El Gobierno anuncia la “refundación” del CNIO y nombrará una 'troika' científica para dirigirlo
Cambio de estrategia. Tras un año y medio convulso en el principal centro de investigación sobre cáncer del país, el Gobierno ha decidido “refundar” la Fundación del Centro Nacional de Investigaciones Oncológicas (CNIO) “para reforzar la estabilidad institucional, la transparencia y la excelencia científica del centro mediante una nueva estructura de gobernanza adaptada a los retos actuales de la investigación biomédica”, según un comunicado.
El patronato del centro creará “una estructural temporal de Gobernanza” formada por “un órgano colegiado de Dirección Científica” que compondrán tres personas: un representante de la investigación básica, un representante de la investigación clínica y un representante de las unidades de servicio. Según ha adelantado El País y podido confirmar este periódico, las tres personas elegidas son Óscar Llorca, Luis Paz-Ares y Fátima Al-Shahrour.
Esta troika formará, junto con la actual gerente (Cristina Navarro), la Comisión Permanente del CNIO, que se ocupará de la gestión diaria del centro, ha informado el Ministerio.
Esta estructura estará activa hasta que se renueven los estatutos del centro “para actualizar los mecanismos de control, responsabilidad y funcionamiento interno del centro”, según el comunicado emitido. La previsión es que estén listos para el primer trimestre de 2027.
“Se favorece así, una toma de decisiones más plural y alineada con las necesidades del centro”, sostiene la nota enviada por el CNIO. Cuando los nuevos estatutos estén listos, continúa la nota, “se disolverá la Comisión permanente del CNIO y se pondrá en marcha la nueva gobernanza para el centro”.
El CNIO lleva 18 meses sumido en una crisis institucional y de reputación tras la abrupta salida de Maria Blasco, que ejercía la dirección científica del centro, y Juan Arroyo, que gestionaba la económica desde la gerencia. Con estos nombramientos, el departamento que dirige Diana Morant trata de cerrar así una crisis que desde la salida de Blasco y Arroyo ha incluido denuncias, una investigación de la Fiscalía, renuncias de candidatos a dirigir el centro antes de tomar posesión, el cese de otro gerente por un supuesto caso de acoso o los tejemanejes del anterior responsable cuando ya había sido destituido.
Renunciar antes de empezar
Los últimos meses han sido convulsos en el centro. La última persona que se designó para dirigirlo, el científico español Raúl Rabadán, que llegó de EEUU para ser el nuevo director científico del CNIO, presentó la semana pasada su renuncia ante el Ministerio de Ciencia, Innovación y Universidades antes incluso de tomar posesión del cargo. El científico señaló las “controversias y el ruido mediático” como las principales causas de su marcha.
Los escándalos se sucede en el CNIO desde que estalló la crisis en la dirección del centro con la salida de la directora científica, Maria Blasco, y el responsable económico, Juan Arroyo, en enero del año pasado. La marcha de ambos, acordada por el patronato del centro en enero de 2025, desató una sucesión de denuncias, investigaciones judiciales, despidos, dimisiones y controversias científicas.
A Blasco la sustituyó Rabadán había sido elegido por unanimidad el pasado 4 de septiembre de 2025 por el patronato del CNIO para sustituir a María Blasco tras la crisis desatada a principios de ese año. Ese mismo día, para reemplazar al gerente del centro, Juan Arroyo, el patronato designó a José Manuel Bernabé, que salió incluso más rápido cuando el Gobierno pidió su cese en febrero de 2026, solo seis meses después de su entrada, tras un supuesto caso de acoso.
Este goteo de escándalos, en los que se incluye una reciente incursión en el edificio del centro del exgerente Juan Arroyo, después de haber sido despedido, ha tenido como consecuencia la salida de todos los patronos privados del CNIO, desde la Asociación Española Contra el Cáncer (AECC) a la Fundación CRIS Cáncer o el BBVA.