Sociedad Opinión y blogs

Sobre este blog

Pagar el alquiler y perder la salud mental: la crisis de la vivienda también enferma

0

Hola,

¿Cómo estás? Espero que la ola de calor con la que amenazan este fin de semana los termómetros te pille a la sombra o a remojo. O en una casa bien climatizada. La vivienda, ya sabes, es un tema que da para mucho. Es una de las patas sobre las que se sustentan nuestros proyectos de vida, nuestro bienestar y, por supuesto, nuestra salud física y mental

Esta semana, un estudio de Oxfam arrojaba un dato preocupante. Dedicar más de un 30 o un 50% de sueldo al alquiler aumenta la probabilidad de tener problemas de salud mental entre los jóvenes. Tiene sentido: el agobio de agotar la mayor parte de los ingresos el mismo día que llega la nómina, la ansiedad de no poder ahorrar, el estrés de no llegar a fin de mes, las noches sin dormir o la frustración de trabajar y no tener nada. 

No es una cuestión de esfuerzo, hablamos de gente que trabaja —al menos, lo mismo que cualquiera—, pero el aumento de los alquileres y del precio de la vivienda se ha disparado mucho más que los salarios. Esto ha provocado que la salud mental autopercibida de las personas de entre 16 y 34 años que dedican entre un 30 y 50% de sus ingresos al alquiler sea mala o regular en más del 40% de los casos y que llegue a uno de cada dos cuando dedican más de la mitad de su sueldo a pagar la renta. 

Puedes leer toda la información sobre el estudio en este enlace. Como ya sabes que nos gusta ponerle cara y voz a los números, estos días hemos publicado también un reportaje sobre cómo la crisis de vivienda se cuela en la consulta del psicólogo. A Álvaro, que comparte piso en Alcorcón, el miedo a que le subieran el alquiler no le dejaba dormir por las noches; Chus tuvo que elegir entre comer y pagar el alquiler, así que acabó endeudándose. 

Me impactó mucho leer una de las frases que esta mujer de 66 años le contó a mi compañero Guillermo Martínez: “Pasé por un linfoma en el corazón y luego una quimio bastante dura. Ahí no tuve miedo, pero sí se lo tuve a estos señores que nos querían echar y que eran grandes tenedores”. 

Su caso me ha traído a la cabeza a Maricarmen, la mujer de 87 años que lleva meses luchando contra un intento de desahucio en Madrid. Sobre ella ha escrito mi compañero Germán Aranda en el nuevo boletín de elDiario.es, 'Una casa para vivir'. Si te interesan los temas de vivienda, te animo a que te suscribas en este enlace

Receta rápida

  • Un plan. El que ha anunciado el Gobierno para investigar sobre la salud de las mujeres. Está dotado con 18 millones de euros al año y su objetivo es “paliar la desigualdad estructural en la investigación e innovación biomédica” y mejorar el “diagnóstico y el tratamiento en áreas que no han recibido la atención necesaria”. 
  • Un error. Pensar que la sífilis es una enfermedad del pasado. Lo explicaba el doctor César Sotomayor, ante el aumento de casos registrados en los últimos tiempos. “Es una infección que está completamente presente”, advertía antes de hacer un alegato por acabar con los prejuicios: “Las personas que se sienten estigmatizadas tienen menos acceso a la salud por miedo a ser juzgadas”.  
  • Una renuncia. La de algunos pacientes de ELA en estado avanzado, a los que se les ha reconocido el grado III + de dependencia, que se están planteando no solicitar unas ayudas para la atención domiciliaria de hasta 10.000 euros al mes porque la normativa exige una titulación a las profesionales que ejerzan estas funciones. Tiene sentido, pero el requisito choca con una realidad: muchas cuidadoras se han especializado tras años cuidando a la misma persona, aunque no tengan una formación reglada. “Es mi voz y mis manos”, me contaba Mercedes sobre Olga, su cuidadora. No es como cambiar de camisa. Te dejo aquí el reportaje completo

Vivir con 17 personalidades

Esta historia es bastante espectacular. De hecho, he visto alguna película de ficción que aborda este trastorno, aunque Sergi recela de la imagen que se proyecta en el cine y las series. Sergi ha sido diagnosticado con Trastorno de Identidad Disociativa (TID) y amnesia disociativa. Este hombre, que según su DNI tiene 41 años, es también Queco, Marcos y Daniel. En total, dentro de 'el cuerpo' conviven 17 personalidades.

En el TID, la persona desarrolla dos o más personalidades distintas, que se van alternando. Cuando una de esas identidades toma el control, solo tiene recuerdos de esa vida, así que Sergi está tratando de reconstruir su pasado. Su caso es interesantísimo y puedes leerlo completo aquí

Él hace una reflexión muy curiosa, casi filosófica, sobre las interacciones con todas esas personas que se ha ido encontrando y que le están ayudando a montar el puzle de sus identidades: “Todo el mundo me decía que era buena persona. Daba igual cómo me llamase o dónde hubiese nacido. Había hecho cosas buenas por ellos. Nadie me dijo que era un cabrón. Habré tenido 17 identidades, pero no he ido haciendo el mal por el mundo”. 

Me quedo con esa idea.

Por cierto, antes de despedirme, tengo un plan que te puede interesar. El próximo fin de semana —el viernes y el sábado—, celebramos en Rivas-Vaciamadrid el V Festival de las Ideas y la Cultura de elDiario.es. Serán dos días de periodismo, conciertos, debates, entrevistas, espectáculos... Si te pilla cerca, te animo a que nos acompañes. Los encuentros son abiertos y gratuitos, aunque en algunos es mejor reservar entrada. Aquí tienes el programa completo

Ahora sí, muchas gracias por llegar hasta aquí. Nos vemos el finde que viene en tu email (y... ¡Ojalá en el Festival!). Muy buena semana y ¡salud!