Así es el producto “divino” que ha hecho viral a una heladería de Utrera
La localidad sevillana de Utrera anda revolucionada en estos días por dos acontecimientos paralelos, que han alterado, para bien, el día de este tranquilo municipio a 20 minutos de la capital andaluza.
Por un lado, sus calles son escenario del rodaje de varias escenas de ‘En el nombre de Marta’, la serie de Netflix que va a rememorar todo lo sucedido en el caso Marta del Castillo, y, por otro, el nombre del pueblo se ha hecho conocido -si es que ya no lo era- en toda España gracias al ingenio de una maestra heladera.
Se llama Consolación García, y trabaja en la Plaza del Altozano, centro de la vida social de este municipio, donde, precisamente, Netflix ha instalado su centro de trabajo para, desde ese plaza, seguir su plan de rodaje hasta finales de mes.
Allí, en una zona de paso estratégica en el pueblo, trabaja hace más de 25 años Consolación en su heladería, desde donde ha visto pasar a sus vecinos pidiéndole algunas de sus creaciones a lo largo de los años. Como todo su sector, ha innovado y ha trabajado en busca de nuevas ideas, pero no se esperaba que su última genialidad se hiciese famosa en todo el país gracias a las redes sociales.
La propuesta de Heladería L'Plaza, elaborada coincidiendo con las celebraciones salesianas del mes de mayo, es tan concreta que se trata de un helado llamado ‘María Auxiliadora’, al que no le falta de nada para evocarla, desde el color azul y blanco que la distingue, hasta una oblea con imagen de la Virgen, y hasta una corona.
“La idea era hacer algo original, en un pueblo en el que esta virgen tiene mucha devoción, además de que nuestros niños van al colegio Salesiano, que está muy cerca de la heladería”, explica Consolación, que se decidió cuando vio cómo llegaba el mes de mayo, y se metió en su trastienda hasta sacar adelante el producto final.
Para conseguirlo, usó nata, aroma de vainilla, pasta de fresa “y una pasta de cielo azul”, lo que, unido a “mucho cariño” dan el resultado esperado.
Fruto de la evolución del sector
Y no es algo que se haya improvisado, porque innovar en los sabores de los helados se ha convertido en algo obligado en los últimos años para las empresas del sector.
Consolación tiene un segundo local en la misma calle en la que solo podía exponer 16 sabores de sus helados, “y la juventud busca cosas nuevas, productos distintos”, de modo que decidió ampliar local e ideas, y nació, por ejemplo, el helado de anís de Utrera, el de Chucherías Llaves Picantes, o el de la Tarta de la Abuela, adaptando la receta “mágica” de la mujer que trabaja con ella, a la que todo el pueblo llama “abuela”.
Para rizar el rizo, en su día creo el helado de Mostachón de Utrera, llevando a sus vitrinas con su propio toque el dulce más típico de sus calles, que sale de los fogones con tan solo cinco ingredientes naturales: huevos, azúcar, harina de trigo, canela en polvo y miel.
Asegura esta empresaria que es complicado definir el sabor del helado que la ha hecho famosa. “Algunas personas nos dicen que sabe a cielo, y puede que sea lo que mejor lo describe”.
Ha sido tal la respuesta que ha tenido su idea, que se queda solo con lo positivo, porque en algunos comentarios en redes sociales la han criticado por usar una imagen religiosa “con fines comerciales”.
Ajena a esto, repone continuamente las neveras de su local para no falte el helado divino, mientras piensa ya en nuevas ideas para el verano que está a la vuelta de la esquina, la temporada alta de este tipo de productos.