Protesta de familiares de personas mayores ante la residencia de Sevilla con 15 muertes y 62 contagios
Un grupo de los familiares de los residentes del centro de personas mayores Vitalia Parque Alcosa, enclavado en dicha zona de Sevilla capital y que afronta un brote de coronavirus Covid-19 con 62 casos confirmados de contagio en estos momentos y la muerte de 15 de los ancianos contagiados, celebra este viernes una concentración a las puertas de las instalaciones para mostrar su “descontento” por la gestión de la residencia.
Una de estas personas ha explicado a Europa Press que las familias de los ancianos que habitan esta residencia, en contacto mediante un grupo de la aplicación de mensajería instantánea WhatsApp, han decidido celebrar este viernes sobre las 10,30 horas una nueva concentración ante las instalaciones, para visibilizar su “descontento” por el modo en el que la dirección del centro está gestionando el brote.
Y es que según expone, aunque la Consejería de Salud y Familias contabilice actualmente un total de 62 casos confirmados de contagio en este centro de personas mayores que cuenta con 161 plazas para residentes y 40 de centro de día, el brote ha llegado a alcanzar a “86” de los residentes, es decir “la mitad” de los mismos.
Al punto, ha avisado de que aunque más de 20 de los ancianos contagiados hayan sido dados “de alta” como infectados por el virus tras “pasar 14 días en la zona de aislamiento Covid” habilitada en los comedores del centro, se estaría prescindiendo de someter a estas personas a pruebas PCR de detección de coronavirus Covid-19 antes de darles el alta.
Tal es así, según ha dicho, que la primera de las ancianas contagiadas por este brote, infectada el pasado mes de diciembre, habría fallecido “cuatro o cinco días después” de abandonar la zona de aislamiento Covid. Además, ha señalado quejas por la falta de reparto de mascarillas de protección entre los residentes.
Y mientras la Consejería de Salud contabiliza un total de 15 ancianos fallecidos desde que comenzó el brote en este centro, que ha sido ya medicalizado por el Servicio Andaluz de Salud (SAS), esta persona ha avisado de que uno de los familiares del citado grupo de WhatsApp ha informado esta última noche de la muerte de su padre como consecuencia del virus.
“Sigue sin aprender”
La Federación de Organizaciones Andaluzas de Mayores (FOAM) ha avisado este viernes de que el caso pone de relieve que la Junta de Andalucía “sigue sin aprender” en materia de gestión de brotes en geriátricos e insiste en una metodología que “no da resultados”. En declaraciones a Europa Press, el presidente de la Federación de Organizaciones Andaluzas de Mayores, Martín Durán, ha informado de que está en contacto directo con los familiares de los ancianos que habitan el mencionado geriátrico, ya medicalizado por el Servicio Andaluz de Salud (SAS) ante la envergadura del brote.
La situación de este centro de personas mayores, que salvó la primera oleada de la pandemia sin un solo contagio y que ahora afronta este brote que según los familiares habría alcanzado los 86 casos --actualmente 62 según la Consejería de Salud-- y al menos 16 fallecimientos, 15 de ellos confirmados; refleja según Martín Durán que la Consejería de Salud “sigue sin aprender” sobre cómo gestionar estas incidencias y continúa afrontando las mismas mediante “la sectorización y medicalización” de los centros, una metodología que “no da resultados”.
Y es que según argumenta, cuando se detectan casos confirmados de contagio en la comunidad de un centro de personas mayores, “mantener a los contagiados dentro de la residencia” en lugar de trasladarlos a espacios especializados provoca que el brote alcance “como mínimo a la mitad” de las personas del geriátrico.
En el caso de esta residencia de Vitalia Parque Alcosa, según expone, los dos primeros infectados fueron “inicialmente aislados en la cuarta planta”, extremo que finalmente no ha impedido que se contagiasen 86 personas en este centro que cuenta con 161 plazas. Reaccionar ante un brote con “los mismos” métodos que en la primera oleada, según insiste Martín Durán, deriva siempre en “los mismos resultados”.
Del mismo modo, ha alertado de que la medicalización de una residencia implica la ocupación de sus espacios comunes para el dispositivo sanitario y las zonas de aislamiento, lo que obliga a “confinar en sus habitaciones” a los ancianos no contagiados, extremo que deriva en un perjuicio para estas personas.
Finalmente, el presidente de la FOAM ha lamentado que en el conjunto de las residencias, aún no se haya “notado” claramente el proceso de vacunaciones, aunque ha admitido que quizá sea un poco “pronto” para los resultados de tal procedimiento.