&uacute;ndez (Temas de hoy)</h2><figure class="embed-container embed-container--type-embed ">
    
            <p><img style="border: 1px solid white; margin: 20px 20px 10px 0px; box-shadow: 5px 5px 10px 0px rgba(0,0,0,0.1);" src="https://static.eldiario.es/clip/d06ce15d-fedb-438b-aab4-8ec9260e37b7_source-aspect-ratio_default_0.jpg" alt="" width="158" height="" align="left" data-title="" /></p>
    </figure><p class="article-text">
        Intentar vivir sin dejarse aplastar por las contradicciones es un apunte m&aacute;s de la lista de incordios cotidianos que no se pueden esquivar. En esas se encuentra Sol, una ayudante de un artista que vive con su novio, un conductor en rodajes audiovisuales (fue el encargado de transportar a Tom Cruise por ejemplo) al que le encanta su empleo. Y, adem&aacute;s de ellos, en su casa entran las limpiadoras a las que pagan para que adecenten su casa cada semana.
    </p><p class="article-text">
        A la protagonista esto le causa unos remordimientos terribles porque ser progresista no es compatible con &lsquo;tener&rsquo; limpiadoras (piensa ella), pero a la vez no las soporta (m&aacute;s remordimientos) y, para colmo, lo que a ella realmente le gustar&iacute;a en la vida es dedicarse a lo mismo que ellas. Dejar los trabajos que se suponen creativos pero son estresantes y est&aacute;n mal pagados para fregar, quitar el polvo y adecentar los hogares de los dem&aacute;s a cambio de dinero. A este batiburrillo se une el nacimiento y la crianza de su primer hijo, un l&iacute;o m&aacute;s en la madeja de<a href="https://www.eldiario.es/cultura/libros/maria-agundez-escritora-no-conscientes-cuerpos-llegar-enfermarse-trabajo_1_12330859.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"> esta novela</a> atrevida y muy divertida. Para regalar sin complicaciones.
    </p><h2 class="article-text">'El nadador y otros cuentos', de John Cheever (edici&oacute;n ilustrada de Pau Gasol Valls). Random House, trad. de Jaime Zulaika Goicoechea y Jos&eacute; Luis L&oacute;pez Mu&ntilde;oz</h2><figure class="embed-container embed-container--type-embed ">
    
            <p><img style="border: 1px solid white; margin: 20px 20px 10px 0px; box-shadow: 5px 5px 10px 0px rgba(0,0,0,0.1);" src="https://static.eldiario.es/clip/ec363fcc-6492-4974-903c-bd0e8d95ef57_3-4-aspect-ratio_default_1132152.jpg" alt="" width="158" height="" align="left" data-title="" /></p>
    </figure><p class="article-text">
        El m&aacute;s famoso de los relatos de John Cheever, que inspir&oacute; la reconocida pel&iacute;cula hom&oacute;nima protagonizada por Burt Lancaster, es uno de esos t&iacute;tulos que nunca sobran en una biblioteca. Random House lo recupera ahora junto a <em>Adi&oacute;s hermano m&iacute;o</em> y <em>El marido rural</em>, tres obras ilustradas por Pau Gasol Valls que introducen al lector en el desencanto del sue&ntilde;o norteamericano. El volumen acaba de llegar a las librer&iacute;as listo para ser un regalo infalible &ndash;un cl&aacute;sico indiscutible, una edici&oacute;n cuidada&ndash; que gustar&aacute; a los aficionados a ficciones como <em>Mad Men</em>, por ejemplo, aunque es apto para todos los p&uacute;blicos adultos.
    </p><h2 class="article-text">'Criaturita', de Mar&iacute;a Bastar&oacute;s (Seix Barral)</h2><figure class="embed-container embed-container--type-embed ">
    
            <p><img style="border: 1px solid white; margin: 20px 20px 10px 0px; box-shadow: 5px 5px 10px 0px rgba(0,0,0,0.1);" src="https://static.eldiario.es/clip/c6700840-742e-46c9-8dfc-b1686dda9e21_source-aspect-ratio_default_0.jpg" alt="" width="158" height="" align="left" data-title="" /></p>
    </figure><p class="article-text">
        Parece que en todos los lagos de todas partes del mundo hay un monstruo como inquilino. Y en el pueblo inventado de <a href="https://www.eldiario.es/cultura/maria-bastaros-juega-segunda-novela-monstruos-personajes-incomodos-hay-fascinacion-perverso_1_12705291.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Mar&iacute;a Bastar&oacute;s</a> tambi&eacute;n o, al menos, eso creen algunos vecinos. Entre ellos, el padre fallecido de la protagonista, un cient&iacute;fico famoso (las razones de su estrellato var&iacute;an seg&uacute;n qui&eacute;n lo considere), que estaba obsesionado con el tema. Ahora ella vive con su madre, con quien tiene una relaci&oacute;n que tira hacia lo tormentoso y sufre una depresi&oacute;n que la lleva a tomar decisiones cuestionables.
    </p><p class="article-text">
        Todo cambia cuando en la localidad comienzan a desaparecer mujeres sin motivo aparente. Los vecinos se organizan para encontrarlas, convencidos de que el &lsquo;algo&rsquo; que vive en las aguas es quien se las ha llevado. Una novela que tiene algo de <em>Twin Peaks</em>, una pizca de <em>Doctor en Alaska</em> y mucho de Bastar&oacute;s. Se lee de una sentada y con placer.
    </p><h2 class="article-text">'Cumbres Borrascosas', de Emily Bront&euml; (Arpa editores, trad. de Miguel P&eacute;rez Ferrero)</h2><figure class="embed-container embed-container--type-embed ">
    
            <p><img style="border: 1px solid white; margin: 20px 20px 10px 0px; box-shadow: 5px 5px 10px 0px rgba(0,0,0,0.1);" src="https://static.eldiario.es/clip/6bfb2a3e-6a10-4649-aa90-ce4286f8c125_source-aspect-ratio_default_0.jpg" alt="" width="158" height="" align="left" data-title="" /></p>
    </figure><p class="article-text">
        Los ganchos de actualidad para rescatar a los cl&aacute;sicos m&aacute;s cl&aacute;sicos suele ser una efem&eacute;ride pero, &uacute;ltimamente, la gran pantalla tambi&eacute;n funciona como &lsquo;excusa&rsquo;. Si hasta ahora Jane Austen hab&iacute;a sido la reina de las adaptaciones (la de <em>Orgullo y perjuicio</em> que est&aacute; en preparaci&oacute;n de la mano de Dolly Alderton para Netflix tiene a su<em> fandom </em>en vilo), ahora se incorpora una de las hermanas Bront&euml; al panorama.
    </p><p class="article-text">
        El pr&oacute;ximo febrero, coincidiendo con San Valent&iacute;n, se estrenar&aacute; una nueva adaptaci&oacute;n de <em>Cumbres borrascosas</em>, dirigida por Emerald Fennell y protagonizada por Margot Robbie y Jacob Elordi. Parece ser que la realizadora ha decidido realzar los momentos de pasi&oacute;n sin remilgos y darle un toque de modernidad con el vestuario y la banda sonora, que incluye canciones de Charli xcx, entre otros. Repasar el libro antes de ver una nueva versi&oacute;n en el cine es un buen motivo para regalarlo. Adem&aacute;s, la edici&oacute;n de Arpa incluye una introducci&oacute;n de Virginia Woolf y un posfacio de &Aacute;ngeles Caso.
    </p><h2 class="article-text">'Carne', de David Pascual aka Perfumme (Colectivo bruxista)</h2><figure class="embed-container embed-container--type-embed ">
    
            <p><img style="border: 1px solid white; margin: 20px 20px 10px 0px; box-shadow: 5px 5px 10px 0px rgba(0,0,0,0.1);" src="https://static.eldiario.es/clip/814c5e8a-ae44-481e-ba94-7a56b12c7839_source-aspect-ratio_default_0.jpg" alt="" width="158" height="" align="left" data-title="" /></p>
    </figure><p class="article-text">
        A&ntilde;os 90, chica desaparecida, discotecas, Valencia, televisi&oacute;n que escupe contenido basura. Una historia parecida a una realidad que se ha repasado muchas veces, pero que el escritor renueva al relatar su trama a trav&eacute;s de cinco puntos de vista diferentes: el hermano de la protagonista, una polic&iacute;a a la que acaba de dejar la novia, una periodista, una ni&ntilde;a vidente y un alcalde. Ellos forman el elenco de personajes de este libro que se mueve entre el terror, el misterio y la miseria humana.
    </p><p class="article-text">
        Con una primera p&aacute;gina introductoria que recuerda al Irvine Welsh m&aacute;s euf&oacute;rico y referencias a la cultura pop casi en cada p&aacute;rrafo, m&aacute;s que una novela es un viaje en una monta&ntilde;a rusa. Muy adecuada para obsequiar a esa persona a la que le guste vivir emociones fuertes en las p&aacute;ginas y no se sonroje al mirar al pasado no-tan-reciente-pero-s&iacute; de la comunicaci&oacute;n de este pa&iacute;s.
    </p><h2 class="article-text">'El coraz&oacute;n revolucionario del mundo', de Francisco Serrano (Tusquets). Premio Tusquets de novela 2025</h2><figure class="embed-container embed-container--type-embed ">
    
            <p><img style="border: 1px solid white; margin: 20px 20px 10px 0px; box-shadow: 5px 5px 10px 0px rgba(0,0,0,0.1);" src="https://static.eldiario.es/clip/48233460-7e8b-42a6-8e00-b7a3992ff9fe_source-aspect-ratio_default_0.jpg" alt="" width="158" height="" align="left" data-title="" /></p>
    </figure><p class="article-text">
        El escritor extreme&ntilde;o Francisco Serrano se hizo con el Premio Tusquets 2025 con una novela protagonizada por una mujer que participa en una c&eacute;lula anticapitalista en los a&ntilde;os 70. En la trama, los personajes masculinos se encargan de instruir y dise&ntilde;ar los planes, pero la determinaci&oacute;n de ella puede cambiar el rumbo de los acontecimientos. No hay mucho m&aacute;s que contar si no se quiere destripar el contenido del libro pero s&iacute; se puede decir que es un t&iacute;tulo apto para casi todos los gustos (tiene acci&oacute;n, misterio, sentimientos encontrados y clandestinidad). Adem&aacute;s, su calidad viene avalada por un premio literario respetable (y ya se sabe que no todos lo son).
    </p><h2 class="article-text">'El contrabando ejemplar', de Pablo Maurette (Anagrama)</h2><figure class="embed-container embed-container--type-embed ">
    
            <p><img style="border: 1px solid white; margin: 20px 20px 10px 0px; box-shadow: 5px 5px 10px 0px rgba(0,0,0,0.1);" src="https://static.eldiario.es/clip/538fab4b-aad4-4eb6-a793-898a4335dec7_source-aspect-ratio_default_0.jpg" alt="" width="158" height="" align="left" data-title="" /></p>
    </figure><p class="article-text">
        Otro ganador de un galard&oacute;n relevante, en este caso el Premio Herralde de novela. Maurette ha elaborado una mara&ntilde;a de enga&ntilde;os que comienza con el robo del manuscrito p&oacute;stumo donde se explicaba el devenir de Argentina desde el &lsquo;contrabando ejemplar&rsquo; del siglo XVII. Para poder aprovechar el texto, el ladr&oacute;n debe inventarse una biograf&iacute;a propia y otra de su amigo Eduardo, el escritor original de ese libro que nunca hab&iacute;a llegado a publicarse.
    </p><p class="article-text">
        Entre tanto, otros personajes estramb&oacute;ticos como el primer italiano en poner un pie en el R&iacute;o de la Plata o figuras del folclore argentino como el monstruo querand&iacute; de la mala suerte se enredan en una novela que &ldquo;encuentra su lugar en la gran tradici&oacute;n de la mejor narrativa hispanoamericana&rdquo;, dice la editorial. No hay demasiado peligro de fallo con esta elecci&oacute;n.
    </p><h2 class="article-text">'La verdad sobre el caso Savolta', de Eduardo Mendoza (Seix Barral)</h2><figure class="embed-container embed-container--type-embed ">
    
            <p><img style="border: 1px solid white; margin: 20px 20px 10px 0px; box-shadow: 5px 5px 10px 0px rgba(0,0,0,0.1);" src="https://static.eldiario.es/clip/eee428d5-400c-4e1e-889e-ae104f05f654_source-aspect-ratio_default_0.jpg" alt="" width="158" height="" align="left" data-title="" /></p>
    </figure><p class="article-text">
        No hace falta ning&uacute;n motivo especial para recomendar la obra de Eduardo Mendoza, posiblemente el escritor con la expresi&oacute;n m&aacute;s risue&ntilde;a de Espa&ntilde;a. Pero resulta que ha sido el ganador del Premio Princesa de Asturias de las Letras en 2025 y adem&aacute;s, se cumple el 50 aniversario de una de sus novelas m&aacute;s aplaudidas, <em>La verdad sobre el caso Savolta</em>. Seix Barral, su editorial habitual, ha publicado una edici&oacute;n especial con pr&oacute;logo de Sergio Vila-San Juan.
    </p><p class="article-text">
        La obra de Mendoza tiene dos l&iacute;neas: la seria, poder as&iacute; decirlo, donde se enmarcan t&iacute;tulos como <em>La ciudad de los prodigios</em> o la mencionada del caso Savolta y la humor&iacute;stica, donde se encuentra la famos&iacute;sima <em>Sin noticias de Gurb</em> o la &uacute;ltima que llev&oacute; a las librer&iacute;as <em>Tres enigmas para la Organizaci&oacute;n</em>. Cualquiera de ellas (y del resto que tienen) son un obsequio adecuado.
    </p><h2 class="article-text">'Terrestre', Cristina Rivera Garza (Random House)</h2><figure class="embed-container embed-container--type-embed ">
    
            <p><img style="border: 1px solid white; margin: 20px 20px 10px 0px; box-shadow: 5px 5px 10px 0px rgba(0,0,0,0.1);" src="https://static.eldiario.es/clip/d0ff2642-24cb-4fd2-b4e9-6811324afb14_source-aspect-ratio_default_0.jpg" alt="" width="158" height="" align="left" data-title="" /></p>
    </figure><p class="article-text">
        Despu&eacute;s de <em>El invencible verano de Liliana</em> (Random House, 2021), donde cont&oacute; el feminicidio de su hermana y que le vali&oacute; el Premio Pulitzer por su edici&oacute;n en ingl&eacute;s, Rivera Garza <a href="https://www.eldiario.es/cultura/libros/cristina-rivera-garza-amistad-unico-frente-maquina-odio-convertido-mundo_1_12241656.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">regres&oacute;</a> a las librer&iacute;as con un volumen de relatos. Compuesto por narraciones sobre mujeres que viajan en busca de libertad y aventuras, cuentos sobre la amistad (el tema estrella, por cierto, de la escena literaria de este a&ntilde;o), es un libro que disfrutar despacio. Y, a ser posible, con un l&aacute;piz en la mano, porque cada pocas p&aacute;ginas hay una frase digna de ser subrayada.
    </p><h2 class="article-text">'Hija de la venganza', de Michael McDowell (Blackie Books, trad. de Carles Andreu)</h2><figure class="embed-container embed-container--type-embed ">
    
            <p><img style="border: 1px solid white; margin: 20px 20px 10px 0px; box-shadow: 5px 5px 10px 0px rgba(0,0,0,0.1);" src="https://static.eldiario.es/clip/41bb5137-4768-42d5-be3e-da6e0c1d9a7b_source-aspect-ratio_default_0.jpg" alt="" width="158" height="" align="left" data-title="" /></p>
    </figure><p class="article-text">
        Despu&eacute;s del ins&oacute;lito &eacute;xito de la saga <em>Blackwater</em>, Michael McDowell regresa al cat&aacute;logo de Blackie Books. La palabra m&aacute;s utilizada para definir las anteriores obras del escritor fue &ldquo;adictiva&rdquo; y sus fans (que son muchos, as&iacute; que hay muchas probabilidades de acertar con este t&iacute;tulo) vuelven a encontrarse con su esencia en esta ocasi&oacute;n. De nuevo se presenta un thriller hist&oacute;rico con giros de guion propios de una serie televisiva de las que marcan una &eacute;poca que cuenta la persecuci&oacute;n de dos mujeres por Estados Unidos. Como la imaginaci&oacute;n no tiene l&iacute;mites, la editorial sit&uacute;a la novela entre Stephen King y Jane Austen. Es uno de los<em> Best Sellers </em>de la lista.
    </p><h2 class="article-text">'Flaquezas normales y corrientes (del ser humano)', de Megan Nolan (Mutatis Mutandis, trad. de Eduardo Iriarte)</h2><figure class="embed-container embed-container--type-embed ">
    
            <p><img style="border: 1px solid white; margin: 20px 20px 10px 0px; box-shadow: 5px 5px 10px 0px rgba(0,0,0,0.1);" src="https://static.eldiario.es/clip/31484f0c-cad5-40f8-9296-fc89841b6e15_source-aspect-ratio_default_0.jpg" alt="" width="158" height="" align="left" data-title="" /></p>
    </figure><p class="article-text">
        Mutatis Mutandis se ha convertido, como quien no quiere la cosa, en una de las editoriales m&aacute;s jugosas del panorama literario nacional. En su cat&aacute;logo, cada vez m&aacute;s nutrido, se encuentra esta novela de Megan Nolan que toca temas como el sensacionalismo, la ambici&oacute;n, la opini&oacute;n enfurecida de la masa y el ansia por encontrar culpables, entre otras cosas nada ligeras. Una voz fresca que ha elaborado una ficci&oacute;n llena de recovecos por los que se cuelan secretos y silencios mantenidos durante generaciones pero que no tiene nada de pesada sino todo lo contrario. Un regalo si se quiere sorprender.
    </p><h2 class="article-text">'Las madrinas', de Aitana Casta&ntilde;o (Pez de plata)</h2><figure class="embed-container embed-container--type-embed ">
    
            <p><img style="border: 1px solid white; margin: 20px 20px 10px 0px; box-shadow: 5px 5px 10px 0px rgba(0,0,0,0.1);" src="https://static.eldiario.es/clip/0191fd76-b5bc-4b22-9aed-8af979591a43_source-aspect-ratio_default_0.jpg" alt="" width="158" height="" align="left" data-title="" /></p>
    </figure><p class="article-text">
        Aitana Casta&ntilde;o vuelve a la novela despu&eacute;s de finalizar su <em>Trilog&iacute;a minera</em>. En esta ocasi&oacute;n, la trama se ubica en los &uacute;ltimos a&ntilde;os del franquismo y la protagonista es Gloria Montes, una mujer que emprende un camino rumbo a Bruselas, embarazada y rechazada por su familia. Pero la sororidad y la solidaridad de clase desviar&aacute;n su camino hasta el Madrid m&aacute;s subversivo que a&uacute;n se encuentra en lucha al final de la dictadura franquista.
    </p><p class="article-text">
        Acompa&ntilde;ada como es habitual por su paisano el ilustrador Alfonso Zapico, que ha dado color a las p&aacute;ginas, la escritora y periodista ha hecho un libro en el que queda claro que sola (quiz&aacute;) no puedes, con amigas s&iacute;. La escritura de Casta&ntilde;o combina emotividad y humor a partes iguales y es un regalo perfecto para reconfortar (que siempre se agradece).
    </p><h2 class="article-text">'Caravana para cuervos', de Emin&eacute; Sadk (Autom&aacute;tica editorial, trad. de Mar&iacute;a V&uacute;tova)</h2><figure class="embed-container embed-container--type-embed ">
    
            <p><img style="border: 1px solid white; margin: 20px 20px 10px 0px; box-shadow: 5px 5px 10px 0px rgba(0,0,0,0.1);" src="https://static.eldiario.es/clip/053f1d2c-eb48-48f4-bddc-ad5570d12d80_source-aspect-ratio_default_0.jpg" alt="" width="158" height="" align="left" data-title="" /></p>
    </figure><p class="article-text">
        En una peque&ntilde;a localidad b&uacute;lgara, un profesor de Geograf&iacute;a llamado Nikolay Todorov gana un concurso europeo para renovar el sistema educativo de la escuela. Pero mientras que su director y el alcalde del lugar ven el premio como una oportunidad para seguir manteniendo el orden establecido hasta el momento, Todorov piensa todo lo contrario. As&iacute; que en el banquete que se organiza para celebrar el proyecto, vomita encima del magistrado y huye a la regi&oacute;n del Deliorm&aacute;n, donde aprender&aacute; a reconciliarse con la vida. Puede parecer tr&aacute;gico pero se trata de un libro lleno de humor con el que se puede sorprender y, sobre todo, ayudar a abrir la mente a nuevas posibilidades.&nbsp;
    </p><h2 class="article-text">'La pen&iacute;nsula de las casas vac&iacute;as', de David Ucl&eacute;s (Siruela)</h2><figure class="embed-container embed-container--type-embed ">
    
            <p><img style="border: 1px solid white; margin: 20px 20px 10px 0px; box-shadow: 5px 5px 10px 0px rgba(0,0,0,0.1);" src="https://static.eldiario.es/clip/a9627d17-565e-4386-bf3a-0987d81d0977_source-aspect-ratio_default_0.jpg" alt="" width="158" height="" align="left" data-title="" /></p>
    </figure><p class="article-text">
        Uno de los tochos del a&ntilde;o (704 p&aacute;ginas) que se ha labrado una aut&eacute;ntica legi&oacute;n de seguidores, ha conseguido una impresionante lista de premios y hasta casi la unanimidad de la cr&iacute;tica: Ucl&eacute;s ha escrito una gran novela sobre la Guerra Civil espa&ntilde;ola. Es el<em> Best Seller</em> de firma patria de este conjunto de recomendaciones y, aunque solo sea por saciar la curiosidad que suelen ir ligados a estos fen&oacute;menos (&iquest;de verdad es para tanto?) supone un obsequio deseable. Quien pensase que ya se hab&iacute;a escrito todo lo que se ten&iacute;a o pod&iacute;a escribir sobre la Guerra Civil espa&ntilde;ola, aqu&iacute; encontrar&aacute; la muestra de que se equivocaba.
    </p><h2 class="article-text">'Salto mortal', de MacDonald Harris (Gatopardo, trad. de &Iacute;&ntilde;igo F. Lomana)</h2><figure class="embed-container embed-container--type-embed ">
    
            <p><img style="border: 1px solid white; margin: 20px 20px 10px 0px; box-shadow: 5px 5px 10px 0px rgba(0,0,0,0.1);" src="https://static.eldiario.es/clip/ee7f35bc-1d05-495b-b1ae-82d26b639d21_source-aspect-ratio_default_0.jpg" alt="" width="158" height="" align="left" data-title="" /></p>
    </figure><p class="article-text">
        &iquest;Qui&eacute;n no ha tenido alguna vez la fantas&iacute;a de ser otra persona? Pues al protagonista de Salto mortal se le aparece la oportunidad aunque es consecuencia de una explosi&oacute;n que le ha borrado todo signo que le haga reconocible, incluidas las huellas dactilares. Como nadie le conoce cuando le rescatan tiene la posibilidad de escoger una nueva identidad, algo que no considera hasta que una mujer se presenta en el hospital y asegura que est&aacute;n casados. Se trata de una novela de car&aacute;cter filos&oacute;fico en la que el autor se plantea cuestiones sobre el &lsquo;yo&rsquo;, la identidad y el ansia de trascendencia. Es decir, es el t&iacute;tulo adecuado para regalar a esa persona a la que le gusta reflexionar pero tambi&eacute;n entretenerse con la lectura.
    </p><h2 class="article-text">'Una madre trabajadora', de Agnes Owens (Mu&ntilde;eca infinita, trad. de Blanca Gago)</h2><figure class="embed-container embed-container--type-embed ">
    
            <p><img style="border: 1px solid white; margin: 20px 20px 10px 0px; box-shadow: 5px 5px 10px 0px rgba(0,0,0,0.1);" src="https://static.eldiario.es/clip/7709ccc8-56df-4d9a-8e4a-168cd5cbc38b_source-aspect-ratio_default_0.jpg" alt="" width="158" height="" align="left" data-title="" /></p>
    </figure><p class="article-text">
        En menos de 200 p&aacute;ginas, Owens desarrolla una historia cargada de humor negro acerca de una mujer que decide volver a trabajar despu&eacute;s de haber tenido dos hijos (la autora sabe de lo que habla: ella tuvo siete y variedad de empleos). Su marido, con el que comparte afici&oacute;n por el alcohol, est&aacute; en el paro y ella encuentra un puesto de ayudante de un abogado que escribe un libro sobre el comportamiento humano de los animales. Perfecta tanto para los admiradores de Muriel Spark como para los de Douglas Stuart (otros autores con obras potencialmente regalables asimismo) ya que comparte con ellos la chispa y la capacidad de an&aacute;lisis de una realidad irregular.
    </p><figure class="embed-container embed-container--type-embed ">
    
            <style>

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}

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    <div class="ladillo_categoría">
        <h1 class="Ensayo">No ficción</h1>
</div>
    </figure><h2 class="article-text">&lsquo;Furor bot&aacute;nico&rsquo;, de Laura Agust&iacute; (Lumen)</h2><figure class="embed-container embed-container--type-embed ">
    
            <p><img style="border: 1px solid white; margin: 20px 20px 10px 0px; box-shadow: 5px 5px 10px 0px rgba(0,0,0,0.1);" src="https://static.eldiario.es/clip/e4de42c9-dd44-451d-b96e-a36e5381a5f1_source-aspect-ratio_default_0.jpg" alt="" width="158" height="" align="left" data-title="" /></p>
    </figure><p class="article-text">
        La bot&aacute;nica es, desde hace a&ntilde;os, una tendencia editorial que parece no tener fin. Entre ensayos, textos cl&aacute;sicos y literatura neorrural, merece la pena detenerse en este precioso &aacute;lbum de la ilustradora Laura Agust&iacute;. La autora, que abandon&oacute; Barcelona para llevar una existencia m&aacute;s sosegada en un peque&ntilde;o pueblo del Pirineo catal&aacute;n, recoge en estas p&aacute;ginas la memoria familiar, con el ojo puesto en el v&iacute;nculo que las mujeres de su clan han mantenido con las plantas a lo largo de los a&ntilde;os. Desde los remedios de la bisabuela a las flores de la madre, pasando por la cocina o su propio proceso de descubrimiento. Los dibujos y las palabras dialogan en un libro tan vivificante como primoroso.
    </p><h2 class="article-text">&lsquo;La vida secreta de los vampiros&rsquo;, de Elia Barcel&oacute;, ilustrado por Nana Vaez (Lunwerg)</h2><figure class="embed-container embed-container--type-embed ">
    
            <p><img style="border: 1px solid white; margin: 20px 20px 10px 0px; box-shadow: 5px 5px 10px 0px rgba(0,0,0,0.1);" src="https://static.eldiario.es/clip/3390b80a-a7c0-40a6-9cdb-4e8c263d4183_source-aspect-ratio_default_0.jpg" alt="" width="158" height="" align="left" data-title="" /></p>
    </figure><p class="article-text">
        El estreno de <a href="https://www.eldiario.es/cultura/cine/luc-besson-politica-francesa-pelicula-guion-pesimo-mal-producida-peor-interpretada_1_12691865.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><em>Dr&aacute;cula. Una historia de amor</em></a><a href="https://www.eldiario.es/cultura/cine/luc-besson-politica-francesa-pelicula-guion-pesimo-mal-producida-peor-interpretada_1_12691865.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">, de Luc Besson</a>, tan solo confirma una tendencia que lleva tiempo en marcha: los vampiros est&aacute;n de vuelta. Hace tiempo que el mercado editorial lo nota, con novelas como <em>El imperio del vampiro</em> (2021), de Jay Kristoff (Nocturna) o el &eacute;xito juvenil <em>Crave</em> (2020), de Tracy Wolff. Por si fuera poco, la creciente receptividad hacia culturas no occidentales hace que ya no solo haya un modelo de vampiro, sino que se descubre a esta figura bajo la mirada de diferentes tradiciones. Este libro escrito por Elia Barcel&oacute;, una de las voces m&aacute;s importantes de la narrativa de g&eacute;nero en Espa&ntilde;a, explora el imaginario vamp&iacute;rico a lo largo de la historia, tendiendo puentes entre la mitolog&iacute;a, la historia, la literatura y la cultura audiovisual.
    </p><h2 class="article-text">&lsquo;Frida Kahlo. Cartas de amor&rsquo;, de Suzanne Barbezat (ed.) (Blume, trad. textos introd. Remedios Di&eacute;guez Di&eacute;guez)</h2><figure class="embed-container embed-container--type-embed ">
    
            <p><img style="border: 1px solid white; margin: 20px 20px 10px 0px; box-shadow: 5px 5px 10px 0px rgba(0,0,0,0.1);" src="https://static.eldiario.es/clip/2746237b-6b89-493e-b0c8-30440f7b0850_source-aspect-ratio_default_0.jpg" alt="" width="158" height="" align="left" data-title="" /></p>
    </figure><p class="article-text">
        No hay duda de que <a href="https://www.eldiario.es/catalunya/cultura/universo-frida-kahlo-militante-comunista-convirtio-adversidad-arte_1_8549608.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">la figura de Frida Kahlo</a> trasciende m&aacute;s all&aacute; de su obra pict&oacute;rica: la superaci&oacute;n personal, la canalizaci&oacute;n de las heridas del cuerpo a trav&eacute;s del arte, el amor y el desenga&ntilde;o, la independencia creativa y el compromiso con la libertad en una &eacute;poca en el que las mujeres artistas estaban condenadas a los m&aacute;rgenes han hecho de ella un referente que no deja de inspirar, como pintora pero a&uacute;n m&aacute;s como mujer insobornable, a las generaciones que la han sucedido. Este libro, que re&uacute;ne sus cartas a Diego Rivera y a otros artistas de su c&iacute;rculo, como <a href="https://www.eldiario.es/cultura/arte/exposicion-georgia-keeffe-thyssen_1_7949284.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Georgia O&rsquo;Keeffe</a> o <a href="https://www.eldiario.es/sociedad/josep-bartoli-republicano-frida-kahlo_1_6064678.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Josep Bartol&iacute;</a>, junto con fotos e im&aacute;genes de las misivas manuscritas, permite conocer su lado m&aacute;s cercano.
    </p><h2 class="article-text">&lsquo;Los despojados. Medio siglo de lucha y exilio del pueblo saharaui&rsquo;, de Jos&eacute; Carmona Gilo (Altamarea)</h2><figure class="embed-container embed-container--type-embed ">
    
            <p><img style="border: 1px solid white; margin: 20px 20px 10px 0px; box-shadow: 5px 5px 10px 0px rgba(0,0,0,0.1);" src="https://static.eldiario.es/clip/398c842a-bb11-43c9-ba94-9a7586b11b36_source-aspect-ratio_default_0.jpg" alt="" width="158" height="" align="left" data-title="" /></p>
    </figure><p class="article-text">
        El autor, un periodista que conoce de primera mano los campamentos de refugiados saharauis, firma una cr&oacute;nica polif&oacute;nica que repasa lo ocurrido con este pueblo en los &uacute;ltimos cincuenta a&ntilde;os, <a href="https://www.eldiario.es/desalambre/50-anos-despues-marcha-verde-saharauis-afrontan-reves-onu-unica-solucion-sera-lucha-armada_1_12744392.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">desde que Espa&ntilde;a se retir&oacute; del territorio en 1976</a> y comenz&oacute; de este modo <a href="https://www.eldiario.es/temas/conflicto-saharaui/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">un conflicto que contin&uacute;a en la actualidad</a>, a trav&eacute;s de las voces de quienes rara vez tienen voz, es decir, sus protagonistas, sus v&iacute;ctimas, los que han perdido su hogar y luchan por <a href="https://www.eldiario.es/desalambre/decadas-suplicio-saharauis-obtener-nacionalidad-espana-discrimina_1_12094655.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">un reconocimiento que no llega</a>. Una memoria de exilio, lucha y dolor que ayuda a tomar conciencia de un problema que debe estar en la agenda pol&iacute;tica.
    </p><h2 class="article-text">&lsquo;La llama&rsquo;, de Leonard Cohen (Salamandra, trad. Alberto Manzano Lizandra)</h2><figure class="embed-container embed-container--type-embed ">
    
            <p><img style="border: 1px solid white; margin: 20px 20px 10px 0px; box-shadow: 5px 5px 10px 0px rgba(0,0,0,0.1);" src="https://static.eldiario.es/clip/04b6d7da-558b-45c0-abe1-7e5abe002b02_source-aspect-ratio_default_0.jpg" alt="" width="158" height="" align="left" data-title="" /></p>
    </figure><p class="article-text">
        Los amantes del <a href="https://www.eldiario.es/opinion/zona-critica/cronica-sentimental-leonard-cohen_129_3738407.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">gran m&uacute;sico canadiense</a> est&aacute;n de enhorabuena: se publica la edici&oacute;n definitiva de su libro m&aacute;s personal, un compendio de poemas, <a href="https://www.eldiario.es/cultura/musica/canciones-imprescindibles-leonard-cohen_1_3745789.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">canciones</a>, reflexiones y dibujos que el propio autor prepar&oacute; a modo de legado. Los documentos aglutinan las obsesiones que vertebraron su fecunda carrera como cantautor, de su experiencia en la guerra al amor, la amistad o sus primeras tentativas art&iacute;sticas. Con la mirada puesta en el final y el esp&iacute;ritu meticuloso que caracteriza toda su obra, este libro no solo acerca al lector al lado m&aacute;s personal del autor, sino que se lee como una obra apasionante.
    </p><h2 class="article-text">&lsquo;El amor que nos cura&rsquo;, de Boris Cyrulnik (Herder, trad. Tom&aacute;s Fern&aacute;ndez A&uacute;z y Beatriz Eguibar)</h2><figure class="embed-container embed-container--type-embed ">
    
            <p><img style="border: 1px solid white; margin: 20px 20px 10px 0px; box-shadow: 5px 5px 10px 0px rgba(0,0,0,0.1);" src="https://static.eldiario.es/clip/eda4dbb2-801e-49fc-a520-04468a60b0f0_source-aspect-ratio_default_0.jpg" alt="" width="158" height="" align="left" data-title="" /></p>
    </figure><p class="article-text">
        Siguiendo la estela de Viktor Frankl en su c&eacute;lebre <em>El hombre en busca de sentido</em> (1946), Boris Cyrulnik, reconocido neur&oacute;logo, psiquiatra, psicoanalista y en&oacute;logo franc&eacute;s, parte de los testimonios de supervivientes de guerras, accidentes, cat&aacute;strofes naturales y traumas de todo tipo para vertebrar una honda reflexi&oacute;n sobre el dolor, la resiliencia y el poder de los v&iacute;nculos afectivos como motor para redefinir la identidad propia, la pertenencia social y en &uacute;ltima instancia el sentido de la existencia despu&eacute;s de superar una p&eacute;rdida o suceso traum&aacute;tico. El amor rom&aacute;ntico, s&iacute;, pero tambi&eacute;n la ni&ntilde;ez y las relaciones familiares a lo largo de la vida. Un ensayo iluminador que da esperanza a pesar de todos los sinsabores de este mundo.
    </p><h2 class="article-text">&lsquo;El cuerpo femenino en el arte&rsquo;, de Amy Dempsey (Cinco Tintas, trad. Gemma Fors Soriano)</h2><figure class="embed-container embed-container--type-embed ">
    
            <p><img style="border: 1px solid white; margin: 20px 20px 10px 0px; box-shadow: 5px 5px 10px 0px rgba(0,0,0,0.1);" src="https://static.eldiario.es/clip/9bfa8ae8-b9d2-4f38-a5f5-61a0d1be362b_source-aspect-ratio_default_0.jpg" alt="" width="158" height="" align="left" data-title="" /></p>
    </figure><p class="article-text">
        Ha llovido bastante desde que las <a href="https://www.eldiario.es/cultura/entrevistas/guerrilla-girls_128_4404567.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Guerrilla Girls</a> denunciaron, con mucha astucia, que parece que <a href="https://www.macba.cat/es/obra/r1953-do-women-have-to-be-naked-to-get-into-the-met-museum/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">en los museos las mujeres solo pueden entrar desnudas</a>. Desde entonces, en un intento de reconstruir la historia del arte que se ha ense&ntilde;ado durante siglos, muchos centros han desempolvado cuadros de artistas ignoradas y han puesto los frescos de las mujeres pintadas por ellos bajo una nueva perspectiva. Este libro-&aacute;lbum, un recorrido visual fascinante, se ocupa de alumbrar estas pinturas, poniendo de manifiesto c&oacute;mo la mirada masculina del hombre blanco heterosexual burgu&eacute;s, junto con los intereses del poder, ha moldeado la concepci&oacute;n del cuerpo femenino a lo largo del tiempo.
    </p><h2 class="article-text">&lsquo;Lo contaron al mundo. Periodistas extranjeras en la Guerra Civil&rsquo;, de Bernardo D&iacute;az Nosty (Renacimiento)</h2><figure class="embed-container embed-container--type-embed ">
    
            <p><img style="border: 1px solid white; margin: 20px 20px 10px 0px; box-shadow: 5px 5px 10px 0px rgba(0,0,0,0.1);" src="https://static.eldiario.es/clip/1ea62b50-c92c-4749-ad70-d265bf906fc7_source-aspect-ratio_default_0.jpg" alt="" width="158" height="" align="left" data-title="" /></p>
    </figure><p class="article-text">
        Qui&eacute;n m&aacute;s, qui&eacute;n menos sabe que escritores c&eacute;lebres como <a href="https://www.eldiario.es/cultura/libros/cuatro-senoras-hemingway-lado-personal-autor-125-aniversario_1_11530165.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Ernest Hemingway</a>, <a href="https://www.eldiario.es/cultura/libros/george-orwell-colm-toibin-cccb-poum-barcelona_1_4772685.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">George Orwell</a> o <a href="https://www.eldiario.es/opinion/zona-critica/malraux-memoria-presente_129_5614511.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Andr&eacute; Malraux</a> estuvieron en Espa&ntilde;a durante la Guerra Civil. Sin embargo, no se conoce tanto (para variar) a <a href="https://www.eldiario.es/sociedad/hijos-thomas-mann-cronistas-guerra-civil-terrible-destino-ninos-espanoles_1_12089178.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">las mujeres extranjeras que ejercieron como reporteras de guerra</a>, fotoperiodistas y colaboradoras de prensa en general. Este exhaustivo estudio, el m&aacute;s completo hasta la fecha, da a conocer a cerca de doscientas profesionales de m&aacute;s de veinticinco pa&iacute;ses que utilizaron los medios de comunicaci&oacute;n a su alcance para contar al mundo lo que estaba aconteciendo y alzar la voz por las v&iacute;ctimas.
    </p><h2 class="article-text">&lsquo;&Oacute;rbitas. Apuntes de una vida en continua exploraci&oacute;n&rsquo;, de Sara Garc&iacute;a Alonso (Sine Qua Non)</h2><figure class="embed-container embed-container--type-embed ">
    
            <p><img style="border: 1px solid white; margin: 20px 20px 10px 0px; box-shadow: 5px 5px 10px 0px rgba(0,0,0,0.1);" src="https://static.eldiario.es/clip/d383fcd3-6298-401a-9416-744cfe6cd940_source-aspect-ratio_default_0.jpg" alt="" width="158" height="" align="left" data-title="" /></p>
    </figure><p class="article-text">
        La relaci&oacute;n de la ciencia con las mujeres sigue sin ser todo lo fluida que deber&iacute;a, una falta de confianza auspiciada por una tradici&oacute;n cultural que durante d&eacute;cadas ha establecido, a menudo de forma sutil e inconsciente, una separaci&oacute;n entre profesiones para hombres y profesiones para mujeres. Para paliar esta carencia, nada mejor que <a href="https://www.eldiario.es/la-rioja/matematicas-no-carrera-chicas-importancia-referentes-femeninos-empoderamiento-futuras-cientificas_1_12041759.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">el ejemplo</a>; y si puede venir de la mano de una mujer de hoy, que habla claro y adem&aacute;s se implica con la defensa de la igualdad y los valores c&iacute;vicos, mucho mejor. As&iacute; es <a href="https://www.eldiario.es/sociedad/sara-garcia-alonso-astronauta-hay-mirar-miedos-lejos-ve-espacio_128_11675636.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Sara Garc&iacute;a Alonso, investigadora en biomedicina y la primera mujer espa&ntilde;ola en ser seleccionada como miembro de la reserva de la Agencia Espacial Europea (ESA)</a>. Este libro, adem&aacute;s de narrar su experiencia, contagia su amor por la vocaci&oacute;n y el valor del esfuerzo sostenido por hacer realidad las metas.
    </p><h2 class="article-text">&lsquo;Ruralismo&rsquo;, de Vanesa Freixa Riba (Errata naturae, trad. Carlos Mayor)</h2><figure class="embed-container embed-container--type-embed ">
    
            <p><img style="border: 1px solid white; margin: 20px 20px 10px 0px; box-shadow: 5px 5px 10px 0px rgba(0,0,0,0.1);" src="https://static.eldiario.es/clip/d170ebc7-bf4b-4f4a-9951-c3ad116a4082_source-aspect-ratio_default_0.jpg" alt="" width="158" height="" align="left" data-title="" /></p>
    </figure><p class="article-text">
        La mayor&iacute;a de los testimonios de quienes dejaron la vida urbana para instalarse en la naturaleza est&aacute;n escritos por hombres norteamericanos, a menudo ya veteranos o muertos. Sus experiencias resultan inspiradoras, pero tienen el h&aacute;ndicap de resultar, quiz&aacute;, lejanas para el lector medio espa&ntilde;ol del presente. <a href="https://www.eldiario.es/viajes/vanesa-freixa-defensa-ruralismo-vida-mejor-vivir-manera-sencilla-dia-hoy-carisimo_1_12707521.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><em>Ruralismo</em></a> tiene la virtud de contar ese tipo de vivencias desde un punto de vista de hoy, de <a href="https://www.eldiario.es/viajes/vanesa-freixa-defensa-ruralismo-vida-mejor-vivir-manera-sencilla-dia-hoy-carisimo_1_12707521.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">una mujer joven que hace unos a&ntilde;os se traslad&oacute; con su compa&ntilde;ero y su hijo a una caba&ntilde;a de Lleida</a>. Adem&aacute;s de compartir su d&iacute;a a d&iacute;a y reflexionar sobre el proceso de adaptaci&oacute;n, examina temas controvertidos como la <a href="https://www.eldiario.es/aragon/huella-oso-pirineo-desafios-adaptacion-80-ejemplares_1_11418606.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">reintroducci&oacute;n del oso en el Pirineo</a> y expone su particular filosof&iacute;a en torno a la posibilidad de construir una existencia m&aacute;s ecol&oacute;gica, &eacute;tica y sostenible, no solo en la monta&ntilde;a, sino desde cualquier lugar.
    </p><h2 class="article-text">&lsquo;Escalera interior&rsquo;, de Almudena Grandes (Tusquets, ed. Elisa Ferrer)</h2><figure class="embed-container embed-container--type-embed ">
    
            <p><img style="border: 1px solid white; margin: 20px 20px 10px 0px; box-shadow: 5px 5px 10px 0px rgba(0,0,0,0.1);" src="https://static.eldiario.es/clip/6a653546-c650-477b-ba50-8ec0130bf148_source-aspect-ratio_default_0.jpg" alt="" width="158" height="" align="left" data-title="" /></p>
    </figure><p class="article-text">
        Falleci&oacute; el 27 de noviembre de 2021, pero no la hemos olvidado. <a href="https://www.eldiario.es/cultura/libros/ultimo-regalo-almudena-grandes-coleccion-pequenas-historias-extraordinarias-gente-comun_1_12110390.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Almudena Grandes</a> se hizo c&eacute;lebre por su obra, siempre comprometida con el feminismo, la memoria hist&oacute;rica y los principios de justicia social; y adem&aacute;s tuvo siempre la valent&iacute;a de posicionarse, de hablar sin tapujos sobre las tensiones del momento en <a href="https://www.eldiario.es/cultura/libros/ultimo-regalo-almudena-grandes-coleccion-pequenas-historias-extraordinarias-gente-comun_1_12110390.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">los numerosos art&iacute;culos que escribi&oacute;</a>, en los que tambi&eacute;n compart&iacute;a su lado m&aacute;s personal. Esta <a href="https://www.eldiario.es/cultura/libros/ultimo-regalo-almudena-grandes-coleccion-pequenas-historias-extraordinarias-gente-comun_1_12110390.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">antolog&iacute;a</a> hace una amplia selecci&oacute;n que permite descubrir esa faceta, la de la escritora en su intimidad, entre los recuerdos de infancia y sus paseos por Madrid, entre las comidas familiares y los partidos del Atl&eacute;tico, entre los libros que lee y los que escribe. Un hermoso regalo.
    </p><h2 class="article-text">&lsquo;Posguerra. Una historia de Europa desde 1945&rsquo;, de Tony Judt (Taurus, trad. &Aacute;lvaro Marcos Lantero)</h2><figure class="embed-container embed-container--type-embed ">
    
            <p><img style="border: 1px solid white; margin: 20px 20px 10px 0px; box-shadow: 5px 5px 10px 0px rgba(0,0,0,0.1);" src="https://static.eldiario.es/clip/d2b121c4-0ae6-4062-b1d4-006df56b0580_source-aspect-ratio_default_0.jpg" alt="" width="158" height="" align="left" data-title="" /></p>
    </figure><p class="article-text">
        Una nueva edici&oacute;n de este cl&aacute;sico de la investigaci&oacute;n hist&oacute;rica, uno de los pocos libros de los que se puede afirmar que son de veras &ldquo;imprescindibles&rdquo; para conocer el legado de la segunda mitad del siglo XX, tanto para los especialistas como para los aficionados a la historia reciente. En efecto, la lucidez de un historiador de la talla de Tony Judt revisa con detalle aspectos como la evoluci&oacute;n del comunismo, con el que &eacute;l mismo se desencant&oacute;, la transformaci&oacute;n cultural a ra&iacute;z de Mayo de 1968 o el auge de la derecha de los a&ntilde;os ochenta. Para saber qui&eacute;nes somos y en qu&eacute; momento estamos, nada mejor que conocer bien el pasado; en este sentido, he aqu&iacute; una obra fundamental.
    </p><h2 class="article-text">&lsquo;V&iacute;ctimas perfectas y la pol&iacute;tica del encanto&rsquo;, de Mohamed el-Kurd (Capit&aacute;n Swing, trad. Blanca Gago)</h2><figure class="embed-container embed-container--type-embed ">
    
            <p><img style="border: 1px solid white; margin: 20px 20px 10px 0px; box-shadow: 5px 5px 10px 0px rgba(0,0,0,0.1);" src="https://static.eldiario.es/clip/7b8ee33d-7f2d-4bf4-a57a-592fd8f4059a_source-aspect-ratio_default_0.jpg" alt="" width="158" height="" align="left" data-title="" /></p>
    </figure><p class="article-text">
        Entre la abundante bibliograf&iacute;a sobre <a href="https://www.eldiario.es/temas/conflicto-palestina-israel/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">el conflicto entre Israel y Palestina</a>, quiz&aacute; lo mejor sea escuchar a sus protagonistas, sus v&iacute;ctimas, los palestinos que han vivido y viven en sus carnes el trauma del genocidio: la muerte, la p&eacute;rdida, el hambre, el exilio, el dolor. <a href="https://www.eldiario.es/internacional/mohamed-kurd-escritor-palestino-palestinos-izquierdas-tiempo-insistimos-queremos-unico_128_12712908.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">El periodista y poeta palestino Mohamed el-Kurd</a> a&uacute;n no ha cumplido los treinta, pero conoce bien lo que significa vivir bajo la ocupaci&oacute;n israel&iacute;. Y no solo eso: tambi&eacute;n posee un discurso cr&iacute;tico sobre el tratamiento que los medios occidentales dan a las v&iacute;ctimas. Este libro, que combina memoria, reportaje y an&aacute;lisis social, no solo nos acerca a la realidad a pie de calle de los palestinos, sino que insta a deconstruir las narrativas simplificadoras y reivindica la identidad palestina en toda su complejidad.
    </p><h2 class="article-text">&lsquo;El verano de Cervantes&rsquo;, de Antonio Mu&ntilde;oz Molina (Seix Barral)</h2><figure class="embed-container embed-container--type-embed ">
    
            <p><img style="border: 1px solid white; margin: 20px 20px 10px 0px; box-shadow: 5px 5px 10px 0px rgba(0,0,0,0.1);" src="https://static.eldiario.es/clip/0de4f874-00dc-4ddb-a957-174ec49f9b36_source-aspect-ratio_default_0.jpg" alt="" width="158" height="" align="left" data-title="" /></p>
    </figure><p class="article-text">
        Qu&eacute; regalo m&aacute;s hermoso nos ha hecho <a href="https://www.eldiario.es/cultura/libros/antonio-munoz-molina-atraccion-belleza-no-pertenecen-juventud_128_10476148.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Antonio Mu&ntilde;oz Molina</a> con este libro: a caballo entre el ensayo y las memorias, el autor explora la obra magna de las letras espa&ntilde;olas y la influencia que ha ejercido en &eacute;l a lo largo de los a&ntilde;os, desde aquella primera lectura juvenil hasta las relecturas m&aacute;s cr&iacute;ticas que realiza cada verano. Es un homenaje a <em>Don Quijote</em> que cuenta, adem&aacute;s, c&oacute;mo ha marcado a otros creadores c&eacute;lebres; todo ello con la prosa reposada, erudita y conmovedora del escritor jienense. Si a &eacute;l le hace compa&ntilde;&iacute;a Cervantes, a sus lectores nos hacen compa&ntilde;&iacute;a ambos gracias a sus palabras.
    </p><h2 class="article-text">&lsquo;El espionaje en la Guerra Civil&rsquo;, de Jes&uacute;s M.&ordf; Pascual P&eacute;rez (Catarata, pr&oacute;l. &Aacute;ngel Vi&ntilde;as)</h2><figure class="embed-container embed-container--type-embed ">
    
            <p><img style="border: 1px solid white; margin: 20px 20px 10px 0px; box-shadow: 5px 5px 10px 0px rgba(0,0,0,0.1);" src="https://static.eldiario.es/clip/58b08704-e49a-458f-8662-20d88733b535_source-aspect-ratio_default_0.jpg" alt="" width="158" height="" align="left" data-title="" /></p>
    </figure><p class="article-text">
        &iquest;Por qu&eacute; se siguen publicando libros sobre la guerra y sus consecuencias? Entre otras cosas, porque no dejan de hacerse nuevos hallazgos que sin duda deben reconfigurar la perspectiva que hemos heredado de los hechos. La investigaci&oacute;n m&aacute;s reciente sobre el <a href="https://www.eldiario.es/sociedad/pepita-etxano-leblond-t-1-nombres-propios-espionaje-contravigilancia-durante-guerra-civil_1_12323766.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">espionaje durante la Guerra Civil</a> desentra&ntilde;a el funcionamiento de estas redes y subraya el papel clave que desempe&ntilde;aron los agentes, tanto en Espa&ntilde;a como en el extranjero. El autor sostiene que su labor result&oacute; fundamental en el triunfo de los sublevados, de modo que su importancia no puede menospreciarse a la hora de comprender los entresijos de la contienda.
    </p><h2 class="article-text">&lsquo;La sociedad japonesa. Pasado, presente y nuevos horizontes&rsquo;, de Estel&middot;la Ram&iacute;rez Mart&iacute;nez (Satori)</h2><figure class="embed-container embed-container--type-embed ">
    
            <p><img style="border: 1px solid white; margin: 20px 20px 10px 0px; box-shadow: 5px 5px 10px 0px rgba(0,0,0,0.1);" src="https://static.eldiario.es/clip/521c9c02-c6a7-484c-a5f4-474383c0b128_source-aspect-ratio_default_0.jpg" alt="" width="158" height="" align="left" data-title="" /></p>
    </figure><p class="article-text">
        La fascinaci&oacute;n por el pa&iacute;s del sol naciente no deja de crecer, como as&iacute; prueba la nutrida oferta cultural: desde sus m&iacute;ticas pel&iacute;culas de terror al cada vez m&aacute;s productivo manga y <em>anime</em>, sin olvidar a los grandes cl&aacute;sicos de la literatura, que no dejan de reeditarse, o la &uacute;ltima moda literaria de las novelas <em>cozy</em>, esas historias entra&ntilde;ables de librer&iacute;as, gatos y t&eacute;. Para evitar que nuestra perspectiva peque de exotismo o caiga en t&oacute;picos arcaicos, nada mejor que este ensayo, escrito por una experta en la materia, que repasa el pasado reciente de Jap&oacute;n y sus relaciones con Occidente, con un enfoque en los temas sociales y la voluntad de acabar con los estereotipos.
    </p><h2 class="article-text">&lsquo;El ascenso de Hitler al poder&rsquo;, de Timothy W. Ryback (Galaxia Gutenberg, trad. Alejandro Pradera)</h2><figure class="embed-container embed-container--type-embed ">
    
            <p><img style="border: 1px solid white; margin: 20px 20px 10px 0px; box-shadow: 5px 5px 10px 0px rgba(0,0,0,0.1);" src="https://static.eldiario.es/clip/4ac10538-d250-43a1-9607-27ff8a0c348d_source-aspect-ratio_default_0.jpg" alt="" width="158" height="" align="left" data-title="" /></p>
    </figure><p class="article-text">
        Se ha escrito mucho sobre el paralelismo entre el periodo de entreguerras del siglo XX y el mundo occidental de hoy. Tanto si se acepta la comparaci&oacute;n como si no, siempre es bienvenido conocer mejor c&oacute;mo el nazismo se instal&oacute;, no solo en el poder, sino, todav&iacute;a m&aacute;s crucial, en las mentes de una buena parte de la poblaci&oacute;n alemana. Este libro sigue, paso a paso, los acontecimientos que tuvieron lugar a principios de los a&ntilde;os treinta para que Adolf Hitler terminara siendo nombrado canciller en marzo de 1933. El autor hace hincapi&eacute; en los altibajos en la aceptaci&oacute;n social del l&iacute;der nazi, que ni mucho menos ten&iacute;a el respaldo de la sociedad en conjunto, y en la agitada temporada electoral que se vivi&oacute; en la malograda Rep&uacute;blica de Weimar a lo largo del a&ntilde;o anterior.
    </p><h2 class="article-text">&lsquo;La vuelta al mundo en ochenta juegos&rsquo;, de Marcus du Sautoy (Acantilado, trad. Eugenio Jes&uacute;s G&oacute;mez Ayala)</h2><figure class="embed-container embed-container--type-embed ">
    
            <p><img style="border: 1px solid white; margin: 20px 20px 10px 0px; box-shadow: 5px 5px 10px 0px rgba(0,0,0,0.1);" src="https://static.eldiario.es/clip/6307bf37-e90e-4bbc-8e68-7a24b76d9e4f_source-aspect-ratio_default_0.jpg" alt="" width="158" height="" align="left" data-title="" /></p>
    </figure><p class="article-text">
        Marcus du Sautoy, catedr&aacute;tico de Matem&aacute;ticas de la Universidad de Oxford y c&eacute;lebre divulgador de esta disciplina, firma una de las propuestas m&aacute;s originales del a&ntilde;o con este impresionante recorrido por ochenta juegos populares de alrededor del globo, del <em>backgammon</em> de Oriente Medio al <em>Monopoly</em> estadounidense, pasando por el <em>mahjong</em> chino, el ajedrez, la loter&iacute;a o el <em>Cluedo</em>. El an&aacute;lisis matem&aacute;tico no solo desentra&ntilde;a sus mecanismos, sino que le sirve para ponerlos en relaci&oacute;n con su contexto sociocultural. En otras palabras: los juegos, como herramienta de entretenimiento y formaci&oacute;n, dicen mucho del mundo en el que vivimos; y las matem&aacute;ticas nos ayudan a entenderlo mejor.
    </p><h2 class="article-text">&lsquo;Walden o la vida en los bosques&rsquo;, de Henry David Thoreau, nueva edici&oacute;n ilustrada por Cl&eacute;ment Thoby (Errata naturae, trad. Marcos Nava)</h2><figure class="embed-container embed-container--type-embed ">
    
            <p><img style="border: 1px solid white; margin: 20px 20px 10px 0px; box-shadow: 5px 5px 10px 0px rgba(0,0,0,0.1);" src="https://static.eldiario.es/clip/0f873cd6-0031-4633-9173-c1d894d7611d_source-aspect-ratio_default_0.jpg" alt="" width="158" height="" align="left" data-title="" /></p>
    </figure><p class="article-text">
        Esta nueva &ndash;y bell&iacute;sima&ndash; edici&oacute;n del cl&aacute;sico fundacional de la <em>nature writing</em> es una invitaci&oacute;n a romper la inercia que rige nuestra rutina para replantearnos la existencia desde los cimientos. No importan los a&ntilde;os transcurridos, no importa que se lea en una gran ciudad o encerrado en una habitaci&oacute;n: <a href="https://www.eldiario.es/cultura/diez-lecciones-henry-david-thoreau-vivir-mejor-siglo-xxi-bueno-salvaje_1_12682066.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><em>Walden</em></a> contagia su esp&iacute;ritu libre y salvaje, la conciencia del ser humano indomable que trata de vivir de forma coherente con sus principios. Muchas de las reflexiones del autor, <a href="https://www.eldiario.es/cultura/diez-lecciones-henry-david-thoreau-vivir-mejor-siglo-xxi-bueno-salvaje_1_12682066.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">como la reconexi&oacute;n con la naturaleza, la b&uacute;squeda de silencio o la recuperaci&oacute;n de los trabajos manuales</a>, resuenan con ese deseo cada vez m&aacute;s extendido de bajar el ritmo de producci&oacute;n, apagar las pantallas y recuperar h&aacute;bitos anal&oacute;gicos para lograr una vida m&aacute;s plena y consciente.
    </p><h2 class="article-text">&lsquo;La raz&oacute;n en la sombra&rsquo;, de Mar&iacute;a Zambrano (Siruela, ed. Jes&uacute;s Moreno Sanz)</h2><figure class="embed-container embed-container--type-embed ">
    
            <p><img style="border: 1px solid white; margin: 20px 20px 10px 0px; box-shadow: 5px 5px 10px 0px rgba(0,0,0,0.1);" src="https://static.eldiario.es/clip/96df80fb-a018-43bd-aad6-95bab48b329c_source-aspect-ratio_default_0.jpg" alt="" width="158" height="" align="left" data-title="" /></p>
    </figure><p class="article-text">
        Siempre es un buen momento para leer a <a href="https://www.eldiario.es/andalucia/maria-zambrano-patria-exilio_1_3182580.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">una de las grandes fil&oacute;sofas de nuestra escuela</a>. La nueva edici&oacute;n de esta antolog&iacute;a ofrece una exhaustiva selecci&oacute;n de temas por los que se interes&oacute;, que no fueron pocos: la historia reciente de Espa&ntilde;a, la crisis del ser humano en la modernidad, el papel de las mujeres, el arte y los g&eacute;neros literarios, la identidad, el amor, la muerte o el sentido de la justicia. Una rica panor&aacute;mica de alto vuelo intelectual que satisfar&aacute; tanto a los lectores que ya conocen alguna de sus obras como a los ne&oacute;fitos que la descubran por primera vez.
    </p><figure class="embed-container embed-container--type-embed ">
    
            <style>

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    <div class="ladillo_categoría">
        <h1 class="infantil">Infantil y juvenil</h1>
</div>
    </figure><h2 class="article-text">&lsquo;Los duendecillos&rsquo;, de Camille Romanetto (Errata naturae, trad. Iballa L&oacute;pez Hern&aacute;ndez)</h2><figure class="embed-container embed-container--type-embed ">
    
            <p><img style="border: 1px solid white; margin: 20px 20px 10px 0px; box-shadow: 5px 5px 10px 0px rgba(0,0,0,0.1);" src="https://static.eldiario.es/clip/52083cd2-0403-49eb-9c63-256b7cc151ae_source-aspect-ratio_default_0.jpg" alt="" width="158" height="" align="left" data-title="" /></p>
    </figure><p class="article-text">
        &ldquo;Si buena suerte quieres tener, con una sonrisa la has de acoger&rdquo;. Este es uno de los &aacute;lbumes m&aacute;s hermosos que se pueden encontrar en las librer&iacute;as: un cuento ilustrado que conjuga la tradici&oacute;n &ndash;el folclore del bosque, con sus duendes y su misterio&ndash; con la frescura de una autora joven que escribe y dibuja para los ni&ntilde;os de hoy, ayer y siempre. Un libro tierno, con humor suave, que conecta al lector con la naturaleza, la b&uacute;squeda de los peque&ntilde;os tesoros cotidianos, los veranos tranquilos junto a los abuelos y, sobre todo, la capacidad de asombro insobornable de la infancia. Las ilustraciones, con cierto aire cl&aacute;sico, emanan calidez, simpat&iacute;a y sencillez. Recomendado a partir de 3 a&ntilde;os.
    </p><h2 class="article-text">&lsquo;Berta y yo&rsquo;, de Beatrice Allemagna (Combel, trad. Bel Olid)</h2><figure class="embed-container embed-container--type-embed ">
    
            <p><img style="border: 1px solid white; margin: 20px 20px 10px 0px; box-shadow: 5px 5px 10px 0px rgba(0,0,0,0.1);" src="https://static.eldiario.es/clip/d04e54c5-3285-4937-8f6d-8d4b7481cc9f_source-aspect-ratio_default_0.jpg" alt="" width="158" height="" align="left" data-title="" /></p>
    </figure><p class="article-text">
        Un buen d&iacute;a, la protagonista de esta historia tropieza con una piedra en medio de la calle. Se hace una peque&ntilde;a herida, que, tras lavarla, se convierte en una costra que la acompa&ntilde;a unos cuantos d&iacute;as. La ni&ntilde;a teme que la costra no desaparezca nunca, pero termina por acostumbrarse a ella, por verla como una compa&ntilde;era, casi una amiga. Con este planeamiento tan sencillo, la prestigiosa escritora e ilustradora Beatrice Allemagna nos regala un precioso &aacute;lbum ilustrado con m&uacute;ltiples capas de lectura, que indaga en asuntos como los miedos internos, la gesti&oacute;n del cambio y el hecho de aprender a vivir con las cicatrices. Recomendado a partir de 5 a&ntilde;os.
    </p><h2 class="article-text">&lsquo;Desventuras de un cerdo colosal en la Biblioteca Nacional&rsquo;, de Marta Azcona (Takatuka, ilus. Anna Font)</h2><figure class="embed-container embed-container--type-embed ">
    
            <p><img style="border: 1px solid white; margin: 20px 20px 10px 0px; box-shadow: 5px 5px 10px 0px rgba(0,0,0,0.1);" src="https://static.eldiario.es/clip/042e8952-750a-40fb-bfa5-0f5f255cb625_source-aspect-ratio_default_0.jpg" alt="" width="158" height="" align="left" data-title="" /></p>
    </figure><p class="article-text">
        Un simp&aacute;tico cerdo es la criatura m&aacute;s limpia de este cuento en verso. Un d&iacute;a lluvioso, se hace cargo de la biblioteca, pero no contaba con que sus improvisados ayudantes &ndash;toda una retah&iacute;la de animales ebrios&ndash;, m&aacute;s que colaborar, estropear&iacute;a los libros. &iquest;Ser&aacute; posible arreglar el estropicio? Este enredo es el pretexto con el que la autora hilvana un texto de lo m&aacute;s original y divertido que rinde homenaje a los cuentos tradicionales y a la lectura. Funciona de maravilla para leer en voz alta; y es, tanto por sus palabras como por sus dibujos, uno de los mejores libros de literatura infantil de los &uacute;ltimos a&ntilde;os. Lo tiene todo para convertirse en un cl&aacute;sico. Recomendado a partir de 6 a&ntilde;os.
    </p><h2 class="article-text">&lsquo;Una bicicleta y un drag&oacute;n (y una bala perdida)&rsquo;, de Daniel Hern&aacute;ndez Chambers (Degomagom, ilus. Eva V&aacute;zquez)</h2><figure class="embed-container embed-container--type-embed ">
    
            <p><img style="border: 1px solid white; margin: 20px 20px 10px 0px; box-shadow: 5px 5px 10px 0px rgba(0,0,0,0.1);" src="https://static.eldiario.es/clip/ae964321-97cc-47dd-8163-d4026d953ca8_source-aspect-ratio_default_0.jpg" alt="" width="158" height="" align="left" data-title="" /></p>
    </figure><p class="article-text">
        La memoria de la guerra se transmite del abuelo al nieto en esta novela intimista, que se lee con mucho gusto y deja un poso conmovedor. Tras la p&eacute;rdida de su mujer, el abuelo del narrador decide saldar una cuenta pendiente, que le llevar&aacute; a emprender un viaje en bicicleta para reencontrarse con alguien. El ni&ntilde;o lo acompa&ntilde;a, y a lo largo del camino no solo descubre ese secreto del pasado, sino que vive, &eacute;l mismo, sus propios ritos de paso. Daniel Hern&aacute;ndez Chambers, que siempre ha mantenido un inter&eacute;s manifiesto por la historia, firma una de sus obras m&aacute;s po&eacute;ticas y delicadas, que con los sugerentes paisajes de Eva V&aacute;zquez da lugar a un libro muy bello. Recomendado a partir de 7 a&ntilde;os.
    </p><h2 class="article-text">&lsquo;Contamos contigo&rsquo;, de VV. AA. (Sargantana)</h2><figure class="embed-container embed-container--type-embed ">
    
            <p><img style="border: 1px solid white; margin: 20px 20px 10px 0px; box-shadow: 5px 5px 10px 0px rgba(0,0,0,0.1);" src="https://static.eldiario.es/clip/0c7fc80d-6559-492d-939f-cbea458ad787_source-aspect-ratio_default_0.jpg" alt="" width="158" height="" align="left" data-title="" /></p>
    </figure><p class="article-text">
        Un proyecto solidario: una antolog&iacute;a de cuentos escritos e ilustrados por un plantel con la flor y la nata de la literatura infantil y juvenil espa&ntilde;ola, cuyos beneficios se destinan a las bibliotecas valencianas damnificadas por la dana. El volumen, auspiciado por la Asociaci&oacute;n Colegial de Escritores de Espa&ntilde;a (ACE), est&aacute; coordinado por la escritora y editora Marinella Terzi y re&uacute;ne, entre otros, a autores tan reconocidos como Alfredo G&oacute;mez Cerd&aacute;, Jordi Sierra i Fabra, Beatriz Gim&eacute;nez de Ory y <a href="https://www.eldiario.es/cultura/libros/monica-rodriguez-fisica-dejo-ciemat-literatura-infantil-no-mentir-libros-ninos_1_11887305.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">M&oacute;nica Rodr&iacute;guez</a>; y a ilustradores como Mar Azabal, Paco Gim&eacute;nez, David Guirao y Luisa Vera. Relatos de fantas&iacute;a, realismo, humor y mucho m&aacute;s; para todos los gustos. Recomendado a partir de 8 a&ntilde;os.
    </p><h2 class="article-text">&lsquo;El Quijote en verso&rsquo;, de Juan Mu&ntilde;oz Mart&iacute;n (SM, ilus. Javier Andrada Guerrero)</h2><figure class="embed-container embed-container--type-embed ">
    
            <p><img style="border: 1px solid white; margin: 20px 20px 10px 0px; box-shadow: 5px 5px 10px 0px rgba(0,0,0,0.1);" src="https://static.eldiario.es/clip/99d0e5f4-e926-44a3-8d6a-dfaab4aea5e9_source-aspect-ratio_default_0.jpg" alt="" width="158" height="" align="left" data-title="" /></p>
    </figure><p class="article-text">
        He aqu&iacute; el libro p&oacute;stumo de <a href="https://www.eldiario.es/madrid/somos/tetuan/juan-munoz-martin-profe-probaba-alumnos-textos-fray-perico-pirata-garrapata_1_9988115.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Juan Mu&ntilde;oz Mart&iacute;n, el autor de las m&iacute;ticas series de libros </a><a href="https://www.eldiario.es/madrid/somos/tetuan/juan-munoz-martin-profe-probaba-alumnos-textos-fray-perico-pirata-garrapata_1_9988115.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><em>Fray Perico y su borrico</em></a><a href="https://www.eldiario.es/madrid/somos/tetuan/juan-munoz-martin-profe-probaba-alumnos-textos-fray-perico-pirata-garrapata_1_9988115.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"> (1980) y </a><a href="https://www.eldiario.es/madrid/somos/tetuan/juan-munoz-martin-profe-probaba-alumnos-textos-fray-perico-pirata-garrapata_1_9988115.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><em>El pirata Garrapata</em></a><a href="https://www.eldiario.es/madrid/somos/tetuan/juan-munoz-martin-profe-probaba-alumnos-textos-fray-perico-pirata-garrapata_1_9988115.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"> (1982)</a>. Como su propio t&iacute;tulo indica, se trata de una versi&oacute;n abreviada y en verso de la gran novela del Siglo de Oro espa&ntilde;ol, que recorre las andanzas de Don Quijote desde que se viste de caballero hasta que, a la vuelta de su periplo, yace moribundo en la cama. Fiel a su sentido del humor y con una destreza magistral para el poema narrativo, la obra abre una puerta de entrada al universo de la picaresca e invita a la lectura en voz alta. En la dedicatoria, dice: &ldquo;A mis lectores, con el deseo de que este libro sea la puerta a un viaje infinito por la literatura&rdquo;. Que as&iacute; sea. Recomendado a partir de 8 a&ntilde;os.
    </p><h2 class="article-text">&lsquo;Cuentos y leyendas del mundo&rsquo;, de Chiki Fabregat (Anaya, ilus. Sara Porras)</h2><figure class="embed-container embed-container--type-embed ">
    
            <p><img style="border: 1px solid white; margin: 20px 20px 10px 0px; box-shadow: 5px 5px 10px 0px rgba(0,0,0,0.1);" src="https://static.eldiario.es/clip/54b41ccd-0af8-4155-9686-15a8c42c47e1_source-aspect-ratio_default_0.jpg" alt="" width="158" height="" align="left" data-title="" /></p>
    </figure><p class="article-text">
        Despu&eacute;s de su maravilloso <em>Cuentos y leyendas de Espa&ntilde;a</em>, Chiki Fabregat vuelve a hacer de mediadora entre la tradici&oacute;n oral y las nuevas generaciones de lectores. Esta antolog&iacute;a re&uacute;ne veinticuatro leyendas de todo el globo que tratan de explicar el origen de la humanidad. Fen&oacute;menos atmosf&eacute;ricos, naturaleza, animales y otras curiosidades contadas con gracia, en un mapa que va desde la India a Groenlandia, pasando por Egipto, China, la Grecia cl&aacute;sica o Noruega. Una compilaci&oacute;n fascinante para despertar el inter&eacute;s por la(s) mitolog&iacute;a(s) y para no olvidar el encanto de la narraci&oacute;n en voz alta. Y un estupendo regalo para quienes no se cansan de hacer preguntas. Recomendado a partir de 8 a&ntilde;os.
    </p><h2 class="article-text">&lsquo;Un lobo llamado Fire&rsquo;, de Rosanne Parry (Errata naturae, trad.&nbsp;Susana Rodr&iacute;guez &Aacute;lvarez, ilus. M&oacute;nica Armi&ntilde;o)</h2><figure class="embed-container embed-container--type-embed ">
    
            <p><img style="border: 1px solid white; margin: 20px 20px 10px 0px; box-shadow: 5px 5px 10px 0px rgba(0,0,0,0.1);" src="https://static.eldiario.es/clip/0366ccfe-eff4-4db3-95e1-b3a1ec89eeb0_source-aspect-ratio_default_0.jpg" alt="" width="158" height="" align="left" data-title="" /></p>
    </figure><p class="article-text">
        Despu&eacute;s de la buena acogida de <em>Un lobo llamado Wander</em> (2019) y <em>El canto de la orca</em> (2020), ambos publicados en castellano por Errata naturae, la estadounidense Rosanne Parry vuelve a ponerse en la piel de un animal para narrar una apasionante historia de aventuras, compa&ntilde;erismo y amor por la naturaleza. Inspir&aacute;ndose en un hecho real, su protagonista es un lobo joven y t&iacute;mido que carece de madera de l&iacute;der para comandar a una manada. Sin embargo, en ocasiones las circunstancias no nos dejan elegir, y el lobo debe dar un paso al frente para proteger a los suyos. La novela dialoga con el presente al plantear cuestiones tan importantes como la conciencia de que hay muchas maneras de ser fuerte o la necesidad de implicarse por el grupo si queremos preservar aquello que merece la pena. Recomendado a partir de 8 a&ntilde;os.
    </p><h2 class="article-text">&lsquo;Tristr&aacute;s y la aventura del p&aacute;ramo tenebroso&rsquo;, de Iban Barrenetxea (N&oacute;rdica)</h2><figure class="embed-container embed-container--type-embed ">
    
            <p><img style="border: 1px solid white; margin: 20px 20px 10px 0px; box-shadow: 5px 5px 10px 0px rgba(0,0,0,0.1);" src="https://static.eldiario.es/clip/49e617b0-a3c9-4b46-8a29-03061f9fa3fd_source-aspect-ratio_default_0.jpg" alt="" width="158" height="" align="left" data-title="" /></p>
    </figure><p class="article-text">
        Una nueva aventura del carism&aacute;tico personaje creado por Iban Barrenetxea en <em>Andanzas de un flautista llamado Tristr&aacute;s </em>(N&oacute;rdica, 2021). Esta vez, este m&uacute;sico itinerante que va de pueblo en pueblo se pierde en una zona neblinosa, que adem&aacute;s est&aacute; hechizada; y la maldici&oacute;n, por supuesto, tambi&eacute;n le afecta a &eacute;l&hellip; La imaginaci&oacute;n del autor y su talento desbordante para el dibujo se cruzan con los cuentos de hadas de los Hermanos Grimm (m&aacute;s macabros que dulces) en una historia llena de humor, travesuras y un imaginario m&iacute;tico que se sumerge de lleno en la naturaleza del bosque y las criaturas m&aacute;gicas que lo habitan. Recomendado a partir de 9 a&ntilde;os.
    </p><h2 class="article-text">&lsquo;King y las lib&eacute;lulas&rsquo;, de Kacen Callender (Kakao Books, trad. Diana Guti&eacute;rrez)</h2><figure class="embed-container embed-container--type-embed ">
    
            <p><img style="border: 1px solid white; margin: 20px 20px 10px 0px; box-shadow: 5px 5px 10px 0px rgba(0,0,0,0.1);" src="https://static.eldiario.es/clip/07702e1a-12a3-4ec9-8ca3-619413f3e6d1_source-aspect-ratio_default_0.jpg" alt="" width="158" height="" align="left" data-title="" /></p>
    </figure><p class="article-text">
        El protagonista de esta novela acaba de perder a su hermano. Mientras afronta el duelo, vive otra p&eacute;rdida: su mejor amigo ha desaparecido. En el contexto de una Luisiana llena de prejuicios y en la que pervive el estigma social, el muchacho emprende una b&uacute;squeda imbuida de realismo m&aacute;gico para restaurar los v&iacute;nculos rotos y redescubrirse a s&iacute; mismo bajo una nueva mirada. Ganadora del National Book Award 2020 de su categor&iacute;a, esta novela explora temas como la identidad, la pertenencia o la amistad, en un registro que jam&aacute;s suena did&aacute;ctico o moralista. Toda la (multipremiada) obra de Kacen Callender es muy apreciada, adem&aacute;s, por su representaci&oacute;n LGTBIQA+ y de diversidad &eacute;tnica sin caer en estereotipos y con una gran sensibilidad. Recomendado a partir de 9 a&ntilde;os.
    </p><h2 class="article-text">&lsquo;Marta no me habla&rsquo;, de Marina Aguirre (Algar, ilus. Nuria D&iacute;az)</h2><figure class="embed-container embed-container--type-embed ">
    
            <p><img style="border: 1px solid white; margin: 20px 20px 10px 0px; box-shadow: 5px 5px 10px 0px rgba(0,0,0,0.1);" src="https://static.eldiario.es/clip/f226c742-1ebc-4878-beb8-36b8dd379ba7_source-aspect-ratio_default_0.jpg" alt="" width="158" height="" align="left" data-title="" /></p>
    </figure><p class="article-text">
        Una situaci&oacute;n tan frecuente &ndash;y universal&ndash; como el hecho de que tu mejor amiga deje de hablarte de un d&iacute;a para otro es el punto de partida de esta novela. A menudo, abordar de lo m&aacute;s com&uacute;n, esas peque&ntilde;as dificultades del d&iacute;a a d&iacute;a, es lo que m&aacute;s nos cuesta; y aqu&iacute; la autora hace un trabajo magistral para ahondar en las idas y venidas de la amistad, con sutileza, realismo y naturalidad. Tambi&eacute;n trata aspectos como la diversidad de familias, la integraci&oacute;n o el acoso escolar. Marina Aguirre tambi&eacute;n ha publicado este a&ntilde;o el libro juvenil <em>Hoy honramos a los vivos</em> (SM), una aproximaci&oacute;n a las redes sociales en el marco de una guerra que le ha valido el prestigioso Premio Gran Angular. Sin duda, un nuevo talento al que seguir de cerca. Recomendado a partir de 10 a&ntilde;os.
    </p><h2 class="article-text">&lsquo;La pel&iacute;cula de la vida&rsquo;, de Maite Carranza (Cru&iuml;lla / SM, ilus. Iratxe L&oacute;pez de Mun&aacute;in)</h2><figure class="embed-container embed-container--type-embed ">
    
            <p><img style="border: 1px solid white; margin: 20px 20px 10px 0px; box-shadow: 5px 5px 10px 0px rgba(0,0,0,0.1);" src="https://static.eldiario.es/clip/13f9d115-b408-40c0-bcd0-0532932ee4e8_source-aspect-ratio_default_0.jpg" alt="" width="158" height="" align="left" data-title="" /></p>
    </figure><p class="article-text">
        Ganador del Premi Vaixell de Vapor 2016, esta novela vuelve a estar de actualidad por la reciente (y exitosa) adaptaci&oacute;n audiovisual, dirigida por Irene Iborra y titulada <a href="https://www.eldiario.es/cultura/cine/oliver-laxe-albert-serra-filme-animacion-olivia-terremoto-invisible-nominados-premios-cine-europeo_1_12776759.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><em>Olivia y el terremoto invisible</em></a>. Publicada en el contexto de la crisis econ&oacute;mica, se mete de lleno en un grave problema social: <a href="https://www.eldiario.es/temas/desahucios/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">el desahucio</a>. Desde el punto de vista de una ni&ntilde;a de doce a&ntilde;os, somos testigos de c&oacute;mo un despido laboral sume a su madre en una depresi&oacute;n que arrastra a la familia al abismo, aunque en ese camino la protagonista descubrir&aacute; el valor de la comunidad y derribar&aacute; alg&uacute;n que otro prejuicio. &iquest;Lo mejor? Que Maite Carranza, como la gran escritora que es, lo narra con ingenio y sin dramatismo gratuito. Un libro extraordinario. Recomendado a partir de 10 a&ntilde;os.
    </p><h2 class="article-text">&lsquo;Cuatro lunas 1. Mareas de magia&rsquo;, de Laura Gallego (SM)</h2><figure class="embed-container embed-container--type-embed ">
    
            <p><img style="border: 1px solid white; margin: 20px 20px 10px 0px; box-shadow: 5px 5px 10px 0px rgba(0,0,0,0.1);" src="https://static.eldiario.es/clip/5f965645-1588-4fcd-a452-b7f2d6e17bf6_source-aspect-ratio_default_0.jpg" alt="" width="158" height="" align="left" data-title="" /></p>
    </figure><p class="article-text">
        La gran autora espa&ntilde;ola de literatura para j&oacute;venes vuelve a sus or&iacute;genes con una nueva saga de fantas&iacute;a de aliento cl&aacute;sico, de la que ya se han publicado los dos primeros tomos. En el primero, <em>Mareas de magia</em>, un joven pastor se ve envuelto en la b&uacute;squeda de unos misteriosos huevos de drag&oacute;n en compa&ntilde;&iacute;a de una mujer extra&ntilde;a. Les esperan muchas sorpresas en un camino en el que el muchacho ans&iacute;a cruzarse tambi&eacute;n con una chica que le hizo sentir mariposas. Una historia de factura impecable que utiliza los recursos del g&eacute;nero d&aacute;ndoles entidad propia; y hace gui&ntilde;os a su conocida serie <em>Cr&oacute;nicas de la Torre</em> (2000-2004), de la que se acaban de cumplir veinticinco a&ntilde;os de la publicaci&oacute;n de la primera parte. Recomendado a partir de 10 a&ntilde;os.
    </p><h2 class="article-text">&lsquo;Caperucita en Manhattan&rsquo; (novela gr&aacute;fica), de Carmen Mart&iacute;n Gaite, con guion de Catalina Gonz&aacute;lez Vilar e ilustraciones de Helena Bonastre (Siruela)</h2><figure class="embed-container embed-container--type-embed ">
    
            <p><img style="border: 1px solid white; margin: 20px 20px 10px 0px; box-shadow: 5px 5px 10px 0px rgba(0,0,0,0.1);" src="https://static.eldiario.es/clip/e1755c5f-73bc-43c6-85e5-b2d237738b5d_source-aspect-ratio_default_0.jpg" alt="" width="158" height="" align="left" data-title="" /></p>
    </figure><p class="article-text">
        Este 2025 se ha conmemorado el centenario del nacimiento de una de las escritoras m&aacute;s importantes del siglo XX: <a href="https://www.eldiario.es/cultura/libros/carmen-martin-gaite-carmina-lado-personal-escritora-nuevo-libro-inedito-cartas-recuerdos_1_12043591.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Carmen Mart&iacute;n Gaite, una autora polifac&eacute;tica e incansable</a>, de quien a menudo se olvida que hizo incursiones en lo que ahora denominamos literatura juvenil. <em>Caperucita en Manhattan</em>, su personal&iacute;sima versi&oacute;n moderna del cuento, es uno de sus libros m&aacute;s logrados, y esta adaptaci&oacute;n a la novela gr&aacute;fica le hace un homenaje a la altura. Una puerta abierta al universo literario de la autora, ahora lleno de color, con el esp&iacute;ritu libre de esa protagonista que, en su excursi&oacute;n por la gran ciudad para visitar a su abuela, descubre mucho de s&iacute; misma, del mundo que la rodea y del valor de ser fiel a sus propios principios. Recomendado a partir de 10 a&ntilde;os.
    </p><h2 class="article-text">&lsquo;La cacer&iacute;a&rsquo;, de David Lozano (Edeb&eacute;)</h2><figure class="embed-container embed-container--type-embed ">
    
            <p><img style="border: 1px solid white; margin: 20px 20px 10px 0px; box-shadow: 5px 5px 10px 0px rgba(0,0,0,0.1);" src="https://static.eldiario.es/clip/0f2035c0-2db1-4803-b3a5-c0713dab0138_source-aspect-ratio_default_0.jpg" alt="" width="158" height="" align="left" data-title="" /></p>
    </figure><p class="article-text">
        <a href="https://www.eldiario.es/aragon/cultura/escritor-david-lozano-crea-novela-interactiva-800-000-lectores-trata-jovenes-lean_1_12764221.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">David Lozano</a>, adem&aacute;s de una larga colecci&oacute;n de premios &ndash;sin ir m&aacute;s lejos, este a&ntilde;o ha recibido el Cervantes Chico por toda su trayectoria y el Edeb&eacute; de Literatura Juvenil por esta novela&ndash;, tiene una habilidad poco com&uacute;n: la capacidad para atrapar al lector joven, incluso al menos interesado por la lectura. Lo consigue a ritmo de <em>thriller</em> y atm&oacute;sferas de terror, que encaran sin tab&uacute;s los conflictos de la adolescencia. En este libro propone un jugoso experimento en forma de videojuego en el que la realidad virtual amenaza con acabar con las emociones humanas. Recomendado a partir de 12 a&ntilde;os.
    </p><h2 class="article-text">&lsquo;La novena directriz&rsquo;, de Jordi Sierra i Fabra (Andana)</h2><figure class="embed-container embed-container--type-embed ">
    
            <p><img style="border: 1px solid white; margin: 20px 20px 10px 0px; box-shadow: 5px 5px 10px 0px rgba(0,0,0,0.1);" src="https://static.eldiario.es/clip/c5803809-9dd8-426b-aa50-d28c7f9301c4_3-4-aspect-ratio_default_1132199.jpg" alt="" width="158" height="" align="left" data-title="" /></p>
    </figure><p class="article-text">
        Jordi Sierra i Fabra no solo es el escritor espa&ntilde;ol vivo m&aacute;s prol&iacute;fico, sino que tambi&eacute;n puede presumir de cultivar una obra que dialoga de forma directa con los debates del presente, sobre todo aquellos con los que tendr&aacute;n que lidiar las pr&oacute;ximas generaciones. En este caso, la <a href="https://www.eldiario.es/temas/inteligencia-artificial/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">inteligencia artificial</a>: tres relatos situados en un futuro <em>no tan lejano</em> que, como la buena ciencia ficci&oacute;n, plantean muchas (y pertinentes) preguntas sobre d&oacute;nde est&aacute;n los l&iacute;mites de los avances cient&iacute;ficos y c&oacute;mo recuperar, no solo la &eacute;tica, sino el puro sentido de la humanidad en una sociedad cimentada sobre cada vez m&aacute;s artificios. Recomendado a partir de 12 a&ntilde;os.
    </p><h2 class="article-text">&lsquo;El silencio de la princesa Midas&rsquo;, de Alba Quintas Garciandia (SM)</h2><figure class="embed-container embed-container--type-embed ">
    
            <p><img style="border: 1px solid white; margin: 20px 20px 10px 0px; box-shadow: 5px 5px 10px 0px rgba(0,0,0,0.1);" src="https://static.eldiario.es/clip/d28e6d6c-9f68-4085-b23d-ccaaff4ce1eb_source-aspect-ratio_default_0.jpg" alt="" width="158" height="" align="left" data-title="" /></p>
    </figure><p class="article-text">
        Alba Quintas Garciandia es una de las voces j&oacute;venes m&aacute;s vers&aacute;tiles y talentosas de la literatura juvenil espa&ntilde;ola, y en esta novela ha dado un paso m&aacute;s: aborda nada menos que el tema de las v&iacute;ctimas colaterales de la <a href="https://www.eldiario.es/temas/violencia-machista/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">violencia machista</a>, o, en otras palabras, la vida de los hijos de una mujer asesinada por su pareja. La autora sabe que en literatura infantil y juvenil se puede hablar de todo; que solo es cuesti&oacute;n de encontrar el registro que se adec&uacute;e a la cuesti&oacute;n, y ella lo encuentra desde la delicadeza y la conciencia social, como ya hizo en <em>Al otro lado de la pantalla</em> (2012) con el <a href="https://www.eldiario.es/temas/acoso-escolar/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">acoso escolar</a>, en <em>La chica del le&oacute;n negro</em> (2015) con la <a href="https://www.eldiario.es/temas/salud-mental/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">salud mental</a> o en <em>La flor de fuego</em> (2017) con la <a href="https://www.eldiario.es/la-rioja/diez-anos-despues-de-columbine_1_11029045.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">masacre de Columbine</a>. Recomendado a partir de 13 a&ntilde;os.
    </p><h2 class="article-text">&lsquo;Mi&eacute;rcoles&rsquo;, novelizaci&oacute;n de la primera temporada de la serie, de Tehlor Kay Mejia (Montena, trad. Noem&iacute; Risco Mateo)</h2><figure class="embed-container embed-container--type-embed ">
    
            <p><img style="border: 1px solid white; margin: 20px 20px 10px 0px; box-shadow: 5px 5px 10px 0px rgba(0,0,0,0.1);" src="https://static.eldiario.es/clip/f73e89d1-273e-4a77-97b1-3eccdc5b3234_source-aspect-ratio_default_0.jpg" alt="" width="158" height="" align="left" data-title="" /></p>
    </figure><p class="article-text">
        Mi&eacute;rcoles Addams, la hija del matrimonio siniestro que nos hizo chasquear los dedos a finales del siglo XX, llega a la Academia Nunca M&aacute;s, donde conoce a otros estudiantes con habilidades sobrenaturales y se ve envuelta en un misterio que implica a sus padres. Entretenida, din&aacute;mica y fiel al esp&iacute;ritu de <a href="https://www.eldiario.es/vertele/analisis/miercoles-serie-netflix-familia-addams-estreno-jenna-ortega_1_9737223.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">la serie de Netflix</a>, la novela profundiza en la personalidad de la protagonista, que, en medio del subyugante ambiente g&oacute;tico, no deja de ser una adolescente perspicaz, sensible y solitaria que, como todos, busca su lugar en el mundo. Un libro perfecto para los amantes de la serie, en particular para que quienes no suelen leer se animen a hacerlo. Recomendado a partir de 14 a&ntilde;os.
    </p><h2 class="article-text">&lsquo;El hechizo de tu nombre&rsquo;, de Laia Soler (TBR Editorial)</h2><figure class="embed-container embed-container--type-embed ">
    
            <p><img style="border: 1px solid white; margin: 20px 20px 10px 0px; box-shadow: 5px 5px 10px 0px rgba(0,0,0,0.1);" src="https://static.eldiario.es/clip/b5f9e089-95c7-499f-9685-af9b5368fd7f_source-aspect-ratio_default_0.jpg" alt="" width="158" height="" align="left" data-title="" /></p>
    </figure><p class="article-text">
        Viajes por Europa, relaciones de amistad, protagonistas femeninas independientes y una pizca de magia son los ingredientes habituales de las novelas de Laia Soler, que en esta ocasi&oacute;n abandona ese toque sutil de realismo m&aacute;gico para apostar por un entramado en el que la brujer&iacute;a y los rituales est&aacute;n en primer plano. La acci&oacute;n sigue a un grupo de chicas que, a finales de los a&ntilde;os noventa, emprenden un viaje con caravana en lo que ser&aacute; uno de esos veranos inolvidables, tanto por los lazos que se crean (hay mucha sororidad) como por el autodescubrimiento interior. Evocador, entretenido y con unos personajes de los que permanecen en el coraz&oacute;n. Recomendado a partir de 16 a&ntilde;os.
    </p><h2 class="article-text">&lsquo;Alicia en el pa&iacute;s de las ideas&rsquo;, de Roger Pol-Droit (Ariel)</h2><figure class="embed-container embed-container--type-embed ">
    
            <p><img style="border: 1px solid white; margin: 20px 20px 10px 0px; box-shadow: 5px 5px 10px 0px rgba(0,0,0,0.1);" src="https://static.eldiario.es/clip/d20f3088-3a01-46db-a7f6-711c8146d3a7_source-aspect-ratio_default_0.jpg" alt="" width="158" height="" align="left" data-title="" /></p>
    </figure><p class="article-text">
        Si <em>El mundo de Sof&iacute;a</em> (1991), de Jostein Gaarder, es una puerta de entrada a la historia del pensamiento filos&oacute;fico occidental, <em>Alicia en el pa&iacute;s de las ideas</em>, con una voluntad did&aacute;ctica en sinton&iacute;a, se sumerge en la tradici&oacute;n desde una perspectiva m&aacute;s amplia, en la que tienen cabida los pensadores orientales, por ejemplo. Lo hace, adem&aacute;s, jugando con el universo on&iacute;rico del cl&aacute;sico de <a href="https://www.eldiario.es/madrid/somos/tetuan/alicia-lewis-carroll-hizo-mente-artistas-siglo-xx_1_9759193.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Lewis Carroll</a>, y planteando una reflexi&oacute;n sobre c&oacute;mo vivimos, cu&aacute;l es nuestra forma de estar en el mundo. No cae en el moralismo ni mastica demasiado los conceptos; el autor, que tiene una larga trayectoria en este campo y es un excelente divulgador, con este libro no solo instruye, sino se divierte y divierte. No es nada f&aacute;cil aunar relato y filosof&iacute;a, de modo que, cuando aparece un hallazgo como este, vale la pena no dejar que caiga en el olvido. Recomendado a partir de 16 a&ntilde;os.
    </p><figure class="embed-container embed-container--type-embed ">
    
            <style>

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}

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    <div class="ladillo_categoría">
        <h1 class="Comic">Cómic</h1>
</div>
    </figure><h2 class="article-text">'Santa Carencia', de Cecilia V&aring;rhed&nbsp;(La Granja Editorial, trad. Bego&ntilde;a Mart&iacute;n Lara)</h2><figure class="embed-container embed-container--type-embed ">
    
            <p><img style="border: 1px solid white; margin: 20px 20px 10px 0px; box-shadow: 5px 5px 10px 0px rgba(0,0,0,0.1);" src="https://static.eldiario.es/clip/2b22943f-e1a9-433f-acd2-679603b1e342_source-aspect-ratio_default_0.jpg" alt="" width="158" height="" align="left" data-title="" /></p>
    </figure><p class="article-text">
        Entre el absurdo y el retrato generacional, la joven autora sueca Cecilia V&aring;rhed ofrece en este c&oacute;mic un despliegue gr&aacute;fico y tem&aacute;tico sorprendente y muy personal. Amor y su grupo de amigos son miembros de la generaci&oacute;n Z, una pandilla que sufre la precariedad econ&oacute;mica y relacional, y que intentan apuntarse al poliamor, aunque les sale regular. V&aring;rhed es parte de una nueva hornada de dibujantes de Suecia con influencias m&uacute;ltiples y una forma de reflejar la realidad actual del pa&iacute;s entre la resignaci&oacute;n y el humor. Due&ntilde;a de una voz muy personal, la autora no teme mezclar todo tipo de sorpresas en su relato, incluyendo la visita de seres del espacio exterior.
    </p><h2 class="article-text">'Franco', de Paul Preston y Jos&eacute; Pablo Garc&iacute;a (Debate)</h2><figure class="embed-container embed-container--type-embed ">
    
            <p><img style="border: 1px solid white; margin: 20px 20px 10px 0px; box-shadow: 5px 5px 10px 0px rgba(0,0,0,0.1);" src="https://static.eldiario.es/clip/4c0da3d9-e3f0-4a47-9c53-08bd693faa2a_source-aspect-ratio_default_0.jpg" alt="" width="158" height="" align="left" data-title="" /></p>
    </figure><p class="article-text">
        En el a&ntilde;o del 50.&ordm; aniversario de la muerte del dictador, y en plena ola reaccionaria que no teme reivindicar su supuesto legado, necesitamos obras que, desde el rigor y la documentaci&oacute;n, pongan negro sobre blanco lo que supuso el r&eacute;gimen franquista y cu&aacute;l fue el papel jugado por Franco en la historia de Espa&ntilde;a. Este c&oacute;mic es la m&aacute;s reciente adaptaci&oacute;n realizada por el dibujante Jos&eacute; Pablo Garc&iacute;a sobre un ensayo del historiador Paul Preston. En ella, se traza un exhaustivo recorrido por la vida de Franco, desde su infancia y juventud, pasando por sus primeros pasos en el ej&eacute;rcito y la sublevaci&oacute;n militar que provoc&oacute; una sangrienta guerra civil. Alejado de las falsedades hist&oacute;ricas y la propaganda interesada, la obra supone una excelente oportunidad para contradecir a todos los que pretenden reivindicar el franquismo como una &eacute;poca de paz social o prosperidad, y desvela, al mismo tiempo, las interioridades de un r&eacute;gimen intr&iacute;nsecamente corrupto.
    </p><h2 class="article-text">'La caja de Pandora', de &Aacute;ngel de la Calle (Garbuix Books)</h2><figure class="embed-container embed-container--type-embed ">
    
