Las grietas en el colegio público más antiguo de Sevilla desatan la protesta de las familias ante la “inacción” municipal
El alumnado del CEIP Altos Colegios Macarena, el primer colegio público de Andalucía y el más antiguo de Sevilla, lleva desde el mes de noviembre sin hacer uso del gimnasio debido a las grietas que atraviesan sus paredes, datadas de finales del siglo XIX. “A pesar de la peligrosidad y urgencia de la situación, el Ayuntamiento se ha limitado a elaborar informes técnicos sin llevar a cabo ninguna actuación sobre el terreno”, recrimina la presidenta del AMPA, Belén Ortega, poniendo voz a la preocupación del resto de familias del centro.
Belén Ortega recuerda que la dirección notificó estas deficiencias en varias ocasiones desde, al menos, el curso pasado. Ante la “falta de acción” municipal y la “preocupación” por el estado del edificio, en noviembre la dirección del centro pidió a los bomberos que valoraran el estado de las grietas y “constataron que había peligro real”, como explica la representante de las familias. De modo que, por indicación del cuerpo de bomberos, se clausuró el gimnasio “de inmediato” por peligro de “desprendimientos”.
Además del gimnasio, otros espacios de este inmueble catalogado como Bien de Interés Cultural (BIC) presentan fisuras en el techo, especialmente acuciantes en un aula de Infantil de 4 años que, según el AMPA, se encuentra parcialmente inhabilitada. En las pérgolas de los patios también existe “riesgo de desprendimiento” debido a su estado deteriorado. “La delegada muestra buena disposición, pero en la práctica el peligro sigue sobre las cabezas de nuestros hijos e hijas”, lamenta la presidenta del AMPA, que ha convocado una concentración en señal de protesta el próximo 24 de marzo a las puertas del colegio.
Fuentes municipales consultadas por este periódico aseguran “que en ningún momento ha existido dejación de funciones por parte del Ayuntamiento”. Asimismo confirman que, “tras los estudios técnicos”, la administración local “ha programado la intervención necesaria”, que se llevará a cabo “los próximos días”, en cuanto se disponga “la maquinaria específica que permita acceder con seguridad al punto donde se debe intervenir”. Desde el Ayuntamiento califican esta actuación de “compleja”, al tratarse de un edificio de 1864 “con muros de carga de ladrillo y sistemas constructivos propios de la época”.
Preocupación ante el calor
Desde el AMPA reclaman “fechas concretas” y “un compromiso firme por parte del Ayuntamiento”. Mientras tanto, las familias mantienen la convocatoria de protesta porque, al malestar acumulado tras meses esperando la reparación de las infraestructuras, se suma el “silencio administrativo” respecto a la solicitud para instalar sistemas de aire acondicionado en el centro.
La presidenta del AMPA explica que el Ayuntamiento ha aprobado este año una partida presupuestaria destinada a la climatización de colegios públicos de la ciudad. Sin embargo, advierte de que la medida presenta importantes limitaciones. “Más allá de que el presupuesto es escaso y no alcanza para instalar todos los acondicionados que nos harían falta, nos encontramos con dos problemas principales”, apunta.
El primero es la necesidad de contar con la autorización del propio Ayuntamiento para ejecutar la instalación y asumir posteriormente el mantenimiento de los equipos, por ser su competencia. El segundo tiene que ver con la infraestructura eléctrica del centro. “Con la potencia actual del colegio, cada vez que se conectan varios aparatos salta la luz y se interrumpe el suministro”, explica Belén Ortega, quien considera “inviable” instalar nuevos sistemas de climatización sin antes reforzar la instalación eléctrica.
“No tenemos fecha para solucionar ninguno de los, pero el presupuesto municipal sí tiene fecha de ejecución”, lamenta esta madre, en alusión a que el plazo administrativo para ejecutar la partida es a finales de 2026. “Si para entonces no se han podido instalar los equipos por estas limitaciones, el dinero volverá al Ayuntamiento”, advierten desde el AMPA, que teme que la medida se quede en un anuncio sin efectos reales: “Al final sirve para decir que se han aprobado fondos para climatización, pero la realidad es que los centros seguirán sin aires acondicionados en las aulas”, como augura Belén Ortega.
Protesta de la comunidad educativa
El cierre del gimnasio ha agravado además los problemas de organización del centro, al tratarse de “un lugar clave en la dinámica diaria del colegio”. Se trata del mayor espacio interior del colegio y no solo se utiliza para las clases de Educación Física, sino que durante los días de lluvia sirve como espacio de recreo. Al permanecer clausurado por riesgo de desprendimientos, el alumnado ha tenido que permanecer en las aulas durante los descansos en días de lluvias, como los del tren de borrascas que marcaron este invierno.
La clausura del gimnasio es solo uno de los muchos problemas que, según denuncian las familias, arrastra el centro desde hace tiempo. El AMPA asegura que en los últimos meses se han sucedido incidencias relacionadas con el mantenimiento del edificio: desde averías en las cisternas de los aseos —cuya reparación “ha tardado semanas”— hasta solicitudes pendientes como un informe de medición de ruidos, la reparación de las pérgolas de los patios o distintas actuaciones de mantenimiento que, aseguran, siguen sin respuesta.
“La lista de incidencias es enorme y el edificio cada vez se encuentra más obsoleto”, afirman desde la asociación de madres y padres. Por todo ello, ante lo que consideran una “falta de acciones reales” por parte de la administración local, el AMPA ha decidido movilizarse. La comunidad educativa ha convocado una concentración el martes 24 de marzo a las 8:50 en la calle Pacheco y Núñez de Prado, junto a la entrada del centro.
El objetivo de esta concentración es poner en valor a un edificio que está protegido “por su relevancia histórica y cultural”. “El CEIP Altos Colegios Macarena fue el primer colegio público de Andalucía y por sus aulas han pasado miles de estudiantes, queremos que siga siendo el lugar de aprendizaje que siempre ha sido”, defienden las familias, que insisten en la necesidad de acometer una actuación “urgente” en sus instalaciones para garantizar la seguridad del alumnado y del personal docente.