La NBA, conmocionada por la muerte de Brandon Clarke, jugador de Memphis Grizzlies, a los 29 años
Este martes la NBA se despertaba con la amarga noticia del fallecimiento de Brandon Clarke, jugador de Memphis Grizzlies, donde era compañero del jugador español Santi Aldama, a los 29 años, confirmada por la franquicia y por su agencia de representación.
El jugador falleció en California, donde se hospedaba con un amigo, y unas horas después de saberse su muerte se ha conocido que las primeras sospechas apuntan a una posible sobredosis como causa de la muerte, según la investigación de las autoridades como informa NBC Los Angeles.
Tal y como ha asegurado la cadena de televisión estadounidense, en la casa donde se alojaba se han encontrado utensilios relacionados con el consumo de drogas y es por eso que se ha abierto esta línea de investigación.
Y es que tanto en el comunicado emitido por su agencia de representación, Priority Sports, como en el de los Memphis Grizzlies, no se hacía mención expresa a la causa del fallecimiento del jugador, que solo había disputado dos partidos en esta temporada 2025-26 debido a lesiones.
En el comunicado que emitió su agencia describieron a Clarke como “el alma más gentil” y alguien que “impactó a todos con una alegría inigualable”, mientras los Grizzlies se centraban en que “su impacto no será olvidado” a la vez que enviaban las condolencias a su familia.
Hace apenas un mes, a comienzos de abril, Brandon Clarke fue arrestado en Arkansas debido a una persecución policial a alta velocidad, siendo acusado de fuga y posesión y tráfico de kratom, una sustancia controlada que puede provocar efectos adversos, un caso que todavía seguía abierto.
Su trayectoria en NBA marcada por graves lesiones
Seleccionado en el puesto 21 en el Draft 2019, Brandon Clarke, nacido en Vancouver, llegaba tras brillar en la Elite 8 de la NCAA con la prestigiosa Universidad de Gonzaga. Su salto explosivo y su inteligencia en el juego auguraban una larga y exitosa carrera, que tuvo sus mejores momentos como socio de juego de Ja Morant, y también como líder de la defensa en playoffs.
Sin embargo, las graves lesiones cortaron su progresión. En marzo de 2023 se rompió el tendón de Aquiles y fue la primera de varias dolencias. Esta misma temporada solo había disputado dos partidos tras someterse a una cirugía en la rodilla antes de empezar el curso, y regresó en diciembre, cuando tuvo que parar por una distensión en la pantorrilla. Fue en marzo cuando se le descartó para el resto de la campaña, aunque le quedaba un año más de contrato.