La Audiencia Nacional estudiará el expediente del Gobierno que busca acabar con la Fundación Francisco Franco
La Audiencia Nacional ha admitido a trámite el recurso de La Fundación Nacional Francisco Franco contra la resolución firmada por el ministro de Cultura, Ernest Urtasun, del pasado 14 de abril de 2026, por la que daba por concluido el expediente administrativo que suponía un paso más hacia la extinción de esa fundación coincidiendo además con el aniversario de la proclamación de la Segunda República.
Por regla general, y salvo defectos de forma, todo recurso contencioso-administrativo es admitido a trámite de forma casi automática. Pero la fundación, en un comunicado, celebra que ese tribunal especial vaya a estudiar su caso particular y aprovecha la ocasión para atacar al Ejecutivo de Pedro Sánchez al que acusa de “enfrentar a los españoles, reabrir heridas y camuflar la corrupción” por medio de la ley de memoria democrática.
En este sentido, ataca la resolución impulsada por Urtasun y advierte de que el expediente estaba “lleno de irregularidades” y vulnera sus derechos y garantías constitucionales. Destaca que desde el Ejecutivo se ordenó la actuación del Protectorado de Fundaciones, dependiente de Cultura, para que informara a favor de la extinción de una fundación que está bajo su protectorado. Y lamenta que se impulsó su extinción por la vía judicial a través de la Abogacía del Estado que, dice, está al servicio del Ejecutivo.
A su juicio, el Ministerio pretende utilizar “mecanismos administrativos para promover la desaparición de una entidad legalmente constituida y que desarrolla desde hace cincuenta años su actividad divulgativa de la reciente historia de España, al amparo de los derechos fundamentales reconocidos en la Constitución”. Y por eso, entiende que la actuación de Urtasun parte de una interpretación “ideológica, parcial y excluyente de la historia de España, incompatible con una sociedad democrática basada en el pluralismo político e intelectual”.
Añade que para esta fundación “la libertad de expresión, la libertad ideológica, la libertad de investigación histórica, la libertad de cátedra, la libertad de asociación y el derecho de reunión” son pilares esenciales del Estado de Derecho. “El debate sobre la historia de España no puede resolverse mediante la censura, la proscripción de ideas o la eliminación de entidades legalmente constituidas, sino mediante el libre intercambio de opiniones, investigaciones y argumentos en el marco de una sociedad abierta y plural”, subraya.
El pasado mes de abril, Urtasun explicó al respecto que ese expediente contrario a la supervivencia de la organización franquista era “sólido”. En el mismo, a su juicio, se acredita que la fundación “no cumple con los fines de interés general” que deben perseguir las fundaciones y que “hace apología de Franco y del franquismo” además de promover actividades y mensajes que “suponen el menosprecio y humillación de las víctimas”, requisitos que introdujo la Ley de Memoria Democrática en 2022 como causas de extinción de este tipo de organizaciones.
Informó, en este sentido, que daba traslado a la justicia de esa resolución para la extinción de la fundación -será un juez el que tenga la última palabra- y añadía que los informes elaborados por la Secretaría de Estado de Memoria Democrática y la Abogacía General del Estado fundamentan que esta fundación realiza actividades contrarias a la ley: apología de Franco y el franquismo y humillación a las víctimas de la dictadura
La fundación, constituida en 1976 por, entre otras personas, la viuda del dictador, Carmen Polo, ha centrado su actividad en loar “la obra y el legado” de Franco, al que tilda de “gobernante al servicio del noble pueblo español”. Y así lo especifica en sus estatutos y lo demuestra en sus posicionamientos y apariciones públicas. Su web y redes sociales son un compendio de ideas que glorifican la Guerra Civil y el régimen, a las que se suman los actos y convocatorias en las que han celebrado el “Alzamiento Nacional” del 18 de julio, aniversario del golpe de Estado. Hace algunos años incluso llegó a vender lotería acabada en 36 y 39 “en honor a la Cruzada de Liberación”.