Prólogo de Paul Preston a ‘Las páginas arrancadas al olvido’, una obra sobre la memoria histórica de Espartinas
Espartinas acoge este viernes la presentación de ‘Las páginas arrancadas al olvido’, una obra sobre la memoria histórica y democrática escrita por José María García Márquez y Juan Miguel Baquero, con prólogo del reconocido historiador Paul Preston. “Una oportunidad para conocer nuestra historia, reflexionar sobre el pasado y mantener viva la memoria”, ha avanzado el ayuntamiento acerca de la presentación, que tendrá lugar a las 18:00 h en la Sala de Exposiciones del Centro Cultural Casa de las Monjas y donde se obsequiará a las personas asistentes con un ejemplar del libro.
“La vereda del río Pudio convertida en un matadero humano. Al angosto camino van a parar puñados de víctimas del Aljarafe, una comarca sin guerra que no registra violencia izquierdista en ninguno de sus municipios y que pena, sin embargo, martirizada para los restos con 1.000 muertos. La huella del terror franquista mancha para siempre el ensangrentado cuaderno de bitácora sevillano. Espartinas se distingue por encarnar ese degolladero ribereño, destino último de sufrientes traídos de pueblos cercanos y algunos, incluso, con el costado golpeado por más kilómetros y penurias. Con el intercambio de secuestros el camposanto local registra un mínimo de 29 casos, cifra que bien puede crecer en alguna decena ante la dificultad documental de cerrar el número definitivo de asesinatos”, se ha podido leer en la exposición 'Sevilla, Tierra con Memoria'.
Prólogo de ‘Las páginas arrancadas al olvido’:
“A lo largo de muchos años desde la muerte de Franco, he leído numerosos libros sobre aspectos de la represión durante la guerra civil. Los estudios locales suelen ser especialmente desgarradores por lo que cuentan no solamente del dolor de las víctimas torturadas y asesinadas sino también por el impacto sobre sus familiares. En este sentido, aunque cada pueblo es diferente y las rivalidades y odios que intensifican la represión impuesta por las fuerzas golpistas también necesariamente son diferentes. Sin embargo, en cierto sentido, todos son iguales en términos de la crueldad exterminadora de las fuerzas represivas aplicada por sus representantes locales a vecinos y conocidos.
Al hacer comentarios así estoy consciente de mis propias limitaciones tanto intelectuales como emocionales. Como historiador profesional, puedo llegar a entender el proceso histórico a través del cual se cuajó el golpe militar contra la Segunda República. No obstante, por ser extranjero y por no ser adepto en la psicología social, me cuesta poder entender el odio y la crueldad de la represión. No he vivido la profundidad de la injusticia de la represión y de las mentiras contadas para justificarla. Me consta que la única ventaja de ser de fuera es lo que permite de objetividad y ecuanimidad.
Al leer el libro Las páginas arrancadas al olvido sobre el pueblo del Aljarafe, Espartinas, de José María García Márquez y Juan Miguel Baquero Zurita, una lectura no exactamente agradable, uno se da cuenta de las muchísimas dimensiones de la represión. Además de las muertes hay vejaciones de todo tipo, despidos, destierros, multas, depuraciones que afectan no solamente a trabajador perseguido sino a toda su familia.
La minuciosa reconstrucción del proceso, típica de José María García Márquez, nos enseña un elemento muchas veces olvidada de la represión que es la monumental desorganización archivística que tanto ha contribuido a oscurecer lo que se hizo. Lo que se hizo en nombre de la patria y de la cruzada, aparentemente por una causa digna, no tiene mucha constancia documental.
Aunque trata una pequeña parte de la represión en Andalucía, este libro arroja luz sobre la historia más amplia de los horrores de la guerra civil. Dadas las enormes dificultades de la investigación básica, es un logro notable, todo lo que cabe esperar de un libro sobre la represión en Sevilla de José María García Márquez. Y, sin embargo, eso no es lo único que hace que este libro sea notable.
Además, el material gráfico aquí presentado -las fotografías de las víctimas y los detalles de las excavaciones- pone de relieve hasta qué punto no se trata solo de una reconstrucción histórica de una serie de crímenes ocurridos en 1936, sino más bien de una atrocidad persistente que sigue atormentando a las familias de las víctimas. Por tanto, puede que no sea un libro ameno pero es un libro necesario“.