Hace 40 años, esta película conquistó a Hollywood y se convirtió en la primera española en ganar el Oscar

La bola negra de los Javis, El ser querido de Rodrigo Sorogoyen o Los domingos de Alauda Ruiz de Azúa. Entre estas tres películas estará la que representará a España en los Premios Oscar 2027 en la categoría de mejor película internacional, según anunció la Academia de Cine hace unos días.

Será el 16 de septiembre cuando finalmente conozcamos a la elegida, la cual tomará el relevo a Sirat de Oliver Laxe, la cinta por la que apostó la Academia el año pasado. Esta luchará por conquistar a Hollywood y hacerse con este prestigioso galardón que en 2026 se llevó la producción noruega Valor sentimental, dirigida por Joachim Trier.

En la historia de estos premios, tan solo cuatro películas con sello español han conseguido alzarse con la estatuilla dorada. La última vez fue con Mar adentro (2004) de Alejandro Amenábar; antes pasó con Todo sobre mi madre (1999) de Pedro Almodóvar y con Belle Époque (1993) de Fernando Trueba.

Pero para conocer al primer largometraje que conquistó a la Academia de Artes y Ciencias Cinematográficas estadounidense debemos remontarnos a abril de 1983, cuando un largometraje del cineasta José Luis Garci hizo historia. Fue entonces cuando Volver a empezar (1982) se convirtió en la primera española en ganar el Oscar.

Volver a casa tras el exilio

En Volver a empezar conocemos al entrañable personaje de Antonio Albajara, interpretado por Antonio Ferrandis, un escritor español que vive en Estados Unidos y que acaba de recibir el Premio Nobel de Literatura. Después de muchos años fuera de España, regresa a Gijón, su ciudad natal, donde se reencuentra con Elena, el gran amor de su juventud, interpretada por Encarna Paso.

Garci, que ya había dirigido cintas con una fuerte carga política como Asignatura pendiente (1977), planteó esta película como un homenaje a toda una generación que perdió su juventud por culpa de la Guerra Civil y el exilio. La idea gustó en Hollywood, algo que quedó más que patente en los Oscar del año 83, pero en España no todo fue tan bonito.

El país, que vivía los últimos momentos de la Transición, no había recibido con tanto entusiasmo el trabajo de José Luis. Para algunos, su tono nostálgico y sentimental resultaba excesivo. Un crítico de El País llegó a calificar la película de “morosa y hueca”, cuyos personajes “no aportan una mayor clarificación”. Sin embargo, su elección como representante española para el Oscar y la posterior victoria en la ceremonia terminaron de convencer al público. Hoy, Volver a empezar es una película clave dentro de la historia de nuestro cine.