Descubren en Egipto un nuevo simio fósil que cambia la visión sobre el origen de los simios modernos
Un equipo internacional de investigadores ha descubierto en Egipto una nueva especie de simio fósil, bautizada como Masripithecus moghraensis, que vivió hace entre 17 y 18 millones de años, durante el Mioceno temprano. El hallazgo, publicado en la revista Science, supone un avance significativo en el estudio de la evolución de los primates y podría cambiar las teorías sobre el origen de los simios modernos.
Los restos han sido descubiertos en el yacimiento de Wadi Moghra, en el norte de Egipto, una zona donde hasta ahora no se habían encontrado evidencias claras de simios de este periodo. Por eso, este fósil es el primer registro confirmado de un simio en el norte de África durante el Mioceno temprano, ampliando así el mapa geográfico de estos animales en la prehistoria.
El norte de África y Oriente Medio a escena
Hasta ahora, los científicos consideraban que los primeros simios se originaron principalmente en África oriental. Sin embargo, este descubrimiento sugiere que el norte de África y el Oriente Medio pudieron desempeñar un papel mucho más relevante en su evolución. “Pasamos cinco años buscando este tipo de fósil porque, cuando analizamos el árbol evolutivo de los simios, queda claro que falta una pieza, y el norte de África guarda esa pieza que falta”, explica Hesham Sallam, paleontólogo de la Universidad de Mansoura y autor principal del estudio.
El fósil encontrado consiste en una mandíbula inferior que, pese a su carácter fragmentario, presenta características únicas que no se habían observado en otros simios de la misma época. Entre ellas destacan unos caninos y premolares de gran tamaño, molares con superficies de masticación redondeadas y una mandíbula especialmente robusta, lo que ha llevado a los investigadores identificar una nueva especie.
El análisis de la dentición también ha aportado información sobre la dieta del animal. Según los investigadores, Masripithecus estaba adaptado a una alimentación flexible, basada principalmente en frutas, pero con capacidad para consumir alimentos más duros como semillas o frutos secos. Esta versatilidad habría sido clave para sobrevivir en un entorno marcado por cambios climáticos.
Un descubrimiento de gran importancia
Más allá de sus características físicas, el nuevo fósil ocupa una posición clave en el árbol evolutivo de los hominoideos, el grupo que incluye a todos los simios actuales —como orangutanes, gorilas y chimpancés— y también a los humanos. Los análisis realizados indican que Masripithecus está más estrechamente relacionado con los simios modernos que otros fósiles conocidos del mismo periodo en África oriental.
El contexto geológico también resulta fundamental para entender la importancia del descubrimiento. Durante el Mioceno temprano, el norte de África y la península arábiga actuaban como un corredor natural entre África y Eurasia debido a cambios en el nivel del mar y el movimiento de las placas tectónicas. Esta conexión habría facilitado la dispersión de especies hacia Europa y Asia, lo que encaja con la hipótesis planteada por el estudio.
“Durante toda mi carrera consideré probable que el ancestro común de todos los simios viviera en África oriental. Pero este descubrimiento, junto con nuestros nuevos análisis, desafía fuertemente esa idea”, señala Erik Seiffert, paleontólogo de la Universidad del Sur de California y coautor del trabajo.
Los investigadores confían en que futuras excavaciones en esta región permitan descubrir nuevos fósiles que ayuden a completar este capítulo de la historia evolutiva. Como demuestra Masripithecus moghraensis, aún quedan piezas clave por descubrir que podrían seguir transformando lo que se sabe sobre los orígenes de los simios modernos.