            <p><img style="border: 1px solid white; margin: 20px 20px 10px 0px; box-shadow: 5px 5px 10px 0px rgba(0,0,0,0.1);" src="https://static.eldiario.es/clip/015c232b-ae24-4f44-a0b6-ea4a7269e818_source-aspect-ratio_default_0.jpg" alt="" width="158" height="" align="left" data-title="" /></p>
    </figure><p class="article-text">
        Tras <em>Modotti. Una mujer del siglo XX</em> y <em>Pinturas de guerra</em>, el veterano &Aacute;ngel de la Calle cierra una trilog&iacute;a oficiosa que explora la historia de la cultura espa&ntilde;ola en el siglo XX. En esta ocasi&oacute;n, aborda el periodo de la transici&oacute;n, desde la autoficci&oacute;n, y con el hilo conductor de la b&uacute;squeda de un dibujante <em>underground</em> hoy olvidado, Juan &Aacute;ngel. De la Calle revisita los a&ntilde;os de juventud y militancia comunista, cuando Franco estaba a punto de morir y estaba a punto de iniciarse un proceso de reforma pactada del franquismo que, muy pronto, sembrar&iacute;a de desencanto a gran parte de la izquierda espa&ntilde;ola. La obra se centra en la sociedad civil y la militancia de base, tan frecuentemente olvidada en las ficciones sobre la transici&oacute;n, m&aacute;s interesadas en los grandes nombres pol&iacute;ticos del periodo.
    </p><h2 class="article-text">'Dolores y Lolo. Fin de fiesta', de Mamen Moreu (Astiberri)</h2><figure class="embed-container embed-container--type-embed ">
    
            <p><img style="border: 1px solid white; margin: 20px 20px 10px 0px; box-shadow: 5px 5px 10px 0px rgba(0,0,0,0.1);" src="https://static.eldiario.es/clip/457b5c0b-045b-4f5f-b130-4f4b4b44a811_source-aspect-ratio_default_0.jpg" alt="" width="158" height="" align="left" data-title="" /></p>
    </figure><p class="article-text">
        Durante a&ntilde;os, Dolores y Lolo se han ganado nuestros corazones. Primero con guiones de Iv&aacute;n Batty y luego en solitario, Mamen Moreu ha narrado semana a semana en las p&aacute;ginas de <em>El Jueves</em> las andanzas de estas dos at&iacute;picas compa&ntilde;eras de piso y sus amistades, con un humor divertid&iacute;simo y un plantel de personajes memorable. La serie llega ahora su fin con este volumen que incluye varias p&aacute;ginas in&eacute;ditas que permiten a Moreu cerrar las tramas abiertas, y que supone el broche de oro a una serie que ha tratado a la comunidad LGTBIQA+ desde el respeto, la empat&iacute;a y el conocimiento, pero, sobre todo, sin prejuicios ni estereotipos, lo que demuestra que el humor puede ser una magn&iacute;fica herramienta reivindicativa y que no hay temas tab&uacute;es, sino enfoques rancios y desfasados.
    </p><h2 class="article-text">'Black Metal', de Magius (Autsaider C&oacute;mics)</h2><figure class="embed-container embed-container--type-embed ">
    
            <p><img style="border: 1px solid white; margin: 20px 20px 10px 0px; box-shadow: 5px 5px 10px 0px rgba(0,0,0,0.1);" src="https://static.eldiario.es/clip/4d941c1b-b65e-4d03-9e94-6499c5f947a5_source-aspect-ratio_default_0.jpg" alt="" width="158" height="" align="left" data-title="" /></p>
    </figure><p class="article-text">
        Magius es uno de los autores espa&ntilde;oles m&aacute;s personales e inclasificables del momento. Ganador del Premio Nacional de C&oacute;mic con <em>Primavera para Madrid</em>, su obra m&aacute;s reciente recupera el tema de sus primeros fanzines y una de sus aficiones: la historia del black metal, ese subg&eacute;nero que surgi&oacute; en Noruega en los a&ntilde;os 90, fruto del trabajo de un pu&ntilde;ado de j&oacute;venes m&uacute;sicos y marcado por la quema de iglesias e incluso los asesinatos. Magius dibuja el relato de esos a&ntilde;os fundacionales y las torcidas relaciones entre los pioneros del black metal, Euronymus, Varg Vikernes y compa&ntilde;&iacute;a, con el acierto de representarlos a todos como ni&ntilde;os peque&ntilde;os caprichosos, tir&aacute;nicos y, en &uacute;ltima instancia, peligrosos. M&aacute;s all&aacute; del conocimiento de los lectores sobre esta tendencia musical, el c&oacute;mic retrata una escena y un momento fascinantes.
    </p><h2 class="article-text">'Astra Nova', de Lisa Blumen (Salamandra Graphic, trad. Regina L&oacute;pez Mu&ntilde;oz)</h2><figure class="embed-container embed-container--type-embed ">
    
            <p><img style="border: 1px solid white; margin: 20px 20px 10px 0px; box-shadow: 5px 5px 10px 0px rgba(0,0,0,0.1);" src="https://static.eldiario.es/clip/ccf34f72-79cd-43f2-ae12-4cdb7b779310_3-4-aspect-ratio_default_1132298.jpg" alt="" width="158" height="" align="left" data-title="" /></p>
    </figure><p class="article-text">
        Esta autora alemana ha sorprendido con una historia de ciencia ficci&oacute;n de un futuro no muy lejano, que se centra en las relaciones personales y la intimidad. La protagonista es Nova, una mujer que est&aacute; a punto de embarcarse en un viaje sin retorno al espacio exterior, para el que ha pasado todas las pruebas, excepto la &uacute;ltima: antes de irse, debe tener una reuni&oacute;n con todos sus amigos, tras la cual tiene la &uacute;ltima oportunidad de echarse atr&aacute;s. Nova es una solitaria, pero la agencia espacial para la que trabaja llama a sus antiguos amigos de la adolescencia, con los que pasa una &uacute;ltima noche, en la que salen a la luz emociones y sentimientos reprimidos u olvidados que puede que afecten a la protagonista. De atm&oacute;sfera sutil y dibujo ligero pero preciso, <em>Astra Nova</em> le da una vuelta a la ciencia ficci&oacute;n al uso.
    </p><h2 class="article-text">'Lo sabes aunque no te lo he dicho', de Candela Sierra (Astiberri)</h2><figure class="embed-container embed-container--type-embed ">
    
            <p><img style="border: 1px solid white; margin: 20px 20px 10px 0px; box-shadow: 5px 5px 10px 0px rgba(0,0,0,0.1);" src="https://static.eldiario.es/clip/8393a701-ec48-43ed-9e01-4cb854fd6874_source-aspect-ratio_default_0.jpg" alt="" width="158" height="" align="left" data-title="" /></p>
    </figure><p class="article-text">
        La ganadora del <a href="https://www.eldiario.es/cultura/libros/candela-sierra-premio-nacional-comic-2025_1_12603892.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Premio Nacional de C&oacute;mic de 2025</a> ha sido Candela Sierra, una autora a&uacute;n de corta trayectoria, que cuenta con una novela gr&aacute;fica previa tambi&eacute;n muy interesante, <em>Rotunda</em> (2023), y que ha demostrado sus cualidades en una obra costumbrista, pero, al mismo tiempo, con un tono de humor por momentos absurdo id&oacute;neo para narrar muchos de los males del presente. Sierra encadena an&eacute;cdotas, escenas e historias de gente an&oacute;nima, y se centra en las relaciones emocionales, de todo tipo, para exponer y analizar las dificultades para establecer una comunicaci&oacute;n genuina en la era del narcisismo, el capitalismo de las emociones y la precariedad. Todo ello dibujado con un estilo fresco, en sinton&iacute;a con las corrientes m&aacute;s experimentales del c&oacute;mic actual y un uso del color muy destacable.
    </p><h2 class="article-text">'Una mujer de espaldas', de Yamada Murasaki (Salamandra Graphic, trad. Marc Bernab&eacute;)</h2><figure class="embed-container embed-container--type-embed ">
    
            <p><img style="border: 1px solid white; margin: 20px 20px 10px 0px; box-shadow: 5px 5px 10px 0px rgba(0,0,0,0.1);" src="https://static.eldiario.es/clip/adf58618-e779-4fe0-a4a5-3ce4d762d65b_source-aspect-ratio_default_0.jpg" alt="" width="158" height="" align="left" data-title="" /></p>
    </figure><p class="article-text">
        Publicada originalmente entre 1982 y 1984, esta obra, organizada en cap&iacute;tulos cortos, aborda la vida familiar y conyugal en el contexto de una sociedad machista y netamente patriarcal como es la japonesa. La autora, hasta ahora in&eacute;dita en Espa&ntilde;a, recurre a una suerte de autoficci&oacute;n para abordar no solo su situaci&oacute;n, sino tambi&eacute;n la instituci&oacute;n del matrimonio, con una sinceridad rotunda y desarmante, sin miedo a tocar tab&uacute;es de una sociedad muy tradicional. La protagonista de este manga quiere a sus hijas, pero se siente vac&iacute;a, asfixiada, alienada por un matrimonio sin amor, en el que el marido la trata como a una sirvienta mientras la enga&ntilde;a con otra fuera de casa. Poco a poco, la idea del divorcio va tomando forma en&nbsp;su mente, en una historia de una rara sensibilidad, que sorprender&aacute; tanto a los aficionados al manga como a aquellas personas que no sean lectoras habituales.
    </p><h2 class="article-text">'La guerra de Gaza', de Joe Sacco (Reservoir Books, trad. Montse Meneses Vilar)</h2><figure class="embed-container embed-container--type-embed ">
    
            <p><img style="border: 1px solid white; margin: 20px 20px 10px 0px; box-shadow: 5px 5px 10px 0px rgba(0,0,0,0.1);" src="https://static.eldiario.es/clip/212b356c-05b6-4369-9b74-16e52b62e405_source-aspect-ratio_default_0.jpg" alt="" width="158" height="" align="left" data-title="" /></p>
    </figure><p class="article-text">
        El m&aacute;ximo representante del c&oacute;mic period&iacute;stico, autor de obras como <em>Palestina </em>(1993) o <em>Notas al pie de Gaza </em>(2009) no pod&iacute;a permanecer ajeno al genocidio que comete Israel con todas las c&aacute;maras del mundo apuntando, y el a&ntilde;o pasado dibuj&oacute; public&oacute; una serie de piezas entre la denuncia rabiosa y la afilada s&aacute;tira pol&iacute;tica, en la que da rienda suelta a su vena estil&iacute;stica m&aacute;s caricaturesca. Aunque Sacco se caracteriza por la realizaci&oacute;n de reportajes de largo alcance, en los que trabaja durante a&ntilde;os, en esta obra m&aacute;s breve demuestra que puede moverse igual de bien en el terreno de la urgencia. Trump, Biden, Netanyahu y la hipocres&iacute;a de las potencias occidentales desfilan por unas p&aacute;ginas sin eufemismos, en las que Sacco no teme decir lo que piensa muy claramente. Aunque es una obra de actualidad, tristemente hoy es tan v&aacute;lida como cuando se public&oacute;.
    </p><h2 class="article-text">'Paracuellos. Edici&oacute;n Completa', de Carlos Gim&eacute;nez (Reservoir Books)</h2><figure class="embed-container embed-container--type-embed ">
    
            <p><img style="border: 1px solid white; margin: 20px 20px 10px 0px; box-shadow: 5px 5px 10px 0px rgba(0,0,0,0.1);" src="https://static.eldiario.es/clip/4f37f5f8-a7ee-4f52-aa64-8fb92c828abb_3-4-aspect-ratio_default_1132301.jpg" alt="" width="158" height="" align="left" data-title="" /></p>
    </figure><p class="article-text">
        2025 ha sido el a&ntilde;o en el que, por fin, ha visto la luz una edici&oacute;n completa de la obra m&aacute;s importante de Carlos Gim&eacute;nez, uno de los grandes autores de c&oacute;mic de nuestro pa&iacute;s. Es una magn&iacute;fica oportunidad para hacerse con toda la serie de nueve &aacute;lbumes que, durante casi cincuenta a&ntilde;os, ha publicado Gim&eacute;nez para recuperar la memoria de los ni&ntilde;os de los Hogares del Auxilio Social, una instituci&oacute;n franquista, supuestamente educativa, en la que el maltrato y el abuso de los internos, en su gran mayor&iacute;a hijos de republicanos represaliados y hu&eacute;rfanos de guerra, estaban a la orden del d&iacute;a. Pionero del c&oacute;mic de no ficci&oacute;n y del testimonio, Gim&eacute;nez ofrece historias desgarradoras, contadas con una sensibilidad extrema, en las que el universo infantil se va expandiendo en varias dimensiones, para contar tambi&eacute;n lo bueno, el compa&ntilde;erismo, la ilusi&oacute;n, los juegos&hellip; Este volumen permite, adem&aacute;s, observar la evoluci&oacute;n narrativa y visual de la obra a lo largo de cinco d&eacute;cadas.
    </p><h2 class="article-text">'Caf&eacute; Rom&aacute;ntica', de Simon Hanselmann (Fulgencio Pimentel, trad. C&eacute;sar S&aacute;nchez y Alberto Garc&iacute;a Marcos)</h2><figure class="embed-container embed-container--type-embed ">
    
            <p><img style="border: 1px solid white; margin: 20px 20px 10px 0px; box-shadow: 5px 5px 10px 0px rgba(0,0,0,0.1);" src="https://static.eldiario.es/clip/02389f1d-d028-48f4-93bd-6d48b21ceaae_source-aspect-ratio_default_0.jpg" alt="" width="158" height="" align="left" data-title="" /></p>
    </figure><p class="article-text">
        Pocos autores de los &uacute;ltimos a&ntilde;os han resultado m&aacute;s influyentes que el australiano Simon Hanselmann, cronista de las aventuras de &ldquo;Megg, Mogg y B&uacute;ho&rdquo;, un grupo de amigos disfuncional que reflejan las ansiedades contempor&aacute;neas. Megg es una bruja depresiva, Mogg, un gato, es su pareja, y B&uacute;ho es un pobre diablo que intenta encajar y al que todo le sale mal. El tono de la serie, que transgrede cualquier tab&uacute; y ofrece un humor negro sin ataduras, ha dejado huella en la obra de muchos autores y autoras de la siguiente generaci&oacute;n. En <em>Caf&eacute; Rom&aacute;ntica</em> se recopilan <a href="https://www.eldiario.es/cultura/comics/simon-hanselmann-dibujante-indie-disfruta-vida-estando-miserablemente-deprimido-ansioso_1_12166471.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">algunas de las piezas m&aacute;s extra&ntilde;as, imaginativas y sorprendentes</a> de Hanselmann, concebido casi como si de un disco recopilatorio de caras b y rarezas se tratase. Incluye fanzines, peque&ntilde;as historias aparecidas en antolog&iacute;as y alguna sorpresa, que har&aacute; las delicias de los fans de la serie pero tambi&eacute;n puede ser una buena puerta de entrada para quienes quieran sumergirse en el universo de Simon Hanselmann.
    </p><h2 class="article-text">'Todo abruma', de Dash Shaw (Apa-Apa y Blackie Books, trad. Txuso Fern&aacute;ndez Abella)</h2><figure class="embed-container embed-container--type-embed ">
    
            <p><img style="border: 1px solid white; margin: 20px 20px 10px 0px; box-shadow: 5px 5px 10px 0px rgba(0,0,0,0.1);" src="https://static.eldiario.es/clip/c1a87e4f-fcb2-4d51-b765-b18da3629470_source-aspect-ratio_default_0.jpg" alt="" width="158" height="" align="left" data-title="" /></p>
    </figure><p class="article-text">
        Uno de los nombres m&aacute;s reputados de la novela gr&aacute;fica estadounidense, autor de obras tan importantes como <em>Ombligo sin fondo </em>(2009) o <em>BodyWorld </em>(2011), vuelve a las librer&iacute;as con un ambicioso proyecto, un libro de quinientas p&aacute;ginas en las que seguimos los avatares de diez personajes cuyas vidas se van entrecruzando en una trama que se fundamenta en las decisiones, acertadas o err&oacute;neas, que toman. Shaw mantiene una composici&oacute;n de cuatro vi&ntilde;etas por p&aacute;gina para establecer un ritmo de lectura r&aacute;pido y claro, en el que destacan los di&aacute;logos y que nos lleva de la mano a trav&eacute;s de vidas comunes, para explorar las ansiedades contempor&aacute;neas en los Estados Unidos de los &uacute;ltimos a&ntilde;os.
    </p><h2 class="article-text">'Mal olor/Mala olor', de Nadia Hafid (Apa-Apa/Finestres)</h2><figure class="embed-container embed-container--type-embed ">
    
            <p><img style="border: 1px solid white; margin: 20px 20px 10px 0px; box-shadow: 5px 5px 10px 0px rgba(0,0,0,0.1);" src="https://static.eldiario.es/clip/5e222d0a-19c6-44c0-a3ae-13fa928c5d07_source-aspect-ratio_default_0.jpg" alt="" width="158" height="" align="left" data-title="" /></p>
    </figure><p class="article-text">
        La catalana Nadia Hafid es una de las grandes voces del c&oacute;mic contempor&aacute;neo m&aacute;s experimental del momento. Su tercera novela gr&aacute;fica, como las anteriores, aborda problem&aacute;ticas sociales desde puntos de vista novedosos, apoyados en su limp&iacute;simo dibujo, de l&iacute;nea perfecta y colores netamente emocionales. En esta ocasi&oacute;n, Hafid aborda las relaciones laborales y la precariedad del mundo del trabajo, a trav&eacute;s de una mujer racializada que se ve obligada a aceptar normas alienantes en su empleo de oficina. Hasta que, un d&iacute;a, un desagradable olor aparece en el espacio de trabajo, lo que revela la podredumbre que se oculta bajo el oropel de los dise&ntilde;os modernos, la mercadotecnia y, sobre todo, el lenguaje corporativo, los retru&eacute;canos del <em>coaching</em> y todo lo que, en realidad, no sirve sino para blanquear la explotaci&oacute;n deshumanizante del capitalismo tard&iacute;o, que Hafid refleja con suma inteligencia.
    </p><h2 class="article-text">'Miedo. Edici&oacute;n 20.&ordm; aniversario', de David Mu&ntilde;oz, Antonio Trashorras y Javier Rodr&iacute;guez (Astiberri)</h2><figure class="embed-container embed-container--type-embed ">
    
            <p><img style="border: 1px solid white; margin: 20px 20px 10px 0px; box-shadow: 5px 5px 10px 0px rgba(0,0,0,0.1);" src="https://static.eldiario.es/clip/e88056ec-2f15-40ef-ac7f-36b3bce4d3e1_source-aspect-ratio_default_0.jpg" alt="" width="158" height="" align="left" data-title="" /></p>
    </figure><p class="article-text">
        La primera edici&oacute;n de <em>Miedo</em>, publicada en 2005, fue un objeto extra&ntilde;o en el panorama del c&oacute;mic espa&ntilde;ol de entonces, en el que no hab&iacute;a demasiadas obras que abordaran nuestra historia reciente. Le&iacute;da hoy, conserva sus virtudes intactas. El guion de Mu&ntilde;oz y Trashorras sit&uacute;a la acci&oacute;n en 1981, en una Espa&ntilde;a en la que la joven democracia no pod&iacute;a evitar la pervivencia de muchos de los usos franquistas. El joven protagonista se enfrenta a una situaci&oacute;n de abuso en su colegio, mientras que, como tel&oacute;n de fondo, el pa&iacute;s est&aacute; a punto de vivir el 23-F. Excelentemente ambientada, la historia juega con las conexiones entre la vivencia personal y el escenario pol&iacute;tico, de un modo muy efectivo. Al dibujo, un por entonces principiante Javier Rodr&iacute;guez hace un notable trabajo, previo a lo que a&ntilde;os despu&eacute;s realizar&iacute;a para el mercado americano, donde, recientemente, ha triunfado con <em>Zatanna. Abajo la sala</em> y <em>Absolute Martian Manhunter</em>.
    </p><h2 class="article-text">'El destripador de pel&iacute;culas', de Juanjo Cuerda (Fandogamia)</h2><figure class="embed-container embed-container--type-embed ">
    
            <p><img style="border: 1px solid white; margin: 20px 20px 10px 0px; box-shadow: 5px 5px 10px 0px rgba(0,0,0,0.1);" src="https://static.eldiario.es/clip/4a523d82-0695-412e-a1f6-ad3ec5c1ba89_source-aspect-ratio_default_0.jpg" alt="" width="158" height="" align="left" data-title="" /></p>
    </figure><p class="article-text">
        Si te gusta el cine y no tienes miedo de que le saquen los fallos a tus pel&iacute;culas favoritas, este es tu c&oacute;mic: una recopilaci&oacute;n de la secci&oacute;n que Juanjo Cuerda publica en <em>El Jueves</em>, en la que cada semana pasa por el microscopio una &ldquo;obra maestra&rdquo; del cine. Excelente dibujante humor&iacute;stico, con una gran capacidad para la caricatura, Cuerda no deja t&oacute;tem sin derribar y se atreve con <em>Braveheart</em>, <em>El gran Lebowsky</em>, <em>El caballero oscuro</em>, <em>Top Gun</em> y otras vacas sagradas. Lo peor (o lo mejor) es que detr&aacute;s de los chistes hay cr&iacute;ticas fundadas, y, se est&eacute; o no de acuerdo, supone una lectura no solo divertida, sino tambi&eacute;n desacralizadora de cierta cinefilia un tanto rancia. Para que no todo sean cr&iacute;ticas negativas, Cuerda ofrece junto a cada p&aacute;gina un pu&ntilde;ado de recomendaciones sobre la misma tem&aacute;tica.
    </p><h2 class="article-text">'Hijos del fuego', de Fidel Mart&iacute;nez (Norma Editorial)</h2><figure class="embed-container embed-container--type-embed ">
    
            <p><img style="border: 1px solid white; margin: 20px 20px 10px 0px; box-shadow: 5px 5px 10px 0px rgba(0,0,0,0.1);" src="https://static.eldiario.es/clip/d69523fd-8c30-417f-83fb-35bdad0be8b2_source-aspect-ratio_default_0.jpg" alt="" width="158" height="" align="left" data-title="" /></p>
    </figure><p class="article-text">
        El nuevo c&oacute;mic de Fidel Mart&iacute;nez contin&uacute;a la senda de la ciencia ficci&oacute;n abierta con <em>Arconte</em> (2022), aunque esta vez el escenario se sit&uacute;a en nuestro planeta, en un futuro cercano, y la trama arranca en el pasado reciente: la zona cero de Chern&oacute;bil, un espacio prohibido, contaminado por el desastre nuclear, y visitado clandestinamente por grupos de <em>stalkers</em> amantes de las emociones fuertes. El elemento fant&aacute;stico que introduce el autor ti&ntilde;e el relato de un fuerte componente ecologista, que, sin moralejas ni mensajes obvios, permite reflexionar sobre el da&ntilde;o irreparable que hacemos al planeta, pero tambi&eacute;n sobre las consecuencias sociales que este tiene. Una s&iacute;ntesis id&oacute;nea de ciencia ficci&oacute;n, historia y mito.
    </p><h2 class="article-text">'Enc&iacute;as quemadas', de Natalia Velarde (Reservoir Books)</h2><figure class="embed-container embed-container--type-embed ">
    
            <p><img style="border: 1px solid white; margin: 20px 20px 10px 0px; box-shadow: 5px 5px 10px 0px rgba(0,0,0,0.1);" src="https://static.eldiario.es/clip/37c2e08a-7ca2-4010-b6bc-9086195f358d_3-4-aspect-ratio_default_1132303.jpg" alt="" width="158" height="" align="left" data-title="" /></p>
    </figure><p class="article-text">
        El impresionante debut en la obra larga de Natalia Velarde ha sido una de las grandes sorpresas de 2025. Un viaje inici&aacute;tico y simb&oacute;lico, narrado con un potente dibujo expresionista, con un derroche de color, en el que Piel de Perro, acompa&ntilde;ada de Cielito, su Pepito Grillo particular, afronta un proceso de duelo mediante un rito de paso en forma de viaje en un escenario posapocal&iacute;ptico. Se trata de una obra que remite al intenso trabajo realizado previamente por su autora en el campo de los fanzines, donde ha creado un esforzado universo propio, po&eacute;tico y visual, en el que ha afinado un modo de contar, alejado del c&oacute;mic cl&aacute;sico, pero muy interesante, que ahora explota en este libro que servir&aacute; para que el gran p&uacute;blico conozca y disfrute con el trabajo de Natalia Velarde.
    </p><h2 class="article-text">'Tensi&oacute;n de rotura', de Antonio Hitos (Aristas Mart&iacute;nez)</h2><figure class="embed-container embed-container--type-embed ">
    
            <p><img style="border: 1px solid white; margin: 20px 20px 10px 0px; box-shadow: 5px 5px 10px 0px rgba(0,0,0,0.1);" src="https://static.eldiario.es/clip/d8c6ec1a-aead-493b-bb2c-3dc232f726d6_source-aspect-ratio_default_0.jpg" alt="" width="158" height="" align="left" data-title="" /></p>
    </figure><p class="article-text">
        Antonio Hitos es uno de esos autores que resultan imprescindibles para todas las personas amantes del c&oacute;mic m&aacute;s experimental, que en cada nuevo trabajo profundiza m&aacute;s en un terreno incierto. <em>Tensi&oacute;n de rotura</em> no es una excepci&oacute;n, y los lectores podr&aacute;n encontrar una historia de imagen <em>cartoon</em> y sint&eacute;tica, llena de recursos originales, con texturas quemadas, l&iacute;neas rotas y otras formas de introducir una est&eacute;tica del error y de lo imperfecto, que encaja perfectamente con la historia de explotaci&oacute;n laboral y alienaci&oacute;n que plantea la obra. Siempre desde lo visual, con un componente textual limitado a lo justo y necesario, Hitos exprime a fondo las posibilidades del lenguaje del c&oacute;mic en esta obra que le vali&oacute; el Premio PANG de novela gr&aacute;fica, y que demuestra lo mucho que queda por explorar dentro del lenguaje del c&oacute;mic.
    </p><h2 class="article-text">'Andr&oacute;meda o el largo camino a casa', de Z&eacute; Burnay (Mondo Cane Books)</h2><figure class="embed-container embed-container--type-embed ">
    
            <p><img style="border: 1px solid white; margin: 20px 20px 10px 0px; box-shadow: 5px 5px 10px 0px rgba(0,0,0,0.1);" src="https://static.eldiario.es/clip/c69ae1c8-b767-46a4-9cae-05c8cdde863e_9-16-aspect-ratio_default_1132304.jpg" alt="" width="158" height="" align="left" data-title="" /></p>
    </figure><p class="article-text">
        Otra de las m&aacute;s gratas sorpresas que nos ha dado el c&oacute;mic en este 2025 ha sido la obra del portugu&eacute;s Z&eacute; Burnay, un minucioso dibujante de blanco y negro que explora un escenario desolado a trav&eacute;s de un personaje inmerso en una b&uacute;squeda, posiblemente tras una cat&aacute;strofe de alg&uacute;n tipo. Burnay explora un mundo entre lo on&iacute;rico y lo simb&oacute;lico, con una rica imaginer&iacute;a visual, en la que transcurre un viaje en pos de lo oculto, que acaba siendo un viaje al interior de la mente del protagonista, con un equilibrio justo entre lo cr&iacute;ptico y lo expl&iacute;cito, que gustar&aacute; a los amantes de las historias en las que no todo se explica de forma clara.
    </p><h2 class="article-text">'Todo va a estar bien', de Power Paola (Apa-Apa)</h2><figure class="embed-container embed-container--type-embed ">
    
            <p><img style="border: 1px solid white; margin: 20px 20px 10px 0px; box-shadow: 5px 5px 10px 0px rgba(0,0,0,0.1);" src="https://static.eldiario.es/clip/8317fcc8-bcc1-4f06-b2d3-085955f2ed15_source-aspect-ratio_default_0.jpg" alt="" width="158" height="" align="left" data-title="" /></p>
    </figure><p class="article-text">
        Una de las mejores autoras latinoamericanas de su generaci&oacute;n, la colombiana ecuatoriana Paola Gaviria, alias Power Paola, ofrece aqu&iacute; una de sus mejores obras, rescatada por Apa-Apa, ya que la edici&oacute;n original tiene una d&eacute;cada. En ella, la autora practica su habitual autobiograf&iacute;a &iacute;ntima y emocional, centrada en viajes y afectos, en relaciones personales de amistad, amor o familia, que se confunden y se revelan como una misma cosa. Con un dibujo personal, tremendamente expresivo, Power Paola nos lleva de la mano en una narraci&oacute;n fluida, sin sobresaltos, prescindiendo de una trama al uso y centr&aacute;ndose en lo m&aacute;s importante: los recuerdos, los sentimientos, lo que queda de cada persona que marca nuestra vida.
    </p><figure class="embed-container embed-container--type-embed ">
    
            <style>

.ladillo_categoría {
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}

.poetry {

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    </style>




    <div class="ladillo_categoría">
        <h1 class="poetry">Poesía</h1>
</div>
    </figure><h2 class="article-text">'Poema de las emociones comunes', de Mar&iacute;a Bel&eacute;n Millas Altab&aacute;s (Ultramarinos)</h2><figure class="embed-container embed-container--type-embed ">
    
            <p><img style="border: 1px solid white; margin: 20px 20px 10px 0px; box-shadow: 5px 5px 10px 0px rgba(0,0,0,0.1);" src="https://static.eldiario.es/clip/b78219f0-f01c-40b4-9b03-41747a6da00a_source-aspect-ratio_default_0.jpg" alt="" width="158" height="" align="left" data-title="" /></p>
    </figure><p class="article-text">
        En el pr&oacute;logo de <a href="https://ultramarinoseditorial.com/portfolio-items/poema-de-las-emociones-comunes-maria-belen-milla-altabas/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><em>Poema de las emociones comunes </em></a><a href="https://ultramarinoseditorial.com/portfolio-items/poema-de-las-emociones-comunes-maria-belen-milla-altabas/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">(Ultramarinos, 2024)</a>, Jer&oacute;nimo Pimentel advierte algo: &ldquo;el lector imprudente no debe caer en error: esta poes&iacute;a no se ha escrito para ser entendida, qu&eacute; esfuerzo in&uacute;til&rdquo;. <a href="https://ultramarinoseditorial.com/maria-belen-milla-altabas/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Mar&iacute;a Bel&eacute;n Millas Altab&aacute;s</a> toma la palabra y la hace circular en este poemario como un veh&iacute;culo desde el que franquear las l&oacute;gicas de la frontera (de la intimidad, del cuerpo, del otro, del yo). En &eacute;l, la joven poeta peruana deja versos tan l&uacute;cidos como estos: &ldquo;Te dir&eacute; que pens&eacute; en el amor / como un tipo de tela colgando en el patio / tu&nbsp;mano era un dios considerando mi pierna / un dios adulto / considerando la felicidad de mi pierna / todo deseo es la consideraci&oacute;n severa de algo / con vigor as&iacute; / te quise, como atacan los lobos / acudiendo a tu carne propia / como trasladarse del centro de la vida hacia sus bordes / comprometi&eacute;ndome con tu pubis bajo el sol de los vivos: / no seremos mansos frente al tiempo / pienso en el amor como un bosque normando o un arco tensado&rdquo;.
    </p><h2 class="article-text">'Rusos blancos trabajando desesperados en talleres de la Renault', de Mario Ramos Obreg&oacute;n (Ediciones de la Excma. Diputaci&oacute;n de Soria)</h2><figure class="embed-container embed-container--type-embed ">
    
            <p><img style="border: 1px solid white; margin: 20px 20px 10px 0px; box-shadow: 5px 5px 10px 0px rgba(0,0,0,0.1);" src="https://static.eldiario.es/clip/f8839438-14fb-49b6-bba7-67fd4ccf8219_source-aspect-ratio_default_0.jpg" alt="" width="158" height="" align="left" data-title="" /></p>
    </figure><p class="article-text">
        &ldquo;Hay papeles escritos a mano en las farolas / por inmigrantes que buscan trabajo, / hay pintadas en las carreteras secundarias / de grup&uacute;sculos radicales sin importancia, / parejas tienen sexo de todo tipo / para conseguir un hijo asesino, / mala letra, / yo tambi&eacute;n escribo / [...] las explosiones de calderas de gas en invierno / aguanieve y / la idea de que estuvieses muerto, / todo aquello a&uacute;n lograba congregar el amor&rdquo;. <a href="https://www.librerialabuenavida.es/es/libro/rusos-blancos-trabajando-desesperados-en-talleres-de-la-renault_00K9781292" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><em>Rusos blancos trabajando desesperados en talleres de la Renault</em></a>, obra merecedora del XL Premio Gerardo Diego de Poes&iacute;a 2024, es un bell&iacute;simo pasaje hacia ciertos interrogantes de la vida desde una intimidad que el joven poeta <a href="https://www.instagram.com/mariopigrizia/reels/?__d=1%2F" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Mario Ramos Obreg&oacute;n</a> atraviesa con un lenguaje po&eacute;tico propio sobre el deseo, la violencia, el amor, la infancia, la cuesti&oacute;n de clase o el ejercicio de escribir como un acto incesante.&nbsp;
    </p><h2 class="article-text">'&Iacute;dem lo mismo', de Gertrude Stein (Kriller71, trad. Andr&eacute;s Fisher y Benito del Pliego)</h2><figure class="embed-container embed-container--type-embed ">
    
            <p><img style="border: 1px solid white; margin: 20px 20px 10px 0px; box-shadow: 5px 5px 10px 0px rgba(0,0,0,0.1);" src="https://static.eldiario.es/clip/caf7a93b-6e18-426a-b5f1-1da0251b51d3_source-aspect-ratio_default_0.jpg" alt="" width="158" height="" align="left" data-title="" /></p>
    </figure><p class="article-text">
        &ldquo;En el mes de febrero nacimos Washington Lincoln y yo. / Esas son ideas ordinarias. Si os parece bien esas son ideas ordinarias. / Hablemos no de enfermedad sino de muerte. Si nadie hubiese / tenido que morir c&oacute;mo habr&iacute;a sitio suficiente para cualquiera de nosotros que ahora vive para haber vivido. No podr&iacute;amos haber sido si todos los otros no hubiesen muerto. No habr&iacute;a habido sitio. / Ahora la relaci&oacute;n entre la naturaleza humana y la mente humana es esta. / La naturaleza humana no sabe esto. / La naturaleza humana no puede saber esto. / Qu&eacute; es esto que la naturaleza humana no sabe. La naturaleza / humana no sabe que si todos no hubiesen muerto no habr&iacute;a sitio / para todos aquellos que ahora viven. / La naturaleza humana no puede saber esto&rdquo;. Lo de <a href="https://kriller71ediciones.com/autores/gertrude-stein/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Gertrude Stein</a> es un curios&iacute;simo acercamiento a la materialidad propia de las im&aacute;genes po&eacute;ticas, como si en vez de palabras lo &uacute;nico que quedase fuesen, tan solo, las cosas por las que emergen esas mismas palabras: &ldquo;objetos, geograf&iacute;as, retratos&rdquo;, inciden sus editores. A Stein se le conoci&oacute; bastante por sus amistades con los vanguardistas de principios del siglo XX &mdash;<a href="https://librotea.eldiario.es/libros/gertrude-stein-y-la-generacion-perdida" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">fue quien apod&oacute; como &ldquo;generaci&oacute;n perdida&rdquo; a todo aquel grupo</a> de Matisse, Picasso, Hemingway, Sherwood Anderson, Francis Scott Fitzgerald o Braque, entre otros&mdash;, pero lo cierto es que la obra de la autora estadounidense de familia jud&iacute;a y origen alem&aacute;n es un importante compendio de creaci&oacute;n art&iacute;stica que aborda desde su identidad como mujer y lesbiana de principios del siglo XX. <a href="https://kriller71ediciones.com/coleccion-poesia/idem-lo-mismo/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><em>&Iacute;dem lo mismo </em></a><a href="https://kriller71ediciones.com/coleccion-poesia/idem-lo-mismo/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">(Kriller71, 2025)</a> es un misterioso lugar de repetici&oacute;n de la palabra y de ruptura entre la forma y los significados que la contienen.&nbsp;
    </p><h2 class="article-text">'El gran n&uacute;mero. Fin y principio y otros poemas', de Wislawa Szymborska (Hiperi&oacute;n)</h2><figure class="embed-container embed-container--type-embed ">
    
            <p><img style="border: 1px solid white; margin: 20px 20px 10px 0px; box-shadow: 5px 5px 10px 0px rgba(0,0,0,0.1);" src="https://static.eldiario.es/clip/094de184-d376-4e38-b267-7c6211817919_source-aspect-ratio_default_0.jpg" alt="" width="158" height="" align="left" data-title="" /></p>
    </figure><p class="article-text">
        &ldquo;Despu&eacute;s de todo, estoy sentada bajo un &aacute;rbol, / a la orilla del r&iacute;o, / en una ma&ntilde;ana soleada. / Es un acontecimiento banal / y que no pasar&aacute; a la historia. / Nada que ver con batallas ni pactos / cuyas causas se investigan, / ni con tiranicidios dignos de ser recordados. / Y sin embargo estoy sentada junto al r&iacute;o, es un hecho&rdquo;. <em>El gran n&uacute;mero </em>y <em>Fin y principio </em>son en realidad las dos obras consideradas m&aacute;s valiosas de la poeta polaca <a href="https://www.hiperion.com/tienda/poesia-hiperion/el-gran-numero-fin-y-principio/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Wislawa Szymborska</a>, que fue Premio Nobel de Literatura en 1996 y que ha sido traducida a m&aacute;s de cuarenta idiomas; en <a href="https://www.hiperion.com/tienda/poesia-hiperion/el-gran-numero-fin-y-principio/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">esta edici&oacute;n de Hiperi&oacute;n</a>, se compilan ambas obras junto a otros poemas y textos que nos acercan a la incre&iacute;ble humildad con la que una escritora de enorme sensibilidad se pregunta, de una manera incre&iacute;blemente sencilla, por temas tan abismales como la existencia, el universo, la naturaleza, la muerte y la vida.&nbsp;
    </p><h2 class="article-text">'Despu&eacute;s del pop', de Elisa Fern&aacute;ndez Dur&aacute;n (Ediciones Rialp)</h2><figure class="embed-container embed-container--type-embed ">
    
            <p><img style="border: 1px solid white; margin: 20px 20px 10px 0px; box-shadow: 5px 5px 10px 0px rgba(0,0,0,0.1);" src="https://static.eldiario.es/clip/60ba68d0-a601-4bab-b6e8-fbd353d152a5_source-aspect-ratio_default_0.jpg" alt="" width="158" height="" align="left" data-title="" /></p>
    </figure><p class="article-text">
        El primer poemario de la andaluza <a href="https://www.instagram.com/elisafrdz_/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Elisa Fern&aacute;ndez Dur&aacute;n</a> fue acc&eacute;sit del Premio Adon&aacute;is 2023, halagado por el jurado por un &ldquo;coloquialismo extremo&rdquo; y por un car&aacute;cter conversacional que convierte <a href="https://www.rialp.com/libro/despues-del-pop_139250/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><em>Despu&eacute;s del pop </em></a><a href="https://www.rialp.com/libro/despues-del-pop_139250/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">(Ediciones Rialp, 2024)</a> en uno de los libros referentes de la poes&iacute;a joven, en el que la escritora encara el poema entre la dureza del sentimiento y la frescura de su traves&iacute;a ling&uuml;&iacute;stica: &ldquo;Me hubiera gustado saber / de qu&eacute; color toman el caf&eacute; tus padres / si les molesta mucho cumplir a&ntilde;os / ver c&oacute;mo la cera y el fuego manchan la tarta / si prefieren la de hojaldre o lim&oacute;n o vainilla / me hubiera gustado mucho poner la mesa con tu hermano palpar / el mantel de flores la vajilla buena / [...] ser para los tuyos una extensi&oacute;n de tus brazos / otro regalo de reyes haberte nombrado / en todas las plazas parques y poemas / formar un esc&aacute;ndalo sacar a todas las vecinas / ni&ntilde;os panaderos a los umbrales de las casas / en el pueblo el amor sigue siendo un evento&rdquo;.&nbsp;
    </p><h2 class="article-text">'Salvaje linde', de Merc&egrave; Rodoreda (Godall Edicions, trad. Nicolau Dols)</h2><figure class="embed-container embed-container--type-embed ">
    
            <p><img style="border: 1px solid white; margin: 20px 20px 10px 0px; box-shadow: 5px 5px 10px 0px rgba(0,0,0,0.1);" src="https://static.eldiario.es/clip/48f0cd1b-cebf-4621-94ef-d1e16236ed4c_source-aspect-ratio_default_0.jpg" alt="" width="158" height="" align="left" data-title="" /></p>
    </figure><p class="article-text">
        La escritora catalana m&aacute;s influyente de la &eacute;poca contempor&aacute;nea y una de las mejores narradoras literarias de la guerra civil espa&ntilde;ola y del exilio no ten&iacute;a todav&iacute;a traducci&oacute;n al castellano de su obra po&eacute;tica, que escribi&oacute; &ldquo;de forma intermitente entre 1946 y 1960&rdquo; y que &ldquo;fruto del exilio, esa parte esencial de su producci&oacute;n solo se public&oacute; aislada y puntualmente en revistas&rdquo;, explican en la editorial, hasta que fue recopilada en <em>Agonia de llum</em> en 2002<em> </em>&mdash;<a href="https://godalledicions.cat/es/titols/agonia-de-llum/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">reeditada por Godall Edicions en 2022</a>&mdash; y ahora seleccionada por <a href="https://godalledicions.cat/es/autor/neus-aguado/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">la poeta Neus Aguado</a> en <a href="https://godalledicions.cat/es/titols/salvaje-linde/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">este compendio de 50 poemas</a> traducido por <a href="https://godalledicions.cat/es/autor/nicolau-dols/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">el tambi&eacute;n poeta y ling&uuml;ista Nicolau Dols</a>, con la intenci&oacute;n de extender a todos los p&uacute;blicos la obra que la autora de la bell&iacute;sima novela <em>La plaza del diamante </em>dej&oacute; en el repertorio de la literatura espa&ntilde;ola.&nbsp;
    </p><h2 class="article-text">'Desde un Rinc&oacute;n del Mediterr&aacute;neo', de Pablo Amores (Ediciones Mala Edad)</h2><figure class="embed-container embed-container--type-embed ">
    
            <p><img style="border: 1px solid white; margin: 20px 20px 10px 0px; box-shadow: 5px 5px 10px 0px rgba(0,0,0,0.1);" src="https://static.eldiario.es/clip/703f5944-dd78-4cfd-9418-3a78573bae1a_source-aspect-ratio_default_0.jpg" alt="" width="158" height="" align="left" data-title="" /></p>
    </figure><p class="article-text">
        Treinta a&ntilde;os, treinta conversaciones lanzadas al mar Mediterr&aacute;neo. Lo de <a href="https://www.instagram.com/pablo.amores/?hl=es" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Pablo Amores</a> se entiende especialmente desde la coyuntura que atraviesa la nueva poes&iacute;a: m&aacute;s all&aacute; de la norma, de la m&eacute;trica y de la pretenciosidad, lo que escribe el vide&oacute;grafo y fot&oacute;grafo desde su rinc&oacute;n en Murcia tiene mucho que ver con la evocaci&oacute;n de las im&aacute;genes. Como breves escenas de una pel&iacute;cula, parece que los pensamientos de Amores se puedan tocar. Exist&iacute;an antes en notas del m&oacute;vil, en posts de Instagram o en conversaciones con la gente; ahora, recogidos en este primer libro del autor editado por <a href="https://www.instagram.com/xabifernan/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Xabi Fern&aacute;n</a> en la editorial independiente <a href="https://edicionesmalaedad.bigcartel.com/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Mala Edad</a>, que pueden escucharse tambi&eacute;n en una suerte de experimento sonoro en el que el artista <a href="https://open.spotify.com/intl-es/artist/3rpkDHcaXGbYnavyQp22pG" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">va lanzando algunos de sus singles-poemas</a>.
    </p><h2 class="article-text">'Hombres con un diente de leche', de Luis D&iacute;az (Letraversal)</h2><figure class="embed-container embed-container--type-embed ">
    
            <p><img style="border: 1px solid white; margin: 20px 20px 10px 0px; box-shadow: 5px 5px 10px 0px rgba(0,0,0,0.1);" src="https://static.eldiario.es/clip/67ef5ca5-7364-4098-921a-6cb51e82942f_source-aspect-ratio_default_0.jpg" alt="" width="158" height="" align="left" data-title="" /></p>
    </figure><p class="article-text">
        Una obra que indaga en los recodos de la masculinidad, en la relaci&oacute;n entre un padre y un hijo y en la de los hombres en la familia. Merecedor del IV Premio de Poes&iacute;a Irreconciliables, el poemario fue publicado por C&aacute;ntico en 2020 y <a href="https://letraversal.com/producto/hombres-con-un-diente-de-leche-luis-diaz/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">ahora reeditado por Letraversal en una edici&oacute;n ampliada</a> que sit&uacute;a al joven escritor <a href="https://letraversal.com/luis-diaz/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Luis D&iacute;az</a> como uno de los poetas m&aacute;s brillantes de su generaci&oacute;n. Con una sensibilidad profunda y una apuesta total por la libertad en el uso de la palabra, D&iacute;az escribe: &ldquo;este a&ntilde;o tres hermanos se encargan de esquilar a las ovejas uno las tumba en el suelo dos les quitan la lana ese es tu chico pregunta uno de los hombres s&iacute; dice mi padre sin apenas mirarme las ovejas solo se resisten un segundo antes de que les pasen la m&aacute;quina tan sucias por fuera blancas por dentro algunas huelen mi mano otras reh&uacute;yen las caricias&rdquo;.
    </p><h2 class="article-text">'El siglo', de Juan de Salas (Ultramarinos)</h2><figure class="embed-container embed-container--type-embed ">
    
            <p><img style="border: 1px solid white; margin: 20px 20px 10px 0px; box-shadow: 5px 5px 10px 0px rgba(0,0,0,0.1);" src="https://static.eldiario.es/clip/352df79b-1e71-43ec-b8eb-0267a479c76a_source-aspect-ratio_default_0.jpg" alt="" width="158" height="" align="left" data-title="" /></p>
    </figure><p class="article-text">
        &ldquo;Me atropellaron en todos los pasos de cebra. / La calle Alcal&aacute; como una polla enhiesta / de cornisas y zarcillos y acantos duros / tan oscura en la noche de luna llena en g&eacute;minis / tan llena en la noche oscura yo la tomo / como una sacerdotisa chapucera / torpe y delicada. / Hago los ritos y las libaciones: / detr&aacute;s de este contenedor / en el suelo recientemente adoquinado / granito estilo carmena / pongo los l&iacute;quidos en contacto con la tierra&rdquo;. La obra de <a href="https://ultramarinoseditorial.com/juan-de-salas/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Juan de Salas (Madrid, 1999)</a> entra siempre en una dimensi&oacute;n desde la que el autor toma las intersecciones del paisaje, el urbanismo y la ciudad y las hace pasar por un poema como si fuese un mapa. Lo hizo en <a href="https://ultramarinoseditorial.com/portfolio-items/los-reales-sitios-juan-de-salas/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><em>Los reales sitios </em></a><a href="https://ultramarinoseditorial.com/portfolio-items/los-reales-sitios-juan-de-salas/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">(Ultramarinos, 2022)</a> y ahora lo explora en <a href="https://ultramarinoseditorial.com/portfolio-items/2866/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><em>El siglo </em></a><a href="https://ultramarinoseditorial.com/portfolio-items/2866/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">(Ultramarinos, 2025)</a>, &ldquo;una larga ruta tur&iacute;stica por la Espa&ntilde;a decimon&oacute;nica de Isabel II, las guerras carlistas y el ruido de sables&rdquo; con la que acerca al lector a la fascinante Espa&ntilde;a de los a&ntilde;os 2000 en la que nace.
    </p><h2 class="article-text">'Las personas del verbo', de Jaime Gil de Biedma (Lumen)</h2><figure class="embed-container embed-container--type-embed ">
    
            <p><img style="border: 1px solid white; margin: 20px 20px 10px 0px; box-shadow: 5px 5px 10px 0px rgba(0,0,0,0.1);" src="https://static.eldiario.es/clip/2f1e3ab9-d69d-4e47-9ecc-2de01eee9cfe_source-aspect-ratio_default_0.jpg" alt="" width="158" height="" align="left" data-title="" /></p>
    </figure><p class="article-text">
        &ldquo;Pasan lentos los d&iacute;as / y muchas veces estuvimos solos. / Pero luego hay momentos felices / para dejarse ser en amistad. / Mirad: somos nosotros. / [...] A veces, al hablar, alguno olvida / su brazo sobre el m&iacute;o, / y yo aunque est&eacute; callado doy las gracias, / porque hay paz en los cuerpos y en nosotros. / Quiero deciros c&oacute;mo todos trajimos nuestras vidas aqu&iacute;, para contarlas. / Largamente, los unos con los otros / en el rinc&oacute;n hablamos, tantos meses! / que nos sabemos bien, y en el recuerdo / el j&uacute;bilo es igual a la tristeza. / Para nosotros el dolor es tierno&rdquo;. Jaime Gil de Biedma, una de las voces m&aacute;s interesantes de la literatura de la llamada generaci&oacute;n de los ni&ntilde;os de la guerra o Generaci&oacute;n del 50, es uno de esos escritores que evolucionan hacia el uso de los elementos cotidianos para hablar de cosas muy exactas de la vida, como esas que obsesionaron al escritor a lo largo de su recorrido po&eacute;tico: el pasado, la belleza, la juventud, la amistad. Atravesado tambi&eacute;n por la lucha social, por una fuerte conciencia en la Espa&ntilde;a oprimida y por la homosexualidad en un pa&iacute;s todav&iacute;a represivo, <a href="https://www.penguinlibros.com/es/libros-de-poesia/365693-libro-las-personas-del-verbo-9788426431592?srsltid=AfmBOorUyNsujZor7GNMVK8_i9eEdUoE4wd1GGDqc4WJtk0cWpvfRmS1" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><em>Las personas del verbo </em></a><a href="https://www.penguinlibros.com/es/libros-de-poesia/365693-libro-las-personas-del-verbo-9788426431592?srsltid=AfmBOorUyNsujZor7GNMVK8_i9eEdUoE4wd1GGDqc4WJtk0cWpvfRmS1" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">(Lumen, 2025)</a><em> </em>es la compilaci&oacute;n de toda la obra po&eacute;tica que el autor elabor&oacute; hasta su muerte por SIDA en el a&ntilde;o 1990, incluyendo en esta edici&oacute;n un poema y un texo in&eacute;ditos.
    </p><h2 class="article-text">'San Sebasti&aacute;n de los Reyes', de Alejandra Arroyo (Ultramarinos)</h2><figure class="embed-container embed-container--type-embed ">
    
            <p><img style="border: 1px solid white; margin: 20px 20px 10px 0px; box-shadow: 5px 5px 10px 0px rgba(0,0,0,0.1);" src="https://static.eldiario.es/clip/49bb8bac-c296-4b98-aef0-a1717f83afe0_source-aspect-ratio_default_0.jpg" alt="" width="158" height="" align="left" data-title="" /></p>
    </figure><p class="article-text">
        &ldquo;Recuerdo que estaba qued&aacute;ndome dormida en el sof&aacute; de casa de mis padres / en la selva aparece una puerta la veo en mis p&aacute;rpados cerrados / se ha terminado el sorteo de la loter&iacute;a de navidad y esta vez tampoco nos ha / tocado nada / la puerta se abre y al otro lado hay una rave improvisada / coca&iacute;na y Pional / cuando vuelvo tengo migas debajo de la ropa la ropa h&uacute;meda / y esa humedad s&oacute;lo pertenece al otro lado / <em>the way that you like</em>&rdquo;. <a href="https://ultramarinoseditorial.com/portfolio-items/san-sebastian-de-los-reyes-alejandra-arroyo/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><em>San Sebasti&aacute;n de los Reyes </em></a><a href="https://ultramarinoseditorial.com/portfolio-items/san-sebastian-de-los-reyes-alejandra-arroyo/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">(Ultramarinos, 2025)</a> es el primer libro de <a href="https://ultramarinoseditorial.com/alejandra-arroyo/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Alejandra Arroyo (Madrid, 1993)</a>, pero tambi&eacute;n un &ldquo;mapa personal&rdquo; que dibuja recorridos entre Madrid y la periferia &mdash;o &ldquo;entre el pasado y el presente&rdquo;&mdash; desde los que la escritora se dirige hacia la posibilidad del encuentro con lugares comunes en los territorios transitados, cuestionando de esta manera todo lo que hay en torno a &ldquo;la idea est&aacute;tica de paisaje&rdquo;.
    </p><h2 class="article-text">'Me muero, te quiero', de Perla Z&uacute;&ntilde;iga (Blatt y R&iacute;os)</h2><figure class="embed-container embed-container--type-embed ">
    
            <p><img style="border: 1px solid white; margin: 20px 20px 10px 0px; box-shadow: 5px 5px 10px 0px rgba(0,0,0,0.1);" src="https://static.eldiario.es/clip/604ee270-0ccf-442d-9259-88cf4344db47_source-aspect-ratio_default_0.jpg" alt="" width="158" height="" align="left" data-title="" /></p>
    </figure><p class="article-text">
        Este es un libro &ldquo;sobre el brillo de la vida: las amigas, el arte, la m&uacute;sica, el erotismo y el amor&rdquo;, anticipa <a href="https://blatt-rios.com.ar/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">la editorial Blatt y R&iacute;os</a>, que edit&oacute; este a&ntilde;o el hermoso poemario de <a href="https://blatt-rios.com.ar/autores/perla-zuniga/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Perla Z&uacute;&ntilde;iga</a>, artista multidisciplinar, poeta y dj tambi&eacute;n conocida como Jovendelaperla. &ldquo;Tambi&eacute;n es un libro sobre c&oacute;mo la vida se vuelve contra la vida cuando una c&eacute;lula enloquece&rdquo;, porque este es un poemario escrito desde la experiencia del c&aacute;ncer que marc&oacute; la obra y la vida de la joven escritora. Perla falleci&oacute; el a&ntilde;o pasado a los 27 a&ntilde;os de edad, dejando una huella importante en el panorama art&iacute;stico de nuestro pa&iacute;s a la que ahora podemos acceder asistiendo a su &ldquo;paso por el mundo y por las cosas del mundo&rdquo; en este p&oacute;stumo <a href="https://blatt-rios.com.ar/libros/me-muero-te-quiero-perla-zuniga/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><em>Me muero, te quiero</em></a>.&nbsp;
    </p><h2 class="article-text">'Sonetos del amor oscuro', de Federico Garc&iacute;a Lorca (Editorial Ya lo dijo Casimiro Parker)</h2><figure class="embed-container embed-container--type-embed ">
    
            <p><img style="border: 1px solid white; margin: 20px 20px 10px 0px; box-shadow: 5px 5px 10px 0px rgba(0,0,0,0.1);" src="https://static.eldiario.es/clip/3d737cfe-efe1-4536-8247-f7b657986f6d_9-16-aspect-ratio_default_0.jpg" alt="" width="158" height="" align="left" data-title="" /></p>
    </figure><p class="article-text">
        Siempre es buen momento para leer a Lorca, pero despu&eacute;s de que Televisi&oacute;n Espa&ntilde;ola dejara impactado a todo el pa&iacute;s mostrando en primicia las primeras im&aacute;genes en movimiento del poeta y a pocos meses de que <a href="https://www.eldiario.es/cultura/cine/javis-anuncian-proxima-pelicula-bola-negra-obra-inacabada-lorca-revisita-historia-espana-queer_1_11984170.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Manuel Mench&oacute;n estrene el documental sobre su vida</a> para el que se rescat&oacute; el material o <a href="https://www.eldiario.es/cultura/cine/javis-anuncian-proxima-pelicula-bola-negra-obra-inacabada-lorca-revisita-historia-espana-queer_1_11984170.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Los Javis traigan a los cines </a><a href="https://www.eldiario.es/cultura/cine/javis-anuncian-proxima-pelicula-bola-negra-obra-inacabada-lorca-revisita-historia-espana-queer_1_11984170.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><em>La Bola Negra</em></a>, leerle desde la mirada de nuestros d&iacute;as es una tarea important&iacute;sima. Uno se encuentra con versos tan hermosos como esos que escribi&oacute; en los &uacute;ltimos a&ntilde;os de su vida, publicados p&oacute;stumamente en estos <a href="https://yalodijocasimiroparker.com/en/catalogo/biblioteca-lorca/sonetos-del-amor-oscuro.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><em>Sonetos del amor oscuro </em></a><a href="https://yalodijocasimiroparker.com/en/catalogo/biblioteca-lorca/sonetos-del-amor-oscuro.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">(Ya lo dijo Casimiro Parker, 2024)</a> en los que habl&oacute;, por primera vez, de un amor en masculino: &ldquo;T&uacute; nunca entender&aacute;s lo que te quiero / porque duermes en m&iacute; y est&aacute;s dormido. / Yo te oculto llorando, perseguido / por una voz de penetrante acero&rdquo;.&nbsp;
    </p><h2 class="article-text">'Antolog&iacute;a po&eacute;tica de la copla flamenca. Una aproximaci&oacute;n al flamenco a trav&eacute;s de sus letras', Varios Autores (Editorial Renacimiento)</h2><figure class="embed-container embed-container--type-embed ">
    
            <p><img style="border: 1px solid white; margin: 20px 20px 10px 0px; box-shadow: 5px 5px 10px 0px rgba(0,0,0,0.1);" src="https://static.eldiario.es/clip/abf697df-1a11-4c2c-af28-6ccb37bd85cd_source-aspect-ratio_default_0.jpg" alt="" width="158" height="" align="left" data-title="" /></p>
    </figure><p class="article-text">
        Un libro at&iacute;pico propio de la libertad por la que se rige una de las expresiones po&eacute;ticas m&aacute;s profundas de nuestro arte: el flamenco. Publicada por <a href="https://www.editorialrenacimiento.com/otros-titulos/3141-antologia-poetica-de-la-copla-flamenca.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">la editorial sevillana Renacimiento</a> hace apenas un a&ntilde;o, esta original <a href="https://www.editorialrenacimiento.com/otros-titulos/3141-antologia-poetica-de-la-copla-flamenca.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><em>Antolog&iacute;a po&eacute;tica de la copla flamenca</em></a> recoge letras populares, tradicionales y recientes de valor hist&oacute;rico ordenadas por palos en una selecci&oacute;n hecha por flamenc&oacute;logos, m&uacute;sicos, letristas, aficionados, escritores y cr&iacute;ticos literarios que encuentran aqu&iacute; un espacio abierto a la sensibilidad, al rescate de lo popular y a la estrecha relaci&oacute;n entre m&uacute;sica flamenca y poes&iacute;a.&nbsp;
    </p><h2 class="article-text">'Ariel', de Sylvia Plath (Hiperi&oacute;n, trad. Ram&oacute;n Buenaventura)</h2><figure class="embed-container embed-container--type-embed ">
    
            <p><img style="border: 1px solid white; margin: 20px 20px 10px 0px; box-shadow: 5px 5px 10px 0px rgba(0,0,0,0.1);" src="https://static.eldiario.es/clip/91f02d17-2fef-4cbf-8f59-ddb0ecb67129_source-aspect-ratio_default_0.jpg" alt="" width="158" height="" align="left" data-title="" /></p>
    </figure><p class="article-text">
        <a href="https://www.hiperion.com/tienda/poesia-hiperion/ariel/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">El &uacute;ltimo poemario de Sylvia Plath</a> se public&oacute; p&oacute;stumamente dos a&ntilde;os despu&eacute;s de su suicidio; en &eacute;l, se descubren algunos de los poemas m&aacute;s controvertidos y tambi&eacute;n m&aacute;s conocidos de la que fuera una de las m&aacute;ximas exponentes de la poes&iacute;a confesional y una de las poetas m&aacute;s relevantes del siglo XX, como el famoso <em>Papi </em>o <em>Lady Lazarus</em>. Sumida en una profunda depresi&oacute;n, enferma, con problemas econ&oacute;micos y sola ante la crianza de sus hijos, la escritora estadounidense cerr&oacute; as&iacute; una importante obra que deja versos tan punzantes como estos: &ldquo;He vuelto a hacerlo / un a&ntilde;o de cada diez / lo consigo: devenir / [...] Ah, arr&aacute;ncame este pa&ntilde;o y / despell&eacute;jame, enemigo m&iacute;o. / &iquest;Qu&eacute; es lo que tanto te aterroriza? / &iquest;La nariz, las cuencas de los ojos, las dos hileras de dientes? / No te preocupes, este aliento agrio / se esfumar&aacute; en un d&iacute;a. / Enseguida, enseguida la carne / que devor&oacute; el sepulcro volver&aacute; / a acomodarse en m&iacute; / y ser&eacute; de nuevo una mujer sonriente, / tan solo tengo treinta a&ntilde;os. / Y siete ocasiones, como el gato, para morir. / [...] Morir / es un arte, como todo / yo lo hago extraordinariamente bien&rdquo;.
    </p><h2 class="article-text">'Los augurios se rechazan', de Claudia Gonz&aacute;lez Caparr&oacute;s (La Bella Varsovia)</h2><figure class="embed-container embed-container--type-embed ">
    
            <p><img style="border: 1px solid white; margin: 20px 20px 10px 0px; box-shadow: 5px 5px 10px 0px rgba(0,0,0,0.1);" src="https://static.eldiario.es/clip/9bf80c2b-c81d-49bd-8c0b-c734208d7a01_source-aspect-ratio_default_0.jpg" alt="" width="158" height="" align="left" data-title="" /></p>
    </figure><p class="article-text">
        &ldquo;Record&eacute; una escena: bajo la mesa, en secreto, se tocaban las yemas de los dedos. Quise creer y ya no pude. Quise volver a la inmediatez de ese primer afecto. Permanec&iacute; perpleja ante el impacto de lo irreversible. Trat&eacute; de disponer de nuevo el paisaje para una afectividad limpia, pero con cada viejo gesto se activaban todas las viejas capas de sentido. Detect&eacute; tarde la enga&ntilde;osa verdad de las connotaciones. Dese&eacute; inventar un mundo donde los gestos no significaran. Intent&eacute; desmentir que pensar sobre el error es lo mismo que cometerlo dos veces. Tal vez el arrepentimiento espejea la amenaza. Tal vez el arrepentimiento es el &uacute;nico modo de comprender, cuando ya de nada sirve, el familiar desenlace de las profec&iacute;as&rdquo;. Sobre la forma de articular la memoria, narrar los recuerdos o vincularse al pasado, la gallega <a href="https://www.labellavarsovia.com/claudia-gonzalez-caparros/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Claudia Gonz&aacute;lez Caparr&oacute;s</a> desarrolla <a href="https://www.labellavarsovia.com/los-augurios-se-rechazan/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">en este l&uacute;cido poemario</a> un juego discursivo entre lo que es y lo que no es para rechazar los augurios y desafiar as&iacute; las formas estrictas de pensar el tiempo.
    </p><h2 class="article-text">'Gaza: el poema hizo su parte', de Nasser Rabah (Ediciones del Oriente y del Mediterr&aacute;neo, trad. Alberto Benjam&iacute;n L&oacute;pez Oliva)</h2><figure class="embed-container embed-container--type-embed ">
    
            <p><img style="border: 1px solid white; margin: 20px 20px 10px 0px; box-shadow: 5px 5px 10px 0px rgba(0,0,0,0.1);" src="https://static.eldiario.es/clip/3ddd0ae2-9e01-4b03-ba2e-a84b6c0d25cd_source-aspect-ratio_default_0.jpg" alt="" width="158" height="" align="left" data-title="" /></p>
    </figure><p class="article-text">
        &ldquo;Sin correo desde hace a&ntilde;os. Cada ma&ntilde;ana lo &uacute;nico que tengo a mano son palabras vagas y dispersas. Pierdo el d&iacute;a intentando reordenarlas en vano, como un sue&ntilde;o sin explicaci&oacute;n, como una lengua que no es la m&iacute;a grabada en la fr&iacute;a piedra del tiempo, un estruendo en un bullicio en el mercado donde soy mercanc&iacute;a estancada. Ninguna frase &uacute;til, ning&uacute;n rengl&oacute;n que mitigue el anhelo de cierta noticia, nada que brinde total alegr&iacute;a o completa tristeza. Sin correo desde hace a&ntilde;os. &iquest;Qui&eacute;n le escribir&iacute;a a un muerto?&rdquo;. Esta es <a href="https://www.orienteymediterraneo.com/producto/gaza-el-poema-hizo-su-parte/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">la antolog&iacute;a de las &uacute;ltimas obras de Nasser Rabah</a>, <a href="https://www.orienteymediterraneo.com/portfolio/rabah-nasser/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">uno de los poetas palestinos de actualidad</a> que habita en Gaza y que escribe todav&iacute;a hasta d&iacute;a de hoy desde la abrumadora experiencia de la tragedia del genocidio. En un ambiente colapsado por la violencia, las bombas, la hambruna y la muerte, la poes&iacute;a se vuelve a veces un extra&ntilde;o dispositivo desde el que enfrentarse a la vida.&nbsp;
    </p><h2 class="article-text">'Sobre sus corazones caminaron', de Jehad Jarbou y Moayed Abu (Autoeditado)</h2><figure class="embed-container embed-container--type-embed ">
    
            <p><img style="border: 1px solid white; margin: 20px 20px 10px 0px; box-shadow: 5px 5px 10px 0px rgba(0,0,0,0.1);" src="https://static.eldiario.es/clip/02476887-ac56-4f51-965e-fbdecf4b4cd5_source-aspect-ratio_default_0.jpg" alt="" width="158" height="" align="left" data-title="" /></p>
    </figure><p class="article-text">
        Un fotopoemario constru&iacute;do con la obra de la joven poeta Jehad Jarbou y la del fot&oacute;grafo Moayed Abu Ammouna, en el que los poemas y las im&aacute;genes del genocidio de Palestina generan un mismo cuerpo narrativo que hace de lenguaje, testimonio y memoria. <a href="https://traficantes.net/libros/sobre-sus-corazones-caminaron" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><em>Sobre sus corazones caminaron</em></a><em> </em>es un libro autoeditado y lanzado por Ana Mattioli Aramburu con la intenci&oacute;n de ayudarles econ&oacute;micamente desde Espa&ntilde;a en medio de la guerra, cuando la realidad se hace ya insostenible. &ldquo;Escribir es mi salvaci&oacute;n ahora&rdquo;, le dijo Jehad Jarbou. El trabajo visual de Abu llegar&iacute;a despu&eacute;s, enlaz&aacute;ndose de manera perfecta con la voz po&eacute;tica. Un libro hecho &ldquo;desde el coraz&oacute;n de Gaza&rdquo; cuyo dinero &iacute;ntegro va directo a las manos de sus autores. &ldquo;Hacemos a los caballos y los burros tirar de carros, / para transportar a los m&aacute;rtires y heridos, / mientras el resto del mundo viaja / usando aviones, barcos y coches. / Puedes estar de pie sangrando durante horas, / tu sangre extend&iacute;endose desde tu cuerpo / hasta el final de la calle. / Cuando el carro llega / para llevarte a un centro de salud, / ya te has muerto. / &iquest;Qu&eacute; vale la velocidad de ese carro? / Las leyes del movimiento en Gaza / desaf&iacute;an a las de Newton. / Nuestra sangre no tiene valor a los ojos de los dem&aacute;s&rdquo;.&nbsp;
    </p><h2 class="article-text">'Mujeres y d&iacute;as', de Gabriel Ferrater (Austral, trad. Pere Gimferrer, Jos&eacute; Agust&iacute;n Goytisolo y Jos&eacute; Mar&iacute;a Valverde)</h2><figure class="embed-container embed-container--type-embed ">
    
            <p><img style="border: 1px solid white; margin: 20px 20px 10px 0px; box-shadow: 5px 5px 10px 0px rgba(0,0,0,0.1);" src="https://static.eldiario.es/clip/3aa4a70a-df7f-4bcd-aae9-984b4df414a2_source-aspect-ratio_default_0.jpg" alt="" width="158" height="" align="left" data-title="" /></p>
    </figure><p class="article-text">
        <a href="https://www.planetadelibros.com/libro-mujeres-y-dias/268338" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><em>Mujeres y d&iacute;as </em></a><a href="https://www.planetadelibros.com/libro-mujeres-y-dias/268338" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">(Austral, 2018)</a><em> </em>es la versi&oacute;n biling&uuml;e del original en catal&aacute;n <a href="https://www.grup62.cat/llibre-les-dones-i-els-dies/94551" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><em>Les dones y els dies </em></a><a href="https://www.grup62.cat/llibre-les-dones-i-els-dies/94551" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">(labutxaca, 2023)</a> de <a href="https://www.eldiario.es/catalunya/cultura/jordi-amat-ferrater-tragicamente-consciente-no-capitalizar-talento_128_8933228.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Gabriel Ferrater</a>, poeta natural de Reus &mdash;y uno de los mejores amigos de Gil de Biedma, a prop&oacute;sito en este art&iacute;culo&mdash; que destac&oacute; tambi&eacute;n como traductor, ling&uuml;ista y cr&iacute;tico de arte. Ferrater pas&oacute; una vida complicada marcada por un fuerte vac&iacute;o existencial: es conocido que en una conversaci&oacute;n de cafeter&iacute;a con su amigo Jaime Salinas, hijo de Pedro Salinas, Ferrater dijo que a los 50 a&ntilde;os se suicidar&iacute;a. D&iacute;as antes de cumplirlos, se tom&oacute; un pu&ntilde;ado de pastillas y meti&oacute; la cabeza en una bolsa hasta morir asfixiado. <em>Mujeres y d&iacute;as </em>es la antolog&iacute;a seleccionada y revisada por &eacute;l mismo de tres de sus poemarios, dando forma a una de las obras m&aacute;s importantes <a href="https://www.eldiario.es/comunitat-valenciana/notes-de-lectura/joan-fuster-i-gabriel-ferrater_132_8744015.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">de la poes&iacute;a catalana de la segunda mitad del siglo XX</a>. En &eacute;l, se hallan versos como estos: &ldquo;Estoy m&aacute;s lejos que am&aacute;ndote. Cuando los gusanos / hagan una cena fr&iacute;a con mi cuerpo, / encontrar&aacute;n un regusto de ti. Y eres t&uacute; / que indecentemente te has amado por m&iacute; / hasta llegar al fondo: saciada de ti, / ahora te excitas, te me marchas / tras otro cuerpo, y rechazas la paz. / No soy sino la mano con la que vas a tientas&rdquo;.&nbsp;
    </p><h2 class="article-text">'Cielo nocturno con heridas de fuego', de Ocean Vuong (Vaso Roto, trad. Elisa D&iacute;az Castillo)</h2><figure class="embed-container embed-container--type-embed ">
    
            <p><img style="border: 1px solid white; margin: 20px 20px 10px 0px; box-shadow: 5px 5px 10px 0px rgba(0,0,0,0.1);" src="https://static.eldiario.es/clip/2b893ff2-c7c9-48f1-af0b-3785570c623e_source-aspect-ratio_default_0.jpg" alt="" width="158" height="" align="left" data-title="" /></p>
    </figure><p class="article-text">
        Una composici&oacute;n sobre la familia, el sexo y la vida con la que el escritor vietnamita Ocean Vuong, autor tambi&eacute;n de la novela <a href="https://www.anagrama-ed.es/libro/panorama-de-narrativas/en-la-tierra-somos-fugazmente-grandiosos/9788433980595/PN_1022" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><em>En la Tierra somos fugazmente grandiosos</em></a><a href="https://www.anagrama-ed.es/libro/panorama-de-narrativas/en-la-tierra-somos-fugazmente-grandiosos/9788433980595/PN_1022" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"> (Anagrama, 2020)</a>, aborda su propia experiencia con la guerra de Vietnam, el exilio a Estados Unidos o la homofobia. Vuong ha sido galardonado con varios premios que reconocen la calidad literaria de una obra pensada desde los m&aacute;rgenes de la raza, el g&eacute;nero, la sexualidad y la inmigraci&oacute;n y que lo convierte en uno de los escritores j&oacute;venes m&aacute;s destacables de nuestra &eacute;poca. En <a href="https://emea.vasoroto.com/products/cielo-nocturno-con-heridas-de-fuego" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><em>Cielo nocturno con heridas de fuego </em></a><a href="https://emea.vasoroto.com/products/cielo-nocturno-con-heridas-de-fuego" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">(Vaso Roto, 2019)</a><em>, </em>se encuentran versos como estos: &ldquo;Llev&aacute;bamos meses navegando. Hab&iacute;a sal en nuestras frases, pero la orilla del mundo no aparec&iacute;a. Se acost&oacute; a mi lado y coloc&oacute; una palabra en mi nuca. Lo logramos, amor / Viajamos a bordo de la limusina / negra. Flanquean / la calle para gritar tu nombre y el m&iacute;o. / Amo a mi pa&iacute;s. / pero, &iquest;a qui&eacute;n enga&ntilde;o? Sostengo / tus pensamientos a&uacute;n calientes dentro, / Jack. Me echo / sobre el maletero para salvar / un fragmento de tu memoria, / aquel en donde nos besamos&hellip; / Amo / este pa&iacute;s. Las caras retorcidas. / Mi pa&iacute;s. La tarde azul. Negra / limusina. Mi &uacute;nico guante blanco / brilla en rosa, con todos / nuestros <em>American dreams</em>.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Carmen López, Cristina Ros, Gerardo Vilches, Ana Tenías]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/cultura/libros/100-libros-imprescindibles-encontrar-regalo-perfecto_1_12834971.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sat, 13 Dec 2025 20:54:42 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[100 libros imprescindibles entre los que encontrar el regalo perfecto]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Cultura,Literatura,Cómic,Libros,Editoriales,Poesía,Reyes Magos,Navidad]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[20 libros de poesía para regalar]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/cultura/libros/poesia/20-libros-poesia-regalar_1_12834558.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/8adc3704-7ea7-425e-a761-51ce972d77e8_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="20 libros de poesía para regalar"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Perderse entre versos es, además de una de las grandes maravillas de la literatura, una de las mejores opciones para obsequiar a seres queridos. Esta lista recomienda la poesía perfecta para elegir como regalo</p><p class="subtitle">20 libros de ficción para regalar</p></div><p class="article-text">
        En las &uacute;ltimas d&eacute;cadas la <a href="https://www.eldiario.es/cultura/libros/miriam-reyes-premio-nacional-poesia-2025-obra-vinculos_1_12585678.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">producci&oacute;n po&eacute;tica nacional</a> e internacional ha ido trazando un hondo recorrido por la literatura al que ahora regresamos desde aqu&iacute; con una sugerencia de 20 libros de poes&iacute;a para regalar, una variada propuesta en la que se cruzan generaciones, estilos, temas y lugares po&eacute;ticos muy diferentes entre s&iacute;.&nbsp;
    </p><h2 class="article-text">'Poema de las emociones comunes', de Mar&iacute;a Bel&eacute;n Millas Altab&aacute;s (Ultramarinos)</h2><figure class="embed-container embed-container--type-embed ">
    
            <p><img style="border: 1px solid white; margin: 20px 20px 10px 0px; box-shadow: 5px 5px 10px 0px rgba(0,0,0,0.1);" src="https://static.eldiario.es/clip/b78219f0-f01c-40b4-9b03-41747a6da00a_source-aspect-ratio_default_0.jpg" alt="" width="158" height="" align="left" data-title="" /></p>
    </figure><p class="article-text">
        En el pr&oacute;logo de <a href="https://ultramarinoseditorial.com/portfolio-items/poema-de-las-emociones-comunes-maria-belen-milla-altabas/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><em>Poema de las emociones comunes </em></a><a href="https://ultramarinoseditorial.com/portfolio-items/poema-de-las-emociones-comunes-maria-belen-milla-altabas/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">(Ultramarinos, 2024)</a>, Jer&oacute;nimo Pimentel advierte algo: &ldquo;el lector imprudente no debe caer en error: esta poes&iacute;a no se ha escrito para ser entendida, qu&eacute; esfuerzo in&uacute;til&rdquo;. <a href="https://ultramarinoseditorial.com/maria-belen-milla-altabas/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Mar&iacute;a Bel&eacute;n Millas Altab&aacute;s</a> toma la palabra y la hace circular en este poemario como un veh&iacute;culo desde el que franquear las l&oacute;gicas de la frontera (de la intimidad, del cuerpo, del otro, del yo). En &eacute;l, la joven poeta peruana deja versos tan l&uacute;cidos como estos: &ldquo;Te dir&eacute; que pens&eacute; en el amor / como un tipo de tela colgando en el patio / tu&nbsp;mano era un dios considerando mi pierna / un dios adulto / considerando la felicidad de mi pierna / todo deseo es la consideraci&oacute;n severa de algo / con vigor as&iacute; / te quise, como atacan los lobos / acudiendo a tu carne propia / como trasladarse del centro de la vida hacia sus bordes / comprometi&eacute;ndome con tu pubis bajo el sol de los vivos: / no seremos mansos frente al tiempo / pienso en el amor como un bosque normando o un arco tensado&rdquo;
    </p><h2 class="article-text">'Rusos blancos trabajando desesperados en talleres de la Renault', de Mario Ramos Obreg&oacute;n (Ediciones de la Excma. Diputaci&oacute;n de Soria)</h2><figure class="embed-container embed-container--type-embed ">
    
            <p><img style="border: 1px solid white; margin: 20px 20px 10px 0px; box-shadow: 5px 5px 10px 0px rgba(0,0,0,0.1);" src="https://static.eldiario.es/clip/f8839438-14fb-49b6-bba7-67fd4ccf8219_source-aspect-ratio_default_0.jpg" alt="" width="158" height="" align="left" data-title="" /></p>
    </figure><p class="article-text">
        &ldquo;Hay papeles escritos a mano en las farolas / por inmigrantes que buscan trabajo, / hay pintadas en las carreteras secundarias / de grup&uacute;sculos radicales sin importancia, / parejas tienen sexo de todo tipo / para conseguir un hijo asesino, / mala letra, / yo tambi&eacute;n escribo / [...] las explosiones de calderas de gas en invierno / aguanieve y / la idea de que estuvieses muerto, / todo aquello a&uacute;n lograba congregar el amor&rdquo;. <a href="https://www.librerialabuenavida.es/es/libro/rusos-blancos-trabajando-desesperados-en-talleres-de-la-renault_00K9781292" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><em>Rusos blancos trabajando desesperados en talleres de la Renault</em></a>, obra merecedora del XL Premio Gerardo Diego de Poes&iacute;a 2024, es un bell&iacute;simo pasaje hacia ciertos interrogantes de la vida desde una intimidad que el joven poeta <a href="https://www.instagram.com/mariopigrizia/reels/?__d=1%2F" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Mario Ramos Obreg&oacute;n</a> atraviesa con un lenguaje po&eacute;tico propio sobre el deseo, la violencia, el amor, la infancia, la cuesti&oacute;n de clase o el ejercicio de escribir como un acto incesante.&nbsp;
    </p><h2 class="article-text">'&Iacute;dem lo mismo', de Gertrude Stein (Kriller71, trad. Andr&eacute;s Fisher y Benito del Pliego)</h2><figure class="embed-container embed-container--type-embed ">
    
            <p><img style="border: 1px solid white; margin: 20px 20px 10px 0px; box-shadow: 5px 5px 10px 0px rgba(0,0,0,0.1);" src="https://static.eldiario.es/clip/caf7a93b-6e18-426a-b5f1-1da0251b51d3_source-aspect-ratio_default_0.jpg" alt="" width="158" height="" align="left" data-title="" /></p>
    </figure><p class="article-text">
        &ldquo;En el mes de febrero nacimos Washington Lincoln y yo. / Esas son ideas ordinarias. Si os parece bien esas son ideas ordinarias. / Hablemos no de enfermedad sino de muerte. Si nadie hubiese / tenido que morir c&oacute;mo habr&iacute;a sitio suficiente para cualquiera de nosotros que ahora vive para haber vivido. No podr&iacute;amos haber sido si todos los otros no hubiesen muerto. No habr&iacute;a habido sitio. / Ahora la relaci&oacute;n entre la naturaleza humana y la mente humana es esta. / La naturaleza humana no sabe esto. / La naturaleza humana no puede saber esto. / Qu&eacute; es esto que la naturaleza humana no sabe. La naturaleza / humana no sabe que si todos no hubiesen muerto no habr&iacute;a sitio / para todos aquellos que ahora viven. / La naturaleza humana no puede saber esto&rdquo;. Lo de <a href="https://kriller71ediciones.com/autores/gertrude-stein/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Gertrude Stein</a> es un curios&iacute;simo acercamiento a la materialidad propia de las im&aacute;genes po&eacute;ticas, como si en vez de palabras lo &uacute;nico que quedase fuesen, tan solo, las cosas por las que emergen esas mismas palabras: &ldquo;objetos, geograf&iacute;as, retratos&rdquo;, inciden sus editores. A Stein se le conoci&oacute; bastante por sus amistades con los vanguardistas de principios del siglo XX &mdash;<a href="https://librotea.eldiario.es/libros/gertrude-stein-y-la-generacion-perdida" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">fue quien apod&oacute; como &ldquo;generaci&oacute;n perdida&rdquo; a todo aquel grupo</a> de Matisse, Picasso, Hemingway, Sherwood Anderson, Francis Scott Fitzgerald o Braque, entre otros&mdash;, pero lo cierto es que la obra de la autora estadounidense de familia jud&iacute;a y origen alem&aacute;n es un importante compendio de creaci&oacute;n art&iacute;stica que aborda desde su identidad como mujer y lesbiana de principios del siglo XX. <a href="https://kriller71ediciones.com/coleccion-poesia/idem-lo-mismo/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><em>&Iacute;dem lo mismo </em></a><a href="https://kriller71ediciones.com/coleccion-poesia/idem-lo-mismo/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">(Kriller71, 2025)</a> es un misterioso lugar de repetici&oacute;n de la palabra y de ruptura entre la forma y los significados que la contienen.&nbsp;
    </p><h2 class="article-text">'El gran n&uacute;mero. Fin y principio y otros poemas', de Wislawa Szymborska (Hiperi&oacute;n)</h2><figure class="embed-container embed-container--type-embed ">
    
            <p><img style="border: 1px solid white; margin: 20px 20px 10px 0px; box-shadow: 5px 5px 10px 0px rgba(0,0,0,0.1);" src="https://static.eldiario.es/clip/094de184-d376-4e38-b267-7c6211817919_source-aspect-ratio_default_0.jpg" alt="" width="158" height="" align="left" data-title="" /></p>
    </figure><p class="article-text">
        &ldquo;Despu&eacute;s de todo, estoy sentada bajo un &aacute;rbol, / a la orilla del r&iacute;o, / en una ma&ntilde;ana soleada. / Es un acontecimiento banal / y que no pasar&aacute; a la historia. / Nada que ver con batallas ni pactos / cuyas causas se investigan, / ni con tiranicidios dignos de ser recordados. / Y sin embargo estoy sentada junto al r&iacute;o, es un hecho&rdquo;. <em>El gran n&uacute;mero </em>y <em>Fin y principio </em>son en realidad las dos obras consideradas m&aacute;s valiosas de la poeta polaca <a href="https://www.hiperion.com/tienda/poesia-hiperion/el-gran-numero-fin-y-principio/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Wislawa Szymborska</a>, que fue Premio Nobel de Literatura en 1996 y que ha sido traducida a m&aacute;s de cuarenta idiomas; en <a href="https://www.hiperion.com/tienda/poesia-hiperion/el-gran-numero-fin-y-principio/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">esta edici&oacute;n de Hiperi&oacute;n</a>, se compilan ambas obras junto a otros poemas y textos que nos acercan a la incre&iacute;ble humildad con la que una escritora de enorme sensibilidad se pregunta, de una manera incre&iacute;blemente sencilla, por temas tan abismales como la existencia, el universo, la naturaleza, la muerte y la vida.&nbsp;
    </p><h2 class="article-text">'Despu&eacute;s del pop', de Elisa Fern&aacute;ndez Dur&aacute;n (Ediciones Rialp)</h2><figure class="embed-container embed-container--type-embed ">
    
            <p><img style="border: 1px solid white; margin: 20px 20px 10px 0px; box-shadow: 5px 5px 10px 0px rgba(0,0,0,0.1);" src="https://static.eldiario.es/clip/60ba68d0-a601-4bab-b6e8-fbd353d152a5_source-aspect-ratio_default_0.jpg" alt="" width="158" height="" align="left" data-title="" /></p>
    </figure><p class="article-text">
        El primer poemario de la andaluza <a href="https://www.instagram.com/elisafrdz_/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Elisa Fern&aacute;ndez Dur&aacute;n</a> fue acc&eacute;sit del Premio Adon&aacute;is 2023, halagado por el jurado por un &ldquo;coloquialismo extremo&rdquo; y por un car&aacute;cter conversacional que convierte <a href="https://www.rialp.com/libro/despues-del-pop_139250/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><em>Despu&eacute;s del pop </em></a><a href="https://www.rialp.com/libro/despues-del-pop_139250/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">(Ediciones Rialp, 2024)</a> en uno de los libros referentes de la poes&iacute;a joven, en el que la escritora encara el poema entre la dureza del sentimiento y la frescura de su traves&iacute;a ling&uuml;&iacute;stica: &ldquo;ME hubiera gustado saber / de qu&eacute; color toman el caf&eacute; tus padres / si les molesta mucho cumplir a&ntilde;os / ver c&oacute;mo la cera y el fuego manchan la tarta / si prefieren la de hojaldre o lim&oacute;n o vainilla / me hubiera gustado mucho poner la mesa con tu hermano palpar / el mantel de flores la vajilla buena / [...] ser para los tuyos una extensi&oacute;n de tus brazos / otro regalo de reyes haberte nombrado / en todas las plazas parques y poemas / formar un esc&aacute;ndalo sacar a todas las vecinas / ni&ntilde;os panaderos a los umbrales de las casas / en el pueblo el amor sigue siendo un evento&rdquo;.&nbsp;
    </p><h2 class="article-text">'Salvaje linde', de Merc&egrave; Rodoreda (Godall Edicions, trad. Nicolau Dols)</h2><figure class="embed-container embed-container--type-embed ">
    
            <p><img style="border: 1px solid white; margin: 20px 20px 10px 0px; box-shadow: 5px 5px 10px 0px rgba(0,0,0,0.1);" src="https://static.eldiario.es/clip/48f0cd1b-cebf-4621-94ef-d1e16236ed4c_source-aspect-ratio_default_0.jpg" alt="" width="158" height="" align="left" data-title="" /></p>
    </figure><p class="article-text">
        La escritora catalana m&aacute;s influyente de la &eacute;poca contempor&aacute;nea y una de las mejores narradoras literarias de la guerra civil espa&ntilde;ola y del exilio no ten&iacute;a todav&iacute;a traducci&oacute;n al castellano de su obra po&eacute;tica, que escribi&oacute; &ldquo;de forma intermitente entre 1946 y 1960&rdquo; y que &ldquo;fruto del exilio, esa parte esencial de su producci&oacute;n solo se public&oacute; aislada y puntualmente en revistas&rdquo;, explican en la editorial, hasta que fue recopilada en <em>Agonia de llum</em> en 2002<em> </em>&mdash;<a href="https://godalledicions.cat/es/titols/agonia-de-llum/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">reeditada por Godall Edicions en 2022</a>&mdash; y ahora seleccionada por <a href="https://godalledicions.cat/es/autor/neus-aguado/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">la poeta Neus Aguado</a> en <a href="https://godalledicions.cat/es/titols/salvaje-linde/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">este compendio de 50 poemas</a> traducido por <a href="https://godalledicions.cat/es/autor/nicolau-dols/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">el tambi&eacute;n poeta y ling&uuml;ista Nicolau Dols</a>, con la intenci&oacute;n de extender a todos los p&uacute;blicos la obra que la autora de la bell&iacute;sima novela <em>La plaza del diamante </em>dej&oacute; en el repertorio de la literatura espa&ntilde;ola.&nbsp;
    </p><h2 class="article-text">'Desde un Rinc&oacute;n del Mediterr&aacute;neo', de Pablo Amores (Ediciones Mala Edad)</h2><figure class="embed-container embed-container--type-embed ">
    
            <p><img style="border: 1px solid white; margin: 20px 20px 10px 0px; box-shadow: 5px 5px 10px 0px rgba(0,0,0,0.1);" src="https://static.eldiario.es/clip/703f5944-dd78-4cfd-9418-3a78573bae1a_source-aspect-ratio_default_0.jpg" alt="" width="158" height="" align="left" data-title="" /></p>
    </figure><p class="article-text">
        Treinta a&ntilde;os, treinta conversaciones lanzadas al mar Mediterr&aacute;neo. Lo de <a href="https://www.instagram.com/pablo.amores/?hl=es" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Pablo Amores</a> se entiende especialmente desde la coyuntura que atraviesa la nueva poes&iacute;a: m&aacute;s all&aacute; de la norma, de la m&eacute;trica y de la pretenciosidad, lo que escribe el vide&oacute;grafo y fot&oacute;grafo desde su rinc&oacute;n en Murcia tiene mucho que ver con la evocaci&oacute;n de las im&aacute;genes. Como breves escenas de una pel&iacute;cula, parece que los pensamientos de Amores se puedan tocar. Exist&iacute;an antes en notas del m&oacute;vil, en posts de Instagram o en conversaciones con la gente; ahora, recogidos en este primer libro del autor editado por <a href="https://www.instagram.com/xabifernan/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Xabi Fern&aacute;n</a> en la editorial independiente <a href="https://edicionesmalaedad.bigcartel.com/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Mala Edad</a>, que pueden escucharse tambi&eacute;n en una suerte de experimento sonoro en el que el artista <a href="https://open.spotify.com/intl-es/artist/3rpkDHcaXGbYnavyQp22pG" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">va lanzando algunos de sus singles-poemas</a>.
    </p><h2 class="article-text">'Hombres con un diente de leche', de Luis D&iacute;az (Letraversal)</h2><figure class="embed-container embed-container--type-embed ">
    
            <p><img style="border: 1px solid white; margin: 20px 20px 10px 0px; box-shadow: 5px 5px 10px 0px rgba(0,0,0,0.1);" src="https://static.eldiario.es/clip/67ef5ca5-7364-4098-921a-6cb51e82942f_source-aspect-ratio_default_0.jpg" alt="" width="158" height="" align="left" data-title="" /></p>
    </figure><p class="article-text">
        Una obra que indaga en los recodos de la masculinidad, en la relaci&oacute;n entre un padre y un hijo y en la de los hombres en la familia. Merecedor del IV Premio de Poes&iacute;a Irreconciliables, el poemario fue publicado por C&aacute;ntico en 2020 y <a href="https://letraversal.com/producto/hombres-con-un-diente-de-leche-luis-diaz/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">ahora reeditado por Letraversal en una edici&oacute;n ampliada</a> que sit&uacute;a al joven escritor <a href="https://letraversal.com/luis-diaz/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Luis D&iacute;az</a> como uno de los poetas m&aacute;s brillantes de su generaci&oacute;n. Con una sensibilidad profunda y una apuesta total por la libertad en el uso de la palabra, D&iacute;az escribe: &ldquo;este a&ntilde;o tres hermanos se encargan de esquilar a las ovejas uno las tumba en el suelo dos les quitan la lana ese es tu chico pregunta uno de los hombres s&iacute; dice mi padre sin apenas mirarme las ovejas solo se resisten un segundo antes de que les pasen la m&aacute;quina tan sucias por fuera blancas por dentro algunas huelen mi mano otras reh&uacute;yen las caricias&rdquo;.
    </p><h2 class="article-text">'El siglo', de Juan de Salas (Ultramarinos)</h2><figure class="embed-container embed-container--type-embed ">
    
            <p><img style="border: 1px solid white; margin: 20px 20px 10px 0px; box-shadow: 5px 5px 10px 0px rgba(0,0,0,0.1);" src="https://static.eldiario.es/clip/352df79b-1e71-43ec-b8eb-0267a479c76a_source-aspect-ratio_default_0.jpg" alt="" width="158" height="" align="left" data-title="" /></p>
    </figure><p class="article-text">
        &ldquo;Me atropellaron en todos los pasos de cebra. / La calle Alcal&aacute; como una polla enhiesta / de cornisas y zarcillos y acantos duros / tan oscura en la noche de luna llena en g&eacute;minis / tan llena en la noche oscura yo la tomo / como una sacerdotisa chapucera / torpe y delicada. / Hago los ritos y las libaciones: / detr&aacute;s de este contenedor / en el suelo recientemente adoquinado / granito estilo carmena / pongo los l&iacute;quidos en contacto con la tierra&rdquo;. La obra de <a href="https://ultramarinoseditorial.com/juan-de-salas/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Juan de Salas (Madrid, 1999)</a> entra siempre en una dimensi&oacute;n desde la que el autor toma las intersecciones del paisaje, el urbanismo y la ciudad y las hace pasar por un poema como si fuese un mapa. Lo hizo en <a href="https://ultramarinoseditorial.com/portfolio-items/los-reales-sitios-juan-de-salas/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><em>Los reales sitios </em></a><a href="https://ultramarinoseditorial.com/portfolio-items/los-reales-sitios-juan-de-salas/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">(Ultramarinos, 2022)</a> y ahora lo explora en <a href="https://ultramarinoseditorial.com/portfolio-items/2866/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><em>El siglo </em></a><a href="https://ultramarinoseditorial.com/portfolio-items/2866/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">(Ultramarinos, 2025)</a>, &ldquo;una larga ruta tur&iacute;stica por la Espa&ntilde;a decimon&oacute;nica de Isabel II, las guerras carlistas y el ruido de sables&rdquo; con la que acerca al lector a la fascinante Espa&ntilde;a de los a&ntilde;os 2000 en la que nace.
    </p><h2 class="article-text">'Las personas del verbo', de Jaime Gil de Biedma (Lumen)</h2><figure class="embed-container embed-container--type-embed ">
    
            <p><img style="border: 1px solid white; margin: 20px 20px 10px 0px; box-shadow: 5px 5px 10px 0px rgba(0,0,0,0.1);" src="https://static.eldiario.es/clip/2f1e3ab9-d69d-4e47-9ecc-2de01eee9cfe_source-aspect-ratio_default_0.jpg" alt="" width="158" height="" align="left" data-title="" /></p>
    </figure><p class="article-text">
        &ldquo;Pasan lentos los d&iacute;as / y muchas veces estuvimos solos. / Pero luego hay momentos felices / para dejarse ser en amistad. / Mirad: somos nosotros. / [...] A veces, al hablar, alguno olvida / su brazo sobre el m&iacute;o, / y yo aunque est&eacute; callado doy las gracias, / porque hay paz en los cuerpos y en nosotros. / Quiero deciros c&oacute;mo todos trajimos nuestras vidas aqu&iacute;, para contarlas. / Largamente, los unos con los otros / en el rinc&oacute;n hablamos, tantos meses! / que nos sabemos bien, y en el recuerdo / el j&uacute;bilo es igual a la tristeza. / Para nosotros el dolor es tierno&rdquo;. Jaime Gil de Biedma, una de las voces m&aacute;s interesantes de la literatura de la llamada generaci&oacute;n de los ni&ntilde;os de la guerra o Generaci&oacute;n del 50, es uno de esos escritores que evolucionan hacia el uso de los elementos cotidianos para hablar de cosas muy exactas de la vida, como esas que obsesionaron al escritor a lo largo de su recorrido po&eacute;tico: el pasado, la belleza, la juventud, la amistad. Atravesado tambi&eacute;n por la lucha social, por una fuerte conciencia en la Espa&ntilde;a oprimida y por la homosexualidad en un pa&iacute;s todav&iacute;a represivo, <a href="https://www.penguinlibros.com/es/libros-de-poesia/365693-libro-las-personas-del-verbo-9788426431592?srsltid=AfmBOorUyNsujZor7GNMVK8_i9eEdUoE4wd1GGDqc4WJtk0cWpvfRmS1" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><em>Las personas del verbo </em></a><a href="https://www.penguinlibros.com/es/libros-de-poesia/365693-libro-las-personas-del-verbo-9788426431592?srsltid=AfmBOorUyNsujZor7GNMVK8_i9eEdUoE4wd1GGDqc4WJtk0cWpvfRmS1" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">(Lumen, 2025)</a><em> </em>es la compilaci&oacute;n de toda la obra po&eacute;tica que el autor elabor&oacute; hasta su muerte por SIDA en el a&ntilde;o 1990, incluyendo en esta edici&oacute;n un poema y un texto in&eacute;dito.
    </p><h2 class="article-text">'San Sebasti&aacute;n de los Reyes', de Alejandra Arroyo (Ultramarinos)</h2><figure class="embed-container embed-container--type-embed ">
    
