Cuando llueve más dentro del aula que en la calle: protestas en varios colegios de Sevilla por el estado de las instalaciones

Casi medio millar de alumnos del colegio Fernando Feliú de Gerena, en la comarca del Corredor de la Plata de Sevilla, se han negado a entrar en clase. Una negativa que tiene como base el hartazgo de las famillias de este municipio de unos 7.000 habitantes, que tiene en este centro su único colegio, con tres edificios diseminados por terrenos en el centro del pueblo, el más antiguo con origen en 1927.

“Nos hemos hartado de promesas, y ya está bien”, decía a SevillaelDiario.es una madre a las puertas del colegio en la mañana de este lunes. Concretamente, la protesta organizada por familias organizadas en grupos de WhatsApp se ha realizado a las puertas del edificio de La Estación, como se llama a uno de los tres que componen el colegio. “Cuando llueve, cae más agua más dentro de las aulas que en la calle”, lamentan los padres y madres.

Ese edificio, el de La Estación, tiene cerrada ahora toda su planta alta, debido a las filtraciones de agua de los últimos días, un problema que la comunidad educativa viene denunciando desde hace varios años, y que hace que se den clases en la biblioteca o el gimnasio, y que ahora se ha agravado tras el paso de las últimas borrascas.

Las lluvias han dejado inutilizadas cinco clases, correspondientes a tutorías, dos clases de quinto y dos de sexto de Primaria, que han tenido que ser desplazadas a la planta baja, con lo que se están dando clases en espacios comunes como la biblioteca o la sala de profesores.

Una de las maestras del ha difundido un vídeo donde se muestra cómo en una de las clases hay varios cubos colocados para recoger el agua que cae del techo: «Hay goteras por todos lados, sale agua por las lámparas, el olor es impresionante», explica.

A la espera de caracolas

Desde el Ayuntamiento se ha explicado que se está a la espera del permiso de la Junta para hacer la obra que necesita el colegio, mientras que desde Educación se precisa que se está ultimando la documentación tanto de esta obra como del nuevo colegio del pueblo, proyectado desde hace cinco años. 

Este pasado viernes, precisamente, quedó adjudicada la obra de los edificios prefabricados, las caracolas. Falta que la Junta las coloque para vaciar el edificio de La Estación completamente e iniciar los trabajos. Unos trabajos que el Ayuntamiento prometió a los padres que se harían durante el pasado verano, con el colegio vacío por las vacaciones estivales, pero la obra nunca se hizo. El Ayuntamiento (sobre todo el PSOE local) recuerda habitualmente en sus redes sociales que realizará la obra aunque es competencia de la Junta. El Gobierno andaluz le contesta que es un edificio municipal cuyo mantenimiento le compete al Consistorio. En ese intercambio de golpes, en Gerena hay niños que entraron en el colegio con goteras y hoy día están a punto de entrar en la Universidad.

Para intentar aclarar qué pasa con esta obra y por qué no se ha iniciado una obra tan demandad, los padres han convocado para el próximo miércoles una asamblea para obtener compromisos por escrito de quien se vaya a encargar de la obra, y sin más retraso.

Cierre total en El Castillo de las Guardas

Si en Gerena ha habido que cerrar varias aulas, en el Castillo de las Guardas la situación es peor. Con unos 1.500 habitantes, ha tenido que cerrar su único colegio, debido a las filtraciones y peligros de derrumbe en el CEIP Peñaluenga, sin que se prevea por el momento qué solución se va a aplicar para que sus aproximadamente 150 alumnos sigan recibiendo clases.

El alcalde, Gonzalo Domínguez, ha explicado que el cierre fue acordado el pasado jueves por la Delegación Territorial de Educación de la Junta de Andalucía, en colaboración con la propia dirección del Centro y el Ayuntamiento, debido a la falta de aulas disponibles que garanticen las condiciones mínimas de habitabilidad necesarias para el correcto desarrollo de la actividad educativa.

Domínguez ha señalado que las deficiencias en el colegio se han venido denunciando desde el Ayuntamiento durante varios años, “sin que la Junta de Andalucía las haya solventado”, hasta que el colegio “ya es un edificio donde no se puede estar”.

El Ayuntamiento ha ofrecido la totalidad de las instalaciones municipales disponibles que cumplen con los requisitos necesarios para poder ejercer la actividad educativa, lo que no ha sido aceptado por la dirección del colegio, “atendiendo a diversos factores de carácter educativo”.

Lluvia en el interior del IES de Cazalla de la Sierra

En Cazalla de la Sierra los problemas están en su instituto, el IES El Carmen. Desde el centro se alerta de “carencias materiales importantes, y cada vez que llueve hay incidencias que ponen en riesgo a docentes y alumnado”.

En uno de los pasillos, como se muestra en un vídeo remitido a esta redacción, “se forma una cascada de agua de los canalones del tejado, que no admiten más agua, llegando incluso a inundar parte de las clases de primero de ESO”.

En el último temporal, además, se cayó parte de la instalación eléctrica delante de la clase de segundo de ESO, lo que añade más peligro al centro. Citan las mismas fuentes que hace dos años, una docente fracturó la cadera por un resbalón, y durante las últimas lluvias una alumna sufrió heridas en la cabeza.