La oposición de Pablo Casado al Gobierno de coalición le debe parecer blanda a la FAES de José María Aznar, que reclama al presidente del PP que endurezca su discurso, pese a sus dos años de “no a todo”, de judicializar la gestión de la pandemia y de rechazar sistemáticamente los grandes acuerdos alcanzados entre patronal, sindicatos y Ejecutivo en materias como los ERTE, el SMI o la reforma laboral.
El 'think tank' derechista asegura en un análisis sobre las recientes elecciones en Portugal que “la oposición amable ha sido castigada en las urnas sin misericordia”. El texto lo firma el profesor de Políticas de la Universidad Autónoma de Madrid Ángel Rivero quien, bajo el título “¿Qué puede aprender España de las elecciones legislativas portuguesas de enero de 2022?”, asegura que “los portugueses han castigado la moderación en la derecha” frente a “partidos populistas como Chega!” o “Iniciativa Liberal”.
“La idea de que a pesar de las querellas internas y de la falta de confrontación con los nuevos partidos populistas, el gobierno les sería entregado sin más, se ha mostrado como falta de todo fundamento”, apunta el análisis, que en ningún momento hace referencia al papel de la oposición de derechas durante la pandemia. Todo es competición electoral, sin valorar lo que necesitaba o no el país, y lamentos por la mayoría absoluta del socialista António Costa.
FAES también tiene un mensaje para Vox y las derechas españolas, más allá del PP. “La derecha fragmentada en partidos no suma, sino que resta”, asegura. “Los partidos del enfado (...) son perfectamente inútiles a efectos prácticos porque favorecen aquello que en teoría no desean, el gobierno de la izquierda” porque “moviliza a la contra a la izquierda”. “Si la derecha quiere ser fuerza de gobierno habrá de cohesionarse y confrontar con sus propios extremismos”, concluye.
Informa Aitor Riveiro.