            <p><img style="border: 1px solid white; margin: 20px 20px 10px 0px; box-shadow: 5px 5px 10px 0px rgba(0,0,0,0.1);" src="https://static.eldiario.es/clip/49bb8bac-c296-4b98-aef0-a1717f83afe0_source-aspect-ratio_default_0.jpg" alt="" width="158" height="" align="left" data-title="" /></p>
    </figure><p class="article-text">
        &ldquo;Recuerdo que estaba qued&aacute;ndome dormida en el sof&aacute; de casa de mis padres / en la selva aparece una puerta la veo en mis p&aacute;rpados cerrados / se ha terminado el sorteo de la loter&iacute;a de navidad y esta vez tampoco nos ha / tocado nada / la puerta se abre y al otro lado hay una rave improvisada / coca&iacute;na y Pional / cuando vuelvo tengo migas debajo de la ropa la ropa h&uacute;meda / y esa humedad s&oacute;lo pertenece al otro lado / <em>the way that you like</em>&rdquo;. <a href="https://ultramarinoseditorial.com/portfolio-items/san-sebastian-de-los-reyes-alejandra-arroyo/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><em>San Sebasti&aacute;n de los Reyes </em></a><a href="https://ultramarinoseditorial.com/portfolio-items/san-sebastian-de-los-reyes-alejandra-arroyo/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">(Ultramarinos, 2025)</a> es el primer libro de <a href="https://ultramarinoseditorial.com/alejandra-arroyo/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Alejandra Arroyo (Madrid, 1993)</a>, pero tambi&eacute;n un &ldquo;mapa personal&rdquo; que dibuja recorridos entre Madrid y la periferia &mdash;o &ldquo;entre el pasado y el presente&rdquo;&mdash; desde los que la escritora se dirige hacia la posibilidad del encuentro con lugares comunes en los territorios transitados, cuestionando de esta manera todo lo que hay en torno a &ldquo;la idea est&aacute;tica de paisaje&rdquo;.
    </p><h2 class="article-text">'Me muero, te quiero', de Perla Z&uacute;&ntilde;iga (Blatt y R&iacute;os)</h2><figure class="embed-container embed-container--type-embed ">
    
            <p><img style="border: 1px solid white; margin: 20px 20px 10px 0px; box-shadow: 5px 5px 10px 0px rgba(0,0,0,0.1);" src="https://static.eldiario.es/clip/604ee270-0ccf-442d-9259-88cf4344db47_source-aspect-ratio_default_0.jpg" alt="" width="158" height="" align="left" data-title="" /></p>
    </figure><p class="article-text">
        Este es un libro &ldquo;sobre el brillo de la vida: las amigas, el arte, la m&uacute;sica, el erotismo y el amor&rdquo;, anticipa <a href="https://blatt-rios.com.ar/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">la editorial Blatt y R&iacute;os</a>, que edit&oacute; este a&ntilde;o el hermoso poemario de <a href="https://blatt-rios.com.ar/autores/perla-zuniga/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Perla Z&uacute;&ntilde;iga</a>, artista multidisciplinar, poeta y dj tambi&eacute;n conocida como Jovendelaperla. &ldquo;Tambi&eacute;n es un libro sobre c&oacute;mo la vida se vuelve contra la vida cuando una c&eacute;lula enloquece&rdquo;, porque este es un poemario escrito desde la experiencia del c&aacute;ncer que marc&oacute; la obra y la vida de la joven escritora. Perla falleci&oacute; el a&ntilde;o pasado a los 27 a&ntilde;os de edad, dejando una huella importante en el panorama art&iacute;stico de nuestro pa&iacute;s a la que ahora podemos acceder asistiendo a su &ldquo;paso por el mundo y por las cosas del mundo&rdquo; en este p&oacute;stumo <a href="https://blatt-rios.com.ar/libros/me-muero-te-quiero-perla-zuniga/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><em>Me muero, te quiero</em></a>.&nbsp;
    </p><h2 class="article-text">'Sonetos del amor oscuro', de Federico Garc&iacute;a Lorca (Editorial Ya lo dijo Casimiro Parker)</h2><figure class="embed-container embed-container--type-embed ">
    
            <p><img style="border: 1px solid white; margin: 20px 20px 10px 0px; box-shadow: 5px 5px 10px 0px rgba(0,0,0,0.1);" src="https://static.eldiario.es/clip/3d737cfe-efe1-4536-8247-f7b657986f6d_9-16-aspect-ratio_default_0.jpg" alt="" width="158" height="" align="left" data-title="" /></p>
    </figure><p class="article-text">
        Siempre es buen momento para leer a Lorca, pero despu&eacute;s de que Televisi&oacute;n Espa&ntilde;ola dejara impactado a todo el pa&iacute;s mostrando en primicia las primeras im&aacute;genes en movimiento del poeta y a pocos meses de que <a href="https://www.eldiario.es/cultura/cine/javis-anuncian-proxima-pelicula-bola-negra-obra-inacabada-lorca-revisita-historia-espana-queer_1_11984170.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Manuel Mench&oacute;n estrene el documental sobre su vida</a> para el que se rescat&oacute; el material o <a href="https://www.eldiario.es/cultura/cine/javis-anuncian-proxima-pelicula-bola-negra-obra-inacabada-lorca-revisita-historia-espana-queer_1_11984170.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Los Javis traigan a los cines </a><a href="https://www.eldiario.es/cultura/cine/javis-anuncian-proxima-pelicula-bola-negra-obra-inacabada-lorca-revisita-historia-espana-queer_1_11984170.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><em>La Bola Negra</em></a>, leerle desde la mirada de nuestros d&iacute;as es una tarea important&iacute;sima. Uno se encuentra con versos tan hermosos como esos que escribi&oacute; en los &uacute;ltimos a&ntilde;os de su vida, publicados p&oacute;stumamente en estos <a href="https://yalodijocasimiroparker.com/en/catalogo/biblioteca-lorca/sonetos-del-amor-oscuro.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><em>Sonetos del amor oscuro </em></a><a href="https://yalodijocasimiroparker.com/en/catalogo/biblioteca-lorca/sonetos-del-amor-oscuro.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">(Ya lo dijo Casimiro Parker, 2024)</a> en los que habl&oacute;, por primera vez, de un amor en masculino: &ldquo;T&uacute; nunca entender&aacute;s lo que te quiero / porque duermes en m&iacute; y est&aacute;s dormido. / Yo te oculto llorando, perseguido / por una voz de penetrante acero&rdquo;.&nbsp;
    </p><h2 class="article-text">'Antolog&iacute;a po&eacute;tica de la copla flamenca. Una aproximaci&oacute;n al flamenco a trav&eacute;s de sus letras', Varios Autores (Editorial Renacimiento)</h2><figure class="embed-container embed-container--type-embed ">
    
            <p><img style="border: 1px solid white; margin: 20px 20px 10px 0px; box-shadow: 5px 5px 10px 0px rgba(0,0,0,0.1);" src="https://static.eldiario.es/clip/abf697df-1a11-4c2c-af28-6ccb37bd85cd_source-aspect-ratio_default_0.jpg" alt="" width="158" height="" align="left" data-title="" /></p>
    </figure><p class="article-text">
        Un libro at&iacute;pico propio de la libertad por la que se rige una de las expresiones po&eacute;ticas m&aacute;s profundas de nuestro arte: el flamenco. Publicada por <a href="https://www.editorialrenacimiento.com/otros-titulos/3141-antologia-poetica-de-la-copla-flamenca.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">la editorial sevillana Renacimiento</a> hace apenas un a&ntilde;o, esta original <a href="https://www.editorialrenacimiento.com/otros-titulos/3141-antologia-poetica-de-la-copla-flamenca.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><em>Antolog&iacute;a po&eacute;tica de la copla flamenca</em></a> recoge letras populares, tradicionales y recientes de valor hist&oacute;rico ordenadas por palos en una selecci&oacute;n hecha por flamenc&oacute;logos, m&uacute;sicos, letristas, aficionados, escritores y cr&iacute;ticos literarios que encuentran aqu&iacute; un espacio abierto a la sensibilidad, al rescate de lo popular y a la estrecha relaci&oacute;n entre m&uacute;sica flamenca y poes&iacute;a.&nbsp;
    </p><h2 class="article-text">'Ariel', de Sylvia Plath (Hiperi&oacute;n, trad. Ram&oacute;n Buenaventura)</h2><figure class="embed-container embed-container--type-embed ">
    
            <p><img style="border: 1px solid white; margin: 20px 20px 10px 0px; box-shadow: 5px 5px 10px 0px rgba(0,0,0,0.1);" src="https://static.eldiario.es/clip/91f02d17-2fef-4cbf-8f59-ddb0ecb67129_source-aspect-ratio_default_0.jpg" alt="" width="158" height="" align="left" data-title="" /></p>
    </figure><p class="article-text">
        <a href="https://www.hiperion.com/tienda/poesia-hiperion/ariel/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">El &uacute;ltimo poemario de Sylvia Plath</a> se public&oacute; p&oacute;stumamente dos a&ntilde;os despu&eacute;s de su suicidio; en &eacute;l, se descubren algunos de los poemas m&aacute;s controvertidos y tambi&eacute;n m&aacute;s conocidos de la que fuera una de las m&aacute;ximas exponentes de la poes&iacute;a confesional y una de las poetas m&aacute;s relevantes del siglo XX, como el famoso <em>Papi </em>o <em>Lady Lazarus</em>. Sumida en una profunda depresi&oacute;n, enferma, con problemas econ&oacute;micos y sola ante la crianza de sus hijos, la escritora estadounidense cerr&oacute; as&iacute; una importante obra que deja versos tan punzantes como estos: &ldquo;He vuelto a hacerlo / un a&ntilde;o de cada diez / lo consigo: devenir / [...] Ah, arr&aacute;ncame este pa&ntilde;o y / despell&eacute;jame, enemigo m&iacute;o. / &iquest;Qu&eacute; es lo que tanto te aterroriza? / &iquest;La nariz, las cuencas de los ojos, las dos hileras de dientes? / No te preocupes, este aliento agrio / se esfumar&aacute; en un d&iacute;a. / Enseguida, enseguida la carne / que devor&oacute; el sepulcro volver&aacute; / a acomodarse en m&iacute; / y ser&eacute; de nuevo una mujer sonriente, / tan solo tengo treinta a&ntilde;os. / Y siete ocasiones, como el gato, para morir. / [...] Morir / es un arte, como todo / yo lo hago extraordinariamente bien&rdquo;.
    </p><h2 class="article-text">'Los augurios se rechazan', de Claudia Gonz&aacute;lez Caparr&oacute;s (La Bella Varsovia)</h2><figure class="embed-container embed-container--type-embed ">
    
            <p><img style="border: 1px solid white; margin: 20px 20px 10px 0px; box-shadow: 5px 5px 10px 0px rgba(0,0,0,0.1);" src="https://static.eldiario.es/clip/9bf80c2b-c81d-49bd-8c0b-c734208d7a01_source-aspect-ratio_default_0.jpg" alt="" width="158" height="" align="left" data-title="" /></p>
    </figure><p class="article-text">
        &ldquo;Record&eacute; una escena: bajo la mesa, en secreto, se tocaban las yemas de los dedos. Quise creer y ya no pude. Quise volver a la inmediatez de ese primer afecto. Permanec&iacute; perpleja ante el impacto de lo irreversible. Trat&eacute; de disponer de nuevo el paisaje para una afectividad limpia, pero con cada viejo gesto se activaban todas las viejas capas de sentido. Detect&eacute; tarde la enga&ntilde;osa verdad de las connotaciones. Dese&eacute; inventar un mundo donde los gestos no significaran. Intent&eacute; desmentir que pensar sobre el error es lo mismo que cometerlo dos veces. Tal vez el arrepentimiento espejea la amenaza. Tal vez el arrepentimiento es el &uacute;nico modo de comprender, cuando ya de nada sirve, el familiar desenlace de las profec&iacute;as&rdquo;. Sobre la forma de articular la memoria, narrar los recuerdos o vincularse al pasado, la gallega <a href="https://www.labellavarsovia.com/claudia-gonzalez-caparros/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Claudia Gonz&aacute;lez Caparr&oacute;s</a> desarrolla <a href="https://www.labellavarsovia.com/los-augurios-se-rechazan/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">en este l&uacute;cido poemario</a> un juego discursivo entre lo que es y lo que no es para rechazar los augurios y desafiar as&iacute; las formas estrictas de pensar el tiempo.
    </p><h2 class="article-text">'Gaza: el poema hizo su parte', de Nasser Rabah (Ediciones del Oriente y del Mediterr&aacute;neo, trad. Alberto Benjam&iacute;n L&oacute;pez Oliva)</h2><figure class="embed-container embed-container--type-embed ">
    
            <p><img style="border: 1px solid white; margin: 20px 20px 10px 0px; box-shadow: 5px 5px 10px 0px rgba(0,0,0,0.1);" src="https://static.eldiario.es/clip/3ddd0ae2-9e01-4b03-ba2e-a84b6c0d25cd_source-aspect-ratio_default_0.jpg" alt="" width="158" height="" align="left" data-title="" /></p>
    </figure><p class="article-text">
        &ldquo;Sin correo desde hace a&ntilde;os. Cada ma&ntilde;ana lo &uacute;nico que tengo a mano son palabras vagas y dispersas. Pierdo el d&iacute;a intentando reordenarlas en vano, como un sue&ntilde;o sin explicaci&oacute;n, como una lengua que no es la m&iacute;a grabada en la fr&iacute;a piedra del tiempo, un estruendo en un bullicio en el mercado donde soy mercanc&iacute;a estancada. Ninguna frase &uacute;til, ning&uacute;n rengl&oacute;n que mitigue el anhelo de cierta noticia, nada que brinde total alegr&iacute;a o completa tristeza. Sin correo desde hace a&ntilde;os. &iquest;Qui&eacute;n le escribir&iacute;a a un muerto?&rdquo;. Esta es <a href="https://www.orienteymediterraneo.com/producto/gaza-el-poema-hizo-su-parte/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">la antolog&iacute;a de las &uacute;ltimas obras de Nasser Rabah</a>, <a href="https://www.orienteymediterraneo.com/portfolio/rabah-nasser/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">uno de los poetas palestinos de actualidad</a> que habita en Gaza y que escribe todav&iacute;a hasta d&iacute;a de hoy desde la abrumadora experiencia de la tragedia del genocidio. En un ambiente colapsado por la violencia, las bombas, la hambruna y la muerte, la poes&iacute;a se vuelve a veces un extra&ntilde;o dispositivo desde el que enfrentarse a la vida.&nbsp;
    </p><h2 class="article-text">'Sobre sus corazones caminaron', de Jehad Jarbou y Moayed Abu (Autoeditado)</h2><figure class="embed-container embed-container--type-embed ">
    
            <p><img style="border: 1px solid white; margin: 20px 20px 10px 0px; box-shadow: 5px 5px 10px 0px rgba(0,0,0,0.1);" src="https://static.eldiario.es/clip/02476887-ac56-4f51-965e-fbdecf4b4cd5_source-aspect-ratio_default_0.jpg" alt="" width="158" height="" align="left" data-title="" /></p>
    </figure><p class="article-text">
        Un fotopoemario constru&iacute;do con la obra de la joven poeta Jehad Jarbou y la del fot&oacute;grafo Moayed Abu Ammouna, en el que los poemas y las im&aacute;genes del genocidio de Palestina generan un mismo cuerpo narrativo que hace de lenguaje, testimonio y memoria. <a href="https://traficantes.net/libros/sobre-sus-corazones-caminaron" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><em>Sobre sus corazones caminaron</em></a><em> </em>es un libro autoeditado y lanzado por Ana Mattioli Aramburu con la intenci&oacute;n de ayudarles econ&oacute;micamente desde Espa&ntilde;a en medio de la guerra, cuando la realidad se hace ya insostenible. &ldquo;Escribir es mi salvaci&oacute;n ahora&rdquo;, le dijo Jehad Jarbou. El trabajo visual de Abu llegar&iacute;a despu&eacute;s, enlaz&aacute;ndose de manera perfecta con la voz po&eacute;tica. Un libro hecho &ldquo;desde el coraz&oacute;n de Gaza&rdquo; cuyo dinero &iacute;ntegro va directo a las manos de sus autores. &ldquo;Hacemos a los caballos y los burros tirar de carros, / para transportar a los m&aacute;rtires y heridos, / mientras el resto del mundo viaja / usando aviones, barcos y coches. / Puedes estar de pie sangrando durante horas, / tu sangre extendi&eacute;ndose desde tu cuerpo / hasta el final de la calle. / Cuando el carro llega / para llevarte a un centro de salud, / ya te has muerto. / &iquest;Qu&eacute; vale la velocidad de ese carro? / Las leyes del movimiento en Gaza / desaf&iacute;an a las de Newton. / Nuestra sangre no tiene valor a los ojos de los dem&aacute;s&rdquo;.&nbsp;
    </p><h2 class="article-text">'Mujeres y d&iacute;as', de Gabriel Ferrater (Austral, trad. Pere Gimferrer, Jos&eacute; Agust&iacute;n Goytisolo y Jos&eacute; Mar&iacute;a Valverde)</h2><figure class="embed-container embed-container--type-embed ">
    
            <p><img style="border: 1px solid white; margin: 20px 20px 10px 0px; box-shadow: 5px 5px 10px 0px rgba(0,0,0,0.1);" src="https://static.eldiario.es/clip/3aa4a70a-df7f-4bcd-aae9-984b4df414a2_source-aspect-ratio_default_0.jpg" alt="" width="158" height="" align="left" data-title="" /></p>
    </figure><p class="article-text">
        <a href="https://www.planetadelibros.com/libro-mujeres-y-dias/268338" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><em>Mujeres y d&iacute;as </em></a><a href="https://www.planetadelibros.com/libro-mujeres-y-dias/268338" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">(Austral, 2018)</a><em> </em>es la versi&oacute;n biling&uuml;e del original en catal&aacute;n <a href="https://www.grup62.cat/llibre-les-dones-i-els-dies/94551" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><em>Les dones y els dies </em></a><a href="https://www.grup62.cat/llibre-les-dones-i-els-dies/94551" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">(labutxaca, 2023)</a> de <a href="https://www.eldiario.es/catalunya/cultura/jordi-amat-ferrater-tragicamente-consciente-no-capitalizar-talento_128_8933228.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Gabriel Ferrater</a>, poeta natural de Reus &mdash;y uno de los mejores amigos de Gil de Biedma, a prop&oacute;sito en este art&iacute;culo&mdash; que destac&oacute; tambi&eacute;n como traductor, ling&uuml;ista y cr&iacute;tico de arte. Ferrater pas&oacute; una vida complicada marcada por un fuerte vac&iacute;o existencial: es conocido que en una conversaci&oacute;n de cafeter&iacute;a con su amigo Jaime Salinas, hijo de Pedro Salinas, Ferrater dijo que a los 50 a&ntilde;os se suicidar&iacute;a. D&iacute;as antes de cumplirlos, se tom&oacute; un pu&ntilde;ado de pastillas y meti&oacute; la cabeza en una bolsa hasta morir asfixiado. <em>Mujeres y d&iacute;as </em>es la antolog&iacute;a seleccionada y revisada por &eacute;l mismo de tres de sus poemarios, dando forma a una de las obras m&aacute;s importantes <a href="https://www.eldiario.es/comunitat-valenciana/notes-de-lectura/joan-fuster-i-gabriel-ferrater_132_8744015.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">de la poes&iacute;a catalana de la segunda mitad del siglo XX</a>. En &eacute;l, se hallan versos como estos: &ldquo;Estoy m&aacute;s lejos que am&aacute;ndote. Cuando los gusanos / hagan una cena fr&iacute;a con mi cuerpo, / encontrar&aacute;n un regusto de ti. Y eres t&uacute; / que indecentemente te has amado por m&iacute; / hasta llegar al fondo: saciada de ti, / ahora te excitas, te me marchas / tras otro cuerpo, y rechazas la paz. / No soy sino la mano con la que vas a tientas&rdquo;.&nbsp;
    </p><h2 class="article-text">'Cielo nocturno con heridas de fuego', de Ocean Vuong (Vaso Roto, trad. Elisa D&iacute;az Castillo)</h2><figure class="embed-container embed-container--type-embed ">
    
            <p><img style="border: 1px solid white; margin: 20px 20px 10px 0px; box-shadow: 5px 5px 10px 0px rgba(0,0,0,0.1);" src="https://static.eldiario.es/clip/2b893ff2-c7c9-48f1-af0b-3785570c623e_source-aspect-ratio_default_0.jpg" alt="" width="158" height="" align="left" data-title="" /></p>
    </figure><p class="article-text">
        Una composici&oacute;n sobre la familia, el sexo y la vida con la que el escritor vietnamita Ocean Vuong, autor tambi&eacute;n de la novela <a href="https://www.anagrama-ed.es/libro/panorama-de-narrativas/en-la-tierra-somos-fugazmente-grandiosos/9788433980595/PN_1022" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><em>En la Tierra somos fugazmente grandiosos</em></a><a href="https://www.anagrama-ed.es/libro/panorama-de-narrativas/en-la-tierra-somos-fugazmente-grandiosos/9788433980595/PN_1022" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"> (Anagrama, 2020)</a>, aborda su propia experiencia con la guerra de Vietnam, el exilio a Estados Unidos o la homofobia. Vuong ha sido galardonado con varios premios que reconocen la calidad literaria de una obra pensada desde los m&aacute;rgenes de la raza, el g&eacute;nero, la sexualidad y la inmigraci&oacute;n y que lo convierte en uno de los escritores j&oacute;venes m&aacute;s destacables de nuestra &eacute;poca. En <a href="https://emea.vasoroto.com/products/cielo-nocturno-con-heridas-de-fuego" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><em>Cielo nocturno con heridas de fuego </em></a><a href="https://emea.vasoroto.com/products/cielo-nocturno-con-heridas-de-fuego" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">(Vaso Roto, 2019)</a><em>, </em>se encuentran versos como estos: &ldquo;Llev&aacute;bamos meses navegando. Hab&iacute;a sal en nuestras frases, pero la orilla del mundo no aparec&iacute;a. Se acost&oacute; a mi lado y coloc&oacute; una palabra en mi nuca. Lo logramos, amor / Viajamos a bordo de la limusina / negra. Flanquean / la calle para gritar tu nombre y el m&iacute;o. / Amo a mi pa&iacute;s. / pero, &iquest;a qui&eacute;n enga&ntilde;o? Sostengo / tus pensamientos a&uacute;n calientes dentro, / Jack. Me echo / sobre el maletero para salvar / un fragmento de tu memoria, / aquel en donde nos besamos&hellip; / Amo / este pa&iacute;s. Las caras retorcidas. / Mi pa&iacute;s. La tarde azul. Negra / limusina. Mi &uacute;nico guante blanco / brilla en rosa, con todos / nuestros <em>American dreams</em>.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Ana Tenías]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/cultura/libros/poesia/20-libros-poesia-regalar_1_12834558.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Fri, 12 Dec 2025 20:33:42 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[20 libros de poesía para regalar]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Poesía,Poemas,Poetas,Reyes Magos,Literatura,Navidad]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA['Poemas de y por Palestina', el fanzine que desafía las reglas capitalistas del mundo editorial]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/cultura/libros/poemas-palestina-fanzine-desafia-reglas-capitalistas-mundo-editorial_1_12361476.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/939484e6-101b-4a21-9eff-6c07daf7ad17_16-9-discover-aspect-ratio_default_1119296.jpg" width="1079" height="607" alt="&#039;Poemas de y por Palestina&#039;, el fanzine que desafía las reglas capitalistas del mundo editorial"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Traductores y editores hispanohablantes hacen circular un poemario que invita a las imprentas del mundo a colaborar por la causa palestina</p><p class="subtitle">Vuelve a las librerías 'Casa de hojas', la obra de terror metafísico que se vende de segunda mano hasta por 1.750 euros
</p></div><p class="article-text">
        &ldquo;Si alguien volviese a preguntarme 'sup&oacute;n que fueras a morir ma&ntilde;ana, &iquest;qu&eacute; har&iacute;as?', no dudar&iacute;a ni un segundo en responderle. Si me sintiera cansado, dormir&iacute;a. Si tuviera sed, beber&iacute;a. [...] Si estuviera pelando una cebolla, llorar&iacute;a un poco. Si estuviera dando un paseo, seguir&iacute;a caminando a&uacute;n m&aacute;s lento. Si estuviera vivo, como ahora, no me preguntar&iacute;a sobre la no existencia. Si no estuviera vivo, en cambio, la pregunta no me importar&iacute;a&rdquo;. Hace a&ntilde;o y medio que estall&oacute; el episodio m&aacute;s reciente de la guerra de Palestina y estos versos de <a href="https://www.eldiario.es/cultura/libros/20-libros-poesia-regalar_1_11897552.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Mahmud Darwish</a>, que tienen m&aacute;s de una d&eacute;cada, podr&iacute;an haberse escrito hoy. La producci&oacute;n cultural de <a href="https://www.eldiario.es/opinion/llamaba-palestina-seguira-llamando-palestina_129_12173002.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">un conflicto tan longevo en el tiempo</a> se difumina entre los obst&aacute;culos de la destrucci&oacute;n, la represi&oacute;n pol&iacute;tica y la enorme falta de recursos. Hacer que circulen hoy poemas del pueblo palestino es una forma de conservar el testimonio de guerra; es una forma de protesta. 
    </p><p class="article-text">
        Este fragmento de Darwish, que pertenece a <a href="https://archipelagobooks.org/book/a-river-dies-of-thirst/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><em>A River Dies Of Thirst </em></a><a href="https://archipelagobooks.org/book/a-river-dies-of-thirst/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"> (Archipi&eacute;lago Books, 2009)</a>, abre la segunda publicaci&oacute;n de un fanzine que agrupa varias voces &aacute;rabes procedentes de distintos per&iacute;odos de tiempo y que surge como una urgencia pol&iacute;tica capaz de dar la vuelta al mundo hispanohablante, desafiando las din&aacute;micas capitalistas de producci&oacute;n editorial y dando esperanza a la idea de un tr&aacute;fico cultural comunitario, accesible y contrahegem&oacute;nico. Sobre una portada de papel color verde, simple y sin nombre editorial, se lee: <a href="https://www.instagram.com/p/C9qAJh3pXRY/?img_index=1" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><em>Poemas de y por Palestina II. &#1602;&#1589;&#1575;&#1574;&#1583; &#1605;&#1606; &#1601;&#1604;&#1587;&#1591;&#1610;&#1606;.</em></a><em>.</em>
    </p><p class="article-text">
        El punto de partida comienza en Santiago de Chile. El escritor <a href="https://linktr.ee/rodrigoolavarria?fbclid=PAZXh0bgNhZW0CMTEAAaeznOocXrojZIJXyYfXVs99j4af5rW84eyq_ZhYzKC9KNJsjBJ-CQWtb_6-DA_aem_xHvbgUGdVhwoUeCkCWV7FA" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Rodrigo Olavarr&iacute;a</a>, que como traductor literario ha publicado libros de Kate Briggs, Anne Boyer, Gertrude Stein, Cookie Mueller o Herman Melville, entre otros, se enter&oacute; de que en algunas protestas de Berl&iacute;n se estaban repartiendo poemas, as&iacute; que le pareci&oacute; necesario armar un corpus que funcionara como material circulatorio por la lucha palestina. Le propuso la idea a la editorial independiente <a href="https://www.instagram.com/otrasinceridad/?hl=es" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Otra Sinceridad</a>, con la que colabora a menudo, &ldquo;y obviamente dijimos que s&iacute;&rdquo;, explican en una videollamada con este peri&oacute;dico <a href="https://gracia.io/proyectos" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Gracia Fern&aacute;ndez</a>, dise&ntilde;adora, y <a href="https://www.instagram.com/raaraya/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Rodrigo Araya</a>, artista visual. La urgencia del proyecto supon&iacute;a un reto para los tiempos que requiere cualquier proceso de traducci&oacute;n y edici&oacute;n. En seis d&iacute;as, el fanzine estaba terminado. 
    </p><h2 class="article-text"><strong>Literatura como emergencia pol&iacute;tica</strong></h2><p class="article-text">
        El poemario tiene apenas cincuenta p&aacute;ginas y el formato dice muchas cosas. &ldquo;Siempre hemos pensado la editorial como una forma de crear espacios e impulsar proyectos con artistas y comunidades activas en contra de los discursos de uniformidad&rdquo;, explica la editora, &ldquo;proyectos que no se definan por una l&oacute;gica dada, sino que surjan de una emergencia&rdquo;. Este poemario debe leerse como &ldquo;una respuesta muy instant&aacute;nea&rdquo; a la guerra israel&iacute;-palestina, que en Chile, recuerda Fern&aacute;ndez, &ldquo;se vive con una energ&iacute;a particular porque se encuentra la comunidad palestina m&aacute;s grande fuera del mundo &aacute;rabe&rdquo;. 
    </p><p class="article-text">
        Rodeados de un ambiente de amigos y familias palestinas &ldquo;que migraron en alg&uacute;n punto de la historia&rdquo;, apunta la dise&ntilde;adora, &ldquo;nos pusimos a trabajar al tiro y el proyecto se levant&oacute; muy r&aacute;pido&rdquo;. Una decena de traductores colaboraron solidariamente, &ldquo;y algo muy lindo es que muchos me escribieron para que contara con ellos en el siguiente&rdquo;, a&ntilde;ade Olavarr&iacute;a, llegando a formar una lista de casi treinta nombres en el segundo ejemplar. La forma de difundirlo, dicen, ten&iacute;a que seguir la misma l&oacute;gica: &ldquo;El modo m&aacute;s eficaz de distribuirlo, era liberarlo&rdquo;.
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">Todo tiene una dimensión educacional que invita a producir nuevas formas y a aprender</p>
                <div class="quote-author">
                        <span class="name">Gracia Fernández</span>
                                        <span>—</span> Diseñadora y editora en Otra Sinceridad
                      </div>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        Por eso <em>Poemas de y por Palestina </em>es tan especial: ha dado la vuelta por Espa&ntilde;a y por parte de Latinoam&eacute;rica, su dise&ntilde;o hace que cualquier imprenta pueda distribuirlo y cualquier persona puede descargarlo. Para hacerse con &eacute;l, <a href="https://drive.google.com/drive/folders/1jLJ1YyIODpUN99JxASLzktZegBvI12wt?fbclid=PAZXh0bgNhZW0CMTEAAacj5CqUF6WPIJQUb8l8lf3ExGf62xrfMhVmR19EtO7Qm-T_IrkXt60vuXXzjQ_aem_5TWZmjDE8qTXUYH8L-LnVg" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">la editorial comparte un enlace de acceso libre</a> con las dos publicaciones tanto en su versi&oacute;n digital como en su formato para imprentas, junto a un breve manual de encuadernaci&oacute;n para que todos los ejemplares sean iguales o muy parecidos. La editorial chilena propone un precio base de ocho euros, dejando a elecci&oacute;n de cada comprador un aporte mayor si desea hacerlo, y son las imprentas las que se encargan particularmente de distribuir lo recaudado. 
    </p><p class="article-text">
        En ese sentido, explican desde Otra Sinceridad, &ldquo;todo tiene una dimensi&oacute;n educacional que invita a producir nuevas formas y a aprender&rdquo;, algo que les hace entender el mundo editorial como un camino posible hacia la creaci&oacute;n colectiva. &ldquo;Lo gratificante es ver c&oacute;mo se abre una red de cooperaci&oacute;n que no esper&aacute;bamos&rdquo;, piensa Rodrigo Araya. &ldquo;Mucha gente se ha entusiasmado y se ha dado cuenta de que puede hacer lo mismo que hicimos nosotros&rdquo;. 
    </p><h2 class="article-text"><strong>Una compilaci&oacute;n de poemas</strong></h2><p class="article-text">
        <a href="https://drive.google.com/drive/folders/1nlNKH7DwCOG8LyPVbnpAPizz5tCZvcnf?fbclid=PAZXh0bgNhZW0CMTEAAacj5CqUF6WPIJQUb8l8lf3ExGf62xrfMhVmR19EtO7Qm-T_IrkXt60vuXXzjQ_aem_5TWZmjDE8qTXUYH8L-LnVg" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">El primer volumen</a> est&aacute; compuesto en su mayor&iacute;a por poemas de poetas contempor&aacute;neos palestinos y de la di&aacute;spora palestina mientras que el segundo &ldquo;tiene un car&aacute;cter m&aacute;s amplio y narrativo&rdquo;, se&ntilde;alan los editores: parte del poema de Darwish, sigue con un texto de Aim&eacute; Cesaire de Martinica &ldquo;y desde ah&iacute; va trenzando poemas, entrevistas y hechos, como el asesinato del poeta y educador Refaat Al-Areer a trav&eacute;s de uno de sus poemas&rdquo; o un fragmento de una entrevista a Najwan Darwish. La obra es tan peculiar, entre otras cosas, por ese uso de la voz literaria capaz de utilizar una carta como texto po&eacute;tico, como ocurre con la carta del poeta Mosab Abu Toha a Joe Biden en diciembre de 2023. Tras la carta, viene un poema publicado por Omar Sakr en sus redes sociales a principios del a&ntilde;o siguiente, de manera que el lector se sit&uacute;a ante el per&iacute;odo navide&ntilde;o durante el conflicto. &ldquo;El segundo volumen est&aacute; lleno de peque&ntilde;os gui&ntilde;os que se van abriendo a lectoras y lectores atentos&rdquo;, se&ntilde;alan los editores.
    </p><p class="article-text">
        En la contraportada de este poemario de guerra, el dibujo de una oliva. Los productos agr&iacute;colas de Palestina se han convertido en s&iacute;mbolos de resistencia conforme Israel ha ido usurpando la tierra, &ldquo;como ocurre con la naranja de Jaffa, que originalmente era producci&oacute;n palestina hasta que Israel la asumi&oacute; como propia&rdquo;, sostienen Olavarr&iacute;a, Araya y Fern&aacute;ndez, &ldquo;por eso la naranja es el s&iacute;mbolo del primer poemario y la oliva del segundo&rdquo;. Cuando los integrantes de Otra Sinceridad llevaron el primer volumen a una imprenta de Santiago, &ldquo;dio la casualidad de que ten&iacute;an papeles de todos los colores, as&iacute; que asociamos el color de cada volumen al producto agr&iacute;cola que lo identifica&rdquo;, cuentan. &ldquo;Lo lindo fue ver c&oacute;mo el resto de pa&iacute;ses empezaron a replicarlo adapt&aacute;ndolo a su realidad material y de impresi&oacute;n&rdquo;, sostiene Gracia: &ldquo;Algunos lo sacaron en rojo por la sand&iacute;a, otros en blanco porque no hab&iacute;a papel de color. Para nosotros es muy interesante ver las distintas posibilidades que se dan seg&uacute;n el territorio&rdquo;. 
    </p><h2 class="article-text"><strong>Imprentas que se unen </strong></h2><p class="article-text">
        En el barrio de Carabanchel, en Madrid, cada vez quedan menos negocios locales. En muchos de los bajos en los que antes se encontraban oficios de toda la vida, hoy solo se ven pisos de alquiler o tur&iacute;sticos. Muy cerca del puente de la presa que cruza el r&iacute;o, al otro lado de la M-30, en la calle San Delf&iacute;n n&uacute;mero 3 encabeza la puerta un letrero que dice &ldquo;Alto el fuego&rdquo;. En la cristalera, un cartel <a href="https://www.eldiario.es/internacional/theguardian/yasser-arafat-madonna-kufiya-palestina-convirtio-simbolo-mundial_1_10768979.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">con el popular patr&oacute;n de la </a><a href="https://www.eldiario.es/internacional/theguardian/yasser-arafat-madonna-kufiya-palestina-convirtio-simbolo-mundial_1_10768979.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><em>kufiya</em></a> dise&ntilde;ado por <a href="https://www.instagram.com/p/C63xjoBq2mo/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Solaris press</a>, y dentro del local, Amalia Ruiz-Larrea, que recibe a elDiario.es. Es, junto a Nato David, la integrante de la imprenta cuyo nombre hace honor a esta calle: <a href="https://www.instagram.com/imprenta_sandelfin/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Imprenta Sandelf&iacute;n</a>.
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">Hace meses nos escupen en los cristales de Sandelfín porque defendemos que Palestina sea libre</p>
                <div class="quote-author">
                        <span class="name">Amalia Ruiz-Larrea</span>
                                        <span>—</span> Editora y fundadora de Imprenta Sandelfín
                      </div>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        En mayo del a&ntilde;o pasado <a href="https://www.instagram.com/p/C6lxlskqtlY/?img_index=1" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">publicaban en un post de Instagram</a>: &ldquo;Hace meses nos escupen en los cristales de sandelfin porque defendemos que palestina sea libre como muches de vosotres&rdquo;. M&aacute;s all&aacute; de la imprenta, Amalia y Nato forman junto a Adolfo Carrasco <a href="https://www.instagram.com/ladelfin.e/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Ladelf&iacute;n Editora</a>, una editorial &ldquo;que tiene mucho que ver con el alcance pol&iacute;tico o de extensi&oacute;n de red que puede generar una imprenta&rdquo;, cuenta su fundadora. &ldquo;Nos interesa producir para el afuera, no quedarnos en una cosa de estudio. La parte editora se centra en trabajos que tienen que ver con la <em>performance</em> y la voz y la forma de integrarlos en formato libro. Somos sobre todo autoras <em>queer</em>, un mundo muy marica&rdquo;. Sandelf&iacute;n ha distribuido <em>Poemas de y por Palestina</em> en la ciudad de Madrid. Acercarse a su espacio a por un ejemplar supone, de alguna manera, implicarse en la dimensi&oacute;n pol&iacute;tica del proyecto. 
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                El local de la imprenta Sandelfín en calle San Delfín 3, Madrid                            </span>
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        &ldquo;En el mundo de la imprenta hay que ser un poquito tibur&oacute;n para salir adelante. Nosotras somos muy lentas&rdquo;, explica Amalia. &ldquo;Hacemos mucho curro de cosas que nos interesan y mucho lo regalamos, pero por otro lado hay que dedicarle tiempo a la exposici&oacute;n p&uacute;blica, a moverse por ferias, inauguraciones, redes&hellip; Conseguir que te vean&rdquo;. Gracias a la ayuda p&uacute;blica que reciben ahora mismo, &ldquo;el proyecto es m&aacute;s libre&rdquo;, cuenta la editora, &ldquo;porque podemos pagar el alquiler y por tanto no nos vemos en la obligaci&oacute;n de producir cualquier cosa para sobrevivir&rdquo;, como acostumbra a ocurrir en este tipo de espacios.
    </p><p class="article-text">
        Sandelf&iacute;n es una de las pocas imprentas en Madrid que trabaja con risograf&iacute;a, una t&eacute;cnica japonesa que nace en los ochenta y que se sit&uacute;a entre la serigraf&iacute;a y la fotocopiadora: mientras que una impresora convencional dispara la tinta sobre el papel en una sola pasada, una m&aacute;quina de risograf&iacute;a hace que el papel se presione con un tambor de tinta de un solo color mediante una plantilla, de manera que para obtener m&aacute;s colores hay que cambiar de plantilla y de tambor, generando varias capas superpuestas. 
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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            <span class="title">
                Algunas de las impresiones de risografía de la imprenta Sandelfín                            </span>
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        El resultado, impresiones &uacute;nicas entre s&iacute;, colores muy vivos procedentes de tintas vegetales de soja y avena y un car&aacute;cter <em>arty </em>que no interesa tanto a grandes imprentas, pero s&iacute; a proyectos singulares como Sandelf&iacute;n. Aunque no siempre lo utilizan, es uno de los rasgos m&aacute;s destacables de muchas de sus impresiones. &ldquo;Es la t&eacute;cnica que utiliza Do&ntilde;a Manolita para su loter&iacute;a, el Hospital 12 de Octubre para las recetas o muchos colegios para los ex&aacute;menes&rdquo;, comenta la impresora, &ldquo;ya que por seguridad no pueden mandar a imprimir fuera. Utilizarlo de esta forma es algo muy friki&rdquo;. 
    </p><h2 class="article-text"><strong>Cultura por la lucha palestina</strong></h2><p class="article-text">
        &ldquo;Nosotras vimos el poemario por redes y un colega nos lo mand&oacute; para ver si pod&iacute;amos imprimirlo, y as&iacute; empezamos a hacerlo. Ponemos la pasta de producci&oacute;n y destinamos lo recaudado&rdquo;, explica Amalia mientras ense&ntilde;a el taller. &ldquo;Luego se nos ocurri&oacute; invitar a artistas a hacer p&oacute;sters para las manis&rdquo;, a&ntilde;ade, &ldquo;as&iacute; que empezamos a lanzar convocatorias y, como tenemos esta ayuda, podemos permitirnos pagar los materiales sin cobrar&rdquo;. As&iacute; es como vieron la luz <a href="https://www.instagram.com/p/C3DJgCTq7Dm/?img_index=2" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">los carteles que recorrer&iacute;an muchas protestas en la ciudad de Madrid</a> en los &uacute;ltimos meses.
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">Hay una delgada línea entre trabajar para la lucha y que se transforme en algo medio oportunista</p>
                <div class="quote-author">
                        <span class="name">Gracia Fernández</span>
                                        <span>—</span> Diseñadora y editora en Otra Sinceridad
                      </div>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        En un trabajo as&iacute;, comenta Amalia, &ldquo;no nos interesa ser la centralidad de la cosa&rdquo;, por eso tratan simplemente de hacer &ldquo;de veh&iacute;culo&rdquo; para lograr el objetivo mediante la idea de intercambio constante. Es el planteamiento que comparte Otra Sinceridad, que desde el principio tuvieron claro que el poemario &ldquo;no deb&iacute;a ser algo autoral&rdquo;, dicen: &ldquo;No tenemos especial inter&eacute;s en que esto se asocie a nosotros, porque en estos casos hay una delgada l&iacute;nea entre trabajar para la lucha y que se transforme en algo medio oportunista&rdquo;, opina Gracia.
    </p><p class="article-text">
        En una situaci&oacute;n de guerra en la que las crecientes cifras de muertos, la enorme violencia y las p&eacute;rdidas incalculables lo abarcan todo, la cultura tambi&eacute;n juega un papel relevante. Desde <a href="https://bdsmovement.net/es/tags/madrid" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">BDS (Boicot, Desinversi&oacute;n y Sanciones)</a>, movimiento liderado por la sociedad palestina que promueve boicots contra Israel &ldquo;hasta que cumpla con el derecho internacional y respete los derechos del pueblo palestino&rdquo;, consideran que si &ldquo;Israel utiliza la cultura abiertamente como una forma de propaganda para lavar su imagen y maquillar o encubrir su genocidio en Gaza&rdquo; es, precisamente, &ldquo;porque s&iacute; es importante&rdquo;.
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">Más de 7.000 escritores se comprometieron a no trabajar con editoriales cómplices</p>
                <div class="quote-author">
                        <span class="name">BDS (Boicot, Desinversión y Sanciones)</span>
                                  </div>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        Desde el estallido de 2023 &ldquo;decenas de miles de artistas en todo el mundo y un n&uacute;mero creciente de organizaciones culturales han apoyado p&uacute;blicamente el boicot cultural al r&eacute;gimen de <em>apartheid </em>israel&iacute;&rdquo;, apuntan fuentes de la plataforma en respuesta a las preguntas de este peri&oacute;dico. &ldquo;M&aacute;s de 7.000 escritoras, escritores y figuras del sector editorial&rdquo; como Sally Rooney, Annie Ernaux, Judith Butler, Rachel Kushner o Arundhati Roy <a href="https://www.eldiario.es/internacional/cientos-escritores-firman-carta-favor-boicotear-instituciones-culturales-israelies-genocidio-gaza_1_11771635.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">firmaron el pasado octubre una carta p&uacute;blica</a> en la que se compromet&iacute;an &ldquo;a no trabajar con editoriales, festivales o publicaciones c&oacute;mplices de las violaciones israel&iacute;es a los derechos del pueblo palestino&rdquo;, detallan los activistas.
    </p><p class="article-text">
        En Imprenta Sandelf&iacute;n y en Otra Sinceridad, de continente a continente, dejan claro que tienen deseos comunes: que m&aacute;s imprentas del mundo hispanohablante se unan a la expansi&oacute;n del fanzine, que la gente conozca la obra y que se recaude la mayor cantidad posible para la causa. La lectura de un poemario de guerra como este se hace desde un lugar consciente, desde una mirada sensible. Hay textos que son caminos dif&iacute;ciles de transitar. Hay versos de los que ya no se puede salir despu&eacute;s de leerlos. Mustapha Benfodil, escribe: &ldquo;Nos conocimos en Gaza / Nos enamoramos en Ramala / Nuestro primer beso fue en Beirut / Nos casamos en Argel / Pasamos nuestra luna de miel en Bagdad / Morimos sepultados por las bombas / y nuestros corazones fundaron / una ONG dedicada a proteger amores / de alto riesgo y la continuidad / del deseo en la tumba&rdquo;. Al cerrar el poemario, bajo la oliva, una letra peque&ntilde;a dice: &ldquo;&#1601;&#1604;&#1587;&#1591;&#1610;&#1606; &#1581;&#1585;&#1577;. Palestina libre&rdquo;.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Ana Tenías]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/cultura/libros/poemas-palestina-fanzine-desafia-reglas-capitalistas-mundo-editorial_1_12361476.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sun, 08 Jun 2025 20:22:05 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA['Poemas de y por Palestina', el fanzine que desafía las reglas capitalistas del mundo editorial]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Poesía,Gaza,Palestina,Conflicto Palestina-Israel]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[100 libros imprescindibles entre los que encontrar el regalo perfecto]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/cultura/libros/100-libros-imprescindibles-encontrar-regalo-perfecto_1_11899112.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/eb34301a-42bb-4cd2-b786-83b2e79c0a74_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="100 libros imprescindibles entre los que encontrar el regalo perfecto"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Qué difícil es elegir, las librerías generan ansiedad de tanta variedad y al final nos quedamos con lo típico. Con esta guía, puedes ir a tiro hecho</p><p class="subtitle">La historia real de Gila en el bando republicano de la Guerra Civil que le hizo querer hablar con el enemigo
</p></div><p class="article-text">
        Veinte libros de ficci&oacute;n y otros tantos de no ficci&oacute;n, infantil-juvenil, c&oacute;mic y poes&iacute;a recientes pero tambi&eacute;n esenciales.
    </p><figure class="embed-container embed-container--type-embed ">
    
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    <div class="ladillo_categoría">
        <h1 class="categ">Ficción</h1>
</div>
    </figure><h2 class="article-text"><strong>'La entrometida', de Muriel Spark (Blackie Books, trad. Lucrecia M. de S&aacute;enz)</strong></h2><figure class="embed-container embed-container--type-embed ">
    
            <img style="border: 1px solid white; margin: 20px 20px 10px 0px; box-shadow: 5px 5px 10px 0px rgba(0,0,0,0.1);" src="https://static.eldiario.es/clip/7bf8ff3d-9bbe-41aa-84ca-84ef47a465ea_source-aspect-ratio_default_0.jpg" alt="" width="140" height="" align="left" data-title="" />
    </figure><p class="article-text">
        Aunque no es la m&aacute;s conocida de sus obras, tiene dos cualidades que la hacen destacar: es una de las m&aacute;s divertidas y la protagonista comparte muchos rasgos con su autora, cuya biograf&iacute;a es apasionante. A trav&eacute;s de la historia de la aspirante a novelista Fleur Talbot, Spark retrata c&oacute;mo era el mundo editorial londinense en los a&ntilde;os posteriores a la Segunda Guerra Mundial para una mujer sin demasiados recursos y al&eacute;rgica a la vida convencional. Con su trabajo en la Asociaci&oacute;n Autobiogr&aacute;fica, dedicada a reescribir las memorias de multimillonarios, conocer&aacute; los entramados de las clases altas, plagados de disparates y enredos. Es un libro ligero pero no exento de cr&iacute;tica social y asequible para todos los p&uacute;blicos.
    </p><h2 class="article-text"><strong>'Fr&aacute;gil ', de Belinda McKeon (Malastierras, trad. Ana Flecha Marco)</strong></h2><figure class="embed-container embed-container--type-embed ">
    
            <img style="border: 1px solid white; margin: 20px 20px 10px 0px; box-shadow: 5px 5px 10px 0px rgba(0,0,0,0.1);" src="https://static.eldiario.es/clip/0a630e6c-8cbe-4272-b7f4-f9f889314f5d_source-aspect-ratio_default_0.jpg" alt="" width="140" height="" align="left" data-title="" />

    </figure><p class="article-text">
        Catherine y James se conocen en Dubl&iacute;n a finales de los a&ntilde;os 90. Ella es una estudiante universitaria t&iacute;mida y llena de inseguridades, mientras que &eacute;l es un fot&oacute;grafo talentoso y dicharachero de su misma edad. Se hacen mejores amigos casi al instante y su relaci&oacute;n se torna intensa e interdependiente, ideal hasta que las circunstancias de cada uno cambian con el tiempo. Una historia de sentimientos exaltados en el tr&aacute;nsito de la infancia a los primeros a&ntilde;os de la edad adulta, tejida con pericia por la autora irlandesa y traducida al castellano por la siempre impecable Ana Flecha. Las emociones que provoca su lectura perduran tiempo despu&eacute;s de haber terminado la &uacute;ltima p&aacute;gina: es un regalo literario conmovedor que no dejar&aacute; indiferente a quien lo reciba. Ojal&aacute; poder volver a leerlo por primera vez.
    </p><h2 class="article-text">&lsquo;<strong>Las indignas&rsquo;, de Agustina Bazterrica (Alfaguara)</strong></h2><figure class="embed-container embed-container--type-embed ">
    
            <img style="border: 1px solid white; margin: 20px 20px 10px 0px; box-shadow: 5px 5px 10px 0px rgba(0,0,0,0.1);" src="https://static.eldiario.es/clip/5002f18f-f3cd-437d-8ce4-a9369952ed0b_source-aspect-ratio_default_0.jpg" alt="" width="140" height="" align="left" data-title="" />

    </figure><p class="article-text">
        El g&eacute;nero de terror est&aacute; de enhorabuena desde hace unos a&ntilde;os gracias a un buen n&uacute;mero de escritoras latinoamericanas que han firmado obras de alto nivel. Una de ellas es la argentina Agustina Bazterrica, cuya novela <em>Las indignas</em>, una distop&iacute;a sobre una secta que recluye a mujeres en un mundo postapocal&iacute;ptico, tiene una potent&iacute;sima capacidad de provocar angustia, repulsi&oacute;n y miedo a la vez que atracci&oacute;n. Se trata de uno de esos libros que &lsquo;engancha&rsquo; desde la primera p&aacute;gina, que no se quiere soltar hasta no saber qu&eacute; es lo que va a pasar aunque se presienta que no va a ser m&aacute;s amable. Quiz&aacute; parece un libro poco adecuado para agradar a otra persona (un poco arriesgado para un amigo invisible en el trabajo, por ejemplo), pero Margaret Atwood fascin&oacute; a nivel internacional con <em>El cuento de la criada</em> y Bazterrica est&aacute; en su onda, as&iacute; que por qu&eacute; no.
    </p><h2 class="article-text">&lsquo;<strong>Despertar a los muertos&rsquo;, de Scott Spencer (Mu&ntilde;eca infinita, trad. Ce Santiago)</strong></h2><figure class="embed-container embed-container--type-embed ">
    
            <img style="border: 1px solid white; margin: 20px 20px 10px 0px; box-shadow: 5px 5px 10px 0px rgba(0,0,0,0.1);" src="https://static.eldiario.es/clip/faac830a-520e-4068-95e6-c6269fd36085_source-aspect-ratio_default_0.jpg" alt="" width="140" height="" align="left" data-title="" />

    </figure><p class="article-text">
        Spencer sorprendi&oacute; a los lectores con su exitosa novela <em>Amor sin fin</em> en 2023 y ahora ha vuelto con un thriller pol&iacute;tico con trazas de romanticismo. Protagonizada por un abogado estadounidense con aspiraciones pol&iacute;ticas, es una historia acerca de c&oacute;mo las ambiciones, el duelo y las contradicciones morales pueden llevar a cuestionarse hasta la salud mental. 500 p&aacute;ginas de novela (rasgo caracter&iacute;stico del autor) que se leen sin hueco para el aburrimiento &ndash;tiene misterio, romance, pol&iacute;tica, idealismo, qu&eacute; m&aacute;s se puede pedir&ndash; y viene avalada por el sello de calidad de la editorial, que tiene un cat&aacute;logo exquisito. Es un t&iacute;tulo perfecto para acertar cuando no se tienen muy claros los gustos de quien lo recibir&aacute; (para el amigo invisible del trabajo, este s&iacute;).
    </p><h2 class="article-text">&lsquo;<strong>Historia de Shuggie Bain&rsquo;, de Douglas Stuart (Sexto piso, trad. Francisco Gonz&aacute;lez L&oacute;pez)</strong></h2><figure class="embed-container embed-container--type-embed ">
    
            <img style="border: 1px solid white; margin: 20px 20px 10px 0px; box-shadow: 5px 5px 10px 0px rgba(0,0,0,0.1);" src="https://static.eldiario.es/clip/4de00f79-523a-4ebc-8c33-d58b5ae98c2a_source-aspect-ratio_default_0.jpg" alt="" width="140" height="" align="left" data-title="" />

    </figure><p class="article-text">
        El dram&oacute;n de la lista. Un dram&oacute;n que encima es un tocho que quiz&aacute; haga parpadear de impresi&oacute;n a quien desenvuelva el paquete. Pero que nadie se asuste porque esta novela ganadora del prestigioso Premio Booker en 2020 supone uno de esos gozos parad&oacute;jicos que a veces provoca la ficci&oacute;n. Cuanto peor va la vida de ese hijo menor que lucha por mantener a flote a su madre alcoh&oacute;lica en el Glasgow de los peores a&ntilde;os del thatcherismo m&aacute;s se sumerge el lector en la historia. Narrada con una sensibilidad que m&aacute;s tarde  plasmar&iacute;a en la tambi&eacute;n muy recomendable<em> </em><a href="https://www.eldiario.es/cultura/libros/douglas-stuart-chico-gay-clase-obrera-escocia-dio_1_9921745.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><em>Un lugar para Mungo</em></a> (Random House), Stuart &ndash;que se bas&oacute; en su propia vida para elaborar las historias&ndash; consigue transmitir esperanza incluso en un escenario en el que todo est&aacute; en contra. Fant&aacute;stica.
    </p><h2 class="article-text">&lsquo;<strong>Cr&oacute;nicas desde el pa&iacute;s de la gente m&aacute;s feliz de la Tierra&rsquo;, de Wole Soyinka (Alfaguara, trad. Inmaculada Concepci&oacute;n P&eacute;rez Parra)</strong></h2><figure class="embed-container embed-container--type-embed ">
    
            <img style="border: 1px solid white; margin: 20px 20px 10px 0px; box-shadow: 5px 5px 10px 0px rgba(0,0,0,0.1);" src="https://static.eldiario.es/clip/00d01891-30ea-4c06-809c-9bf3ca9004ae_source-aspect-ratio_default_0.jpg" alt="" width="140" height="" align="left" data-title="" />

    </figure><p class="article-text">
        &ldquo;El primer africano y primer escritor de raza negra en lograr el premio Nobel de Literatura&rdquo; es la frase que sigue al nombre de Wole Soyinka desde 1986. Pero pese al galard&oacute;n, su fama no termin&oacute; de calar del todo en Espa&ntilde;a, donde a&uacute;n existe reticencia a las literaturas africanas por <a href="https://www.eldiario.es/cultura/libros/espana-no-lee-grandes-voces-literaturas-africanas_1_8478812.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">m&uacute;ltiples motivos</a>. Esta novela de misterio funciona como una s&aacute;tira pol&iacute;tica a la corrupci&oacute;n en una Nigeria imaginada por el autor que no se diferencia tanto de la real. Es un buen regalo para invitar a la otra persona a indagar en la realidad literaria de un continente plural y seguramente sorprendente. Un libro que funciona como un billete de avi&oacute;n en primera clase a un lugar nuevo: qui&eacute;n iba a rechazar un obsequio as&iacute;.
    </p><h2 class="article-text">&lsquo;<strong>La vegetariana&rsquo;, de Han Kang (Random House, trad. de Sunme Yoon)</strong></h2><figure class="embed-container embed-container--type-embed ">
    
            <img style="border: 1px solid white; margin: 20px 20px 10px 0px; box-shadow: 5px 5px 10px 0px rgba(0,0,0,0.1);" src="https://static.eldiario.es/clip/ad7cccdb-df2f-44c3-b514-1338ced95afc_source-aspect-ratio_default_0.jpg" alt="" width="140" height="" align="left" data-title="" />

    </figure><p class="article-text">
        La literatura surcoreana hab&iacute;a tomado fuerza en el mercado literario espa&ntilde;ol durante los &uacute;ltimos a&ntilde;os, despu&eacute;s del &eacute;xito de los autores japoneses, que a&uacute;n se mantiene. Pero que la escritora Han Kang obtuviese el <a href="https://www.eldiario.es/cultura/libros/han-kang-gana-premio-nobel-literatura-2024_1_11721609.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Premio Nobel de Literatura 2024</a> no ha hecho m&aacute;s que confirmar esa tendencia, aunque su nombre fuese una aut&eacute;ntica sorpresa pese a que la lista de galardones que lleva a sus espaldas no es precisamente corta. Random House tuvo el acierto de recuperar <a href="https://www.eldiario.es/cultura/libros/vegetariana-metamorfosis-femenina-sangrienta_128_3495860.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><em>La vegetariana</em></a><a href="https://www.eldiario.es/cultura/libros/vegetariana-metamorfosis-femenina-sangrienta_128_3495860.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">,</a> la novela con la que se hizo famosa, meses antes de la condecoraci&oacute;n (la editorial Rata la hab&iacute;a publicado en 2017), aunque ya ten&iacute;a en su cat&aacute;logo otras como <em>La clase de griego</em> y ahora <em>Imposible decir adi&oacute;s</em>, su &uacute;ltimo t&iacute;tulo. &iquest;La raz&oacute;n por la que obsequiarla? Un Nobel siempre queda bien y, adem&aacute;s, es un retrato de los l&iacute;mites que puede alcanzar la condici&oacute;n humana fascinante.
    </p><h2 class="article-text">&lsquo;<strong>Tomates verdes fritos&rsquo;, de Fannie Flagg (Capit&aacute;n Swing, trad. de Victor Pozanco)</strong></h2><figure class="embed-container embed-container--type-embed ">
    
            <img style="border: 1px solid white; margin: 20px 20px 10px 0px; box-shadow: 5px 5px 10px 0px rgba(0,0,0,0.1);" src="https://static.eldiario.es/clip/3afb5734-dfa8-437b-a953-93c6cdf6af70_source-aspect-ratio_default_0.jpg" alt="" width="140" height="" align="left" data-title="" />

    </figure><p class="article-text">
        Las aventuras de Idgie y Ruth se adaptaron a la gran pantalla triunfalmente en el a&ntilde;o 1991 de la mano de Jon Avnet. Puede que muchos de los espectadores espa&ntilde;oles no supiesen que la pel&iacute;cula est&aacute; basada en una novela de la escritora estadounidense Fannie Flagg, pero ahora la editorial Capit&aacute;n Swing la ha rescatado con muy buen tino. La trama se basa en la amistad entre un ama de casa llamada Evelyn y Ninny, una anciana que le cuenta las peripecias de su cu&ntilde;ada y su amiga en Alabama en la d&eacute;cada de los 20 del siglo pasado. Se trata de una novela que habla de la lucha contra las injusticias de una forma optimista y es un regalo estupendo para abrir las mentes de manera amable.
    </p><h2 class="article-text">&lsquo;<strong>Plegaria del asedio&rsquo; de Damir Ov&#269;ina (Autom&aacute;tica, trad. de Luisa F. Garrido y Tihomir Pi&scaron;telek)</strong></h2><figure class="embed-container embed-container--type-embed ">
    
            <img style="border: 1px solid white; margin: 20px 20px 10px 0px; box-shadow: 5px 5px 10px 0px rgba(0,0,0,0.1);" src="https://static.eldiario.es/clip/3bb9b51a-6ddc-40e4-891e-8a330f0df1dd_source-aspect-ratio_default_0.jpg" alt="" width="140" height="" align="left" data-title="" />

    </figure><p class="article-text">
        700 p&aacute;ginas casi parecen pocas para explicar lo que le pas&oacute; a un adolescente cuando en 1992, sin que se hubiese declarado oficialmente una guerra, se qued&oacute; atrapado en la parte de Sarajevo ocupada por las tropas serbias durante tres a&ntilde;os. Con un estilo directo y de frases cortas, el autor se acerca a los horrores de una guerra que sucedi&oacute; ayer aqu&iacute; al lado y que posiblemente se parezca a cualquiera de las que est&aacute;n ocurriendo ahora. El escritor no ha dejado claro en sus entrevistas cu&aacute;nto de autobiograf&iacute;a hay en su novela, pero haberla, hayla. No es un tema agradable, obviamente, pero la trama es absorbente y su lectura poco convencional. La adaptaci&oacute;n al cine est&aacute; en marcha, as&iacute; que el agasajado podr&aacute; decir que ya se hab&iacute;a le&iacute;do el libro cuando se estrene.
    </p><h2 class="article-text">&lsquo;<strong>Manolito Gafotas&rsquo;, de Elvira Lindo (Seix Barral)</strong></h2><figure class="embed-container embed-container--type-embed ">
    
            <img style="border: 1px solid white; margin: 20px 20px 10px 0px; box-shadow: 5px 5px 10px 0px rgba(0,0,0,0.1);" src="https://static.eldiario.es/clip/6bae44a8-7018-4faa-8c97-66f6ad4d2fb0_source-aspect-ratio_default_0.jpg" alt="" width="140" height="" align="left" data-title="" />
    </figure><p class="article-text">
        Qui&eacute;n lo iba a decir, pero Manolito Gafotas ya tiene 30 a&ntilde;os. El personaje de Elvira Lindo, que antes de literario fue radiof&oacute;nico, se ha hecho mayor, como los que disfrutaron de sus correr&iacute;as por Carabanchel Alto en sus inicios. La editorial Seix Barral ha sacado un estuche con los ocho vol&uacute;menes de la saga ilustrada por Emilio Urberuaga que sirve tanto para regalar a sus fans de toda la vida como a nuevos lectores infantiles. El hijo mayor de los Garc&iacute;a Moreno, su hermano &lsquo;El Imb&eacute;cil', su abuelo, el &lsquo;Orejones&rsquo; y las collejas de su madre son referentes de la cultura pop a la altura de los grandes cl&aacute;sicos como <em>Matilda</em> de Roald Dahl, pero en el universo de Manolito huele a salchichas de Frankfurt de las baratas y hay que pagar las letras del cami&oacute;n. &iquest;La raz&oacute;n para regalarlo? Porque &ldquo;mola un pegote&rdquo;, como dice &eacute;l mismo.
    </p><h2 class="article-text">&lsquo;<strong>Las horas antiguas&rsquo;, de Michael Bible (Gatopardo, trad. de Inmaculada C. P&eacute;rez Parra)</strong></h2><figure class="embed-container embed-container--type-embed ">
    
            <img style="border: 1px solid white; margin: 20px 20px 10px 0px; box-shadow: 5px 5px 10px 0px rgba(0,0,0,0.1);" src="https://static.eldiario.es/clip/c80a1354-f145-415b-8bba-50b3b1b49d17_source-aspect-ratio_default_0.jpg" alt="" width="140" height="" align="left" data-title="" />

    </figure><p class="article-text">
        &iquest;Qu&eacute; puede llevar a un chaval de un pueblo cualquiera del sur de Estados Unidos irrumpir en una misa con intenci&oacute;n de inmolarse? &iquest;Qu&eacute; pas&oacute; por la cabeza de ese chico que mat&oacute; a 25 personas en el suceso? Eso es lo que 18 a&ntilde;os despu&eacute;s a&uacute;n se preguntan sus compa&ntilde;eros en el bar, casi en bucle, mientras el suicida fracasado escribe sobre los pensamientos de su vida desde la celda supervisada antes de su ejecuci&oacute;n. Se trata de una novela corta que sigue la estela del g&oacute;tico sure&ntilde;o de Flannery O&rsquo;Connor o William Faulkner, que se puede leer de una sentada y que deja poso. Puede parecer que no es para todo el mundo, pero la trama podr&iacute;a ser perfectamente la de una serie de esas de las que ven millones de personas. Merece la pena arriesgarse.
    </p><h2 class="article-text">&lsquo;<strong>El exclaustrado&rsquo;, de &Aacute;lvaro Pombo (Anagrama)</strong></h2><figure class="embed-container embed-container--type-embed ">
    
            <img style="border: 1px solid white; margin: 20px 20px 10px 0px; box-shadow: 5px 5px 10px 0px rgba(0,0,0,0.1);" src="https://static.eldiario.es/clip/ced7b0ca-8858-4287-bce2-3ec0220cd3a8_source-aspect-ratio_default_0.jpg" alt="" width="140" height="" align="left" data-title="" />

    </figure><p class="article-text">
        Se trata de la &uacute;ltima novela del flamante <a href="https://www.eldiario.es/cultura/libros/alvaro-pombo-ganar-nobel-literatura-espanol-cervantes-pringado-genial_1_11815726.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">ganador del Premio Cervantes 2024</a>, galard&oacute;n tambi&eacute;n conocido como el Nobel de Literatura en espa&ntilde;ol. Es el gancho perfecto para justificar el regalo, sobre todo si no se tienen muy claros los gustos del que lo recibir&aacute;. La obra del c&aacute;ntabro, que tiene 85 a&ntilde;os, es vasta y est&aacute; llena de grandes t&iacute;tulos, as&iacute; que escoger la m&aacute;s reciente para regalar es una opci&oacute;n tan buena como otra cualquiera porque la garant&iacute;a de calidad est&aacute; asegurada. En esta ocasi&oacute;n, su protagonista vive enclaustrado en un peque&ntilde;o piso lleno de libros como a&ntilde;os atr&aacute;s lo hizo en un monasterio del que consigui&oacute; salir con un indulto especial. La visita de su sobrino altera su paz cotidiana y le introduce en una madeja de complicaciones que le har&aacute;n dudar de todo.
    </p><h2 class="article-text">&lsquo;<strong>Celia en la revoluci&oacute;n&rsquo;, Elena Fort&uacute;n (Renacimiento)</strong></h2><figure class="embed-container embed-container--type-embed ">
    
            <img style="border: 1px solid white; margin: 20px 20px 10px 0px; box-shadow: 5px 5px 10px 0px rgba(0,0,0,0.1);" src="https://static.eldiario.es/clip/1e5e3755-6088-4a2f-bb94-2933f214f469_source-aspect-ratio_default_0.jpg" alt="" width="140" height="" align="left" data-title="" />

    </figure><p class="article-text">
        Hasta que, en 2020, la editorial Renacimiento no reedit&oacute; esta novela p&oacute;stuma de Elena Fort&uacute;n los ejemplares de la primera y &uacute;nica tirada que se public&oacute; en 1987 llegaron a costar m&aacute;s de cien euros en el mercado de segunda mano. En ese libro, la creadora de Celia cuenta sus vivencias en la Guerra Civil antes de su exilio a trav&eacute;s de la voz de su inolvidable personaje, que ya no es una ni&ntilde;a, sino una joven que se enfrenta a los horrores de un conflicto que no acaba de comprender. Esa cr&oacute;nica ficcionada es una joya de la literatura espa&ntilde;ola y no hacen falta muchas razones para recomendarla: es un obsequio que har&aacute; que la vida de quien lo lea sea un poco mejor.
    </p><h2 class="article-text">&lsquo;<strong>Nada es verdad&rsquo;, de Veronica Raimo (Libros del Asteroide, trad. de Carlos Gumpert)</strong></h2><figure class="embed-container embed-container--type-embed ">
    
            <img style="border: 1px solid white; margin: 20px 20px 10px 0px; box-shadow: 5px 5px 10px 0px rgba(0,0,0,0.1);" src="https://static.eldiario.es/clip/12314524-e7e1-4fc0-a28d-4030615c62bd_source-aspect-ratio_default_0.jpg" alt="" width="140" height="" align="left" data-title="" />

    </figure><p class="article-text">
        La familia de la protagonista de esta novela est&aacute; integrada por miembros estrafalarios que convierten el d&iacute;a a d&iacute;a en un sainete. La madre sobreprotectora hasta la caricatura, el hermano perfecto y el padre obsesivo vuelven tarumba a la escritora, que tira de verdad y de mentira para hacer un retrato alocado de ese cosmos familiar. Si hay que escoger un adjetivo para definir el libro el m&aacute;s certero ser&iacute;a &lsquo;divertido&rsquo;, porque tiene pasajes realmente hilarantes adem&aacute;s de bien escritos. El regalo perfecto para alegrar un poco la existencia de la otra persona, sobre todo si sufre problemas de estre&ntilde;imiento (entre el 12% y 20% de los espa&ntilde;oles). No es broma, aunque cuando lo cuenta Raimo es muy gracioso.
    </p><h2 class="article-text">&lsquo;<strong>Tiempo de cerezas&rsquo;, de Montserrat Roig (Consonni, trad. de Gemma Deza Guil)</strong></h2><figure class="embed-container embed-container--type-embed ">
    
            <img style="border: 1px solid white; margin: 20px 20px 10px 0px; box-shadow: 5px 5px 10px 0px rgba(0,0,0,0.1);" src="https://static.eldiario.es/clip/92a69afd-7dec-4404-a7eb-ed6999b8c603_source-aspect-ratio_default_0.jpg" alt="" width="140" height="" align="left" data-title="" />

    </figure><p class="article-text">
        La editorial Consonni empez&oacute; en 2023 a recuperar y traducir al espa&ntilde;ol la obra de la escritora y periodista catalana Montserrat Roig con su novela <em>Ramona, adi&oacute;s</em>. Le ha seguido <em>Tiempo de cerezas</em>, el t&iacute;tulo con el que la autora gan&oacute; el premio Sant Jordi en 1976, protagonizada por la joven Nat&agrave;lia Miralpeix, que vuelve a su Barcelona natal despu&eacute;s de m&aacute;s de diez a&ntilde;os en Francia e Inglaterra. Perteneciente a una familia burguesa, se encuentra con una ciudad en plena efervescencia sexual y pol&iacute;tica como la que vivi&oacute; la propia autora, una de las voces m&aacute;s comprometidas con el feminismo y las libertades del periodismo catal&aacute;n de la &eacute;poca. Una novela con la que conocer el pasado con los ojos de una militante dotada con el don de la escritura.
    </p><h2 class="article-text">&lsquo;<strong>Las madres no&rsquo; de Katixa Agirre (Tr&aacute;nsito, trad. del euskera de la propia autora)</strong></h2><figure class="embed-container embed-container--type-embed ">
    
            <img style="border: 1px solid white; margin: 20px 20px 10px 0px; box-shadow: 5px 5px 10px 0px rgba(0,0,0,0.1);" src="https://static.eldiario.es/clip/14d463d0-f6c1-4aeb-a640-3b7a6b85a493_source-aspect-ratio_default_0.jpg" alt="" width="140" height="" align="left" data-title="" />

    </figure><p class="article-text">
        Habr&aacute; a quien le suene el t&iacute;tulo gracias a la pel&iacute;cula hom&oacute;nima dirigida por Mar Coll que se estren&oacute; recientemente y que est&aacute; basada en <a href="https://www.eldiario.es/cultura/libros/puede-matar-madres-libro-maternidad_1_1269345.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">esta novela</a> impactante y adictiva. Agirre narra la obsesi&oacute;n de una escritora por entender un infanticidio cometido por una antigua conocida de la juventud. La maternidad es uno de los temas principales que trata la autora pero no es un libro sobre ser madre sino m&aacute;s bien acerca de qui&eacute;n puede matar a un ni&ntilde;o, qu&eacute; hay detr&aacute;s de un crimen horrible. Una novela con trazas de ensayo que se puede regalar sin miedo a que el lector o lectora se quede indiferente despu&eacute;s de transitar por sus p&aacute;ginas: como poco, le har&aacute; replantearse muchas ideas que cre&iacute;a inamovibles.
    </p><h2 class="article-text">&lsquo;<strong>Todo va a mejorar&rsquo;, de Almudena Grandes (Tusquets)</strong></h2><figure class="embed-container embed-container--type-embed ">
    
            <img style="border: 1px solid white; margin: 20px 20px 10px 0px; box-shadow: 5px 5px 10px 0px rgba(0,0,0,0.1);" src="https://static.eldiario.es/clip/b73ea2fe-7a7a-421b-abc8-e5181cb9a14b_source-aspect-ratio_default_0.jpg" alt="" width="140" height="" align="left" data-title="" />

    </figure><p class="article-text">
        Casi sobran las explicaciones sobre por qu&eacute; es buena idea regalar un libro de Almudena Grandes. Su muerte, en 2021, dej&oacute; un gran vac&iacute;o en el mundo de la literatura espa&ntilde;ola y un tanto hu&eacute;rfanos a sus miles de seguidores, que esperaban cada nuevo trabajo de la autora con ansias. La enfermedad no le permiti&oacute; terminar el &uacute;ltimo, de cuyo final se encarg&oacute; su marido, el poeta Luis Garc&iacute;a Montero, bas&aacute;ndose en las anotaciones de su cuaderno. Obsequiar a alguien con este <a href="https://www.eldiario.es/cultura/almudena-grandes-novela-postuma-luis-garcia-montero-procuro-escribir-ultimo-capitulo_1_9610589.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">t&iacute;tulo p&oacute;stumo</a> es invitarle a una conversaci&oacute;n con una amiga que expone sus ideas para hacer reflexionar sin buscar el conflicto encendido, por mucho que algunos se hayan empe&ntilde;ado en empa&ntilde;ar su recuerdo. <a href="https://www.eldiario.es/madrid/somos/almudena-grandes-primera-hija-predilecta-madrid_1_8769380.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Sin &eacute;xito</a>, por cierto.
    </p><h2 class="article-text">&lsquo;<strong>Los misterios de la taberna Kamogawa&rsquo;, de Hisashi Kashiwai (Salamandra Narrativa, trad.de V&iacute;ctor Illera Kanaya)</strong></h2><figure class="embed-container embed-container--type-embed ">
    
            <img style="border: 1px solid white; margin: 20px 20px 10px 0px; box-shadow: 5px 5px 10px 0px rgba(0,0,0,0.1);" src="https://static.eldiario.es/clip/c90a4817-6e44-4290-b76e-7870189ff4ec_source-aspect-ratio_default_0.jpg" alt="" width="140" height="" align="left" data-title="" />

    </figure><p class="article-text">
        El primer volumen de la serie literaria &lsquo;<em>Taberna Kamogawa</em> supuso una revoluci&oacute;n en el mercado literario japon&eacute;s y ha llegado a Espa&ntilde;a en pleno auge de lo que la industria ha denominado &lsquo;cozy crime&rsquo;. Esta etiqueta define a los libros de misterio que se alejan de la violencia presente en sagas como <em>Millenium</em> de Stieg Larsson y se acercan a la simpat&iacute;a de Agatha Christie (dentro de lo posible en un &aacute;mbito criminal). Estos t&iacute;tulos de Kashiwai est&aacute;n protagonizados por una pareja de detectives conformada por un padre y una hija responsables del restaurante Kamogawa Shokudo, especializado en elaborar el plato preferido de una persona que no consigue encontrarlo. Para ello indagan en su historia y dan con los misterios. Son novelas perfectas para evadirse un rato de la realidad sin conflictos internos. Un regalo con el que es dif&iacute;cil errar.
    </p><h2 class="article-text">&lsquo;<strong>Atusparia&rsquo; de Gabriela Wiener (Random House)</strong></h2><figure class="embed-container embed-container--type-embed ">
    
            <img style="border: 1px solid white; margin: 20px 20px 10px 0px; box-shadow: 5px 5px 10px 0px rgba(0,0,0,0.1);" src="https://static.eldiario.es/clip/0c70ab34-7f40-4e67-90dd-f3093a8a7b7c_source-aspect-ratio_default_0.jpg" alt="" width="140" height="" align="left" data-title="" />

    </figure><p class="article-text">
        Wiener no solo es una de las representantes de la mejor literatura actual escrita en espa&ntilde;ol sino que tambi&eacute;n es experta en dar <a href="https://www.eldiario.es/cultura/libros/gabriela-wiener-quiero-espana-pida-perdon-no-dar-titulares-diciendo-espana-pide-perdon-dios_128_11759661.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">titulares jugosos</a>. Esa capacidad le viene de la falta de miedo a arriesgarse a tratar temas que pueden resultar inc&oacute;modos para algunas personas como ha hecho en su &uacute;ltima novela. En esta ocasi&oacute;n no se trata de una autobiograf&iacute;a aunque s&iacute; comparte vivencias con la protagonista que ha pasado por el filtro de la ficci&oacute;n. &iquest;Un regalo arriesgado? M&aacute;s bien se trata de tener en cuenta a qui&eacute;n va dirigido, pero si acierta, la persona lo disfrutar&aacute; con la intensidad con la que se presiente que lo escribi&oacute; la autora.
    </p><h2 class="article-text">&lsquo;<strong>La mala costumbre&rsquo;, de Alana S. Portero (Seix Barral)</strong></h2><figure class="embed-container embed-container--type-embed ">
    
            <img style="border: 1px solid white; margin: 20px 20px 10px 0px; box-shadow: 5px 5px 10px 0px rgba(0,0,0,0.1);" src="https://static.eldiario.es/clip/d2da95db-d05c-453d-9d7e-ffdb29bc493b_source-aspect-ratio_default_0.jpg" alt="" width="140" height="" align="left" data-title="" />

    </figure><p class="article-text">
        Se ha discutido mucho sobre si frases rimbombantes como que &lsquo;el fascismo se cura leyendo&rsquo; tienen algo de verdad, pero no pasa nada por intentar suscitar algo de empat&iacute;a en el lector. En tiempos convulsos en los que la transfobia se expone sin complejos, la novela de <a href="https://www.eldiario.es/cultura/libros/calles-alana-s-portero_1_10364004.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Alana S. Portero</a> sobre ni&ntilde;ez y juventud trans en el Madrid de los a&ntilde;os 80 y 90 es necesaria. Un adjetivo que se pone en duda con raz&oacute;n pero que, en esta ocasi&oacute;n, es de justicia. Regalar este libro es una declaraci&oacute;n de intenciones: que quien lo reciba sea capaz de ponerse en la piel de otra persona y que, a la vez, disfrute de la buena literatura. Si el &eacute;xito de la novela ha conseguido traspasar fronteras geogr&aacute;ficas e idiom&aacute;ticas tambi&eacute;n podr&iacute;a hacerlo con las del pensamiento. Ojal&aacute;.
    </p><figure class="embed-container embed-container--type-embed ">
    
            <style>

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    <div class="ladillo_categoría">
        <h1 class="Ensayo">No ficción</h1>
</div>
    </figure><h2 class="article-text">&lsquo;<strong>Nuestras primeras veces&rsquo;, de Nicolas Teyssandier (Perif&eacute;rica, trad. Laura Salas Rodr&iacute;guez)</strong></h2><figure class="embed-container embed-container--type-embed ">
    
            <img style="border: 1px solid white; margin: 20px 20px 10px 0px; box-shadow: 5px 5px 10px 0px rgba(0,0,0,0.1);" src="https://static.eldiario.es/clip/00307689-085b-47df-b15d-c1ceb5aaea8b_source-aspect-ratio_default_0.jpg" alt="" width="140" height="" align="left" data-title="" />
    </figure><p class="article-text">
        Este original ensayo nos retrotrae a la Prehistoria para recopilar veinte &ldquo;primeras veces&rdquo; en las que el ser humano invent&oacute; o descubri&oacute; algo que habr&iacute;a de marcar el devenir de la civilizaci&oacute;n. Desde la primera cacer&iacute;a o el primer fuego, temas con los que m&aacute;s o menos estamos familiarizados, a otros menos evidentes en los manuales de historia, como el primer jefe, el primer entierro, la primera pareja e incluso el primer vaso de leche. No falta tampoco el arte: la primera pintura, la primera escultura, pero tambi&eacute;n la primera joya. Con un estilo a la vez riguroso y accesible, el autor, investigador especializado en este periodo, proporciona una lecci&oacute;n amena que derriba clich&eacute;s, nos ense&ntilde;a de d&oacute;nde venimos y nos introduce en el fascinante trabajo de descifrar las huellas del pasado.
    </p><h2 class="article-text">&lsquo;<strong>Los rehenes&rsquo;, de Taina Tervonen (Errata naturae, Iballa L&oacute;pez Hern&aacute;ndez)</strong></h2><figure class="embed-container embed-container--type-embed ">
    
            <img style="border: 1px solid white; margin: 20px 20px 10px 0px; box-shadow: 5px 5px 10px 0px rgba(0,0,0,0.1);" src="https://static.eldiario.es/clip/a7ecddd4-eb50-4877-9475-8a3d92bd7d0b_source-aspect-ratio_default_0.jpg" alt="" width="140" height="" align="left" data-title="" />
    </figure><p class="article-text">
        Este a&ntilde;o Espa&ntilde;a ha destapado el velo sobre <a href="https://www.eldiario.es/cultura/desatascar-prometida-congelada-descolonizacion-museos-espanoles_1_11493378.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">la descolonizaci&oacute;n de los museos</a>. Algunos pa&iacute;ses nos llevan ventaja, como Francia, cuya devoluci&oacute;n de obras a su antigua colonia de Ben&iacute;n se ha narrado en <a href="https://www.eldiario.es/cultura/cine/importancia-retos-descolonizacion-museos-leccion-magistral-mati-diop_1_10935197.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">el documental </a><a href="https://www.eldiario.es/cultura/cine/importancia-retos-descolonizacion-museos-leccion-magistral-mati-diop_1_10935197.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><em>Dahomey</em></a><a href="https://www.eldiario.es/cultura/cine/importancia-retos-descolonizacion-museos-leccion-magistral-mati-diop_1_10935197.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">, de la franco-senegalesa Mati Diop, galardonado con el Oso de Oro de la Berlinale</a>. Adem&aacute;s, est&aacute; <a href="https://www.eldiario.es/cultura/libros/rehenes-historia-colonial-sigue-tabu-cuestion-bandos_1_11587430.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">este libro de la periodista Taina Tervonen</a>, una investigaci&oacute;n magistral sobre el origen del patrimonio expoliado, la lenta evoluci&oacute;n de los museos occidentales y la petici&oacute;n de los pueblos colonizados de una reparaci&oacute;n. Examina atrocidades como el rapto de ni&ntilde;os como bot&iacute;n de guerra, los falsos significados &ldquo;sagrados&rdquo; atribuidos a los bienes sustra&iacute;dos o la herida que persiste de generaci&oacute;n en generaci&oacute;n en las antiguas colonias. Un ejercicio de empat&iacute;a y humanidad.
    </p><h2 class="article-text">&lsquo;<strong>La Amazonia. Viaje al centro del mundo&rsquo;, de Eliane Brum (Salamandra, trad. Mercedes Vaquero Granados)</strong></h2><figure class="embed-container embed-container--type-embed ">
    
            <img style="border: 1px solid white; margin: 20px 20px 10px 0px; box-shadow: 5px 5px 10px 0px rgba(0,0,0,0.1);" src="https://static.eldiario.es/clip/9b241f8d-b964-45d3-af9b-f40613878a8d_source-aspect-ratio_default_0.jpg" alt="" width="140" height="" align="left" data-title="" />
    </figure><p class="article-text">
        La <a href="https://www.eldiario.es/catalunya/cultura/sebastiao-salgado-advierte-europa-amazonia-si-firma-acuerdo-libre-comercio-sudamerica_1_11872120.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">deforestaci&oacute;n del Amazonas</a> tiene y tendr&aacute; consecuencias a peque&ntilde;a y a gran escala. La periodista brasile&ntilde;a Eliane Brun se traslad&oacute; all&iacute; cuando una gran presa hidroel&eacute;ctrica estaba haciendo estragos, no solo en el h&aacute;bitat natural, sino en la vida de la poblaci&oacute;n aut&oacute;ctona, forzada a renunciar a una forma de estar en el mundo que durante generaciones se ha mantenido en armon&iacute;a con la naturaleza. Todo por el inter&eacute;s de una compa&ntilde;&iacute;a que solo busca el r&eacute;dito econ&oacute;mico. Entre el reportaje y el testimonio, la autora recoge esas experiencias y, al hacerlo, analiza c&oacute;mo su existencia, sobre todo de las mujeres, ha sido siempre sometida al control y la violencia del cuerpo, de lo que la actual explotaci&oacute;n no deja de ser una prolongaci&oacute;n. Un libro revelador y una llamada a la acci&oacute;n.
    </p><h2 class="article-text">&lsquo;<strong>Insurrecci&oacute;n animal&rsquo;, de Sarat Colling (Errata naturae, trad. Teresa Lanero)</strong></h2><figure class="embed-container embed-container--type-embed ">
    
            <img style="border: 1px solid white; margin: 20px 20px 10px 0px; box-shadow: 5px 5px 10px 0px rgba(0,0,0,0.1);" src="https://static.eldiario.es/clip/840aabe4-bc0b-4741-9a81-bdb7d9657152_source-aspect-ratio_default_0.jpg" alt="" width="140" height="" align="left" data-title="" />
    </figure><p class="article-text">
        <a href="https://www.eldiario.es/cultura/libros/insurreccion-animal-rebelion-animales-domesticacion-humana_1_11229088.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Este magn&iacute;fico ensayo</a>, subtitulado <em>Historias extraordinarias de rebeli&oacute;n y resiliencia de los animales en la era del capitalismo global</em>, contribuye a la concienciaci&oacute;n que de un tiempo a esta parte se est&aacute; produciendo en los h&aacute;bitos de alimentaci&oacute;n y consumo de la sociedad occidental. Con rigor acad&eacute;mico y perspectiva hist&oacute;rica, la autora da cuenta de <a href="https://www.eldiario.es/cultura/libros/insurreccion-animal-rebelion-animales-domesticacion-humana_1_11229088.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">casos reales en los que animales de diferentes especies se rebelaron ante la autoridad humana</a> que pretend&iacute;a sacrificarlos o infligirles alg&uacute;n da&ntilde;o. Elefantes del <a href="https://www.eldiario.es/euskadi/hallan-circo-romano-yacimiento-iruna-veleia-afueras-vitoria_1_11527688.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">circo romano</a>, vacas que huyen en plena carretera o tigresas que escapan de su jaula son algunos ejemplos de acciones que hablan por s&iacute; solas e invitan a reconsiderar nuestra relaci&oacute;n con estos seres vivos. Y habla de un posible camino: <a href="https://www.eldiario.es/caballodenietzsche/infierno-paraiso-santuarios-animales_132_4627222.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">los santuarios de animales</a>.
    </p><h2 class="article-text">&lsquo;<strong>Cr&iacute;menes pregonados&rsquo;, de Rebeca Mart&iacute;n (Contrase&ntilde;a)</strong></h2><figure class="embed-container embed-container--type-embed ">
    
            <img style="border: 1px solid white; margin: 20px 20px 10px 0px; box-shadow: 5px 5px 10px 0px rgba(0,0,0,0.1);" src="https://static.eldiario.es/clip/3401098a-c703-4f36-98aa-287adec6d464_source-aspect-ratio_default_0.jpg" alt="" width="140" height="" align="left" data-title="" />
    </figure><p class="article-text">
        Sin duda, este ensayo de la fil&oacute;loga Rebeca Mart&iacute;n ha sido una de las revelaciones del a&ntilde;o. Tras un trabajo de documentaci&oacute;n exhaustivo, nos presenta una particular muestra del <a href="https://www.eldiario.es/canariasahora/sociedad/true-crime-oportunidad-reflexionar-paso-si-cambiado-manera_1_11687457.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><em>true crime</em></a> a la espa&ntilde;ola, con una recopilaci&oacute;n de casos de los siglos XVIII y XIX que conmocionaron a la sociedad. Infanticidas, asesinos en serie o mujeres perversas son algunos de los perfiles; pero, m&aacute;s all&aacute; de la pura curiosidad, el ensayo merece la pena por c&oacute;mo, a partir de lo concreto, construye una perspectiva general de la &eacute;poca y sus conflictos arraigados. Porque el mal y la violencia, al contrario de lo que se piensa a veces, no surgen de la nada, sino que responden a una amalgama de condicionantes sociales, psicol&oacute;gicos y legales. Analizarlos nos ayuda a comprendernos mejor hoy.
    </p><h2 class="article-text">&lsquo;<strong>Oni. Crimen real en el Jap&oacute;n contempor&aacute;neo&rsquo;, de Javiera Vega Tapia (Satori)</strong></h2><figure class="embed-container embed-container--type-embed ">
    
            <img style="border: 1px solid white; margin: 20px 20px 10px 0px; box-shadow: 5px 5px 10px 0px rgba(0,0,0,0.1);" src="https://static.eldiario.es/clip/7926c914-f91a-4e06-b951-2807f2479e84_source-aspect-ratio_default_0.jpg" alt="" width="140" height="" align="left" data-title="" />
    </figure><p class="article-text">
        El <a href="https://www.eldiario.es/canariasahora/sociedad/true-crime-oportunidad-reflexionar-paso-si-cambiado-manera_1_11687457.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><em>true crime</em></a> ha sido una tendencia este a&ntilde;o y no parece que vaya a dejar de serlo. Este libro recoge quince casos que sobrecogieron a la sociedad japonesa contempor&aacute;nea. La autora no se limita a narrar una cr&oacute;nica, sino que analiza el contexto y las condiciones sociales, psicol&oacute;gicas y personales que pudieron propiciarlos: asesinos en serie, cultos despiadados, cr&iacute;menes juveniles, atentados. Otro punto fundamental: el funcionamiento (o m&aacute;s bien los fallos) del sistema penal. Lejos de resultarnos ajeno, es posible hallar patrones comunes a la civilizaci&oacute;n occidental, que desde hace tiempo tiende a una deshumanizaci&oacute;n progresiva en el tratamiento medi&aacute;tico de los casos. El libro rompe el silencio y desmitifica los estereotipos que a menudo se asocian a la cultura nipona.
    </p><h2 class="article-text">&lsquo;<strong>Viaje a las mujeres de fuego&rsquo;, de Franca Velasco (Pepitas de calabaza)</strong></h2><figure class="embed-container embed-container--type-embed ">
    
            <img style="border: 1px solid white; margin: 20px 20px 10px 0px; box-shadow: 5px 5px 10px 0px rgba(0,0,0,0.1);" src="https://static.eldiario.es/clip/d0b82146-5469-44a0-a748-f9e50a0e3783_source-aspect-ratio_default_0.jpg" alt="" width="140" height="" align="left" data-title="" />
    </figure><p class="article-text">
        Una investigaci&oacute;n period&iacute;stica de una profesi&oacute;n poco conocida: las mujeres <a href="https://www.eldiario.es/sociedad/queremos-aliviar-incendios-forestales-dejad-bosques-hagan-viejos_1_11735310.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">bomberas forestales</a>. Once historias, de diferentes comunidades aut&oacute;nomas, para las que la autora comparti&oacute; unos d&iacute;as con sus protagonistas para impregnarse no solo de su relato, sino, y sobre todo, de su manera de vivir. Incluso hoy siguen sometidas a muchos estereotipos, muchos cuestionamientos de su identidad para un desempe&ntilde;o asociado por defecto a la fuerza f&iacute;sica del sexo masculino. Pero no es su intenci&oacute;n recrearse en el victimismo, sino mostrar el arrojo, las m&uacute;ltiples facetas del oficio, el trabajo en equipo, las batallas que han ido ganando. Ellas han abierto el camino y hay mucho que descubrir en sus voces.
    </p><h2 class="article-text">&lsquo;<strong>Mapa de soledades&rsquo;, de Juan G&oacute;mez B&aacute;rcena (Seix Barral)</strong></h2><figure class="embed-container embed-container--type-embed ">
    
            <img style="border: 1px solid white; margin: 20px 20px 10px 0px; box-shadow: 5px 5px 10px 0px rgba(0,0,0,0.1);" src="https://static.eldiario.es/clip/7d82a71a-4187-4519-af18-48f659dfe314_source-aspect-ratio_default_0.jpg" alt="" width="140" height="" align="left" data-title="" />
    </figure><p class="article-text">
        <a href="https://www.eldiario.es/cultura/juan-gomez-barcena-populismo-consiguiendo-dinamitar-colectivo_1_11719979.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Juan G&oacute;mez B&aacute;rcena</a> es uno de los mejores autores del panorama espa&ntilde;ol actual, y este a&ntilde;o se ha estrenado como ensayista. Este libro explora una materia tan caracter&iacute;stica de nuestra civilizaci&oacute;n, y a la vez tan universal y atemporal, como <a href="https://www.eldiario.es/opinion/zona-critica/soledad-no-deseada_129_11509358.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">la soledad</a>. En un texto en el que escuchamos su voz con un estilo m&aacute;s personal que nunca, distingue diferentes posibilidades de soledad (forzosa, sanitaria, voluntaria, creativa), que relaciona con los grandes solitarios de la historia, la literatura o las fuentes de su propia memoria. Con el equilibrio justo entre la informaci&oacute;n y el relato, construye un ensayo sosegado, original y conmovedor que nos ayuda a conocernos mejor a nosotros mismos.
    </p><h2 class="article-text">&lsquo;<strong>Estuve aqu&iacute; y me acord&eacute; de nosotros. Una historia sobre turismo, trabajo y clase&rsquo;, de Anna Pacheco (Anagrama)</strong></h2><figure class="embed-container embed-container--type-embed ">
    
            <img style="border: 1px solid white; margin: 20px 20px 10px 0px; box-shadow: 5px 5px 10px 0px rgba(0,0,0,0.1);" src="https://static.eldiario.es/clip/62025c4c-3fd4-416b-8007-68aef687edf2_source-aspect-ratio_default_0.jpg" alt="" width="140" height="" align="left" data-title="" />
    </figure><p class="article-text">
        Este texto breve de la escritora y periodista barcelonesa ha dado mucho que hablar este 2024. En buena parte, por dar con un problema que est&aacute; a la orden del d&iacute;a: <a href="https://www.eldiario.es/illes-balears/sociedad/miles-personas-toman-calles-palma-turismo-masivo-modelo-lleva-colapso_1_11539057.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">el turismo</a> y las transformaciones que ha comportado en las ciudades, la pol&iacute;tica y el estilo de vida; pero tambi&eacute;n <a href="https://www.eldiario.es/economia/kellys-camareras-piso-precariedad-derechos_128_2141421.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">la precariedad de las trabajadoras</a> sobre las que se sostiene el negocio. <a href="https://www.eldiario.es/catalunya/anna-pacheco-cuela-hoteles-lujo-turistas-ricos-igual-ruidosos-sucios_1_11213346.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">La autora investig&oacute; </a><a href="https://www.eldiario.es/catalunya/anna-pacheco-cuela-hoteles-lujo-turistas-ricos-igual-ruidosos-sucios_1_11213346.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><em>in situ</em></a><a href="https://www.eldiario.es/catalunya/anna-pacheco-cuela-hoteles-lujo-turistas-ricos-igual-ruidosos-sucios_1_11213346.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"> la alienaci&oacute;n de las empleadas de los hoteles de lujo</a>, y recoge en este h&iacute;brido entre la cr&oacute;nica y el ensayo sus conclusiones. Una mirada cr&iacute;tica y pertinente que permite una primera toma de contacto con el caso espa&ntilde;ol y anima a seguir profundizando en ello, y sobre todo pasar a la acci&oacute;n, en el futuro pr&oacute;ximo.
    </p><h2 class="article-text">&lsquo;<strong>Vivir en zapatillas&rsquo;, de Pascal Bruckner (Siruela, trad. Mar&iacute;a Belmonte)</strong></h2><figure class="embed-container embed-container--type-embed ">
    
