La especie de luciérnaga que ha sido redescubierta después de que la ciencia la diera por perdida durante más de 40 años
Una pequeña luciérnaga ha vuelto a captar la atención de la comunidad científica después de más de cuatro décadas sin registros confirmados. Se trata de la Pyractomena similis, una especie cuyo último registro conocido databa de 1983 y que ahora, 43 años después, ha sido redescubierta en Estados Unidos.
El hallazgo se produjo en una pradera de Delaware, donde Christopher Heckscher, entomólogo y ecólogo de la Universidad Estatal de Delaware, reconoció una señal luminosa que no coincidía con la de otras luciérnagas de la zona. “Estaba seguro de que había encontrado la especie en cuanto vi el patrón de destellos”, compartió en un comunicado recogido por la revista Re:wild.
Los machos de esta especie emiten entre diez y veinte destellos rápidos de color ámbar, seguidos de una pausa antes de repetir la secuencia, algo que sirve para distinguirlos fácilmente de otros tipos de luciérnagas. “El color de los destellos y el patrón rítmico prolongado no se correspondían con los de ninguna otra luciérnaga que conociera en esta región”, explicó el investigador.
La especie en cuestión no estaba declarada oficialmente extinta, pero llevaba 43 años sin aparecer en los registros científicos. Su redescubrimiento se ha incluido ahora en un artículo reciente publicado en la revista Journal of Lost Species, que también recopila información sobre el estado de todas las especies de luciérnagas en Estados Unidos y Canadá.
Lo que se sabe de este animal
Una de las pocas cosas que los científicos conocen sobre Pyractomena similis es que habita en campos y praderas cercanos al agua, así que, para intentar localizarla, Heckscher inspeccionó tres enclaves diferentes de Delaware y Maryland entre mayo y junio de 2026. Solo tuvo suerte en uno de ellos: el parque estatal Brandywine Creek.
Allí encontró varios ejemplares en una pradera madura con arbustos, matorrales y abundante vegetación baja. “Este hábitat no es muy común. Solemos pensar en campos y prados abiertos como lugares bastante comunes, pero la mayoría de las veces los utilizamos para otros fines, como la cría de ganado, o los segamos de vez en cuando. El hecho de que este prado haya crecido de forma natural probablemente sea lo que ha atraído a esta luciérnaga en cuanto a su hábitat”, compartió el investigador.
El reciente estudio sobre el estado de las luciérnagas en Estados Unidos y Canadá también reveló que, en la actualidad, hasta 28 especies se consideran perdidas en ambos países. “Generalmente no se consideran perdidas por haber disminuido sus poblaciones o estar amenazadas, sino simplemente porque nadie las ha buscado”, explicaron los autores.