De Alemania a Barcelona: el largo viaje de la cruz de la Torre de Jesús de la Sagrada Familia

La basílica de la Sagrada Familia de Barcelona va quemando etapas, aunque sea lentamente, porque la edificación de la obra cumbre de Antoni Gaudí comenzó en 1882. La previsión de los arquitectos es que la construcción se demore durante una década más y los esfuerzos se centrarán ahora en la construcción de la tercera y última fachada del templo modernista, la de la Gloria.

El último hito que se ha completado: la colocación del brazo superior de la cruz de la Torre de Jesús, la más alta del imponente monumento, considerada la obra maestra del modernismo catalán. Con la puesta de esa pieza, el templo catalán ha alcanzado su altura máxima prevista (172,5 metros) y pasa a convertirse en la iglesia más alta del mundo

La colocación del brazo superior ha sido la última pieza del complejo puzzle de la cruz de la Torre de Jesús, que ha hecho un largo viaje hasta su ubicación final. Fue fabricada en Alemania en 2025 y llegó a Barcelona en catorce megapiezas que se han premontado en la propia Sagrada Familia, en una plataforma de trabajo situada a 54 metros de altura por encima de la nave central.

Una vez montados, se fueron subiendo a lo más alto de la iglesia catalana. En total, han sido siete piezas, según explica el templo en un comunicado: el brazo inferior, el núcleo central, los cuatro brazos y el brazo superior, el último que se ha colocado y con el que alcanza una altura de 172,5 metros. 

“La finalización de la cruz de la torre de Jesucristo representa mucho más que la culminación de una fase constructiva: es el resultado de años de trabajo y de estudio del legado que Antoni Gaudí nos dejó. También es un compromiso firme con el futuro, para continuar trabajando en la finalización de la Sagrada Familia”, ha explicado el arquitecto director, Jordi Faulí.

Con ventanales en los extremos

La Torre de Jesús de la Sagrada Familia ya cuenta con su cruz, una enorme pieza que mide 17 metros de altura y 13,5 metros de ancho. Se trata de una cruz de cuatro brazos tridimensional. Está recubierta de vidrio y cerámica blanca esmaltada, porque Gaudí quería que pareciera de cristal. En los extremos de los brazos horizontales, habrá unos ventanales desde los que se podrá contemplar la ciudad.

Ese proceso de esmaltado y acristalado se ha realizado en varias fábricas y talleres de Catalunya, una parada más del viaje que comenzó en Alemania y que ha terminado en Barcelona. 

La inauguración oficial de la Torre de Jesús tendrá lugar el próximo 10 de junio, coincidiendo con la celebración del centenario de la muerte de Antoni Gaudí, un momento que significa un hito histórico para la Sagrada Familia y un homenaje al arquitecto catalán.