            <img style="border: 1px solid white; margin: 20px 20px 10px 0px; box-shadow: 5px 5px 10px 0px rgba(0,0,0,0.1);" src="https://static.eldiario.es/clip/a990c437-4f4c-44ed-a421-3f0047833ddb_source-aspect-ratio_default_0.jpg" alt="" width="140" height="" align="left" data-title="" />
    </figure><p class="article-text">
        El <a href="https://www.eldiario.es/navarra/ultimas-noticias/pascal-bruckner-caracteristica-europa-duda-si-relacion-pasado-ve-crimen_1_9607772.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">fil&oacute;sofo franc&eacute;s</a>, siempre con el ojo puesto en las tensiones contempor&aacute;neas de la sociedad occidental, plantea una reflexi&oacute;n incisiva sobre lo que diagnostica como una tendencia progresiva a la inacci&oacute;n, a la pasividad del individuo frente a unos desaf&iacute;os que exigen una respuesta din&aacute;mica y colectiva. Haciendo un repaso hist&oacute;rico sobre c&oacute;mo hemos llegado a esta situaci&oacute;n, con referencias del pensamiento y la literatura, se&ntilde;ala el pesimismo frente a los grandes retos (el cambio clim&aacute;tico, la guerra o las pandemias) como causa parcial de esta inacci&oacute;n. Un problema bien detectado que entra&ntilde;a una resignificaci&oacute;n del espacio privado, a la vez lugar de confinamiento forzoso y de recogimiento voluntario, que ejemplifica las contradicciones inherentes a los avances tecnol&oacute;gicos y cient&iacute;ficos.
    </p><h2 class="article-text">&lsquo;<strong>Domus aurea. Las casas de la vida, la literatura y el cine&rsquo;, de Amelia P&eacute;rez de Villar (F&oacute;rcola)</strong></h2><figure class="embed-container embed-container--type-embed ">
    
            <img style="border: 1px solid white; margin: 20px 20px 10px 0px; box-shadow: 5px 5px 10px 0px rgba(0,0,0,0.1);" src="https://static.eldiario.es/clip/676e8b8f-d143-4ae7-9310-87c43bdce831_source-aspect-ratio_default_0.jpg" alt="" width="140" height="" align="left" data-title="" />
    </figure><p class="article-text">
        Qu&eacute; poco sabemos de lo que tenemos m&aacute;s cerca. O, mejor dicho, qu&eacute; poco nos paramos a reflexionar sobre ello. La autora, traductora literaria de larga trayectoria, se revela aqu&iacute; como una ensayista tenaz, que hilvana sus conocimientos en historia, cultura literaria y audiovisual para alumbrar un nuevo camino en la interpretaci&oacute;n simb&oacute;lica del hogar como espacio habitado. Analizando tanto las viviendas m&aacute;s populares de la literatura y el cine como casas menos conocidas, da forma a un libro de los que ense&ntilde;an a mirar mejor, a mirar de nuevo; un libro erudito y no obstante ameno que invita a repensar el significado del espacio f&iacute;sico en el que pasamos la mayor parte de nuestra existencia.
    </p><h2 class="article-text">&lsquo;<strong>Aurora Picornell. Pensamiento, comunismo y memoria republicana en el siglo XX&rsquo;, de David Ginard F&eacute;ron (Comares)</strong></h2><figure class="embed-container embed-container--type-embed ">
    
            <img style="border: 1px solid white; margin: 20px 20px 10px 0px; box-shadow: 5px 5px 10px 0px rgba(0,0,0,0.1);" src="https://static.eldiario.es/clip/d3c98262-0efe-4fca-aa2f-c8d9f03379e8_source-aspect-ratio_default_0.jpg" alt="" width="140" height="" align="left" data-title="" />
    </figure><p class="article-text">
        El nombre de esta hist&oacute;rica activista mallorquina ha vuelto a sonar este a&ntilde;o <a href="https://www.eldiario.es/illes-balears/aurora-picornell-pasionaria-balear-asesinada-franquismo-cuya-foto-roto-presidente-parlament_1_11459151.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">por motivos (tristemente) conocidos</a>. Esta biograf&iacute;a del historiador David Ginard F&eacute;ron se public&oacute; en 2018, pero ser&iacute;a un gesto de justicia po&eacute;tica que, por una suerte de <a href="https://es.wikipedia.org/wiki/Efecto_Streisand" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">efecto Streisand</a>, se volviera a leer. Ante todo, porque merece la pena saber qui&eacute;n fue: de clase obrera, desde muy joven se implic&oacute; en el movimiento comunista de las islas y lleg&oacute; a ser una de las dirigentes destacadas del partido durante la Segunda Rep&uacute;blica. Se la conoce como <a href="https://www.eldiario.es/illes-balears/sociedad/autopsia-aurora-picornell-pasionaria-mallorca-confirma-golpeada-acribillada-tiros-franquistas_1_11706196.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">&ldquo;la Pasionaria de Mallorca&rdquo;, y muri&oacute; fusilada a los 24 a&ntilde;os, tras ser encarcelada y torturada</a>. Su recorrido vital es representativo de los logros sociales, y del feminismo en particular, que el franquismo borr&oacute; y hoy resulta, adem&aacute;s de necesario, muy inspirador.
    </p><h2 class="article-text">&lsquo;<strong>C&oacute;mo ser una mujer del Renacimiento&rsquo;, de Jill Burke (Cr&iacute;tica, trad. Yolanda Fontal Rueda)</strong></h2><figure class="embed-container embed-container--type-embed ">
    
            <img style="border: 1px solid white; margin: 20px 20px 10px 0px; box-shadow: 5px 5px 10px 0px rgba(0,0,0,0.1);" src="https://static.eldiario.es/clip/b20d30e4-c667-47ce-b1c9-624282d6b265_source-aspect-ratio_default_0.jpg" alt="" width="140" height="" align="left" data-title="" />
    </figure><p class="article-text">
        No, la <a href="https://www.eldiario.es/micromachismos/enero-mes-redobla-presion-estetica-mujeres-complicado-no-meterme-rueda-adelgaza_1_10847597.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">presi&oacute;n est&eacute;tica</a> y el <a href="https://www.eldiario.es/era/pavel-durov-telegram-hombres-de-alto-valor_1_11619601.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">culto al cuerpo</a> no son exclusivos de nuestro tiempo: <a href="https://www.eldiario.es/sociedad/maquillaje-natural-mandato-depilacion-canones-belleza-hemos-heredado-renacimiento_1_11574017.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">este espl&eacute;ndido ensayo de la historiadora Jill Burke</a> nos muestra c&oacute;mo se fragu&oacute; el ideal de belleza femenino en el Renacimiento, unido a la industria de la cosm&eacute;tica y las nuevas exigencias que las mujeres poderosas asumieron. El ideal estaba concebido, desde el principio, como un modelo r&iacute;gido y excluyente, que las condenada a una b&uacute;squeda perpetua de la perfecci&oacute;n. Aunque no todo fue negativo: la creciente importancia de la imagen personal llev&oacute; aparejada la aparici&oacute;n de una nueva dimensi&oacute;n social para las mujeres, la de los intercambios entre amigas y los consejos para buscar la expresi&oacute;n de su propia identidad a trav&eacute;s del adorno. Una lectura interesante para ampliar nuestra visi&oacute;n del periodo y para entender la cultura de la belleza que llega hasta el presente.
    </p><h2 class="article-text">&lsquo;<strong>Mujeres, cultura y pol&iacute;tica&rsquo;, de Angela Davis (Altamarea, trad. Daniel Esteban Sanzol)</strong></h2><figure class="embed-container embed-container--type-embed ">
    
            <img style="border: 1px solid white; margin: 20px 20px 10px 0px; box-shadow: 5px 5px 10px 0px rgba(0,0,0,0.1);" src="https://static.eldiario.es/clip/3ad9d745-8b32-4fab-8388-8124b98301b9_source-aspect-ratio_default_0.jpg" alt="" width="140" height="" align="left" data-title="" />
    </figure><p class="article-text">
        Este libro, publicado despu&eacute;s del c&eacute;lebre <em>Mujeres, raza y clase</em>, recoge las conferencias y art&iacute;culos que <a href="https://www.eldiario.es/catalunya/cultura/angela-davis-pandemia-afecta-manera-desproporcionada-poblacion-negra_1_6336009.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">la autora</a> escribi&oacute;, sobre todo, en la d&eacute;cada de los ochenta, &eacute;poca en la que se present&oacute; como candidata a la vicepresidencia de Estados Unidos por parte del Partido Comunista. La victoria, como sabemos, fue para Ronald Reagan, que implant&oacute; unas pol&iacute;ticas que hoy resuenan. Eso, junto con el machismo y el racismo enquistados en toda sociedad occidental, hacen que estos discursos sigan siendo vigentes: desde las particularidades del <a href="https://www.eldiario.es/aragon/sociedad/feminismo-libros-existe-comunidad-conoce_128_3618599.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">feminismo negro</a> con respecto a las mujeres blancas al compromiso con las clases bajas, pasando por su experiencia en prisi&oacute;n, su mirada sobre la creaci&oacute;n art&iacute;stica o el an&aacute;lisis de pol&iacute;tica internacional. Un buen complemento a su obra maestra.
    </p><h2 class="article-text">&lsquo;<strong>Hay algo que no es como me dicen. El caso de Nevenka Fern&aacute;ndez contra la realidad&rsquo;, de Juan Jos&eacute; Mill&aacute;s (Alfaguara)</strong></h2><figure class="embed-container embed-container--type-embed ">
    
            <img style="border: 1px solid white; margin: 20px 20px 10px 0px; box-shadow: 5px 5px 10px 0px rgba(0,0,0,0.1);" src="https://static.eldiario.es/clip/b9b04688-0d8e-4ee2-bc51-3f4effd760e9_source-aspect-ratio_default_0.jpg" alt="" width="140" height="" align="left" data-title="" />
    </figure><p class="article-text">
        En el a&ntilde;o 2001, una exconcejal del Partido Popular del Ayuntamiento de Ponferrada denunci&oacute; por acoso sexual a su antiguo jefe. El alcalde fue condenado, pero la v&iacute;ctima, que ya hab&iacute;a dimitido unos meses antes, sufri&oacute; el machismo y el cuestionamiento de su grupo pol&iacute;tico, en el marco de una Espa&ntilde;a que a&uacute;n ten&iacute;a un largo camino por recorrer con respecto a la violencia perpetrada sobre las mujeres. Este a&ntilde;o, <a href="https://www.eldiario.es/cultura/cine/iciar-bollain-nevenka-adelanto-tiempo-pionera-quedo-sola_1_11672008.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">el caso Nevenka ha llegado a las pantallas</a>, con una pel&iacute;cula que le rinde la justicia social de la que careci&oacute; entonces. En medio de este camino, desde los hechos hasta la restituci&oacute;n, vale la pena no olvidar este libro de Juan Jos&eacute; Mill&aacute;s, publicado por primera vez en 2004 y reeditado hace unos meses para la ocasi&oacute;n, que desenmara&ntilde;a esas telara&ntilde;as que, lejos de socorrer, subyugan a&uacute;n m&aacute;s a la v&iacute;ctima.
    </p><h2 class="article-text">&lsquo;<strong>La &uacute;ltima frase&rsquo;, de Camila Ca&ntilde;eque (La U&ntilde;a Rota)</strong></h2><figure class="embed-container embed-container--type-embed ">
    
            <img style="border: 1px solid white; margin: 20px 20px 10px 0px; box-shadow: 5px 5px 10px 0px rgba(0,0,0,0.1);" src="https://static.eldiario.es/clip/ee26efa3-feba-4bbe-bd7f-e54e6a283d3f_source-aspect-ratio_default_0.jpg" alt="" width="140" height="" align="left" data-title="" />
    </figure><p class="article-text">
        No hay duda de que ha sido uno de los hallazgos del a&ntilde;o: <a href="https://www.eldiario.es/cultura/ultima-frase-libro-postumo-camila-caneque-reivindica-reflexiona-final-cosas_1_11401660.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">este singular libro de Camila Ca&ntilde;eque</a>, a caballo entre el ensayo y la reflexi&oacute;n personal, hilvana una exploraci&oacute;n del sentido del final a partir de una composici&oacute;n de &uacute;ltimas frases de 452 obras literarias que recopil&oacute; durante a&ntilde;os. El hecho de que <a href="https://www.eldiario.es/cultura/legado-fallecida-camila-canete-expulsaron-arco-performance-permiso-vuelve-feria_1_10998154.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">la autora muriera de forma repentina</a> poco antes de su publicaci&oacute;n pareci&oacute; otorgarle connotaciones prof&eacute;ticas; pero, m&aacute;s all&aacute; de la coincidencia, se trata de un buen libro, un libro original, un libro extraordinario. Lejos de limitarse a enumerar o clasificar oraciones, construye un discurso l&uacute;cido y personal. Lo que se descubre al leerlo no son solo frases curiosas, sino una voz creativa, &iacute;ntima, inteligente. Ya no escribir&aacute; m&aacute;s, pero las capas de lectura de este texto son inagotables.
    </p><h2 class="article-text">&lsquo;<strong>Como de aire&rsquo;, de Ada D&rsquo;Adamo (Lumen, trad. Celia Filipetto)</strong></h2><figure class="embed-container embed-container--type-embed ">
    
            <img style="border: 1px solid white; margin: 20px 20px 10px 0px; box-shadow: 5px 5px 10px 0px rgba(0,0,0,0.1);" src="https://static.eldiario.es/clip/0cf85838-d421-41b6-8e9c-d1411f7fce14_source-aspect-ratio_default_0.jpg" alt="" width="140" height="" align="left" data-title="" />
    </figure><p class="article-text">
        <a href="https://www.eldiario.es/nidos/discapacidad-intelectual-hijo-contada-madre-hermanos_1_11531179.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Ser madre de una ni&ntilde;a con una discapacidad intelectual grave</a> conlleva unos sacrificios de los que carecen el resto de maternidades. Si, adem&aacute;s, a la madre le diagnostican c&aacute;ncer, un c&aacute;ncer que acabar&aacute; siendo su sentencia de muerte, ya solo le queda dejarlo todo atado para cuando no est&eacute;. Este <a href="https://www.eldiario.es/nidos/discapacidad-intelectual-hijo-contada-madre-hermanos_1_11531179.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">libro</a> surge de esa doble experiencia: la autora, profesional de la danza y las letras, narra c&oacute;mo vivi&oacute; su maternidad, el aislamiento social que supuso, los costes humanos y materiales, las elecciones de cada familia, la lucha por los derechos de estos ni&ntilde;os. Y, lo m&aacute;s dif&iacute;cil: aprender a ser ella la enferma, la que (tambi&eacute;n) necesita cuidados. Apenas pudo disfrutar del &eacute;xito de su libro, pero dej&oacute; un testimonio iluminador que no cae en el victimismo y enriquece nuestra perspectiva por su hondura literaria y humana.
    </p><h2 class="article-text">&lsquo;<strong>Antes que nada&rsquo;, de Mart&iacute;n Caparr&oacute;s (Random House)</strong></h2><figure class="embed-container embed-container--type-embed ">
    
            <img style="border: 1px solid white; margin: 20px 20px 10px 0px; box-shadow: 5px 5px 10px 0px rgba(0,0,0,0.1);" src="https://static.eldiario.es/clip/5851f620-dc7b-4e85-9b11-16f24a83db1c_source-aspect-ratio_default_0.jpg" alt="" width="140" height="" align="left" data-title="" />
    </figure><p class="article-text">
        El incansable escritor y periodista argentino firma su obra m&aacute;s personal, la que escribi&oacute; sin estar seguro de querer publicarla. Hace unos meses comunic&oacute; que <a href="https://www.eldiario.es/cultura/cine/martin-caparros-ojala-mundo-pudiera-cambiar-violencia-violencia-perdemos-dificil_1_11774079.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">hace dos a&ntilde;os fue diagnosticado de ELA</a> y la conciencia de la enfermedad marca sin duda estas memorias, en las que, no obstante, va mucho m&aacute;s all&aacute; de lo que significa vivir con este diagn&oacute;stico y recorre toda su trayectoria, una vida de lucha, rebeld&iacute;a, nomadismo, amores y mucho, mucho, mucho periodismo del bueno. El estilo del autor, como de costumbre, derrocha una honestidad brutal, un discurso brioso que se lee con la pasi&oacute;n de una novela. Nunca complaciente, tampoco aqu&iacute; renuncia a la exigencia que siempre se ha impuesto para la actividad a la que sigue dedicando sus d&iacute;as: escribir, escribir libros extraordinarios.
    </p><h2 class="article-text">&lsquo;<strong>Cecilia 2: La historia del disco que no pudo ser&rsquo;, de Eduardo Bravo (Lengua de Trapo)</strong></h2><figure class="embed-container embed-container--type-embed ">
    
            <img style="border: 1px solid white; margin: 20px 20px 10px 0px; box-shadow: 5px 5px 10px 0px rgba(0,0,0,0.1);" src="https://static.eldiario.es/clip/0d36c217-eaff-4ee8-8565-9dc1903a6617_source-aspect-ratio_default_0.jpg" alt="" width="140" height="" align="left" data-title="" />
    </figure><p class="article-text">
        A&uacute;n hay muchos silencios en torno a <a href="https://www.eldiario.es/cultura/cecilia-gipsy-rock_129_11406504.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Evangelina Sobredo, la cantautora conocida como Cecilia</a>, figura clave de la esfera musical en los &uacute;ltimos a&ntilde;os del franquismo. La familia guarda con celo su memoria, por lo que <a href="https://www.eldiario.es/cultura/musica/eduardo-bravo-no-creo-cecilia-estuviera-contenta-canciones-usen-mitines-vox_1_11376172.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">este trabajo del periodista Eduardo Bravo</a>, que desentra&ntilde;a sin traicionar la voluntad familiar, es m&aacute;s encomiable todav&iacute;a: la historia de c&oacute;mo la censura impidi&oacute; que su segundo disco viera la luz en las condiciones que ella quer&iacute;a, pese a contar con un amplio respaldo del p&uacute;blico tras su primer &aacute;lbum; unas circunstancias que a la postre lo condenaron al fracaso comercial. Una peque&ntilde;a lecci&oacute;n de nuestra historia reciente y una reivindicaci&oacute;n de una artista con una valent&iacute;a y una precocidad de las que no somos plenamente conscientes.
    </p><h2 class="article-text">&lsquo;<strong>Yo no soy esa que t&uacute; te imaginas: Mari Trini, una memoria sentimental&rsquo;, de Miguel Fern&aacute;ndez (Plaza &amp; Jan&eacute;s)</strong></h2><figure class="embed-container embed-container--type-embed ">
    
            <img style="border: 1px solid white; margin: 20px 20px 10px 0px; box-shadow: 5px 5px 10px 0px rgba(0,0,0,0.1);" src="https://static.eldiario.es/clip/0c22b996-c33a-4d17-96de-b7cf9074133f_source-aspect-ratio_default_0.jpg" alt="" width="140" height="" align="left" data-title="" />
    </figure><p class="article-text">
        Otra figura fulgurante &ndash;y singular&ndash; de la m&uacute;sica popular espa&ntilde;ola del &uacute;ltimo tercio del siglo XX: Mari Trini, la mujer de la voz rota e indomable, de vida discreta, que termin&oacute; sus a&ntilde;os olvidada por la industria musical y el p&uacute;blico. <a href="https://www.eldiario.es/murcia/cultura/miguel-fernandez-escritor-tiempo-juega-favor-mari-trini-ahora-vemos-adelantada-valiente_1_11699261.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">El periodista Miguel Fern&aacute;ndez</a>, incondicional de la cantautora desde su adolescencia, le rinde su particular homenaje en una b&uacute;squeda personal que la reivindica como icono pionero de feminismo y libertad en una exploraci&oacute;n pormenorizada de su carrera discogr&aacute;fica, entrelazando canciones con episodios vitales decisivos, como su enfermedad. A partir de entrevistas y testimonios, compone una aproximaci&oacute;n que respeta los silencios que quiso mantener en vida. Y, al hacerlo, habla tambi&eacute;n de nuestra sociedad, de c&oacute;mo &eacute;ramos y c&oacute;mo hemos cambiado.
    </p><figure class="embed-container embed-container--type-embed ">
    
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    <div class="ladillo_categoría">
        <h1 class="infantil">Infantil y juvenil</h1>
</div>
    </figure><h2 class="article-text">&lsquo;<strong>La primera Navidad de Pap&aacute; Noel&rsquo;, de Mac Barnett, con ilustraciones de Sydney Smith (Beascoa, trad. equipo Penguin Random House)</strong></h2><figure class="embed-container embed-container--type-embed ">
    
            <img style="border: 1px solid white; margin: 20px 20px 10px 0px; box-shadow: 5px 5px 10px 0px rgba(0,0,0,0.1);" src="https://static.eldiario.es/clip/5c529afc-c160-4286-9ca0-a8cd1179e196_source-aspect-ratio_default_0.jpg" alt="" width="140" height="" align="left" data-title="" />
    </figure><p class="article-text">
        Hay gente que no celebra la Navidad por una raz&oacute;n muy sencilla: est&aacute; trabajando para que otros puedan disfrutarla. Entre ellos, el mism&iacute;simo Pap&aacute; Noel, que se encuentra tan cansado tras repartir los regalos que al volver a su guarida no le quedan fuerzas para organizar su propia velada. Sin embargo, este a&ntilde;o sus amigos los elfos est&aacute;n decididos a sorprenderlo: lo llevan de la mano para montar su particular fiesta. Durante la aventura, repasan los or&iacute;genes de la festividad y sus tradiciones, en un cuento id&oacute;neo, no solo para regalar, sino para leer junto a los m&aacute;s peque&ntilde;os en una de esas tardes aburridas de invierno, con una taza de chocolate en las manos. Al fin y al cabo, el libro tambi&eacute;n nos recuerda que festejar va unido a una buena compa&ntilde;&iacute;a. Recomendado a partir de 3 a&ntilde;os.
    </p><h2 class="article-text">&lsquo;<strong>El encargo m&aacute;s dif&iacute;cil de los Reyes Magos&rsquo;, de Bego&ntilde;a Oro, con ilustraciones de Vanessa Cocova (Edelvives)</strong></h2><figure class="embed-container embed-container--type-embed ">
    
            <img style="border: 1px solid white; margin: 20px 20px 10px 0px; box-shadow: 5px 5px 10px 0px rgba(0,0,0,0.1);" src="https://static.eldiario.es/clip/24d9bed6-b072-43e0-88fd-550626d66abe_source-aspect-ratio_default_0.jpg" alt="" width="140" height="" align="left" data-title="" />
    </figure><p class="article-text">
        Es probable que muchos padres la conozcan por ser la &lsquo;madre&rsquo; de Rasi, la ardilla que triunfa entre los ni&ntilde;os que empiezan a leer solos; pero la autora, que este a&ntilde;o ha sido galardonada con el Premio Cervantes Chico por toda su trayectoria, tiene otras facetas y libros para cada ocasi&oacute;n. Esta vez pone en apuros a los Reyes Magos con una carta de &uacute;ltima hora que les plantea un enigma que no logran descifrar. &iquest;Lo resolver&aacute;n a tiempo para entregar el regalo? Escrito en verso, este cuento divierte e implica a los lectores, adem&aacute;s de estar impregnado de la magia de los Reyes Magos en cada una de sus preciosas ilustraciones. Otro libro perfecto para leer en voz alta y disfrutar de un momento de complicidad con los ni&ntilde;os. Recomendado a partir de 3 a&ntilde;os.
    </p><h2 class="article-text">&lsquo;<strong>El Hematocr&iacute;tico hospitalario&rsquo;, de El Hematocr&iacute;tico, con ilustraciones de Cynthia Hierro (Triqueta)</strong></h2><figure class="embed-container embed-container--type-embed ">
    
            <img style="border: 1px solid white; margin: 20px 20px 10px 0px; box-shadow: 5px 5px 10px 0px rgba(0,0,0,0.1);" src="https://static.eldiario.es/clip/8c6d67c8-e4e0-46c1-b6c7-53eabafb96e2_source-aspect-ratio_default_0.jpg" alt="" width="140" height="" align="left" data-title="" />
    </figure><p class="article-text">
        El a&ntilde;orado <a href="https://www.eldiario.es/cultura/fallece-escritor-libros-infantiles-hematocritico_1_10722932.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Hematocr&iacute;tico</a>, seud&oacute;nimo de Miguel &Aacute;ngel L&oacute;pez, comprend&iacute;a de maravilla la mirada infantil. Hizo del ingenio su se&ntilde;a, sin renunciar nunca a la ternura. Escribir un libro divertido no es sencillo, todav&iacute;a menos cuando la historia se sit&uacute;a en un hospital, y todav&iacute;a menos cuando quien ingresa en ese hospital es una ni&ntilde;a. Una ni&ntilde;a que, como es l&oacute;gico, tiene miedo. Sus terrores m&aacute;s profundos son las batas blancas, el instrumental m&eacute;dico, los aparatos sofisticados. Lo desconocido. Y, sin embargo, incluso ah&iacute; se puede hallar la esperanza. Pese a las apariencias, no es un c&oacute;mic dram&aacute;tico; <a href="https://www.eldiario.es/nidos/hematocritico-espacios-humor-risa-cole_1_2167764.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">nadie como el Hematocr&iacute;tico para atemperar lo dif&iacute;cil con una buena dosis de humor</a>. Quiz&aacute; el mejor libro infantil sobre la estancia de ni&ntilde;os en hospitales, un sortilegio quitamiedos para quienes pasen por ello, y tambi&eacute;n para los dem&aacute;s. Recomendado a partir de 4 a&ntilde;os.
    </p><h2 class="article-text">&lsquo;<strong>Siete dientes de le&oacute;n&rsquo;, de Ledicia Costas, con ilustraciones de David Sierra (N&oacute;rdica)</strong></h2><figure class="embed-container embed-container--type-embed ">
    
            <img style="border: 1px solid white; margin: 20px 20px 10px 0px; box-shadow: 5px 5px 10px 0px rgba(0,0,0,0.1);" src="https://static.eldiario.es/clip/5b9285f5-6bd8-4dd2-a893-80fdaa7efb71_source-aspect-ratio_default_0.jpg" alt="" width="140" height="" align="left" data-title="" />
    </figure><p class="article-text">
        No solo de <em>Minimuertos</em> y cocineras de ultratumba escribe <a href="https://www.eldiario.es/galicia/ledicia-costas-escritora-fantasia-siento-libre-he-abierto-puerta-seguir_128_11428993.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">la prol&iacute;fica autora gallega</a>: como buena conocedora del universo de las leyendas y el folclore popular, en este libro introduce a una anciana pescadora que vive en un mundo remoto donde no existe m&aacute;s color que el gris. Una noche sue&ntilde;a con otro tono y, a la ma&ntilde;ana siguiente, encuentra un diente de le&oacute;n de ese color en la almohada. As&iacute; le ocurre durante siete noches, con siete tonos distintos. &iquest;Y qu&eacute; tiene siete colores? S&iacute;, ese fen&oacute;meno que vemos en el cielo tras la lluvia. Un cuento que toma el imaginario m&iacute;tico &ndash;los misterios del bosque, la vieja aislada en su caba&ntilde;a, el m&aacute;gico n&uacute;mero siete&ndash; para acercar a los ni&ntilde;os a los colores del arco&iacute;ris con simpat&iacute;a y ternura, donde la paleta crom&aacute;tica de los dibujos juega un papel trascendental. Recomendado a partir de 5 a&ntilde;os.
    </p><h2 class="article-text">&lsquo;<strong>La calavera&rsquo;, de Jon Klassen (Blackie Books, trad. Gemma Rovira)</strong></h2><figure class="embed-container embed-container--type-embed ">
    
            <img style="border: 1px solid white; margin: 20px 20px 10px 0px; box-shadow: 5px 5px 10px 0px rgba(0,0,0,0.1);" src="https://static.eldiario.es/clip/3a532937-97e2-4b89-a385-e3ab14e04720_source-aspect-ratio_default_0.jpg" alt="" width="140" height="" align="left" data-title="" />
    </figure><p class="article-text">
        La infancia tiene una dimensi&oacute;n oscura que el escritor e ilustrador Jon Klassen conoce al dedillo. A trav&eacute;s de la peripecia de una ni&ntilde;a que se pierde en el bosque y termina en un viejo castillo abandonado, donde se hace amiga de una calavera, narra un cuento de hadas l&uacute;gubre e iluminador a la vez. Las ilustraciones se mueven entre lo macabro del entorno, con peligros al acecho, y la calidez de esa singular amistad. El relato nos recuerda que las apariencias enga&ntilde;an; del mismo modo, su est&eacute;tica g&oacute;tica es m&aacute;s una evocaci&oacute;n del ambiente que una voluntad de causar miedo. Una puerta de bienvenida al universo <em>creepy</em> (siniestro, espeluznante) que permanece en el coraz&oacute;n. Recomendado a partir de 6 a&ntilde;os.
    </p><h2 class="article-text">&lsquo;<strong>En el pa&iacute;s de Lindabrina y Rat&oacute;n P&eacute;rez&rsquo;, de Jos&eacute; Mar&iacute;a Merino (Siruela)</strong></h2><figure class="embed-container embed-container--type-embed ">
    
            <img style="border: 1px solid white; margin: 20px 20px 10px 0px; box-shadow: 5px 5px 10px 0px rgba(0,0,0,0.1);" src="https://static.eldiario.es/clip/f312e99a-784c-4ab6-b0f5-22482c301367_source-aspect-ratio_default_0.jpg" alt="" width="140" height="" align="left" data-title="" />
    </figure><p class="article-text">
        Es probable que muchos ni&ntilde;os lleguen a esta &eacute;poca toquete&aacute;ndose ese primer diente que se les mueve. Otros no tardar&aacute;n en hacerlo, y, cuando se les caiga, lo pondr&aacute;n bajo la almohada con la ilusi&oacute;n de recibir la visita de un ratoncito generoso. En este cuento del <a href="https://www.eldiario.es/cultura/jose-maria-merino-premio-nacional-letras-espanolas-2021_1_8440656.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">acad&eacute;mico y premio Nacional de las Letras Espa&ntilde;olas</a>, que es de los que navegan sin complejos entre la literatura adulta y la infantil, ese primer diente que se cae lleva a la ni&ntilde;a protagonista a abrir un portal al mundo m&aacute;gico del Rat&oacute;n P&eacute;rez, un lugar lleno de hallazgos en el que llevar&aacute; a cabo una misi&oacute;n. Un homenaje con sabor a cl&aacute;sico a esta tradici&oacute;n tan entra&ntilde;able. Recomendado a partir de 7 a&ntilde;os.
    </p><h2 class="article-text">&lsquo;<strong>La guerra de Nico&rsquo;, de Josan Hatero, con ilustraciones de Inma Almansa (Edeb&eacute;)</strong></h2><figure class="embed-container embed-container--type-embed ">
    
            <img style="border: 1px solid white; margin: 20px 20px 10px 0px; box-shadow: 5px 5px 10px 0px rgba(0,0,0,0.1);" src="https://static.eldiario.es/clip/bfdbcd7d-f2db-469f-9388-1f08d87d4444_source-aspect-ratio_default_0.jpg" alt="" width="140" height="" align="left" data-title="" />
    </figure><p class="article-text">
        Imagina que, por error, reclutan a un ni&ntilde;o. Entrena con los hombres, aprende a manejar armas, a pasar hambre y fr&iacute;o. Su destino, por supuesto, es el frente. El autor, que por este libro recibi&oacute; el Premio Edeb&eacute; 2024, se inspira en su experiencia (traum&aacute;tica) en el servicio militar para narrar la realidad de la guerra poni&eacute;ndose a la altura de un ni&ntilde;o. Una mirada que no solo se acerca a otros chiquillos, sino que desnuda los conflictos b&eacute;licos con una crudeza deslumbrante. Trata con mano diestra el desarraigo del chico arrancado de su familia, el miedo de los soldados adultos, el sinsentido de verse obligado a matar, la desesperante ineficacia de la burocracia. No esquiva la muerte, pero recuerda que lo &uacute;nico por lo que habr&iacute;a que jugarse el pellejo es el amor. Y ojal&aacute; ni para eso hiciera falta. Recomendado a partir de 8 a&ntilde;os.
    </p><h2 class="article-text">&lsquo;<strong>Cuentos y leyendas de Espa&ntilde;a&rsquo;, de Chiki Fabregat, con ilustraciones de Sara Porras (Anaya)</strong></h2><figure class="embed-container embed-container--type-embed ">
    
            <img style="border: 1px solid white; margin: 20px 20px 10px 0px; box-shadow: 5px 5px 10px 0px rgba(0,0,0,0.1);" src="https://static.eldiario.es/clip/4ca2a0c6-dc49-4eb8-9ac8-88de795c74c7_source-aspect-ratio_default_0.jpg" alt="" width="140" height="" align="left" data-title="" />
    </figure><p class="article-text">
        Una espl&eacute;ndida compilaci&oacute;n de relatos y leyendas aut&oacute;ctonos de los que se transmiten de generaci&oacute;n en generaci&oacute;n, a raz&oacute;n de uno por provincia. Esta organizaci&oacute;n, lejos de confrontar, es una muestra de la riqueza de culturas que conviven en nuestra sociedad, de lo que tienen en com&uacute;n y de sus singularidades. El origen (macabro) del nombre de la calle Sierpes de Sevilla, un demonio guanche, el <em>eguzkilore </em>o flor del sol, la corona de Isabel II en Toledo o los gigantes de las monta&ntilde;as catalanas son solo una peque&ntilde;a muestra. Narradas con el estilo limpio que caracteriza a la autora, una voz que va a lo esencial y emociona sin alardes. Un regalo perfecto para ni&ntilde;os y no tan ni&ntilde;os. Recomendado a partir de 8 a&ntilde;os.
    </p><h2 class="article-text">&lsquo;<strong>P&aacute;jaros de sol&rsquo;, de M&oacute;nica Rodr&iacute;guez (Nube de Tinta)</strong></h2><figure class="embed-container embed-container--type-embed ">
    
            <img style="border: 1px solid white; margin: 20px 20px 10px 0px; box-shadow: 5px 5px 10px 0px rgba(0,0,0,0.1);" src="https://static.eldiario.es/clip/88eac18a-d996-4a0e-aa08-9ce6f7fa2bf9_source-aspect-ratio_default_0.jpg" alt="" width="140" height="" align="left" data-title="" />
    </figure><p class="article-text">
        La <a href="https://www.eldiario.es/cultura/monica-rodriguez-premio-nacional-literatura-infantil-juvenil-2024_1_11677891.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">&uacute;ltima ganadora del Premio Nacional de Literatura Infantil y Juvenil</a> escribe sobre la llegada de refugiados. No dice el pa&iacute;s, &iexcl;podr&iacute;an ser tantos!, pero el p&aacute;jaro azul que acompa&ntilde;a a la ni&ntilde;a es oriundo de Palestina. El punto de vista de ella, on&iacute;rico y te&ntilde;ido por el duelo, se alterna con el de un muchacho aut&oacute;ctono que no sabe muy bien c&oacute;mo relacionarse con estos ni&ntilde;os que acaban de llegar. &Eacute;l aporta la mirada fresca y espont&aacute;nea, divertida y tierna. Es un acierto contraponer miradas: se pone tanto en el lugar del otro como en el de cualquier ni&ntilde;o que pueda leer el libro y reconocerse en esas peque&ntilde;as dificultades cotidianas para trabar amistad con el reci&eacute;n llegado y, tambi&eacute;n, para hablar de la guerra con los adultos. Sin edulcorar, pero sin olvidar que los ni&ntilde;os siguen siendo ni&ntilde;os, y tienen otra oportunidad. Recomendado a partir de 9 a&ntilde;os.
    </p><h2 class="article-text">&lsquo;<strong>Las hermanas Invierno&rsquo;, de Jolan C. Bertrand, con ilustraciones de Tristan Gion (Errata naturae, trad. Teresa Jarr&iacute;n)</strong></h2><figure class="embed-container embed-container--type-embed ">
    
            <img style="border: 1px solid white; margin: 20px 20px 10px 0px; box-shadow: 5px 5px 10px 0px rgba(0,0,0,0.1);" src="https://static.eldiario.es/clip/2371b90a-68e3-43bc-b9de-de61bd3f4553_source-aspect-ratio_default_0.jpg" alt="" width="140" height="" align="left" data-title="" />
    </figure><p class="article-text">
        Una versi&oacute;n de <em>La reina de las nieves</em> que combina mitolog&iacute;a n&oacute;rdica, vikingos, magia y una trama de aventuras que invita a pasar una p&aacute;gina tras otra. Pone en el centro una relaci&oacute;n afectiva poco habitual en la literatura infantil: el v&iacute;nculo entre t&iacute;o y sobrino. Cuando siente que la vida de su t&iacute;o est&aacute; en peligro, el joven protagonista no duda en adentrarse en el g&eacute;lido bosque boreal para dar con &eacute;l y acompa&ntilde;arlo en su misi&oacute;n de salvar el invierno. Por el camino, se topa con troles traviesos, sortilegios peligrosos y c&oacute;mplices inesperados. Se habla de g&eacute;nero no binario, de sororidad, de salud mental, con naturalidad y sin moralismos. La guinda: las ilustraciones, espectaculares y a la altura de su ambientaci&oacute;n de ensue&ntilde;o. Recomendado a partir de 9 a&ntilde;os.
    </p><h2 class="article-text">&lsquo;<strong>Liceo Septem 1. Los talentos ocultos&rsquo;, de Alba Quintas Garciandia, con ilustraciones de Anna Franquesa (Montena)</strong></h2><figure class="embed-container embed-container--type-embed ">
    
            <img style="border: 1px solid white; margin: 20px 20px 10px 0px; box-shadow: 5px 5px 10px 0px rgba(0,0,0,0.1);" src="https://static.eldiario.es/clip/b9478739-391f-434f-817f-4ab6aec3c574_source-aspect-ratio_default_0.jpg" alt="" width="140" height="" align="left" data-title="" />
    </figure><p class="article-text">
        Las escuelas de magia no pasan de moda, al menos cuando vienen de la mano de una autora con una imaginaci&oacute;n desbordante y una habilidad para narrar historias fuera de toda duda. En una sociedad dividida entre cuatro talentos, los protagonistas, j&oacute;venes que apenas comienzan a descubrir el suyo, se enfrentan a una amenaza para la que deber&aacute;n unir sus incipientes poderes al a&uacute;n m&aacute;s poderoso v&iacute;nculo de la amistad si quieren salir victoriosos. Con una ambientaci&oacute;n al estilo de la llamada <em>dark academia</em> (inspiraci&oacute;n en el siglo XIX, est&eacute;tica de colegial brit&aacute;nico con toques g&oacute;ticos, una trama de misterio y tintes sobrenaturales), este es el inicio de una serie de novelas que promete enriquecer ese universo m&aacute;gico y a sus personajes libro a libro. Recomendado a partir de 9 a&ntilde;os.
    </p><h2 class="article-text"><strong>Estuche &lsquo;Manolito Gafotas&rsquo;, de Elvira Lindo, con ilustraciones de Emilio Urberuaga (Seix Barral)</strong></h2><figure class="embed-container embed-container--type-embed ">
    
            <img style="border: 1px solid white; margin: 20px 20px 10px 0px; box-shadow: 5px 5px 10px 0px rgba(0,0,0,0.1);" src="https://static.eldiario.es/clip/4945ed4d-2393-4f82-b99d-9d3cef19eee4_source-aspect-ratio_default_0.jpg" alt="" width="140" height="" align="left" data-title="" />
    </figure><p class="article-text">
        El ni&ntilde;o m&aacute;s famoso de Carabanchel (Alto) cumple treinta a&ntilde;os y este estuche re&uacute;ne sus ocho tomos con las ilustraciones originales para conmemorarlo. Lo que comenz&oacute; como un personaje simp&aacute;tico para la radio termin&oacute; convirti&eacute;ndose en una serie de fondo de las bibliotecas escolares y personales, adem&aacute;s de llevarse un <a href="https://www.eldiario.es/cultura/libros/elvira-lindo-expresar-opinion-politica-escribir-luego-novela-riesgo-tienes-asumir_1_10074582.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Premio Nacional de Narrativa Infantil y Juvenil</a>, adaptarse (m&aacute;s de una vez) al cine, la televisi&oacute;n y el teatro, y cruzar fronteras. Su clave: el humor y la falta de pretensiones: naci&oacute; como algo tan de andar por casa que su gracejo y sus observaciones cotidianas conectaron enseguida con los oyentes / lectores. Un excelente regalo para las nuevas generaciones y para milenial nost&aacute;lgicos (que, por cierto, tienen <a href="https://cadenaser.com/audio/1725273922909/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">una cita con &eacute;l esta Navidad</a>: vuelve a la radio). Recomendado a partir de 10 a&ntilde;os.
    </p><h2 class="article-text">&lsquo;<strong>Oskar y yo&rsquo;, de Maria Parr, con ilustraciones de Zuzanna Celej (N&oacute;rdica, trad. Cristina G&oacute;mez-Baggethun)</strong></h2><figure class="embed-container embed-container--type-embed ">
    
            <img style="border: 1px solid white; margin: 20px 20px 10px 0px; box-shadow: 5px 5px 10px 0px rgba(0,0,0,0.1);" src="https://static.eldiario.es/clip/377f9fb8-7109-4d32-9e49-e6f680080916_source-aspect-ratio_default_0.jpg" alt="" width="140" height="" align="left" data-title="" />
    </figure><p class="article-text">
        La autora, que ya cautiv&oacute; a los lectores con t&iacute;tulos tan especiales como <em>Tania Val de Lumbre</em> o <em>Corazones de gofre</em>, vuelve por sus fueros con una nueva historia c&aacute;lida, realista y para todas las edades. La protagonizan dos hermanos, el travieso Oskar y su m&aacute;s sensata hermana mayor, Ida. Ella es la encargada de solucionar los peque&ntilde;os l&iacute;os en los que se mete el chiquillo, peque&ntilde;os hallazgos cotidianos que ponen de manifiesto la magia del asombro de la mirada del ni&ntilde;o. Con humor suave y una atm&oacute;sfera hogare&ntilde;a y familiar, examina con maestr&iacute;a cuestiones tan delicadas como la p&eacute;rdida, el dolor o el miedo al cambio. Tiene alma de cl&aacute;sico, es una de esas historias que permanecen en el coraz&oacute;n e invitan a la relectura. Recomendado a partir de 11 a&ntilde;os.
    </p><h2 class="article-text"><strong>Bilog&iacute;a &lsquo;Hadas madrinas&rsquo;, de Laura Gallego (Montena)</strong></h2><figure class="embed-container embed-container--type-embed ">
    
            <img style="border: 1px solid white; margin: 20px 20px 10px 0px; box-shadow: 5px 5px 10px 0px rgba(0,0,0,0.1);" src="https://static.eldiario.es/clip/92cda913-65db-454a-bec5-dab5f81f3990_source-aspect-ratio_default_0.jpg" alt="" width="140" height="" align="left" data-title="" />
    </figure><p class="article-text">
        Este estuche re&uacute;ne las dos novelas que la autora ha desarrollado en un universo donde existe un mundo paralelo de hadas madrinas que velan por los humanos. En <em>Todas las hadas del reino</em>, la primera parte, nos presenta a Camelia, una servicial hada que atiende los deseos de sus ahijados: doncellas rebeldes, aspirantes a h&eacute;roe y alg&uacute;n enamorado en apuros. Trabaja con ah&iacute;nco, hasta que se produce un giro (brillante) que hace trastabillar las creencias sobre las hadas madrinas. En <em>Todos los hombres del rey</em>, el segundo tomo, toma el protagonismo una de esas ahijadas, una princesa que tuvo su final feliz y ahora se enfrenta a la desconocida continuaci&oacute;n del cuento. Estos libros son mucho m&aacute;s que una vuelta de tuerca al cuento: son una original e inteligent&iacute;sima representaci&oacute;n de la opresi&oacute;n femenina, sin renunciar al encanto de la magia. Recomendado a partir de 12 a&ntilde;os.
    </p><h2 class="article-text">&lsquo;<strong>Un lobo dentro&rsquo;, de Pedro Ma&ntilde;as (Nube de Tinta)</strong></h2><figure class="embed-container embed-container--type-embed ">
    
            <img style="border: 1px solid white; margin: 20px 20px 10px 0px; box-shadow: 5px 5px 10px 0px rgba(0,0,0,0.1);" src="https://static.eldiario.es/clip/63287f0f-ec1e-498b-a293-17168e3ca3ba_source-aspect-ratio_default_0.jpg" alt="" width="140" height="" align="left" data-title="" />
    </figure><p class="article-text">
        El creador de <em>Anna Kadabra</em> y las <em>Princesas Drag&oacute;n</em>, entre otros &eacute;xitos, se ha ganado la fama de ser uno de los autores que mejor captan la voz de los ni&ntilde;os, en di&aacute;logos vivaces y llenos de humor. Pero resulta que tambi&eacute;n se desenvuelve de maravilla en el territorio de los adolescentes, como demuestra en esta novela juvenil sobre el acoso escolar. Se ha escrito mucho sobre el tema, y &eacute;l elige la perspectiva del acosador para sumergirse en una historia en la que lo que comienza como una broma se va de las manos y saca el lado m&aacute;s oscuro de los vulnerados. Nos recuerda que todos tenemos un monstruo dentro, susceptible de despertar si le hacen da&ntilde;o. Realismo, empat&iacute;a y segundas oportunidades. Recomendado a partir de 12 a&ntilde;os. 
    </p><h2 class="article-text">&lsquo;<strong>Los cuentos de Lesbos&rsquo;, de &Agrave;ngel Burgas, con ilustraciones de Ignasi Franch (Bamb&uacute;, trad. Palmira Feixas Guillamet)</strong></h2><figure class="embed-container embed-container--type-embed ">
    
            <img style="border: 1px solid white; margin: 20px 20px 10px 0px; box-shadow: 5px 5px 10px 0px rgba(0,0,0,0.1);" src="https://static.eldiario.es/clip/4d6d3ae6-c00d-421f-b0ae-d40da6b4d85c_source-aspect-ratio_default_0.jpg" alt="" width="140" height="" align="left" data-title="" />
    </figure><p class="article-text">
        En un campo de refugiados de la isla de Lesbos, las vivencias de los desplazados de diferentes lugares del mundo forman un coro polif&oacute;nico que tan solo comparte esa cualidad de hallarse a mitad de camino, con la vida estancada, a la espera del paso siguiente. El desarraigo y la incertidumbre conviven con el rico imaginario del folclore tradicional que alienta sus sue&ntilde;os. Ahora, convertidos en protagonistas de sus propias tragedias, esa puerta a la imaginaci&oacute;n los empuja sin perder de vista la crudeza de la realidad. El autor, una de las voces de la literatura infantil y juvenil en catal&aacute;n m&aacute;s importantes, aborda el drama de los refugiados de forma po&eacute;tica e &iacute;ntima, explorando temas como la familia, la diversidad o la necesidad de tejer alianzas. Conmovedor, on&iacute;rico y hermoso. Recomendado a partir de 14 a&ntilde;os.
    </p><h2 class="article-text">&lsquo;<strong>Intruso&rsquo;, de David Lozano (Ediciones SM)</strong></h2><figure class="embed-container embed-container--type-embed ">
    
            <img style="border: 1px solid white; margin: 20px 20px 10px 0px; box-shadow: 5px 5px 10px 0px rgba(0,0,0,0.1);" src="https://static.eldiario.es/clip/416e9071-0d22-4056-bfe5-cac42ffea6ec_source-aspect-ratio_default_0.jpg" alt="" width="140" height="" align="left" data-title="" />
    </figure><p class="article-text">
        Este autor tiene un talento poco habitual: domina el g&eacute;nero del terror para j&oacute;venes y ni&ntilde;os. Ha aprendido de los cl&aacute;sicos de la novela g&oacute;tica y del g&eacute;nero polic&iacute;aco para concebir historias que, otro talento poco habitual, no solo crean adicci&oacute;n sino que crean nuevos lectores. Con esta, ganadora del prestigioso Premio Gran Angular, se adentra en el microcosmos de un centro de menores. Y eso no es todo: el protagonista se ve obligado a convivir con el acusado de matar a un chico al que, sin conocerlo, apreciaba. Solo que la realidad no est&aacute; hecha de blancos y negros, y ellos est&aacute;n en el lugar propicio para descubrir los grises. Investigaci&oacute;n, suspense y ritmo fren&eacute;tico, pero sobre todo un gran sentido de la amistad, en una historia que aborda diferentes conflictos sociales. Recomendado a partir de 14 a&ntilde;os.
    </p><h2 class="article-text">&lsquo;<strong>Mary John&rsquo;, de Ana Pessoa, con ilustraciones de Bernardo P. Carvalho (Elastic Books, trad. Nia Gonz&aacute;lez)</strong></h2><figure class="embed-container embed-container--type-embed ">
    
            <img style="border: 1px solid white; margin: 20px 20px 10px 0px; box-shadow: 5px 5px 10px 0px rgba(0,0,0,0.1);" src="https://static.eldiario.es/clip/5c6af957-156d-4ceb-93d6-79a2807533e8_source-aspect-ratio_default_0.jpg" alt="" width="140" height="" align="left" data-title="" />
    </figure><p class="article-text">
        La protagonista de esta novela siempre pens&oacute; que terminar&iacute;a saliendo con su amigo de siempre, con el que charla a menudo en la calle; pero crecer, comenzar una nueva etapa, conlleva cambios. Y, aunque a veces resulten dolorosos al principio, con el tiempo pueden revelarse providenciales. Hay pocas historias de amor en la literatura que no adolezcan de los clich&eacute;s de la ficci&oacute;n m&aacute;s comercial, y esta es una de las excepciones m&aacute;s brillantes de los &uacute;ltimos a&ntilde;os: una historia realista, tierna y sin sentimentalismo que explora el primer amor, las transformaciones de la adolescencia y la b&uacute;squeda de nuestro propio camino, en una obra en la que, adem&aacute;s, texto e ilustraciones dialogan a la perfecci&oacute;n. Sutil, elegante y con varias capas de lectura que satisfacen tambi&eacute;n al lector adulto. Recomendado a partir de 14 a&ntilde;os.
    </p><h2 class="article-text">&lsquo;<strong>Tejesombras 1. Hu&eacute;rfanos del Errante&rsquo;, de Costa Alcal&aacute; (Puck)</strong></h2><figure class="embed-container embed-container--type-embed ">
    
            <img style="border: 1px solid white; margin: 20px 20px 10px 0px; box-shadow: 5px 5px 10px 0px rgba(0,0,0,0.1);" src="https://static.eldiario.es/clip/0ad9c5e5-ce7a-4fa0-82a2-2b6b20bad5ce_source-aspect-ratio_default_0.jpg" alt="" width="140" height="" align="left" data-title="" />
    </figure><p class="article-text">
        El comienzo de una nueva trilog&iacute;a fant&aacute;stica. Fant&aacute;stica por el g&eacute;nero (ambientaci&oacute;n de inspiraci&oacute;n grecorromana, dioses, ritos y magia), pero tambi&eacute;n por el buen trabajo del t&aacute;ndem formado por Fernando Alcal&aacute; y Ge&ograve;rgia Costa, que sabe narrar una historia que engancha al tiempo que aborda asuntos tan importantes, y con los que la juventud est&aacute; especialmente concienciada, como la diferencia, la b&uacute;squeda de identidad o el cuidado de uno mismo y de los dem&aacute;s. Sin moralinas: todo bien integrado en una trama llevada con buen ritmo, con personajes que crecen poco a poco y clich&eacute;s bien trabajados (lucha por el poder, secretos, traiciones, amor prohibido). Recomendado a partir de 14 a&ntilde;os. 
    </p><h2 class="article-text"><strong>Trilog&iacute;a &lsquo;Dreaming Spires&rsquo;, de Victoria &Aacute;lvarez (Lumen)</strong></h2><figure class="embed-container embed-container--type-embed ">
    
            <img style="border: 1px solid white; margin: 20px 20px 10px 0px; box-shadow: 5px 5px 10px 0px rgba(0,0,0,0.1);" src="https://static.eldiario.es/clip/f549d1c7-a494-4463-b80a-78a50b41c760_source-aspect-ratio_default_0.jpg" alt="" width="140" height="" align="left" data-title="" />
    </figure><p class="article-text">
        Esta nueva edici&oacute;n por su d&eacute;cimo aniversario es una oportunidad para descubrir a este simpar tr&iacute;o de investigadores oxoniense a una nueva generaci&oacute;n de j&oacute;venes lectores. Un profesor serio y prudente, un arque&oacute;logo aventurero y seductor, y un estudiante aplicado y t&iacute;mido son los responsables de una revista de fen&oacute;menos paranormales que, en plena &eacute;poca eduardiana, los lleva a investigar los gritos de una <em>banshee</em> en un castillo irland&eacute;s, el misterio de un barco hundido en Nueva Orleans y el terrible secreto de un pr&iacute;ncipe h&uacute;ngaro, entre otros escenarios. Intriga, aventuras, amor, magia, personajes que crecen novela a novela y unas ambientaciones exquisitas que trasladan al lector; lo tiene todo para atrapar y despertar curiosidad por la historia. Recomendado a partir de 14 a&ntilde;os.
    </p><figure class="embed-container embed-container--type-embed ">
    
            <style>

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    <div class="ladillo_categoría">
        <h1 class="Comic">Cómic</h1>
</div>
    </figure><h2 class="article-text">&lsquo;<strong>Notas al pie de Gaza&rsquo;, de Joe Sacco (Reservoir Books, trad. Marc Viaplana Canudas)</strong></h2><figure class="embed-container embed-container--type-embed ">
    
            <img style="border: 1px solid white; margin: 20px 20px 10px 0px; box-shadow: 5px 5px 10px 0px rgba(0,0,0,0.1);" src="https://static.eldiario.es/clip/f10dd977-e26d-48e4-ae56-2f5f7330ca73_source-aspect-ratio_default_0.jpg" alt="" width="140" height="" align="left" data-title="" />

    </figure><p class="article-text">
        Durante 2024, tristemente, Palestina no ha dejado de ser noticia. La ofensiva de Israel y sus constantes violaciones de los derechos humanos tienen ra&iacute;ces hist&oacute;ricas que hoy, m&aacute;s que nunca, no debemos olvidar. Y pocas obras han profundizado m&aacute;s y mejor en ellas que este c&oacute;mic, obra magna del m&aacute;s destacado practicante del periodismo en vi&ntilde;etas, el malt&eacute;s <a href="https://www.eldiario.es/cultura/comics/volver-gaza-gracias-periodismo-dibujado-joe-sacco_1_10714221.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">afincado en Estados Unidos Joe Sacco</a>.
    </p><p class="article-text">
        Tras haber realizado la pionera <em>Palestina</em> (1993), el autor regres&oacute; a Palestina, con la intenci&oacute;n de investigar sucesos silenciados durante a&ntilde;os: las matanzas cometidas por los israel&iacute;es sobre la poblaci&oacute;n civil de los pueblos de Khan Younis y Rafah, en 1956, menos de diez a&ntilde;os despu&eacute;s de la proclamaci&oacute;n del estado de Israel. Sacco va desgranando sus investigaciones, las entrevistas con los testigos, descubriendo por el camino la fragilidad de la memoria y del testimonio oral, intentando establecer un relato fidedigno de lo sucedido.
    </p><h2 class="article-text">&lsquo;<strong>Cuadernos ucranianos y rusos&rsquo;, de Igort (Salamandra Graphic, trad. Regina L&oacute;pez Mu&ntilde;oz y Julio Reija)</strong></h2><figure class="embed-container embed-container--type-embed ">
    
            <img style="border: 1px solid white; margin: 20px 20px 10px 0px; box-shadow: 5px 5px 10px 0px rgba(0,0,0,0.1);" src="https://static.eldiario.es/clip/023db37d-d138-419a-a04d-c0bd47063477_source-aspect-ratio_default_0.jpg" alt="" width="140" height="" align="left" data-title="" />
    </figure><p class="article-text">
        Y si hablamos de actualidad, es necesario tambi&eacute;n acudir a una de las obras que mejor puede explicar el conflicto entre Rusia y Ucrania. Igort, veterano autor italiano que, en los &uacute;ltimos a&ntilde;os, se ha embarcado en diferentes exploraciones de la cultura japonesa, entrega en este d&iacute;ptico un estudio de corte period&iacute;stico que hunde sus ra&iacute;ces en los comienzos del siglo XX y recorre diferentes momentos del r&eacute;gimen sovi&eacute;tico.
    </p><p class="article-text">
        Dando voz a testigos y movi&eacute;ndose entre el pasado y el presente, el dibujante emplea una forma narrativa flexible, que acude al texto, a la ilustraci&oacute;n o al c&oacute;mic seg&uacute;n las necesidades, y expone sin equidistancias las hambrunas a las que fueron sometidos los ucranianos, los cr&iacute;menes en Chechenia o el asesinato de la periodista cr&iacute;tica con el r&eacute;gimen de Putin Anna Politk&oacute;vskaya en 2006. Se trata de dos reportajes gr&aacute;ficos imprescindibles para toda persona interesada en el contexto hist&oacute;rico de la actualidad.
    </p><h2 class="article-text">&lsquo;<strong>Moebius. Obra herm&eacute;tica&rsquo;, de Moebius (Reservoir Books, trad. Carlos Mayor)</strong></h2><figure class="embed-container embed-container--type-embed ">
    
            <img style="border: 1px solid white; margin: 20px 20px 10px 0px; box-shadow: 5px 5px 10px 0px rgba(0,0,0,0.1);" src="https://static.eldiario.es/clip/7fe887bc-9f70-4b5d-965a-f0413a98315a_source-aspect-ratio_default_0.jpg" alt="" width="140" height="" align="left" data-title="" />
    </figure><p class="article-text">
        Pocos autores han sido m&aacute;s influyentes y revolucionarios que el franc&eacute;s Jean Giraud. Moebius fue mucho m&aacute;s que el pseud&oacute;nimo que escogi&oacute; cuando comenz&oacute; a dedicarse a la ciencia ficci&oacute;n en los a&ntilde;os 70, en la revista <em>Metal Hurlant</em>: fue una transmutaci&oacute;n, una reinvenci&oacute;n de estilo y voz narrativa que le permiti&oacute; aventurarse en territorios desconocidos. Este esperado volumen recoge casi 500 p&aacute;ginas de historias cortas, en las que Moebius practica una ciencia ficci&oacute;n metaf&iacute;sica e intuitiva, rompe todos los c&aacute;nones y reinventa el c&oacute;mic, convirti&eacute;ndose en un referente est&eacute;tico de su tiempo, que influy&oacute; a creadores de todos los &aacute;mbitos.
    </p><p class="article-text">
        El amante del c&oacute;mic cl&aacute;sico encontrar&aacute; en este libro &lsquo;El garaje herm&eacute;tico&rsquo;, &lsquo;Arzach&rsquo; y otros imprescindibles de Moebius, que alterna color y blanco y negro. Quien nunca haya tenido la oportunidad de leerlo, descubrir&aacute; un universo &uacute;nico en el que adentrarse.
    </p><h2 class="article-text">&lsquo;<strong>La madriguera&rsquo;, de Jules Mamone (Liana Editorial)</strong></h2><figure class="embed-container embed-container--type-embed ">
    
            <img style="border: 1px solid white; margin: 20px 20px 10px 0px; box-shadow: 5px 5px 10px 0px rgba(0,0,0,0.1);" src="https://static.eldiario.es/clip/2bcb43ab-71bf-40f9-b77b-b2a53eefde4f_source-aspect-ratio_default_0.jpg" alt="" width="140" height="" align="left" data-title="" />
    </figure><p class="article-text">
        Primer c&oacute;mic de Mamone &mdash;natural de Argentina&mdash; publicado en Espa&ntilde;a, <em>La madriguera</em> ha sido una de las sorpresas del a&ntilde;o. Una historia de una est&eacute;tica rotunda y original, que juega con el color de una forma inteligente, y que plantea una historia sobre neurodivergencia, relaciones familiares conflictivas, te&ntilde;ida de un onirismo inc&oacute;modo, que crea im&aacute;genes de un innegable impacto visual.
    </p><p class="article-text">
        Poblado de mujeres y personajes no binarios, el relato no deja de sorprender, con citas a Lewis Carroll y su conejo blanco que se pierde por la madriguera que da t&iacute;tulo al c&oacute;mic, y referencias a pintores como F&uuml;ssli, pero inserto en un contexto muy real: la pandemia de la COVID-19. Jules Mamone tambi&eacute;n acaba de publicar su propia versi&oacute;n de <em>Dr&aacute;cula</em> Bang Ediciones.
    </p><h2 class="article-text">&lsquo;<strong>&iexcl;Universo! 2&rsquo;, de Albert Monteys (Astiberri)</strong></h2><figure class="embed-container embed-container--type-embed ">
    
            <img style="border: 1px solid white; margin: 20px 20px 10px 0px; box-shadow: 5px 5px 10px 0px rgba(0,0,0,0.1);" src="https://static.eldiario.es/clip/04e9e51c-4d43-4593-8224-283260252a77_source-aspect-ratio_default_0.jpg" alt="" width="140" height="" align="left" data-title="" />

    </figure><p class="article-text">
        Hace unos a&ntilde;os, Albert Monteys nos sorprendi&oacute; con una serie que se alejaba de su registro humor&iacute;stico habitual, en el que era, sin duda, uno de los maestros del panorama actual. La serie era <em>&iexcl;Universo!</em>, se public&oacute; originalmente en formato digital en la plataforma Panel Syndicate y se sumerg&iacute;a en un g&eacute;nero universal: la ciencia ficci&oacute;n. Monteys esquivaba sus t&oacute;picos con maestr&iacute;a, y ahora vuelve a demostrarlo con una nueva tanda de cap&iacute;tulos recogidos en un volumen en formato f&iacute;sico.
    </p><p class="article-text">
        El autor es capaz de partir de los ingredientes m&aacute;s comunes en el g&eacute;nero, los viajes en el tiempo, la exploraci&oacute;n espacial, los robots o las inteligencias artificiales, y darles un giro fresco, costumbrista, con gotas de su personal humor, de forma que incluso quien no sea particularmente aficionado a la ciencia ficci&oacute;n la podr&aacute; disfrutar.
    </p><h2 class="article-text">&lsquo;<strong>Aqu&iacute;&rsquo;, de Richard McGuire (Salamandra Graphic, trad. Esther Cruz Santaella)</strong></h2><figure class="embed-container embed-container--type-embed ">
    
            <img style="border: 1px solid white; margin: 20px 20px 10px 0px; box-shadow: 5px 5px 10px 0px rgba(0,0,0,0.1);" src="https://static.eldiario.es/clip/d0a9cd83-3588-4355-86d4-e0590fdd4287_source-aspect-ratio_default_0.jpg" alt="" width="140" height="" align="left" data-title="" />
    </figure><p class="article-text">
        El estreno de <em>Here</em> de Robert Zemeckis, protagonizada por Tom Hanks y Robin Wright, parece el mejor momento para recuperar la novela gr&aacute;fica que la ha inspirado, uno de los c&oacute;mics m&aacute;s sorprendentes e innovadores del siglo XXI: <em>Aqu&iacute;</em>, de Richard McGuire, publicado en 2014 y basado en una historieta breve del mismo autor aparecida en los a&ntilde;os 80, es un viaje en el tiempo sin movernos del sal&oacute;n de una casa, gracias al inteligente uso de la estructura y composici&oacute;n por parte del autor. En este libro, se superponen diferentes momentos temporales gracias al uso de &ldquo;ventanas&rdquo; que permiten simultanearlos en el mismo espacio.
    </p><p class="article-text">
        Con ese recurso, McGuire construye una narrativa fragmentada en torno a la vida y al paso del tiempo, que traspasa generaciones y alcanza los confines de la existencia de la humanidad y del planeta, en una obra &uacute;nica que Salamandra Graphic acaba de reeditar con nuevos extras.
    </p><h2 class="article-text">&lsquo;<strong>Aguagim&rsquo;, de Marina S&aacute;ez (Garbuix Books)</strong></h2><figure class="embed-container embed-container--type-embed ">
    
            <img style="border: 1px solid white; margin: 20px 20px 10px 0px; box-shadow: 5px 5px 10px 0px rgba(0,0,0,0.1);" src="https://static.eldiario.es/clip/e99c8e9b-417a-4afa-84b5-37c54774f454_source-aspect-ratio_default_0.jpg" alt="" width="140" height="" align="left" data-title="" />
    </figure><p class="article-text">
        <em>Aguagim</em> de Marina S&aacute;ez fue ganadora de un acc&eacute;sit del Premi Finestres de C&ograve;mic en Catal&agrave; &mdash;esta editorial public&oacute; la versi&oacute;n en dicho idioma: <em>Aiguagim</em>&mdash;, un c&oacute;mic de no ficci&oacute;n at&iacute;pico, en el que la autora cuenta sus conversaciones y vivencias con un grupo de mujeres mayores que se juntan cada d&iacute;a para hacer ejercicio en una piscina municipal. A medio camino entre el documental y la biograf&iacute;a, el libro rebosa humanidad y humor y ofrece una visi&oacute;n de la madurez desprovista de t&oacute;picos.
    </p><p class="article-text">
        El gran acierto de S&aacute;ez, de dibujo muy expresivo y un buen dominio de sus herramientas narrativas, es dar todo el protagonismo a unas mujeres que aparecen como personas tridimensionales, de forma que da espacio a sus preocupaciones y problemas, pero tambi&eacute;n a una forma de ver la vida desprejuiciada, divertida y libre, como suele puede alcanzarse a esas edades.
    </p><h2 class="article-text">&lsquo;<strong>Dum Dum&rsquo;, de Javier Marquina y Jaime Infante (Autsaider C&oacute;mics)</strong></h2><figure class="embed-container embed-container--type-embed ">
    
            <img style="border: 1px solid white; margin: 20px 20px 10px 0px; box-shadow: 5px 5px 10px 0px rgba(0,0,0,0.1);" src="https://static.eldiario.es/clip/f2d335a6-30c7-4a8c-b10c-c3097a8463dc_source-aspect-ratio_default_0.jpg" alt="" width="140" height="" align="left" data-title="" />

    </figure><p class="article-text">
        Estando en la c&aacute;rcel durante 1969 el boxeador Dum Dum Pacheco comenz&oacute; a escribir unas memorias a las que titul&oacute; <em>Mear sangre</em>, recuperadas recientemente por Autsaider. La misma editorial ha dado cabida tambi&eacute;n a una adaptaci&oacute;n de c&oacute;mic que respeta toda la visceralidad del original y a&ntilde;ade unas im&aacute;genes secas, con sabor a g&eacute;nero negro y que no escatima en detalles.
    </p><p class="article-text">
        Marquina e Infante sintetizan los sucesos clave de una vida que no pretende ser ejemplar, llena de errores y de violencia, pero tambi&eacute;n de segundas oportunidades. Pacheco se levanta una y otra vez, triunfa y fracasa, y, por el camino, deja el retrato de una &eacute;poca y de un pa&iacute;s alejados del glamour, m&aacute;s cerca del cine quinqui que del <em>noir</em> americano.
    </p><h2 class="article-text">&lsquo;<strong>Los incorregibles. O c&oacute;mo dej&eacute; de beber en Nueva York&rsquo;, de Julia Wertz (Errata Naturae, trad. Regina L&oacute;pez Mu&ntilde;oz)</strong></h2><figure class="embed-container embed-container--type-embed ">
    
            <img style="border: 1px solid white; margin: 20px 20px 10px 0px; box-shadow: 5px 5px 10px 0px rgba(0,0,0,0.1);" src="https://static.eldiario.es/clip/7360e969-c5d6-4226-aa07-ecb5b4c13d36_source-aspect-ratio_default_0.jpg" alt="" width="140" height="" align="left" data-title="" />

    </figure><p class="article-text">
        La autora del interesante <em>Barrios, bloques y basuras</em> vuelve con otro volumen, esta vez de corte autobiogr&aacute;fico, en el que narra los a&ntilde;os que pas&oacute; viviendo en Nueva York, viviendo en un s&oacute;tano diminuto y trabajando en un estudio, junto a otras dibujantes. Wertz y su divertido manejo del ritmo y del di&aacute;logo consiguen que el inter&eacute;s no decaiga nunca, y que la lectura sea una experiencia muy entretenida.
    </p><p class="article-text">
        Y eso que <em>Los incorregibles</em> aborda, principalmente, los intentos por parte de Wertz de dejar el alcohol, sus reca&iacute;das y alguna relaci&oacute;n t&oacute;xica que otra. Sostenida por su hermano, los grupos de terapia y sus amigas, Wertz consigue cambiar sus h&aacute;bitos de vida, y encuentra en la exploraci&oacute;n urbana de instalaciones y edificios abandonadas un hobby que llenar&aacute; su vida, y que le permite adquirir una conciencia cr&iacute;tica frente a la gentrificaci&oacute;n de las grandes ciudades.
    </p><h2 class="article-text">&lsquo;<strong>Rosas que nacen del pandemonio&rsquo;, de Nami Sasou (Fandogamia, trad. Luis Alis)</strong></h2><figure class="embed-container embed-container--type-embed ">
    
            <img style="border: 1px solid white; margin: 20px 20px 10px 0px; box-shadow: 5px 5px 10px 0px rgba(0,0,0,0.1);" src="https://static.eldiario.es/clip/b66c590c-3ec2-4744-be58-c89e7ddab7f7_source-aspect-ratio_default_0.jpg" alt="" width="140" height="" align="left" data-title="" />

    </figure><p class="article-text">
        En su madurez, Nami Sasou echa la vista atr&aacute;s y rememora sus inicios en el siempre dif&iacute;cil sector del manga, como asistenta de otras autoras de m&aacute;s trayectoria. Con oficio y una mirada entre la nostalgia y la memoria, la autora recuerda a sus &iacute;dolos y a sus amigas, y levanta acta no solo del talento contenido en una industria masiva, la mayor del c&oacute;mic a nivel internacional, sino tambi&eacute;n de las dur&iacute;simas jornadas de horas infinitas para cumplir con fechas de entrega inhumanas, que solo pod&iacute;an cumplirse a base de sacrificios personales.
    </p><p class="article-text">
        El toque pintoresco lo aportan las historias paranormales y de fantasmas que las j&oacute;venes asistentes se cuentan mientras trabajan, que se entrecruzan con los relatos de la propia industria y las versiones de las mejores obras de las autoras consagradas que dibuja Sasou, en esta obra autoconclusiva que ninguna persona interesada en la historia del manga deber&iacute;a dejar pasar.
    </p><h2 class="article-text">&lsquo;<strong>Hierba&rsquo;, de Keum Suk Gendry-Kim (Reservoir Books, trad. Joo Hasun)</strong></h2><figure class="embed-container embed-container--type-embed ">
    
            <img style="border: 1px solid white; margin: 20px 20px 10px 0px; box-shadow: 5px 5px 10px 0px rgba(0,0,0,0.1);" src="https://static.eldiario.es/clip/dbc7b2ed-671c-45f0-b3c0-08f47d3a7658_source-aspect-ratio_default_0.jpg" alt="" width="140" height="" align="left" data-title="" />

    </figure><p class="article-text">
        La autora surcoreana es uno de los fen&oacute;menos editoriales m&aacute;s recientes en el sector del c&oacute;mic de nuestro pa&iacute;s, que ha visto c&oacute;mo se traduc&iacute;an en poco tiempo varios libros suyos, como <em>Perros, La espera</em> o <em>Ma&ntilde;ana ser&aacute; otro d&iacute;a. </em>Pero es su primer gran &eacute;xito, <em>Hierba</em>, el t&iacute;tulo que sigue representando mejor todas las virtudes de la dibujante: la delicadeza, la claridad expositiva y un tono po&eacute;tico que no est&aacute; re&ntilde;ido con la denuncia.
    </p><p class="article-text">
        En este c&oacute;mic de no ficci&oacute;n aborda una cuesti&oacute;n dura, una herida a&uacute;n abierta en su pa&iacute;s: las &ldquo;mujeres de consuelo&rdquo; que fueron obligadas a prostituirse durante la larga ocupaci&oacute;n japonesa de Corea, que termin&oacute; con la derrota de los nipones en la Segunda Guerra Mundial. Keum Suk Gendry-Kim sigue los pasos de una de ellas, una mujer a la que pudo entrevistar para reconstruir una vida marcada por la historia de violencia que es el siglo XX.
    </p><h2 class="article-text">&lsquo;<strong>Bola Ocho. Integral&rsquo;, de Daniel Clowes (Fulgencio Pimentel, trad. Alberto Garc&iacute;a Marcos)</strong></h2><figure class="embed-container embed-container--type-embed ">
    
            <img style="border: 1px solid white; margin: 20px 20px 10px 0px; box-shadow: 5px 5px 10px 0px rgba(0,0,0,0.1);" src="https://static.eldiario.es/clip/78c87e1d-7d6b-4758-8575-33060125e430_source-aspect-ratio_default_0.jpg" alt="" width="140" height="" align="left" data-title="" />

    </figure><p class="article-text">
        Pocos nombres hay que resulten m&aacute;s relevantes para el c&oacute;mic independiente americano que el de <a href="https://www.eldiario.es/cultura/comics/daniel-clowes-vineta-acabara-instagram-no-puedes_1_10594661.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Daniel Clowes</a>. Sus &uacute;ltimas novelas gr&aacute;ficas, como <em>Paciencia</em> o<em> M&oacute;nica</em>, certifican su calidad y han llenado p&aacute;ginas de las secciones de cultura de medios internacionales. Pero sus or&iacute;genes se encuentran en una revista realizada &iacute;ntegramente por &eacute;l durante los a&ntilde;os 90: <em>Bola Ocho</em>.
    </p><p class="article-text">
        Fulgencio Pimentel acaba de editar los primeros 18 n&uacute;meros de aquella cabecera en un formato cuidado y muy original: un solo volumen que incluyen las revistas tal cual se publicaron, incluso con las cartas de los lectores. La presencia de historias seminales como <em>Ghost World</em> o <em>Como guante de seda forjado en hierro</em> justifican por s&iacute; solas la compra, pero el libro tambi&eacute;n est&aacute; lleno de piezas breves magistrales, con el estilo &uacute;nico de Clowes, entre el desaliento, el humor y lo bizarro.
    </p><h2 class="article-text">&lsquo;<strong>&iexcl;Odio desatado!&rsquo;, de Peter Bagge (La C&uacute;pula, trad. Hern&aacute;n Migoya)</strong></h2><figure class="embed-container embed-container--type-embed ">
    
            <img style="border: 1px solid white; margin: 20px 20px 10px 0px; box-shadow: 5px 5px 10px 0px rgba(0,0,0,0.1);" src="https://static.eldiario.es/clip/fdc364ac-b645-4bab-8bea-2fba40de2309_source-aspect-ratio_default_0.jpg" alt="" width="140" height="" align="left" data-title="" />

    </figure><p class="article-text">
        Pero si hablamos de los a&ntilde;os 90, hay una serie que defini&oacute; la d&eacute;cada tanto como la m&uacute;sica grunge: el <em>Odio</em> de Peter Bagge triunf&oacute; no solo en Estados Unidos, sino tambi&eacute;n en Espa&ntilde;a, donde el humor sat&iacute;rico y salvaje del autor encontr&oacute; su h&aacute;bitat natural.
    </p><p class="article-text">
        El autor ha dedicado los &uacute;ltimos a&ntilde;os a contar las biograf&iacute;as de diferentes mujeres, en obras como <em>La mujer rebelde </em>o <em>Credo</em>. Tras varios a&ntilde;os desde la &uacute;ltima historia de Buddy Bradley, Bagge ha decidido retomar a su personaje fetiche en nuevas entregas de su serie, que La C&uacute;pula ha reunido en un solo volumen. A caballo entre el pasado y el presente, Buddy y el resto del reparto siguen sirviendo al dibujante para diseccionar las miserias y contradicciones de la sociedad estadounidense. Lejos de amansarlo, parece que el tiempo no ha hecho sino volverlo m&aacute;s salvaje e indomable.
    </p><h2 class="article-text">&lsquo;<strong>El bosque encantado de conocerte&rsquo;, de B&aacute;rbara Alca (Salamandra Graphic)</strong></h2><figure class="embed-container embed-container--type-embed ">
    
            <img style="border: 1px solid white; margin: 20px 20px 10px 0px; box-shadow: 5px 5px 10px 0px rgba(0,0,0,0.1);" src="https://static.eldiario.es/clip/31063f94-3572-4836-9c7f-1ac1c62c03c1_source-aspect-ratio_default_0.jpg" alt="" width="140" height="" align="left" data-title="" />

    </figure><p class="article-text">
        Este c&oacute;mic concebido para ni&ntilde;os y ni&ntilde;as plantea el cl&aacute;sico viaje inici&aacute;tico encarnado en un ni&ntilde;o-perro que no valora la naturaleza, y al que un traspi&eacute; lo llevar&aacute; a un bosque lleno de animales y flores parlantes. B&aacute;rbara Alca, autora especializada en humor, como demostr&oacute; en <em>PizzaChica y las lloronas</em>, se adapta perfectamente al p&uacute;blico infantil sin perder el buen humor y su voz personal.
    </p><p class="article-text">
        Lleno de personajes divertidos y un poco macarras, este c&oacute;mic conciencia sobre la necesidad de cuidar el medioambiente ajustando el mensaje y las acciones a la capacidad de su p&uacute;blico, pero sin olvidarse nunca de divertir y de sorprender en cada p&aacute;gina. Ideal para criaturas demasiado pegadas al m&oacute;vil.
    </p><h2 class="article-text">&lsquo;<strong>Catarsis&rsquo;, de Moto Hagio (Tomodomo, trad. Ana Mar&iacute;a Caro)</strong></h2><figure class="embed-container embed-container--type-embed ">
    
            <img style="border: 1px solid white; margin: 20px 20px 10px 0px; box-shadow: 5px 5px 10px 0px rgba(0,0,0,0.1);" src="https://static.eldiario.es/clip/75a19e90-c772-435a-b8a3-96e752f1e091_source-aspect-ratio_default_0.jpg" alt="" width="140" height="" align="left" data-title="" />

    </figure><p class="article-text">
        Siempre es buen momento para acercarse a la obra de esta autora fundamental, parte del llamado Grupo del 24 que renov&oacute; el manga <em>shojo</em> para ni&ntilde;as en los a&ntilde;os 70. Hagio es muy conocida por sus incursiones en el g&eacute;nero fant&aacute;stico y en la ciencia ficci&oacute;n, con obras maestras como &lsquo;&iquest;Qui&eacute;n es el 11.&ordm; pasajero?&rsquo;, pero aqu&iacute; vamos a recomendar &lsquo;Catarsis&rsquo;, una recopilaci&oacute;n de historias cortas publicadas en una etapa posterior, de madurez.
    </p><p class="article-text">
        Con tonos variados, que ti&ntilde;en el costumbrismo de cierto componente surrealista en algunas historias, Hagio ofrece historias cotidianas, afina los retratos psicol&oacute;gicos de sus personajes y profundiza en las relaciones familiares. <em>Mitad, La ni&ntilde;a iguana </em>o <em>Al sol de la tarde</em> son magistrales, historias &uacute;nicas en su g&eacute;nero, con una intenci&oacute;n genuinamente autoral, ideal tanto para fans del manga como para aquellas personas que todav&iacute;a tengan prejuicios hacia &eacute;l.
    </p><h2 class="article-text">&lsquo;<strong>Por culpa de una flor&rsquo;, de Mar&iacute;a Medem (Apa-Apa/Blackie Books)</strong></h2><figure class="embed-container embed-container--type-embed ">
    
            <img style="border: 1px solid white; margin: 20px 20px 10px 0px; box-shadow: 5px 5px 10px 0px rgba(0,0,0,0.1);" src="https://static.eldiario.es/clip/e3567717-81ac-436e-953d-ee95e2733193_source-aspect-ratio_default_0.jpg" alt="" width="140" height="" align="left" data-title="" />

    </figure><p class="article-text">
        Mar&iacute;a Medem es una de las autoras m&aacute;s originales y genuinas que ha irrumpido en la escena m&aacute;s experimental del c&oacute;mic espa&ntilde;ol en los &uacute;ltimos a&ntilde;os. A su intensa actividad en los fanzines, se suma un brillante debut profesional, <em>C&eacute;nit</em>, al que desde hace un tiempo acompa&ntilde;a su obra m&aacute;s ambiciosa y brillante, <em>Por culpa de una flor.</em>
    </p><p class="article-text">
        El universo l&iacute;rico y sutil de Medem, lleno de colores y sensaciones, se concentra en esta historia de amistad, ambientada en parajes rurales, que suena con la m&uacute;sica del flamenco y el canto de los p&aacute;jaros, y que invita a una lectura inmersiva y pausada. Una propuesta que, lejos de ser minoritaria, ha conectado con un p&uacute;blico amplio deseoso de planteamientos diferentes, y que demuestra el potencial expresivo y po&eacute;tico de un lenguaje que tiene a&uacute;n muchas sorpresas que ofrecer.
    </p><h2 class="article-text">&lsquo;<strong>Impact&rsquo;, de varios autores (Di&aacute;bolo Ediciones, trad. Santiago Garc&iacute;a y Alfonso Bueno)</strong></h2><figure class="embed-container embed-container--type-embed ">
    
            <img style="border: 1px solid white; margin: 20px 20px 10px 0px; box-shadow: 5px 5px 10px 0px rgba(0,0,0,0.1);" src="https://static.eldiario.es/clip/bbbcb085-c96b-49c8-969a-eafbb85c72f6_source-aspect-ratio_default_0.jpg" alt="" width="140" height="" align="left" data-title="" />

    </figure><p class="article-text">
        La editorial madrile&ntilde;a Di&aacute;bolo lleva varios a&ntilde;os embarcada en la recuperaci&oacute;n de cl&aacute;sicos del c&oacute;mic estadounidense, entre ellos, las diversas colecciones que, durante los a&ntilde;os 50, public&oacute; el sello EC. Las impecables ediciones de Di&aacute;bolo est&aacute;n recuperando un material que revolucion&oacute; el c&oacute;mic con diversas cabeceras de terror, ciencia ficci&oacute;n y misterio, antes de que la censura acabara con ellas.
    </p><p class="article-text">
        <em>Impact </em>puede ser la mejor puerta de entrada a estas series, por varios motivos: es un tomo autoconclusivo, que recoge los &uacute;nicos cinco n&uacute;meros que aparecieron en 1955; es una serie variada, que acoge historias de misterio ambientadas en espacios muy diferentes; pero, sobre todo, incluye una de las historias m&aacute;s importantes jam&aacute;s publicadas por la editorial: &lsquo;La raza superior&rsquo; de Bernard Krigstein y Al Feldstein, una de las primeras ocasiones en las que el c&oacute;mic trat&oacute; el Holocausto, una pieza ambiciosa e innovadora, inevitable para cualquier persona aficionada al c&oacute;mic.
    </p><h2 class="article-text">&lsquo;<strong>Cosmo en el espacio&rsquo;, de Javi de Castro (Astiberri)</strong></h2><figure class="embed-container embed-container--type-embed ">
    
            <img style="border: 1px solid white; margin: 20px 20px 10px 0px; box-shadow: 5px 5px 10px 0px rgba(0,0,0,0.1);" src="https://static.eldiario.es/clip/f2d88416-a738-4306-ba82-ff7019bcb072_source-aspect-ratio_default_0.jpg" alt="" width="140" height="" align="left" data-title="" />

    </figure><p class="article-text">
        Javi de Castro es un autor tendente a la experimentaci&oacute;n, pero en su &uacute;ltimo trabajo ha hecho un &lsquo;m&aacute;s dif&iacute;cil todav&iacute;a&rsquo;: este c&oacute;mic ofrece una lectura reversible, de manera que, una vez se llega al final, hay que empezar otra vez, girando el libro y volviendo hacia atr&aacute;s. La cosa se complica un poco m&aacute;s por el hecho de que estamos hablando de un c&oacute;mic infantil, por lo que todo tiene que ser perfectamente accesible.
    </p><p class="article-text">
        Javi de Castro lo consigue con creces, y ofrece una historia que adem&aacute;s de estar llena de imaginaci&oacute;n visual &mdash;necesaria para plantear vi&ntilde;etas a las que se les pueda dar la vuelta para mostrar escenas diferentes, resultar&aacute; muy divertida para las y los m&aacute;s peque&ntilde;os, por su ambientaci&oacute;n espacial y sus personajes locos.
    </p><h2 class="article-text">&lsquo;<strong>El buen ciudadano&rsquo;, de Andr&eacute;s Mag&aacute;n (Apa-Apa)</strong></h2><figure class="embed-container embed-container--type-embed ">
    
            <img style="border: 1px solid white; margin: 20px 20px 10px 0px; box-shadow: 5px 5px 10px 0px rgba(0,0,0,0.1);" src="https://static.eldiario.es/clip/ac13007b-1a97-41c8-96a1-e61b7b5e699a_source-aspect-ratio_default_0.jpg" alt="" width="140" height="" align="left" data-title="" />

    </figure><p class="article-text">
        Con una edici&oacute;n tan cuidada como suele ser habitual, Apa-Apa cabida a la nueva obra larga de Andr&eacute;s Mag&aacute;n, un autor dado a la experimentaci&oacute;n, como demostr&oacute; con <em>Fragmentos seleccionados</em>, que aqu&iacute; entrega una historia llena de humor y surrealismo absurdo y retorcido. Se trata de la aventura de una especie de alter ego, Juan Mag&aacute;n, un librero extra&ntilde;o que vende por internet y que tiene evidentes problemas para socializar, m&aacute;s a&uacute;n en el mundo raro en el que vive.
    </p><p class="article-text">
        Dibujado con un ojo puesto en la vanguardia y el otro en la tradici&oacute;n, <em>El buen ciudadano</em> es una lectura divertida y sorprendente, que no renuncia a cierto poso existencial que har&aacute; que su regusto permanezca mucho tiempo en nuestras mentes.
    </p><h2 class="article-text">&lsquo;<strong>La oscura huella digital&rsquo;, de Philippe Squarzoni (Errata Naturae, trad. Elena P&eacute;rez de San Miguel)</strong></h2><figure class="embed-container embed-container--type-embed ">
    
            <img style="border: 1px solid white; margin: 20px 20px 10px 0px; box-shadow: 5px 5px 10px 0px rgba(0,0,0,0.1);" src="https://static.eldiario.es/clip/d681156a-bcb7-463b-bb40-c8d14d735867_source-aspect-ratio_default_0.jpg" alt="" width="140" height="" align="left" data-title="" />

    </figure><p class="article-text">
        Este ensayo gr&aacute;fico escrito en clave en parte autobiogr&aacute;fica llam&oacute; la atenci&oacute;n hace dos a&ntilde;os sobre un problema invisibilizado por los medios hasta hace muy poco: el impacto medioambiental de la tecnolog&iacute;a asociada a internet y al desarrollo digital. Vendida enga&ntilde;osamente como una tecnolog&iacute;a &ldquo;limpia&rdquo;, que no ocupa espacio, la investigaci&oacute;n de Squarzoni, que ya abord&oacute; tem&aacute;ticas medioambientales en &lsquo;Cambio de clima&rsquo;, evidencia la realidad.
    </p><p class="article-text">
        El &ldquo;streaming&rdquo;, la inteligencia artificial, los juegos online, los NFTs y en general todo lo que implique el almacenamiento de datos tiene un impacto en el medio ambiente en forma de emisiones de di&oacute;xido de carbono por parte de centrales de datos cada vez m&aacute;s grandes y con mayores requerimientos energ&eacute;ticos. El trabajo de Squarzoni resulta necesario, pero tambi&eacute;n es una lectura de buen ritmo y accesible para cualquier persona dispuesta a asumir una emergencia clim&aacute;tica que exige actuar ya.
    </p><figure class="embed-container embed-container--type-embed ">
    
            <style>

.ladillo_categoría {
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}

.poetry {

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    </style>




    <div class="ladillo_categoría">
        <h1 class="poetry">Poesía</h1>
</div>
    </figure><p class="article-text">
        <strong>'Alfabeto', de Inger Christensen (Sexto Piso, trad. Francisco J. Uriz)</strong>
    </p><figure class="embed-container embed-container--type-embed ">
    
            <p><img style="border: 1px solid white; margin: 20px 20px 10px 0px; box-shadow: 5px 5px 10px 0px rgba(0,0,0,0.1);" src="https://static.eldiario.es/clip/5bf9f93b-06cb-4e7b-b0db-e5dc0fc03f9d_source-aspect-ratio_default_0.jpg" alt="" width="158" height="" align="left" data-title="" /></p>
    </figure><p class="article-text">
        Leer <a href="https://sextopiso.es/esp/item/11/6/alfabeto" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><em>Alfabeto</em></a><a href="https://sextopiso.es/esp/item/11/6/alfabeto" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"> (Sexto Piso, 2023)</a><em> </em>es como extender el cuerpo en mitad del agua y dejarse llevar por la corriente del r&iacute;o. Como una oraci&oacute;n, como una especie de mantra, como una canci&oacute;n o como un verso que no acaba, esta delicia po&eacute;tica de Inger Christensen es en realidad un alfabeto que juega con la paradoja de la estructura fija del abecedario y la forma accidental de la naturaleza, como una manera de atentar contra las normas del lenguaje haciendo precisamente uso de ellas y de sus posibilidades a la hora de narrar el transcurso de las cosas. La que es quiz&aacute;s la poeta danesa m&aacute;s relevante de su generaci&oacute;n y, adem&aacute;s, una de las esenciales en la poes&iacute;a experimental, Christensen crea una composici&oacute;n precios&iacute;sima a trav&eacute;s de una repetici&oacute;n r&iacute;tmica para hablar de la vida desde que empieza hasta que acaba, con todo lo que en ella sucede: movimiento, pausa, vegetaci&oacute;n, fauna, amor, familia, violencia, guerra o muerte.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        <strong>'El sue&ntilde;o de una lengua com&uacute;n', de Adrienne Rich (Sexto Piso, trad. Patricia Gonzalo de Jes&uacute;s)</strong>
    </p><figure class="embed-container embed-container--type-embed ">
    
            <p><img style="border: 1px solid white; margin: 20px 20px 10px 0px; box-shadow: 5px 5px 10px 0px rgba(0,0,0,0.1);" src="https://static.eldiario.es/clip/4f776c8b-542b-4cbf-8790-24c01a663bbb_source-aspect-ratio_default_0.jpg" alt="" width="158" height="" align="left" data-title="" /></p>
    </figure><p class="article-text">
        &ldquo;Vamos cogidas de la mano de modo que puedo ver / todo a la vez que t&uacute;&rdquo;. De <a href="https://www.eldiario.es/opinion/zona-critica/maternidad-politica_129_1648459.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">una de las pensadoras y acad&eacute;micas m&aacute;s influyentes del movimiento feminista del siglo XX</a> merece la pena rescatar <a href="https://sextopiso.es/esp/item/483/6/el-sueno-de-una-lengua-comun" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><em>El sue&ntilde;o de una lengua com&uacute;n </em></a><a href="https://sextopiso.es/esp/item/483/6/el-sueno-de-una-lengua-comun" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">(Sexto Piso, 2019)</a> para comenzar a adentrarse en parte de la hermosa y extensa antolog&iacute;a po&eacute;tica que la escritora estadounidense fue construyendo hasta morir en 2012. Atravesada por la experiencia l&eacute;sbica y por el activismo pol&iacute;tico, esta obra de Rich es un paisaje de mujeres, una nueva naturaleza, el lugar de los cuerpos que se juntan, el tiempo para pensar en las <em>otras</em>; es una observaci&oacute;n de las relaciones humanas desde un punto muy preciso, una protesta y, sobre todo, un deseo feminista: el de lograr para el mundo una lengua que nos permita, por fin, comprendernos de verdad.
    </p><p class="article-text">
        <strong>'La edad de merecer', de Berta Garc&iacute;a Faet (La Bella Varsovia)</strong>
    </p><figure class="embed-container embed-container--type-embed ">
    
            <p><img style="border: 1px solid white; margin: 20px 20px 10px 0px; box-shadow: 5px 5px 10px 0px rgba(0,0,0,0.1);" src="https://static.eldiario.es/clip/a087f594-da05-46ff-9728-6d44bf49575e_source-aspect-ratio_default_0.jpg" alt="" width="158" height="" align="left" data-title="" /></p>
    </figure><p class="article-text">
        Es urgente leer a <a href="https://www.eldiario.es/cultura/libros/berta-garcia-faet-poeta-enciende-palabras-preguntas-ver-amor-lenguaje_1_10749137.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Berta Garc&iacute;a Faet</a>. La que es ya una imprescindible en la poes&iacute;a contempor&aacute;nea de nuestro pa&iacute;s y una de las voces m&aacute;s vivas y bellas de la poes&iacute;a de hoy, compone una narraci&oacute;n descabelladamente sincera sobre el amor y el sexo en <a href="https://www.labellavarsovia.com/la-edad-de-merecer/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><em>La edad de merecer</em></a><a href="https://www.labellavarsovia.com/la-edad-de-merecer/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"> (La Bella Varsovia, 2015)</a><em>, </em>un poemario en el que lidera la intimidad de la voz narradora logrando al mismo tiempo encaminarse hacia el relato com&uacute;n de la experiencia de amar y ser amada. &ldquo;La edad de merecer significa aqu&iacute; la edad de empezar y terminar y comenzar de nuevo&rdquo;, se describe en la sinopsis, y la poeta, ofreciendo una confesi&oacute;n directa y sin complejos de algunos de los acontecimientos amorosos de su vida, acaba haciendo precisamente una oda a ese porvenir de la vida en el que tanto tiene que ver la pasi&oacute;n, el recuerdo, las relaciones pasadas, el desamor, la literatura y hasta los l&iacute;mites del lenguaje.
    </p><p class="article-text">
        <strong>'La belleza del marido', de Anne Carson (Lumen, trad. Andreu Jaume)</strong>
    </p><figure class="embed-container embed-container--type-embed ">
    
            <p><img style="border: 1px solid white; margin: 20px 20px 10px 0px; box-shadow: 5px 5px 10px 0px rgba(0,0,0,0.1);" src="https://static.eldiario.es/clip/8cd775c8-64e4-498b-b37b-0150204770b6_source-aspect-ratio_default_0.jpg" alt="" width="158" height="" align="left" data-title="" /></p>
    </figure><p class="article-text">
        <a href="https://www.penguinlibros.com/es/libros-de-poesia/30684-libro-la-belleza-del-marido-9788426407184?srsltid=AfmBOoqQFV5CkpO04VdxGYtrOjSeRq39noJtO5ZfNWJMs9QcC4nR-vCe" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><em>La belleza del marido </em></a><a href="https://www.penguinlibros.com/es/libros-de-poesia/30684-libro-la-belleza-del-marido-9788426407184?srsltid=AfmBOoqQFV5CkpO04VdxGYtrOjSeRq39noJtO5ZfNWJMs9QcC4nR-vCe" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">(Lumen, 2019)</a> es la historia de un amor que se acaba. <a href="https://www.eldiario.es/cultura/libros/anne-carson-ironiza-capacidad-trascendencia-cursileria-espanoles_1_10616603.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Anne Carson</a>, inexcusable en una recomendaci&oacute;n de poes&iacute;a &mdash;otra buena opci&oacute;n es <a href="https://pre-textos.com/producto/autobiografia-de-rojo/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><em>Autobiograf&iacute;a de Rojo </em></a><a href="https://pre-textos.com/producto/autobiografia-de-rojo/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">(Pre-Textos, 2016)</a>&mdash;, narra las grietas de este matrimonio a trav&eacute;s de 29 tangos, haciendo de esta obra una especial construcci&oacute;n po&eacute;tica que juega tambi&eacute;n al ensayo &mdash;as&iacute; lo define ella misma&mdash;, sali&eacute;ndose de cualquier norma literaria y escapando de encasillamientos en pro de la experimentaci&oacute;n po&eacute;tica y de dar rienda suelta a la expresi&oacute;n de los sentimientos, que tan fr&aacute;giles se vuelven en situaciones vitales como las que la autora narra en este poemario. Este libro es un libro de intimidad, doloroso y bello. Leerlo es asistir en directo a la degradaci&oacute;n triste de una pareja, a una discusi&oacute;n en un hogar una noche cualquiera pero tambi&eacute;n al desvanecimiento progresivo del amor rom&aacute;ntico del matrimonio. &ldquo;Tenemos esta profunda tristeza entre nosotros y se expresa con tanta frecuencia que ya no / la distingo del amor. / T&uacute; quieres una vida limpia yo vivo una sucia vieja historia. Bien. / No te sirvo de mucho sin ti yo verdad. / Te quiero a&uacute;n. / Me haces llorar&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        <strong>'Crush', de Richard Siken (Ultramarinos, trad. Juan Gallego Benot)</strong>
    </p><figure class="embed-container embed-container--type-embed ">
    
            <p><img style="border: 1px solid white; margin: 20px 20px 10px 0px; box-shadow: 5px 5px 10px 0px rgba(0,0,0,0.1);" src="https://static.eldiario.es/clip/ed96cea1-7c78-4a68-be29-b67cf5cee80c_source-aspect-ratio_default_0.jpg" alt="" width="158" height="" align="left" data-title="" /></p>
    </figure><p class="article-text">
        Richard Siken public&oacute; <a href="https://ultramarinoseditorial.com/portfolio-items/2424/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><em>Crush </em></a><a href="https://ultramarinoseditorial.com/portfolio-items/2424/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">(Ultramarinos, 2023)</a> por primera vez en 2005 pero, tras el &eacute;xito que le dio la cr&iacute;tica y el p&uacute;blico, no volvi&oacute; a publicar nada hasta diez a&ntilde;os despu&eacute;s. Lleg&oacute; a Espa&ntilde;a el a&ntilde;o pasado con Ultramarinos y, pronto, de nuevo tras una d&eacute;cada, aparecer&aacute; su esperado tercer libro <em>I do know some things</em>. La obra del poeta estadounidense, que conect&oacute; ferozmente con el p&uacute;blico joven y que se enmarc&oacute; como una referencia de la poes&iacute;a de las redes sociales en los 2000 recorre la contemporaneidad desde la experiencia <em>queer </em>y hace con ella un pozo de movimiento, de erotismo, de crudeza y de exposici&oacute;n evidente. &ldquo;Hay tantas cosas que no tengo permitido contarte&rdquo;, escribe Siken: &ldquo;Me toco, sue&ntilde;o. / Vestido con tu ropa, o de pie en la ducha m&aacute;s de una hora, finjo / que esta piel es tu piel, estas manos tus manos, / estas rodillas, este costado enjabonado&rdquo;.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        <strong>'Afortunada de m&iacute;', de Denise Duhamel (Bartleby Editores, trad. Dagmar Buchholz y David Gonz&aacute;lez)</strong>
    </p><figure class="embed-container embed-container--type-embed ">
    
            <p><img style="border: 1px solid white; margin: 20px 20px 10px 0px; box-shadow: 5px 5px 10px 0px rgba(0,0,0,0.1);" src="https://static.eldiario.es/clip/c800e987-5e50-4d11-bde2-aca74a88b4b0_source-aspect-ratio_default_0.jpg" alt="" width="158" height="" align="left" data-title="" /></p>
    </figure><p class="article-text">
        Denise Duhamel es una de esas escritoras capaces de hablar de los problemas estructurales m&aacute;s arduos a trav&eacute;s de una experiencia &iacute;ntima aparentemente desligada de cualquier pretensi&oacute;n cr&iacute;tica. Pero en la entretenid&iacute;sima narraci&oacute;n cotidiana de Duhamel en <a href="https://www.libreriatrama.com/es/libro/afortunada-de-mi_163259" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><em>Afortunada de m&iacute; </em></a><a href="https://www.libreriatrama.com/es/libro/afortunada-de-mi_163259" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">(Bartleby, 2008)</a> se esconde, en realidad, el dolor, la violencia y el hast&iacute;o de vivir en el mundo contempor&aacute;neo atravesado como si fuesen lanzas por el amor, las relaciones, la amistad, el patriarcado, la juventud, la vejez o la escritura. La poeta estadounidense dibuja un esbozo de la realidad hablando de cosas tan humanas como un exnovio, una ruptura, una amiga con TCA, una frase pintada en los ba&ntilde;os de una universidad, la crueldad en la profesi&oacute;n literaria, un sexo fortuito o el accidente de sus padres. En esa inmediatez impecable de Duhamel es donde se halla la belleza del poema.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        <strong>'Pija birra faso', de Ioshua (Prole)</strong>
    </p><figure class="embed-container embed-container--type-embed ">
    
            <p><img style="border: 1px solid white; margin: 20px 20px 10px 0px; box-shadow: 5px 5px 10px 0px rgba(0,0,0,0.1);" src="https://static.eldiario.es/clip/61a09025-6ad0-4ea5-88f0-48ebedce936f_source-aspect-ratio_default_0.jpg" alt="" width="158" height="" align="left" data-title="" /></p>
    </figure><p class="article-text">
        Ioshua fue un poeta punk de las clases marginadas del Conurbano Buenos Aires, que alz&oacute; en su literatura la realidad y la est&eacute;tica de la cumbia villera de los a&ntilde;os 2000 centrando su tem&aacute;tica en el deseo gay en los barrios marginales. Fue tambi&eacute;n m&uacute;sico, DJ, artista pl&aacute;stico, performer, fanzinero y activista, y <a href="https://www.prole.cat/tienda/Pija-birra-faso-de-Ioshua-p679616651" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><em>Pija birra faso </em></a><a href="https://www.prole.cat/tienda/Pija-birra-faso-de-Ioshua-p679616651" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">(Prole, 2024)</a> fue su primer poemario, publicado en 2009, al que le siguieron otros hasta su temprana muerte en 2015 por un c&aacute;ncer de m&eacute;dula y por VIH. En &eacute;l, se leen versos como estos: &ldquo;Pablo, / un d&iacute;a te dije algo horrible que. Te hice llorar y lloramos juntos. / Yo soy una desgracia y siempre lo arruino todo, pero vos sos re bueno, un capo, un bomb&oacute;n. / Sos el pibe mas lindo: casi despeinado, las zapas siempre con barro y esa mirada achinada por el porro. [...] Siempre tengo en la cabeza todo lo que vivimos juntos. / Y tu sonrisa (la m&aacute;s bonita de todo el barrio), las tardes en las piletas del muni, cuando se me re paraba cada vez que me abrazabas frente a los pibes del deportivo, y lo m&aacute;s valioso: cuando cogimos escuchando a EL GRUPO AVENTURA altas noche Pablo. / Che, quiero verte. Quiero decirte todo. Quiero decirte esas palabras que vos siempre me dijiste con la voz mas dulce y que yo nunca te devolv&iacute;: / che, Pablo, me muero por chuparte la pija&rdquo;.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        <strong>'Los l&iacute;quidos &iacute;ntimos', de Olga Novo (Ediciones C&aacute;lamo)</strong>
    </p><figure class="embed-container embed-container--type-embed ">
    
            <p><img style="border: 1px solid white; margin: 20px 20px 10px 0px; box-shadow: 5px 5px 10px 0px rgba(0,0,0,0.1);" src="https://static.eldiario.es/clip/90eb16c8-0c82-4402-bafa-93c49fb799e6_source-aspect-ratio_default_0.jpg" alt="" width="158" height="" align="left" data-title="" /></p>
    </figure><p class="article-text">
        Olga Novo dice que ser poeta es ser sensible ante la vida, aunque luego no se exprese ni se escriba. Se acuerda de que, cuando era peque&ntilde;a, su madre la llevaba por un camino de tierra y cuando se encontraba con una fila de orugas, apartaba a su hija para que no las pisara. Esa fijaci&oacute;n por las cosas peque&ntilde;as, esa atenci&oacute;n, ese cuidado por lo m&aacute;s &iacute;nfimo, para ella, es un poema en s&iacute; mismo. Novo tiene esa susceptibilidad que hace de la poes&iacute;a un encuentro bello con la vida. En <a href="https://www.tiposinfames.com/libros/los-liquidos-intimos/56258/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><em>Los l&iacute;quidos &iacute;ntimos </em></a><a href="https://www.tiposinfames.com/libros/los-liquidos-intimos/56258/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">(Ediciones C&aacute;lamo, 2022)</a><em>, </em><a href="https://www.eldiario.es/cultura/libros/poesia/olga-novo-gana-premio-nacional-poesia_1_6295893.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">la que fue Premio Nacional de Poes&iacute;a 2020</a> deja<em> </em>percibir en sus versos el paisaje rural de la Galicia que habita, la infancia, la familia, la maternidad, el sexo o el amor, entre otras cosas. &ldquo;Me das hambre / me irritas las espinas florecen los hongos / las caries excavan minas en mis enc&iacute;as y t&uacute; / entre cuarenta alcogoles bailas tu danza inocente / vienes de donde ni sabes / no sabes ni de d&oacute;nde vienes&rdquo;.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        <strong>'Circuito cerrado de vigilancia', de Mayte G&oacute;mez Molina (cielo santo)</strong>
    </p><figure class="embed-container embed-container--type-embed ">
    
            <p><img style="border: 1px solid white; margin: 20px 20px 10px 0px; box-shadow: 5px 5px 10px 0px rgba(0,0,0,0.1);" src="https://static.eldiario.es/clip/50afbbe1-74a2-4d4c-a777-cf55e1593b34_source-aspect-ratio_default_0.jpg" alt="" width="158" height="" align="left" data-title="" /></p>
    </figure><p class="article-text">
        &ldquo;En numerosas ocasiones me he cre&iacute;do enamorada / sin embargo / estaba enamorada de mi m&oacute;vil enamorada / de recibir mensajes notificaciones / adiestrada paloma mensajera supers&oacute;nica / aniquil&oacute; la espera aniquil&oacute; / lo sensual / Lo sacrificamos por / microdosis adulteradas de asombro / lo que descubrir&aacute;s a continuaci&oacute;n te sorprender&aacute; / Pero ya nada te sorprende / y en el fondo lo sabes / por eso haces / todo esto, tantas tonter&iacute;as&rdquo;. <a href="https://www.cielosanto.org/circuitocerradodevigilancia/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><em>Circuito cerrado de vigilancia </em></a><a href="https://www.cielosanto.org/circuitocerradodevigilancia/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">(cielo santo, 2024)</a> es un poemario sobre las agotadoras formas de vivir la vida en nuestro siglo, editado por la peque&ntilde;a y muy especial editorial <a href="https://www.instagram.com/cielosanto__/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">cielo santo</a>. <a href="https://www.eldiario.es/andalucia/lacajanegra/mayte-gomez-molina-gente-dice-calle-bares-cosas-poeticas-darse-cuenta_1_10558823.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Mayte Gonz&aacute;lez Molina</a>, ganadora del <a href="https://www.eldiario.es/cultura/libros/mayte-gomez-molina-recibe-premio-nacional-poesia-joven-2023_1_10556075.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Premio Nacional de Poes&iacute;a Joven Miguel Hern&aacute;ndez 2023</a>, levanta toda una narrativa existencial rodeada por el cansancio digital, la precariedad, la irrupci&oacute;n salvaje de las redes sociales y las estructuras de relaciones humanas en la contemporaneidad.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        <strong>'Poes&iacute;a reunida Volumen VII (Sonora)', de Chus Pato (Ultramarinos, trad. Gonzalo Hermo)</strong>
    </p><figure class="embed-container embed-container--type-embed ">
    
            <p><img style="border: 1px solid white; margin: 20px 20px 10px 0px; box-shadow: 5px 5px 10px 0px rgba(0,0,0,0.1);" src="https://static.eldiario.es/clip/f0aa5e13-e572-4428-a5a5-a8235b802e39_source-aspect-ratio_default_0.jpg" alt="" width="158" height="" align="left" data-title="" /></p>
    </figure><p class="article-text">
        &ldquo;el delantal de las madres / al salir a correr de las cocinas que humean / el gesto de secarse las manos y el abrazo / ah&iacute; est&aacute;n / pegadas a la calzada / o en la entrada de las vi&ntilde;as / el tuyo / tu delantal / ra&iacute;z de todas mis almas / era negro como el holl&iacute;n /&nbsp; [...] te envolv&iacute;a lo esbelto de tu cuerpo / t&uacute;, que apacentabas las ovejas / y el oro del aceite / cayendo sobre la carne blanca de las patatas / yo llevo su nombre / para encender / para cortar el llanto / ea ea ea &eacute; / ea ea ea &eacute;&rdquo;. <a href="https://ultramarinoseditorial.com/portfolio-items/poesia-reunida-volumen-vii-sonora/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><em>Sonora</em></a><a href="https://ultramarinoseditorial.com/portfolio-items/poesia-reunida-volumen-vii-sonora/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"> (Ultramarinos, 2024)</a> es el decimosegundo volumen de la que ha sido <a href="https://www.eldiario.es/galicia/chus-pato-premio-nacional-poesia-escritura-no-obviar-vanguardias-esperanza-siglo-xx_128_11684630.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Premio Nacional de Poes&iacute;a este a&ntilde;o</a>; los vol&uacute;menes anteriores, todos editados por Ultramarinos, ofrecen una trayectoria de su obra po&eacute;tica desde 1991 hasta la actualidad. En este poemario, la gallega escribe <a href="https://www.eldiario.es/cultura/libros/chus-pato-premio-nacional-poesia-2024_1_11666667.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">sobre la orfandad y el duelo por la muerte de su madre</a>, dibujando un camino de ida y vuelta hacia el recuerdo de lo que fue y hacia la imaginaci&oacute;n de lo que ser&aacute; que viene dado sin duda por una profunda reflexi&oacute;n sobre la vida y la muerte.
    </p><p class="article-text">
        <strong>'Los bloques naranjas', de Luis D&iacute;az (Caballo de Troya)</strong>
    </p><figure class="embed-container embed-container--type-embed ">
    
            <p><img style="border: 1px solid white; margin: 20px 20px 10px 0px; box-shadow: 5px 5px 10px 0px rgba(0,0,0,0.1);" src="https://static.eldiario.es/clip/8e8bed79-ac73-4ec3-a5ef-f57c1074c1ed_source-aspect-ratio_default_0.jpg" alt="" width="158" height="" align="left" data-title="" /></p>
    </figure><p class="article-text">
        Un libro de poes&iacute;a en prosa en el que <a href="https://www.eldiario.es/cultura/minusculas-comas-puntos-jovenes-priman-estetica-escribir_1_10451489.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">el joven Luis D&iacute;az</a>, que obtuvo el IV Premio de Poes&iacute;a Irreconciliables con su otra publicaci&oacute;n &mdash;tambi&eacute;n muy recomendable&mdash; <a href="https://www1.traficantes.net/libros/hombres-con-un-diente-de-leche" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><em>Hombres con un diente de leche </em></a><a href="https://www1.traficantes.net/libros/hombres-con-un-diente-de-leche" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">(C&aacute;ntico, 2020)</a> hace una cr&oacute;nica de la amistad masculina y las carencias que vienen dadas por las faltas de comunicaci&oacute;n entre hombres y sus formas de relacionarse, condicionadas siempre por el peso de la masculinidad que llena de baches cualquier posibilidad de expresar los sentimientos. <a href="https://www.penguinlibros.com/es/literatura-contemporanea/316607-libro-los-bloques-naranjas-9788417417666?srsltid=AfmBOoqRLihhHdbXr-qL-FI-i18pJXGoLVyft0mgV8wNxsZN7ogcRtXM" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><em>Los bloques naranjas </em></a><a href="https://www.penguinlibros.com/es/literatura-contemporanea/316607-libro-los-bloques-naranjas-9788417417666?srsltid=AfmBOoqRLihhHdbXr-qL-FI-i18pJXGoLVyft0mgV8wNxsZN7ogcRtXM" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">(Caballo de Troya, 2023)</a> es una obra bella ambientada adem&aacute;s en un escenario en el que el paisaje urbano, el barrio y la clase social engloba inevitablemente todas las relaciones humanas a las que el autor acude, haciendo de esos bloques naranjas en los que ha crecido, la consolidaci&oacute;n de un universo propio.
    </p><p class="article-text">
        <strong>'Poes&iacute;a completa', de Ana Mar&iacute;a Moix (Lumen)</strong>
    </p><figure class="embed-container embed-container--type-embed ">
    
            <p><img style="border: 1px solid white; margin: 20px 20px 10px 0px; box-shadow: 5px 5px 10px 0px rgba(0,0,0,0.1);" src="https://static.eldiario.es/clip/261d5fb9-29b6-4ac3-812b-753af116b680_source-aspect-ratio_default_0.jpg" alt="" width="158" height="" align="left" data-title="" /></p>
    </figure><p class="article-text">
        Ana Mar&iacute;a Moix fue mucho m&aacute;s que la hermana de <a href="https://www.eldiario.es/cultura/libros/bardo-manierista-20-anos-muerte-terenci-moix_129_10098486.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Terenci Moix</a>: poeta, novelista, cuentista y editora, fue la &uacute;nica mujer incluida en los <a href="https://www.planetadelibros.com/libro-nueve-novisimos-poetas-espanoles/272875" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><em>Nueve nov&iacute;simos poetas espa&ntilde;oles </em></a><a href="https://www.planetadelibros.com/libro-nueve-novisimos-poetas-espanoles/272875" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">(Ediciones Pen&iacute;nsula, 2018)</a> de Jos&eacute; Mar&iacute;a Castellet, una antolog&iacute;a po&eacute;tica que se rebelaba contra el modelo po&eacute;tico anterior y que apostaba por la evoluci&oacute;n est&eacute;tica y por la instauraci&oacute;n de los nuevos poetas j&oacute;venes de los a&ntilde;os sesenta. <a href="https://www.penguinlibros.com/es/libros-de-poesia/339297-libro-poesia-completa-9788426425881?srsltid=AfmBOoo1dPGqzFnbiz9bSYKO0-WxPCY9nc--hpYfMT_jfESqMCca5Bda" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Esta reciente edici&oacute;n de Lumen</a> dedicada a Ana Mar&iacute;a Moix recoge <a href="https://www.eldiario.es/cultura/libros/mirada-chica-rara-ana-maria-moix-regresa-diez-anos-despues-muerte_1_11230202.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">toda la obra que la escritora catalana public&oacute; en vida</a> junto a un nuevo material in&eacute;dito. Algunos de sus versos m&aacute;s bellos fueron versionados por <a href="https://www.eldiario.es/cultura/musica/silvia-perez-cruz-gustaria-no-contar-compongo-arreglo-produzco-discos_1_10136605.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Silvia P&eacute;rez Cruz</a> en la canci&oacute;n <a href="https://open.spotify.com/intl-es/track/0tEoQ2QuoCHuf4Z2LbUaU1" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><em>Ma&ntilde;ana</em></a><em>: </em>&ldquo;Cuando yo muera, ma&ntilde;ana, habr&aacute; cesado el miedo de pensar que ya siempre estar&eacute; sola, entonces no vagues por las calles, no entres a tomar copas por los bares, porque si te ves en los cristales, si te ves reflejado en cualquier parte no ver&aacute;s tus ojos que yo dije llenos de verbenas [...]. Ver&aacute;s tu rostro de cansancio y tus ojos que murieron son solo agujeros de metal&rdquo;.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        <strong>'Ra&iacute;z dulce', de Juan F. Rivero (Candaya)</strong>
    </p><figure class="embed-container embed-container--type-embed ">
    
            <p><img style="border: 1px solid white; margin: 20px 20px 10px 0px; box-shadow: 5px 5px 10px 0px rgba(0,0,0,0.1);" src="https://static.eldiario.es/clip/910bc9b5-8a18-42e9-b61a-0b3ed3f39da1_source-aspect-ratio_default_0.jpg" alt="" width="158" height="" align="left" data-title="" /></p>
    </figure><p class="article-text">
        &ldquo;No hay m&aacute;s que un gran segundo del Paleol&iacute;tico a ti, ahora, en la puerta del club mientras te sube el eme [...]. Aunque t&uacute; no lo sepas, estos mismos pol&iacute;gonos fueron bosques agrestes, tibias colinas vivas y horadadas de acu&iacute;feros&rdquo;. Poder manejar el tiempo como si fuese un objeto: agitarlo, mirarlo, romperlo, recomponerlo. A veces en la literatura ocurren cosas as&iacute;. <a href="https://www.eldiario.es/cultura/libros/juan-f-rivero-irati-iturritza-alejandro-perez-paredes-seis-autores-continuar-hablando-poesia_1_7896501.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Juan F. Rivero</a> hace, con una delicadeza admirable, un recorrido emotivo por los a&ntilde;os de adolescencia en barrios de Sevilla, tambi&eacute;n por los tiempos de empezar a ser adulto en su marcha a Madrid y, en general, por todos los recuerdos que le asaltan desde la reciente muerte de su amiga de juventud. <a href="https://www.candaya.com/libro/raiz-dulce/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><em>Ra&iacute;z dulce </em></a><a href="https://www.candaya.com/libro/raiz-dulce/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">(Candaya, 2024)</a><em> </em>es una exploraci&oacute;n de la memoria y sus posibilidades po&eacute;ticas, un sendero sensible hacia los recodos de las viejas amistades y una introspecci&oacute;n &iacute;ntima de la ausencia, del miedo, de la enfermedad y de la muerte.
    </p><p class="article-text">
        <strong>'Vuelo ciego', de Idea Vilari&ntilde;o (Visor Libros)</strong>
    </p><figure class="embed-container embed-container--type-embed ">
    
            <p><img style="border: 1px solid white; margin: 20px 20px 10px 0px; box-shadow: 5px 5px 10px 0px rgba(0,0,0,0.1);" src="https://static.eldiario.es/clip/d2fcabe1-fc24-43e0-93ae-eb4bfc49c1a8_source-aspect-ratio_default_0.jpg" alt="" width="158" height="" align="left" data-title="" /></p>
    </figure><p class="article-text">
        &ldquo;Ya no ser&aacute; / ya no / no vivir&eacute; contigo / no criar&eacute; a tu hijo / no coser&eacute; tu ropa / no te tendr&eacute; de noche / no te besar&eacute; al irme / nunca sabr&aacute;s qui&eacute;n fui / por qu&eacute; me amaron otros&rdquo;. Esa exquisita intensidad, esa exposici&oacute;n de la crueldad y esa innegable sensibilidad que se superpone en estos versos es entre otras cosas lo que posicionar&iacute;a a Idea Vilari&ntilde;o como una de las poetas de referencia de <a href="https://www.eldiario.es/cultura/libros/ida-vitale-poeta-pone-parentesis-realidad-cumple-cien-anos_1_10655907.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">la Generaci&oacute;n del 45</a>. <a href="https://www.visor-libros.com/products/vuelo-ciego" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><em>Vuelo ciego </em></a><a href="https://www.visor-libros.com/products/vuelo-ciego" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">(Visor Libros, 2018)</a> es una peque&ntilde;a antolog&iacute;a de sus poemas, seleccionados para su primera edici&oacute;n en 2004 por ella misma, una obra en la que se vislumbra el tono de su escritura, pesimista y radical, desde la que la escritora uruguaya aborda algunos problemas existenciales con una resignaci&oacute;n definitoria en su poes&iacute;a.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        <strong>'Poemas de amor', de Anne Sexton (Linteo, trad. Ben Clark)</strong>
    </p><figure class="embed-container embed-container--type-embed ">
    
            <p><img style="border: 1px solid white; margin: 20px 20px 10px 0px; box-shadow: 5px 5px 10px 0px rgba(0,0,0,0.1);" src="https://static.eldiario.es/clip/ad4b9e4e-d0f2-4c1d-bde2-877f3641ef1f_source-aspect-ratio_default_0.jpg" alt="" width="158" height="" align="left" data-title="" /></p>
    </figure><p class="article-text">
        Anne Sexton fue, junto a <a href="https://www.eldiario.es/carnecruda/programas/sylvia-plath-incandescente-fugaz_132_10841072.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Sylvia Plath</a>, una de las grandes figuras de la poes&iacute;a confesional, un g&eacute;nero que emerger&iacute;a en el siglo XX en Estados Unidos dando lugar a la m&aacute;xima expresi&oacute;n de la intimidad de la vida de las poetas, que a trav&eacute;s de la narraci&oacute;n de situaciones tan complejas como la enfermedad mental o la sexualidad pon&iacute;an por primera vez el foco de la literatura en la subjetividad femenina. En <a href="https://www.edicioneslinteo.com/libro/poemas-de-amor-anne-sexton_148003/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><em>Poemas de amor </em></a><a href="https://www.edicioneslinteo.com/libro/poemas-de-amor-anne-sexton_148003/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">(Linteo, 2016)</a> se percibe una pasi&oacute;n, un deseo y una furia por la vida y por la literatura que estar&iacute;a siempre presente en el estilo po&eacute;tico de Anne Sexton, condicionado por una vida marcada por un trastorno bipolar y por constantes ingresos psiqui&aacute;tricos. &ldquo;As&iacute; que dime lo que quieras pero rec&oacute;rreme como un escalador / pues aqu&iacute; est&aacute; el ojo, aqu&iacute; la joya / aqu&iacute; la excitaci&oacute;n del pez&oacute;n que aprende. / Estoy desequilibrada &mdash;pero no estoy loca de nieve&mdash;. / Estoy loca en el modo en que las ni&ntilde;as est&aacute;n locas, / con una ofrenda, con una ofrenda&hellip;&rdquo;.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        <strong>'Entre rita y mis ojos, un fusil', de Mahmud Darwish (Random House, trad. Luz G&oacute;mez Garc&iacute;a)</strong>
    </p><figure class="embed-container embed-container--type-embed ">
    
            <p><img style="border: 1px solid white; margin: 20px 20px 10px 0px; box-shadow: 5px 5px 10px 0px rgba(0,0,0,0.1);" src="https://static.eldiario.es/clip/6ef9b18d-6283-4117-a3a7-5f0a369d85a3_source-aspect-ratio_default_0.jpg" alt="" width="158" height="" align="left" data-title="" /></p>
    </figure><p class="article-text">
        Una breve antolog&iacute;a de <a href="https://www.eldiario.es/castilla-la-mancha/puede-hacer-palestino-escribir-desastre_1_1960975.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">poemas de resistencia palestina</a> de <a href="https://www.eldiario.es/castilla-la-mancha/encuentro-palestina-israel-mahmud-darwish_1_2244912.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Mahmud Darwish</a>, referente de la poes&iacute;a &aacute;rabe contempor&aacute;nea que a lo largo de su trayectoria literaria escribi&oacute; sobre el dolor, la angustia, el exilio, la nostalgia, la esperanza y el amor a la vida desde la tr&aacute;gica experiencia de la invasi&oacute;n israel&iacute;, que le marcar&iacute;a una infancia y juventud de clandestinidad desde que el ej&eacute;rcito sionista destruyera en 1948 la aldea en la que viv&iacute;a con su familia hasta ser arrestado en numerosas ocasiones por su actividad pol&iacute;tica. <a href="https://www.penguinlibros.com/es/976368-mahmud-darwish?srsltid=AfmBOormjWqowy8z5iC4yYhFP1fQMqxQlQ9p9UYPNRomV-RsOvbgEKNZ" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Este peque&ntilde;o ejemplar de bolsillo publicado este mismo a&ntilde;o por Penguin</a> es una muestra de la denuncia social por Palestina y una b&uacute;squeda por la innovaci&oacute;n literaria de la poes&iacute;a &aacute;rabe.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        <strong>'El iris silvestre', de Louise Gl&uuml;ck (Colecci&oacute;n Visor Libros, trad. Andr&eacute;s Catal&aacute;n)</strong>
    </p><figure class="embed-container embed-container--type-embed ">
    
            <p><img style="border: 1px solid white; margin: 20px 20px 10px 0px; box-shadow: 5px 5px 10px 0px rgba(0,0,0,0.1);" src="https://static.eldiario.es/clip/0bba05af-21c0-4f83-81de-7e060216c4d9_source-aspect-ratio_default_0.jpg" alt="" width="158" height="" align="left" data-title="" /></p>
    </figure><p class="article-text">
        Leer <a href="https://www.visor-libros.com/products/copia-de-el-iris-salvaje" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><em>El iris silvestre </em></a><a href="https://www.visor-libros.com/products/copia-de-el-iris-salvaje" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">(Visor Libros, 2021)</a> es una buena manera de indagar en la obra de la que fue <a href="https://www.eldiario.es/cultura/libros/nobel-louise-glueck-poeta-busqueda-amor-salvaje_1_6279348.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Premio Nobel de Literatura 2020</a>: esta obra, que mereci&oacute; el Premio Pulitzer de Poes&iacute;a, es una construcci&oacute;n compleja en la que el pensamiento del sujeto que narra se va sucediendo a trav&eacute;s del espacio de un jard&iacute;n, en el que se generan a su vez m&uacute;ltiples voces l&iacute;ricas que encarnan flores, &aacute;rboles, frutos y otros elementos de la naturaleza, que conviven con la extra&ntilde;a presencia de un dios al que la voz protagonista le hace continuamente peticiones. En este misterioso universo entre lo natural y lo humano, <a href="https://www.eldiario.es/cultura/muere-80-anos-louise-gluck-poeta-ganadora-nobel-literatura_1_10596917.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">la reconocida poeta estadounidense</a> aprovecha para tratar en realidad temas tan vitales como la muerte, la trascendencia o la familia. Recientemente se ha publicado tambi&eacute;n <a href="https://www.visor-libros.com/products/una-vida-de-pueblo" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><em>Una vida de pueblo </em></a><a href="https://www.visor-libros.com/products/una-vida-de-pueblo" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">(Visor Libros, 2024)</a>, una observaci&oacute;n atenta de la poeta hacia los h&aacute;bitos y acontecimientos de la vida en lo rural.
    </p><p class="article-text">
        <strong>'&iquest;C&oacute;mo me ves?', de Sennah Yee (Paloma Ediciones, trad. Alba G. Mora)</strong>
    </p><figure class="embed-container embed-container--type-embed ">
    
            <p><img style="border: 1px solid white; margin: 20px 20px 10px 0px; box-shadow: 5px 5px 10px 0px rgba(0,0,0,0.1);" src="https://static.eldiario.es/clip/443611e3-049e-41eb-935d-2529e9ad9ff6_source-aspect-ratio_default_0.jpg" alt="" width="158" height="" align="left" data-title="" /></p>
    </figure><p class="article-text">
        La voz po&eacute;tica que construye Sennah Yee es capaz de hablar de la experiencia de una identidad que se va forjando bajo el peso de la cultura pop, el racismo o el amor, entre otras cosas que pasan por &ldquo;la vida de una mujer asi&aacute;tica haci&eacute;ndose adulta en Toronto&rdquo;, describe <a href="https://www.instagram.com/palomaediciones/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Paloma Ediciones</a>, una editorial peque&ntilde;a que apuesta por obras tan especiales como esta. La lectura de <a href="https://palomaediciones.bigcartel.com/product/sennah" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><em>&iquest;C&oacute;mo me ves? </em></a><a href="https://palomaediciones.bigcartel.com/product/sennah" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">(Paloma Ediciones, 2022)</a> es un ejercicio de lo m&aacute;s interesante para entender las preocupaciones, deseos y acontecimientos que abordan la vida de quienes forman la nueva poes&iacute;a joven contempor&aacute;nea. &ldquo;Solo dejo que me maquilles porque me gustas. &laquo;&iquest;C&oacute;mo me ves?&raquo;, pregunt&eacute;. No me dio tiempo ni a mirarme en el espejo. Cerraste la ventana del tutorial de YouTube. Me desmaquillaste. Lo que pasa con los ojos asi&aacute;ticos es que puedes hacer de todo con ellos para despu&eacute;s mirarte al espejo y no ver ning&uacute;n avance. Pero el maquillaje est&aacute; ah&iacute;. No pod&iacute;as verlo entonces, yo tampoco pod&iacute;a. Pero puedo verlo ahora&rdquo;.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        <strong>'Todos los nombres beben', de Fran Fern&aacute;ndez &Aacute;lvarez (Letraversal)</strong>
    </p><figure class="embed-container embed-container--type-embed ">
    
            <p><img style="border: 1px solid white; margin: 20px 20px 10px 0px; box-shadow: 5px 5px 10px 0px rgba(0,0,0,0.1);" src="https://static.eldiario.es/clip/9df44639-f49e-4908-b48e-17b116a37cf5_source-aspect-ratio_default_0.jpg" alt="" width="158" height="" align="left" data-title="" /></p>
    </figure><p class="article-text">
        <a href="https://letraversal.com/producto/todos-los-nombres-beben-fran-fernandez-alvarez/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><em>Todos los nombres beben </em></a><a href="https://letraversal.com/producto/todos-los-nombres-beben-fran-fernandez-alvarez/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">(Letraversal, 2024)</a> es un poemario lento, ligero, pausado, musical. Lo escribe en asturiano Fran Fern&aacute;ndez &Aacute;lvarez, que obtuvo el II Premio de Poes&iacute;a Letraversal por el que se le edita esta edici&oacute;n biling&uuml;e. El doctor en F&iacute;sica conduce al lector hacia un paseo paciente por la infancia, la memoria, la casa, la familia, la ruralidad y el paisaje de naturaleza de su Asturias natal, regal&aacute;ndonos este conciso conjunto de poemas peque&ntilde;os, exactos y muy visuales que suceden en un pueblo, en un campo, sobre aquellas cosas que se vivieron en un tiempo y un lugar que ya casi en nada se parece al nuestro.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        <strong>'Playstation', de Cristina Peri Rossi</strong>
    </p><figure class="embed-container embed-container--type-embed ">
    
            <p><img style="border: 1px solid white; margin: 20px 20px 10px 0px; box-shadow: 5px 5px 10px 0px rgba(0,0,0,0.1);" src="https://static.eldiario.es/clip/c288d0c4-24f4-47c1-a0b6-56beb61ef060_source-aspect-ratio_default_0.jpg" alt="" width="158" height="" align="left" data-title="" /></p>
    </figure><p class="article-text">
        Diferente a otras publicaciones anteriores &mdash;como el tambi&eacute;n recomendado <a href="https://www.visor-libros.com/products/estado-de-exilio" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><em>Estado de exilio </em></a><a href="https://www.visor-libros.com/products/estado-de-exilio" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">(Visor Libros, 2003)</a>&mdash;, en <a href="https://www.visor-libros.com/products/playstation" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><em>Playstation </em></a><a href="https://www.visor-libros.com/products/playstation" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">(Visor Libros, 2021)</a> la poeta uruguaya se dedica a describir a trav&eacute;s de lo autobiogr&aacute;fico una atm&oacute;sfera de soledad en la ciudad. Hoy residente en Barcelona, Peri Rossi es una de las poetas vivas de mayor calidad literaria y <a href="https://www.eldiario.es/cultura/cristina-peri-rossi-no-quiero-entrar-circuito-grandes-premios_1_8479502.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">una de las m&aacute;s importantes de la lengua espa&ntilde;ola</a>, cuya obra contiene de forma indirecta las huellas de su identidad como mujer latinoamericana y lesbiana y el &iacute;mpetu de su activismo pol&iacute;tico. En esta especial obra, la escritora hace emerger poemas tan crudos como este: &ldquo;Me pas&eacute; tres meses en la cama / con la pierna derecha en alto / jugando con la playstation / &mdash;me hab&iacute;a atropellado un auto&mdash;. / Cuando dejaba de jugar con la playstation / y buscaba un libro para leer / todos eran tristes / contaban cosas horribles / de los seres humanos / &mdash;no necesariamente guerras y torturas, / sino matrimonios, hijos, divorcios, infidelidades&mdash; / de modo que volv&iacute;a a la playstation. / La literatura es un residuo, / un excremento de la vida&rdquo;.&nbsp;
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Carmen López, Cristina Ros, Gerardo Vilches, Ana Tenías]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/cultura/libros/100-libros-imprescindibles-encontrar-regalo-perfecto_1_11899112.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Fri, 13 Dec 2024 20:57:15 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[100 libros imprescindibles entre los que encontrar el regalo perfecto]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Literatura,Novela,Novela gráfica,Cómic,Poesía,Ensayos]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[20 libros de poesía para regalar]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/cultura/libros/20-libros-poesia-regalar_1_11897552.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/d07e6941-0c3e-4ac0-8c97-b7ab055265d7_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="20 libros de poesía para regalar"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Una selección de algunas joyas de la poesía de nuestro tiempo que pueden descubrirte algo nuevo y que te servirá para leer y regalar estas navidades</p><p class="subtitle">¿Más sugerencias? - 20 cómics para regalar</p></div><p class="article-text">
        Si algo tiene el g&eacute;nero de la poes&iacute;a es una inmensidad de obras bell&iacute;simas que hace muy dif&iacute;cil la elecci&oacute;n a la hora de pensar en un libro para regalar. En los &uacute;ltimos a&ntilde;os, se ha dado una producci&oacute;n po&eacute;tica nacional e internacional de alt&iacute;sima calidad que convive, adem&aacute;s, con una genealog&iacute;a de obras que nos dejaron los poetas de otros siglos y que sigue mereciendo la pena leer. A trav&eacute;s de una ardua selecci&oacute;n de obras que var&iacute;a en a&ntilde;os, est&eacute;tica, corrientes y tem&aacute;ticas, esta lista de libros de poes&iacute;a para regalar recoge algunos de los tesoros de la poes&iacute;a, especialmente reciente, que de una manera u otra guardan en s&iacute; mismos algo valioso.
    </p><p class="article-text">
        <strong>'Alfabeto', de Inger Christensen (Sexto Piso, trad. Francisco J. Uriz)</strong>
    </p><figure class="embed-container embed-container--type-embed ">
    
            <p><img style="border: 1px solid white; margin: 20px 20px 10px 0px; box-shadow: 5px 5px 10px 0px rgba(0,0,0,0.1);" src="https://static.eldiario.es/clip/5bf9f93b-06cb-4e7b-b0db-e5dc0fc03f9d_source-aspect-ratio_default_0.jpg" alt="" width="158" height="" align="left" data-title="" /></p>
    </figure><p class="article-text">
        Leer <a href="https://sextopiso.es/esp/item/11/6/alfabeto" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><em>Alfabeto</em></a><a href="https://sextopiso.es/esp/item/11/6/alfabeto" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"> (Sexto Piso, 2023)</a><em> </em>es como extender el cuerpo en mitad del agua y dejarse llevar por la corriente del r&iacute;o. Como una oraci&oacute;n, como una especie de mantra, como una canci&oacute;n o como un verso que no acaba, esta delicia po&eacute;tica de Inger Christensen es en realidad un alfabeto que juega con la paradoja de la estructura fija del abecedario y la forma accidental de la naturaleza, como una manera de atentar contra las normas del lenguaje haciendo precisamente uso de ellas y de sus posibilidades a la hora de narrar el transcurso de las cosas. La que es quiz&aacute;s la poeta danesa m&aacute;s relevante de su generaci&oacute;n y, adem&aacute;s, una de las esenciales en la poes&iacute;a experimental, Christensen crea una composici&oacute;n precios&iacute;sima a trav&eacute;s de una repetici&oacute;n r&iacute;tmica para hablar de la vida desde que empieza hasta que acaba, con todo lo que en ella sucede: movimiento, pausa, vegetaci&oacute;n, fauna, amor, familia, violencia, guerra o muerte.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        <strong>'El sue&ntilde;o de una lengua com&uacute;n', de Adrienne Rich (Sexto Piso, trad. Patricia Gonzalo de Jes&uacute;s)</strong>
    </p><figure class="embed-container embed-container--type-embed ">
    
            <p><img style="border: 1px solid white; margin: 20px 20px 10px 0px; box-shadow: 5px 5px 10px 0px rgba(0,0,0,0.1);" src="https://static.eldiario.es/clip/4f776c8b-542b-4cbf-8790-24c01a663bbb_source-aspect-ratio_default_0.jpg" alt="" width="158" height="" align="left" data-title="" /></p>
    </figure><p class="article-text">
        &ldquo;Vamos cogidas de la mano de modo que puedo ver / todo a la vez que t&uacute;&rdquo;. De <a href="https://www.eldiario.es/opinion/zona-critica/maternidad-politica_129_1648459.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">una de las pensadoras y acad&eacute;micas m&aacute;s influyentes del movimiento feminista del siglo XX</a> merece la pena rescatar <a href="https://sextopiso.es/esp/item/483/6/el-sueno-de-una-lengua-comun" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><em>El sue&ntilde;o de una lengua com&uacute;n </em></a><a href="https://sextopiso.es/esp/item/483/6/el-sueno-de-una-lengua-comun" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">(Sexto Piso, 2019)</a> para comenzar a adentrarse en parte de la hermosa y extensa antolog&iacute;a po&eacute;tica que la escritora estadounidense fue construyendo hasta morir en 2012. Atravesada por la experiencia l&eacute;sbica y por el activismo pol&iacute;tico, esta obra de Rich es un paisaje de mujeres, una nueva naturaleza, el lugar de los cuerpos que se juntan, el tiempo para pensar en las <em>otras</em>; es una observaci&oacute;n de las relaciones humanas desde un punto muy preciso, una protesta y, sobre todo, un deseo feminista: el de lograr para el mundo una lengua que nos permita, por fin, comprendernos de verdad.
    </p><p class="article-text">
        <strong>'La edad de merecer', de Berta Garc&iacute;a Faet (La Bella Varsovia)</strong>
    </p><figure class="embed-container embed-container--type-embed ">
    
            <p><img style="border: 1px solid white; margin: 20px 20px 10px 0px; box-shadow: 5px 5px 10px 0px rgba(0,0,0,0.1);" src="https://static.eldiario.es/clip/a087f594-da05-46ff-9728-6d44bf49575e_source-aspect-ratio_default_0.jpg" alt="" width="158" height="" align="left" data-title="" /></p>
    </figure><p class="article-text">
        Es urgente leer a <a href="https://www.eldiario.es/cultura/libros/berta-garcia-faet-poeta-enciende-palabras-preguntas-ver-amor-lenguaje_1_10749137.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Berta Garc&iacute;a Faet</a>. La que es ya una imprescindible en la poes&iacute;a contempor&aacute;nea de nuestro pa&iacute;s y una de las voces m&aacute;s vivas y bellas de la poes&iacute;a de hoy, compone una narraci&oacute;n descabelladamente sincera sobre el amor y el sexo en <a href="https://www.labellavarsovia.com/la-edad-de-merecer/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><em>La edad de merecer</em></a><a href="https://www.labellavarsovia.com/la-edad-de-merecer/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"> (La Bella Varsovia, 2015)</a><em>, </em>un poemario en el que lidera la intimidad de la voz narradora logrando al mismo tiempo encaminarse hacia el relato com&uacute;n de la experiencia de amar y ser amada. &ldquo;La edad de merecer significa aqu&iacute; la edad de empezar y terminar y comenzar de nuevo&rdquo;, se describe en la sinopsis, y la poeta, ofreciendo una confesi&oacute;n directa y sin complejos de algunos de los acontecimientos amorosos de su vida, acaba haciendo precisamente una oda a ese porvenir de la vida en el que tanto tiene que ver la pasi&oacute;n, el recuerdo, las relaciones pasadas, el desamor, la literatura y hasta los l&iacute;mites del lenguaje.
    </p><p class="article-text">
        <strong>'La belleza del marido', de Anne Carson (Lumen, trad. Andreu Jaume)</strong>
    </p><figure class="embed-container embed-container--type-embed ">
    
            <p><img style="border: 1px solid white; margin: 20px 20px 10px 0px; box-shadow: 5px 5px 10px 0px rgba(0,0,0,0.1);" src="https://static.eldiario.es/clip/8cd775c8-64e4-498b-b37b-0150204770b6_source-aspect-ratio_default_0.jpg" alt="" width="158" height="" align="left" data-title="" /></p>
    </figure><p class="article-text">
        <a href="https://www.penguinlibros.com/es/libros-de-poesia/30684-libro-la-belleza-del-marido-9788426407184?srsltid=AfmBOoqQFV5CkpO04VdxGYtrOjSeRq39noJtO5ZfNWJMs9QcC4nR-vCe" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><em>La belleza del marido </em></a><a href="https://www.penguinlibros.com/es/libros-de-poesia/30684-libro-la-belleza-del-marido-9788426407184?srsltid=AfmBOoqQFV5CkpO04VdxGYtrOjSeRq39noJtO5ZfNWJMs9QcC4nR-vCe" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">(Lumen, 2019)</a> es la historia de un amor que se acaba. <a href="https://www.eldiario.es/cultura/libros/anne-carson-ironiza-capacidad-trascendencia-cursileria-espanoles_1_10616603.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Anne Carson</a>, inexcusable en una recomendaci&oacute;n de poes&iacute;a &mdash;otra buena opci&oacute;n es <a href="https://pre-textos.com/producto/autobiografia-de-rojo/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><em>Autobiograf&iacute;a de Rojo </em></a><a href="https://pre-textos.com/producto/autobiografia-de-rojo/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">(Pre-Textos, 2016)</a>&mdash;, narra las grietas de este matrimonio a trav&eacute;s de 29 tangos, haciendo de esta obra una especial construcci&oacute;n po&eacute;tica que juega tambi&eacute;n al ensayo &mdash;as&iacute; lo define ella misma&mdash;, sali&eacute;ndose de cualquier norma literaria y escapando de encasillamientos en pro de la experimentaci&oacute;n po&eacute;tica y de dar rienda suelta a la expresi&oacute;n de los sentimientos, que tan fr&aacute;giles se vuelven en situaciones vitales como las que la autora narra en este poemario. Este libro es un libro de intimidad, doloroso y bello. Leerlo es asistir en directo a la degradaci&oacute;n triste de una pareja, a una discusi&oacute;n en un hogar una noche cualquiera pero tambi&eacute;n al desvanecimiento progresivo del amor rom&aacute;ntico del matrimonio. &ldquo;Tenemos esta profunda tristeza entre nosotros y se expresa con tanta frecuencia que ya no / la distingo del amor. / T&uacute; quieres una vida limpia yo vivo una sucia vieja historia. Bien. / No te sirvo de mucho sin ti yo verdad. / Te quiero a&uacute;n. / Me haces llorar&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        <strong>'Crush', de Richard Siken (Ultramarinos, trad. Juan Gallego Benot)</strong>
    </p><figure class="embed-container embed-container--type-embed ">
    
            <p><img style="border: 1px solid white; margin: 20px 20px 10px 0px; box-shadow: 5px 5px 10px 0px rgba(0,0,0,0.1);" src="https://static.eldiario.es/clip/ed96cea1-7c78-4a68-be29-b67cf5cee80c_source-aspect-ratio_default_0.jpg" alt="" width="158" height="" align="left" data-title="" /></p>
    </figure><p class="article-text">
        Richard Siken public&oacute; <a href="https://ultramarinoseditorial.com/portfolio-items/2424/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><em>Crush </em></a><a href="https://ultramarinoseditorial.com/portfolio-items/2424/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">(Ultramarinos, 2023)</a> por primera vez en 2005 pero, tras el &eacute;xito que le dio la cr&iacute;tica y el p&uacute;blico, no volvi&oacute; a publicar nada hasta diez a&ntilde;os despu&eacute;s. Lleg&oacute; a Espa&ntilde;a el a&ntilde;o pasado con Ultramarinos y, pronto, de nuevo tras una d&eacute;cada, aparecer&aacute; su esperado tercer libro <em>I do know some things</em>. La obra del poeta estadounidense, que conect&oacute; ferozmente con el p&uacute;blico joven y que se enmarc&oacute; como una referencia de la poes&iacute;a de las redes sociales en los 2000 recorre la contemporaneidad desde la experiencia <em>queer </em>y hace con ella un pozo de movimiento, de erotismo, de crudeza y de exposici&oacute;n evidente. &ldquo;Hay tantas cosas que no tengo permitido contarte&rdquo;, escribe Siken: &ldquo;Me toco, sue&ntilde;o. / Vestido con tu ropa, o de pie en la ducha m&aacute;s de una hora, finjo / que esta piel es tu piel, estas manos tus manos, / estas rodillas, este costado enjabonado&rdquo;.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        <strong>'Afortunada de m&iacute;', de Denise Duhamel (Bartleby Editores, trad. Dagmar Buchholz y David Gonz&aacute;lez)</strong>
    </p><figure class="embed-container embed-container--type-embed ">
    
            <p><img style="border: 1px solid white; margin: 20px 20px 10px 0px; box-shadow: 5px 5px 10px 0px rgba(0,0,0,0.1);" src="https://static.eldiario.es/clip/c800e987-5e50-4d11-bde2-aca74a88b4b0_source-aspect-ratio_default_0.jpg" alt="" width="158" height="" align="left" data-title="" /></p>
    </figure><p class="article-text">
        Denise Duhamel es una de esas escritoras capaces de hablar de los problemas estructurales m&aacute;s arduos a trav&eacute;s de una experiencia &iacute;ntima aparentemente desligada de cualquier pretensi&oacute;n cr&iacute;tica. Pero en la entretenid&iacute;sima narraci&oacute;n cotidiana de Duhamel en <a href="https://www.libreriatrama.com/es/libro/afortunada-de-mi_163259" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><em>Afortunada de m&iacute; </em></a><a href="https://www.libreriatrama.com/es/libro/afortunada-de-mi_163259" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">(Bartleby, 2008)</a> se esconde, en realidad, el dolor, la violencia y el hast&iacute;o de vivir en el mundo contempor&aacute;neo atravesado como si fuesen lanzas por el amor, las relaciones, la amistad, el patriarcado, la juventud, la vejez o la escritura. La poeta estadounidense dibuja un esbozo de la realidad hablando de cosas tan humanas como un exnovio, una ruptura, una amiga con TCA, una frase pintada en los ba&ntilde;os de una universidad, la crueldad en la profesi&oacute;n literaria, un sexo fortuito o el accidente de sus padres. En esa inmediatez impecable de Duhamel es donde se halla la belleza del poema.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        <strong>'Pija birra faso', de Ioshua (Prole)</strong>
    </p><figure class="embed-container embed-container--type-embed ">
    
            <p><img style="border: 1px solid white; margin: 20px 20px 10px 0px; box-shadow: 5px 5px 10px 0px rgba(0,0,0,0.1);" src="https://static.eldiario.es/clip/61a09025-6ad0-4ea5-88f0-48ebedce936f_source-aspect-ratio_default_0.jpg" alt="" width="158" height="" align="left" data-title="" /></p>
    </figure><p class="article-text">
        Ioshua fue un poeta punk de las clases marginadas del Conurbano Buenos Aires, que alz&oacute; en su literatura la realidad y la est&eacute;tica de la cumbia villera de los a&ntilde;os 2000 centrando su tem&aacute;tica en el deseo gay en los barrios marginales. Fue tambi&eacute;n m&uacute;sico, DJ, artista pl&aacute;stico, performer, fanzinero y activista, y <a href="https://www.prole.cat/tienda/Pija-birra-faso-de-Ioshua-p679616651" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><em>Pija birra faso </em></a><a href="https://www.prole.cat/tienda/Pija-birra-faso-de-Ioshua-p679616651" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">(Prole, 2024)</a> fue su primer poemario, publicado en 2009, al que le siguieron otros hasta su temprana muerte en 2015 por un c&aacute;ncer de m&eacute;dula y por VIH. En &eacute;l, se leen versos como estos: &ldquo;Pablo, / un d&iacute;a te dije algo horrible que. Te hice llorar y lloramos juntos. / Yo soy una desgracia y siempre lo arruino todo, pero vos sos re bueno, un capo, un bomb&oacute;n. / Sos el pibe mas lindo: casi despeinado, las zapas siempre con barro y esa mirada achinada por el porro. [...] Siempre tengo en la cabeza todo lo que vivimos juntos. / Y tu sonrisa (la m&aacute;s bonita de todo el barrio), las tardes en las piletas del muni, cuando se me re paraba cada vez que me abrazabas frente a los pibes del deportivo, y lo m&aacute;s valioso: cuando cogimos escuchando a EL GRUPO AVENTURA altas noche Pablo. / Che, quiero verte. Quiero decirte todo. Quiero decirte esas palabras que vos siempre me dijiste con la voz mas dulce y que yo nunca te devolv&iacute;: / che, Pablo, me muero por chuparte la pija&rdquo;.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        <strong>'Los l&iacute;quidos &iacute;ntimos', de Olga Novo (Ediciones C&aacute;lamo)</strong>
    </p><figure class="embed-container embed-container--type-embed ">
    
            <p><img style="border: 1px solid white; margin: 20px 20px 10px 0px; box-shadow: 5px 5px 10px 0px rgba(0,0,0,0.1);" src="https://static.eldiario.es/clip/90eb16c8-0c82-4402-bafa-93c49fb799e6_source-aspect-ratio_default_0.jpg" alt="" width="158" height="" align="left" data-title="" /></p>
    </figure><p class="article-text">
        Olga Novo dice que ser poeta es ser sensible ante la vida, aunque luego no se exprese ni se escriba. Se acuerda de que, cuando era peque&ntilde;a, su madre la llevaba por un camino de tierra y cuando se encontraba con una fila de orugas, apartaba a su hija para que no las pisara. Esa fijaci&oacute;n por las cosas peque&ntilde;as, esa atenci&oacute;n, ese cuidado por lo m&aacute;s &iacute;nfimo, para ella, es un poema en s&iacute; mismo. Novo tiene esa susceptibilidad que hace de la poes&iacute;a un encuentro bello con la vida. En <a href="https://www.tiposinfames.com/libros/los-liquidos-intimos/56258/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><em>Los l&iacute;quidos &iacute;ntimos </em></a><a href="https://www.tiposinfames.com/libros/los-liquidos-intimos/56258/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">(Ediciones C&aacute;lamo, 2022)</a><em>, </em><a href="https://www.eldiario.es/cultura/libros/poesia/olga-novo-gana-premio-nacional-poesia_1_6295893.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">la que fue Premio Nacional de Poes&iacute;a 2020</a> deja<em> </em>percibir en sus versos el paisaje rural de la Galicia que habita, la infancia, la familia, la maternidad, el sexo o el amor, entre otras cosas. &ldquo;Me das hambre / me irritas las espinas florecen los hongos / las caries excavan minas en mis enc&iacute;as y t&uacute; / entre cuarenta alcogoles bailas tu danza inocente / vienes de donde ni sabes / no sabes ni de d&oacute;nde vienes&rdquo;.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        <strong>'Circuito cerrado de vigilancia', de Mayte G&oacute;mez Molina (cielo santo)</strong>
    </p><figure class="embed-container embed-container--type-embed ">
    
            <p><img style="border: 1px solid white; margin: 20px 20px 10px 0px; box-shadow: 5px 5px 10px 0px rgba(0,0,0,0.1);" src="https://static.eldiario.es/clip/50afbbe1-74a2-4d4c-a777-cf55e1593b34_source-aspect-ratio_default_0.jpg" alt="" width="158" height="" align="left" data-title="" /></p>
    </figure><p class="article-text">
        &ldquo;En numerosas ocasiones me he cre&iacute;do enamorada / sin embargo / estaba enamorada de mi m&oacute;vil enamorada / de recibir mensajes notificaciones / adiestrada paloma mensajera supers&oacute;nica / aniquil&oacute; la espera aniquil&oacute; / lo sensual / Lo sacrificamos por / microdosis adulteradas de asombro / lo que descubrir&aacute;s a continuaci&oacute;n te sorprender&aacute; / Pero ya nada te sorprende / y en el fondo lo sabes / por eso haces / todo esto, tantas tonter&iacute;as&rdquo;. <a href="https://www.cielosanto.org/circuitocerradodevigilancia/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><em>Circuito cerrado de vigilancia </em></a><a href="https://www.cielosanto.org/circuitocerradodevigilancia/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">(cielo santo, 2024)</a> es un poemario sobre las agotadoras formas de vivir la vida en nuestro siglo, editado por la peque&ntilde;a y muy especial editorial <a href="https://www.instagram.com/cielosanto__/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">cielo santo</a>. <a href="https://www.eldiario.es/andalucia/lacajanegra/mayte-gomez-molina-gente-dice-calle-bares-cosas-poeticas-darse-cuenta_1_10558823.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Mayte Gonz&aacute;lez Molina</a>, ganadora del <a href="https://www.eldiario.es/cultura/libros/mayte-gomez-molina-recibe-premio-nacional-poesia-joven-2023_1_10556075.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Premio Nacional de Poes&iacute;a Joven Miguel Hern&aacute;ndez 2023</a>, levanta toda una narrativa existencial rodeada por el cansancio digital, la precariedad, la irrupci&oacute;n salvaje de las redes sociales y las estructuras de relaciones humanas en la contemporaneidad.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        <strong>'Poes&iacute;a reunida Volumen VII (Sonora)', de Chus Pato (Ultramarinos, trad. Gonzalo Hermo)</strong>
    </p><figure class="embed-container embed-container--type-embed ">
    
            <p><img style="border: 1px solid white; margin: 20px 20px 10px 0px; box-shadow: 5px 5px 10px 0px rgba(0,0,0,0.1);" src="https://static.eldiario.es/clip/f0aa5e13-e572-4428-a5a5-a8235b802e39_source-aspect-ratio_default_0.jpg" alt="" width="158" height="" align="left" data-title="" /></p>
    </figure><p class="article-text">
        &ldquo;el delantal de las madres / al salir a correr de las cocinas que humean / el gesto de secarse las manos y el abrazo / ah&iacute; est&aacute;n / pegadas a la calzada / o en la entrada de las vi&ntilde;as / el tuyo / tu delantal / ra&iacute;z de todas mis almas / era negro como el holl&iacute;n /&nbsp; [...] te envolv&iacute;a lo esbelto de tu cuerpo / t&uacute;, que apacentabas las ovejas / y el oro del aceite / cayendo sobre la carne blanca de las patatas / yo llevo su nombre / para encender / para cortar el llanto / ea ea ea &eacute; / ea ea ea &eacute;&rdquo;. <a href="https://ultramarinoseditorial.com/portfolio-items/poesia-reunida-volumen-vii-sonora/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><em>Sonora</em></a><a href="https://ultramarinoseditorial.com/portfolio-items/poesia-reunida-volumen-vii-sonora/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"> (Ultramarinos, 2024)</a> es el decimosegundo volumen de la que ha sido <a href="https://www.eldiario.es/galicia/chus-pato-premio-nacional-poesia-escritura-no-obviar-vanguardias-esperanza-siglo-xx_128_11684630.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Premio Nacional de Poes&iacute;a este a&ntilde;o</a>; los vol&uacute;menes anteriores, todos editados por Ultramarinos, ofrecen una trayectoria de su obra po&eacute;tica desde 1991 hasta la actualidad. En este poemario, la gallega escribe <a href="https://www.eldiario.es/cultura/libros/chus-pato-premio-nacional-poesia-2024_1_11666667.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">sobre la orfandad y el duelo por la muerte de su madre</a>, dibujando un camino de ida y vuelta hacia el recuerdo de lo que fue y hacia la imaginaci&oacute;n de lo que ser&aacute; que viene dado sin duda por una profunda reflexi&oacute;n sobre la vida y la muerte.
    </p><p class="article-text">
        <strong>'Los bloques naranjas', de Luis D&iacute;az (Caballo de Troya)</strong>
    </p><figure class="embed-container embed-container--type-embed ">
    
            <p><img style="border: 1px solid white; margin: 20px 20px 10px 0px; box-shadow: 5px 5px 10px 0px rgba(0,0,0,0.1);" src="https://static.eldiario.es/clip/8e8bed79-ac73-4ec3-a5ef-f57c1074c1ed_source-aspect-ratio_default_0.jpg" alt="" width="158" height="" align="left" data-title="" /></p>
    </figure><p class="article-text">
        Un libro de poes&iacute;a en prosa en el que <a href="https://www.eldiario.es/cultura/minusculas-comas-puntos-jovenes-priman-estetica-escribir_1_10451489.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">el joven Luis D&iacute;az</a>, que obtuvo el IV Premio de Poes&iacute;a Irreconciliables con su otra publicaci&oacute;n &mdash;tambi&eacute;n muy recomendable&mdash; <a href="https://www1.traficantes.net/libros/hombres-con-un-diente-de-leche" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><em>Hombres con un diente de leche </em></a><a href="https://www1.traficantes.net/libros/hombres-con-un-diente-de-leche" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">(C&aacute;ntico, 2020)</a> hace una cr&oacute;nica de la amistad masculina y las carencias que vienen dadas por las faltas de comunicaci&oacute;n entre hombres y sus formas de relacionarse, condicionadas siempre por el peso de la masculinidad que llena de baches cualquier posibilidad de expresar los sentimientos. <a href="https://www.penguinlibros.com/es/literatura-contemporanea/316607-libro-los-bloques-naranjas-9788417417666?srsltid=AfmBOoqRLihhHdbXr-qL-FI-i18pJXGoLVyft0mgV8wNxsZN7ogcRtXM" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><em>Los bloques naranjas </em></a><a href="https://www.penguinlibros.com/es/literatura-contemporanea/316607-libro-los-bloques-naranjas-9788417417666?srsltid=AfmBOoqRLihhHdbXr-qL-FI-i18pJXGoLVyft0mgV8wNxsZN7ogcRtXM" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">(Caballo de Troya, 2023)</a> es una obra bella ambientada adem&aacute;s en un escenario en el que el paisaje urbano, el barrio y la clase social engloba inevitablemente todas las relaciones humanas a las que el autor acude, haciendo de esos bloques naranjas en los que ha crecido, la consolidaci&oacute;n de un universo propio.
    </p><p class="article-text">
        <strong>'Poes&iacute;a completa', de Ana Mar&iacute;a Moix (Lumen)</strong>
    </p><figure class="embed-container embed-container--type-embed ">
    
            <p><img style="border: 1px solid white; margin: 20px 20px 10px 0px; box-shadow: 5px 5px 10px 0px rgba(0,0,0,0.1);" src="https://static.eldiario.es/clip/261d5fb9-29b6-4ac3-812b-753af116b680_source-aspect-ratio_default_0.jpg" alt="" width="158" height="" align="left" data-title="" /></p>
    </figure><p class="article-text">
        Ana Mar&iacute;a Moix fue mucho m&aacute;s que la hermana de <a href="https://www.eldiario.es/cultura/libros/bardo-manierista-20-anos-muerte-terenci-moix_129_10098486.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Terenci Moix</a>: poeta, novelista, cuentista y editora, fue la &uacute;nica mujer incluida en los <a href="https://www.planetadelibros.com/libro-nueve-novisimos-poetas-espanoles/272875" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><em>Nueve nov&iacute;simos poetas espa&ntilde;oles </em></a><a href="https://www.planetadelibros.com/libro-nueve-novisimos-poetas-espanoles/272875" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">(Ediciones Pen&iacute;nsula, 2018)</a> de Jos&eacute; Mar&iacute;a Castellet, una antolog&iacute;a po&eacute;tica que se rebelaba contra el modelo po&eacute;tico anterior y que apostaba por la evoluci&oacute;n est&eacute;tica y por la instauraci&oacute;n de los nuevos poetas j&oacute;venes de los a&ntilde;os sesenta. <a href="https://www.penguinlibros.com/es/libros-de-poesia/339297-libro-poesia-completa-9788426425881?srsltid=AfmBOoo1dPGqzFnbiz9bSYKO0-WxPCY9nc--hpYfMT_jfESqMCca5Bda" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Esta reciente edici&oacute;n de Lumen</a> dedicada a Ana Mar&iacute;a Moix recoge <a href="https://www.eldiario.es/cultura/libros/mirada-chica-rara-ana-maria-moix-regresa-diez-anos-despues-muerte_1_11230202.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">toda la obra que la escritora catalana public&oacute; en vida</a> junto a un nuevo material in&eacute;dito. Algunos de sus versos m&aacute;s bellos fueron versionados por <a href="https://www.eldiario.es/cultura/musica/silvia-perez-cruz-gustaria-no-contar-compongo-arreglo-produzco-discos_1_10136605.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Silvia P&eacute;rez Cruz</a> en la canci&oacute;n <a href="https://open.spotify.com/intl-es/track/0tEoQ2QuoCHuf4Z2LbUaU1" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><em>Ma&ntilde;ana</em></a><em>: </em>&ldquo;Cuando yo muera, ma&ntilde;ana, habr&aacute; cesado el miedo de pensar que ya siempre estar&eacute; sola, entonces no vagues por las calles, no entres a tomar copas por los bares, porque si te ves en los cristales, si te ves reflejado en cualquier parte no ver&aacute;s tus ojos que yo dije llenos de verbenas [...]. Ver&aacute;s tu rostro de cansancio y tus ojos que murieron son solo agujeros de metal&rdquo;.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        <strong>'Ra&iacute;z dulce', de Juan F. Rivero (Candaya)</strong>
    </p><figure class="embed-container embed-container--type-embed ">
    
            <p><img style="border: 1px solid white; margin: 20px 20px 10px 0px; box-shadow: 5px 5px 10px 0px rgba(0,0,0,0.1);" src="https://static.eldiario.es/clip/910bc9b5-8a18-42e9-b61a-0b3ed3f39da1_source-aspect-ratio_default_0.jpg" alt="" width="158" height="" align="left" data-title="" /></p>
    </figure><p class="article-text">
        &ldquo;No hay m&aacute;s que un gran segundo del Paleol&iacute;tico a ti, ahora, en la puerta del club mientras te sube el eme [...]. Aunque t&uacute; no lo sepas, estos mismos pol&iacute;gonos fueron bosques agrestes, tibias colinas vivas y horadadas de acu&iacute;feros&rdquo;. Poder manejar el tiempo como si fuese un objeto: agitarlo, mirarlo, romperlo, recomponerlo. A veces en la literatura ocurren cosas as&iacute;. <a href="https://www.eldiario.es/cultura/libros/juan-f-rivero-irati-iturritza-alejandro-perez-paredes-seis-autores-continuar-hablando-poesia_1_7896501.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Juan F. Rivero</a> hace, con una delicadeza admirable, un recorrido emotivo por los a&ntilde;os de adolescencia en barrios de Sevilla, tambi&eacute;n por los tiempos de empezar a ser adulto en su marcha a Madrid y, en general, por todos los recuerdos que le asaltan desde la reciente muerte de su amiga de juventud. <a href="https://www.candaya.com/libro/raiz-dulce/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><em>Ra&iacute;z dulce </em></a><a href="https://www.candaya.com/libro/raiz-dulce/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">(Candaya, 2024)</a><em> </em>es una exploraci&oacute;n de la memoria y sus posibilidades po&eacute;ticas, un sendero sensible hacia los recodos de las viejas amistades y una introspecci&oacute;n &iacute;ntima de la ausencia, del miedo, de la enfermedad y de la muerte.
    </p><p class="article-text">
        <strong>'Vuelo ciego', de Idea Vilari&ntilde;o (Visor Libros)</strong>
    </p><figure class="embed-container embed-container--type-embed ">
    
            <p><img style="border: 1px solid white; margin: 20px 20px 10px 0px; box-shadow: 5px 5px 10px 0px rgba(0,0,0,0.1);" src="https://static.eldiario.es/clip/d2fcabe1-fc24-43e0-93ae-eb4bfc49c1a8_source-aspect-ratio_default_0.jpg" alt="" width="158" height="" align="left" data-title="" /></p>
    </figure><p class="article-text">
        &ldquo;Ya no ser&aacute; / ya no / no vivir&eacute; contigo / no criar&eacute; a tu hijo / no coser&eacute; tu ropa / no te tendr&eacute; de noche / no te besar&eacute; al irme / nunca sabr&aacute;s qui&eacute;n fui / por qu&eacute; me amaron otros&rdquo;. Esa exquisita intensidad, esa exposici&oacute;n de la crueldad y esa innegable sensibilidad que se superpone en estos versos es entre otras cosas lo que posicionar&iacute;a a Idea Vilari&ntilde;o como una de las poetas de referencia de <a href="https://www.eldiario.es/cultura/libros/ida-vitale-poeta-pone-parentesis-realidad-cumple-cien-anos_1_10655907.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">la Generaci&oacute;n del 45</a>. <a href="https://www.visor-libros.com/products/vuelo-ciego" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><em>Vuelo ciego </em></a><a href="https://www.visor-libros.com/products/vuelo-ciego" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">(Visor Libros, 2018)</a> es una peque&ntilde;a antolog&iacute;a de sus poemas, seleccionados para su primera edici&oacute;n en 2004 por ella misma, una obra en la que se vislumbra el tono de su escritura, pesimista y radical, desde la que la escritora uruguaya aborda algunos problemas existenciales con una resignaci&oacute;n definitoria en su poes&iacute;a.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        <strong>'Poemas de amor', de Anne Sexton (Linteo, trad. Ben Clark)</strong>
    </p><figure class="embed-container embed-container--type-embed ">
    
            <p><img style="border: 1px solid white; margin: 20px 20px 10px 0px; box-shadow: 5px 5px 10px 0px rgba(0,0,0,0.1);" src="https://static.eldiario.es/clip/ad4b9e4e-d0f2-4c1d-bde2-877f3641ef1f_source-aspect-ratio_default_0.jpg" alt="" width="158" height="" align="left" data-title="" /></p>
    </figure><p class="article-text">
        Anne Sexton fue, junto a <a href="https://www.eldiario.es/carnecruda/programas/sylvia-plath-incandescente-fugaz_132_10841072.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Sylvia Plath</a>, una de las grandes figuras de la poes&iacute;a confesional, un g&eacute;nero que emerger&iacute;a en el siglo XX en Estados Unidos dando lugar a la m&aacute;xima expresi&oacute;n de la intimidad de la vida de las poetas, que a trav&eacute;s de la narraci&oacute;n de situaciones tan complejas como la enfermedad mental o la sexualidad pon&iacute;an por primera vez el foco de la literatura en la subjetividad femenina. En <a href="https://www.edicioneslinteo.com/libro/poemas-de-amor-anne-sexton_148003/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><em>Poemas de amor </em></a><a href="https://www.edicioneslinteo.com/libro/poemas-de-amor-anne-sexton_148003/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">(Linteo, 2016)</a> se percibe una pasi&oacute;n, un deseo y una furia por la vida y por la literatura que estar&iacute;a siempre presente en el estilo po&eacute;tico de Anne Sexton, condicionado por una vida marcada por un trastorno bipolar y por constantes ingresos psiqui&aacute;tricos. &ldquo;As&iacute; que dime lo que quieras pero rec&oacute;rreme como un escalador / pues aqu&iacute; est&aacute; el ojo, aqu&iacute; la joya / aqu&iacute; la excitaci&oacute;n del pez&oacute;n que aprende. / Estoy desequilibrada &mdash;pero no estoy loca de nieve&mdash;. / Estoy loca en el modo en que las ni&ntilde;as est&aacute;n locas, / con una ofrenda, con una ofrenda&hellip;&rdquo;.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        <strong>'Entre rita y mis ojos, un fusil', de Mahmud Darwish (Random House, trad. Luz G&oacute;mez Garc&iacute;a)</strong>
    </p><figure class="embed-container embed-container--type-embed ">
    
            <p><img style="border: 1px solid white; margin: 20px 20px 10px 0px; box-shadow: 5px 5px 10px 0px rgba(0,0,0,0.1);" src="https://static.eldiario.es/clip/6ef9b18d-6283-4117-a3a7-5f0a369d85a3_source-aspect-ratio_default_0.jpg" alt="" width="158" height="" align="left" data-title="" /></p>
    </figure><p class="article-text">
        Una breve antolog&iacute;a de <a href="https://www.eldiario.es/castilla-la-mancha/puede-hacer-palestino-escribir-desastre_1_1960975.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">poemas de resistencia palestina</a> de <a href="https://www.eldiario.es/castilla-la-mancha/encuentro-palestina-israel-mahmud-darwish_1_2244912.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Mahmud Darwish</a>, referente de la poes&iacute;a &aacute;rabe contempor&aacute;nea que a lo largo de su trayectoria literaria escribi&oacute; sobre el dolor, la angustia, el exilio, la nostalgia, la esperanza y el amor a la vida desde la tr&aacute;gica experiencia de la invasi&oacute;n israel&iacute;, que le marcar&iacute;a una infancia y juventud de clandestinidad desde que el ej&eacute;rcito sionista destruyera en 1948 la aldea en la que viv&iacute;a con su familia hasta ser arrestado en numerosas ocasiones por su actividad pol&iacute;tica. <a href="https://www.penguinlibros.com/es/976368-mahmud-darwish?srsltid=AfmBOormjWqowy8z5iC4yYhFP1fQMqxQlQ9p9UYPNRomV-RsOvbgEKNZ" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Este peque&ntilde;o ejemplar de bolsillo publicado este mismo a&ntilde;o por Penguin</a> es una muestra de la denuncia social por Palestina y una b&uacute;squeda por la innovaci&oacute;n literaria de la poes&iacute;a &aacute;rabe.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        <strong>'El iris silvestre', de Louise Gl&uuml;ck (Colecci&oacute;n Visor Libros, trad. Andr&eacute;s Catal&aacute;n)</strong>
    </p><figure class="embed-container embed-container--type-embed ">
    
            <p><img style="border: 1px solid white; margin: 20px 20px 10px 0px; box-shadow: 5px 5px 10px 0px rgba(0,0,0,0.1);" src="https://static.eldiario.es/clip/0bba05af-21c0-4f83-81de-7e060216c4d9_source-aspect-ratio_default_0.jpg" alt="" width="158" height="" align="left" data-title="" /></p>
    </figure><p class="article-text">
        Leer <a href="https://www.visor-libros.com/products/copia-de-el-iris-salvaje" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><em>El iris silvestre </em></a><a href="https://www.visor-libros.com/products/copia-de-el-iris-salvaje" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">(Visor Libros, 2021)</a> es una buena manera de indagar en la obra de la que fue <a href="https://www.eldiario.es/cultura/libros/nobel-louise-glueck-poeta-busqueda-amor-salvaje_1_6279348.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Premio Nobel de Literatura 2020</a>: esta obra, que mereci&oacute; el Premio Pulitzer de Poes&iacute;a, es una construcci&oacute;n compleja en la que el pensamiento del sujeto que narra se va sucediendo a trav&eacute;s del espacio de un jard&iacute;n, en el que se generan a su vez m&uacute;ltiples voces l&iacute;ricas que encarnan flores, &aacute;rboles, frutos y otros elementos de la naturaleza, que conviven con la extra&ntilde;a presencia de un dios al que la voz protagonista le hace continuamente peticiones. En este misterioso universo entre lo natural y lo humano, <a href="https://www.eldiario.es/cultura/muere-80-anos-louise-gluck-poeta-ganadora-nobel-literatura_1_10596917.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">la reconocida poeta estadounidense</a> aprovecha para tratar en realidad temas tan vitales como la muerte, la trascendencia o la familia. Recientemente se ha publicado tambi&eacute;n <a href="https://www.visor-libros.com/products/una-vida-de-pueblo" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><em>Una vida de pueblo </em></a><a href="https://www.visor-libros.com/products/una-vida-de-pueblo" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">(Visor Libros, 2024)</a>, una observaci&oacute;n atenta de la poeta hacia los h&aacute;bitos y acontecimientos de la vida en lo rural.
    </p><p class="article-text">
        <strong>'&iquest;C&oacute;mo me ves?', de Sennah Yee (Paloma Ediciones, trad. Alba G. Mora)</strong>
    </p><figure class="embed-container embed-container--type-embed ">
    
            <p><img style="border: 1px solid white; margin: 20px 20px 10px 0px; box-shadow: 5px 5px 10px 0px rgba(0,0,0,0.1);" src="https://static.eldiario.es/clip/443611e3-049e-41eb-935d-2529e9ad9ff6_source-aspect-ratio_default_0.jpg" alt="" width="158" height="" align="left" data-title="" /></p>
    </figure><p class="article-text">
        La voz po&eacute;tica que construye Sennah Yee es capaz de hablar de la experiencia de una identidad que se va forjando bajo el peso de la cultura pop, el racismo o el amor, entre otras cosas que pasan por &ldquo;la vida de una mujer asi&aacute;tica haci&eacute;ndose adulta en Toronto&rdquo;, describe <a href="https://www.instagram.com/palomaediciones/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Paloma Ediciones</a>, una editorial peque&ntilde;a que apuesta por obras tan especiales como esta. La lectura de <a href="https://palomaediciones.bigcartel.com/product/sennah" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><em>&iquest;C&oacute;mo me ves? </em></a><a href="https://palomaediciones.bigcartel.com/product/sennah" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">(Paloma Ediciones, 2022)</a> es un ejercicio de lo m&aacute;s interesante para entender las preocupaciones, deseos y acontecimientos que abordan la vida de quienes forman la nueva poes&iacute;a joven contempor&aacute;nea. &ldquo;Solo dejo que me maquilles porque me gustas. &laquo;&iquest;C&oacute;mo me ves?&raquo;, pregunt&eacute;. No me dio tiempo ni a mirarme en el espejo. Cerraste la ventana del tutorial de YouTube. Me desmaquillaste. Lo que pasa con los ojos asi&aacute;ticos es que puedes hacer de todo con ellos para despu&eacute;s mirarte al espejo y no ver ning&uacute;n avance. Pero el maquillaje est&aacute; ah&iacute;. No pod&iacute;as verlo entonces, yo tampoco pod&iacute;a. Pero puedo verlo ahora&rdquo;.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        <strong>'Todos los nombres beben', de Fran Fern&aacute;ndez &Aacute;lvarez (Letraversal)</strong>
    </p><figure class="embed-container embed-container--type-embed ">
    
            <p><img style="border: 1px solid white; margin: 20px 20px 10px 0px; box-shadow: 5px 5px 10px 0px rgba(0,0,0,0.1);" src="https://static.eldiario.es/clip/9df44639-f49e-4908-b48e-17b116a37cf5_source-aspect-ratio_default_0.jpg" alt="" width="158" height="" align="left" data-title="" /></p>
    </figure><p class="article-text">
        <a href="https://letraversal.com/producto/todos-los-nombres-beben-fran-fernandez-alvarez/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><em>Todos los nombres beben </em></a><a href="https://letraversal.com/producto/todos-los-nombres-beben-fran-fernandez-alvarez/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">(Letraversal, 2024)</a> es un poemario lento, ligero, pausado, musical. Lo escribe en asturiano Fran Fern&aacute;ndez &Aacute;lvarez, que obtuvo el II Premio de Poes&iacute;a Letraversal por el que se le edita esta edici&oacute;n biling&uuml;e. El doctor en F&iacute;sica conduce al lector hacia un paseo paciente por la infancia, la memoria, la casa, la familia, la ruralidad y el paisaje de naturaleza de su Asturias natal, regal&aacute;ndonos este conciso conjunto de poemas peque&ntilde;os, exactos y muy visuales que suceden en un pueblo, en un campo, sobre aquellas cosas que se vivieron en un tiempo y un lugar que ya casi en nada se parece al nuestro.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        <strong>'Playstation', de Cristina Peri Rossi</strong>
    </p><figure class="embed-container embed-container--type-embed ">
    
            <p><img style="border: 1px solid white; margin: 20px 20px 10px 0px; box-shadow: 5px 5px 10px 0px rgba(0,0,0,0.1);" src="https://static.eldiario.es/clip/c288d0c4-24f4-47c1-a0b6-56beb61ef060_source-aspect-ratio_default_0.jpg" alt="" width="158" height="" align="left" data-title="" /></p>
    </figure><p class="article-text">
        Diferente a otras publicaciones anteriores &mdash;como el tambi&eacute;n recomendado <a href="https://www.visor-libros.com/products/estado-de-exilio" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><em>Estado de exilio </em></a><a href="https://www.visor-libros.com/products/estado-de-exilio" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">(Visor Libros, 2003)</a>&mdash;, en <a href="https://www.visor-libros.com/products/playstation" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><em>Playstation </em></a><a href="https://www.visor-libros.com/products/playstation" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">(Visor Libros, 2021)</a> la poeta uruguaya se dedica a describir a trav&eacute;s de lo autobiogr&aacute;fico una atm&oacute;sfera de soledad en la ciudad. Hoy residente en Barcelona, Peri Rossi es una de las poetas vivas de mayor calidad literaria y <a href="https://www.eldiario.es/cultura/cristina-peri-rossi-no-quiero-entrar-circuito-grandes-premios_1_8479502.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">una de las m&aacute;s importantes de la lengua espa&ntilde;ola</a>, cuya obra contiene de forma indirecta las huellas de su identidad como mujer latinoamericana y lesbiana y el &iacute;mpetu de su activismo pol&iacute;tico. En esta especial obra, la escritora hace emerger poemas tan crudos como este: &ldquo;Me pas&eacute; tres meses en la cama / con la pierna derecha en alto / jugando con la playstation / &mdash;me hab&iacute;a atropellado un auto&mdash;. / Cuando dejaba de jugar con la playstation / y buscaba un libro para leer / todos eran tristes / contaban cosas horribles / de los seres humanos / &mdash;no necesariamente guerras y torturas, / sino matrimonios, hijos, divorcios, infidelidades&mdash; / de modo que volv&iacute;a a la playstation. / La literatura es un residuo, / un excremento de la vida&rdquo;.&nbsp;
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Ana Tenías]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/cultura/libros/20-libros-poesia-regalar_1_11897552.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Thu, 12 Dec 2024 20:52:31 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[20 libros de poesía para regalar]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Literatura,Poesía,Navidad]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA['Ropa tendida' de Óscar García Sierra, retrato de la infelicidad en una familia española]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/cultura/libros/ropa-tendida-oscar-garcia-sierra-retrato-infelicidad-familia-espanola_1_11764777.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/0b383b0d-f9c8-49fd-90e1-4f0523a9725e_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="&#039;Ropa tendida&#039; de Óscar García Sierra, retrato de la infelicidad en una familia española"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">El escritor publica su segunda novela después del éxito de 'Facendera' para hablar de los problemas que atañen a una familia rural de clase trabajadora: "Hablar ahora de la generación de nuestros padres es importante para entender por qué sus hijos están tristes”, dice el autor</p><p class="subtitle">Gabriela Wiener: “Quiero que España pida perdón para no tener que dar más titulares diciendo: España, pide perdón, por Dios”
</p></div><p class="article-text">
        &ldquo;Xairu se queda un momento callado antes de colgar. Pasa unos minutos con el m&oacute;vil en la mano, pensando en su padre, en lo triste que parece, en c&oacute;mo nunca ha demostrado ni esa tristeza ni todo lo contrario. Tambi&eacute;n piensa que crecer es como una carrera a ver qui&eacute;n se da cuenta antes: t&uacute; de que tus padres nunca han sido felices, o ellos de que t&uacute; no vas a serlo nunca&rdquo;. En <a href="https://www.anagrama-ed.es/libro/narrativas-hispanicas/ropa-tendida/9788433927408/NH_751" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><em>Ropa tendida </em></a><a href="https://www.anagrama-ed.es/libro/narrativas-hispanicas/ropa-tendida/9788433927408/NH_751" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">(Anagrama, 2024)</a> la tristeza es una herencia que pasa de padres a hijos, un camino que no acaba y que transforma la miseria en peque&ntilde;as y grandes violencias, un retrato de c&oacute;mo el odio se va manifestando en la vida de uno mismo y hacia los dem&aacute;s. Para &Oacute;scar Garc&iacute;a Sierra, es tambi&eacute;n una radiograf&iacute;a de lo que ve a su alrededor. Una prueba de la facilidad con la que una vida se va derrumbando sin que uno apenas pueda darse cuenta.
    </p><p class="article-text">
        El pueblo de Llanos de Alba, en Le&oacute;n, tiene el cielo naranja y el aire cargado de polvo. Son los d&iacute;as posteriores <a href="https://www.eldiario.es/castilla-y-leon/naturgy-vuela-torres-refrigeracion-central-termica-robla_1_8972002.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">a la demolici&oacute;n de la central t&eacute;rmica de La Robla</a>, la misma que cerraba la primera novela del autor, <a href="https://www.eldiario.es/cultura/libros/novela-escrita-movil-autor-encerrado-bano-fiesta_1_9094869.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><em>Facendera</em></a><a href="https://www.eldiario.es/cultura/libros/novela-escrita-movil-autor-encerrado-bano-fiesta_1_9094869.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"> (Anagrama, 2022)</a>, y que ahora le da continuidad no a la historia, pero s&iacute; al paisaje en el que esta sucede. Isidor&iacute;n se ha prejubilado despu&eacute;s de toda la vida en la mina y esa ma&ntilde;ana de neblina y oscuridad discute con aparente normalidad con su mujer, Milagros, que se prepara antes de ir a la residencia de ancianos en la que trabaja como auxiliar de geriatr&iacute;a. &ldquo;Como mi madre&rdquo;, revela en esta entrevista el escritor.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        La hija, Tania Tamara, se fue a la ciudad escapando de las din&aacute;micas da&ntilde;inas de su familia &mdash;las mismas que sus padres quiz&aacute;s nunca sean capaces de entender&mdash; y el otro hijo, Xairu, anda metido en problemas y va a presentarse a las pr&oacute;ximas elecciones municipales con la ultraderecha. En esta sucesi&oacute;n de historias de vida, en las que unas veces no pasa nada y otras pasa todo a la vez, Garc&iacute;a Sierra explora por dentro los h&aacute;bitos de una familia espa&ntilde;ola de clase trabajadora cualquiera para demostrar que la infelicidad es en realidad un artefacto hereditario, incalculable en el tiempo, traspasable de unos a otros y, casi siempre, demasiado dif&iacute;cil de revertir.
    </p><h2 class="article-text"><strong>Literatura de lo rural</strong></h2><p class="article-text">
        &ldquo;A pesar de llevar m&aacute;s de diez a&ntilde;os en esta ciudad, me siento incapaz de escribir sobre Madrid&rdquo;, dice &Oacute;scar Garc&iacute;a Sierra desde una cafeter&iacute;a de la capital en la que se cita con este peri&oacute;dico. El escritor leon&eacute;s ficciona otra vez bajo <a href="https://www.eldiario.es/asturias/socialicidio-reflexion-altas-tasas-suicidio-cuencas-mineras-asturianas_1_10878078.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">la atm&oacute;sfera de las cuencas mineras</a>, la desindustrializaci&oacute;n <a href="https://www.eldiario.es/aragon/julia-jimenez-escritora-posible-mundo-rural-emocion-suspense-novela-negra_128_11552492.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">y la despoblaci&oacute;n rural de su pueblo natal y alrededores</a> &ldquo;porque me sale natural&rdquo;, alega, &ldquo;quiz&aacute;s por haber vivido tanto tiempo all&iacute;, quiz&aacute;s por un sentimiento de deuda por haberme marchado&rdquo;. De los diez o doce amigos con los que se ha criado, &ldquo;no queda ninguno viviendo en el pueblo&rdquo;, cuenta. Volver cada cierto tiempo le permite ver con mayor claridad las cosas que han ido cambiando: &ldquo;Me he ido, pero por lo menos puedo reivindicar algunos temas desde aqu&iacute; con otra perspectiva&rdquo;.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                    alt="El leonés Óscar García Sierra habla sobre la problemática de la familia en su nueva novela"
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                El leonés Óscar García Sierra habla sobre la problemática de la familia en su nueva novela                            </span>
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                </figure><p class="article-text">
        A &Oacute;scar Garc&iacute;a Sierra lo de escribir le viene &ldquo;de internet&rdquo;, explica. Empez&oacute; muy joven leyendo y escribiendo &ldquo;frases sueltas y textos poco trabajados&rdquo;, y con los a&ntilde;os acabar&iacute;a colaborando en varias antolog&iacute;as y publicando el poemario <a href="https://www.planetadelibros.com/libro-houston-yo-soy-el-problema/216230" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><em>Houston, yo soy el problema</em></a><a href="https://www.planetadelibros.com/libro-houston-yo-soy-el-problema/216230" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"> (Espasa, 2016)</a>, cuyos versos adem&aacute;s <a href="https://www.youtube.com/watch?v=vYWU0ZC7kik" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">interpretar&iacute;a luego Carolina Durante en una de sus canciones</a>. <em>Ropa tendida </em>la escribi&oacute; madrugando mucho por las ma&ntilde;anas, confiesa, muy temprano antes de comenzar su jornada de teletrabajo como ling&uuml;ista &mdash;estudi&oacute; Filolog&iacute;a Hisp&aacute;nica&mdash; en una empresa de inteligencia artificial: &ldquo;No me gusta dormir&rdquo;, revela Garc&iacute;a Sierra, &ldquo;y escribir me hace sentir bien&rdquo;. En su primera p&aacute;gina, se lee: &ldquo;A Perla&rdquo;. El libro se lo dedica a <a href="https://www.eldiario.es/cultura/musica/fiestas-culpa-espacio-seguro-noche-personas-lgtbi_1_8935608.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Perla Z&uacute;&ntilde;iga, artista multidisciplinar, poeta y dj</a> tambi&eacute;n conocida como <a href="https://www.instagram.com/jovendelaperla/?hl=es" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Jovendelaperla</a> con la que el escritor compart&iacute;a sobre todo &ldquo;conversaciones sobre escritura y m&uacute;sica&rdquo;, recuerda, y que falleci&oacute; hace unos meses dejando un vac&iacute;o notable en la escena <em>queer</em> del pa&iacute;s.
    </p><blockquote class="quote">

    
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      <p class="quote-text">Hablar de la generación de nuestros padres es importante para entender por qué sus hijos están tristes</p>
                <div class="quote-author">
                        <span class="name">Óscar García Sierra</span>
                                        <span>—</span> Escritor
                      </div>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        <em>Ropa tendida </em>lleva por t&iacute;tulo una expresi&oacute;n popular que se utiliza para avisar a alguien de que otros pueden estar escuchando algo comprometido, una circunstancia que, en realidad, cubre metaf&oacute;ricamente el ambiente de todas las historias que la componen. El principio de la novela se toca con el final de <em>Facendera: </em>Milagros llama a la Guardia Civil para avisar de que unos chavales est&aacute;n de fiesta en la zona de las escuelas, los mismos que se divert&iacute;an en aquel libro con el que el poeta debut&oacute; como novelista. Al autor le pareci&oacute; un buen gui&ntilde;o. Hablar ahora de &ldquo;la generaci&oacute;n de nuestros padres&rdquo;, explica &Oacute;scar, que tiene 29, le parece importante &ldquo;para entender por qu&eacute; sus hijos est&aacute;n tristes&rdquo;, como es el caso del personaje de Xairu, que ronda los 40 y que su historia acaba liderando la trama de la novela desde la mitad del libro hasta el final.
    </p><blockquote class="quote">

    
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      <p class="quote-text">Por mucho que antes la vida en el pueblo fuese diferente, en realidad todos han ido a parar al mismo sitio</p>
                <div class="quote-author">
                        <span class="name">Óscar García Sierra</span>
                                        <span>—</span> Escritor
                      </div>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        &ldquo;No quer&iacute;a crear &uacute;nicamente un personaje joven que est&aacute; triste, sino uno cuyos padres tambi&eacute;n lo est&aacute;n, porque por mucho que antes la vida en el pueblo fuese diferente, tuvieran m&aacute;s trabajo y m&aacute;s cosas que hacer, en realidad todos han ido a parar al mismo sitio&rdquo;, piensa el autor. Y ese sitio no es m&aacute;s que el momento de la vida en el que uno se da cuenta de que demasiadas cosas est&aacute;n mal, ese momento en el que ya es &ldquo;imposible distinguir los problemas viejos de los nuevos&rdquo;, relata la voz narradora en la novela; ese momento en el que &ldquo;todas las noches se parecen tanto que es imposible saber cu&aacute;ndo suceden las cosas&rdquo;.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Pero la tristeza es tambi&eacute;n un saco de rabia y odio que uno va lanzando contra el mundo como si atentar contra &eacute;l pudiera solucionar de alguna forma las cosas. Milagros asume m&aacute;s carga de trabajo solo para poder tratar mal a sus compa&ntilde;eras y sentir que algo la diferencia de ellas, &ldquo;comportamientos que mi madre me contaba que suceden constantemente en estos puestos de trabajo&rdquo;, a&ntilde;ade Garc&iacute;a Sierra, &ldquo;y que en realidad destapan una vida de frustraci&oacute;n&rdquo;.&nbsp;
    </p><blockquote class="quote">

    
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      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">Mis amigos y yo hablamos de que todos nuestros padres son unos ineptos emocionales</p>
                <div class="quote-author">
                        <span class="name">Óscar García Sierra</span>
                                        <span>—</span> Escritor
                      </div>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        Su marido es un hombre incapaz de comunicarse ni con ella ni con sus hijos, <a href="https://www.eldiario.es/opinion/zona-critica/si-hombres_129_11651969.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">un retrato de una masculinidad estandarizada</a> que se dibuja en la figura paterna de muchas familias: &ldquo;Mis amigos del pueblo y yo habl&aacute;bamos mucho de que todos nuestros padres son unos ineptos emocionales. Tambi&eacute;n lo son los abuelos, los padres de los padres&rdquo;, piensa el fil&oacute;logo. &ldquo;No s&eacute; si hubiese podido representar a un padre de otra manera, influido por libros o pel&iacute;culas en vez de por lo que he visto en un padre de verdad&rdquo;, a&ntilde;ade.&nbsp;
    </p><h2 class="article-text"><strong>Drogas, tristeza, odio</strong></h2><p class="article-text">
        Una forma compleja de relacionarse que tampoco escapa del personaje de Xairu, aunque de diferente forma: el joven toma <em>perico &mdash;</em>o coca&iacute;na&mdash; casi a diario, no tiene trabajo, deambula por los bares del pueblo y empieza una relaci&oacute;n con la Juli, a la que poco a poco va adentrando en su mundo de adicci&oacute;n, delirio y violencia. La idea de que Xairu reniegue del llion&eacute;s, la lengua &ldquo;que se han inventado los rojos&rdquo; &mdash;protesta el personaje&mdash;, est&eacute; metido en un partido de extrema derecha y suelte con naturalidad comentarios racistas y hom&oacute;fobos era para el autor la manera de contextualizar la ideolog&iacute;a &ldquo;como algo de fondo&rdquo;, explica, &ldquo;<a href="https://www.eldiario.es/sociedad/alfredo-ramos-politologo-discurso-culpa-hombres-especialmente-jovenes-moviliza-extrema-derecha_128_11226058.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">algo que a veces se da en grupo porque cada uno llega odiando cosas diferentes</a> y, aunque ni siquiera compartan odios, uno est&aacute; all&iacute; porque no tiene otro sitio en el que estar&rdquo;, declara.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Me he centrado en personajes muy deprimidos y muy desesperanzados, pero el ambiente del pueblo no es as&iacute; de triste&rdquo;, agrega Garc&iacute;a Sierra, que ve bastante probable volver a vivir en alg&uacute;n momento en su tierra, aunque no cree que pueda hacerlo en su localidad de apenas 300 habitantes. Defiende que lo que pone en juego son problemas que ya existen en la ciudad, pero en lo rural se le suma la problem&aacute;tica del trabajo y la despoblaci&oacute;n &ldquo;y la gente se ve atrapada&rdquo;, cuenta el autor pensando especialmente en los pueblos de Asturias, Le&oacute;n y las Cuencas Mineras y en ese rango de la mediana edad, &ldquo;un perfil muy habitual de gente que intent&oacute; tener otro tipo de vida y que se ha quedado ah&iacute; colgada&rdquo;, dice.
    </p><p class="article-text">
        Garc&iacute;a Sierra opina que, aunque el contexto de su pueblo o de cualquier otro pueda repercutir en la situaci&oacute;n de la familia que describe en la novela, lo importante es entender que la disfuncionalidad de la familia &ldquo;podr&iacute;a darse en cualquier otro contexto&rdquo;, piensa, &ldquo;por ejemplo en una ciudad grande, aunque con distintas peculiaridades&rdquo;, porque lo que el escritor explora es la manera en la que intergeneracionalmente las relaciones dentro del n&uacute;cleo familiar van haci&eacute;ndose cada vez m&aacute;s inc&oacute;modas, atravesadas por los problemas individuales que determinan a cada uno pero colapsadas tambi&eacute;n por problemas que son, en realidad, estructurales.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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            <span class="title">
                El poeta y novelista Óscar García Sierra                            </span>
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        Problemas de los que a veces uno escapa fugazmente como si la vida que merece la pena fuese eso que hay cuando se est&aacute; de fiesta. Garc&iacute;a Sierra ya constru&iacute;a en textos anteriores escenas de juerga, drogas y desfase para <a href="https://www.eldiario.es/cultura/libros/asier-avila-vincula-fiesta-criminalidad-desfase-tuvo-liberador_1_11744617.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">profundizar en temas tan importantes como las formas de lidiar con la realidad</a>, y en <em>Ropa tendida, </em>&ldquo;irse a casa es la muerte&rdquo;, narra el personaje: &ldquo;La sensaci&oacute;n de alargar la fiesta es lo m&aacute;s parecido que podemos vivir a alargar la vida. [...] Pero eso no pasa con la vida real. Cuando veo a mis abuelos con casi noventa a&ntilde;os pienso que est&aacute;n alargando el <em>after, </em>que deben de sentirse como si estuviesen de ma&ntilde;aneo, colocados y viendo amanecer, viendo que todo se acaba y que no hay un fin de semana siguiente al que agarrarse cuando les toque irse a casa&rdquo;.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Gente como Xairu, que vaga por callejones sin salida, que roza los l&iacute;mites, que siente miedo; gente a la que &ldquo;el olor de su madre le da ganas de llorar&rdquo; &mdash;narra en el libro&mdash; pero que, sin embargo, solo le queda hacerse cargo de su vida a trav&eacute;s de la violencia, est&aacute;, al fin y al cabo, en todas partes. Quiz&aacute;s, de cierta manera, en todos. Solo es cuesti&oacute;n de observar, sugiere &Oacute;scar. <em>Ropa tendida </em>es una insinuaci&oacute;n a mirar desde otro &aacute;ngulo los pedazos indestructibles que componen una vida: el matrimonio que se desvanece, el cansancio laboral, el desencanto con uno mismo, los deseos arrojados, la b&uacute;squeda de lo imposible, el silencio, el desorden, el autoenga&ntilde;o, el dolor, la infelicidad. Es saber que &ldquo;ni siquiera el futuro es una escapatoria&rdquo; y, aun as&iacute;, seguir haci&eacute;ndose la pregunta interminable: &ldquo;C&oacute;mo de diferente podr&iacute;a ser la vida si no se pareciera tanto a la de nuestros padres&rdquo;.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Ana Tenías]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/cultura/libros/ropa-tendida-oscar-garcia-sierra-retrato-infelicidad-familia-espanola_1_11764777.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sun, 27 Oct 2024 21:11:17 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA['Ropa tendida' de Óscar García Sierra, retrato de la infelicidad en una familia española]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Literatura,León,Minería,Zonas rurales]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Sara Barquinero: "Nuestra sociedad olvida que vamos a morir, pero en realidad somos irrelevantes para el mundo"]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/cultura/libros/sara-barquinero-sociedad-olvida-morir-realidad-irrelevantes-mundo_1_11362083.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/120be16d-a640-4a53-85ca-439c75494d0b_16-9-discover-aspect-ratio_default_0_x492y482.jpg" width="1200" height="675" alt="Sara Barquinero: &quot;Nuestra sociedad olvida que vamos a morir, pero en realidad somos irrelevantes para el mundo&quot;"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">La joven escritora zaragozana traza un vínculo entre teorías de la conspiración y vacío existencial a través de su última novela, 'Los escorpiones'
</p><p class="subtitle">Sabina Urraca: “Reducir la literatura a temas y 'hashtags' es peligrosísimo”</p></div><p class="article-text">
        &ldquo;No hay a quien culpar de la desgracia humana. Y menos a la enfermedad o al delirio&rdquo;. Es una de las frases reveladoras de <a href="https://www.penguinlibros.com/es/literatura-contemporanea/338614-ebook-los-escorpiones-9788426418791" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><em>Los escorpiones</em></a><a href="https://www.penguinlibros.com/es/literatura-contemporanea/338614-ebook-los-escorpiones-9788426418791" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"> (Lumen, 2024)</a>, la novela de <a href="https://www.eldiario.es/cultura/libros/veces-comprometemos-afectivamente-mediante-obsesion-peor-amor-romantico_1_8409074.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Sara Barquinero</a> que ha despertado debate en la cr&iacute;tica y que alienta al lector a pensar de qu&eacute; forma, individual y colectiva, uno transita los males contempor&aacute;neos. Algo as&iacute; como un libro de b&uacute;squeda y encuentro que, alejado en realidad de moralismos y segundas intenciones, la autora prefiere definir como una mera &ldquo;descripci&oacute;n&rdquo; de la realidad. Pero <em>Los escorpiones</em>, por c&oacute;mo se articula,<em> </em>acaba siendo m&aacute;s: un largo camino narrativo, un desaf&iacute;o literario, una perspectiva vital y una cuesti&oacute;n filos&oacute;fica.
    </p><p class="article-text">
        Cuando Sara Barquinero decidi&oacute; adentrarse en la escritura de una historia que le acompa&ntilde;ar&iacute;a durante 10 a&ntilde;os de su vida, lo &uacute;nico que sab&iacute;a con seguridad es que quer&iacute;a &ldquo;explorar la relaci&oacute;n entre depresi&oacute;n y capitalismo&rdquo;, cuenta en una entrevista con elDiario.es, &ldquo;eso y el deseo de recuperar elementos de la historia y la prehistoria de internet&rdquo;. Con estos dos puntos de partida, una entonces reci&eacute;n graduada de Filosof&iacute;a &ldquo;que no hab&iacute;a escrito nada antes&rdquo;, asegura, empezaba as&iacute; a tejer lo que luego se ha convertido <a href="https://www.eldiario.es/cultura/libros/25-novelas-entender-realidad-ano-2000-presente_1_11308271.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">en una novela de novelas</a> que exige al lector desmenuzar el tejido de historias que la componen para llegar, especialmente, a una pregunta: qu&eacute; lugar ocupa en el mundo.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Todos somos protagonistas de nuestra historia y en realidad no lo somos, pero vivimos con esa creencia&rdquo;, sostiene Barquinero. Es precisamente lo que le ocurre a los personajes principales de su novela, Sara y Thomas, dos j&oacute;venes de la generaci&oacute;n milenial que se ven envueltos en un circuito de sucesos misteriosos que desemboca en suicidios, asesinatos y organizaciones de personas &ldquo;malvadas&rdquo; &mdash;nombran en ocasiones&mdash; que inducen al da&ntilde;o f&iacute;sico y psicol&oacute;gico de la sociedad.&nbsp;
    </p><h3 class="article-text"><strong>Conspiraci&oacute;n para hallar respuestas</strong></h3><figure class="embed-container embed-container--type-embed ">
    
            <p><img style="border: 1px solid white; margin: 20px 20px 10px 0px; box-shadow: 5px 5px 10px 0px rgba(0,0,0,0.1);" src="https://static.eldiario.es/clip/ef929a7a-49d5-4eb3-993d-d3a88e07b355_source-aspect-ratio_default_0.jpg" alt="" width="158" height="" align="left" data-title="" /></p>
    </figure><p class="article-text">
        Pero no es coincidencia que los personajes se vean tambi&eacute;n atravesados por un hast&iacute;o vital en el que se cruza un estado deteriorado de salud mental, depresi&oacute;n, adicciones y soledad, una condici&oacute;n que permanece de una manera u otra a lo largo de las diferentes tramas de la novela. La autora explica que no le interesaba &ldquo;tratar la depresi&oacute;n en un &uacute;nico personaje&rdquo;, sino &ldquo;a trav&eacute;s de una estructura de carencias que se repite una y otra vez&rdquo;, dice, alegando que <a href="https://www.eldiario.es/opinion/zona-critica/jovenes-tristes-no-cabreados_129_10848591.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">se ajusta &ldquo;a la realidad de much&iacute;simas personas&rdquo;</a>.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Y es as&iacute; como Barquinero avanza hacia la idea de c&oacute;mo, en realidad, conspiraci&oacute;n y vac&iacute;o existencial guardan una larga genealog&iacute;a en com&uacute;n que se manifiesta en las vidas de la gente &mdash;y aqu&iacute; lo dif&iacute;cil, recalca la fil&oacute;sofa&mdash;, &ldquo;desliz&aacute;ndose con mucha sutileza&rdquo;.&nbsp;
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">La conspiración es una manera de articular el tejido social comunitario</p>
                <div class="quote-author">
                        <span class="name">Sara Barquinero</span>
                                        <span>—</span> Escritora
                      </div>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        <a href="https://www.eldiario.es/opinion/zona-critica/tratado-teoria-conspiracion_129_9765799.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">&ldquo;La conspiraci&oacute;n es una manera de articular el tejido social comunitario&rdquo;</a>, plantea Barquinero, &ldquo;lo que ocurre es que en lugar de ser un espacio de subjetivaci&oacute;n por decisi&oacute;n, es m&aacute;s bien algo que sucede de a poquito cuando uno no piensa de forma expl&iacute;cita en cu&aacute;l es su ideolog&iacute;a&rdquo;. Es algo que pone a prueba a lo largo de todas las novelas que construyen la propia novela, incluso viajando en espacio y tiempo a otros contextos hist&oacute;ricos como la Italia de los a&ntilde;os veinte para plantear que <a href="https://www.eldiario.es/opinion/zona-critica/conspiracionismo-fascismo_129_6172367.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">&ldquo;los mecanismos de los fascismos eran los mismos&rdquo;</a>, explica la autora, &ldquo;pasar de algo muy seductor a la creencia de algo muy loco en lo que, de entrada, uno nunca hubiera cre&iacute;do&rdquo;.
    </p><h3 class="article-text"><strong>Una forma de creer</strong></h3><p class="article-text">
        Hace tiempo que Barquinero siente fascinaci&oacute;n por las teor&iacute;as conspirativas y por c&oacute;mo <a href="https://www.eldiario.es/opinion/zona-critica/derecha-volvio-conspiranoica_129_11077014.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">la construcci&oacute;n de las mismas destapa un fondo revelador</a>, algo que tambi&eacute;n investiga el fil&oacute;sofo Pepe Tesoro en su reciente ensayo <a href="https://www.circulobellasartes.com/libros/los-mismos-malvados-de-siempre-una-teoria-de-las-teorias-de-la-conspiracion/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><em>Los mismos malvados de siempre</em></a><a href="https://www.circulobellasartes.com/libros/los-mismos-malvados-de-siempre-una-teoria-de-las-teorias-de-la-conspiracion/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"> (Editorial C&iacute;rculo de Bellas Artes, 2024)</a>, donde pone la mirada en la visi&oacute;n &ldquo;reducida y estigmatizada&rdquo; de la conspiranoia, detalla en su sinopsis. Desde teor&iacute;as de la conspiraci&oacute;n de internet que sostienen &ldquo;que todos los famosos son transexuales, desde <a href="https://www.eldiario.es/rastreador/taylor-swift-agente-pentagono-quiere-derrocar-donald-trump-ultima-conspiracion-republicanos-eeuu_132_10881906.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Taylor Swift</a> a Ryan Gosling&rdquo;, se&ntilde;ala Barquinero, hasta aquellas que se extienden difundiendo &ldquo;que los p&aacute;jaros no existen o que alguien se ha inventado el COVID&rdquo; tienen en com&uacute;n algo esencial, piensa la autora: &ldquo;Creer nunca es una decisi&oacute;n voluntaria de una persona, siempre es un desliz, fruto de sentirse apartado&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        La doctora en Filosof&iacute;a argumenta que, de hecho, <a href="https://www.eldiario.es/cultura/cine/leave-the-world-behind-mundo-efectista-tomadura-pelo-mundo-arrasa-netflix_129_10768003.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">lo realmente dif&iacute;cil es no ser conspiranoico</a>. Constata que no es algo contempor&aacute;neo, &ldquo;ya el mismo Kant dec&iacute;a que entre las necesidades racionales del ser humano est&aacute; la necesidad de creer&rdquo;, corrobora. Pero quiz&aacute;s en contextos de mayor vulnerabilidad es cuando uno se ve m&aacute;s impulsado &ldquo;a buscar un sentido&rdquo;. Y para Barquinero, como ya refleja en <em>Los escorpiones, </em>la conspiraci&oacute;n tiene que ver con esto. &ldquo;Algo en lo que casi nadie piensa en su d&iacute;a a d&iacute;a es en que todos nos damos mucha m&aacute;s importancia a nosotros mismos de la que tenemos en el mundo&rdquo;, dice.
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">Debes aprender a reconciliarte con el hecho de que vas a morir algún día</p>
                <div class="quote-author">
                        <span class="name">Sara Barquinero</span>
                                        <span>—</span> Escritora
                      </div>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        Por eso, para Barquinero, urge atender a dos ideas, las &uacute;nicas &ldquo;moralinas&rdquo;, sospecha, que contiene el libro: &ldquo;La primera: no culpes de tus problemas o de los problemas de la humanidad a algo m&aacute;gico: la culpa casi siempre la tienen personas atravesadas por el capitalismo que te est&aacute;n fastidiando la existencia y que no son enemigos imbatibles&rdquo;, sostiene. &ldquo;La segunda: debes aprender a reconciliarte con el hecho de que vas a morir alg&uacute;n d&iacute;a&rdquo;.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        La autora pone un ejemplo cotidiano: &ldquo;Una persona cualquiera f&aacute;cilmente puede pensar que otra no le habla porque le tiene envidia, y enseguida tiende a construir un relato&rdquo;, explica. &ldquo;Es algo muy humano, no me parece criticable por s&iacute; mismo, simplemente debemos estar alerta&rdquo;, porque esto podr&iacute;a ser tambi&eacute;n una forma de &ldquo;creer en algo&rdquo;. Pero la autora es tajante: &ldquo;La idea la tengo muy clara en mi cabeza: no eres tan importante, vas a morir pronto y nada de lo que hagas le importar&aacute; a nadie dentro de 50 a&ntilde;os&rdquo;, reivindica. &ldquo;Casi nadie acepta esta idea en totalidad&rdquo;, contin&uacute;a diciendo, &ldquo;porque nuestra sociedad se construye en el olvido consciente de que vamos a morir, pero en realidad somos irrelevantes para el mundo&rdquo;.
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">El primer sesgo es pensar que el mundo tiene sentido para los humanos y que tenemos un papel en el universo</p>
                <div class="quote-author">
                        <span class="name">Sara Barquinero</span>
                                        <span>—</span> Escritora
                      </div>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        Conspirar podr&iacute;a entonces responder al supuesto de que &ldquo;la humanidad se est&aacute; poniendo por encima del resto del medio&rdquo;, razona la fil&oacute;sofa, &ldquo;y ese es el primer sesgo: pensar que el mundo tiene sentido para los humanos y que tenemos un papel en el universo&rdquo;. Pero Barquinero recalca la idea de que &ldquo;no hay ninguna prueba emp&iacute;rica que sostenga que el mundo tiene un sentido y que adem&aacute;s es un sentido adaptado para que lo comprenda el hombre&rdquo;, expresa, &ldquo;pero todos lo creemos porque si no, no podr&iacute;amos vivir&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Alimentar socialmente las formas de creencia desde diferentes mecanismos para hallar un sentido en el mundo podr&iacute;a ser sencillamente una acci&oacute;n cotidiana. &ldquo;Algo que me produce mucha angustia pensar&rdquo;, declara la escritora, &ldquo;es que en la conspiraci&oacute;n ni siquiera hay una voluntad pol&iacute;tica, sino una voluntad de consumo&rdquo;. Barquinero pone el ejemplo de c&oacute;mo las redes sociales son muchas veces las que a trav&eacute;s del algoritmo conducen a la audiencia hacia el contenido conspiranoico por su potencial viral.
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">Me interesa entender cómo Internet se constituye en tanto que texto o imagen, como una especie de poema épico colectivo anónimo</p>
                <div class="quote-author">
                        <span class="name">Sara Barquinero</span>
                                        <span>—</span> Escritora
                      </div>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        Y no por eso la zaragozana se posiciona moralmente contra el uso de internet, sino m&aacute;s bien todo lo contrario: la web, los foros, las redes sociales, Tinder o los videojuegos funcionan como un espacio central en <em>Los Escorpiones</em>, no solo por la evidente relaci&oacute;n de la autora como usuaria que ha crecido a la par que el desarrollo digital de los a&ntilde;os dosmil, sino tambi&eacute;n por todo lo que internet conlleva como mediador en las relaciones internas y sociales con los dem&aacute;s. &ldquo;Me irritan los discursos que se empe&ntilde;an en diferenciar internet de la vida real: lo malo y lo bueno, lo falso y lo verdadero. No tiene sentido. Ya no hay vida real sin internet&rdquo;, defiende.
    </p><p class="article-text">
        Para trabajar en la novela, la escritora pas&oacute; mucho tiempo <a href="https://www.eldiario.es/cultura/tres-libros/libros-deep-web_132_3508372.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">en la </a><a href="https://www.eldiario.es/cultura/tres-libros/libros-deep-web_132_3508372.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><em>deep </em></a><a href="https://www.eldiario.es/cultura/tres-libros/libros-deep-web_132_3508372.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">web</a> &mdash;o internet oculto, que contiene informaci&oacute;n poco accesible p&uacute;blicamente como p&aacute;ginas <a href="https://www.eldiario.es/sociedad/acabo-silencio-hemos-pasado-tapar-suicidio-hablar-abiertamente-teoria_1_11275668.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">en las que se habla abiertamente del suicidio</a> y sus m&eacute;todos&mdash; y en diversos foros de internet que luego ocupar&iacute;an un papel principal en el libro, aunque asegura que es algo que hac&iacute;a ya desde su adolescencia. Lo que ahora le interesa de esto, sobre todo, es entender &ldquo;c&oacute;mo internet se constituye en tanto que texto o en tanto que imagen, como una especie de poema &eacute;pico colectivo an&oacute;nimo&rdquo;, relata.&nbsp;
    </p><h3 class="article-text"><strong>Internet, espacio central en la novela</strong></h3><p class="article-text">
        &ldquo;Si entras en un v&iacute;deo de YouTube de una canci&oacute;n depresiva y bajas a la secci&oacute;n de comentarios, de repente ves c&oacute;mo la gente est&aacute; hablando de sus cosas m&aacute;s &iacute;ntimas&rdquo;, detalla la escritora. &ldquo;Sociol&oacute;gicamente puede hablarse de deshumanizaci&oacute;n y se&ntilde;alar que la gente no se comunica entre s&iacute;, pero para m&iacute; hay algo mucho m&aacute;s interesante, y es esa conexi&oacute;n de alguien que no es capaz de salir de su casa pero que le apetece hablar con un desconocido&rdquo;, dice, dejando pistas de c&oacute;mo se articulan algunas de las experiencias de sus personajes. &ldquo;Esto es algo que, para m&iacute;, merec&iacute;a la pena rescatar&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Mi primer acercamiento a la filosof&iacute;a fue por internet&rdquo;, recuerda la escritora, que dice no saber qui&eacute;n ser&iacute;a a d&iacute;a de hoy sin haberlo tenido. Cuenta Barquinero que, para &ldquo;una ni&ntilde;a que no era la m&aacute;s popular del instituto&rdquo;, los foros le descubrieron muchas cosas, entre ellas amigos <a href="https://librotea.eldiario.es/videos/estanterias/sara-barquinero-entrevista-y-libros-recomendados" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">y literatura</a>. Pero tambi&eacute;n esa otra parte en la que ella misma descubre, en la escritura de este libro, algunas de las vulnerabilidades humanas m&aacute;s complejas.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;<a href="https://www.eldiario.es/sociedad/han-arruinado-moviles-salud-mental-jovenes-ciencia-busca-explicaciones-problema-universal_1_11300874.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">No creo que haya que posicionarse en contra de Internet</a>, sino a favor de otras din&aacute;micas sociales que tienen que ver con la gesti&oacute;n del espacio p&uacute;blico o de la salud mental&rdquo;, propone Barquinero. &ldquo;Si nos preocupa la soledad de las personas no es que tengamos que trazar una red nueva, sino ocuparnos de las relaciones sociales que ya tenemos y lograr que haya mecanismos p&uacute;blicos para esta cuesti&oacute;n&rdquo;, piensa.
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">Los Escorpiones&#039; es una crítica al capitalismo, un deseo de aceptar la tristeza propia y una apuesta por restarse importancia a uno mismo</p>
                <div class="quote-author">
                        <span class="name">Sara Barquinero</span>
                                        <span>—</span> Escritora
                      </div>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        Si <em>Los escorpiones </em>pone sobre la mesa la cuesti&oacute;n filos&oacute;fica de la conspiraci&oacute;n, lo que hace Sara Barquinero no es plantear soluciones, sino permitirle al lector &ldquo;que el libro le lleve a una serie de pr&aacute;cticas de reflexi&oacute;n sobre s&iacute; mismo en relaci&oacute;n con la sociedad&rdquo;, relata. Construido entre varios registros y a trav&eacute;s de m&aacute;s de 800 p&aacute;ginas, una extensi&oacute;n que supone un desaf&iacute;o para muchos lectores cuyos ritmos de vida tambi&eacute;n interfieren <a href="https://www.eldiario.es/cultura/libros/lectora-mala_129_11313508.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">en las formas de vivir los libros</a>, la autora defiende que &ldquo;est&aacute; bien presuponer que la gente es inteligente, v&aacute;lida y sensible&rdquo; como <a href="https://www.eldiario.es/cultura/libros/sabina-urraca-reducir-literatura-temas-hashtags-peligrosisimo_1_11349980.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">para adentrarse en una novela de esta dimensi&oacute;n</a>. Luego, Sara juega a resumir sus intenciones en la creaci&oacute;n de esta obra y concluye: &ldquo;Es una cr&iacute;tica al capitalismo, un deseo de aceptar la tristeza propia y una apuesta por restarse importancia a uno mismo&rdquo;.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        La fe, la conspiraci&oacute;n, la creencia y las ideas en torno a la verdad y la mentira acompa&ntilde;an a la humanidad en los gestos m&aacute;s peque&ntilde;os, en las b&uacute;squedas identitarias internas y colectivas y en los anhelos de hallar un motivo por el que vivir. Ante esto, Sara Barquinero no pretende interferir, tan solo termina diciendo: &ldquo;Lo &uacute;nico que debemos hacer es ser conscientes de en qu&eacute; medida estas f&oacute;rmulas operan en nuestra vida cotidiana y en nuestra psique y as&iacute; ver cu&aacute;ndo nos son &uacute;tiles para ser m&aacute;s felices&rdquo;, advierte, &ldquo;pero tambi&eacute;n estar alerta para cuando nos hagan m&aacute;s infelices&rdquo;.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Ana Tenías]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/cultura/libros/sara-barquinero-sociedad-olvida-morir-realidad-irrelevantes-mundo_1_11362083.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Thu, 16 May 2024 20:06:41 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Sara Barquinero: "Nuestra sociedad olvida que vamos a morir, pero en realidad somos irrelevantes para el mundo"]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Literatura,Filosofía,Teorías de la conspiración,Internet]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Acentuar mal para rimar bien, una estrategia musical de experimentación con el lenguaje]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/cultura/musica/acentuar-mal-rimar-estrategia-musical-experimentacion-lenguaje_1_10745494.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/be735374-5103-4035-8e10-94c4eb2510ea_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Acentuar mal para rimar bien, una estrategia musical de experimentación con el lenguaje"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Los géneros urbanos de la música han traído nuevas herramientas de composición que apuestan por esquivar las normas ortográficas a favor de sonoridades más interesantes</p><p class="subtitle">En minúsculas, sin comas y sin puntos: los jóvenes priman su estética al escribir</p></div><p class="article-text">
        Cuando Rosal&iacute;a sac&oacute; <a href="https://open.spotify.com/intl-es/album/6jbtHi5R0jMXoliU2OS0lo" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><em>Motomami</em></a><em>, </em>su disco m&aacute;s ecl&eacute;ctico <a href="https://www.eldiario.es/cultura/musica/rosalia-motomami-evolucion-mal-querer_1_8829648.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">y uno de los m&aacute;s populares de la m&uacute;sica espa&ntilde;ola de los &uacute;ltimos a&ntilde;os</a>, la cantante tambi&eacute;n estaba dejando constancia de uno de los rasgos de composici&oacute;n musical m&aacute;s interesantes en el v&iacute;nculo entre m&uacute;sica, ling&uuml;&iacute;stica y literatura: la experimentaci&oacute;n con el lenguaje. Que en <a href="https://open.spotify.com/intl-es/track/4QlMiL1BPCBzLfn1XbSkpg" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><em>DIABLO</em></a><em> </em>la cantante pronuncie: &ldquo;La que sale por TV / no es la que yo <em>con&oacute;ci&rdquo;,</em> acentuando de forma incorrecta la &uacute;ltima palabra para generar la rima, es una idea que esconde detr&aacute;s un origen, un contexto hist&oacute;rico en la m&uacute;sica y un trazado de lenguas, estilos, cantantes y sonoridades cuyos conceptos se expanden ya hacia otros tantos artistas que a d&iacute;a de hoy hacen de la m&uacute;sica un espacio de apuesta por el lenguaje y la transformaci&oacute;n de la palabra.
    </p><p class="article-text">
        Slappy Av tiene 21 a&ntilde;os, hace m&uacute;sica urbana e <a href="https://www.eldiario.es/cultura/musica/hyperpop-genero-musical-origen-queer-triunfa-velocidad_1_10315965.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">hyperpop</a> y utiliza los mismos patrones de rima. Acaba de sacar el disco <a href="https://open.spotify.com/intl-es/album/1DSz19Z32UIz7g6nwCVF0K" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><em>Ultras del Amor</em></a><em> </em>y<em> </em>en casi todas sus canciones se pueden encontrar barras hechas a partir de <a href="https://open.spotify.com/intl-es/track/7hhDELUdIjv1PCDjPFYKMB" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">palabras acentuadas donde ortogr&aacute;ficamente no corresponde</a>, versos libres, sinalefas, s&iacute;labas alargadas y rimas que parecen forzadas. Pero muy lejos de tener que ver con un fallo gramatical, este particular salto en la normativa de la escritura es m&aacute;s que consciente: &ldquo;Lo hacemos por dos razones: porque nuestro estilo de m&uacute;sica viene del ingl&eacute;s, y porque nos caracteriza hacerlo complicado, nos gusta buscarle una vuelta de tuerca&rdquo;, dice Slappy en una entrevista con elDiario.es.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        En <a href="https://open.spotify.com/intl-es/track/4UwcvF9wC4AtF00QHi6Ljg" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><em>Annie Hall 2</em></a><em>,</em> canta: &ldquo;Da vueltas mi <em>cabez&aacute;</em> / pensando que t&uacute; te vas&rdquo;; en <a href="https://open.spotify.com/intl-es/artist/6GWTEzK62O11ilSUbVG7Fi" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><em>LindooOo</em></a><em>, </em>une las vocales finales para encajar la rima: &ldquo;Me pas&eacute; la tarde volviendo a tus audios / como si alguno fuese a decir algo / como si no te tuviera <em>tanto&aacute;sco&rdquo;;</em> en <a href="https://open.spotify.com/intl-es/track/7yCNm4c2rRn9DE3Db3STJQ" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><em>Gand&iacute;a Shore</em></a><em>, </em>se le oye: &ldquo;Otra zorra se cree que es <em>aesthet&iacute;c</em> / yo en su <em>booty</em> estoy jugando al <em>tetr&iacute;s&rdquo; </em>y en <a href="https://open.spotify.com/intl-es/album/2j95kuJu2tQODqGGrWdkVM" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><em>Bona Nit!!</em></a><em>, </em>entona: &ldquo;La <em>mus&iacute;ca </em>nunca se <em>marchit&aacute; </em>/ [...] pero me despiertan <em>pesadill&aacute;s&rdquo;.</em> El joven zaragozano hace m&uacute;sica <a href="https://www.eldiario.es/cultura/superficiales-vagos-victimistas-retrato-cultura-zeta_1_9860737.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">como lo hacen muchos artistas de la generaci&oacute;n zeta</a>: en su casa, con una tarjeta de sonido y un micr&oacute;fono, e influenciado por un g&eacute;nero musical <a href="https://www.eldiario.es/cultura/musica/hyperpop-tecno-electronica-cosas-brujas-nuevo-disco-maria-escarmiento_1_9952623.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">que todav&iacute;a lleva muy poco tiempo dentro de la escena espa&ntilde;ola</a> pero que ya marca en &eacute;l y en muchos m&aacute;s una forma particular de escribir.
    </p><h3 class="article-text"><strong>La influencia del ingl&eacute;s</strong></h3><p class="article-text">
        &ldquo;El trap en ingl&eacute;s est&aacute; lleno de monos&iacute;labos&rdquo;, explica Slappy, &ldquo;y como estamos utilizando unos sonidos que vienen de Am&eacute;rica, los adaptamos al espa&ntilde;ol como podemos. Artistas como <a href="https://www.eldiario.es/cultura/musica/hyperpop-genero-musical-origen-queer-triunfa-velocidad_1_10315965.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Mda</a> o <a href="https://www.eldiario.es/vertele/noticias/rojuu-trapero-youtuber-despistar-broncano-dinero-acumula-valen-cien-bull-terrier_1_9974055.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Rojuu</a> son algunos de los que m&aacute;s y mejor lo hacen. Pero sobre todo tambi&eacute;n es un recurso ling&uuml;&iacute;stico, es una figura ret&oacute;rica&rdquo;, justifica el cantante, &ldquo;hacemos que suene m&aacute;s exagerado para que se note que es a prop&oacute;sito, nos aprovechamos de ello. Es una m&uacute;sica a la que cuesta adaptarse si no se ha escuchado nada parecido antes&rdquo;, piensa. Y por eso la ruptura de las normas ortogr&aacute;ficas y de acentuaci&oacute;n en la composici&oacute;n musical han pasado a formar parte del propio proceso creativo.
    </p><figure class="embed-container embed-container--type-embed ">
    
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    </figure><p class="article-text">
        Es cierto que modificar los golpes sonoros de las palabras en busca de la rima no es nada nuevo. Clara Isabel Mart&iacute;nez Cant&oacute;n, profesora titular en la facultad de Filolog&iacute;a de la UNED <a href="https://dialnet.unirioja.es/servlet/articulo?codigo=4025734" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">que ha escrito varios art&iacute;culos &ldquo;sobre el rap y los acentos&rdquo;</a>, cuenta en una llamada con este medio que ocurre con cientos de canciones de la industria nacional e internacional desde d&eacute;cadas atr&aacute;s.&nbsp;Pero aunque &ldquo;no es algo que no se haya hecho antes&rdquo;, explica la fil&oacute;loga, &ldquo;lo interesante y lo distinto es el c&oacute;mo se est&aacute; haciendo&rdquo;, dice. &ldquo;Y eso viene claramente del rap&rdquo;. La diferencia, para la te&oacute;rica, es que &ldquo;antes no era algo sistem&aacute;tico y se hac&iacute;a con intenciones distintas&rdquo;, pero los g&eacute;neros urbanos son los que realmente tienen que ver con la ruptura de las normas, con la libertad compositiva y, sobre todo, afirma, &ldquo;con una clara experimentaci&oacute;n del lenguaje&rdquo;.
    </p><blockquote class="quote">

    
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      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">Hacer rap en español era algo muy difícil hasta que vieron que podían romper las palabras</p>
                <div class="quote-author">
                        <span class="name">Clara Martínez Cantón</span>
                                        <span>—</span> Doctora en Filología Hispánica
                      </div>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        Que Slappy Av identifique en su m&uacute;sica el origen del ingl&eacute;s no es casualidad. Clara Mart&iacute;nez Cant&oacute;n explica que cuando empez&oacute; a investigar &ldquo;la forma en que los cantantes de rap espa&ntilde;oles modifican la m&eacute;trica&rdquo; descubri&oacute; &ldquo;toda una teor&iacute;a del rap en ingl&eacute;s&rdquo; que, asegura, &ldquo;exige una competencia ling&uuml;&iacute;stica enorme para llegar a entender c&oacute;mo ellos escuchan los sonidos, qu&eacute; consideran rimas y qu&eacute; no y c&oacute;mo juegan con lo f&oacute;nico&rdquo;, relata la fil&oacute;loga. &ldquo;Hacer rap en espa&ntilde;ol siempre hab&iacute;a sido algo muy dif&iacute;cil porque es un lenguaje con s&iacute;labas llanas y muy exigente con la rima; lo mismo con el italiano y las esdr&uacute;julas&rdquo;, comenta, &ldquo;hasta que los cantantes del g&eacute;nero urbano se dieron cuenta de que pod&iacute;an romper las palabras, forzar la sonoridad y hacer cosas mucho m&aacute;s interesantes&rdquo;. All&iacute; comienza todo un camino de ruptura ling&uuml;&iacute;stica en la m&uacute;sica y la m&eacute;trica en espa&ntilde;ol.
    </p><h3 class="article-text"><strong>El proceso de globalizaci&oacute;n, clave</strong></h3><p class="article-text">
        Un camino en el que tambi&eacute;n entra el reguet&oacute;n, el dembow y el trap, &ldquo;todo g&eacute;neros que vienen del hip hop y que son de origen improvisatorio, propicios a utilizar ciertas estrategias de improvisaci&oacute;n cometiendo desviaciones l&eacute;xicas en pro de la rima y la m&eacute;trica&rdquo;, explica en una entrevista la music&oacute;loga Laura Gonz&aacute;lez Mart&iacute;nez, especializada en el indie en Espa&ntilde;a que tambi&eacute;n ha investigado las m&uacute;sicas urbanas. Pero para entender c&oacute;mo estos recursos de composici&oacute;n pasan de ser algo propio de los g&eacute;neros urbanos a expandirse, utilizarse en todos los estilos y poder identificarlos <a href="https://www.eldiario.es/cultura/musica/aitana-rompe-adolescencia-giro-miley-cyrus_1_10270200.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">hasta en la canci&oacute;n de pop comercial de Aitana</a> que dice: &ldquo;Quiero bailar perreando toda la<em> noch&eacute;&rdquo;</em>, la music&oacute;loga se&ntilde;ala una raz&oacute;n clara: la globalizaci&oacute;n.
    </p><blockquote class="quote">

    
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      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">El auge de la cultura hispana en el mercado anglosajón explica que nos estemos habituando al &#039;spanglish&#039; o a la jerga latina</p>
                <div class="quote-author">
                        <span class="name">Laura González Martínez</span>
                                        <span>—</span> Musicóloga
                      </div>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        &ldquo;Se ha producido un acceso a culturas que muchas veces nos resultan ajenas y que tienen sus propios c&oacute;digos. Principalmente el auge de la cultura hispana en el mercado anglosaj&oacute;n explica que nos estemos habituando al <em>spanglish </em>o a una jerga latina de la que no ten&iacute;amos ni idea&rdquo;, afirma Gonz&aacute;lez Mart&iacute;nez. Por otro lado, Clara Isabel Mart&iacute;nez Cant&oacute;n tambi&eacute;n recalca que &ldquo;la experimentaci&oacute;n viene sobre todo de Latinoam&eacute;rica&rdquo;, sostiene, &ldquo;y en este &aacute;mbito del lenguaje seguramente tenga mucho que ver la cercan&iacute;a y el contacto que mantienen con el ingl&eacute;s, de manera que les ha sido m&aacute;s f&aacute;cil trasladarlo&rdquo;. De esta manera, como una especie de cadena, la music&oacute;loga asegura que la entrada de los g&eacute;neros urbanos en la industria musical y el <em>mainstream </em>es lo que explica que Rosal&iacute;a ponga el golpe en la &uacute;ltima s&iacute;laba en muchas de sus canciones, &ldquo;como lo hac&iacute;an originalmente en el trap y el dembow de Rep&uacute;blica Dominicana&rdquo;, recuerda.
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    </figure><p class="article-text">
        Por eso la music&oacute;loga cree que el recurso de manipular la acentuaci&oacute;n de las palabras a favor de la rima, m&aacute;s all&aacute; de las razones compositivas de eficacia &ldquo;por las que se ha hecho siempre&rdquo;, mantiene un punto en com&uacute;n con otras estrategias musicales: los ajustes r&iacute;tmicos que simulan los del dembow como hace Lola &Iacute;ndigo en su tema <a href="https://open.spotify.com/search/las%20solteras" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><em>Las Solteras</em></a><em> </em>&ldquo;con ese 'down diki diki down'&rdquo;, pone de ejemplo Laura, la repetici&oacute;n mel&oacute;dica de s&iacute;labas o la imitaci&oacute;n de acentos tambi&eacute;n tienen que ver con un proceso cultural y pol&iacute;tico.&nbsp;
    </p><blockquote class="quote">

    
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      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">El cambio en la métrica se debe al auge de la cultura hispana, al intercambio cultural entre países y a la apropiación</p>
                <div class="quote-author">
                        <span class="name">Laura González Martínez</span>
                                        <span>—</span> Musicóloga
                      </div>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        &ldquo;Son g&eacute;neros de origen afrodescendiente que normalmente se ponen en valor cuando un blanco mete mano, como ha ocurrido con el reguet&oacute;n&rdquo;, justifica Laura. &ldquo;As&iacute; que podr&iacute;amos decir que este cambio en la m&eacute;trica se debe a una mezcla de factores: el auge de la cultura hispana, el intercambio cultural entre pa&iacute;ses <a href="https://www.eldiario.es/opinion/zona-critica/apropiacion-cultural-creo-rosalia-siempre_129_2000004.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">y la apropiaci&oacute;n</a>. El bum de todas estas m&uacute;sicas es lo que ha tra&iacute;do nuevos recursos ling&uuml;&iacute;sticos y sonoros&rdquo;.&nbsp;
    </p><figure class="embed-container embed-container--type-embed ">
    
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    </figure><h3 class="article-text"><strong>Tambi&eacute;n cuesti&oacute;n de creatividad</strong></h3><p class="article-text">
        Aun as&iacute;, recuerda la music&oacute;loga, no hay que olvidar un componente clave en las transformaciones de la m&eacute;trica musical que tiene mucho que ver con el objetivo creativo, de experimentaci&oacute;n, de libertad e intencionalidad. &ldquo;El swing es uno de los rasgos m&aacute;s importantes y caracter&iacute;sticos del jazz, y consiste en mantener la dislocaci&oacute;n del ritmo todo el tiempo con fines expresivos&rdquo;, explica Gonz&aacute;lez Mart&iacute;nez poniendo de ejemplo <a href="https://open.spotify.com/intl-es/track/3FAclTFfvUuQYnEsptbK8w" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">el estilo de la m&iacute;tica Amy Winhouse</a>. Cantar sali&eacute;ndose del ritmo, &ldquo;jugar con las din&aacute;micas, alargar corcheas&rdquo;, detalla. &ldquo;Pues en el rap se utiliza el swing, aunque lo llaman flow. Uno de los principales desaf&iacute;os de un cantante de rap es tener flow, un elemento que no tiene una estructura clara: son los cantantes los que lo hacen como quieren&rdquo;, concluye la te&oacute;rica.
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                Slappy Av, una de las apuestas emergentes del hyperpop en español                            </span>
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                </figure><p class="article-text">
        Y esto respalda la idea que expon&iacute;a Slappy Av sobre c&oacute;mo la m&eacute;trica de su m&uacute;sica tiene que ver tambi&eacute;n con el propio estilo: &ldquo;Nos gusta que nuestra m&uacute;sica suene as&iacute;&rdquo;, repite el joven m&uacute;sico, &ldquo;nos basamos mucho en la espontaneidad, lo tengo muy automatizado, supongo que por haber escuchado m&uacute;sica americana pero tambi&eacute;n por haber escuchado a los que la trajeron a Espa&ntilde;a y demostrar que queda bien, ver que funciona&rdquo;. Sin embargo, desde el canon de la Academia, al profundo fen&oacute;meno cultural y social que se esconde en el v&iacute;nculo entre m&eacute;trica y m&uacute;sica &ldquo;no lo consideran literatura&rdquo;, confiesa Clara Isabel Mart&iacute;nez Cant&oacute;n.
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">A veces voy en el bus y en el paso de cebra se me ocurre una frase, así que me la apunto y luego en mi casa hago que se convierta en una canción sin importarme, ni mucho menos, cómo se acentúan sus palabras</p>
                <div class="quote-author">
                        <span class="name">Slappy Av</span>
                                        <span>—</span> Músico
                      </div>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        &ldquo;A pesar de que la poes&iacute;a y la m&uacute;sica han ido ligadas desde sus or&iacute;genes a trav&eacute;s de distintos rituales construidos con elementos que produc&iacute;an un ritmo sistem&aacute;tico en la palabra&rdquo;, defiende la doctora, &ldquo;el tema no suele ser objeto de estudio en este &aacute;mbito&rdquo;. La docente universitaria, que est&aacute; trabajando en un proyecto junto a Guillermo La&iacute;n Corona para investigar &ldquo;distintas musicalizaciones desde distintos g&eacute;neros de poemas, empezando a estudiar letras de canciones&rdquo;, incide en &ldquo;lo interesante y lo importante&rdquo; que es en realidad para la ling&uuml;&iacute;stica, la literatura y la m&uacute;sica la experimentaci&oacute;n del lenguaje que han tra&iacute;do los g&eacute;neros urbanos y que hacen entender la nueva tendencia no solo como una forma de jugar con el habla sino tambi&eacute;n, a fin de cuentas, como una forma particular de relacionarse con el mundo. &ldquo;A veces voy en el bus y en el paso de cebra se me ocurre una frase, as&iacute; que me la apunto y luego en mi casa hago que se convierta en una canci&oacute;n&rdquo;, termina por decir Slappy Av, &ldquo;sin importarme, ni mucho menos, c&oacute;mo se acent&uacute;an sus palabras&rdquo;.&nbsp;
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Ana Tenías]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/cultura/musica/acentuar-mal-rimar-estrategia-musical-experimentacion-lenguaje_1_10745494.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sun, 10 Dec 2023 21:01:39 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Acentuar mal para rimar bien, una estrategia musical de experimentación con el lenguaje]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[música urbana,Poesía,Lenguaje]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[La copla, ese género "del mariquita andaluz y las travestis" del que se apropió la dictadura]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/cultura/musica/copla-genero-mariquita-andaluz-travestis-apropio-dictadura_1_10703760.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/9c9e3ba0-b989-46bd-9435-d6e783b3adcb_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="La copla, ese género &quot;del mariquita andaluz y las travestis&quot; del que se apropió la dictadura"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Jesús Pascual, director del documental '¡Dolores, guapa!', publica 'Querer como las locas', un ensayo sobre "pasiones maricas" ocultas en la copla de Rafael de León</p><p class="subtitle">Las calles de Alana S. Portero </p></div><p class="article-text">
        En los a&ntilde;os 50 la Palomita y sus amigas 'maricas' se travest&iacute;an, ten&iacute;an citas clandestinas con hombres casados y eran devotas de la virgen de la Macarena. Pero cuando la Palomita hablaba del hombre con el que comparti&oacute; 60 a&ntilde;os de su vida, dec&iacute;a: &ldquo;Mi Joaqui no era mariquita [...]. &Eacute;l era un macho&rdquo;. En esa dicotom&iacute;a de masculinidades, alimentada tambi&eacute;n por la diferencia generacional, a Jes&uacute;s Pascual le cambi&oacute; la forma de entender la identidad sexual y de g&eacute;nero. Dice que conocer a la Palomita cambi&oacute;, en general, su vida entera. Hace tres a&ntilde;os su amigo Rafa hac&iacute;a un voluntariado de acompa&ntilde;amiento de mayores en Sevilla y Antonio Mill&aacute;n, a quien de joven llamaban 'la Palomita', hab&iacute;a pedido que sobre todo a su casa le mandaran &ldquo;a una ni&ntilde;a o a un mariquita&rdquo;. No quer&iacute;a 'hombres'. Y entonces aparecieron ellos.
    </p><p class="article-text">
        En el piso de protecci&oacute;n oficial en el que viv&iacute;a Antonio despu&eacute;s de haber sufrido un desahucio se reun&iacute;a este grupo de amigas veintea&ntilde;eras, maricas<em> </em>andaluzas, que escuchaban las historias de &eacute;poca de un anciano de 87 a&ntilde;os, habitado por la historia de una Espa&ntilde;a franquista que en aquel entonces dejaba pocos caminos para la disidencia y la libertad sexual. La copla, el g&eacute;nero por antonomasia de la dictadura que encabez&oacute; el horizonte musical del pa&iacute;s durante d&eacute;cadas fue, aunque siempre bajo la capa de una impecable propaganda franquista, uno de los m&aacute;s potentes caminos para la expresi&oacute;n de g&eacute;nero de las maricas y las travestis. En <a href="https://almuzaralibros.com/fichalibro.php?libro=8048&amp;edi=13" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><em>Querer como las locas</em></a>, la obra ganadora del <a href="https://cordopolis.eldiario.es/cultura/editorial-cantico-premia-ensayo-realidad-gay-mundo-cofrade_1_10299115.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">I Premio de Teor&iacute;as Queer y Crip Sonia Rescalvo Zafra</a> que edita C&aacute;ntico, Jes&uacute;s Pascual explora el calado que tuvo la copla de Rafael de Le&oacute;n en la figura del 'mariquita andaluz' de la &eacute;poca, que encontr&oacute; en la voz de las grandes folcl&oacute;ricas de Espa&ntilde;a y en la tragedia de sus letras un lugar para el reconocimiento propio; un lugar para vivir
    </p><p class="article-text">
        Conocer a la Palomita llev&oacute; a este joven cineasta de Alcal&aacute; de Guada&iacute;ra a filmar parte de su intimidad para el documental <a href="https://www.youtube.com/watch?v=19my8zPXuCQ" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><em>&iexcl;Dolores, guapa!</em></a><em>, </em>un retrato &ldquo;de lo marica y la Semana Santa andaluza&rdquo; que hizo junto a Antonio Bonilla y que acab&oacute; premiado en el Festival de Sevilla, nominada a los Premios Feroz <a href="https://www.filmin.es/pelicula/dolores-guapa" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">y disponible en Filmin</a>. En esas tardes la Palomita canturreaba versos de Rafael de Le&oacute;n, uno de los grandes poetas de la Generaci&oacute;n del 27 y el que se coron&oacute; como el principal autor de letras para copla formando parte del famoso tr&iacute;o <a href="https://es.wikipedia.org/wiki/Quintero,_Le%C3%B3n_y_Quiroga" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Quintero, Le&oacute;n y Quiroga</a>. Y se le o&iacute;a recitar: &ldquo;Apoy&aacute; en er quisio de la manseb&iacute;a / miraba ensenderse la noche de mayo; pasaban los hombres y yo sonre&iacute;a / hasta que a mi puerta paraste el caballo. / [...] Subiste ar caballo, / te fuiste de m&iacute; / y nunca una noche / m&aacute;s bella de mayo / he vuelto a viv&iacute;&rdquo;. 
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                    alt="Antonio muestra una foto de él (a la derecha) con un amigo"
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                Antonio muestra una foto de él (a la derecha) con un amigo                            </span>
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        Jes&uacute;s observaba a Antonio y entend&iacute;a que &ldquo;esa m&uacute;sica de masas de los 40&rdquo; que la Palomita y sus amigos escuchaban &ldquo;estaba llena de canciones de amor de las que se nutr&iacute;an y de las que se serv&iacute;an para apoyar ah&iacute; su propia experiencia del amor, de la misma forma que lo hacemos ahora&rdquo;, comenta Pascual en una entrevista con elDiario.es. La publicaci&oacute;n es una adaptaci&oacute;n de su Trabajo Final de M&aacute;ster, de los estudios que curs&oacute; en Historia del Arte Contempor&aacute;neo y Cultura Visual en colaboraci&oacute;n con el Museo Reina Sof&iacute;a. &ldquo;Esa m&uacute;sica me sirve para trazar una cartograf&iacute;a de la intimidad del mariquita andaluz&rdquo;, a&ntilde;ade el autor, &ldquo;me sirve para observar su comportamiento en el amor y el deseo&rdquo;.
    </p><h3 class="article-text"><strong>Un papel social</strong></h3><p class="article-text">
        La figura del 'mariquita andaluz', m&aacute;s que como una simple determinaci&oacute;n, Pascual la entiende como un nombramiento pol&iacute;tico. &ldquo;Hoy utilizamos la palabra 'mariquita' como sin&oacute;nimo de gay&rdquo;, cuenta el escritor sevillano, &ldquo;un modelo de homosexualidad centrado &uacute;nicamente en la idea del deseo. Pero seg&uacute;n el modelo que experiment&oacute; la Palomita, ser mariquita tiene mucho m&aacute;s que ver <a href="https://www.eldiario.es/cultura/cine/paul-b-preciado-hay-sacar-cuerpo-trans-lenguajes-dominantes-inventados-derecha_1_10595161.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">con la expresi&oacute;n de g&eacute;nero</a>, con tener pluma y con cumplir con unas determinadas funciones sociales p&uacute;blicas&rdquo;. Un molde que termin&oacute; constituy&eacute;ndose como una representaci&oacute;n popular, un papel en el pueblo andaluz antes y durante el franquismo, un lugar &ldquo;de fractura, de extra&ntilde;eza, de monstruosidad&rdquo; <a href="https://www.eldiario.es/cultura/muerte-tercer-genero-colon-hernan-cortes-padres-binarismo-cat_1_10557178.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">contra el binarismo de g&eacute;nero</a> que serv&iacute;a, <a href="https://open.spotify.com/intl-es/track/6SUxhdPLJAy8hy7IlPwjQg" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">como siempre ocurre con la diferencia</a>, para que el resto de gente &ldquo;pudiese reconocerse dentro de la normatividad&rdquo;.
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    </figure><p class="article-text">
        Para Rafael C&aacute;ceres Feria y Jos&eacute; Mar&iacute;a Valcuende del R&iacute;o, que investigan el tema en el art&iacute;culo <a href="https://digibug.ugr.es/handle/10481/33814" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><em>Globalizaci&oacute;n y diversidad sexual, gays y mariquitas en Andaluc&iacute;a</em></a><em> </em>&mdash;una de las principales referencias en el ensayo de Jes&uacute;s Pascual&mdash;, la figura del 'mariquita andaluz' podr&iacute;a resumirse como &ldquo;la encarnaci&oacute;n de toda la mirada ex&oacute;tica y estereotipada que se ejerce sobre Andaluc&iacute;a desde fuera de Andaluc&iacute;a&rdquo;, expone Jes&uacute;s, &ldquo;aunque tambi&eacute;n desde dentro&rdquo;. El mariquita andaluz se constru&iacute;a, seg&uacute;n los te&oacute;ricos, a trav&eacute;s de tres componentes principales: era de clase trabajadora, ten&iacute;a un papel central a nivel simb&oacute;lico y pr&aacute;ctico en la tradici&oacute;n religiosa andaluza, y hac&iacute;a gracia. &ldquo;Al 'mariquita andaluz' se le insultaba para re&iacute;rse de su respuesta&rdquo;, testifica Jes&uacute;s. 
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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            <span class="title">
                Jesús Pascual, autor de &#039;Querer como las locas&#039; y director del documental &#039;Dolores Guapa&#039;                            </span>
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        Y que su funci&oacute;n social se volviera imprescindible para la sociedad andaluza y religiosa ya se ve en <em>&iexcl;Dolores, guapa!: </em>como los hombres no pod&iacute;an ver a las v&iacute;rgenes desnudas ni estaban familiarizados con la moda y las mujeres no ten&iacute;an acceso a ese tipo de oficios, el que las vest&iacute;a era el 'mariquita andaluz'; como los hombres no expresaban sus sentimientos y estaba mal visto que las mujeres gritaran, en las procesiones los hombres heterosexuales sub&iacute;an a hombros al 'mariquita andaluz' para que piropeara a la virgen.
    </p><p class="article-text">
        Que la generaci&oacute;n de Pascual piense en c&oacute;digos distintos a los de la Palomita respecto a lo marica y el g&eacute;nero tiene que ver con una raz&oacute;n hist&oacute;rica que ya explican C&aacute;ceres Feria y Valcuende del R&iacute;o en su texto cuando exploran &ldquo;las diferencias entre los modelos locales antes de la globalizaci&oacute;n de los modelos sexuales&rdquo;, que en el caso de la masculinidad llega, seg&uacute;n cita Jes&uacute;s, &ldquo;a ra&iacute;z de Stonewall&rdquo;. 
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                    alt="Antonio Millán &#039;la Palomita&#039; y Joaquín se besan escondidos en un fotomatón"
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                Antonio Millán &#039;la Palomita&#039; y Joaquín se besan escondidos en un fotomatón                            </span>
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                </figure><p class="article-text">
        Con <a href="https://www.eldiario.es/amnistiaespana/cincuenta-disturbios-stonewall-protesta-igualdad_132_1461246.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">la famosa revuelta de los a&ntilde;os 70</a>, el movimiento de liberaci&oacute;n sexual en Estados Unidos empez&oacute; a conformarse &ldquo;en base a unas teor&iacute;as sobre sexualidad y g&eacute;nero que, entre otras cosas, buscaban ampliar la imagen del 'gay' superando el canon del sujeto d&eacute;bil y afeminado&rdquo;, relata Pascual, &ldquo;unas nuevas formas de entender lo gay que se volvieron globales&rdquo;. No hay m&aacute;s que ver, seg&uacute;n recuerda el escritor sevillano, <a href="https://www.moma.org/collection/works/97566?artist_id=28835&amp;page=1&amp;sov_referrer=artist" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">la obra art&iacute;stica homoer&oacute;tica de Tom of Finland</a> y sus famosos retratos de hombres homosexuales que no dejaban de ser &ldquo;cuerpos gais hipermasculinizados&rdquo;, dice, &ldquo;bajo la premisa de que se pod&iacute;a ser un hombre homosexual sin dejar de ser 'un hombre'&rdquo;.&nbsp;
    </p><h3 class="article-text"><strong>La copla, relato del amor sufriente</strong></h3><p class="article-text">
        En un momento hist&oacute;rico en el que la liberaci&oacute;n sexual empezaba a darse hegem&oacute;nicamente dentro de los par&aacute;metros de la norma y desde patrones sustancialmente heterosexuales, la figura del 'mariquita andaluz' significaba otra cosa. &ldquo;Quienes siempre han liderado la lucha por la libertad sexual y la libertad de g&eacute;nero <a href="https://www.eldiario.es/catalunya/samantha-hudson-gente-vea-travestis-no-nacemos-noche_1_8099143.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">han sido las travestis y las mujeres trans</a>&rdquo;, piensa Jes&uacute;s. &ldquo;Ellas han sido las que no pod&iacute;an permitirse otra cosa&rdquo;.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                Antonio muestra a la cámara una foto dedicada de Macarena                            </span>
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        Las mismas que encontraron en la narrativa de la copla un v&iacute;nculo de identidad. Las letras de Rafael de Le&oacute;n estaban escritas desde una mirada femenina, dirigidas a una figura masculina y atravesadas siempre por un deseo <a href="https://open.spotify.com/intl-es/track/4awJGQ6TIS542X4XS7PWu7" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">y un impedimento social fuerte que lo obstaculizaba</a>, ya fuese una diferencia de edad, de clase social o una cuesti&oacute;n de hombres casados y amantes: &ldquo;<a href="https://open.spotify.com/intl-es/track/04NC5tHCgUay3gRTWaOUBS" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">El amor siempre se sufr&iacute;a</a>, porque si ese amor se persegu&iacute;a, entonces hab&iacute;a que transgredir la norma social. Ese es el punto en com&uacute;n de las coplas&rdquo;, narra el autor y cineasta.&nbsp;
    </p><figure class="embed-container embed-container--type-embed ">
    
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    </figure><p class="article-text">
        Pero como los versos de De Le&oacute;n se popularizaron gracias a la interpretaci&oacute;n musical de las grandes mujeres folcl&oacute;ricas del pa&iacute;s como Conchita Piquer, Juanita Reina, Imperio Argentina, Lola Flores o Estrellita Castro, entre otras, las coplas siempre se leyeron como historias heterosexuales. En los relatos del principal g&eacute;nero musical de la dictadura se escond&iacute;a, sin embargo, un claro y fuerte componente de transgresi&oacute;n social y pol&iacute;tica.
    </p><blockquote class="quote">

    
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      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">Hoy en día la copla sobrevive gracias a las travestis y los maricones</p>
                <div class="quote-author">
                        <span class="name">Jesús Pascual</span>
                                        <span>—</span> Autor de &#039;Querer como las locas&#039;
                      </div>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        &ldquo;Aunque a menudo pasada por alto, tambi&eacute;n fue crucial la aportaci&oacute;n de las int&eacute;rpretes &mdash;mujeres la mayor&iacute;a&mdash; a la hora de sentar las bases del g&eacute;nero de la copla&rdquo;, anota el autor en el libro sobre las folcl&oacute;ricas, que adem&aacute;s siempre se rodearon del colectivo LGTBQ+. La misma Concha Piquer <a href="https://www.eldiario.es/cultura/concha-piquer-franquista-feminista-tonadillera_1_8525877.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">supon&iacute;a una aut&eacute;ntica controversia para la moral de la dictadura</a>, &ldquo;una mujer que ven&iacute;a de actuar en Nueva York, que hab&iacute;a recibido cierta educaci&oacute;n y a la que Franco le parec&iacute;a un cateto&rdquo;, afirma el investigador, &ldquo;una mujer muy criticada por su car&aacute;cter, que se emborrachaba, que ten&iacute;a su propio dinero, que ten&iacute;a un amante casado, que follaba como quer&iacute;a&rdquo;. En t&eacute;rminos filos&oacute;ficos, Jes&uacute;s sostiene que Concha Piquer &ldquo;no era una 'mujer-mujer'&rdquo;, porque no era la mujer que el r&eacute;gimen promocionaba. &ldquo;Las folcl&oacute;ricas han sido grandes mariconas&rdquo;.
    </p><h3 class="article-text"><strong>Las travestis, herederas de la copla</strong></h3><p class="article-text">
        Y las travestis, su legado. &ldquo;Hasta el d&iacute;a de hoy hay algo en la copla que sigue resonando en la experiencia marica&rdquo;, declara Pascual. &ldquo;El g&eacute;nero musical empieza a decaer en los a&ntilde;os 60 y solo una estirpe lo contin&uacute;a, la del colectivo <em>queer</em>. Hoy en d&iacute;a la copla sobrevive gracias a las travestis y los maricones&rdquo;. De la transgresi&oacute;n pol&iacute;tica de sus letras, a Jes&uacute;s no le interesa contar &ldquo;si Rafael de Le&oacute;n lo hac&iacute;a a prop&oacute;sito o no&rdquo;, aclara: &ldquo;Lo que me interesa es lo que el mariquita an&oacute;nimo vive con esos versos, lo que vive la Palomita, que los escucha en su casa mientras le visitan hombres por la noche que por la ma&ntilde;ana vuelven con sus mujeres&rdquo;.&nbsp;
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            <span class="title">
                La Palomita y un amigo posan imitando un clásico retrato de pareja                            </span>
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        El cineasta comenta que a pesar de que &ldquo;se sabe&rdquo; que Rafael de Le&oacute;n fuera homosexual, &ldquo;no podemos identificarle como 'mariquita andaluz': era de familia rica&rdquo;. El poeta tuvo acceso a la educaci&oacute;n y cre&oacute; un g&eacute;nero musical en s&iacute; mismo; sus condiciones econ&oacute;micas y su papel en sociedad eran radicalmente distintos y, para Pascual, eso es algo determinante.&nbsp;
    </p><blockquote class="quote">

    
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      <p class="quote-text">Aunque a mucha gente le duela, Lorca no fue un mariquita andaluz</p>
                <div class="quote-author">
                        <span class="name">Jesús Pascual</span>
                                        <span>—</span> Autor de &#039;Querer como las locas&#039;
                      </div>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        &ldquo;Aunque a mucha gente le duela, Lorca tampoco fue un 'mariquita andaluz'&rdquo;, a&ntilde;ade. &ldquo;&Eacute;l se rebelaba contra el molde, quer&iacute;a ser un escritor respetado, quer&iacute;a ser lo que &eacute;l decidiese. Y no hago juicios de valor, es entendible&rdquo;, justifica Pascual, &ldquo;pero tambi&eacute;n es evidente que a la derecha le llama m&aacute;s la atenci&oacute;n por rojo que por maric&oacute;n. Lorca no pintaba paredes, ni se met&iacute;a en las casas ni vest&iacute;a v&iacute;rgenes&rdquo;. El autor cree que el caso de Cernuda es similar: artistas que quer&iacute;an vivir su sexualidad de una manera relativamente p&uacute;blica, pero rebel&aacute;ndose contra el papel social del mariquita. &ldquo;Cada uno supuso algo muy importante en su propio contexto&rdquo;, quiere recalcar Jes&uacute;s. El 'mariquita andaluz', mientras tanto, iba dejando una huella sin precedentes en la percepci&oacute;n y la identidad de g&eacute;nero.
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            <span class="title">
                La artista Carvento sobre el tablao en la presentación de &#039;Querer como las locas&#039;                            </span>
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        El tablao 1911 del barrio de las letras de Madrid estaba lleno el s&aacute;bado que Jes&uacute;s Pascual present&oacute; su libro. Bajo los techos de la conocida 'Catedral del flamenco' m&aacute;s antigua del mundo, las amigas de Jes&uacute;s, <a href="https://www.instagram.com/belial_romerito/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Belial</a> y <a href="https://www.instagram.com/ccarvento/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Carvento</a>, artistas travestis del <a href="https://www.instagram.com/lasninia/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">colectivo drag andaluz Las Ni&ntilde;as</a>, se sub&iacute;an al escenario para hablar de lo que significa &ldquo;querer como las locas&rdquo;. &ldquo;Como queremos las mariquitas&rdquo;, pronuncia Jes&uacute;s.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Suena la voz de la m&iacute;tica Concha Piquer y Carvento, con un vestido de volante negro y una trenza que le roza la cintura, &ldquo;un travestismo cl&aacute;sico de toda la vida, que nos gusta que no se pierdan los buenos valores&rdquo;, dice al micr&oacute;fono, entrecierra los ojos y empieza a mover el cuerpo, las manos, el pecho, el ruido de los tacones sobre las tablas, rasgando y entregando a los dem&aacute;s algo que solo posee quien vive el amor de una forma feroz. Y al sonido de la m&uacute;sica de la copla, del desgarro, del folclore, de una historia propia de identidad colectiva que le escama por dentro la piel, solo se le oye gritar: &ldquo;&iquest;Por qu&eacute; se viste de negro, ay, de negro / si no se le ha muerto nadie? / &iquest;Por qu&eacute; est&aacute; siempre encerrada, ay, por qu&eacute; / como la que est&aacute; en la c&aacute;rcel? / [...] Yo soy la otra, la otra / y a nada tengo derecho / porque no llevo un anillo / con una fecha por dentro. / No tengo ley que me abone / ni puerta donde llamar / y me alimento a escond&iacute;as / con tus besos y tu pan. / Con tal que vivas tranquilo / qu&eacute; importa que yo me muera, / te quiero siendo la otra&hellip; / como la que m&aacute;s te quiera&rdquo;.&nbsp;
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    </figure>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Ana Tenías]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/cultura/musica/copla-genero-mariquita-andaluz-travestis-apropio-dictadura_1_10703760.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Tue, 21 Nov 2023 21:29:15 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[La copla, ese género "del mariquita andaluz y las travestis" del que se apropió la dictadura]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Folclore,Libros,Ensayos,Franquismo]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[La joven cantautora Eddi Circa firma un disco de debut atravesado por la filosofía poética de María Zambrano]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/cultura/eddi-circa-compone-disco-intimidad-conocimiento-subjetividades-queer-atravesado-maria-zambrano_1_10543382.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/dbc2c8ae-5a44-45c4-9471-dce9ae184f10_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="La joven cantautora Eddi Circa firma un disco de debut atravesado por la filosofía poética de María Zambrano"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">La cantante madrileña se inspira en 'Claros del bosque' de la filósofa que tuvo que exiliarse tras la Guerra Civil para lanzar un álbum titulado 'En el bosque un claro'</p><p class="subtitle">Nueve Desconocidos: “No hace falta hablar de política en las canciones para que sean un acto político”</p></div><p class="article-text">
        La <a href="https://www.eldiario.es/andalucia/4-de-diciembre/maria-zambrano-patria-exilio_132_3175621.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">fil&oacute;sofa espa&ntilde;ola Mar&iacute;a Zambrano</a>, tan comprometida con la libertad y la identidad, escrib&iacute;a en 1977: &ldquo;El claro del bosque es un centro en el que no siempre es posible entrar [...]. Alg&uacute;n p&aacute;jaro avisa y llama a ir hasta donde vaya marcando su voz. Y se la obedece; luego no se encuentra nada, nada que no sea un lugar intacto que parece haberse abierto en ese solo instante y que nunca m&aacute;s se dar&aacute; as&iacute;. No hay que buscarlo. No hay que buscar. Es la lecci&oacute;n inmediata de los claros del bosque: no hay que ir a buscarlos, ni tampoco a buscar nada de ellos&rdquo;. Cinco d&eacute;cadas despu&eacute;s, hallar los claros del bosque todav&iacute;a es azaroso pero iluminador, intermitente, continuo. Muchas veces dif&iacute;cil. Para la joven compositora <a href="https://open.spotify.com/intl-es/artist/5Fa143x669siyI5jjBuTIa" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Eddi Circa</a>, encontrarlos es cuesti&oacute;n de &ldquo;mantenerse atenta&rdquo; a la vida, dice pausadamente en una entrevista con este peri&oacute;dico. La cantautora madrile&ntilde;a acaba de lanzar un disco an&aacute;logo <a href="https://cvc.cervantes.es/actcult/zambrano/obra/obra09.htm" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">al libro de la fil&oacute;sofa</a>, al que llama <a href="https://open.spotify.com/album/0gJNQ0IyanQ1DBjRVOxFdO" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><em>En el bosque un claro</em></a><em> </em>y en el que cada canci&oacute;n de las 16 que lo componen &ldquo;est&aacute; bajo la influencia de un claro, de una ilusi&oacute;n&rdquo;, cuenta. Bajo la revelaci&oacute;n de una verdad.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Un claro en el bosque es ese momento en el que se comprende algo, por peque&ntilde;o que sea&rdquo;, piensa la cantante. Y replica el ejemplo que le puso un d&iacute;a su amiga Bel&eacute;n, dice, para demostrarlo: &ldquo;Un d&iacute;a est&aacute;s a las cinco de la tarde en el sal&oacute;n de tu casa, tomando un caf&eacute; en una taza peque&ntilde;a, leyendo, y tienes un momento de ilusi&oacute;n, de felicidad, de comprensi&oacute;n de algo. Al d&iacute;a siguiente repites los mismos pasos porque quieres que tu vida sea manejable, pero ya no ocurre lo mismo. No puedes alcanzarlo. Los claros en el bosque no se persiguen&rdquo;, explica. &ldquo;Para Zambrano llegas a un claro en mitad de la oscuridad y lo tienes que abandonar, te da un poco de miedo pero tienes que irte, sin saber si se repetir&aacute; o no, ni c&oacute;mo ser&aacute; el pr&oacute;ximo. En ese momentito de haber atrapado algo, en ese destello de misterio, no hace falta entender la estructura del mundo. Es solo entender algo. Para m&iacute;, curiosamente, ese momento de aproximarse un poquito a la verdad tiene mucho que ver con la felicidad&rdquo;, termina diciendo.
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">Pensar que una puede acceder cuando quiera a los momentos de lucidez es algo muy tradicional, muy cientificista</p>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        Eddi Circa viene de la carrera de F&iacute;sica. Tambi&eacute;n lleva <a href="https://www.youtube.com/watch?v=wwMjZFHSrYI" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">alrededor de una d&eacute;cada sacando canciones</a>, durante mucho tiempo impregnadas del car&aacute;cter <em>amateur</em> que la define y, desde hace menos, preocup&aacute;ndose m&aacute;s por la forma y el proceso de producci&oacute;n. Ahora termina su tesis doctoral &mdash;y por eso <a href="https://linktr.ee/eddicirca" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link" target="_blank">comenzar&aacute; la gira en febrero de 2024</a>&mdash; y habla, precisamente, de esa posici&oacute;n intermedia entre la ciencia y la filosof&iacute;a: &ldquo;Vengo de una forma de acercarse a la realidad muy matematizada, pero me doy cuenta de que en realidad pensar que una puede acceder cuando quiera a los momentos de lucidez es algo muy tradicional, muy cientificista. Los f&iacute;sicos despu&eacute;s de Newton dijeron que con ecuaciones diferenciales y condiciones iniciales para cualquier sistema se pod&iacute;a predecir todo el futuro&rdquo;, relata la madrile&ntilde;a. &ldquo;No dejan misterio posible&rdquo;. 
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        Pero revela la cantante que poco a poco fue abandonando esa convicci&oacute;n &ldquo;un poquito soberbia&rdquo;, confiesa riendo, &ldquo;que creo que tenemos todos los f&iacute;sicos al pensar que sabemos la verdad, que poseemos, como dice mi amiga Lola, un espacio ps&iacute;quico de seguridad. Pero en realidad implica m&aacute;s valent&iacute;a no entender las cosas, poder decir: 'Solo comprendo dos o tres cosas del amor, algo del trabajo y otro algo de c&oacute;mo funcionan las relaciones'. Debemos regresar a esa humildad con valent&iacute;a&rdquo;.
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    </figure><p class="article-text">
        Ya lo dice en su canci&oacute;n <a href="https://open.spotify.com/intl-es/track/6Nm7VaS0KNMdeCNkqONEmY" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><em>ANNE HATHAWAY (LA HERMENEUTA)</em></a>, &ldquo;solo yo s&eacute; lo que no me basta / explicar a m&iacute; no me sacia / la hermeneuta le gusta el misterio / que no se comprende ni se zanja&rdquo;. Eddi aclara que su acercamiento a la filosof&iacute;a le ha dado otros m&eacute;todos para llegar a las diferentes verdades; nuevos materiales, nuevas perspectivas. Poco a poco se fue interesando mucho &ldquo;por el lenguaje&rdquo;, que asegura que est&aacute; incluso dentro de la propia f&iacute;sica &mdash;de la que se inspira en t&iacute;tulos, palabras y conceptos&mdash; y tambi&eacute;n &ldquo;por una v&iacute;a dentro de la filosof&iacute;a menos masculina, menos occidental y menos cientificista&rdquo; que, parad&oacute;jicamente, tiene que ver con la magia. Piensa, como su hermana gemela <a href="https://open.spotify.com/intl-es/artist/49uzP3pucKdXGa0l8mdm8Y" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">raxet1</a>, tambi&eacute;n cantante, que &ldquo;no sabemos a ciencia cierta si existe la magia, pero s&iacute; <a href="https://open.spotify.com/intl-es/track/5YXHLajdNkvnyKuM1Z6iUv" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">el pensamiento m&aacute;gico</a>&rdquo;. Y ella cree en &eacute;l. &ldquo;No poder zanjarlo todo no es necesariamente malo&rdquo;, declara la cient&iacute;fica. &ldquo;El misterio, lejos de hacer la vida m&aacute;s amarga, la enriquece&rdquo;.
    </p><h3 class="article-text">La intimidad en el lenguaje</h3><p class="article-text">
        En cada canci&oacute;n hay un poema. A veces la oyente asiste a una narraci&oacute;n troceada, a una composici&oacute;n de escenas, algunas perceptibles y otras no tanto. Consciente de que a veces puede parecer inaccesible, la cantautora declara que precisamente no quiere &ldquo;infantilizar&rdquo; a sus 'ciervas', apodo con el que se refiere a sus interlocutoras: &ldquo;Todas vibramos con canciones que podemos no entender en absoluto. Pensar que te est&aacute;s inventando el significado ya es una confabulaci&oacute;n&rdquo;. Afirma que ser tan metaf&oacute;rica se debe a una preferencia &ldquo;por no ser demasiado evidente o expl&iacute;cita&rdquo;, pero tambi&eacute;n a ese particular inter&eacute;s por el lenguaje y por su capacidad de provocar una ilusi&oacute;n &ldquo;en muchas de nosotras&rdquo; sin vivir necesariamente &ldquo;una realidad material ultraemocionante&rdquo;, aclara. &ldquo;Lo conmovedor es que podamos estar ilusionadas una semana laboral de nuestras vidas por una palabra que nos hace feliz&rdquo;, revela.&nbsp;
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                    alt="Eddi Circa hará una gira de su nuevo disco a partir de febrero de 2024"
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                Eddi Circa hará una gira de su nuevo disco a partir de febrero de 2024                            </span>
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                </figure><p class="article-text">
        As&iacute; que <em>En el bosque un claro</em>, piensa, &ldquo;es una curadur&iacute;a de las palabras que me obsesionan: las utilizo porque me hacen feliz&rdquo;. Pero aun despu&eacute;s de haber dado estas razones, Eddi Circa se queda un rato pensando para acabar diciendo que, en realidad, todo tiene que ver, otra vez, con lo mismo: &ldquo;&iquest;No te da la sensaci&oacute;n de que todas las oyentes somos bastantes parecidas?&rdquo; pregunta. &ldquo;Nos gusta el misterio. En una canci&oacute;n no lo comprendemos todo, sin embargo sabemos perfectamente lo que est&aacute; diciendo&rdquo;. Es parte del camino en el bosque.
    </p><p class="article-text">
        Y estas verdades que descubre Eddi Circa &mdash;peque&ntilde;as, esclarecedoras, arrolladoras&mdash; se hacen inseparables de su construcci&oacute;n identitaria. A la pregunta de si se siente c&oacute;moda con el concepto 'm&uacute;sica lesbiana', la compositora responde que a veces s&iacute;, pero que en este momento no, y menciona un fragmento de <a href="https://www.eldiario.es/pikara/abolir-heterosexualidad-seguir-vivas_132_1526776.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><em>El pensamiento heterosexual </em></a><a href="https://www.eldiario.es/pikara/abolir-heterosexualidad-seguir-vivas_132_1526776.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">de Monique Wittig</a> que dice: &ldquo;Escribir un texto que tenga entre sus temas la homosexualidad es una apuesta, es asumir el riesgo de que en cualquier momento el elemento formal que es el tema [...] acapare todo el sentido, en contra de la intenci&oacute;n del autor, que quiere ante todo crear una obra literaria&rdquo;. Cree que conceptualizarse as&iacute; atentar&iacute;a contra &ldquo;la &uacute;nica operaci&oacute;n pol&iacute;tica que [la obra literaria] podr&iacute;a cumplir&rdquo;, seg&uacute;n la te&oacute;rica: &ldquo;Introducir en el tejido textual del tiempo por medio de la literatura aquello que le interesa&rdquo;.
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">Más que tener una identidad disidente, lo relevante son las relaciones disidentes que mantenemos con el mundo</p>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        Por eso &ldquo;ser lesbiana y hablar de lesbianas&rdquo; es algo inherente a su obra, pero Eddi Circa cree que &ldquo;m&aacute;s que tener una identidad disidente&rdquo;, lo verdaderamente relevante &ldquo;son las relaciones disidentes que mantenemos con el mundo&rdquo;, defiende. &ldquo;Es algo que me obsesiona&rdquo;. Su inclinaci&oacute;n por el feminismo de la diferencia y su &iacute;ntima relaci&oacute;n con &ldquo;toda una &oacute;rbita de troncas&rdquo; en la que encuentra a Zambrano, a Simone Weil, a H&eacute;l&egrave;ne Cixous, a <a href="https://www.eldiario.es/cultura/cine/paul-b-preciado-destruye-generos-brillante-revision-orlando-virginia-woolf_1_9965433.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Preciado</a> &mdash;dice a prop&oacute;sito en un verso: &ldquo;leyendo a Preciado haci&eacute;ndome pajas&rdquo;&mdash;, le hace incidir en que su obra &ldquo;es universal dentro de la disidencia&rdquo;: &ldquo;Es la capacidad de poder describir algo universal sin pertenecer a la especificidad de la lesbiana, la mujer, la gitana o la negra. Reivindicar que lo que nosotras sentimos tambi&eacute;n es universal, pero de otra forma&rdquo;.&nbsp;
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">La idea de que el trabajo es saludable solo es un discurso para que la explotación laboral nos resulte más llevadera</p>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        Y en estas formas disidentes de relacionarse con el mundo, en esta producci&oacute;n de cultura de las subjetividades <em>queer, </em>en estas peque&ntilde;as revelaciones, en estos claros del bosque, lo que la cantante narra tiene que ver con el amor, con el desamor, con el deseo, con el recuerdo, con la familia, con la protesta pol&iacute;tica. En <a href="https://open.spotify.com/intl-es/track/47UXvJFPitg5fiHoVWcRMO" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><em>ABAJO EL TRABAJO</em></a><em> </em>una se topa con la tristeza y el asombro de una joven que &ldquo;no se puede creer&rdquo; que la vida sea esto: &ldquo;No voy a trabajar ni una puta hora m&aacute;s / eso no es vida, quiero cinco horas al d&iacute;a / queremos treinta horas semanales / en la izquierda hemos olvidao' esa demanda / pero yo no trabajo ni una puta hora m&aacute;s / salir a las seis en invierno, eso es ilegal / ilegal, anticonstitucional / eso va en contra del amor&rdquo;. La artista reclama acabar &ldquo;con toda la cultura que protege <a href="https://www.eldiario.es/opinion/zona-critica/empresa-familia-trabajo_129_9985142.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">la idea de que el trabajo es saludable</a>&rdquo; y con el famoso dicho 'Trabaja de lo que te gusta y no trabajar&aacute;s nunca'. &ldquo;Solo son discursos que intentan que la explotaci&oacute;n laboral nos resulte m&aacute;s llevadera&rdquo;, comenta. &ldquo;El hecho de que <a href="https://www.eldiario.es/economia/sumar-propone-reducir-jornada-laboral-37-5-horas-2024-recortarla-progresivamente-32-horas_1_10320787.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">hoy tengamos pol&iacute;ticas serias encima de la mesa para reducir la jornada laboral</a> es importante. No debemos poner barreras a la hora de imaginar horizontes pol&iacute;ticos. Tenemos que empezar imaginando muy salvaje&rdquo;, concluye.
    </p><figure class="embed-container embed-container--type-embed ">
    
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        Dedicarle <a href="https://open.spotify.com/intl-es/track/3cj7L7Hovgw04zqIWQ867C" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">una oda a Valerie Solanas y su </a><a href="https://open.spotify.com/intl-es/track/3cj7L7Hovgw04zqIWQ867C" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><em>Manifiesto SCUM</em></a>, recordar a <a href="https://www.eldiario.es/cultura/musica/puertas-no-termino-abrir-gata-cattana-rap_1_10000899.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Gata Cattana</a> en <a href="https://open.spotify.com/intl-es/track/4LZ0DABMtmaREpUISE2gdA" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">una versi&oacute;n propia</a> de <a href="https://open.spotify.com/intl-es/track/3722p6aNr6ktq1lV4H27J2" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><em>Nada funcionando</em></a><em> </em>y <a href="https://open.spotify.com/intl-es/track/4TLxlfQInNN97gNNtMkJFU" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><em>Yerma</em></a> o <a href="https://open.spotify.com/intl-es/track/5YXHLajdNkvnyKuM1Z6iUv" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">imaginando su pelo en las nubes del cielo</a>, <a href="https://open.spotify.com/intl-es/track/2YAc2ksLaoECJYPrMJV3gn" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">versionar a Cher</a> para cuestionar la vida despu&eacute;s del amor, repasar el camino de la infancia a la vida adulta, hacer palpable la forma en la que se habitan las ciudades, marcar un mapa de la ciudad de Madrid, lamentarse, amenazar, desear, querer, no soportar. Los claros del bosque ten&iacute;an que ver con esto. &ldquo;Una no siempre est&aacute; en paz con su verdad y con su vida&rdquo;, confiesa Eddi Circa, &ldquo;sobre todo cuando nos atraviesan violencias estructurales&rdquo;. Dice que <em>En el bosque un claro </em>es una forma de respuesta. &ldquo;Entre las pasiones nobles conviven las pasiones m&aacute;s salvajes. No es ninguna contradicci&oacute;n: sencillamente significa que estamos vivas&rdquo;.
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      <dc:creator><![CDATA[Ana Tenías]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/cultura/eddi-circa-compone-disco-intimidad-conocimiento-subjetividades-queer-atravesado-maria-zambrano_1_10543382.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sat, 30 Sep 2023 19:58:41 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[La joven cantautora Eddi Circa firma un disco de debut atravesado por la filosofía poética de María Zambrano]]></media:title>
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      <title><![CDATA[En minúsculas, sin comas y sin puntos: los jóvenes priman su estética al escribir]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/cultura/minusculas-comas-puntos-jovenes-priman-estetica-escribir_1_10451489.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/190907e8-b2f7-4385-bc12-e740f825132f_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="En minúsculas, sin comas y sin puntos: los jóvenes priman su estética al escribir"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Desde 'tuits' hasta literatura, la nueva generación ha creado a partir del lenguaje de internet un código de escritura basado en la oralidad y en la belleza visual de las palabras</p><p class="subtitle">Patadas a la RAE: la oralidad impregna la nueva literatura</p></div><p class="article-text">
        Billie Eilish publicaba en 2017 su disco <a href="https://open.spotify.com/intl-es/album/7fRrTyKvE4Skh93v97gtcU" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><em>dont smile at me</em></a>, un t&iacute;tulo que ignoraba el ap&oacute;strofo que se utiliza en ingl&eacute;s para formar una contracci&oacute;n y que esquivaba tambi&eacute;n el uso de la may&uacute;scula inicial. Los nombres de las canciones que lo compon&iacute;an se configuraban bajo el mismo registro, con t&iacute;tulos como <a href="https://open.spotify.com/intl-es/track/41zXlQxzTi6cGAjpOXyLYH" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><em>idontwannabeyouanymore </em></a>o <a href="https://open.spotify.com/intl-es/track/1RGasjWLZ4qMN7wbtkLa3u" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><em>my boy</em></a>, la mayor&iacute;a escritos &uacute;nicamente en min&uacute;sculas y que precedieron m&aacute;s sencillos y discos de la cantante con las mismas caracter&iacute;sticas ling&uuml;&iacute;sticas. La raz&oacute;n, lejos de tener algo que ver con la falta de conocimiento ortogr&aacute;fico, era puramente est&eacute;tica.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Para entonces llevaba un tiempo instal&aacute;ndose en la comunicaci&oacute;n de las nuevas generaciones y la artista estadounidense, igual que han hecho tambi&eacute;n otras como <a href="https://open.spotify.com/intl-es/album/2fenSS68JI1h4Fo296JfGr" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Taylor Swift</a>, <a href="https://open.spotify.com/intl-es/album/3tx8gQqWbGwqIGZHqDNrGe" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Ariana Grande</a>, <a href="https://open.spotify.com/intl-es/album/7qMjR4j0VsVdHYQDki1FvH" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Lewis Watson</a>, <a href="https://open.spotify.com/intl-es/track/4FZYIL2lW5IsbQ13fFgbjv" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">salvia palth</a>, <a href="https://open.spotify.com/intl-es/artist/3uwAm6vQy7kWPS2bciKWx9" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">girl in red</a> o las espa&ntilde;olas <a href="https://open.spotify.com/intl-es/album/0FIpAJ1ypjj4nzIHq6XLF4" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Natalia Lacunza</a>, <a href="https://open.spotify.com/intl-es/album/5i7d5H2Sd0LUyf33JwhDV7" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Shego</a>, <a href="https://open.spotify.com/intl-es/album/7iwQaZizfnGt196Iza3aha" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Rebe</a>, <a href="https://open.spotify.com/intl-es/album/4UdbepeAR4DDMLWR08MBxr" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">daniel sabater</a>, <a href="https://open.spotify.com/intl-es/album/6V77SSxyvFabMPHt4I5BF8" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Bel&eacute;n Aguilera</a> o <a href="https://open.spotify.com/intl-es/album/3o2r5vUtDWTMIcI47afJs2" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Putochinomaric&oacute;n</a>, entre muchas m&aacute;s, estaba manifestando un rasgo identitario a trav&eacute;s de un cambio en la lengua absolutamente intencional.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Hablar&rdquo; en min&uacute;sculas es, para muchos, m&aacute;s bonito. Sin puntos, sin comas y, a veces, tambi&eacute;n sin acentuaci&oacute;n, el perfil visual de las palabras se ha vuelto una parte esencial de lo que se quiere contar. Seg&uacute;n muchos profesionales de la lengua, la ruptura consciente de las normas ortogr&aacute;ficas que llevan a cabo las nuevas generaciones tiene que ver con el lenguaje de internet, con el uso de las redes sociales y con la adaptaci&oacute;n a los <em>smartphones</em>, y por ende con ciertas caracter&iacute;sticas del contexto sociohist&oacute;rico en el que viven los hablantes.&nbsp;
    </p><h3 class="article-text">De las redes a la literatura</h3><p class="article-text">
        &ldquo;Depende de lo que quiero decir, suelo quitar la may&uacute;scula manualmente&rdquo;, dice Mario, un joven de 25 a&ntilde;os, en una conversaci&oacute;n con este peri&oacute;dico. Muchos usuarios cambian expl&iacute;citamente la ortograf&iacute;a para que su mensaje se lea de una forma concreta, <a href="https://twitter.com/clareta___/status/1688640825155063808?s=20" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">y Twitter es la mejor prueba</a>. Miranda, otra joven tuitera, a&ntilde;ade en la misma conversaci&oacute;n: &ldquo;Uso la may&uacute;scula inicial seg&uacute;n el tono que le quiero dar al tuit. Si es m&aacute;s 'tontaina', va todo en min&uacute;sculas&rdquo;. La diversidad ling&uuml;&iacute;stica que se observa virtualmente sirve, seg&uacute;n los profesionales de la lengua, para entender el lenguaje como un organismo vivo y en constante transformaci&oacute;n.
    </p><blockquote class="twitter-tweet" data-lang="es"><a href="https://twitter.com/X/status/1691240649188622336?ref_src=twsrc%5Etfw"></a></blockquote><script async src="https://platform.twitter.com/widgets.js" charset="utf-8"></script><p class="article-text">
        En <a href="https://www.penguinlibros.com/es/literatura-contemporanea/316607-libro-los-bloques-naranjas-9788417417666" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><em>Los bloques naranjas </em></a><a href="https://www.penguinlibros.com/es/literatura-contemporanea/316607-libro-los-bloques-naranjas-9788417417666" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">(Caballo de Troya, 2023)</a>, un poemario en prosa sobre la amistad masculina, Luis D&iacute;az escribe: &ldquo;vuelvo a casa a mediod&iacute;a cuatro chicos est&aacute;n sentados en un banco las cabezas pegadas como p&aacute;jaros en un nido uno de ellos se tundra sobre las rodillas de otro este le toca la frente como si estuviera enfermo pienso en mis amigos busco un gesto similar [...]&rdquo;. El nuevo registro gramatical de internet trasciende la barrera de las redes sociales para manifestarse tambi&eacute;n en formatos que antes fueron tradicionalmente formales; para conformarse, a fin de cuentas, como la lengua de hoy. La nueva lengua.
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">La forma estética es importante para lo que intento contar. No podía utilizar una narrativa tradicional</p>
                <div class="quote-author">
                        <span class="name">Luis Díaz</span>
                                        <span>—</span> Autor de &#039;Los bloques naranjas&#039;
                      </div>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        &ldquo;Es algo que se vio mucho la d&eacute;cada pasada con el movimiento de la <em>Alt Lit </em>y con autores como <a href="https://www.eldiario.es/cultura/libros/libros-modernos-hipocondriacos-aspirantes-plumilla_1_2707486.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Tao Lin</a>&rdquo;, comenta D&iacute;az en una videollamada con elDiario.es, refiri&eacute;ndose al movimiento literario influenciado por la cultura de internet que se desarroll&oacute; con la presencia de las redes sociales. &ldquo;Creo que tiene que ver con la propuesta de acabar con esa idea de la literatura que solo acoge un tipo de registro elevado&rdquo; piensa el autor, que edit&oacute; su libro con <a href="https://sabinaurraca.com/ESCRIBIR/EDITORA-INVITADA-CABALLO-DE-TROYA-2023-2024" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Sabina Urraca</a>, la que tambi&eacute;n puso en marcha <a href="https://www.eldiario.es/cultura/libros/patadas-rae-oralidad-impregna-nueva-literatura_1_10113871.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">otras obras de diversidad ling&uuml;&iacute;stica</a> como el <a href="https://www.eldiario.es/cultura/libros/andrea-abreu-escribir-canario-acto-politico-realidad-niega-cultura_1_6094030.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><em>Panza de burro </em></a><a href="https://www.eldiario.es/cultura/libros/andrea-abreu-escribir-canario-acto-politico-realidad-niega-cultura_1_6094030.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">de la canaria Andrea Abreu</a> o el <a href="https://www.eldiario.es/cultura/libros/leche-condensada-digerir-adolescencia-saborear-poetica-cochino_1_9933932.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><em>Leche condensada </em></a><a href="https://www.eldiario.es/cultura/libros/leche-condensada-digerir-adolescencia-saborear-poetica-cochino_1_9933932.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">de Aida Gonz&aacute;lez Rossi</a>. 
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                Luis Díaz escribió &#039;Los bloques naranjas&#039;, un poemario en prosa en minúsculas, sin puntos y sin comas                            </span>
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        &ldquo;Pero en mi caso creo que la forma est&eacute;tica es importante para lo que intento contar&rdquo;, contin&uacute;a el escritor, &ldquo;hablo de la incomunicaci&oacute;n entre hombres, y precisamente la falta de signos de puntuaci&oacute;n genera una sensaci&oacute;n de agobio, de querer soltar algo de golpe que no he dicho antes. Estoy tratando de hablar de un conflicto no resuelto, as&iacute; que no pod&iacute;a utilizar una estructura cl&aacute;sica, una narrativa tradicional&rdquo;, reflexiona. &ldquo;Intento trabajar una concepci&oacute;n del ritmo muy desarrollada, en la que el propio texto te lleve a ti sin necesidad de nada m&aacute;s all&aacute; de las palabras&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Pero el motivo que explica este fen&oacute;meno, en realidad, no tiene nada de nuevo. <a href="https://www.eldiario.es/cultura/libros/ernesto-castro-filosofo-universidad-rato-evaluando-propio-vomito_1_10060793.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Ernesto Castro</a>, fil&oacute;sofo y profesor de Est&eacute;tica en la Universidad Aut&oacute;noma de Madrid, resalta en una entrevista con este peri&oacute;dico que el borrado de las may&uacute;sculas y de los signos de puntuaci&oacute;n proviene de la vanguardia, pero que tiene que ver con algo todav&iacute;a mucho m&aacute;s antiguo. Haciendo un breve repaso de la historia de la oralidad y la escritura y mencionando el valioso <a href="https://www.eldiarioar.com/cultura/irene-vallejo-antiguedad-escribir-sido-trabajo-riesgo_1_10200537.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><em>El infinito en un junco </em></a><a href="https://www.eldiarioar.com/cultura/irene-vallejo-antiguedad-escribir-sido-trabajo-riesgo_1_10200537.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">de Irene Vallejo</a> o los textos de Marshall McLuhan sobre la oralidad y la escritura a partir del desarrollo de la televisi&oacute;n y de los medios de comunicaci&oacute;n modernos, Castro recuerda que durante siglos solo existieron las may&uacute;sculas, no hab&iacute;a separaci&oacute;n entre palabras y era &ldquo;la entonaci&oacute;n y la cadencia r&iacute;tmica del verso&rdquo; lo que permit&iacute;a diferenciar un sustantivo, un adjetivo o el verbo de su sujeto. Pero con la transformaci&oacute;n de los alejandrinos &ldquo;de una memoria oral a una literatura escrita&rdquo;, sostiene Castro, comenzaron a introducirse elementos como espacios o signos de puntuaci&oacute;n para generar una pausa &ldquo;que hasta entonces, en la literatura oral, no se necesitaba&rdquo;.&nbsp;
    </p><h3 class="article-text">Internet y el regreso a la escritura oral</h3><p class="article-text">
        &ldquo;Por la misma raz&oacute;n, lo que vemos ahora tiene que ver con el entrecruzamiento de la oralidad y la escritura en internet&rdquo;, contin&uacute;a el fil&oacute;sofo: &ldquo;Lo que hay es un regreso, si se quiere, a esa oralidad arcaica donde el uso del ritmo y la importancia de la musicalidad hacen que los signos de puntuaci&oacute;n sean prescindibles, porque hay una fluidez en el texto que va m&aacute;s all&aacute; de la comprensi&oacute;n de lo que se pone por escrito&rdquo;. Sin embargo, el profesor de Est&eacute;tica destaca el debate actual &ldquo;en torno a si el tel&eacute;fono m&oacute;vil propicia la oralidad&rdquo;, piensa, &ldquo;aunque sea a trav&eacute;s de una escritura 'degenerada' o no normativa&rdquo;.
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">Lo que tenemos son conversaciones escritas que son propias de la oralidad. Es una forma radicalmente nueva</p>
                <div class="quote-author">
                        <span class="name">Carlota de Benito</span>
                                        <span>—</span> Lingüista y especialista en el lenguaje coloquial de las redes sociales
                      </div>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        La doctora en ling&uuml;&iacute;stica y especializada en el uso dialectal del lenguaje en las redes sociales, Carlota de Benito, asegura que s&iacute;. &ldquo;Todo esto tiene que ver con el hecho de que en internet se da la posibilidad de escribir en un plano coloquial&rdquo;, declara en una llamada con elDiario.es. As&iacute; se puede entender que un 'Holaaaaa' suene m&aacute;s simp&aacute;tico que un 'Hola'. &ldquo;Digamos que, hasta antes de internet, la escritura casi siempre estaba restringida a planos muy formales. Ahora tenemos la inmediatez, y a eso se le suma lo frecuente que es que hablemos con la gente escribiendo: por WhatsApp, por redes, con nuestra familia, amigos&hellip; Eso hace que explotemos de forma l&uacute;dica los recursos de la escritura, que lo hagamos mucho m&aacute;s de lo que se hac&iacute;a antes&rdquo;, recalca la doctora. Si en un pasado reciente solo se hac&iacute;a &ldquo;en los poemas de vanguardia&rdquo;, reconoce, ahora &ldquo;lo hacemos cualquiera&rdquo;: &ldquo;Lo que tenemos son conversaciones escritas que son propias de la oralidad. Es una forma radicalmente nueva&rdquo;, concluye. 
    </p><p class="article-text">
        Y todo va acompa&ntilde;ado, seg&uacute;n de De Benito, de un componente identitario generacional. &ldquo;Hay un factor sociol&oacute;gico&rdquo;, dice la ling&uuml;ista de las redes sociales. &ldquo;Por un lado, la disoluci&oacute;n de jerarqu&iacute;as sociales lleva a una 'coloquilizaci&oacute;n' de la lengua porque las distancias entre hablantes se acortan, y por otro lado, la llegada de internet fomenta la lengua coloquial en muchos m&aacute;s contextos que antes&rdquo;, razona. &ldquo;Todo es una cadena&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Recuerda Carlota que algo que se comenz&oacute; a estudiar desde el comienzo de los chats &ldquo;fueron las transgresiones ortogr&aacute;ficas&rdquo;. Si bien nacieron con un objetivo pr&aacute;ctico para agilizar la escritura o porque los SMS limitaban el n&uacute;mero de caracteres, luego se rompieron esas restricciones y, sin embargo, muchas se mantienen intencionalmente a d&iacute;a de hoy. &ldquo;Ocurre porque les atribuimos significados&rdquo;, piensa la doctora, &ldquo;y cuanto m&aacute;s los usamos, m&aacute;s fijados se quedan&rdquo;. Son esos significados particulares los que hoy mueven la intenci&oacute;n est&eacute;tica de las palabras.&nbsp;Y es justo entonces cuando, escribir en min&uacute;sculas, sin puntos y sin comas, se convierte en algo aparentemente m&aacute;s bonito.
    </p><figure class="embed-container embed-container--type-embed ">
    
            <blockquote class="instagram-media" data-instgrm-captioned data-instgrm-permalink="https://www.instagram.com/p/CiadkNxDTVR/?utm_source=ig_embed&amp;utm_campaign=loading" data-instgrm-version="14" style=" background:#FFF; border:0; border-radius:3px; box-shadow:0 0 1px 0 rgba(0,0,0,0.5),0 1px 10px 0 rgba(0,0,0,0.15); margin: 1px; max-width:540px; min-width:326px; padding:0; width:99.375%; width:-webkit-calc(100% - 2px); width:calc(100% - 2px);"><div style="padding:16px;"> <a href="https://www.instagram.com/p/CiadkNxDTVR/?utm_source=ig_embed&amp;utm_campaign=loading" style=" background:#FFFFFF; line-height:0; padding:0 0; text-align:center; text-decoration:none; width:100%;" target="_blank"> <div style=" display: flex; flex-direction: row; align-items: center;"> <div style="background-color: #F4F4F4; border-radius: 50%; flex-grow: 0; height: 40px; margin-right: 14px; width: 40px;"></div> <div style="display: flex; flex-direction: column; flex-grow: 1; justify-content: center;"> <div style=" background-color: #F4F4F4; border-radius: 4px; flex-grow: 0; height: 14px; margin-bottom: 6px; width: 100px;"></div> <div style=" background-color: #F4F4F4; border-radius: 4px; flex-grow: 0; height: 14px; width: 60px;"></div></div></div><div style="padding: 19% 0;"></div> <div style="display:block; height:50px; margin:0 auto 12px; width:50px;"><svg width="50px" height="50px" viewBox="0 0 60 60" version="1.1" xmlns="https://www.w3.org/2000/svg" xmlns:xlink="https://www.w3.org/1999/xlink"><g stroke="none" stroke-width="1" fill="none" fill-rule="evenodd"><g transform="translate(-511.000000, -20.000000)" fill="#000000"><g><path d="M556.869,30.41 C554.814,30.41 553.148,32.076 553.148,34.131 C553.148,36.186 554.814,37.852 556.869,37.852 C558.924,37.852 560.59,36.186 560.59,34.131 C560.59,32.076 558.924,30.41 556.869,30.41 M541,60.657 C535.114,60.657 530.342,55.887 530.342,50 C530.342,44.114 535.114,39.342 541,39.342 C546.887,39.342 551.658,44.114 551.658,50 C551.658,55.887 546.887,60.657 541,60.657 M541,33.886 C532.1,33.886 524.886,41.1 524.886,50 C524.886,58.899 532.1,66.113 541,66.113 C549.9,66.113 557.115,58.899 557.115,50 C557.115,41.1 549.9,33.886 541,33.886 M565.378,62.101 C565.244,65.022 564.756,66.606 564.346,67.663 C563.803,69.06 563.154,70.057 562.106,71.106 C561.058,72.155 560.06,72.803 558.662,73.347 C557.607,73.757 556.021,74.244 553.102,74.378 C549.944,74.521 548.997,74.552 541,74.552 C533.003,74.552 532.056,74.521 528.898,74.378 C525.979,74.244 524.393,73.757 523.338,73.347 C521.94,72.803 520.942,72.155 519.894,71.106 C518.846,70.057 518.197,69.06 517.654,67.663 C517.244,66.606 516.755,65.022 516.623,62.101 C516.479,58.943 516.448,57.996 516.448,50 C516.448,42.003 516.479,41.056 516.623,37.899 C516.755,34.978 517.244,33.391 517.654,32.338 C518.197,30.938 518.846,29.942 519.894,28.894 C520.942,27.846 521.94,27.196 523.338,26.654 C524.393,26.244 525.979,25.756 528.898,25.623 C532.057,25.479 533.004,25.448 541,25.448 C548.997,25.448 549.943,25.479 553.102,25.623 C556.021,25.756 557.607,26.244 558.662,26.654 C560.06,27.196 561.058,27.846 562.106,28.894 C563.154,29.942 563.803,30.938 564.346,32.338 C564.756,33.391 565.244,34.978 565.378,37.899 C565.522,41.056 565.552,42.003 565.552,50 C565.552,57.996 565.522,58.943 565.378,62.101 M570.82,37.631 C570.674,34.438 570.167,32.258 569.425,30.349 C568.659,28.377 567.633,26.702 565.965,25.035 C564.297,23.368 562.623,22.342 560.652,21.575 C558.743,20.834 556.562,20.326 553.369,20.18 C550.169,20.033 549.148,20 541,20 C532.853,20 531.831,20.033 528.631,20.18 C525.438,20.326 523.257,20.834 521.349,21.575 C519.376,22.342 517.703,23.368 516.035,25.035 C514.368,26.702 513.342,28.377 512.574,30.349 C511.834,32.258 511.326,34.438 511.181,37.631 C511.035,40.831 511,41.851 511,50 C511,58.147 511.035,59.17 511.181,62.369 C511.326,65.562 511.834,67.743 512.574,69.651 C513.342,71.625 514.368,73.296 516.035,74.965 C517.703,76.634 519.376,77.658 521.349,78.425 C523.257,79.167 525.438,79.673 528.631,79.82 C531.831,79.965 532.853,80.001 541,80.001 C549.148,80.001 550.169,79.965 553.369,79.82 C556.562,79.673 558.743,79.167 560.652,78.425 C562.623,77.658 564.297,76.634 565.965,74.965 C567.633,73.296 568.659,71.625 569.425,69.651 C570.167,67.743 570.674,65.562 570.82,62.369 C570.966,59.17 571,58.147 571,50 C571,41.851 570.966,40.831 570.82,37.631"></path></g></g></g></svg></div><div style="padding-top: 8px;"> <div style=" color:#3897f0; font-family:Arial,sans-serif; font-size:14px; font-style:normal; font-weight:550; line-height:18px;">Ver esta publicación en Instagram</div></div><div style="padding: 12.5% 0;"></div> <div style="display: flex; flex-direction: row; margin-bottom: 14px; align-items: center;"><div> <div style="background-color: #F4F4F4; border-radius: 50%; height: 12.5px; width: 12.5px; transform: translateX(0px) translateY(7px);"></div> <div style="background-color: #F4F4F4; height: 12.5px; transform: rotate(-45deg) translateX(3px) translateY(1px); width: 12.5px; flex-grow: 0; margin-right: 14px; margin-left: 2px;"></div> <div style="background-color: #F4F4F4; border-radius: 50%; height: 12.5px; width: 12.5px; transform: translateX(9px) translateY(-18px);"></div></div><div style="margin-left: 8px;"> <div style=" background-color: #F4F4F4; border-radius: 50%; flex-grow: 0; height: 20px; width: 20px;"></div> <div style=" width: 0; height: 0; border-top: 2px solid transparent; border-left: 6px solid #f4f4f4; 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margin-bottom:0; margin-top:8px; overflow:hidden; padding:8px 0 7px; text-align:center; text-overflow:ellipsis; white-space:nowrap;"><a href="https://www.instagram.com/p/CiadkNxDTVR/?utm_source=ig_embed&amp;utm_campaign=loading" style=" color:#c9c8cd; font-family:Arial,sans-serif; font-size:14px; font-style:normal; font-weight:normal; line-height:17px; text-decoration:none;" target="_blank">Una publicación compartida de MEMÉ (@belenbarenys)</a></p></div></blockquote> <script async src="//www.instagram.com/embed.js"></script>
    </figure><p class="article-text">
        Adem&aacute;s, la lengua funciona tambi&eacute;n como un indicador del grupo social al que los individuos pertenecen. La tambi&eacute;n ling&uuml;ista Ana Pano Alam&aacute;n, que ha publicado libros como <em>Dialogar en la Red. La lengua espa&ntilde;ola en chats, email, foros y blogs </em>(Peter Lang, 2008) o <em>El espa&ntilde;ol coloquial en las redes sociales </em>(Arco Libros, 2013), apunta que en el sociolecto de un grupo social usuario de Twitter, WhatsApp y otras redes se crean maneras de escribir y de comunicarse muy espec&iacute;ficas, que adem&aacute;s van marcadas por una variable social que, seg&uacute;n Pano Alam&aacute;n, se da en todo hablante: la edad.
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">La identidad social de un individuo pasa a través de la forma en que se comunica con los demás</p>
                <div class="quote-author">
                        <span class="name">Ana Pano Alamán</span>
                                        <span>—</span> Lingüista e investigadora del uso del español en las redes sociales
                      </div>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        &ldquo;En cada momento de nuestra vida adoptamos estrategias para comunicarnos&rdquo;, narra la doctora en una llamada con este peri&oacute;dico, &ldquo;y en la adolescencia se genera una tensi&oacute;n entre las dos formas t&iacute;picas de hablar, la de la norma y la que tiene que ver con la identidad que uno se est&aacute; creando. La identidad social de un individuo pasa a trav&eacute;s de la forma en que se comunica con los dem&aacute;s&rdquo;, termina diciendo. Esto explicar&iacute;a, seg&uacute;n las docentes, que los j&oacute;venes sean los que inventan constantemente nuevas palabras, expresiones y estructuras gramaticales, y a esto se le suma internet como una resistente v&iacute;a de expansi&oacute;n del lenguaje.
    </p><h3 class="article-text">&iquest;Un peligro para la lengua?</h3><p class="article-text">
        Ambas ling&uuml;istas reconocen que la posici&oacute;n de la Academia en este tema es de cierto modo imparcial, porque de lo que se ocupa es de la lengua culta. Sin embargo, en el mundo de la ling&uuml;&iacute;stica, s&iacute; existe desde los comienzos de internet la preocupaci&oacute;n de c&oacute;mo afectar&aacute; el uso del lenguaje de internet en la ortograf&iacute;a y los conocimientos gramaticales en las edades tempranas. Ana Pano y Carlota de Benito son partidarias de entender la lengua m&aacute;s all&aacute; de lo que dicta la norma: &ldquo;La lengua cambia y eso no lo podemos parar&rdquo;, defiende Ana. &ldquo;La cambiamos las personas&rdquo;.
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">No son faltas de ortografía, los hablantes utilizan herramientas para generar un efecto comunicativo determinado</p>
                <div class="quote-author">
                        <span class="name">Ana Pano Alamán</span>
                                        <span>—</span> Lingüista e investigadora del uso del español en las redes sociales
                      </div>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        Por eso, m&aacute;s que suponer un riesgo para la lengua, las distintas alteraciones que se generan no son sino elementos nutritivos de la misma, siempre y cuando, detallan las ling&uuml;istas, los hablantes sean capaces de diferenciar el uso de cada registro. &ldquo;El contexto comunicativo es lo que hace que como hablantes podamos seleccionar estrategias para ser m&aacute;s coloquiales o m&aacute;s formales&rdquo;, aclara Pano Alam&aacute;n. &ldquo;No son faltas de ortograf&iacute;a &mdash;aunque vayan contra la norma establecida en espa&ntilde;ol&mdash;; los hablantes utilizan herramientas para generar un efecto comunicativo determinado&rdquo;. Y eso es lo verdaderamente interesante.
    </p><p class="article-text">
        Luis D&iacute;az, que viene, como much&iacute;simos millenials, de una casa &ldquo;donde no se ha le&iacute;do&rdquo;, a&ntilde;ade que su lenguaje &ldquo;es bastante consciente&rdquo; y que se debe reconocer la cuesti&oacute;n de clase &ldquo;a la hora de observar qui&eacute;n est&aacute; escribiendo y por qu&eacute; lo hace de esa manera&rdquo;, piensa. &ldquo;Es importante que los editores arriesguen y tengan ganas de proponer cosas nuevas&rdquo; pronuncia el poeta, que prefiere entender la escritura &ldquo;como un juego&rdquo; y sentir que puede hacer &ldquo;lo que quiera&rdquo;. &ldquo;No hay que tomarse en serio lo que uno escribe&rdquo;, a&ntilde;ade. &ldquo;Cuando me sale el subrayado rojo en algunas palabras, me da igual. Cuando escribo, siento que tengo toda la libertad&rdquo;.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Ana Tenías]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/cultura/minusculas-comas-puntos-jovenes-priman-estetica-escribir_1_10451489.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sun, 27 Aug 2023 19:22:37 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[En minúsculas, sin comas y sin puntos: los jóvenes priman su estética al escribir]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Cultura,Libros,Literatura,Lingüística,Lenguaje,Estética]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Hyperpop, el género musical con origen 'queer' que triunfa en la era de la velocidad]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/cultura/musica/hyperpop-genero-musical-origen-queer-triunfa-velocidad_1_10315965.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/ae13588a-8be0-456e-a854-6da1d02fa69c_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Hyperpop, el género musical con origen &#039;queer&#039; que triunfa en la era de la velocidad"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Hace pocos años que se escucha en España, pero nació en Reino Unido en la década del 2010 y aunque la escena se ha ido transformado, sus máximos exponentes son del colectivo LGTB+</p><p class="subtitle">Irrumpe la nueva ola del pop en gallego: electrónico, autosuficiente y urbano</p></div><p class="article-text">
        Cuando Putochinomaric&oacute;n lanzaba en 2018 <a href="https://www.youtube.com/watch?v=s5t6SbSLYIE&amp;list=OLAK5uy_mPtW75H6OE1ktiRuIItQf3dHVfMG3ZfPQ" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">su &aacute;lbum </a><a href="https://www.youtube.com/watch?v=s5t6SbSLYIE&amp;list=OLAK5uy_mPtW75H6OE1ktiRuIItQf3dHVfMG3ZfPQ" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><em>Coraz&oacute;n de cerdo con ginseng al vapor</em></a>, el g&eacute;nero del hyperpop apenas ten&iacute;a hueco en la industria musical espa&ntilde;ola. Movi&eacute;ndose siempre en la escena m&aacute;s <em>underground</em>, eran pocos los artistas que encabezaban entonces en el pa&iacute;s un movimiento tra&iacute;do del pop m&aacute;s exagerado del Reino Unido y Estados Unidos, que beb&iacute;a de la electr&oacute;nica, del <em>sped up</em> &mdash;sonidos acelerados&mdash;, de la m&aacute;quina, de las voces distorsionadas <a href="https://www.youtube.com/watch?v=OeFycg2gdyk" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">y del juego entre la m&uacute;sica y lo digital</a>. A d&iacute;a de hoy el hyperpop tiene ganado su terreno en Espa&ntilde;a pero sin alcanzar lo <em>mainstream</em>, la escena se ha reconvertido y los valores parecen haber cambiado. Sigue siendo, eso s&iacute;, el g&eacute;nero musical que nace y triunfa en la d&eacute;cada de la velocidad, en la era de la tecnolog&iacute;a, de las ansiedades generacionales y de la democratizaci&oacute;n de la m&uacute;sica.
    </p><p class="article-text">
        Entre nombres como Rojuu, Mda, Fran Laoren, Orslok, Slappy Av, Rakky Ripper, LVL1, Lhara, Faxu, Sticky M.A, Mar&iacute;a Escarmiento, alequi o Detuned Freq se encuentran algunos de los m&aacute;s sonados del hyperpop espa&ntilde;ol, y algunos de los m&aacute;s recientes. El g&eacute;nero suma cada vez m&aacute;s exponentes, se convierte en una prueba clara de que la m&uacute;sica es accesible y plural y contin&uacute;a siendo, sin embargo, un grupo reducido en la industria nacional. Seg&uacute;n algunos de sus referentes, se mantiene lejos de lo que un d&iacute;a fue.
    </p><p class="article-text">
        Hace menos de tres a&ntilde;os que existe <a href="https://linktr.ee/Vlexpop" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">VLEX</a>, una de las pocas discogr&aacute;ficas que se dedican al hyperpop en Espa&ntilde;a. <a href="https://open.spotify.com/artist/1eSwgui2FpnjUczhPdCuvb" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Turian Boy</a> fund&oacute; el sello en Valencia para dar cobertura a un g&eacute;nero entonces relativamente nuevo en el pa&iacute;s, con apenas representaci&oacute;n y con un grupo de artistas emergentes con una apuesta vanguardista que llevaba al l&iacute;mite las posibilidades de lo sonoro. En una conversaci&oacute;n con este peri&oacute;dico, el m&uacute;sico y productor narra c&oacute;mo sin embargo, en otro lado del mundo, el hyperpop ya ten&iacute;a su lugar: &ldquo;El inicio del g&eacute;nero est&aacute; en el paso que dio el EDM&nbsp; &mdash;<em>Electronic Dance Music</em>&mdash; al Electronic Pop&rdquo;, dice haciendo referencia a lo que ocurri&oacute; hace diez a&ntilde;os en Reino Unido y en Estados Unidos con la evoluci&oacute;n de la m&uacute;sica y la tecnolog&iacute;a.&nbsp;
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">El hyperpop nació como un género musical transincluyente</p>
                <div class="quote-author">
                        <span class="name">Turian Boy</span>
                                        <span>—</span> Músico, productor y fundador del sello VLEX
                      </div>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        El nuevo estilo musical guardaba un formato propio de los 2000, plagado de &ldquo;<a href="https://www.youtube.com/watch?v=1MQUleX1PeA" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link" target="_blank">sonidos estridentes y electr&oacute;nicos</a>, bajos muy potentes y marcados, voces muy pixeladas, elementos agresivos y saturados, instrumentos sin filtro y melod&iacute;as muy constantes&rdquo;, detalla Turian Boy. Eran rasgos que ten&iacute;an mucho que ver con la consolidaci&oacute;n definitiva de Internet, con el autotune, con las nuevas formas digitales de producci&oacute;n, con una apariencia futurista y con una idea art&iacute;stica rompedora con el pasado. Es por eso mismo, sostiene el productor, que &ldquo;much&iacute;sima gente de colectivos oprimidos adopt&oacute; toda una est&eacute;tica y toda una forma de generar m&uacute;sica: para liberarse&rdquo;, dice. &ldquo;El hyperpop naci&oacute; como un g&eacute;nero musical transincluyente&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Los primeros a&ntilde;os ni siquiera ten&iacute;a un nombre. Al estilo de m&uacute;sica definido por la saturaci&oacute;n surrealista de los sonidos y por el lado m&aacute;s<em> naif</em> del pop se le sol&iacute;a llamar 'PC Music', porque as&iacute; era el nombre de la discogr&aacute;fica brit&aacute;nica que lo hizo por primera vez y que segu&iacute;a funcionando como la principal productora de este g&eacute;nero reci&eacute;n nacido. El sello lo hab&iacute;a fundado <a href="https://www.youtube.com/watch?v=YG0ggHM1PLM" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">A.G. Cook</a>, y de &eacute;l formaba parte una de las figuras m&aacute;s imprescindibles para la existencia del hyperpop hasta d&iacute;a de hoy: <a href="https://www.youtube.com/watch?v=m_S0qCeA-pc" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Sophie</a>. La artista experimental escocesa, trans, compositora, DJ y cantante estaba detr&aacute;s de artistas consagradas como Madonna, pero tambi&eacute;n de muchas de las primeras producciones que poco a poco iban construyendo el considerado subg&eacute;nero musical como un estilo definido y de esencia propia: Charlie XCX, Hannah Diamond o Hayden Dunham &mdash;conocida tambi&eacute;n como QT&mdash; fueron <a href="https://www.youtube.com/watch?v=1MQUleX1PeA" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">algunas de las pioneras del hyperpop que salieron a la luz a trav&eacute;s de PC Music</a>.
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            <span class="title">
                Turian Boy, músico y fundador del sello de pop de vanguardia VLEX                            </span>
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        &ldquo;Era una movida muy <em>gays and girls </em>y gente trans. Mucha gente que ven&iacute;a del emo se sinti&oacute; reflejada, porque era un estrato muy <em>underground</em> al que le costaba salir hacia un punto <em>mainstream</em>&rdquo;, insiste Turian Boy, que prefiere llamar 'pop de vanguardia' a lo que hacen desde la discogr&aacute;fica. El m&uacute;sico piensa que es inevitable que algunos colectivos acaben representando ciertos g&eacute;neros musicales, porque guardan en com&uacute;n un valor, una naturaleza, como ocurre con lo LGTB+ y el hyperpop: &ldquo;Esa agresividad que uno tiene ah&iacute; dentro por no poder expresar a su manera lo que quiere ser explot&oacute; de repente, y era una manera tambi&eacute;n de atacar a los g&eacute;neros que ya estaban ah&iacute;. Era hacerlo agresivo e inaccesible. Si no la has escuchado antes <a href="https://www.youtube.com/watch?v=es9-P1SOeHU" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">es una m&uacute;sica a la que cuesta entrar</a>, y eso marca un corte, para que no entre todo el mundo. Aunque claramente es muy pop, todo va al 3.000&rdquo;, piensa el artista.
    </p><h3 class="article-text"><strong>Un hyperpop distinto en Espa&ntilde;a</strong></h3><p class="article-text">
        La entrada a Espa&ntilde;a fue progresiva. El artista <a href="https://open.spotify.com/artist/0UDkMW0MDYYjQpPx0v7pBP" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">eurosanto</a> es tambi&eacute;n uno de los primeros m&uacute;sicos y productores que dieron el arranque del hyperpop en el pa&iacute;s y que, igual que Putochinomaric&oacute;n, Turian Boy o LVL1 &mdash;<a href="https://www.youtube.com/watch?v=FWKoOiQ1NVM&amp;t=2s" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link" target="_blank">de mayor reconocimiento internacional</a>&mdash;, se mantiene <a href="https://www.youtube.com/watch?v=M-G8TQoNgT8" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">dentro de la escena </a><a href="https://www.youtube.com/watch?v=M-G8TQoNgT8" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><em>queer</em></a><em> </em>en la que hab&iacute;a nacido el estilo musical tiempo atr&aacute;s. Cuenta eurosanto en una entrevista con elDiario.es que empez&oacute; haciendo m&uacute;sica &ldquo;m&aacute;s experimental&rdquo; bajo influencias de <a href="https://www.youtube.com/watch?v=yBZx5thOlOs" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">artistas como Arca</a>, pero que poco a poco fue vincul&aacute;ndose al estilo de Sophie y todo explosion&oacute; cuando en 2019 trabaj&oacute; con Rakky Ripper para el disco <a href="https://www.youtube.com/watch?v=BsE0jGUJPro&amp;list=OLAK5uy_nPTrlM2bXak2LxxAklA3cPuupm5_IRPkM" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link" target="_blank"><em>Neptune Diamond</em></a><em>.</em> All&iacute; fue cuando se dirigi&oacute; al hyperpop de una forma m&aacute;s &ldquo;consciente&rdquo;, afirma. <a href="https://open.spotify.com/artist/709Jlt6vuJFApBGA8oXabj" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Rakky Ripper</a>, otra de las grandes protagonistas del g&eacute;nero en espa&ntilde;ol, dio este a&ntilde;o un empuj&oacute;n de visibilidad al hyperpop <a href="https://www.youtube.com/watch?v=2cFAyu589K4" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">present&aacute;ndose al Benidorm Fest con </a><a href="https://www.youtube.com/watch?v=2cFAyu589K4" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><em>Tracci&oacute;n</em></a>, una canci&oacute;n llena de m&aacute;quina y electr&oacute;nica con la que quer&iacute;a representar a Espa&ntilde;a internacionalmente en Eurovisi&oacute;n.
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            <span class="title">
                La cantante Rakky Ripper, una de las pocas mujeres en la escena del hyperpop español                            </span>
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        &ldquo;En aquel momento en nuestro pa&iacute;s no hab&iacute;a casi nadie haciendo este rollo de m&uacute;sica y diciendo abiertamente que era un estilo inspirado en Sophie. Y no hab&iacute;a chicas, no ten&iacute;amos la figura de <em>popstar</em> femenina que hab&iacute;a triunfado en otros pa&iacute;ses. Aqu&iacute; ten&iacute;amos much&iacute;simo reggaet&oacute;n y much&iacute;simo trap, ten&iacute;amos a La Zowi, pero no ten&iacute;amos pop en espa&ntilde;ol&rdquo;, expresa eurosanto. Y aunque son varios los artistas que conformaron el estilo desde la escena no normativa, al final, &ldquo;como siempre ocurre con la m&uacute;sica&rdquo;, opina Rakky Ripper en una videollamada con este medio, el hyperpop en Espa&ntilde;a acab&oacute; dividi&eacute;ndose.
    </p><blockquote class="quote">

    
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      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">No me gusta nada que se me englobe en el pop porque yo pienso que hago música urbana</p>
                <div class="quote-author">
                        <span class="name">Mda</span>
                                        <span>—</span> Cantante
                      </div>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        <a href="https://open.spotify.com/artist/6goQbtqjPhPns8RVRXTyp7" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Mda es uno de los grandes referentes nacionales del hyperpop</a>. El joven m&uacute;sico gallego nacido en Zaragoza de la generaci&oacute;n Z no guarda sus ra&iacute;ces musicales en la esfera <em>queer</em> de la que parte el estilo musical, pero sin embargo tambi&eacute;n es considerado uno de los primeros en saltar al espacio p&uacute;blico espa&ntilde;ol como 'hyperpoper' y uno de los que contin&uacute;an haciendo posible la evoluci&oacute;n del g&eacute;nero. Igual que les ocurre al resto, Mda dice en una entrevista en el Palacio de la Prensa con elDiario.es que &eacute;l no utilizar&iacute;a la etiqueta del hyperpop para definir su m&uacute;sica, pero que comprende y asume <a href="https://www.youtube.com/watch?v=yt7vonufgPk" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">que su estilo concuerda con muchos de los rasgos m&aacute;s definitorios del nuevo estilo musical</a>.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Yo vengo del rap, realmente. Llevo escribiendo desde muy peque&ntilde;o. La primera canci&oacute;n que me grab&eacute; era una instrumental robada de Drake. Luego tir&eacute; m&aacute;s hacia el trap, pero fui evolucionando y poco a poco buscando m&aacute;s la musicalidad que la tonter&iacute;a&rdquo;, narra el cantante, <a href="https://open.spotify.com/album/50x2N4UNKcWEts2X7J3S0v" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">que lanz&oacute; hace unas semanas su nuevo disco </a><a href="https://open.spotify.com/album/50x2N4UNKcWEts2X7J3S0v" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><em>^^7^ ii</em></a><em>. </em>En su caso, la primera vez que escuch&oacute; autotune fue con<a href="https://www.youtube.com/watch?v=2IH8tNQAzSs" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"> </a><a href="https://www.youtube.com/watch?v=2IH8tNQAzSs" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><em>Lollipop</em></a><a href="https://www.youtube.com/watch?v=2IH8tNQAzSs" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">, del rapero Lil Wayne</a>. &ldquo;Yo siempre supe que quer&iacute;a eso&rdquo;, confiesa. A la pregunta de c&oacute;mo lleg&oacute; entonces el gran cambio hacia lo que se conoce como hyperpop, Mda responde que la pandemia fue un momento crucial: &ldquo;Tuve que volver a mi casa y me compr&eacute; lo b&aacute;sico, un micro y una tarjeta de sonido. Y ah&iacute; empec&eacute; a hacerlo todo yo. Es cuando m&aacute;s progres&eacute;, porque es cuando m&aacute;s me pude encontrar&rdquo;, expresa el m&uacute;sico.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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            <span class="title">
                El cantante Mda, que acaba de publicar el disco &#039;^^7^ ii&#039;                            </span>
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        Corroborando entonces que el hyperpop es tambi&eacute;n hijo de la democratizaci&oacute;n de la m&uacute;sica y de la inmersi&oacute;n popular de la tecnolog&iacute;a, el artista se siente lejos sin embargo de otros cantantes con los que comparte etiqueta. &ldquo;Me he nutrido de cosas muy dispares, desde Alpha Blondy hasta Artic Monkeys, pero casi nunca pop&rdquo;, sostiene Mda. &ldquo;No me gusta nada que se me englobe en el pop porque yo pienso que hago m&uacute;sica urbana. Pero tambi&eacute;n pruebo cosas nuevas, por ejemplo el a&ntilde;o pasado me junt&eacute; con <a href="https://www.eldiario.es/cultura/musica/hyperpop-tecno-electronica-cosas-brujas-nuevo-disco-maria-escarmiento_1_9952623.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Mar&iacute;a Escarmiento</a>, que me mola y tiene la misma vibra aunque no nos parezcamos en nada&rdquo;, dice el artista respecto a una de las pocas mujeres, junto a Rakky Ripper, que hacen hyperpop nacional en la actualidad.
    </p><h3 class="article-text">Un g&eacute;nero en constante cambio</h3><p class="article-text">
        Esta convergencia de exponentes radicalmente distintos en el mismo g&eacute;nero musical puede tener varias explicaciones. El m&uacute;sico eurosanto cree que el propio hyperpop &ldquo;ha experimentado mucho con los sonidos del trap&rdquo; y que el mejor ejemplo est&aacute; en la propia Sophie, que lleg&oacute; a producir para el rapero Vince Staples. &ldquo;Puede ser que estos sonidos hayan llegado as&iacute; a este p&uacute;blico y haya dicho: 'Vamos a hacer esto, que es como el trap pero con un<em> twist </em>m&aacute;s energ&eacute;tico, que tambi&eacute;n mola: se puede bailar, se puede saltar en un concierto y se puede hacer un pogo'. No es tan descabellado, realmente&rdquo;, piensa el artista, que sostiene que en realidad no hay confrontaci&oacute;n entre ambas escenas, sino pluralidad y evoluci&oacute;n. &ldquo;Pero es verdad que la etiqueta del hyperpop, entonces, ha cambiado. No vamos a llamarle PC Music, vamos a llamarle hyperpop, que ha pasado de lo que era antes a lo que es ahora, trap con voz de pitufo y BPM's &mdash;<em>beats</em> por minuto&mdash; acelerados&rdquo;, expresa.
    </p><blockquote class="quote">

    
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      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">El sentido más puro del hyperpop no puede avanzar en un país como España</p>
                <div class="quote-author">
                        <span class="name">Nadia Leal</span>
                                        <span>—</span> Periodista musical
                      </div>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        M&aacute;s all&aacute; del car&aacute;cter &ldquo;abierto&rdquo; de la m&uacute;sica, piensa Nadia Leal, <a href="https://www.neo2.com/categoria/musica/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">periodista musical y editora jefe de m&uacute;sica de NEO2</a>, el dr&aacute;stico cambio del hyperpop en el panorama nacional tiene tambi&eacute;n una raz&oacute;n moral. &ldquo;Es un g&eacute;nero que se ha quedado como nicho en Espa&ntilde;a&rdquo;, dice en una llamada con elDiario.es. &ldquo;Sophie &mdash;que falleci&oacute; accidentalmente hace dos a&ntilde;os&mdash; demostr&oacute; que una productora trans puede conseguirlo, pero yo creo que el sentido m&aacute;s puro del hyperpop no puede avanzar en un pa&iacute;s como Espa&ntilde;a. Es un problema de base. Varios artistas de los que he entrevistado me lo han dicho&rdquo;, confirma la periodista. &ldquo;Los grandes g&eacute;neros musicales vienen de los negros o de los maricones. La electr&oacute;nica naci&oacute; pr&aacute;cticamente de estos colectivos. El hyperpop nace de las personas raras, de un <em>nerd </em>de pelo largo, de disidentes, de activistas, de ni&ntilde;os a los que hac&iacute;an bullying en el colegio. La gente aqu&iacute; no est&aacute; preparada para verlo sobre los grandes escenarios. Y como en Espa&ntilde;a no nos gusta tener esa clase de &iacute;dolos, se transforma&rdquo;, razona Leal.
    </p><p class="article-text">
        Turian Boy corrobora que el g&eacute;nero &ldquo;ha sido comido por la heteronorma&rdquo;, pero argumenta que en realidad es &ldquo;inevitable&rdquo; que la m&uacute;sica &ldquo;cambie y se desarrolle&rdquo;, expresa poniendo como ejemplo el auge del <em>hardcore </em>dentro del g&eacute;nero<em>, </em>que de repente est&aacute; siendo utilizado por la mayor&iacute;a de sus autores. Adem&aacute;s, cree que dif&iacute;cilmente sus protagonistas conozcan &ldquo;el trasfondo real&rdquo;. Rakky Ripper recuerda que &ldquo;mientras la gente del colectivo&rdquo; escucha a &ldquo;hombres cis y artistas heteronormativos&rdquo;, en el caso contrario ellos &ldquo;indagan muy poco en la m&uacute;sica del colectivo y en la m&uacute;sica que hacen las mujeres&rdquo;, piensa. &ldquo;Pero ni siquiera creo que sea su culpa&rdquo;, concluye Ripper, &ldquo;es algo m&aacute;s sistem&aacute;tico&rdquo;. En este sentido, ambos coinciden con la opini&oacute;n de eurosanto, que aboga por la esencia de la escena <em>queer </em>feminista del hyperpop en el lugar del que viene: &ldquo;No nos est&aacute;n quitando nada, realmente. Seguimos teniendo lo que queremos, podemos seguir haci&eacute;ndolo&rdquo;, justifica.
    </p><h3 class="article-text"><strong>Hacia un futuro incierto&nbsp;</strong></h3><p class="article-text">
        Lo que parece quedar claro es que, por sus caracter&iacute;sticas, el hyperpop tiene un futuro todav&iacute;a m&aacute;s incierto que el de otros g&eacute;neros. &ldquo;Es algo muy nuevo&rdquo;, recuerda Nadia Leal, &ldquo;y si destaca por algo es por ser una alteraci&oacute;n de la realidad. La sensaci&oacute;n que a m&iacute; me dio cuando me lleg&oacute; fue de libertad&rdquo;, aclara. As&iacute; que quiz&aacute;s esa misma libertad es la que marca su destino.&nbsp;
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">Hay mucha vanguardia y mucha calidad. Creo que el hyperpop tiene mucho futuro</p>
                <div class="quote-author">
                        <span class="name">Rakky Ripper</span>
                                        <span>—</span> Cantante
                      </div>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        El estilo destaca tambi&eacute;n por ser uno de los que mejor acogen colaboraciones, <em>remixes </em>y versiones en la actualidad, comport&aacute;ndose como un g&eacute;nero musical melanc&oacute;lico con el pasado y acorde con las circunstancias vitales de toda una generaci&oacute;n. &ldquo;Yo creo que Espa&ntilde;a es uno de los pa&iacute;ses a los que m&aacute;s r&aacute;pido llegan las tendencias actualmente, e incluso las mejora&rdquo;, insiste Rakky Ripper. &ldquo;Hay mucha vanguardia y mucha calidad. El cambio, la experimentaci&oacute;n&hellip; Todo juega a favor del hyperpop. Al final es pop electr&oacute;nico, y es algo muy mutable. Tiene bastantes perspectivas de evolucionar. Creo que tiene mucho futuro&rdquo;, afirma la cantante.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;No creo que lo <em>mainstream </em>rompa con el hyperpop&rdquo; piensa por su parte Mda, que concuerda m&aacute;s con la idea de que los artistas &ldquo;puedan vivir de la m&uacute;sica&rdquo; que con la teor&iacute;a de que su valor acaba cuando algo deja de ser alternativo. &ldquo;Lo que de verdad deshace todo es que alguien te compre como artista, eso es lo que rompe tu creatividad&rdquo;, sostiene el cantante. Para otros compa&ntilde;eros de etiqueta, sus posibilidades de futuro tambi&eacute;n son tan amplias como interesantes: &ldquo;Hay que estar abierto a lo que venga. No hay que ser tan <em>hater</em> de algo si de esa forma m&aacute;s gente puede disfrutar la m&uacute;sica o convertirla en algo diferente&rdquo;, razona eurosanto. 
    </p><p class="article-text">
        Y el mismo camino toma Turian Boy: &ldquo;Decir que esto es o no es hyperpop me parece de pureta tonto. Hay que entender que las cosas mutan, pero tambi&eacute;n que en este crecimiento ha habido una intersecci&oacute;n de valores y habr&aacute; gente que se quedar&aacute; porque ser&aacute; su rollo, ser&aacute; su movida y sentir&aacute; que es su lugar&rdquo;, aclara el productor, defendiendo todas las vertientes del estilo musical. Es la declaraci&oacute;n m&aacute;s honesta que sus autores pueden hacer hacia el hyperpop. Continuar con la misma infinidad de posibilidades que le define. &ldquo;No sabemos a d&oacute;nde va a llegar&rdquo;, concluye el artista, &ldquo;pero a fin de cuentas, &iquest;qu&eacute; sabemos de los g&eacute;neros?&rdquo;.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Ana Tenías]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/cultura/musica/hyperpop-genero-musical-origen-queer-triunfa-velocidad_1_10315965.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Fri, 28 Jul 2023 19:54:41 +0000]]></pubDate>
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      <media:keywords><![CDATA[Cultura,Música,Música electrónica,Pop]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[El movimiento corporal de una generación postinternet frustrada]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/cultura/movimiento-corporal-generacion-postinternet-frustrada_1_10276259.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/6dc26fd3-3cf7-4058-ad18-ac9249bade1e_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="La pieza de danza de laSADCUM, un retrato de la saturación tecnológica y del cuerpo en las nuevas generaciones"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">'ACLUCALLS', la pieza de la compañía de danza multidisciplinar laSADCUM, es una apuesta vanguardista que observa la reacción física de la saturación tecnológica, la explotación del cuerpo y otros traumas generacionales compartidos</p><p class="subtitle">El triunfo de “lo raro”: vanguardia y folk en la propuesta de España para el gran evento mundial de la escenografía</p></div><p class="article-text">
        Se apaga la luz. Al centro de la sala llega alguien que comienza a hablar con una voz aguda e ininteligible, corta, veloz. A sus espaldas, dos pantallas proyectan en un texto la interpretaci&oacute;n de su lengua, una lengua que no se entiende pero que, sin embargo, a todos les resulta demasiado cercana. Recuerda a la de un videojuego, un robot o un audio hipersaturado. Es la lengua de la era digital. Cuando habla, lo hace con un movimiento espasm&oacute;dico y repetitivo que le hace ondear la melena largu&iacute;sima como si fuese parte de un dise&ntilde;o audiovisual previo. Como si se le viese a trav&eacute;s de una pantalla. Pero est&aacute; ah&iacute;. De carne y hueso. Y en mitad de la Sala Negra de <a href="https://www.teatroscanal.com/espectaculo/aclucalls-lasadcum-med23/" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link" target="_blank">los Teatros del Canal de Madrid</a>, el personaje advierte que en breve arrancar&aacute; un proceso de programaci&oacute;n inform&aacute;tica; a partir de entonces, <a href="https://vimeo.com/693868817" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link" target="_blank">invade el terreno una multitud de figuras</a> que corren, saltan, se retuercen, se tiran al suelo, miran, abren la boca, la cierran, se tocan la cara, el cuerpo, se apartan, se giran, siguen corriendo. Y uno comienza a pensar en s&iacute; mismo.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Hay algo en la virtualidad que para m&iacute; no es ex&oacute;tico. Es algo que ya va conmigo&rdquo;, dice <a href="https://www.cccb.org/es/participantes/ficha/guillem-jimenez/237930" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Guillem Jim&eacute;nez</a>, bailar&iacute;n, core&oacute;grafo y director de la pieza <a href="https://www.teatroscanal.com/espectaculo/aclucalls-lasadcum-med23/" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link" target="_blank"><em>ACLUCALLS</em></a><em> </em>que se present&oacute; en la capital a finales de mayo <a href="https://www.youtube.com/watch?v=mG9MRFHhCnM" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">dentro del 38&ordm; Festival Madrid en Danza</a> pero que est&aacute; pensada para continuar program&aacute;ndose &ldquo;en los diferentes lugares&rdquo; que acojan la propuesta, anuncia. En una conversaci&oacute;n con este peri&oacute;dico cuenta que el nombre de <a href="https://www.instagram.com/lasadcum/?hl=es" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link" target="_blank">laSADCUM</a>, la compa&ntilde;&iacute;a de danza que cre&oacute; en Barcelona hace cuatro a&ntilde;os a la que prefiere llamar 'proyecto', naci&oacute; cuando un amigo le cont&oacute; que en su 18 cumplea&ntilde;os &ldquo;solo hab&iacute;a tenido una <em>sad cum, </em>una corrida triste, una masturbaci&oacute;n insatisfactoria&rdquo;. Le pareci&oacute; un concepto &ldquo;demasiado representativo de toda una generaci&oacute;n&rdquo;, a la que Jim&eacute;nez pertenece y sobre la que ya comenzaba entonces a indagar inevitablemente <a href="https://vimeo.com/lasadcum" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">en sus primeras obras art&iacute;sticas</a>.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Piensa el artista que &ldquo;nos comportamos como avatares&rdquo; porque &ldquo;intuitivamente repetimos todo lo que consumimos y hacemos de ello una fuente de inspiraci&oacute;n&rdquo;. <em>ACLUCALLS,</em> de hecho, se compone tambi&eacute;n de constantes referencias audiovisuales que se relacionan directamente con los movimientos de los artistas en el escenario. &ldquo;Comportarse como un avatar que hace lo mismo que consume no es emular la tecnolog&iacute;a, es lo que ya llevamos dentro&rdquo;, explica Guillem. &ldquo;Algo que hemos trabajado mucho en la pieza es <a href="https://vimeo.com/693868817" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">intentar generar cuerpos muy virtuales</a>, pero que por la duraci&oacute;n y por el tipo de ritmo que llevamos se conviertan en algo org&aacute;nico&rdquo;, apunta. Y ese significado lo abraza todo. Un elenco de doce int&eacute;rpretes &mdash;Alexa Moya, Carla Moll, Javi Valls, Juan Galo, Judit Amengual, Laia Camps, Marina Olivares, Meritxell de Soto, Ona Cros, Stefano de Luca, Vera Palomino y el propio Guillem Jim&eacute;nez&mdash; que sobre el suelo se arrastran, se vuelcan, se machacan. Se dejan invadir por una fuerza violenta. La de su propia identidad.
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">Comportarse como un avatar que repite lo que consume no es emular la tecnología, es lo que ya llevamos dentro</p>
                <div class="quote-author">
                        <span class="name">Guillem Jiménez</span>
                                        <span>—</span> Bailarín y coreógrafo
                      </div>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        Si tiene que llamarlo de alg&uacute;n modo, se&ntilde;ala Guillem, el t&eacute;rmino es &ldquo;danza contempor&aacute;nea&rdquo;, pero en realidad cree firmemente que lo que explora es &ldquo;lo mismo&rdquo; que con su vida, dice: &ldquo;Un <em>collage</em>, un parche, una yuxtaposici&oacute;n de cosas que tienen que ver con el cuerpo, el v&iacute;deo o la m&uacute;sica&rdquo;, por ejemplo. &ldquo;He aprendido mucha danza por internet. Viendo v&iacute;deos, tr&aacute;ilers de piezas o publicaciones en Instagram. Pienso que somos todo lo que hemos hecho, as&iacute; que en laSADCUM nos gusta trabajar la danza como algo mucho m&aacute;s general&rdquo;, recalca. 
    </p><blockquote class="quote">

    
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      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">He aprendido mucha danza por Internet, por eso exploro un &#039;collage&#039; de cosas que tienen que ver con el cuerpo, el vídeo o la música</p>
                <div class="quote-author">
                        <span class="name">Guillem Jiménez </span>
                                        <span>—</span> Bailarín y coreógrafo
                      </div>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        &ldquo;Hace tres o cuatro a&ntilde;os, cuando empec&eacute; a idear el proyecto, estuve leyendo muchos discursos te&oacute;ricos acerca de la generaci&oacute;n que viene y la inmersi&oacute;n tecnol&oacute;gica, pero todos eran desde un punto muy externo a la vivencia colectiva&rdquo;, explica. &ldquo;Eran fil&oacute;sofos hablando de cuerpos y generaciones que yo ya estaba viviendo. La pornograf&iacute;a, la saturaci&oacute;n inform&aacute;tica o la exposici&oacute;n en redes no eran para m&iacute; cosas ajenas, sino una cosa muy vivencial que me hac&iacute;a pensar que yo no me comporto as&iacute; porque quiera, sino porque no s&eacute; hacerlo de otra forma&rdquo;, piensa el bailar&iacute;n barcelon&eacute;s.
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        Por eso <em>ACLUCALLS </em>&mdash;que es el t&eacute;rmino en catal&aacute;n de las anteojeras que se les pone a los caballos para que solo vean el camino recto, evitando cualquier distracci&oacute;n por los lados&mdash; es &ldquo;un autorretrato grotesco de la sociedad y de la generaci&oacute;n postinternet&rdquo; que se construye a partir de tres conceptos clave: la programaci&oacute;n inform&aacute;tica &mdash;que se puede entender &ldquo;desde la coreograf&iacute;a, desde la programaci&oacute;n de nuestros cuerpos&rdquo;, se&ntilde;ala el director&mdash;; la pantalla, y el <em>workout</em>, t&eacute;rmino que hace referencia al trabajo o ejercicio del cuerpo y que Guillem utiliza para hablar de una insistencia contempor&aacute;nea por &ldquo;programar el cuerpo, esculpirlo, ir a por un objetivo, el de capitalizar tu propio cuerpo&rdquo;. Son algunos de los traumas que el artista identifica comunes en la d&eacute;cada de la sobreexposici&oacute;n, la hipersexualizaci&oacute;n, la precariedad y la autorrealizaci&oacute;n. Y la obra escarba en todos ellos.
    </p><blockquote class="quote">

    
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      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">La narrativa de la obra es cero empoderada. Nunca quise representarlo como algo negativo, sino como una manera de contar lo que nos pasa y punto</p>
                <div class="quote-author">
                        <span class="name">Guillem Jiménez</span>
                                        <span>—</span> Bailarín y coreógrafo
                      </div>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        Dedic&aacute;ndose a la danza, explica el core&oacute;grafo &mdash;que adem&aacute;s es hermano del tambi&eacute;n bailar&iacute;n <a href="https://www.youtube.com/watch?v=coYzeiW_iPE" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Pol Jim&eacute;nez</a>&mdash;, para &eacute;l los cuerpos &ldquo;ya cuentan cosas&rdquo; por s&iacute; solos. Incide en que le gusta examinar el modo en el que la gente se muestra a s&iacute; misma en algo tan cotidiano como una conversaci&oacute;n, y all&iacute; observa que los m&aacute;s j&oacute;venes est&aacute;n &ldquo;todo el rato mirando a otros sitios, el cuerpo est&aacute; m&aacute;s inquieto&rdquo;, mientras que la gente que tiene a partir de 30 o 40 a&ntilde;os &ldquo;mira de forma directa a los ojos, el cuerpo est&aacute; m&aacute;s tranquilo&rdquo;, reflexiona. &ldquo;Son cosas que ya est&aacute;n ah&iacute;&rdquo;. Como plantarse ante un espejo.
    </p><h3 class="article-text"><strong>Del trauma a la obra</strong></h3><p class="article-text">
        Hacer del malestar com&uacute;n un foco de creaci&oacute;n vino casi solo. Su creador argumenta que para &eacute;l &ldquo;es muy importante generar narrativas contempor&aacute;neas que sean de f&aacute;cil acceso&rdquo;, y cree que esta es una de ellas. &ldquo;Cualquier tipo de espectador, independientemente de su generaci&oacute;n, su oficio, sus gustos o de si se fija m&aacute;s en unas cosas que en otras, puede entender el viaje. Es un viaje en el que se ve a unos personajes que se van saturando poco a poco&rdquo;, adelanta. Insiste en que se trata de una forma de estar en el mundo. &ldquo;La narrativa de la obra es cero empoderada. Nunca quise representarlo como algo negativo, sino como una manera de contar lo que nos pasa y punto&rdquo;, recalca Guillem. &ldquo;Pero no s&eacute; si me sali&oacute; muy bien. Claramente, la pieza es bastante triste&rdquo;, aclara.
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                Fotografía de la pieza de laSADCUM, la primera obra de gran formato de la compañía                            </span>
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        A las inseguridades de una sociedad joven precarizada se le suman <a href="https://www.eldiario.es/cultura/superficiales-vagos-victimistas-retrato-cultura-zeta_1_9860737.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">los extendidos juicios a la denominada 'generaci&oacute;n de cristal'</a>. Pero Guillem lo rebate diciendo: &ldquo;Yo no te puedo hablar de otras problem&aacute;ticas, te puedo hablar de las m&iacute;as. Y quiero hacerlo de una forma honesta&rdquo;. Recuerda el core&oacute;grafo que, en ocasiones, se genera cierta distancia en la reacci&oacute;n general de la pieza: mientras que la gente m&aacute;s joven &ldquo;empatiza mucho&rdquo;, incide, a veces otro p&uacute;blico de mayor edad &ldquo;se queda muy tocado al ver el punto de vista que tiene nuestra generaci&oacute;n de s&iacute; misma&rdquo;.&nbsp;
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                Escena de &#039;ACLUCALLS&#039; en la que los intérpretes hacen un juego coreográfico con objetos de cartón que interfieren en el movimiento                            </span>
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        Hasta ahora, laSADCUM ha estado presente en instituciones como el CCCB &mdash;donde se estren&oacute; la obra con coproducci&oacute;n, junto al Dansa Metropolitana&mdash;, La Casa Encendida, Teatro El Musical, el Museo Guggenheim de Bilbao, el MAC Festival o La Capella, entre otros. Sus obras han merecido varios premios y han sido acogidas por residencias art&iacute;sticas y otros espacios culturales como Graner, Fabra i Coats, Centre Civic Barceloneta o La Caldera, y <em>ACLUCALLS </em>recibi&oacute; la ayuda Creaci&oacute;n Injuve. El pr&oacute;ximo a&ntilde;o estrenar&aacute; <em>NAVAJA, </em>adelanta Jim&eacute;nez a elDiario.es,<em> </em>un proyecto que nace de la propia experiencia con la educaci&oacute;n en el porno y que culmina en una exploraci&oacute;n social que identifica la sexualidad como el eje central de lo identitario.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Hace unos a&ntilde;os dej&eacute; de ser <em>twink</em> [t&eacute;rmino que define al prototipo de chico joven en el colectivo gay, normalmente marcado por rasgos comunes en la pubertad como la ausencia de vello corporal o la delgadez], y tuve una frustraci&oacute;n muy extra&ntilde;a porque todo lo que yo hab&iacute;a aprendido era a trav&eacute;s del porno, solo consum&iacute;a <em>twinks </em>con <em>daddies</em>&rdquo;, reflexiona Guillem. &ldquo;Pens&eacute; mucho en <a href="https://www.youtube.com/watch?v=z1hFwsXaTVY" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><em>La consagraci&oacute;n de la primavera</em></a><a href="https://www.youtube.com/watch?v=z1hFwsXaTVY" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"> de Pina Bausch</a>, ese momento de la llegada de la regla, de la fertilidad, del momento de sexualizaci&oacute;n m&aacute;xima. Quer&iacute;a abordar el tema de la sexualidad en cualquier g&eacute;nero, pero desde ese punto en el que el cuerpo todav&iacute;a no est&aacute; definido, donde uno ya no es joven pero tampoco adulto. Es el punto intermedio en el que yo me encuentro, incluso en la danza&rdquo;, sostiene. &ldquo;Ser&aacute; un musical ballet de<em> twinks</em>, lolitas y asesinos folcl&oacute;ricos&rdquo;, revela entre risas el core&oacute;grafo.&nbsp;
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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            <span class="title">
                Fotografía de uno de los primeros personajes que aparecen en &#039;ACLUCALLS&#039;                            </span>
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        A escasas horas de salir al centro de la sala del teatro y lanzarse al retrato atrevido, fiel e hipnotizador de lo que son, Guillem Jim&eacute;nez termina hablando de c&oacute;mo la trayectoria de un artista emergente joven est&aacute; profundamente marcada por los mismos traumas que ahora exponen. &ldquo;Estoy empezando y no me conozco a m&iacute; mismo. Noto que hay una especie de presi&oacute;n por tener que estar muy seguro de muchas cosas, pero yo no lo estoy&rdquo;, reflexiona el bailar&iacute;n. &ldquo;Nunca dir&eacute; que mi obra siempre habla de la tecnolog&iacute;a, aunque lo haga, porque no me quiero encerrar en nada&rdquo;, apunta. 
    </p><p class="article-text">
        Y aunque laSADCUM parte &ldquo;desde un lugar muy intuitivo&rdquo;, cree Guillem Jim&eacute;nez, no hay m&aacute;s que plantarse frente a <em>Aclucalls</em> para entender que muchas de las cosas que sirven a veces como eje art&iacute;stico tienen ya un lugar, un tiempo. Y est&aacute;n al alcance de la mano. &ldquo;A nivel generacional existe la necesidad de forzarse a la maduraci&oacute;n, para hacerse valer y para ponerle valor a lo que no est&aacute; definido, a las cosas que simplemente vivimos&rdquo;, dice el artista. &ldquo;Pero los discursos y las pol&iacute;ticas est&aacute;n en el d&iacute;a a d&iacute;a&rdquo;, concluye.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Ana Tenías]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/cultura/movimiento-corporal-generacion-postinternet-frustrada_1_10276259.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Tue, 13 Jun 2023 20:32:12 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[El movimiento corporal de una generación postinternet frustrada]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Cultura,Artes escénicas,Danza,Danza contemporánea,Espectáculos,Millennials,Tecnología,Internet]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Disidentes sexuales en el entorno rural, los 'hijos del peligro' de los años 90: "En mi casa no había libros, había hachas"]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/cultura/libros/disidentes-sexuales-entorno-rural-hijos-peligro-anos-90-casa-no-habia-libros-habia-hachas_1_10243529.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/048dfd09-fbac-48ed-84a2-d98e2c84a50b_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Disidentes sexuales en el entorno rural, los &#039;hijos del peligro&#039; de los años 90: &quot;En mi casa no había libros, había hachas&quot;"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">El escritor navarro Hasier Larretxea publica un poemario que parte de la experiencia ante la presión católica, familiar y social en los pueblos</p><p class="subtitle">'Libro de sangre' de Kim de l'Horizon, la ambiciosa novela de aprendizaje 'queer' que ha recabado prestigiosos premios literarios</p></div><p class="article-text">
        A&ntilde;os 90. Participaba en el campeonato de cortadores de troncos. Ven&iacute;a de un linaje de padre y t&iacute;o referentes en el mundo del deporte rural del Pa&iacute;s Vasco y, despu&eacute;s de hacer del apellido Larretxea uno de los m&aacute;s grandes de la zona, aquel d&iacute;a la gente del pueblo esperaba ver al sucesor. Pero lejos de presentarse al mundo bajo la imagen t&iacute;pica de un<em> aizkolari,</em> el Hasier de 17 a&ntilde;os que cog&iacute;a el hacha, alzaba los brazos y de un golpe despedazaba la madera ten&iacute;a el pelo decolorado, ropa <em>grunge </em>y est&eacute;tica <em>hardcore.</em> No termin&oacute; de cortar los seis troncos. &ldquo;Me qued&eacute; en el quinto con las manos ensangrentadas, el ruido de los gritos de la gente y un ataque de ansiedad&rdquo;.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        En el pueblo navarro de Arraioz, en mitad del Valle de Bazt&aacute;n, se crio con menos de 300 vecinos, sin hablar de su homosexualidad y sin ning&uacute;n referente LGTBI+. &ldquo;Vienen de entornos muy curtidos, de la pobreza absoluta, de la posguerra. En mi casa no hab&iacute;a libros, hab&iacute;a hachas&rdquo;. En una entrevista con este peri&oacute;dico, Hasier Larretxea dice que con los a&ntilde;os ha sabido entender que aquello era, sencillamente, lo que su padre ten&iacute;a que ense&ntilde;arle: &ldquo;A veces hacemos un visionado hipercr&iacute;tico, pero ahora conecto m&aacute;s con la parte de comprender que mi familia ten&iacute;a un legado, y era lo que ten&iacute;a que darme&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Desde ese lugar del reconocimiento, el recuerdo y la visibilidad de la diversidad sexual, Larretxea publica ahora <a href="https://www.candaya.com/libro/hijos-del-peligro/" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link" target="_blank"><em>Hijos del peligro </em></a><a href="https://www.candaya.com/libro/hijos-del-peligro/" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link" target="_blank">(Candaya, 2023)</a><em>, </em>un poemario que parte de la propia experiencia de &ldquo;la soledad, las dificultades, el miedo y las dudas&rdquo;, se&ntilde;ala la editorial, y que culmina con un retrato vivo del amor, la afirmaci&oacute;n y la existencia. &ldquo;Desde la infancia hasta la edad adulta, desde el imaginario cat&oacute;lico rural hasta los afectos sanadores en la ciudad, desde los l&iacute;mites impuestos hasta la libertad conquistada&rdquo;. La mejor muestra del triunfo de la identidad.
    </p><p class="article-text">
        Aquella juventud en el valle qued&oacute; lejos de la vida en la capital. Cuenta Hasier que sus abuelos fueron contrabandistas en la frontera navarra y del norte del Pa&iacute;s Vasco, y que de alguna manera esa herencia en torno a &ldquo;esquivar la autoridad&rdquo; impregn&oacute; tambi&eacute;n su infancia, que recuerda sobre todo en los viajes en cami&oacute;n por el Pirineo, en sus a&ntilde;os de monaguillo yendo a comprar chocolatinas con el dinero que le daba el cura y en una forma de vida rural que tuvo mucho que ver con su manera de construirse identitariamente: &ldquo;Aunque con muchas piedras que cargu&eacute; en mi mochila, yo vengo de esa infancia en la que fui feliz&rdquo;.
    </p><h3 class="article-text">La culpa cat&oacute;lica</h3><p class="article-text">
        &ldquo;Pero en la adolescencia vas conectando con algo y dices: 'Ay&hellip; Estoy mirando a este chico y siento algo, pero no debo hacerlo porque la religi&oacute;n cat&oacute;lica&hellip;&rdquo;, explica Larretxea, que se desvincul&oacute; de la fe &ldquo;por las doctrinas de la Iglesia&rdquo; y por las cosas que poco a poco iba pensando cuando escuchaba a los vecinos de su pueblo decir 'el mariquita este' para &ldquo;denostar o criticar al hombre afeminado&rdquo;: &ldquo;Estas cosas las ten&iacute;a muy en mi interior&rdquo;. Se recuerda como un chico t&iacute;mido para el que la m&uacute;sica &ldquo;fue salvadora&rdquo;: descubri&oacute; otros mundos a trav&eacute;s del rock, en las revistas de m&uacute;sica &ldquo;m&aacute;s <em>hardcore</em>&rdquo;, en el fen&oacute;meno de los videoclips &ndash;recuerda con cari&ntilde;o que era la &eacute;poca de <a href="https://www.youtube.com/watch?v=6Ejga4kJUts" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link" target="_blank"><em>Zombie</em></a><a href="https://www.youtube.com/watch?v=6Ejga4kJUts" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link" target="_blank"> de The Cranberries</a>&ndash; y en coger el s&aacute;bado un autob&uacute;s a Pamplona y perderse en las tiendas de segunda mano. &ldquo;Era parad&oacute;jico, porque despu&eacute;s en el instituto me preguntaban si yo era de Pamplona, pero yo era el mismo, ese 'pringao' que dej&oacute; de ir a la piscina por sentirse gordo&rdquo;, confiesa el escritor.&nbsp;
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">Encontrar referentes en aquel entonces fue para mí una búsqueda constante. Internet llegó tarde a mi adolescencia</p>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        Y en cierto momento, mirando hacia arriba y guardando un breve silencio como si quisiera agarrar los recuerdos, agradece que su madre le empujase, de alguna manera, a ver m&aacute;s all&aacute;. &ldquo;Cuando sientes que en el entorno en el que has nacido te dan lo que ellos creen que es lo mejor pero para ti no es suficiente, es importante tener eso. Desde joven he tenido ansia por mirar m&aacute;s all&aacute; de esa cordillera y pensar 'jo, hay vida, hay mundo'. Encontrar referentes en aquel entonces fue para m&iacute; una b&uacute;squeda constante. Internet lleg&oacute; tarde a mi adolescencia, y fue ah&iacute; cuando empec&eacute; a buscarlos&rdquo;, explica.
    </p><p class="article-text">
        Pero antes hubo uno demasiado importante: el que le llevar&iacute;a, dos d&eacute;cadas despu&eacute;s, a escribir este libro. Un d&iacute;a, cuando trabajaba en la radio, conoci&oacute; a I&ntilde;aki Lareo. Ten&iacute;an m&aacute;s o menos la misma edad, era del cercano pueblo Santesteban, se pintaba los ojos y se vest&iacute;a con las faldas que se hac&iacute;a &eacute;l mismo en su caser&iacute;o. &ldquo;Fue un asombro&rdquo;, dice el autor, &ldquo;porque en aquel entonces no ten&iacute;amos la terminolog&iacute;a que tenemos a d&iacute;a de hoy ni la forma de denominar lo no binario o lo trans. En aquellos a&ntilde;os 90, I&ntilde;aki fue un abanderado, un precursor&rdquo;.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Hab&iacute;a pasado una infancia dif&iacute;cil de acoso por su obesidad y su aspecto f&iacute;sico, luego hab&iacute;a entrado en la pol&iacute;tica institucional como concejal de Euskal Herritarrok y ya entonces se paseaba por su pueblo de menos de mil habitantes &ldquo;con su abanico, su rimmel, su sonrisa y su reivindicaci&oacute;n&rdquo;, comenta emocionado Larretxea. &ldquo;Fue una persona muy fuerte en los 90. Fue la persona que me dio la mano para que yo empezara a dar esos primeros pasos hacia mi reconexi&oacute;n personal con la identidad homosexual. Nos acerc&aacute;bamos a las manifestaciones del 28J vestidos con indumentaria rural y con lemas que dec&iacute;an en euskera: 'Agricultores y agricultoras, gays y lesbianas preparados para amar'&rdquo;.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Porque I&ntilde;aki Lareo tambi&eacute;n fue un 'hijo del peligro', Larretxea le dedica un poema en forma de conmemoraci&oacute;n al que fue su amigo y referente durante tanto tiempo y que falleci&oacute; joven. Explica el escritor que, de alguna forma, despu&eacute;s de irse a vivir a Madrid hace 17 a&ntilde;os, aquella parte de su vida hab&iacute;a &ldquo;quedado en el olvido&rdquo;. La pandemia fue un tiempo crucial para el poeta, que expresa que fue cuando m&aacute;s pens&oacute; en I&ntilde;aki y en c&oacute;mo su recuerdo le conecta &ldquo;con aquellos a&ntilde;os que convulsionan&rdquo;: esa evocaci&oacute;n de personas, fiestas y vindicaciones &ldquo;fue la semillita de este libro&rdquo;, piensa. &ldquo;Ahora me dirijo al colectivo o a la sociedad desde la literatura, desde el pensamiento hacia las personas invisibilizadas que abren caminos&rdquo;.&nbsp;
    </p><h3 class="article-text">Del miedo al amor</h3><p class="article-text">
        Por eso la primera y segunda parte de <em>Hijos del peligro </em>es &ldquo;un recorrido de poemas reivindicativos, que parten de ese ideario rural y de esos simbolismos que conectan con el antiguo 'Asier' que fui&rdquo;, cuenta el autor, que se a&ntilde;adi&oacute; una 'h' al principio de su nombre desde que empez&oacute; a publicar y que distingue as&iacute; las diferentes etapas de su vida. Su marido, el dise&ntilde;ador y tambi&eacute;n escritor Zuri Negr&iacute;n, adelanta en el pr&oacute;logo que al comienzo del libro el autor &ldquo;recorre la genealog&iacute;a de lo colectivo&rdquo;. Esos primeros poemas con los que se encuentra uno hacen referencia a un joven que se acercaba entonces al colectivo LGTBI vasco &ldquo;desde el desconocimiento&rdquo; y al que le costaba &ldquo;llegar a estos espacios&rdquo; por su educaci&oacute;n cat&oacute;lica y su car&aacute;cter retra&iacute;do, dice, pero que al mismo tiempo era capaz de ver &ldquo;que hab&iacute;a luz, hab&iacute;a gente disfrutando, hab&iacute;a gente reivindicando&rdquo;.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Es el Hasier que utiliza la memoria para construir un discurso pol&iacute;tico que permanece, en esencia, a lo largo de todo el libro. Y lo hace tambi&eacute;n <a href="https://www.eldiario.es/galicia/investigacion-asesinato-samuel-luiz-ano-despues-menores-condenados-tres-adultos-prision_1_9129970.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">dedicando algunos versos a Samuel Luiz</a>, que escribi&oacute; despu&eacute;s de su asesinato, o a Alana Portero, <a href="https://www.eldiario.es/cultura/libros/angel-caido-fragmento-esperada-novela-alana-portero_1_10153467.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">que acaba de publicar </a><a href="https://www.eldiario.es/cultura/libros/angel-caido-fragmento-esperada-novela-alana-portero_1_10153467.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><em>La mala costumbre</em></a> y que Larretxea considera que es &ldquo;el libro del a&ntilde;o&rdquo;. Sobre ella, el escritor recalca &ldquo;lo importante que es la literatura desde los m&aacute;rgenes, la literatura desde lo trans&rdquo;.
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">Desde el desgarro de dolor y reivindicación uno también cumple años, y uno también quiere transmitir la redondez de la vida, el cariño, escribirle al amor</p>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        Pero llegar a la tercera parte es cerrar el ciclo. Cuenta Larretxea que si al principio encuentra a un autor mucho m&aacute;s enfadado y, despu&eacute;s, se descubre m&aacute;s amable, es porque &ldquo;desde el desgarro de dolor y reivindicaci&oacute;n uno tambi&eacute;n cumple a&ntilde;os, y uno tambi&eacute;n quiere transmitir la redondez de la vida, el cari&ntilde;o, escribirle al amor, que yo antes no me atrev&iacute;a&rdquo;, piensa, y a&ntilde;ade c&oacute;mo en este sentido uno de sus poemas preferidos del libro dialoga <a href="https://www.youtube.com/watch?v=SdRNFsfbk2I" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link" target="_blank">con una canci&oacute;n del grupo asturiano Elle Belga, </a><a href="https://www.youtube.com/watch?v=SdRNFsfbk2I" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link" target="_blank"><em>Incre&iacute;ble amor</em></a><em>. </em>Pero el tono del poemario tambi&eacute;n cambia &ldquo;para plasmar esas ideas del Hasier de hoy&rdquo;, expresa, &ldquo;el mismo que se pregunta por la finitud de la vida y si existe la luz&rdquo;.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Es una parte muy m&iacute;stica. Es un tema que me interesa mucho como persona del colectivo: la diversidad que hay en hacer tu propia b&uacute;squeda. A veces parece que por ser de un colectivo concreto debes ya tener un ideario af&iacute;n a lo que se espera de ti, y me refiero, por ejemplo, a la parte religiosa. No estoy hablando de la doctrina cat&oacute;lica que recib&iacute;a en el pueblo, sino esa m&iacute;stica, esa profundidad que te habla de la vida, de la muerte, de la finitud&rdquo;, explica el poeta. &ldquo;Son poemas donde el libro alza vuelo. Esos poemas en prosa son para m&iacute; los m&aacute;s consistentes. Lo que quer&iacute;a retratar era la idea de que yo he sido este, he reivindicado y puedo seguir reivindicando, pero tambi&eacute;n soy este otro, el Hasier de ahora, el que ya puede hablar de la relaci&oacute;n de pareja y del amor&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        En un gesto de profunda nostalgia, Larretxea recuerda que &ldquo;a veces somos injustos con el pasado, con la memoria&rdquo;. En el Valle de Bazt&aacute;n fue feliz. Y aunque insiste en que en aquel entonces all&iacute; no se encontraba, &ldquo;cuando uno deja el lugar de origen parece que todo es oscuro y doloroso, y no es as&iacute;&rdquo;. Piensa en <a href="https://elbierzo.eldiario.es/el-bierzo/homofobia-rivalidad-politica-guerra-pastos-ganaderos-confin-bierzo_1_10058526.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">los dos ganaderos del Bierzo a los que se les negaron los pastos por ser pareja</a> y en lo importante que es que realidades como estas lleguen &ldquo;a los medios y a la pol&iacute;tica&rdquo;, cree. Aunque halaga a su pueblo como un espacio de aceptaci&oacute;n y tolerancia, el poeta recuerda <a href="https://www.eldiario.es/cultura/cine/20-000-especies-abejas-delicada-mirada-infancia-trans-apunta-cinco-lobitos-ano_129_10137662.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">uno de los &uacute;ltimos estrenos del cine espa&ntilde;ol, </a><a href="https://www.eldiario.es/cultura/cine/20-000-especies-abejas-delicada-mirada-infancia-trans-apunta-cinco-lobitos-ano_129_10137662.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><em>20.000 especies de abejas</em></a> &ndash;que le emociona y le conduce directamente a su entorno de origen&ndash;, para se&ntilde;alar que &ldquo;Chueca es un espejismo&rdquo; que acoge muy bien al colectivo LGTBI pero que, en realidad, &ldquo;donde hay que incidir o ir abriendo puertas es en el mundo rural, en ese ni&ntilde;o o en esa ni&ntilde;a que debe crecer desde la diversidad, desde el respeto y desde el amor, que no reciba discursos de odio ni sufra por ello para evitar suicidios, <em>bullying </em>y otros episodios que te marcan de por vida&rdquo;.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Larretxea reconecta en este libro con aquel que una vez se sinti&oacute; &ldquo;en el lodo del dolor&rdquo; pero que, al final, &ldquo;se recompone&rdquo;. Y piensa que, m&aacute;s que un ejercicio personal, <em>Hijos del peligro</em> es un alegato a la colectividad, una forma de vincularse &ldquo;con todas las personas que pasamos por lo mismo&rdquo;, dice, y que terminan conformando su personalidad en torno al haberse sentido solo y al haber tenido que &ldquo;pasar mucho tiempo consigo mismo, rumiando y discurriendo&rdquo;. Un modo de ser. &ldquo;Si he sentido el dolor tan profundamente, si he estado tan mal en la vida&rdquo;, reflexiona, &ldquo;va a ser dif&iacute;cil volver a estar tan mal. O quiz&aacute;s s&iacute;, pero al menos ya s&eacute; lo que es. Ya he estado en el barro. Y me he levantado&rdquo;.&nbsp;
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Ana Tenías]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/cultura/libros/disidentes-sexuales-entorno-rural-hijos-peligro-anos-90-casa-no-habia-libros-habia-hachas_1_10243529.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Fri, 02 Jun 2023 20:48:39 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Disidentes sexuales en el entorno rural, los 'hijos del peligro' de los años 90: "En mi casa no había libros, había hachas"]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Cultura,Libros,Literatura,Poesía,Escritores,LGTBI,Zonas rurales,Medio rural,Poemas,Diversidad sexual]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Carne Cruda pide ayuda para proclamar 'la independencia' y convertirse en espacio cultural]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/cultura/carne-cruda-pide-ayuda-proclamar-independencia-convertirse-espacio-cultural_1_10256590.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/e00bb0fa-ae24-490f-97ac-438a9ce74ea8_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Carne Cruda pide ayuda para proclamar &#039;la independencia&#039; y convertirse en espacio cultural"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">El podcast dirigido por Javier Gallego se ha lanzado a una campaña de microfinanciación para trasladarse a un local propio a pie de calle que acogerá el estudio de radio y otras actividades abiertas al público</p><p class="subtitle">Todos los programas de Carne Cruda, 'la República Independiente de la Radio'</p></div><p class="article-text">
        &ldquo;El relato es el de un programa que est&aacute; fuera de los medios, que se qued&oacute; sin emisora, que le echaron a la calle y que, ahora, acaba en la calle. As&iacute; que en la calle haremos el programa&rdquo;, dice Javier Gallego 'Crudo' a escasos metros del madrile&ntilde;o Cine Dor&eacute;, sede de la Filmoteca Nacional, frente a un local cerrado que todav&iacute;a conserva su antiguo letrero pero que, a partir de septiembre &mdash;&ldquo;si llegamos a tiempo&rdquo;, se&ntilde;ala Gallego, que <a href="https://www.goteo.org/project/vamos-a-proclamar-la-republica" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">ha lanzado una campa&ntilde;a de financiaci&oacute;n</a> que terminar&aacute; en menos de un mes&mdash;, acoger&aacute; la retransmisi&oacute;n de la pr&oacute;xima temporada de <a href="https://www.eldiario.es/carne-cruda/carne-cruda-la-carniceria/quienes-somos-carne-cruda/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Carne Cruda</a>.<em> </em>Pero lo que habr&aacute; entonces en la calle Santa Isabel 47 ser&aacute; mucho m&aacute;s que un estudio de locuci&oacute;n: Carne Cruda<em> </em>ha proclamado &mdash;&ldquo;ahora verdaderamente&rdquo;, bromea el periodista&mdash; <a href="https://www.youtube.com/watch?v=wtZ-zQMsc-k" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link" target="_blank">&ldquo;la Rep&uacute;blica Independiente de la Radio&rdquo;</a>, para convertirse en un espacio cultural propio, un punto de encuentro abierto y un lugar para la gente.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        La campa&ntilde;a de <em>crowdfunding </em>ya ha conseguido el m&iacute;nimo (algo m&aacute;s de 40.000 euros) y ahora van a por el &oacute;ptimo (unos 87.000 euros), lo cual les permitir&iacute;a adquirir el mobiliario para la redacci&oacute;n y el material t&eacute;cnico para montar el estudio: la mesa de sonido, los micr&oacute;fonos, los cables... Adem&aacute;s, con un poco m&aacute;s, podr&iacute;an hacerse con algo de equipo de v&iacute;deo, que tambi&eacute;n es necesario para emitir por Twitch y YouTube. Al cierre de este art&iacute;culo, hab&iacute;an superado los 84.500 euros, muestra del fuerte apoyo de su base de oyentes. Ahora necesitan <a href="https://www.goteo.org/project/vamos-a-proclamar-la-republica" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link" target="_blank">un &uacute;ltimo empuj&oacute;n para completar el objetivo</a>.
    </p><p class="article-text">
        Lo que el equipo del programa ha estado buscando es un local c&eacute;ntrico, a pie de calle, con grandes ventanales, amplio y en una acera en la que la gente paseara. No era f&aacute;cil. <a href="https://www.youtube.com/watch?v=wtZ-zQMsc-k" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Pero lo encontraron</a>. Desde hace tiempo Carne Cruda<em> </em>quer&iacute;a convertirse en un sitio transparente y accesible que la gente pudiese ver desde fuera &ldquo;e incluso conectarse a trav&eacute;s de la aplicaci&oacute;n y ver, desde el exterior, lo que se est&aacute; emitiendo en directo&rdquo;. Lejos de pensar que los transe&uacute;ntes puedan ser objeto de distracci&oacute;n, la intenci&oacute;n es que lo que pase en la calle est&eacute; dentro de la radio y viceversa, que el nuevo local sirva &ldquo;como un escaparate de qui&eacute;nes somos&rdquo;, dice el periodista en una conversaci&oacute;n con este medio en pleno Barrio de las Letras. Pero para Gallego la idea va mucho m&aacute;s all&aacute;: piensa que es, ante todo, &ldquo;un ejemplo de resistencia colectiva&rdquo;.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Si uno se para a mirar el local a trav&eacute;s del ventanal, lo que ve es <a href="https://www.youtube.com/watch?v=wtZ-zQMsc-k" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">un interior que mantiene todav&iacute;a su anterior estructura</a>, pero que al mismo tiempo advierte de qu&eacute; forma ocurrir&aacute; todo en el futuro. Funciona como una bola de cristal. Es un lugar abierto, grande, sin muros y con posibilidad de dividirse en diferentes &aacute;reas para dar cabida al estudio de radio &mdash;ser&aacute; lo &uacute;nico separado por una pared, detalla Gallego&mdash;, a la redacci&oacute;n, a la cocina, a la sala de reuniones y a diferentes zonas para actividades culturales, con un peque&ntilde;o escenario que mantendr&aacute;n para invitar a artistas. &ldquo;Ser&aacute; un lugar de encuentro para presentaciones de libros, de discos, charlas, coloquios, entrevistas y conciertos que la pe&ntilde;a pueda venir a ver&rdquo;, explica Crudo. Insiste en que lo transgresor de Carne Cruda, &ldquo;aparte de los mensajes que durante a&ntilde;os han salido en el programa gracias a las voces perif&eacute;ricas que han ido apareciendo&rdquo;, comenta, &ldquo;es sobre todo el hecho de haberse convertido en un ejemplo de lo que se predicaba&rdquo;.
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            </figure><p class="article-text">
        Con una trayectoria de m&aacute;s de 10 a&ntilde;os, el programa dio sus primeros pasos en Radio 3 de Radio Nacional de Espa&ntilde;a y se emiti&oacute; hasta que fue cancelado, coincidiendo con la victoria electoral del PP en 2012. Pas&oacute; a la Cadena Ser donde estuvo durante dos a&ntilde;os m&aacute;s, pero <a href="https://www.eldiario.es/carne-cruda/carne-cruda-la-carniceria/quienes-somos-carne-cruda/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">desde 2014 Carne Cruda</a><a href="https://www.eldiario.es/carne-cruda/carne-cruda-la-carniceria/quienes-somos-carne-cruda/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><em> </em></a><a href="https://www.eldiario.es/carne-cruda/carne-cruda-la-carniceria/quienes-somos-carne-cruda/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">es un podcast independiente</a>. Entre medias, se llev&oacute; el premio Ondas al mejor programa de radio. &ldquo;Cuando nos echaron, los oyentes nos adoptaron. Ellos se quedaron hu&eacute;rfanos, pero se convirtieron en la casa. Ahora ya podemos ofrecerles un lugar. Somos un sitio, una radio&rdquo;. Gallego defiende ilusionado que el programa es &ldquo;un proyecto de periodismo independiente, aut&oacute;nomo, autogestionado y sin ning&uacute;n tipo de alianza con marcas, anunciantes, partidos pol&iacute;ticos ni gobiernos&rdquo;, en el que &ldquo;los oyentes son los propietarios de este medio&rdquo;, y tambi&eacute;n <a href="https://www.goteo.org/project/vamos-a-proclamar-la-republica" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">los que cofinancian ideas como esta</a>. Hasta ahora el programa, que es un medio asociado de elDiario.es, se hac&iacute;a en un estudio compartido con otros programas, y la intenci&oacute;n con el nuevo local es seguir as&iacute;. Crear comunidad es parte del proyecto.
    </p><blockquote class="quote">

    
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      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">Detrás de Carne Cruda no hay un gran empresario, los oyentes son los propietarios de este medio</p>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        &ldquo;Este es un programa que sostiene a diez trabajadores y que se mantiene fundamentalmente por los oyentes. Aqu&iacute; detr&aacute;s no hay un gran empresario: el dinero no sale de mi bolsillo en ning&uacute;n momento. No estoy amasando ninguna fortuna. Yo recibo un sueldo como el resto de mis compa&ntilde;eros&rdquo;, expresa Gallego. Y cree que los oyentes lo apoyan por ser un proyecto con una tem&aacute;tica &ldquo;muy amplia&rdquo; que aborda todo lo que tiene que ver con &ldquo;cultura y contracultura, informaci&oacute;n y contrainformaci&oacute;n, movimientos sociales y dem&aacute;s&rdquo;, argumenta el periodista. &ldquo;Tenemos una personalidad muy marcada. Aunque haya mucha gente hablando de cosas muy parecidas, este programa tiene un nombre, conseguido a trav&eacute;s de una historia muy concreta. No existe un programa igual a Carne Cruda&rdquo;.
    </p><h3 class="article-text"><strong>El futuro de la radio: hacia el podcast</strong></h3><p class="article-text">
        Cuenta Crudo que empezaron cuando la palabra podcast no estaba en boca de nadie. Pero lejos de sentir que la potent&iacute;sima ola del formato sonoro actual juega en su contra, el periodista defiende la pluralidad, la democratizaci&oacute;n y la diversidad de los modos de informaci&oacute;n: &ldquo;Es un tema que me ha obsesionado y sobre el que he reflexionado bastante&rdquo;, avisa el periodista, &ldquo;pero yo he recibido con mucha alegr&iacute;a la proliferaci&oacute;n de podcast, porque al final pone la atenci&oacute;n en una parte del medio radiof&oacute;nico que estaba muy en el rinc&oacute;n. Nos dio visibilidad&rdquo;.&nbsp;
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                    alt="Fotografía del local de Carne Cruda en calle Santa Isabel 47, que todavía no ha comenzado la reforma"
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            <span class="title">
                Fotografía del local de Carne Cruda en calle Santa Isabel 47, que todavía no ha comenzado la reforma                            </span>
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        Aunque una competencia tan inmensa, de contenido abundante e infinita suma de voces &ldquo;asusta&rdquo; y obliga a &ldquo;seguir siendo singulares para mantener la atenci&oacute;n de nuestro p&uacute;blico&rdquo;, reconoce Crudo, la idea de que tant&iacute;sima gente haya empezado a hacer podcast provoca al mismo tiempo &ldquo;que las radios no tengan solo su programaci&oacute;n anal&oacute;gica, sino tambi&eacute;n digital&rdquo;, cree el periodista, de la misma forma que el hecho de que &ldquo;los peri&oacute;dicos se pongan a hacer podcast demuestra que existe otra forma de escuchar la radio&rdquo;.&nbsp;
    </p><blockquote class="quote">

    
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      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">En la radio no ha cambiado nada. El podcast es todo lo contrario, ha revolucionado todos los géneros que llenan la radio</p>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        Pero, a pesar del gran bum del podcast, el periodista piensa que los modelos que priman en la radio contin&uacute;an siendo obsoletos. &ldquo;Yo siempre me he quejado de que en la radio no hab&iacute;a renovaci&oacute;n. Han estado las mismas voces desde que soy peque&ntilde;o. Siguen los mismos programas transatl&aacute;nticos de seis y ocho horas, la misma programaci&oacute;n desde hace 20 y 30 a&ntilde;os. No ha cambiado nada. El podcast es todo lo contrario. Ha llegado y ha revolucionado todos los g&eacute;neros que llenan la radio&rdquo;, se&ntilde;ala. &ldquo;Ha recuperado g&eacute;neros cl&aacute;sicos como el documental o la radio ficci&oacute;n o ha tra&iacute;do las voces de las mujeres, que triunfan porque en la radio tradicional no ten&iacute;an voz. De repente han aparecido hablando el lenguaje de las mujeres, el lenguaje que no estaba en los medios, el lenguaje de una &eacute;poca. Si lo que la radio quiere es que los oyentes m&aacute;s j&oacute;venes se incorporen a lo radiof&oacute;nico, tiene que espabilar. El podcast le est&aacute; pegando un viaje&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Hacer de Carne Cruda<em> </em>un programa permanentemente novedoso, original y fresco es tambi&eacute;n un ejercicio de toma de conciencia constante. &ldquo;Hubo un momento en el que pens&eacute;: 'Vale, aqu&iacute; hay un salto generacional, y nosotros tenemos que encontrar nuestro sitio'. Lo que hago es rodearme de un equipo intergeneracional, preguntar a los compa&ntilde;eros m&aacute;s j&oacute;venes a qu&eacute; conciertos est&aacute;n yendo, qu&eacute; grupos est&aacute;n escuchando o qu&eacute; palabras est&aacute;n usando&rdquo;, explica Crudo. Una acci&oacute;n de escucha. Pone el caso de <a href="https://open.spotify.com/show/22DdWpo8Dipj3PSMxn5yxv" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link" target="_blank">La pija y la quinqui</a><em> </em>como un buen ejemplo del auge del podcast milenial y zeta, y resalta que intenta consumir tambi&eacute;n todos los de este tipo porque tiene que saber &ldquo;qu&eacute; es lo que est&aacute; pasando en el mundo&rdquo; en el que se mueve, justifica.
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">Pertenecemos a una época de exceso de información, lo que queremos es un ruido de fondo que nos adormezca un poco</p>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        &ldquo;Est&aacute; claro que no somos la modernidad, no somos el <em>hype</em>&rdquo;, comenta entre risas Gallego, &ldquo;pero no hemos envejecido mal&rdquo;. Para definir el programa encuentra un t&eacute;rmino perfecto: un 'cl&aacute;sico moderno'. Y termina reflexionando sobre el fen&oacute;meno podcast desde una mirada sociocultural que hace caso al per&iacute;odo hist&oacute;rico al que pertenece: la era del cansancio, la precariedad y la rapidez. &ldquo;Pertenecemos a una &eacute;poca de exceso de informaci&oacute;n y exceso de impactos audiovisuales. Hay una especie de vaciamiento de contenido, es lo que hacemos al pasar r&aacute;pidamente con el dedo la pantalla de TikTok o de Instagram. Lo que queremos es un ruido de fondo, que nos adormezca un poco, que nos anestesie&rdquo;, sostiene.&nbsp;Y cree que el podcast &mdash;y, especialmente, la inmensa extensi&oacute;n del modelo amateur en el que dos amigos, sin guion y durante una hora, charlan de todo y de nada a la vez&mdash;, se ajusta a eso. &ldquo;Uno llega con la lengua fuera y no quiere una chapa muy trabajada, solo algo que le haga pasar un buen rato&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Pero sobre todo Javier Gallego defiende que &ldquo;no hay una forma err&oacute;nea de escuchar: uno escucha como puede&rdquo;, y por eso, precisamente, el podcast acoge estilos, formatos y tem&aacute;ticas tan variadas como potentes: porque se impregna de las necesidades y de los rasgos de un contexto social concreto, de un siglo, de una era. Atender los anhelos de la gente en un momento tan veloz como paralizante no es sencillo, y <em>Carne Cruda </em>quiere hacerlo. Abriendo sus puertas, mostr&aacute;ndose como son, ofreciendo espacio y tiempo, produciendo cultura colectiva y haciendo de la radio, m&aacute;s que nunca, un lugar al que ir. Una casa.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Ana Tenías]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/cultura/carne-cruda-pide-ayuda-proclamar-independencia-convertirse-espacio-cultural_1_10256590.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Fri, 02 Jun 2023 12:14:40 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Carne Cruda pide ayuda para proclamar 'la independencia' y convertirse en espacio cultural]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Cultura,Radio,Espacio Cultural,Podcast,Javier Gallego]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[España y Perú se unen en la Bienal de Diseño de Londres a través del instrumento del cajón]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/cultura/arte/espana-peru-unen-bienal-diseno-londres-traves-instrumento-cajon_1_10259606.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/16f0d46f-6f80-4d91-a338-6d6898c434a1_16-9-discover-aspect-ratio_default_1074307.jpg" width="1534" height="863" alt="España y Perú se unen en la Bienal de Diseño de Londres a través del instrumento del cajón"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">La exposición 'Common Vibrations', producida por el Círculo de Bellas Artes de Madrid, está presente en Somerset House del 1 al 25 de junio y homenajea al instrumento de percusión que trajo Paco de Lucía desde el país latinoamericano</p><p class="subtitle">Cómo el cajón peruano se volvió flamenco: de los esclavos africanos a Felipe VI, pasando por Paco de Lucía</p></div><p class="article-text">
        En la m&uacute;sica afro, en el jazz, en el samba o en los tablaos, el caj&oacute;n <a href="https://www.eldiario.es/andalucia/lacajanegra/cajon_flamenco/esclavos-africanos-felipe-vi-pasando-paco-lucia-cajon-peruano-volvio-flamenco_1_10075830.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">es uno de los instrumentos m&aacute;s peculiares de la percusi&oacute;n a d&iacute;a de hoy</a>, por mantener una curiosa dispersi&oacute;n mundial y una versatilidad &uacute;nica entre tradici&oacute;n y modernidad, entre autenticidad y expansi&oacute;n intercultural. El lema protagonista de la <a href="https://londondesignbiennale.com/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">IV Bienal de Dise&ntilde;o Londres</a> (London Design Biennale 2023) este a&ntilde;o es '<em>The Global Game: Remapping Collaborations</em>', un enfoque que empuja a la colaboraci&oacute;n internacional para pensar el dise&ntilde;o desde diferentes nexos entre pa&iacute;ses y continentes. Bajo esta perspectiva, Espa&ntilde;a y Per&uacute; se han unido en la creaci&oacute;n de <a href="https://www.circulobellasartes.com/exposiciones/common-vibrations/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><em>Common Vibrations</em></a>, una instalaci&oacute;n audiovisual que pone el foco en un resistente punto en com&uacute;n: el caj&oacute;n.
    </p><p class="article-text">
        La obra es una instalaci&oacute;n audiovisual <a href="https://www.circulobellasartes.com/exposiciones/common-vibrations/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">producida por el C&iacute;rculo de Bellas Artes de Madrid</a> en colaboraci&oacute;n con otras instituciones, que sit&uacute;a al famoso instrumento com&uacute;nmente asociado al flamenco como un objeto vinculante entre los dos pa&iacute;ses, y todo bajo la mirada del objeto y el dise&ntilde;o como lazo cultural. Podr&aacute; visitarse hasta el 25 de junio <a href="https://www.somersethouse.org.uk/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">en el antiguo palacio Somerset House de Londres</a>, que acoge la edici&oacute;n actual del evento con m&aacute;s de 40 dise&ntilde;adores de todo el mundo, y con posterioridad a la Bienal se expondr&aacute; en el C&iacute;rculo de Bellas Artes de Madrid.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Desde el principio los dos pa&iacute;ses encontramos en el caj&oacute;n un punto de encuentro com&uacute;n&rdquo;, dice Covadonga Blasco, comisaria del proyecto y directora acad&eacute;mica de <a href="https://www.circulobellasartes.com/escuelasur/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">SUR &mdash;la Escuela de Artes del CBA&mdash;</a>, en una conversaci&oacute;n telef&oacute;nica con este peri&oacute;dico. Durante la entrevista se encuentra en la sala de exposici&oacute;n, que lleva apenas unas horas abiertas en su primer d&iacute;a de muestra al p&uacute;blico. &ldquo;El caj&oacute;n nace en Per&uacute;&rdquo;, explica, &ldquo;en el momento en el que <a href="https://www.eldiario.es/andalucia/lacajanegra/cajon_flamenco/esclavos-africanos-felipe-vi-pasando-paco-lucia-cajon-peruano-volvio-flamenco_1_10075830.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">a los esclavos africanos del siglo XVIII se les proh&iacute;be manifestarse con su m&uacute;sica y sus ritmos</a>. Ah&iacute; es cuando comienzan a hacer uso de cajas y objetos cotidianos para crear los ritmos africanos y afroperuanos que surgen de ah&iacute;, y as&iacute; se va desarrollando el caj&oacute;n. Cuando en 1977 <a href="https://www.eldiario.es/andalucia/lacajanegra/cajon_flamenco/sentencia-obra-paco-lucia-abre-puertas-recuperacion-derechos-silbadores_1_10117544.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Paco de Luc&iacute;a</a> es invitado a una fiesta en la Embajada de Espa&ntilde;a en Lima junto a Rubem Dantas, encuentra en Caitro Soto y Chabuca Granda un instrumento que le encaja perfectamente con las palmas y el taconeo del flamenco. Es as&iacute; de genuino. Compra all&iacute; un caj&oacute;n, y lo trae a Espa&ntilde;a&rdquo;.&nbsp;
    </p><h3 class="article-text">El caj&oacute;n como instrumento, caja y transporte</h3><p class="article-text">
        As&iacute; que la intenci&oacute;n, comenta Blasco, era contar &ldquo;una historia no tan conocida&rdquo; que explica que el caj&oacute;n se asume como un instrumento flamenco cuando en realidad se introduce ya a finales de los 70. Lo que hay que imaginarse es una pieza en el centro de la sala compuesta por ocho cajones sobre un tablao de madera. La comisaria, que destaca el profundo lazo entre el dise&ntilde;o y la historia del caj&oacute;n como objeto hist&oacute;rico y cultural, se&ntilde;ala que el principal objetivo &ldquo;siempre ha sido mantener esa esencia austera de la caja que se convierte en instrumento&rdquo; al mismo tiempo que &ldquo;el transporte tambi&eacute;n pueda ser el v&iacute;nculo entre los dos pa&iacute;ses&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Por eso, lo que parece el tablao, es en realidad la base &ldquo;de la t&iacute;pica caja de madera&rdquo; que ha transportado toda la exposici&oacute;n. &ldquo;Al llegar a la sala y desplegarla, se convierte en el instrumento principal: ocho cajones y una base, que es el tablao en el que se disponen. Cada uno tiene un ritmo diferente, que va sonando a trav&eacute;s de un altavoz que lleva dentro y que reproduce dos grabaciones que hemos hecho en Per&uacute; y en Espa&ntilde;a &mdash;la imagen de una persona tocando el caj&oacute;n se proyecta en la pared&mdash;. Los ritmos se van solapando unos con otros, as&iacute; que en la sala hay una composici&oacute;n sonora sonando constantemente&rdquo;, explica la comisaria.
    </p><p class="article-text">
        La pieza acoge as&iacute; todas las posiciones del instrumento e incluye una cartograf&iacute;a &ldquo;para explicar c&oacute;mo el caj&oacute;n ha ido evolucionando tambi&eacute;n en relaci&oacute;n a la etnograf&iacute;a del Per&uacute; en funci&oacute;n del n&uacute;mero de poblaci&oacute;n negra&rdquo;, detalla Blasco. &ldquo;Por ejemplo, sobre todo en la zona de costa es donde tiene m&aacute;s tradici&oacute;n, porque es donde m&aacute;s poblaci&oacute;n africana hab&iacute;a. Posteriormente, igual que ha ocurrido en el flamenco, se ha manipulado el interior para que resuene m&aacute;s. Ha ido evolucionando entre los dos pa&iacute;ses&rdquo;.&nbsp;
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                    alt="Fotografía de la obra &#039;Common Vibrations&#039; en la Bienal de Diseño de Londres 2023, que muestra la estructura de la caja-tablao sobre la que se disponen los cajones"
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                Fotografía de la obra &#039;Common Vibrations&#039; en la Bienal de Diseño de Londres 2023, que muestra la estructura de la caja-tablao sobre la que se disponen los cajones                            </span>
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        <em>Common Vibrations </em>es el resultado de un trabajo colaborativo en el que participan m&aacute;s de 50 alumnos de tres universidades y escuelas: SUR y el CBA &mdash;que produce la muestra&mdash;, la Escuela de Arquitectura de Toledo de la Universidad de Castilla La Mancha &mdash;que tienen &ldquo;un taller de carpinter&iacute;a magn&iacute;fico cuyos alumnos han hecho los cajones, han construido el instrumento&rdquo;, resalta Blasco&mdash; y el departamento de Arquitectura de la Universidad Cat&oacute;lica de Santa Mar&iacute;a de Arequipa en Per&uacute; &mdash;donde sus alumnos &ldquo;han hecho los mapas de migraci&oacute;n que muestran el movimiento del instrumento por el pa&iacute;s para ponerlo en comparaci&oacute;n con el de Espa&ntilde;a&rdquo;&mdash;. Para la instalaci&oacute;n de la obra, tambi&eacute;n han contado con el apoyo de la Acci&oacute;n Cultural Espa&ntilde;ola, con las Embajadas de Espa&ntilde;a y Per&uacute; en el Reino Unido, con la empresa Figueras Seating y con el Centro Coreogr&aacute;fico Mar&iacute;a Pag&eacute;s, se&ntilde;ala el CBA en su web.&nbsp;
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                    alt="Fotografía de los mapas de migración del cajón, de la obra &#039;Common Vibrations&#039; en la IV Bienal de Diseño de Londres"
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            <span class="title">
                Fotografía de los mapas de migración del cajón, de la obra &#039;Common Vibrations&#039; en la IV Bienal de Diseño de Londres                            </span>
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        Covadonga Blasco incide en la importancia de que el dise&ntilde;o, el arte y la cultura nazca tambi&eacute;n dentro de la colaboraci&oacute;n internacional &ldquo;porque los aspectos culturales son, m&aacute;s all&aacute; de cualquier cosa, lo que nos va a unir siempre&rdquo;, piensa, &ldquo;y ese refuerzo casi fraternal asegura que cualquier otro tipo de lazo ser&aacute; posible&rdquo;. A&ntilde;ade que la forma de trabajar entre Espa&ntilde;a y Per&uacute; &ldquo;ha sido muy parecida, casi como estar en casa&rdquo;. 
    </p><p class="article-text">
        La mirada con perspectiva del viaje del caj&oacute;n a trav&eacute;s de Paco de Luc&iacute;a, lejos de ser una historia de apropiaci&oacute;n, se&ntilde;ala Blasco, &ldquo;es una historia de reconocimiento&rdquo;. Asegura que durante todo el proceso de trabajo en la muestra art&iacute;stica, ni en Per&uacute; ni en Espa&ntilde;a han tenido &ldquo;esa percepci&oacute;n&rdquo;, porque es un instrumento que ha evolucionado en los dos pa&iacute;ses a lo largo del tiempo y que se percibe &ldquo;como un regalo que De Luc&iacute;a hizo a la m&uacute;sica espa&ntilde;ola&rdquo;. &ldquo;El ritmo y la percusi&oacute;n nace en el ser humano&rdquo;, termina diciendo Blasco. &ldquo;El caj&oacute;n es un instrumento de la humanidad&rdquo;.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Ana Tenías]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/cultura/arte/espana-peru-unen-bienal-diseno-londres-traves-instrumento-cajon_1_10259606.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Fri, 02 Jun 2023 08:22:22 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[España y Perú se unen en la Bienal de Diseño de Londres a través del instrumento del cajón]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Cultura,Arte,Flamenco,Arte contemporáneo,Música,circulo de bellas artes]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Antonio Gala, el olvido no existe]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/cultura/antonio-gala-olvido-no-existe_1_9719935.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/988fbd0f-f1c5-4da3-ba7c-352d54f2db75_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Antonio Gala, el olvido no existe"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">El escritor cordobés dedicó su vida especialmente a la poesía, la narrativa y el teatro, un legado que continuará la Fundación que lleva su propio nombre</p><p class="subtitle"> Muere Antonio Gala, uno de los grandes escritores españoles </p></div><p class="article-text">
        &ldquo;Hay tardes en que todo / huele a enebro quemado / y a tierra prometida&rdquo;. Hoy es una de ellas. Antonio Gala escrib&iacute;a estos versos en <em>Enemigo &iacute;ntimo </em>(Ediciones La Palma, 1959)<em>, </em>poemario con el que se llev&oacute; el acc&eacute;sit del Premio Adon&aacute;is de Poes&iacute;a en 1960 y que se consagr&oacute; como la primera publicaci&oacute;n de una inmensa herencia de poes&iacute;a, narrativa y teatro que el escritor cordob&eacute;s <a href="https://cordopolis.eldiario.es/cultura/literatura/muere-antonio-gala-grandes-escritores-espanoles_1_10244896.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link" target="_blank">deja hoy entre los surcos de la literatura espa&ntilde;ola del nuevo siglo</a>. Desde entonces ya era el escritor de la belleza, del erotismo, de la vejez, de la ni&ntilde;ez, de la vieja Andaluc&iacute;a y de la muerte. En su poes&iacute;a, la tierra prometida.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Lo m&aacute;s inteligente que se puede hacer en la vida es no tener absolutamente ning&uacute;n respeto por la vida&rdquo;, dec&iacute;a Gala <a href="https://www.youtube.com/watch?v=2LYm_GHx5x8" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link" target="_blank">en una de aquellas m&iacute;ticas conversaciones con Jes&uacute;s Quintero</a> en el noventero programa <em>Trece noches </em>de Canal Sur. Y aunque pensarlo hoy sea quiz&aacute;s lo m&aacute;s gratificante que uno puede hacer en su memoria, lo cierto es que &eacute;l mismo se ocup&oacute; de hacer de la vida un lugar profundamente honrado. &ldquo;Hacer lo que verdaderamente te plazca, que es para lo que sospecho que hemos nacido&rdquo;, continuaba diciendo el poeta, &ldquo;porque nacer para que te maten, o para luchar, o para decir '&iexcl;Viva Franco!', no. Eso son idioteces. Se nace, supongo, para disfrutar de algo&rdquo;. En ese momento todav&iacute;a no hab&iacute;a publicado <em>El manuscrito carmes&iacute;,</em> novela con la que se llevar&iacute;a el Premio Planeta de 1990. Pero Gala ya pertenec&iacute;a a la literatura desde mucho tiempo atr&aacute;s. 
    </p><p class="article-text">
        Fue un escritor precoz. Form&oacute; parte de esa generaci&oacute;n de literatos capaces de todo: novela, poes&iacute;a, teatro, guion y columna. Ten&iacute;a cuatro a&ntilde;os cuando escribi&oacute; su primer relato corto, una cuartilla con la historia de un gato que hizo para no aburrirse durante un fin de semana de castigo en su habitaci&oacute;n; cuando su padre ley&oacute; el texto, simplemente le mir&oacute; a los ojos y, luego, le dej&oacute; salir. &ldquo;Fue la primera vez que percib&iacute; la utilidad de la literatura&rdquo;, dijo Gala una vez. La historia se lee en el panel descriptivo de la exposici&oacute;n permanente <a href="https://www.fundacionantoniogala.org/exposicion-permanente" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link" target="_blank"><em>Recuerdos de Antonio Gala</em></a>, uno de los espacios que dej&oacute; el escritor en su propia fundaci&oacute;n en C&oacute;rdoba para conservar y compartir con la gente los objetos, los escritos y los recuerdos de lo que fue su vida. O, al menos, una parte de ella.
    </p><h3 class="article-text">Una vida dedicada a la literatura</h3><p class="article-text">
        Con catorce a&ntilde;os ya daba una conferencia en el C&iacute;rculo de la Amistad de la ciudad andaluza, a la que su familia se hab&iacute;a mudado no mucho despu&eacute;s de que Gala naciera en Ciudad Real. Cuando estudiaba Derecho en la Universidad de Sevilla, su devoci&oacute;n por la literatura cambi&oacute; radicalmente sus planes e hizo que acabara en Madrid matricul&aacute;ndose por libre en otras dos carreras: Filosof&iacute;a y Letras, y Ciencias Pol&iacute;ticas y Econ&oacute;micas. Plantando cara a los deseos de su padre, Gala abandon&oacute; las oposiciones para abogado del Estado e ingres&oacute; en los cartujos, pero pronto se dio cuenta de que la vida mon&aacute;stica no era para &eacute;l: le expulsaron de la orden. Volvi&oacute; a la capital, empez&oacute; a dar clases de Filosof&iacute;a e Historia del Arte en varios colegios y, desde ese momento y para siempre, hubo tiempo para la literatura: nac&iacute;an entonces las primeras publicaciones de Antonio Gala.
    </p><p class="article-text">
        Sobre el lugar de pertenencia, el arraigo y la b&uacute;squeda personal habl&oacute; el escritor en <em>Los verdes campos del Ed&eacute;n, </em>aquella primera obra de teatro que se estren&oacute; en el madrile&ntilde;o Teatro Mar&iacute;a Guerrero y que mereci&oacute; en el 63 el Premio Nacional Calder&oacute;n de la Barca. Diez a&ntilde;os despu&eacute;s, el Premio del Espectador y la Cr&iacute;tica fue para <em>Anillos para una dama, </em>una pieza dramaturga de tem&aacute;tica aparentemente hist&oacute;rica pero absolutamente revolucionaria, en la que Gala situaba a la viuda del Cid en un conflicto propio con el deseo de libertad en pleno a&ntilde;o 1973, muy cerca de la muerte de Franco. Y un a&ntilde;o despu&eacute;s se estrenaba <em>Petra regalada, </em>otra obra de teatro en la que esta vez el autor exploraba la problem&aacute;tica de la prostituci&oacute;n. En tiempos de choque, Gala demostraba atrevidamente una sensibilidad honesta hacia algunas de las cosas m&aacute;s presentes de la vida.
    </p><p class="article-text">
        Despu&eacute;s de aquel Premio Planeta por <em>El manuscrito carmes&iacute;,</em> la trayectoria de Gala en la narrativa fue larga. Tambi&eacute;n lleg&oacute; <em>M&aacute;s all&aacute; del jard&iacute;n </em>(1995) o un recorrido de poemarios nutrido por <em>Sonetos de la Zubia</em> (1981), <em>Poemas de amor </em>(1997) o <em>Testamento andaluz</em> (1998). Quiz&aacute;s <em>La pasi&oacute;n turca </em>(Planeta, 1993) sea hoy una de sus novelas m&aacute;s conocidas, aquella que antes de comenzar siquiera el nuevo siglo se adentraba ya en el sexo, en el amor, el deseo y el erotismo. Pocos a&ntilde;os despu&eacute;s, Gala explorar&iacute;a tambi&eacute;n la bisexualidad en <em>La regla de tres </em>(Planeta, 1996), con una trama en la que el protagonista se enamora de una mujer y de un hombre al mismo tiempo.
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">La marginación es la que mejor canta, siempre ha sido así. ¿Qué es el flamenco, sino una forma bella de quejarse?</p>
                <div class="quote-author">
                        <span class="name">Antonio Gala</span>
                                        <span>—</span> Escritor
                      </div>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        Antonio Gala habl&oacute; siempre, abiertamente y durante toda su vida, de relaciones homosexuales y bisexuales: fue un gran defensor de los derechos LGTBI en una &eacute;poca en la que las doctrinas y valores de la dictadura todav&iacute;a quedaban impregnadas en el discurso p&uacute;blico. En <a href="https://www.youtube.com/watch?v=al5TStdWt7Q" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link" target="_blank">una de esas recordadas entrevistas con Quintero</a>, delante de una audiencia que ve&iacute;a la televisi&oacute;n desde su casa y mientras todav&iacute;a florec&iacute;a la transici&oacute;n, Antonio Gala, con la belleza de la prosa po&eacute;tica que siempre le caracteriz&oacute;, dijo: &ldquo;Los hombres aman a los hombres y las mujeres aman a las mujeres, y eso no tendr&iacute;a por qu&eacute; despertar dentro de unas almas una congoja, por muy bella que sea, ni un sudor de fatiga, por muy bienoliente que sea&rdquo;. Poeta hasta en su forma de hablar, el autor cordob&eacute;s defendi&oacute; tambi&eacute;n la escritura y el arte como forma de protesta: &ldquo;La marginaci&oacute;n es la que mejor canta, siempre ha sido as&iacute;. &iquest;Qu&eacute; es el flamenco, sino una forma bella de quejarse?&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Antonio es un gran exponente de la libertad, de la libertad en su sentido m&aacute;s radical. Da igual de qu&eacute; terreno hablemos: es un artista por los cuatro costados&rdquo;, dice Juan Manuel Gil en una conversaci&oacute;n con este medio. <a href="https://www.eldiario.es/cultura/juan-manuel-gil-novelista-hay-pomposidad-equivocada-torno-figura-escritores_1_9876678.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">El escritor Premio Biblioteca Breve 2021</a> fue residente de la primera promoci&oacute;n de la <a href="https://www.fundacionantoniogala.org/" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link" target="_blank">Fundaci&oacute;n Antonio Gala</a>, en un lejano tiempo en el que los alumnos recib&iacute;an sus visitas, charlaban con &eacute;l y le ense&ntilde;aban sus escritos, sus cuadros y sus creaciones. De su maestro dice muchas cosas, pero sobre todo piensa que &ldquo;le corresponden a las generaciones venideras que se hable siempre desde su propia obra, desde su propia palabra y desde su propio pensamiento&rdquo;, defiende el novelista. &ldquo;Gala fue un gran defensor no solamente de esa libertad que te permite decir que s&iacute;, sino tambi&eacute;n de aquella que te permite decir que no, que es lo verdaderamente complicado&rdquo;. 
    </p><h3 class="article-text">El legado que deja</h3><p class="article-text">
        &ldquo;Gala dedic&oacute; su vida a poetizar el amor, a intelectualizarlo. Da igual que hablase de pol&iacute;tica, de econom&iacute;a o de cultura. Y, sin embargo, en los &uacute;ltimos a&ntilde;os de su vida, se reconoci&oacute; como un incapaz para experimentarlo&rdquo;. Ernesto Artillo, artista multidisciplinar y malague&ntilde;o, explica en una conversaci&oacute;n con este peri&oacute;dico que en su caso la pasi&oacute;n por Gala le lleg&oacute; desde que era muy peque&ntilde;o por &ldquo;la cantidad de libros&rdquo; que ten&iacute;a en su casa y por la admiraci&oacute;n de su padre hacia el autor. Opina que, a pesar de una infinidad de obras, &ldquo;la entrevista sea quiz&aacute;s el g&eacute;nero literario m&aacute;s brillante en el que se le pudo disfrutar&rdquo; y que precisamente eso debe ser lo que hipnotiz&oacute; a todo un pa&iacute;s, haciendo que Gala, &ldquo;como &eacute;l mismo dec&iacute;a&rdquo;, se ganara &ldquo;la fama de un torero o de un futbolista&rdquo;, reflexiona el artista. 
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">Antonio Gala tenía una manera brillante de aproximarse a la vida, desde una mirada absolutamente enamorada hacia la gente</p>
                <div class="quote-author">
                        <span class="name">Ernesto Artillo</span>
                                        <span>—</span> Artista multidisciplinar
                      </div>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        Lo que le interes&oacute; al creador fue, sobre todo, llegar a comprender &ldquo;c&oacute;mo acabamos utilizando la idea del amor en vez de su propia experiencia; c&oacute;mo describimos el mar en vez de ba&ntilde;arnos en &eacute;l&rdquo;, piensa. Pero Gala estuvo m&aacute;s cerca de todo eso de lo que pod&iacute;a imaginar: la sensibilidad tambi&eacute;n era una forma de estar en el mundo. &ldquo;Antonio Gala ten&iacute;a una manera brillante de aproximarse a la vida, desde una mirada absolutamente enamorada hacia la gente&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Hace unos a&ntilde;os, Artillo empez&oacute; a transcribir las entrevistas de Gala &ldquo;como una forma de estudiarle&rdquo; y de aproximarse a &eacute;l. Piensa el artista que &ldquo;en un momento en el que todo ocurre demasiado deprisa&rdquo;, la idea de trabajar pacientemente la oralidad y, con lentitud, convertirla en escritura, era &ldquo;una oportunidad para darle sentido a su palabra, entenderle mejor&rdquo;. Y de aquel tiempo de dedicaci&oacute;n naci&oacute; <em>Gala literal</em>, una propuesta esc&eacute;nica que parte de los di&aacute;logos del poeta para convertirse &ldquo;en un mismo texto&rdquo; y llevar a cabo una lectura dramatizada por &eacute;l mismo, algo as&iacute; como &ldquo;una obra de teatro en la que se utiliza solamente las entrevistas de Gala&rdquo;, explica Artillo. Hoy, m&aacute;s que nunca, el proyecto del malague&ntilde;o es tambi&eacute;n una manera de mantenerle en vida.  &ldquo;Acercarme a &eacute;l desde un lugar m&aacute;s &iacute;ntimo: tocar sobre el teclado sus palabras con mis dedos era algo as&iacute; como tocarle a &eacute;l&rdquo;, dice. 
    </p><h3 class="article-text">La Fundaci&oacute;n</h3><p class="article-text">
        Pero el legado m&aacute;s fuerte que deja Gala tiene, por suerte, un lugar en el mundo. Hace ya tiempo que el escritor quiso construir un espacio de acogida a la creaci&oacute;n art&iacute;stica joven del pa&iacute;s, y termin&oacute; haci&eacute;ndolo realidad. La Fundaci&oacute;n Antonio Gala para J&oacute;venes Creadores, en la misma C&oacute;rdoba en la que se crio, es una instituci&oacute;n privada sin &aacute;nimo de lucro que funciona desde hace dos d&eacute;cadas como un espacio de creaci&oacute;n art&iacute;stica compartida. Convoca anualmente becas destinadas a j&oacute;venes hispanohablantes de 18 a 30 a&ntilde;os que quieran explorar el campo de la literatura, la m&uacute;sica, las artes pl&aacute;sticas o la investigaci&oacute;n y, de la Fundaci&oacute;n nacieron, de hecho, algunos de los nombres que ocupan la esfera cultural de hoy.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;En aquel momento &mdash;dice Juan Manuel Gil, refiri&eacute;ndose a la inauguraci&oacute;n de la residencia en el a&ntilde;o 2002&mdash;, la Fundaci&oacute;n Antonio Gala todav&iacute;a no ten&iacute;a historia, pero a la vez era algo muy emocionante, porque despu&eacute;s de un proceso de selecci&oacute;n, Gala reuni&oacute; all&iacute; a 15 artistas chavales que acab&aacute;bamos de empezar&rdquo;, recuerda cari&ntilde;osamente. &ldquo;Fue la primera vez que me empezaron a llamar 'escritor'&rdquo;. Gil describe a Gala como &ldquo;una persona muy muy divertida, con una agilidad en el sentido del humor casi inigualable y con una cultura muy profunda&rdquo;, piensa, y por eso &ldquo;era un c&oacute;ctel perfecto para chavales de veintipocos a&ntilde;os&rdquo; que se sent&iacute;an &ldquo;verdaderamente asombrados y conmovidos por lo que &eacute;l contaba&rdquo;. 
    </p><p class="article-text">
        Aquellos a&ntilde;os de comienzo tambi&eacute;n fueron &ldquo;fascinantes&rdquo; para el poeta, piensa Gil, porque &ldquo;se cumpl&iacute;a uno de sus grandes deseos: abrir un espacio de creaci&oacute;n donde confluyeran distintas manifestaciones art&iacute;sticas, donde se pudiera dialogar, intercambiar impresiones&rdquo;, comenta. &ldquo;Frecuentaba aquello y ten&iacute;a un trato muy cercano con todos nosotros. Charl&aacute;bamos much&iacute;simo, nos hablaba de sus experiencias personales y todos los residentes est&aacute;bamos deseosos de que Antonio pasara por all&iacute;; nos lo pas&aacute;bamos francamente bien&rdquo;. 
    </p><p class="article-text">
        Aunque las &uacute;ltimas generaciones ya no convivieron con Antonio Gala, aseguran que siempre hubo algo impregnado en el aire, en las paredes, en los jardines, en los pasillos, en las aulas y en esa manera &uacute;nica de mirar las cosas: Gala fue maestro, siempre. Violeta Font, poeta y una de las m&aacute;s j&oacute;venes alumnas de la Fundaci&oacute;n, dice en una conversaci&oacute;n con este medio que a pesar &ldquo;de no haber compartido el d&iacute;a a d&iacute;a con Antonio&rdquo;, tienen muy presente &ldquo;su figura como intelectual valiente y generoso&rdquo;, dice. Para Gala la Fundaci&oacute;n fue &ldquo;un sue&ntilde;o cumplido, una declaraci&oacute;n permanente de amor&rdquo;: &ldquo;Admiramos a Antonio por su enorme talento como escritor, pero tambi&eacute;n por su compromiso absoluto con el arte como forma de vida. Animar a los j&oacute;venes a que se hagan artistas es un atrevimiento por el que le estamos muy agradecidos&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Al despedirse de la Andaluc&iacute;a / sinti&oacute; el sabor salado de la muerte&rdquo;. De la tierra en la que <a href="https://www.eldiario.es/andalucia/4-de-diciembre/antonio-gala-viva-andalucia_132_3320512.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">tantas veces fue feliz</a>, Antonio Gala tambi&eacute;n deja una herencia infinita de versos. &ldquo;Antonio bebe much&iacute;simo de la tradici&oacute;n andaluza, pero la trasciende&rdquo;, dice Juan Manuel Gil. &ldquo;Se apoya en esos componentes, pero es tambi&eacute;n uno de los escritores que m&aacute;s hizo por la lectura: acerc&oacute; el teatro a la gente, la poes&iacute;a a la gente. Eso hay que reconoc&eacute;rselo, sin ning&uacute;n tipo de duda&rdquo;, comenta el escritor. Antonio Gala dedic&oacute; <em>Poemas cordobeses </em>o <em>Testamento andaluz</em> a ese lugar del que se fue y al que siempre regres&oacute;. En el poema <em>Sierra de C&oacute;rdoba</em>, como si no hubiera m&aacute;s certezas en el mundo, escribi&oacute;: &ldquo;El olvido no existe&rdquo;. Y hoy, m&aacute;s que nunca, es verdad.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Ana Tenías]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/cultura/antonio-gala-olvido-no-existe_1_9719935.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sun, 28 May 2023 11:21:13 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Antonio Gala, el olvido no existe]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Cultura,Literatura,Poesía,Andalucía,Escritores]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Drag queens, 'tiktokers', músicos y actores, la cultura que se moja en las elecciones del 28M]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/cultura/drag-queens-tiktokers-musicos-actores-cultura-moja-elecciones-28m_1_10179455.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/291dcf72-4549-4072-8fd0-ef11cebd6518_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Drag queens, &#039;tiktokers&#039;, músicos y actores, la cultura que se moja en las elecciones del 28M"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">La izquierda apuesta más por la inclusión de artistas e intelectuales en sus listas electorales pero un análisis detallado por toda la geografía arroja que no es solo cuestión del tirón de ciertos nombres, sino también de compromiso</p><p class="subtitle">La cineasta Carla Simón renuncia a participar en la lista de Junts de su municipio</p></div><p class="article-text">
        Epic Vegan tiene 251.100 seguidores (y subiendo) en su cuenta de TikTok. Desde all&iacute;, conciencia sobre el maltrato animal, y aporta informaci&oacute;n y consejos para iniciarse en el antiespecismo. Un activista del veganismo que conquista la red social con sus v&iacute;deos. Sus mensajes contra lo que &eacute;l llama la &ldquo;esquizofrenia ideol&oacute;gica&rdquo; de Pedro S&aacute;nchez cuando apost&oacute; por el chulet&oacute;n poco hecho en vez de defender la reducci&oacute;n del consumo de carne que apoyaba el ministro Garz&oacute;n tiene miles de<em> likes</em>. Lo que muchos de quienes se los dieron no saben es que bajo ese &aacute;lter ego se esconde Jos&eacute; Ildefonso, y que su nombre aparece en la lista de PACMA a la alcald&iacute;a de Barcelona.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Ildefonso ha decidido que no basta con quejarse desde TikTok e Instagram, que hay que mojarse para modificar las cosas. Los cambios en los municipios pasan por la pol&iacute;tica, y por presentarse en una lista electoral. El paso de decidir entrar en una de ellas es complicado, y normalmente abundan los abogados, economistas y polit&oacute;logos. Pero en las del Partido Animalista para las elecciones que se celebrar&aacute;n <a href="https://www.eldiario.es/temas/elecciones-28m-2023" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">el pr&oacute;ximo 28 de mayo</a> hay varias figuras m&aacute;s procedentes del mundo de la cultura adem&aacute;s de Epic Vegan.
    </p><p class="article-text">
        La cantante Ana B&eacute;jar se presenta como n&uacute;mero uno a la alcald&iacute;a de Madrid por este mismo partido. B&eacute;jar es miembro de la junta directiva de la formaci&oacute;n y ya apareci&oacute; en las papeletas en pasadas ocasiones. Una artista que se situ&oacute; a la vanguardia del indie espa&ntilde;ol al frente del grupo de noise pop Usura y que se afili&oacute; a PACMA cuando entendi&oacute; &ldquo;que sin dar voz a los animales en las instituciones no pod&iacute;amos avanzar&rdquo;.
    </p><h3 class="article-text">Por el final</h3><p class="article-text">
        El caso de B&eacute;jar present&aacute;ndose en primera posici&oacute;n es una anomal&iacute;a. Es raro encontrar a gente del sector cultural remang&aacute;ndose para cambiar las cosas, y cuando lo hacen, no siempre salen bien parados. El pasado 13 de abril la cineasta Carla Sim&oacute;n, directora de <em>Alcarr&agrave;s</em>, <a href="https://www.eldiario.es/catalunya/directora-cine-carla-simon-incorpora-candidatura-junts-municipio_1_10115395.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">anunciaba que se incorporaba como sustituta</a> y para dar su apoyo a la lista de Junts en el peque&ntilde;o municipio de Les Planes d' Hostoles, situado en la comarca de La Garrotxa (Girona). Un apoyo que hac&iacute;a como &ldquo;independiente&rdquo; y aclarando que no compart&iacute;a la ideolog&iacute;a del partido pero s&iacute; su programa para la localidad. Cuatro d&iacute;as despu&eacute;s, ante los ataques recibidos, Sim&oacute;n anunciaba <a href="https://www.eldiario.es/catalunya/cineasta-carla-simon-renuncia-participar-lista-junts-municipio_1_10127189.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">en un comunicado que renunciaba</a>.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Quiero clarificar que no soy de Junts. No comparto su opci&oacute;n pol&iacute;tica ni la mayor&iacute;a de sus ideas. Lamento la lectura descontextualizada que se ha hecho de mi participaci&oacute;n en la pol&iacute;tica municipal de mi pueblo de apenas 1.700 habitantes. Por este motivo, he decidido retirarme de la lista que apoy&eacute; simb&oacute;licamente como suplente independiente&rdquo;, dec&iacute;a en su escrito. Su movimiento mostraba la dificultad de las personas p&uacute;blicas y de la cultura a la hora de presentarse a unos comicios.&nbsp;
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                La directora de cine Carla Simón                             </span>
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        En estas elecciones, Junts no ha logrado &lsquo;fichar&rsquo; en sus listas muchos representantes culturales, pero s&iacute; que ha publicado un manifiesto de apoyo al partido donde aparecen los escritores Maria de la Pau Janer, Vicen&ccedil; Villatoro, Jordi Cabr&eacute; y presencias habituales del partido como Pilar Rahola. Todos ellos apoyos recurrentes, como tambi&eacute;n lo es el del actor Joel Joan, uno de los que s&iacute; van en lista. Lo hace cerrando la de Altafulla (Tarragona). Cerrar la lista suele ser un gesto simb&oacute;lico, y ah&iacute; es donde es m&aacute;s habitual encontrar a nombres m&aacute;s populares. En las elecciones del 28M se puede ver en esa posici&oacute;n a Willy Toledo, que ocupa en Badalona la papeleta de Guanyem, la coalici&oacute;n liderada por la CUP.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        No cierran pero van en una posici&oacute;n simb&oacute;lica la actriz Vicky Pe&ntilde;a y el escritor y guionista Bob Pop, representantes culturales de Barcelona en Com&uacute;, el partido de Ada Colau. Son el n&uacute;mero 40 y 38 respectivamente de los 41 que entran, por lo que su entrada como concejales en el Ayuntamiento es improbable. 
    </p><p class="article-text">
        La lista de Colau es en la que se encuentra a m&aacute;s miembros de la industria. All&iacute; est&aacute; en el puesto 36 Pere Camps, organizador del festival de m&uacute;sica Barnasants, y en el 34 Jorge Juan Garay, otro <em>titkoker </em>conocido como @jeyjeygardi que acumula medio mill&oacute;n de seguidores. Adem&aacute;s, para su anuncio promocional, <a href="https://www.eldiario.es/catalunya/colau-ficha-actor-eduard-fernandez-anuncio-campana_1_10196249.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">la actual alcaldesa ha conseguido el apoyo del actor Eduard Fern&aacute;ndez. </a>Tambi&eacute;n el PSC ha logrado alg&uacute;n apoyo, como el de la artista Laia N&uacute;&ntilde;ez y el humorista Toni Cano, y ambos cierran la lista. 
    </p><p class="article-text">
        Como ha hecho Junts, Barcelona en Com&uacute; ha lanzado tambi&eacute;n un manifiesto secundado por nombres como Javier Mariscal.&nbsp;Tambi&eacute;n en algunos pueblos catalanes se encuentran sorpresas como la de Joan Reig, bater&iacute;a de Els Pets, candidato a la alcald&iacute;a de su pueblo, Constant&iacute; (Tarragona), por ERC; la de la actriz y regidora cultural Rosa Boladeras; el monologuista Alberto DeMomento y el m&uacute;sico Anton Blanco, todos ellos en la lista de Tot per Terrasa.
    </p><h3 class="article-text">Una reina travesti comprometida</h3><p class="article-text">
        El mundo del drag ha vivido en los &uacute;ltimos a&ntilde;os momentos dulces de popularidad gracias al &eacute;xito de las ediciones, en diferentes pa&iacute;ses, de <em>Drag Race</em>, el formato que en Estados Unidos lidera el m&iacute;tico RuPaul y que en Espa&ntilde;a ya va por <a href="https://www.eldiario.es/vertele/noticias/drag-race-espana-tercera-edicion-estreno-atresplayer-premium-reinas_1_10113935.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">su tercera edici&oacute;n</a>. En la tercera temporada de Reino Unido una de sus reinas rob&oacute; los focos: Choriza May, una drag espa&ntilde;ola que mezclaba el tradicional chorizo de su pa&iacute;s natal con el apellido de la primera ministra brit&aacute;nica. 
    </p><p class="article-text">
        Si algo ha mostrado el programa de televisi&oacute;n es que detr&aacute;s del <em>brilli brilli</em> y las plataformas hab&iacute;a siempre un <a href="https://www.eldiario.es/cultura/musica/gad-yola-artista-senala-racismo-drag_1_9897168.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">activismo pol&iacute;tico claro en las drags</a>. Choriza May lo muestra este a&ntilde;o present&aacute;ndose como suplente por Comprom&iacute;s en su pueblo natal, el valenciano Guadassuar. Una localidad donde ella ha contado en ocasiones que recibi&oacute; acoso de peque&ntilde;a y en donde ahora se suma de forma simb&oacute;lica la candidatura del partido de izquierdas. En la lista lo hace con el nombre que figura en su DNI, Adri&aacute;n Mart&iacute;n.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Choriza May reconoce a elDiario.es que se tuvo que pensar &ldquo;un poco&rdquo; la propuesta del partido. &ldquo;Son los que mejor han gestionado el Ayuntamiento en las &uacute;ltimas d&eacute;cadas. Se preocupan por lo que importa: sanidad, educaci&oacute;n, servicios sociales, juventud, la vivienda y el mundo de la cultura&rdquo;, defiende. &ldquo;Si mi figura como Choriza May puede ayudar a revalidar a los gobiernos progresistas que han tra&iacute;do leyes que protegen al colectivo LGTBI, lo har&eacute;&rdquo;, expone.
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            <span class="title">
                La drag queen Choriza May en las calles de Guadassuar (Valencia)                            </span>
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        Choriza May considera como una responsabilidad usar el altavoz con el que cuenta &ldquo;de la mejor manera posible&rdquo;. &ldquo;Para m&iacute; es muy importante dar visibilidad a las disidencias a trav&eacute;s de la cultura. Si puedo ayudar a construir un espacio para que el arte drag vaya m&aacute;s all&aacute; de las ciudades y penetre en los pueblos, es muy simb&oacute;lico&rdquo;, comparte. En su agenda para las elecciones figuran varios actos en los que tiene previsto participar. &ldquo;Ser visible es lo importante para que las nuevas generaciones del colectivo vean a gente trans joven y que la pol&iacute;tica de su pueblo les incumbe. No era algo que estuviera en mis planes porque no es algo que yo hubiera visto, pero que las nuevas generaciones est&eacute;n involucradas en pol&iacute;tica solo puede significar cosas buenas&rdquo;, concluye.
    </p><blockquote class="quote">

    
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      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">Ser visible es lo importante para que las nuevas generaciones del colectivo vean a gente trans joven y que la política de su pueblo les incumbe</p>
                <div class="quote-author">
                        <span class="name">Choriza May</span>
                                        <span>—</span> Drag queen
                      </div>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        Comprom&iacute;s es otro de los partidos que ha conseguido amasar m&aacute;s sustento procedente del sector. El cantante de Zoo, Panxo (Toni S&aacute;nchez Pardines) acude como suplente en la lista de Mes Gand&iacute;a; la coalici&oacute;n de izquierdas que agrupa en la ciudad a Comprom&iacute;s, EUPV, Podem y candidatos independientes. Otro cantante, Miquel Gil, va en el puesto 12 por Valencia a les Corts Valencianes; mientras que la cantaora Teresa Segarra acude por Comprom&iacute;s en la localidad de Paterna. En Benicarl&oacute; se presenta a alcaldesa de la localidad N&uacute;ria Isern; que particip&oacute; en el espect&aacute;culo <a href="https://www.eldiario.es/cultura/teatro/huecas-punk-tablas_1_8416865.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">teatral </a><a href="https://www.eldiario.es/cultura/teatro/huecas-punk-tablas_1_8416865.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><em>Aquellas que no quieren morir</em></a><a href="https://www.eldiario.es/cultura/teatro/huecas-punk-tablas_1_8416865.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">, de la compa&ntilde;&iacute;a Las huecas, </a>donde se la mostraba, en una pieza de teatro documental, en el proceso de&nbsp;maquillar y preparar a los difuntos, una actividad que ha desarrollado profesionalmente.
    </p><h3 class="article-text">Canci&oacute;n protesta</h3><p class="article-text">
        Por disciplinas art&iacute;sticas, la m&uacute;sica es la que m&aacute;s comprometida se muestra en las listas de las pr&oacute;ximas elecciones. A los ya citados hay que a&ntilde;adir a Xune Elipe, cantante de Dixebra que acude como n&uacute;mero dos de la candidatura de Podemos para la presidencia del principado de Asturias; a la compositora y activista Aceysele Chac&oacute;n, que acude como candidata al parlamento de Canarias por Fuerteventura en el nuevo partido creado por Alberto Rodr&iacute;guez, Proyecto Drago; y al m&uacute;sico Jorge Juan Lanuza, Jota, de la banda aragonesa Ixo Rai, que cierra la lista de Zaragoza en Com&uacute;n.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Entre ellos destaca <a href="https://www.eldiario.es/castilla-la-mancha/politica/angel-corpa-fundador-jarcha-candidato-espana-vaciada-junta-castilla-mancha-sirve-mirar-lado_1_10057686.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">la presencia de &Aacute;ngel Corpa</a>, cantautor que acude como n&uacute;mero uno de la marca electoral de la Espa&ntilde;a Vaciada a la Presidencia de la Junta de Castilla La Mancha; una agrupaci&oacute;n que forman partidos y plataformas como Cuenca Ahora &ndash;la que representar&aacute; Corpa&ndash;, Teruel Existe, Arag&oacute;n Existe, Soria &iexcl;Ya! o Ja&eacute;n Merece M&aacute;s.&nbsp;Corpa fue <a href="https://www.eldiario.es/castilla-la-mancha/politica/cancion-autor-listas-espana-vaciada-libertad-ira-complejos-angel-corpa_1_10057430.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">miembro fundador de Jarcha</a>, un popular grupo muy asociado a la Transici&oacute;n gracias su canci&oacute;n sobre la reconciliaci&oacute;n <em>Libertad sin ira</em>. &ldquo;Me alegra no ser el &uacute;nico artista que se mete en estos berenjenales&rdquo;, reconoce a este peri&oacute;dico.&nbsp;
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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            <span class="title">
                Ángel Corpa, fundador de Jarcha, candidato de la España Vaciada                            </span>
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        Tras cuarenta a&ntilde;os viviendo en Andaluc&iacute;a, el m&uacute;sico regres&oacute; en 2009 a su pueblo, Barajas de Melo, para cuidar de su madre, y decidi&oacute; quedarse. All&iacute; vivi&oacute; &ldquo;pl&aacute;cidamente&rdquo; hasta que en 2020 se enter&oacute; que quer&iacute;an <a href="https://www.eldiario.es/castilla-la-mancha/desarrollo-sostenible-da-visto-bueno-macrogranja-porcina-barajas-melo-cuenca_1_6263341.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">instalar una macrogranja porcina</a> en la localidad: la &ldquo;bomba ecol&oacute;gica&rdquo; que lo cambi&oacute; todo. Los vecinos decidieron movilizarse y llegaron a paralizar el proyecto. Aquello prendi&oacute; la mecha para que haya acabado encabezando la lista de Cuenca Ahora. Corpa siempre hab&iacute;a estado ligado a la pol&iacute;tica en su actividad, pero nunca hab&iacute;a dado un paso m&aacute;s all&aacute;.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;La gente est&aacute; muy harta del lenguaje que tienen los pol&iacute;ticos al uso: las mentiras, el insulto, la crispaci&oacute;n y el veneno con el que hablan a veces. Las personas quieren ser escuchadas, poder hablar y que haya cierto sentido com&uacute;n en lo que se plantea&rdquo;, expone el m&uacute;sico. Al no tener &ldquo;ni un duro&rdquo;, reconoce que no albergan &ldquo;ninguna expectativa&rdquo; de cara a los resultados: &ldquo;Es un proyecto muy rom&aacute;ntico&rdquo;. &ldquo;Aqu&iacute; no se pide carnet a nadie cuando viene. Nos da igual si es de derechas o de izquierdas, con que ame y defienda la tierra es suficiente&rdquo;, describe.
    </p><p class="article-text">
        Mientras tanto, contin&uacute;a dando conciertos. &ldquo;Tengo la suerte de tener una profesi&oacute;n que consiste en hacer feliz a la gente. Me he dado cuenta de que mi actividad pol&iacute;tica es exactamente lo mismo: intentar hacer feliz a la gente, pero de otra manera, luchando por el bien com&uacute;n&rdquo;. Eso s&iacute;, asegura que no se habr&iacute;a presentado &ldquo;por ninguno de los partidos que forman el arco parlamentario porque todos tienen un esquema similar&rdquo;. &ldquo;Es m&aacute;s importante ser buena persona, honrada y solidaria que ser de derechas o de izquierdas&rdquo;, valora, &ldquo;estas etiquetas tienen que ir desapareciendo. Les vienen muy bien para seguir emponzo&ntilde;ando el ambiente y provocando que muchos digan 'esto es asqueroso' y no participen. Cuanta menos gente lo haga, mejor para mangonear&rdquo;.
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">Es más importante ser buena persona, honrada y solidaria que ser de derechas o de izquierdas</p>
                <div class="quote-author">
                        <span class="name">Ángel Corpa</span>
                                        <span>—</span> Músico y candidato a la Junta de Castilla La Mancha
                      </div>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        Otra de las figuras musicales m&aacute;s conocidas que se presenta a las elecciones es la de Curro Morales,&nbsp;de la banda Califato 3/4, y que acude como &uacute;ltimo de la lista de Adelante Andaluc&iacute;a en Sevilla. El artista reconoce que no le gustar&iacute;a salir: &ldquo;No quiero ser pol&iacute;tico ni tengo intenci&oacute;n de cambiarme al lado oscuro. Esta es una manera de mostrar mi apoyo a la &uacute;nica candidatura que me parece interesante y a cuyos representantes conozco. Son gente normal y corriente, gente de verdad&rdquo;. M&aacute;s all&aacute; de su nombre, aport&oacute; una serie de propuestas que fueron incluidas en el programa como el aumento de la oferta cultural gratuita y de calidad en los barrios, especialmente en las zonas empobrecidas; y el favorecimiento de las condiciones para que las manifestaciones culturales de tipo no tradicional tambi&eacute;n puedan hacer uso del espacio p&uacute;blico.
    </p><p class="article-text">
        Morales considera que su involucraci&oacute;n en la formaci&oacute;n no habr&aacute; extra&ntilde;ado a sus seguidores. &ldquo;La gente que me escucha conoce ya bastante bien de qu&eacute; pie cojeo. Esta candidatura va mucho con las ideas que llevo transmitiendo much&iacute;simos a&ntilde;os en la m&uacute;sica. Si hubiera salido con Vox, s&iacute; que habr&iacute;a sorprendido&rdquo;, se&ntilde;ala. Al mismo tiempo, remarca que es una decisi&oacute;n que ha tomado con &ldquo;mucha cautela&rdquo;, y sin &ldquo;casarse con nadie&rdquo;: &ldquo;Si les entrara la enfermedad del pol&iacute;tico y se convirtieran en pol&iacute;ticos de oficio con las caracter&iacute;sticas negativas que conlleva ser&eacute; el primero en renegar de ellos&rdquo;.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                Curro Morales junto a Sandra Hermida, candidata a la alcaldía de Sevilla por Adelante Andalucía                            </span>
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        Las figuras de &Aacute;ngel Corpa y Curro Morales no son las &uacute;nicas en sus comunidades aut&oacute;nomas. En el n&uacute;mero nueve en la lista de Unidas Podemos para el Ayuntamiento de Albacete se encuentra Mar&iacute;a Morote, m&aacute;s conocida art&iacute;sticamente como Mar&iacute;a Porcel, activista por la libertad del pueblo saharaui y miembro de la sala EA! Teatro. En la del PSOE al Ayuntamiento de Toledo, en el puesto 25 se encuentra el pintor Juli&aacute;n Garc&iacute;a Rodr&iacute;guez, conocido como Jule. En Andaluc&iacute;a da el salto a la pol&iacute;tica el fotoperiodista Jordi Vidal, n&uacute;mero cuatro de la formaci&oacute;n Adelante Andaluc&iacute;a, hasta ahora sin representaci&oacute;n en C&oacute;rdoba. Sin embargo, uno de los casos m&aacute;s medi&aacute;ticos ha sido el de Ian Gibson, <a href="https://www.eldiario.es/cultura/ian-gibson-irlandes-relato-vidas-lorca-dali-bunuel-machado-cuenta-ahora_1_10034791.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">el reconocido hispanista</a> y uno de los mayores expertos en la figura de Federico Garc&iacute;a Lorca, que se ha sumado a la candidatura de la confluencia de Podemos, Alianza Verde e independientes en Granada con un puesto honor&iacute;fico.&nbsp;
    </p><h3 class="article-text">Escritoras y poetas</h3><p class="article-text">
        El mundo de las letras no tiene tanta representaci&oacute;n, pero s&iacute; que buceando en las listas electorales se hallan nombres como los de la escritora y periodista Rosa Pereda, que va en el puesto n&uacute;mero seis por el PSOE en la lista municipal de Santander; y la poeta Magdalena S&aacute;nchez Blesa, que tambi&eacute;n va por los socialistas, aunque en su caso a la Asamblea regional de Murcia.&nbsp;
    </p><blockquote class="quote">

    
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      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">Mi actividad política es más bien una actividad cívica, ste es un momento en el que hay un riesgo auténtico de que gobierne la derecha y la extrema derecha</p>
                <div class="quote-author">
                        <span class="name">Marilar Aleixandre</span>
                                        <span>—</span> Escritora
                      </div>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        En la lista de Compostela Aberta &ndash;formaci&oacute;n a la que ya apoy&oacute; en 2015&ndash; al Ayuntamiento de Santiago se encuentra todo un premio Nacional de Narrativa, <a href="https://www.eldiario.es/cultura/marilar-aleixandre-premio-nacional-narrativa-2022-as-malas-mulleres_1_9653478.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">la escritora Marilar Aleixandre</a> en el simb&oacute;lico pen&uacute;ltimo puesto. Ella cita a figuras como V&iacute;ctor Hugo, Julio Verne y Benito P&eacute;rez Gald&oacute;s como parte del amplio grupo de intelectuales que han tomado posici&oacute;n pol&iacute;tica a lo largo de la historia. &ldquo;Me crie en la dictadura y desde que entr&eacute; en la universidad milit&eacute; en los partidos clandestinos&rdquo;, reconoce sobre una implicaci&oacute;n que ha marcado su biograf&iacute;a: &ldquo;Si no apoyara p&uacute;blicamente a ning&uacute;n partido pol&iacute;tico no llevar&iacute;a toda la vida en listas negras&rdquo;. No obstante, no est&aacute; afiliada a ninguno: &ldquo;Soy independiente&rdquo;.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                La escritora Marilar Aleixandre, Premio Nacional de Narrativa                            </span>
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        &ldquo;Mi actividad pol&iacute;tica es m&aacute;s bien una actividad c&iacute;vica. Este es un momento en el que hay un riesgo aut&eacute;ntico de que gobierne la derecha y la extrema derecha; sabemos, por lo que ha pasado en otros pa&iacute;ses, que esto puede significar retrocesos&rdquo;, advierte citando como ejemplo a Estados Unidos, tras la <a href="https://www.eldiario.es/internacional/tribunal-supremo-revoca-historica-sentencia-garantizaba-derecho-aborto-eeuu_1_9086953.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">anulaci&oacute;n del derecho al aborto</a>. En lo que respecta al &aacute;mbito cultural, considera relevante que se entienda que &ldquo;para tener una cultura viva se necesitan gobiernos que sean de izquierdas y expl&iacute;citamente feministas&rdquo;.
    </p><h3 class="article-text">&iquest;Y la derecha?</h3><p class="article-text">
        Casi todos los ejemplos nombrados hasta ahora est&aacute;n asociados a la izquierda, perpetuando la hist&oacute;rica vinculaci&oacute;n de la cultura con partidos progresistas, pero tambi&eacute;n hay unos cuantos en listas de las derechas. En la provincia de C&oacute;rdoba hay dos ejemplos. El poeta, ensayista y traductor canadiense afincado en C&oacute;rdoba Bernd Dietz cierra la lista de Vox. Dietz es catedr&aacute;tico de Literatura Inglesa y Norteamericana en la Universidad de C&oacute;rdoba. Entre sus libros se incluyen <em>Un Apocalipsis invita a vivir</em> (Hiperi&oacute;n), <em>Antolog&iacute;a de la poes&iacute;a anglocanadiense contempor&aacute;nea</em> (El Bardo) o <em>Antolog&iacute;a del Minnesang</em> (Hiperi&oacute;n).
    </p><p class="article-text">
        M&aacute;s opciones tiene la cineasta F&aacute;tima Entrenas, que es la n&uacute;mero dos de Ciudadanos. Entrenas es licenciada en Historia del Arte y es la directora de una productora. Su &uacute;ltima pel&iacute;cula es <a href="https://cordopolis.eldiario.es/mas-noticias/documental-hecho-cordoba-recoge-historia-actualidad-pueblo-saharaui-vision-mujeres_1_10078128.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">el documental </a><a href="https://cordopolis.eldiario.es/mas-noticias/documental-hecho-cordoba-recoge-historia-actualidad-pueblo-saharaui-vision-mujeres_1_10078128.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><em>Voces del S&aacute;hara</em></a>, un proyecto de la Fundaci&oacute;n Memoria y Cultura, y la pel&iacute;cula <em>S&eacute;neca y Lucano</em>, codirigida con su padre, el igualmente cineasta Miguel &Aacute;ngel Entrenas. Tambi&eacute;n por Ciudadanos repite por segunda vez consecutiva como candidato a la presidencia de Cantabria F&eacute;lix &Aacute;lvarez, m&aacute;s conocido como Felisuco, actor y c&oacute;mico que fue ponente en la Comisi&oacute;n de Cultura que <a href="https://www.eldiario.es/cultura/politicas_culturales/estatuto-artista-enfrenta-complicado-definir-trabajador-cultural_1_9856210.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">impuls&oacute; el Estatuto del Artista</a>.
    </p><p class="article-text">
        Un paso m&aacute;s a la derecha, en el Partido Popular en Valencia han fichado a Jos&eacute; Luis Moreno. No se trata del empresario y <em>showman</em>, sino de un miembro de la Academia de Cine que apunta a que dirigir&aacute; el &aacute;rea de Cultura en el consistorio si los populares ganan los comicios del 28 de mayo. Moreno cuenta con experiencia como gestor cultural, ya que ha sido programador en la Mostra de Cine de Valencia, as&iacute; como redactor y productor de programas de Canal 9, forma parte del Instituto Valenciano de Cinematograf&iacute;a y es desde este a&ntilde;o responsable de la conservaci&oacute;n del archivo f&iacute;lmico del IVC.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                La historiadora e investigadora medievalista Margarita Torres                            </span>
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        Tambi&eacute;n por el Partido Popular, pero en Le&oacute;n, acude Margarita Torres: historiadora e investigadora&nbsp;medievalista, escritora y profesora titular de&nbsp;Historia Medieval&nbsp;en la&nbsp;Universidad de Le&oacute;n. Torres tambi&eacute;n ha participado en programas como <em>Cuarto Milenio</em> como experta en el Santo Grial, el supuesto c&aacute;liz del que bebi&oacute; Jesucristo y que seg&uacute;n Torres se encuentra en la Colegiata de San Isidoro de Le&oacute;n. Por el PNV en Vitoria, en el puesto n&uacute;mero 13 aparece Joseba Cabezas,&nbsp;responsable del famoso festival de jazz de la ciudad.
    </p><p class="article-text">
        La formaci&oacute;n suma en La Rioja a Jos&eacute; Luis P&eacute;rez Pastor, que figura como n&uacute;mero ocho en su lista auton&oacute;mica. Este doctor en Filolog&iacute;a y escritor es autor de poemarios como <em>El lenguaje de las serpientes</em> y <em>Rosebud;</em> el cuento infantil <em>Pablo es poeta</em> y la obra de teatro <em>El amor es un rel&aacute;mpago</em>.
    </p><h3 class="article-text">Poca cultura en Madrid</h3><p class="article-text">
        Mientras que en Catalu&ntilde;a o la Comunidad Valenciana la presencia de gente de la cultura es m&aacute;s amplia, en Madrid se limita a pocos ejemplos. Hay varios gestores culturales o polit&oacute;logos que ya han hecho sus pinitos en partidos pol&iacute;ticos, pero pocas personas dedicadas a las artes. Una de las figuras m&aacute;s populares es la de Pepe Viyuela, que repite como candidato de la Izquierda Independiente en San Sebasti&aacute;n de los Reyes en el puesto 13. 
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Creo firmemente que si hay un partido pol&iacute;tico en San Sebasti&aacute;n de los Reyes que sabe escuchar a la ciudadan&iacute;a y comprometerse con sus intereses y demandas es, sin ninguna duda, Izquierda Independiente. Yo no me dedico a la pol&iacute;tica activa, ni quiero hacerlo, pero si mi visibilidad ayuda a que la lista tenga mayor repercusi&oacute;n, estoy feliz de colaborar. Ojal&aacute; este a&ntilde;o Izquierda Independiente consiga un buen resultado para poder cambiar nuestra ciudad&rdquo;, dijo Viyuela en la presentaci&oacute;n de la lista. En el mismo partido por la misma localidad se encuentra el escritor Esteban Cano.
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                El actor Pepe Viyuela                            </span>
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        Uno de los cambios que m&aacute;s rumores ha suscitado es el de Marta Rivera de la Cruz, que sobrevivi&oacute; a los descartes de miembros de Ciudadanos por Ayuso en la Comunidad y que tras el adelanto electoral logr&oacute; entrar, ya de la mano del PP, como consejera de Cultura en la Comunidad. Ahora salta a las listas del Ayuntamiento que lidera Mart&iacute;nez Almeida. Lo hace en el puesto n&uacute;mero tres y muy encima de Andrea Levy, lo que ha propiciado los rumores de que Almeida cambiar&aacute; a su responsable de Cultura en caso de que logre ser reelegido.
    </p><h3 class="article-text">La pol&iacute;tica quema</h3><p class="article-text">
        Una de las sospechas que se confirma al ver los cambios de una elecci&oacute;n a otra es que la pol&iacute;tica quema. No solo entrar en cargos, sino el estar en la lista. Pocas personas repiten en dichos puestos y muchos salen desencantados. Los casos de gente que apoya a un partido en unas elecciones pero se marcha a la siguiente se repiten. Dentro de Ciudadanos son muchos los ejemplos que refuerzan la idea de partido al borde de la desaparici&oacute;n. Uno de los m&aacute;s visibles es el del escritor Mart&iacute;n Casariego, que&nbsp;se present&oacute; como candidato en el n&uacute;mero seis de las listas para las elecciones municipales al Ayuntamiento de Madrid en 2019. Casariego ya no aparece en las del pr&oacute;ximo 28M. El actor Juanjo Puigcorb&eacute; tambi&eacute;n fue concejal del Ayuntamiento de Barcelona, tras presentarse como independiente dentro de la papeleta de ERC en 2015.
    </p><p class="article-text">
        Durante los &uacute;ltimos ocho a&ntilde;os Comprom&iacute;s ha tenido como diputado a Josep Nadal, quien fuera cantante de La Gossa Sorda, un esca&ntilde;o que estuvo precedido de varios periodos como concejal en su municipio de origen, Pego, desde el a&ntilde;o 2002. Pero Nadal no repetir&aacute; una tercera legislatura en la c&aacute;mara valenciana. Tampoco lo har&aacute; Pau Alabajos en Torrent, el cantautor que ha sido el cabeza de cartel de Comprom&iacute;s en las dos &uacute;ltimas elecciones municipales ha dado un paso al lado. En 2015 la candidatura de Alabajos supuso un revulsivo para la formaci&oacute;n, pasando de tener menos de 3.000 votos a superar los 6.000; pero un periodo con relaciones convulsas con el PSPV local de Jes&uacute;s Ros y unas elecciones de 2019 en las que se volvi&oacute; al punto de partida es sufragios, provocaron su retirada de la pol&iacute;tica activa.
    </p><p class="article-text">
        <em>Informaci&oacute;n elaborada con la ayuda de todas las ediciones locales de elDiario.es.</em>
    </p><p class="article-text">
        <em>* Una versi&oacute;n anterior de este art&iacute;culo informaba de manera inexacta sobre el paso de Juanjo Puigcorb&eacute; por la pol&iacute;tica.</em>
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Javier Zurro, Laura García Higueras, Ana Tenías]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/cultura/drag-queens-tiktokers-musicos-actores-cultura-moja-elecciones-28m_1_10179455.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sun, 07 May 2023 20:02:05 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Drag queens, 'tiktokers', músicos y actores, la cultura que se moja en las elecciones del 28M]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Elecciones locales,Elecciones 28M 2023,Cultura,Música,Partidos Políticos,Cineastas,Escritores]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[El español latino no existe: cómo Disney se cargó la identidad cultural del lenguaje]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/cultura/espanol-latino-no-existe-disney-cargo-identidad-cultural-lenguaje_1_10162452.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/bb47af2f-13ca-4630-8fb9-d50aad0a04cd_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="El español latino no existe: cómo Disney se cargó la identidad cultural del lenguaje"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">También se conoce como 'español neutro' y es una lengua sin territorio: no hay nadie que la hable y, sin embargo, es la que se escucha en cine y televisión en Latinoamérica desde hace más de 80 años</p><p class="subtitle">Patadas a la RAE: la oralidad impregna la nueva literatura con cada vez más libros en los que acentos como el andaluz o el canario tienen cabida</p></div><p class="article-text">
        Cuando los ni&ntilde;os y ni&ntilde;as de los 20 pa&iacute;ses latinoamericanos juegan, hablan como los dibujos animados. Y hablar como los dibujos animados significa hacer sonoras todas las 's', hablar de 't&uacute;', decir siempre 'auto' en vez de 'carro', 'nevera' en vez de 'heladera', 'falda' en vez de 'pollera' o 'cabello' en vez de 'pelo'. O, lo que es lo mismo, hablar como nunca lo har&iacute;an en sus respectivos pa&iacute;ses.
    </p><p class="article-text">
        Y la raz&oacute;n es puramente econ&oacute;mica. Si uno piensa en las pel&iacute;culas Disney de su infancia, recordar&aacute; que las voces de los personajes no ten&iacute;an nada que ver con el espa&ntilde;ol de Espa&ntilde;a. El Capit&aacute;n Garfio, Flora, Fauna y Primavera o la misma Cenicienta todav&iacute;a resuenan en la memoria colectiva con el registro de lo que com&uacute;nmente se conoce como 'latino', y aunque hace a&ntilde;os que los estrenos en Espa&ntilde;a llevan ya doblajes nacionales, no siempre fue as&iacute;.
    </p><p class="article-text">
        Cuando se empez&oacute; a doblar pel&iacute;culas por primera vez, algunos actores de doblaje no eran del pa&iacute;s cuyo idioma deb&iacute;an hablar en el filme. Y esto ten&iacute;a que ver, sobre todo, con una cuesti&oacute;n socioecon&oacute;mica y geogr&aacute;fica: el hecho de que Par&iacute;s tuviera un novedoso estudio de doblaje de la &eacute;poca explica que en <a href="https://www.youtube.com/watch?v=4pDHl9KYPno" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link" target="_blank"><em>Los tres cerditos </em></a><a href="https://www.youtube.com/watch?v=4pDHl9KYPno" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link" target="_blank">(1933)</a> algunos personajes tengan acento franc&eacute;s y, otros, espa&ntilde;ol de Espa&ntilde;a. Que <em>R&iacute;o Rita,</em> la primera pel&iacute;cula doblada al espa&ntilde;ol unos a&ntilde;os antes, en 1929 &mdash;lo explica Frederic Chaume en su publicaci&oacute;n <a href="https://phte.upf.edu/hte/siglo-xx-xxi/chaume/" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link" target="_blank"><em>Historia de la traducci&oacute;n audiovisual</em></a>&mdash; suene al espa&ntilde;ol de Latinoam&eacute;rica, tambi&eacute;n tiene una raz&oacute;n.
    </p><p class="article-text">
        Fue la pel&iacute;cula con la que la industria del cine estadounidense &mdash;que quer&iacute;a expandir sus pel&iacute;culas m&aacute;s all&aacute; de Hollywood&mdash; empez&oacute; a dar pie al 'espa&ntilde;ol neutro' o 'espa&ntilde;ol latino', un invento totalmente intencional con el que se pretend&iacute;a unificar el idioma y representar a todos los pa&iacute;ses de habla hispana en una sola variante. El Instituto Cervantes estima, <a href="https://cvc.cervantes.es/lengua/anuario/anuario_22/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">en su &uacute;ltimo informe de 2022</a>, que el espa&ntilde;ol es la segunda lengua materna del mundo por n&uacute;mero de hablantes, que hay 21 pa&iacute;ses de habla hispana y que tiene cerca de 500 millones de hablantes nativos. As&iacute; que reducirlo a un solo l&eacute;xico es, en realidad, imposible.
    </p><p class="article-text">
        Pero la idea se llev&oacute; a cabo. Y fue alimentada, sobre todo, por Disney. En ese momento, &ldquo;era la primera empresa que hac&iacute;a la mayor cantidad de doblajes&rdquo;, dice en una videollamada con este peri&oacute;dico <a href="https://www.damiansantilli.com/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Dami&aacute;n Santilli</a>, traductor y docente especializado en traducci&oacute;n audiovisual. &ldquo;Empieza ac&aacute; en Argentina con <a href="https://www.youtube.com/watch?v=ixNfLLGqRGw" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link" target="_blank"><em>Blancanieves y los siete enanitos</em></a><a href="https://www.youtube.com/watch?v=ixNfLLGqRGw" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link" target="_blank"> (1937)</a> &mdash;fue el primer doblaje al espa&ntilde;ol de Disney&mdash; y otros cl&aacute;sicos como <a href="https://www.youtube.com/watch?v=kILetStUkIk" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link" target="_blank"><em>Dumbo</em></a><a href="https://www.youtube.com/watch?v=kILetStUkIk" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link" target="_blank"> (1941)</a> o <a href="https://www.youtube.com/watch?v=BPAya5mdL4Y" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link" target="_blank"><em>Bambi</em></a><a href="https://www.youtube.com/watch?v=BPAya5mdL4Y" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link" target="_blank"> (1942)</a>, despu&eacute;s pasa a Estados Unidos y despu&eacute;s termina en M&eacute;xico, m&aacute;s o menos en la d&eacute;cada de los 50&rdquo;. El paso de Disney por Argentina lo evidencia el acento de Geppetto y su hijo de madera en <a href="https://www.youtube.com/watch?v=lZPzluYpNkk" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link" target="_blank"><em>Pinocho</em></a><a href="https://www.youtube.com/watch?v=lZPzluYpNkk" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link" target="_blank"> (1949)</a>, que se dobl&oacute; cuando el encargado de supervisar las versiones era el argentino Luis C&eacute;sar Amadori. <em>Pinocho </em>es la &uacute;nica de los filmes animados de la &eacute;poca doblados en el pa&iacute;s que no se retoc&oacute; posteriormente &mdash;como s&iacute; ocurri&oacute; con <em>Dumbo </em>y con <em>Bambi</em>&mdash;, y por eso mantiene hasta d&iacute;a de hoy su argentino original.
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            <span class="title">
                Escena del clásico &#039;Pinocho&#039; (1949), el único filme de Disney que no retocó su doblaje en español argentino                            </span>
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        Cuando el &aacute;rea de doblaje de la gran productora de dibujos pas&oacute; a manos de Edmundo Santos, cineasta y representante de Walt Disney en M&eacute;xico, lo cambi&oacute; todo: se estableci&oacute; una sede del estudio en Ciudad de M&eacute;xico, escog&iacute;a en su mayor&iacute;a a actores y actrices mexicanos y el espa&ntilde;ol neutro empez&oacute; a construirse hacia las expresiones, terminolog&iacute;as y caracter&iacute;sticas de lo que se hablaba en M&eacute;xico. De all&iacute; que el espa&ntilde;ol latino que hasta d&iacute;a de hoy se escucha en el cine y la televisi&oacute;n latinoamericana se parezca mucho m&aacute;s al mexicano que a las variantes de otros pa&iacute;ses, especialmente los que no gozaban de medios para formar empresas de cine ni de doblaje en la &eacute;poca.&nbsp;
    </p><blockquote class="quote">

    
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      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">México domina la industria del doblaje del español</p>
                <div class="quote-author">
                        <span class="name">Damián Santilli</span>
                                        <span>—</span> Traductor e investigador especializado en Traducción Audiovisual
                      </div>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        &ldquo;Ellos dominan la industria&rdquo;, opina Santilli, que en su tesis investig&oacute; la influencia de mexicanismos en el espa&ntilde;ol neutro. <a href="https://www.upf.edu/web/ariasbadia" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link" target="_blank">Blanca Arias Badia</a>, investigadora y profesora de traducci&oacute;n audiovisual en la Universitat Pompeu Fabra de Barcelona, explica por tel&eacute;fono que los ling&uuml;istas y los profesionales de la traducci&oacute;n han estado a lo largo de toda la historia fuera de la consideraci&oacute;n del espa&ntilde;ol neutro: cuando en 1986 se aprob&oacute; una ley en Argentina que obligaba a hacer el doblaje en espa&ntilde;ol neutro, &ldquo;ni en su elaboraci&oacute;n ni en su cumplimiento se consult&oacute; en ning&uacute;n momento a ning&uacute;n especialista en temas ling&uuml;&iacute;sticos&rdquo;, asegura. Para la docente, este dato solo ratifica la hip&oacute;tesis de que el espa&ntilde;ol latino o neutro &ldquo;no proviene, ni siquiera como idea, de los traductores ni de los ling&uuml;istas: es una idea pol&iacute;tica y comercial&rdquo;, reafirma.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;El problema es que creemos que el neutro es lo que ellos definen tambi&eacute;n porque son la mayor cantidad de habitantes en Am&eacute;rica Latina&rdquo;, comenta Santilli, y a&ntilde;ade que por eso &ldquo;no tenemos un neutro real, aunque igual es dif&iacute;cil de llegar a un neutro, pero podr&iacute;a ser mejor&rdquo;. Lo m&aacute;s plural, representativo y justo con la variedad ling&uuml;&iacute;stica y la diversidad de identidades culturales, ser&iacute;a, seg&uacute;n el catedr&aacute;tico de Traducci&oacute;n de la Pompeu Fabra, <a href="https://www.upf.edu/web/patrick_zabalbeascoa" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link" target="_blank">Patrick Zabalbeascoa</a>, &ldquo;ir ofreciendo cada vez m&aacute;s espa&ntilde;ol&rdquo;: &ldquo;Luego estar&iacute;a la pregunta de qui&eacute;n lo paga y c&oacute;mo, pero lo que quiere la gente es escuchar su idioma. Se supone que si escuchas la versi&oacute;n doblada y no la original, es para escuchar la tuya&rdquo;, argumenta el investigador en una llamada telef&oacute;nica con elDiario.es.
    </p><p class="article-text">
        Pero en aquel entonces Espa&ntilde;a acababa de pasar una guerra civil, &ldquo;la mayor&iacute;a de pa&iacute;ses sudamericanos no ten&iacute;a los suficientes recursos econ&oacute;micos&rdquo; como para disponer de estudios de doblaje &mdash;repite Zabalbeascoa&mdash;, y no entraba en los planes de Disney costearse uno en cada uno de los pa&iacute;ses de habla hispana, &ldquo;porque para qu&eacute; gastar dinero haciendo versiones diferentes si puedo hacer una sola para todos&rdquo;, dice el catedr&aacute;tico, refiri&eacute;ndose ir&oacute;nicamente al hipot&eacute;tico argumento de la gran empresa de dibujos animados. Y por eso el espa&ntilde;ol latino es tambi&eacute;n una cuesti&oacute;n profundamente geopol&iacute;tica.&nbsp;
    </p><h3 class="article-text">Un concepto clave: la 'aceptabilidad'</h3><p class="article-text">
        Pero en Espa&ntilde;a, el espa&ntilde;ol latino o neutro no dur&oacute; demasiado. Por un lado, la dictadura oblig&oacute; como parte de su plan de censura a que todas las pel&iacute;culas extranjeras fuesen dobladas al castellano por actores espa&ntilde;oles, y por otro, &ldquo;lo barato sale caro&rdquo;, justifica Zabalbeascoa, porque el doblaje del espa&ntilde;ol latino comenz&oacute; a causar rechazo. Disney tambi&eacute;n evolucion&oacute; en estudios as&iacute; que decidi&oacute; dosificar su ecosistema de doblaje y empezar a hacer, por un lado, una versi&oacute;n para Latinoam&eacute;rica &mdash;que, eso s&iacute;, continuaba y contin&uacute;a siendo ese mismo espa&ntilde;ol latino reduccionista&mdash; y, por otro lado, otra para Espa&ntilde;a. La &uacute;ltima pel&iacute;cula que se dobl&oacute; en espa&ntilde;ol latino o neutro para los dos continentes fue <a href="https://www.youtube.com/watch?v=DDSerADikPg" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link" target="_blank"><em>La Sirenita</em></a><a href="https://www.youtube.com/watch?v=DDSerADikPg" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link" target="_blank"> (1989)</a>. A partir de entonces, <a href="https://www.youtube.com/watch?v=wWYbCeGLnAw" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">todas las pel&iacute;culas Disney en Espa&ntilde;a tienen voces espa&ntilde;olas</a>.
    </p><p class="article-text">
        Aunque Disney hab&iacute;a empezado a remasterizar sus pel&iacute;culas &mdash;en parte, tambi&eacute;n, porque estaba teniendo problemas legales por los derechos de algunos actores y actrices de las primeras versiones&mdash; y a hacer doblaje peninsular, explica Blanca Arias, &ldquo;cuando volvi&oacute; a estrenar <em>La Sirenita </em>ya cerca de los a&ntilde;os 2000 <a href="https://www.youtube.com/watch?v=Mi-4NRafXXg" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">con voces de Espa&ntilde;a</a>, todos la rechazamos porque est&aacute;bamos acostumbrados a escuchar al cangrejo Sebastian y al resto de personajes de una manera distinta&rdquo;, que era, precisamente, el espa&ntilde;ol latino. &ldquo;Fue un fracaso absoluto de Disney. La gente que hab&iacute;a ido a comprar el DVD para regal&aacute;rselo a sus hijos porque era un cl&aacute;sico, empez&oacute; a devolverlo&rdquo;, comenta Arias. A pesar de todo, la diversificaci&oacute;n de doblajes acab&oacute; acept&aacute;ndose y si ahora uno compra una cinta de Disney, comprobar&aacute; que se le ofrecen dos pistas de doblaje.
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            <span class="title">
                Escena de &#039;La Sirenita&#039; (1989), la última película Disney doblada en español neutro para Latinoamérica y España                            </span>
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                </figure><p class="article-text">
        Y todo se explica a trav&eacute;s de un t&eacute;rmino clave &ldquo;que se usa mucho en traducci&oacute;n audiovisual&rdquo;, explica Arias: &ldquo;el concepto de 'aceptabilidad'&rdquo;. &ldquo;La gente se acostumbra a las cosas. &iquest;Qu&eacute; cosas se aceptan y qu&eacute; cosas no? Pues el espa&ntilde;ol neutro, como sigue vigente, se acepta&rdquo;, comenta la traductora. Esto quiere decir que, a pesar de que el espa&ntilde;ol latino o neutro sea un constructo ficticio, provenga de puras cuestiones econ&oacute;micas y pol&iacute;ticas y sea totalmente reduccionista, gusta. O, al menos, es a lo que la audiencia latinoamericana se ha acostumbrado. &ldquo;Pero si te pones a rascar un poco, ves que la gente no est&aacute; contenta y que le afecta&rdquo;, opina Arias.&nbsp;
    </p><blockquote class="quote">

    
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      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">El español latino o neutro, como sigue vigente, se acepta</p>
                <div class="quote-author">
                        <span class="name">Blanca Arias</span>
                                        <span>—</span> Investigadora y profesora de Traducción Audiovisual en la Universitat Pompeu Fabra
                      </div>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        Por la misma raz&oacute;n, explica la docente, los espectadores espa&ntilde;oles suelen rechazar las versiones en espa&ntilde;ol latino, a pesar de que hubo un momento en el que fue al rev&eacute;s: &ldquo;Estas cosas en traducci&oacute;n audiovisual funcionan por convenci&oacute;n&rdquo;, piensa: &ldquo;&iquest;Por qu&eacute; los documentales van con voz superpuesta? Pues en parte por tradici&oacute;n, porque en Espa&ntilde;a siempre se han visto as&iacute; y nos hemos acostumbrado, as&iacute; que seguimos&rdquo;. Y a&ntilde;ade que algo curioso e &ldquo;inteligente&rdquo; por parte de Disney es que cada vez hace m&aacute;s pel&iacute;culas cuya trama principal tiene que ver con la nacionalidad de los personajes, como ocurre con <a href="https://www.youtube.com/watch?v=yZ7cBunq8xo" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link" target="_blank"><em>Coco </em></a><a href="https://www.youtube.com/watch?v=yZ7cBunq8xo" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link" target="_blank">(2017)</a>, donde la historia cultural mexicana hace necesario no alterar el doblaje. &ldquo;Es algo que tambi&eacute;n est&aacute; bastante estudiado&rdquo;, asegura Arias, &ldquo;antes las pel&iacute;culas no ten&iacute;an ubicaci&oacute;n o eran bastante arbitrarias e irrelevantes para la historia, pero cada vez m&aacute;s se da lo contrario&rdquo;.
    </p><h3 class="article-text">Hacia un futuro con mayor identidad cultural</h3><p class="article-text">
        Muchos profesionales del doblaje y de la ling&uuml;&iacute;stica insisten en que no reniegan del espa&ntilde;ol neutro, sino que apuestan por un espa&ntilde;ol neutro m&aacute;s variado: la idea es que el espa&ntilde;ol neutro no tiene por qu&eacute; ser necesariamente negativo, pero el problema viene, dicen, cuando la variedad reduce palabras y expresiones hasta el punto de subestimar al espectador, como si no pudieran entender lo que dicen los personajes sin demasiada marca dialectal. Tambi&eacute;n abordan la idea de que no todo est&aacute; solo en Disney, y que el contenido audiovisual de la &eacute;poca que vivi&oacute; y foment&oacute; el proceso de construcci&oacute;n del espa&ntilde;ol neutro es extens&iacute;simo.
    </p><p class="article-text">
        Pero, adem&aacute;s, el uso del espa&ntilde;ol neutro se ha expandido m&aacute;s all&aacute; de la traducci&oacute;n audiovisual: &ldquo;En publicaciones, manuales o informes t&eacute;cnicos, la voluntad tambi&eacute;n es escribir una sola versi&oacute;n para toda Latinoam&eacute;rica&rdquo;, dice Patrick Zabalbeascoa. De la misma forma que muchas veces <a href="https://www.eldiario.es/cultura/libros/patadas-rae-oralidad-impregna-nueva-literatura_1_10113871.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">se les exige a los habitantes de diferentes regiones espa&ntilde;olas disimular su acento</a> en el &aacute;mbito profesional, el espa&ntilde;ol neutro tambi&eacute;n ha sido considerado equ&iacute;vocamente a lo largo del tiempo como un registro formal asociado a un estatus social determinado. Una usuaria argentina sube <a href="https://www.tiktok.com/@theblindgirltiktoker/video/7167485996781686022" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">un v&iacute;deo a Tik Tok explicando por qu&eacute; cuando crea contenido para las redes sociales habla espa&ntilde;ol latino</a> pero luego, con su familia, habla argentino, y uno de los primeros comentarios que aparece es el de alguien que le responde: &ldquo;El espa&ntilde;ol neutro es de personas con mucha educaci&oacute;n&rdquo;, con 3.365 personas que parecen estar de acuerdo d&aacute;ndole <em>like.</em>
    </p><blockquote class="quote">

    
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      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">A los niños se les ofrece productos audiovisuales empobrecidos: ese español es de todos y no es de nadie, no hay identificación cultural ni personal</p>
                <div class="quote-author">
                        <span class="name">Virginia Stonek</span>
                                        <span>—</span> Traductora audiovisual en Uruguay con experiencia en el mercado latinoamericano
                      </div>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        Pero para <a href="http://virginia.stonek.com/" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link" target="_blank">Virginia Stonek</a>, traductora audiovisual en Uruguay especializada en subtitulaci&oacute;n con experiencia en el mercado latinoamericano, hay un problema todav&iacute;a mayor: el p&uacute;blico infantil. La especialista le cuenta por correo a elDiario.es que &ldquo;el p&uacute;blico adulto puede identificar en mayor o menor medida lo que no le gusta de ese espa&ntilde;ol neutro y lo que no le es propio, y puede alzar la voz&rdquo;, pero en el caso de los ni&ntilde;os, &ldquo;no siempre pueden hacerlo y, de hecho, tienden a imitar esa manera de hablar ficticia, casi forzada&rdquo;, explica la traductora. &ldquo;En la ni&ntilde;ez temprana, cuando las criaturas est&aacute;n aprendiendo y aprehendiendo la lengua, se les ofrece una mayor&iacute;a de productos audiovisuales empobrecidos en cuanto a variedad l&eacute;xica, sint&aacute;ctica, expresiva&rdquo;, detalla Stonek, y justifica que son &ldquo;empobrecidos&rdquo; por lo mismo que expresan sus compa&ntilde;eros de gremio para este art&iacute;culo: &ldquo;Porque ese espa&ntilde;ol que escuchan y leen en sus pel&iacute;culas y series favoritas es de todos y no es de nadie&rdquo;, as&iacute; que &ldquo;no hay identificaci&oacute;n cultural ni personal&rdquo;: la construcci&oacute;n del lenguaje les niega la identidad propia.
    </p><blockquote class="quote">

    
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      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">La versión doblada o subtitulada debe involucrar a hablantes de varias variantes </p>
                <div class="quote-author">
                        <span class="name">Soledad Etchemendy</span>
                                        <span>—</span> Traductora e integrante de la Asociación de Traducción y Adaptación Audiovisual España (ATRAE)
                      </div>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        Solucionarlo ser&iacute;a cuesti&oacute;n de visibilizaci&oacute;n, inversi&oacute;n econ&oacute;mica y apuesta por la diversidad. <a href="https://premios.atrae.org/soledad-etchemendy-sanchez/" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link" target="_blank">Soledad Etchemendy</a>, traductora por la Universidad de la Rep&uacute;blica del Uruguay e integrante de la <a href="https://atrae.org/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Asociaci&oacute;n de Traducci&oacute;n y Adaptaci&oacute;n Audiovisual Espa&ntilde;a (ATRAE)</a>, responde a unas preguntas de este medio v&iacute;a mail defendiendo que &ldquo;la creaci&oacute;n de la versi&oacute;n doblada o subtitulada debe involucrar a hablantes de varias de esas variantes para que se logre un consenso en cuanto a t&eacute;rminos&rdquo;, algo que &ldquo;rara vez es el caso&rdquo;, porque generalmente &ldquo;los subt&iacute;tulos o guiones de doblaje son traducidos por una persona y revisados por alguien m&aacute;s, y eso que la revisi&oacute;n no siempre tiene lugar en estos tiempos de recortes y ahorros&rdquo;, sostiene.
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            <span class="title">
                Escena de &#039;La bella durmiente&#039; (1959), otro de los clásicos de Disney                            </span>
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                </figure><p class="article-text">
        La presencia de los ling&uuml;istas y los profesionales es, ante todo, un punto clave para el fomento de la identidad cultural a trav&eacute;s de la traducci&oacute;n audiovisual. No existe un diccionario de espa&ntilde;ol neutro, tan solo <a href="https://www.neutrolatino.com/" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link" target="_blank">gu&iacute;as y glosarios</a> en cuya elaboraci&oacute;n, a veces, colaboran ling&uuml;istas, &ldquo;pero la gran mayor&iacute;a son creadas por los diferentes proveedores de servicios ling&uuml;&iacute;sticos o plataformas&rdquo;, afirma Etchemendy. Para la traductora, que estas gu&iacute;as est&eacute;n hechas &ldquo;con el asesoramiento de ling&uuml;istas&rdquo; es &ldquo;la &uacute;nica manera de concebirlas&rdquo; que estima viable. Virginia Stonek le da la raz&oacute;n: &ldquo;Los subtituladores, revisores y controladores de calidad somos pr&aacute;cticamente el &uacute;ltimo eslab&oacute;n de la cadena audiovisual. Cuando el producto est&aacute; listo y pasa a posproducci&oacute;n, nosotros entramos en acci&oacute;n. La decisi&oacute;n de doblar o subtitular los contenidos depende de los estudios de mercado que se hayan hecho al respecto y de la decisi&oacute;n que se tome en cuanto a su distribuci&oacute;n&rdquo;, a&ntilde;ade.
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">No estaría mal entregar a los hablantes lo que es de los hablantes</p>
                <div class="quote-author">
                        <span class="name">Virginia Stonek</span>
                                        <span>—</span> Traductora audiovisual en Uruguay con experiencia en el mercado latinoamericano
                      </div>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        Pero, a pesar de todo, parece que algo est&aacute; cambiando. Stonek tambi&eacute;n observa que &ldquo;desde hace ya varios a&ntilde;os, circulan doblajes y subt&iacute;tulos alternativos locales hechos en su mayor&iacute;a por aficionados&rdquo; y, aunque estas alternativas generan dos reacciones opuestas, piensa que &ldquo;vivimos en una &eacute;poca propicia para ello: <em>reels </em>de Instagram, v&iacute;deos de Tik Tok y dem&aacute;s nos muestran todo el tiempo, todos los d&iacute;as, c&oacute;mo se habla en otras variedades del espa&ntilde;ol, c&oacute;mo suenan. Lo que antes quiz&aacute; nos rechinaba ahora nos gusta, nos atrae&rdquo;, opina. En los &uacute;ltimos tiempos se est&aacute;n dando productos audiovisuales hablados en espa&ntilde;ol con actores de distintos pa&iacute;ses como <em>O11CE, Soy Luna</em> y otros, dicen los profesionales del doblaje, que los ni&ntilde;os no tienen problema en entender. La idea es que si los ni&ntilde;os pueden entender estas producciones, tambi&eacute;n pueden entender un espa&ntilde;ol neutro m&aacute;s amplio.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;El idioma espa&ntilde;ol est&aacute; m&aacute;s din&aacute;mico que nunca, y eso es &mdash;o deber&iacute;a ser&mdash; una fortaleza para nutrir el espa&ntilde;ol neutro&rdquo;. Stonek concluye lanzando una frase que, de alguna manera, lo resume todo: &ldquo;No estar&iacute;a mal entregar a los hablantes lo que es de los hablantes&rdquo;. Y eso no implica destruir el espa&ntilde;ol neutro ni ir contra lo evidente, sino m&aacute;s bien todo lo contrario: &ldquo;El espa&ntilde;ol neutro cuenta con la aceptaci&oacute;n y el alcance necesarios como para revalorizar la riqueza del idioma espa&ntilde;ol, sin perder por ello su capacidad para aunar y unificar&rdquo;, dice. Lo que se ve, existe. Y si hay lenguaje, habr&aacute; identidad.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Ana Tenías]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/cultura/espanol-latino-no-existe-disney-cargo-identidad-cultural-lenguaje_1_10162452.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sun, 30 Apr 2023 20:46:25 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[El español latino no existe: cómo Disney se cargó la identidad cultural del lenguaje]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Cultura,Lingüística,Lenguaje,Cine,Televisión,Latinoamérica,Español,Idiomas]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Solo tres ajustes convierten un lugar insoportable en una sala de cine para las personas autistas]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/cultura/tres-ajustes-convierten-lugar-insoportable-sala-cine-personas-autistas_1_10138876.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/605bed2a-2772-4b59-ab67-7dde8a995339_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Solo tres ajustes convierten un lugar insoportable en una sala de cine para las personas autistas"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Algo de luz en la sala, bajar un poco el volumen de la película o dejar una puerta abierta son medidas indetectables para muchos pero que permitirían al público con trastorno del espectro autista disfrutar del cine con normalidad, tal y como hace la asociación VenTEA</p><p class="subtitle"> El mayor armario del cine se encuentra en Algete y su futuro pasa por el metaverso </p></div><p class="article-text">
        La cola del s&aacute;bado por la ma&ntilde;ana en el Cine Embajadores de Madrid es larga: m&aacute;s de 90 espectadores acuden a la proyecci&oacute;n de <a href="https://www.eldiario.es/cultura/cine/super-mario-bros-pelicula-colorido-escaparate-entretenido-vacio_129_10094995.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><em>Super Mario Bros: La pel&iacute;cula</em></a>, con una audiencia de ni&ntilde;os y ni&ntilde;as acompa&ntilde;ados de sus familias que asisten al estreno infantil de moda de la primavera. En la puerta de la sala, unas fichas con dibujos que explican con claridad el lugar, la hora, las indicaciones y la actividad en la que se encuentran los asistentes. &ldquo;Me siento en la butaca, se apaga la luz y estoy en silencio&rdquo;, se lee.
    </p><p class="article-text">
        En la parte trasera de las butacas hay un peque&ntilde;o foco de luz que ilumina, muy ligeramente, la sala de cine; la pel&iacute;cula tiene el volumen alto, pero algo menos a lo que acostumbra; la puerta principal est&aacute; abierta &mdash;pero no por eso traspasa la luz ni el ruido del exterior&mdash;, y la proyecci&oacute;n comienza, sin anuncios, a su hora. Eso es todo lo que se necesita para adaptar una sala de cine a la audiencia del espectro autista, cuyo ocio se ve muy a menudo quebrantado por la falta de sensibilizaci&oacute;n, inclusi&oacute;n y medios. Pero hay veces, como esta, que es diferente.
    </p><p class="article-text">
        A la pregunta de cu&aacute;ntas personas forman parte de <a href="https://ventea.es/" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link" target="_blank">VenTEA</a>, <a href="https://ventea.es/sobre-mi" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link" target="_blank">Irene Mor&aacute;n Garc&iacute;a</a> responde: &ldquo;Solo yo&rdquo;. Antes siquiera de empezar a hablar, Irene hace una indicaci&oacute;n sobre el uso de la terminolog&iacute;a. Quiere que el trato sea respetuoso. Explica sus preferencias a la hora de hablar sobre el trastorno del espectro del autismo (TEA) y, posteriormente, elDiario.es se pone tambi&eacute;n en contacto con la <a href="https://autismo.org.es/lenguaje-recomendado-al-hablar-de-autismo-persona-con-autismo-o-autista/" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link" target="_blank">Confederaci&oacute;n Autismo Espa&ntilde;a</a> para utilizar un lenguaje atento, inclusivo y plural. Lo que responden es que <a href="https://autismo.org.es/wp-content/uploads/2022/11/202210_Infografia_LenguajeAdecuadoAutismo_AutismoEspana.pdf" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link" target="_blank">hay varias formas de referirse a las personas en el espectro autista</a> y que la diferencia, explican al tel&eacute;fono, depende de la preferencia y situaci&oacute;n de cada uno: &ldquo;Todas las f&oacute;rmulas son correctas, pero hay quienes prefieren poner la persona primero y usan 'personas con autismo', y quienes lo perciben como una forma identitaria y se refieren a s&iacute; mismos como 'autistas'&rdquo;. Este medio pretende aludir a todas ellas.
    </p><p class="article-text">
        El proyecto comenz&oacute; hace seis a&ntilde;os con su trabajo final de m&aacute;ster, un pase piloto al que acudieron 220 personas entre las que &ldquo;la mayor&iacute;a nunca hab&iacute;a ido al cine y, si lo hab&iacute;an hecho, hab&iacute;an tenido experiencias terribles&rdquo;. En pleno centro de la capital, Irene mantiene una conversaci&oacute;n con elDiario.es y cuenta que <a href="https://www.aprenemautisme.org/es/" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link" target="_blank">otra asociaci&oacute;n en Barcelona ya hac&iacute;a cine adaptado</a>, pero solo dos pases al a&ntilde;o y solo para socios. Lo que quer&iacute;a Irene era &ldquo;mejorar la ejecuci&oacute;n&rdquo; de la iniciativa y que &ldquo;en lugar de gestionarlo una entidad de discapacidad, lo gestionara el propio cine&rdquo;, con la intenci&oacute;n de que una actividad tan cotidiana deje de percibirse como un evento extraordinario para las personas en el espectro autista y se convierta as&iacute; en una propuesta corriente de ocio, a compartir con otras personas que est&eacute;n o no en el espectro. La asociaci&oacute;n organiza, est&aacute; presente y funciona como una especie de mediadora de la actividad, pero es el propio cine el que saca a la venta entradas para proyecciones adaptadas. La idea, de alguna forma, <a href="https://ventea.es/" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link" target="_blank">ya se extiende por todo el pa&iacute;s</a>: VenTEA y otras asociaciones colaboran en diferentes ciudades <a href="https://ventea.es/ventealmuseo" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link" target="_blank">para la adaptaci&oacute;n de distintas formas de ocio</a>.&nbsp;
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                La sala de cine de Cines Embajadores durante una proyección adaptada para personas en el espectro autista                            </span>
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                </figure><h3 class="article-text">Adaptar las salas de cine, algo mucho m&aacute;s f&aacute;cil de lo que parece</h3><p class="article-text">
        &ldquo;Es algo muy sencillo, cualquier cine puede hacerlo. Lo &uacute;nico que hacemos es poner un punto de luz en la sala y el volumen un poquito m&aacute;s bajo. Es as&iacute; de f&aacute;cil. Todo lo dem&aacute;s, es m&eacute;rito absoluto de la asociaci&oacute;n&rdquo;, dice Fernando Lobo, uno de los impulsores del Cine Embajadores. Hace dos a&ntilde;os Irene se puso en contacto con ellos y &ldquo;desde el primer momento&rdquo; acogieron la idea, que ya se llevaba a cabo &mdash;y lo sigue haciendo&mdash; <a href="https://ventea.es/cartelera" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link" target="_blank">en otras salas como las de Majadahonda</a>.
    </p><blockquote class="quote">

    
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      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">Un ocio adaptado ni siquiera sería un ocio adaptado para autistas, sino abierto a todos los públicos</p>
                <div class="quote-author">
                        <span class="name">Irene Morán García</span>
                                        <span>—</span> Fundadora de la asociación VenTEA
                      </div>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        Lanzan unos dos pases de cine adaptado al mes &mdash;algo que, recuerda Irene, sigue siendo muy escaso&mdash;, a los que asiste audiencia con o sin TEA. &ldquo;De hecho, a veces solo el 20% de los espectadores est&aacute; en el espectro autista&rdquo;, dice Irene, lo que le parece tambi&eacute;n interesante porque de esta manera, personas con y sin discapacidad o diversidad funcional comparten el mismo tiempo y la misma experiencia. &ldquo;Un ocio adaptado ni siquiera ser&iacute;a un ocio adaptado para autistas, sino para gente que tuviera trastornos del procesamiento sensorial e incluso para gente que se agobia o le molesta el sonido y otras cosas en las actividades corrientes&rdquo;, asegura. Los pases son abiertos a todos los p&uacute;blicos. En esta proyecci&oacute;n, muchos ni&ntilde;os en el espectro autista vienen con sus compa&ntilde;eros de clase.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Que mi hija venga al cine con sus amigos que no tienen autismo es una actividad de socializaci&oacute;n, de integraci&oacute;n. El resto de ni&ntilde;os entiende que as&iacute; ella est&aacute; m&aacute;s tranquila, as&iacute; que luego, en su d&iacute;a a d&iacute;a y en una interacci&oacute;n normal con ella, ya saben que no pueden gritar, que le sientan mal los ruidos, las sorpresas&hellip;&rdquo;, indica Mar&iacute;a en una conversaci&oacute;n con el peri&oacute;dico a la entrada del cine. &ldquo;Hab&iacute;amos intentado ir al cine ordinario y fue imposible. Con esas edades y reci&eacute;n diagnosticada, te da verg&uuml;enza lo que la gente pueda pensar de una ni&ntilde;a que se tira al suelo y grita. Le daba miedo entrar a una sala de cine, se echaba a llorar. La primera vez que fuimos al cine adaptado sab&iacute;a que se pod&iacute;a mover, sal&iacute;a un rato a jugar, volv&iacute;a a entrar&hellip; All&iacute; es cuando ella vio que era diferente y que se encontraba muy bien. Ahora ya disfruta con la peli&rdquo;, cuenta.&nbsp;
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                El rincón de descanso que prepara VenTEA en las sesiones de cine adaptado a menores en el espectro autista                            </span>
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        En el <em>hall </em>del cine, Jarana duerme cerca de una mesa con juguetes, fichas descriptivas y otros objetos de entretenimiento. Es un perro de socializaci&oacute;n, y forma parte del espacio de descanso que Irene monta para que los ni&ntilde;os y ni&ntilde;as salgan a distraerse, cuando lo deseen, de la pel&iacute;cula. Normalmente llevan ellos mismos sus objetos preferidos, pero aun as&iacute; tiene una selecci&oacute;n de materiales l&uacute;dicos esenciales para que los ni&ntilde;os se entretengan si se cansan o se calmen en una posible situaci&oacute;n de estr&eacute;s.
    </p><p class="article-text">
        La hija de Nuria tambi&eacute;n est&aacute; viendo el filme del famoso videojuego. Su relato y el de Mar&iacute;a comparten muchas cosas, pero llama la atenci&oacute;n la sensaci&oacute;n de impertinencia, molestia o culpa que han tenido durante mucho tiempo en los espacios p&uacute;blicos: &ldquo;Sientes que siempre est&aacute;s molestando, que la gente te est&aacute; mirando. Mi hija ahora suele ver bastante bien la pel&iacute;cula, pero al principio eran gritos, salir corriendo, saltar, gritar. En una sala donde la mayor&iacute;a de gente no sabe lo que es el autismo o no entiende que un ni&ntilde;o pueda tener este tipo de conductas, prefieres no estar ah&iacute; para pasar un mal rato o molestar a la gente&rdquo;. Por eso, es importante que la actividad sea compartida. &ldquo;Eso, aqu&iacute;, no pasa&rdquo;.&nbsp;
    </p><h3 class="article-text">No hay ocio para las personas en el espectro autista</h3><p class="article-text">
        Que las personas en el espectro autista no tengan ocio es un problema grave. Explica Irene que las familias no lo demandan &ldquo;porque no existe&rdquo;: &ldquo;Como nunca lo han tenido, no se les ocurre pedirlo&rdquo;. Nuria cree que si su hija &ldquo;llama la atenci&oacute;n&rdquo; en una sala con gente sin TEA es porque &ldquo;el principal problema siempre es que la sociedad en general desconoce lo que es el autismo&rdquo;, y por eso lleva por bandera: &ldquo;Hay que visibilizar que somos invisibles&rdquo;. Quiz&aacute;s normalizar ciertas situaciones de las discapacidades o diversidades funcionales desde la infancia sea clave. &ldquo;Cuando t&uacute; vas a una sala de cine habitualmente no ves a ning&uacute;n ni&ntilde;o con discapacidad o con ese tipo de conductas. No saben que hay ni&ntilde;os con este tipo de necesidades. Y para m&iacute; eso es lo m&aacute;s importante: que no tengamos que tener una sala o una sesi&oacute;n diferente, sino que podamos ir a cualquiera y la gente vea lo que es un ni&ntilde;o con una necesidad especial. No somos extraterrestres ni marcianos, podemos estar completamente integrados&rdquo;, defiende.&nbsp;
    </p><blockquote class="quote">

    
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      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">Lo más importante es que no tengamos que ir a una sala diferente, sino que podamos ir a cualquiera y la gente vea lo que es un niño con una necesidad especial</p>
                <div class="quote-author">
                        <span class="name">Nuria</span>
                                        <span>—</span> Madre de una menor con TEA
                      </div>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        Irene explica que las veces que ha proyectado pel&iacute;culas para adultos, el cine se ha quedado vac&iacute;o. Si VenTEA est&aacute; destinado al p&uacute;blico infantil, es solo porque no encuentra la forma de hacerlo viable para otras edades. &ldquo;Viene muy poco o nada de p&uacute;blico. Y todo lo que sea para ni&ntilde;os, <em>marketinianamente </em>entra mejor. Si tu cine ofrece una cosa para ni&ntilde;os, la gente pensar&aacute;: '&iexcl;Qu&eacute; majos! &iexcl;Qu&eacute; guay que cuid&eacute;is la infancia!', pero para los mayores es mucho m&aacute;s dif&iacute;cil&rdquo;. De hecho, apenas hay alternativas. &ldquo;Mis amigas autistas de 35 a&ntilde;os no han ido nunca al cine&rdquo;, relata Irene, &ldquo;porque no lo soportan sensorialmente o simplemente porque necesitan cinco minutos de par&oacute;n a mitad de peli: descomprimir y volver a entrar. Pero los cines, por menos de 15 entradas vendidas, dicen que no&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Aunque las salas que llevan a cabo la propuesta se encargan de los gastos de la proyecci&oacute;n &mdash;como hacen, en cualquier caso, con todas las pel&iacute;culas, ya que adaptarlo a la audiencia TEA no tiene costes&mdash; y parte del precio de la entrada de esta sala va destinado a VenTEA, Irene corre con todo lo dem&aacute;s. &ldquo;La movilidad, la comunicaci&oacute;n, los carteles, la asociaci&oacute;n, la publicidad, la gestor&iacute;a, la plataforma online&hellip; Cada sesi&oacute;n me cuesta alrededor de 300 euros&rdquo;, afirma. 
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            <span class="title">
                Irene Morán García, fundadora y única responsable de la asociación VenTEA                            </span>
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        Al principio, lo costeaba con sus ahorros. &ldquo;Cuando me los gast&eacute; todos y dej&eacute; mi otro trabajo de fot&oacute;grafa, la asociaci&oacute;n empez&oacute; a mantenerse con los contratos que nos hacen algunos ayuntamientos&rdquo; explica Irene, &ldquo;y eso que va en contra de lo que queremos hacer, que es ver cine en el cine y no en las casas de cultura, pero tengo que hacer caja para luego venir aqu&iacute; y que esta sesi&oacute;n salga rentable&rdquo;. VenTEA acaba de firmar un contrato &ldquo;para adaptar nueve de los museos municipales de Madrid&rdquo;, otro de los planes de ocio que llevan a cabo &mdash;tambi&eacute;n hay parque de bolas y un encuentro para comer&mdash; y que Irene espera que pueda ser una fuente de ingresos para seguir adelante.
    </p><blockquote class="quote">

    
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      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">¿Por qué tenemos que hacer un esfuerzo adicional al que hacen otras familias?</p>
                <div class="quote-author">
                        <span class="name">María</span>
                                        <span>—</span> Madre de una menor con TEA
                      </div>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        &ldquo;Cada vez que queremos hacer algo con el resto de ni&ntilde;os hay que hablar con los monitores, explicarles lo que es&rdquo;, relata Mar&iacute;a. &ldquo;Muchas veces la gente est&aacute; dispuesta a ayudarte, pero tienes que buscarlo t&uacute;. &iquest;Por qu&eacute; tenemos que hacer un esfuerzo adicional al que hacen otras familias?&rdquo;. Desde VenTEA se insiste en que el ocio adaptado para ni&ntilde;os y para adultos es esencial, porque &ldquo;normalmente se hacen estudios desde lo cl&iacute;nico, pero no desde lo social, y se nos olvida que es una parte fundamental de nuestras vidas&rdquo;. 
    </p><p class="article-text">
        Irene vuelve a repetir que un ocio adaptado es un ocio inclusivo. De igual manera que en el caso de los cines los pases ser&iacute;an abiertos para todos los p&uacute;blicos y que &ldquo;lo &uacute;nico que har&iacute;a falta es que las salas se presten a ello&rdquo;, con el resto de actividades deber&iacute;a ocurrir igual. Solo hace falta sensibilizaci&oacute;n, inversi&oacute;n econ&oacute;mica y normalizaci&oacute;n. Al acabar esta conversaci&oacute;n, todos los ni&ntilde;os y ni&ntilde;as siguen en sus butacas. No quitan la vista de los dibujos animados. Y el lunes, en el recreo del colegio, hablar&aacute;n de la pel&iacute;cula. Todos.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Ana Tenías]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/cultura/tres-ajustes-convierten-lugar-insoportable-sala-cine-personas-autistas_1_10138876.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Fri, 21 Apr 2023 20:25:04 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Solo tres ajustes convierten un lugar insoportable en una sala de cine para las personas autistas]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Cultura,Cine,Autismo,Ocio,Diversidad funcional,Infancia]]></media:keywords>
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